Aarón Palacio llega a la recta final de la temporada con dos citas que pueden resultar determinantes para su carrera: Madrid y Zaragoza. El próximo 12 de octubre, el torero zaragozano confirmará su alternativa en la Plaza de Toros de Las Ventas, en una tarde de máxima responsabilidad junto a Morante de la Puebla y Héctor Gutiérrez.
En una entrevista publicada originalmente por Tendido Digital, Palacio repasa el momento que atraviesa, su evolución durante la temporada y la exigencia que mantiene consigo mismo para seguir creciendo como torero.
«Mi lucha es torear cada día con más categoría, pasión y despacio», afirma.
No habla de convertirse en otro torero, sino de evolucionar sobre una misma base. Palacio considera que el crecimiento profesional pasa por acumular experiencias, corregir errores y conseguir que el concepto propio gane profundidad con el paso del tiempo.
En ese proceso, compartir cartel y momentos con Morante de la Puebla representa también una oportunidad de aprendizaje. El joven torero reconoce que el maestro sevillano no es alguien que acostumbre a prodigarse en consejos, pero considera que basta con observarlo y escuchar cuando existe la oportunidad.
Madrid será ahora el gran examen.
Palacio sabe que Las Ventas no admite imposturas y que una plaza de esa dimensión exige comparecer con personalidad, pasión y verdad. Su planteamiento es claro: no traicionarse a sí mismo en el intento de conquistar al público.
«Hay que ir a Madrid con mucha pasión, intentar hacerlo todo con mucha verdad y, sobre todo, no traicionarse a uno mismo», sostiene.
La temporada también le ha dejado tardes importantes en plazas como El Puerto de Santa María, Zaragoza, Sevilla y Madrid. Sin embargo, Palacio evita escoger una sola como la definitiva. Para él, cada actuación forma parte de un aprendizaje en el que también cuentan las tardes en las que las cosas no salen como se esperaba.
Esa mentalidad explica buena parte de su discurso actual. No quiere vivir pendiente de las etiquetas ni de la consideración externa. Prefiere que sea el toro el que determine dónde está y hacia dónde puede llegar.
«Lo más importante es hablar delante del toro, triunfar cada tarde y mejorar mi toreo y mi forma de entender esto», señala.
Y ahí aparece una de las claves de su momento: la búsqueda de un toreo más reposado. No se trata solamente de triunfar, sino de hacerlo desde un concepto que Palacio quiere consolidar con el tiempo.
Primero estará Madrid. Después, Zaragoza.
El propio torero considera que hablar ahora de la temporada 2027 carece de sentido cuando tiene por delante dos compromisos capaces de cambiar el rumbo de su carrera.
«En dos días me puede cambiar la vida para muy bien o para muy mal. Pueden pasar muchas cosas», reconoce.
Su sueño no necesita demasiadas explicaciones: una tarde rotunda en Las Ventas, de esas que dejan una impresión profunda, y después trasladar ese momento a Zaragoza, ante sus paisanos.
Aarón Palacio llega así a uno de los momentos más importantes de su trayectoria. No pretende cambiar de identidad para Madrid. Pretende demostrar, en una plaza que exige argumentos, cuánto ha evolucionado el torero que comenzó su camino como becerrista y novillero.
Fuente original de la entrevista: Tendido Digital.



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