Representantes de la tauromaquia, la gallística y la ganadería solicitaron abrir un espacio formal de diálogo antes de avanzar en la dictaminación. Aseguran que las actividades involucradas representan más de 2.5 millones de empleos y una derrama superior a 170 mil millones de pesos.
Ciudad de México.– Representantes de la tauromaquia, la gallística y la ganadería hicieron un llamado este 28 de septiembre al Senado de la República para que no avance en la dictaminación de la Ley General en Materia de Bienestar, Cuidado y Protección de los Animales sin escuchar previamente a los sectores que podrían verse afectados por sus disposiciones.
La discusión legislativa no es nueva. La reforma constitucional en materia de protección y cuidado animal fue publicada en diciembre de 2024 y mandató al Congreso expedir una ley general sobre la materia. Durante 2026 el Senado ha trabajado en un proyecto de dictamen que contempla, entre otros puntos, reconocer a los animales como seres sintientes y establecer normas generales de protección, cuidado y prevención del maltrato.
En julio, la Comisión de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático del Senado presentó un proyecto integrado por seis títulos y 111 artículos. El dictamen continuaba en revisión durante septiembre.
El sector taurino pide ser escuchado
De acuerdo con el comunicado conjunto difundido por Tauromaquia Mexicana, Tradiciones Unidas por México, la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia y la Confederación Mexicana de Profesionistas y Grupos Afines a la Charrería, los sectores firmantes consideran que no han tenido una participación suficiente en la elaboración de una legislación que, sostienen, podría repercutir directamente sobre actividades actualmente legales.
Las organizaciones aseguran que la gallística, la tauromaquia y la ganadería representan conjuntamente más de 2.5 millones de empleos directos e indirectos y una actividad económica superior a 170 mil millones de pesos. Estas cifras corresponden a las estimaciones presentadas por los propios sectores firmantes y no a una cuantificación independiente del Senado.
Manuel Sescosse, presidente de Tauromaquia Mexicana, sostuvo que la petición no pretende impedir la existencia de una legislación de bienestar animal, sino participar en su discusión antes de que avance el proceso legislativo.
“No buscamos frenar una legislación en materia de bienestar animal. Lo que exigimos es participar en una discusión que tendrá consecuencias para nuestros sectores.”
El comunicado señala también que alrededor de estas actividades existe una cadena productiva que involucra ganaderos y criadores, trabajadores del campo, veterinarios, transportistas, artesanos, proveedores, personal de los recintos, comerciantes y prestadores de servicios.
Piden diálogo antes de la dictaminación
Efraín Rábago Echegoyen, de Tradiciones Unidas por México A.C., defendió que la regulación y la preservación de las actividades legales pueden coexistir, y advirtió sobre disposiciones que eventualmente pudieran derivar en su cancelación indirecta.
Los firmantes solicitaron concretamente a las comisiones de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático y de Estudios Legislativos abrir un espacio formal de diálogo antes de continuar con la dictaminación, con el objetivo de analizar las implicaciones económicas, jurídicas, sociales y culturales del proyecto.
La discusión se produce en un contexto legislativo especialmente relevante para la tauromaquia mexicana. La reforma constitucional de 2024 prohíbe el maltrato animal y facultó al Congreso de la Unión para legislar en la materia; el alcance concreto de esas disposiciones para distintas actividades dependerá del texto que finalmente sea aprobado.
Las organizaciones reiteraron su disposición a participar de inmediato en las mesas de trabajo y aportar información y propuestas durante el proceso legislativo.
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