José Tomás y la Filosofía del toreo (William Cárdenas es diplomático, ex-embajador de Venezuela)

No voy a entrar en la discusión sobre sus aptitudes técnicas, ya bastante claras las dejó el torero en su presentación del 5J en la Plaza de Las Ventas, premiadas por una afición que lo aclamó, en su gran mayoría, con los gritos de ¡Torero! Torero! mientras salía por la Puerta Grande.

Voy a reflexionar fundamentalmente sobre la actuación de José Tomás del 15J, que de nuevo recibió el respaldo de una afición, (23.000 personas), de la más exigente plaza del mundo, sometidas a un electrocardiograma colectivo.

En estas fechas el diestro de Galapagar no hizo otra cosa que enseñarnos las dos caras de la Fiesta, la del triunfo inapelable (el 5J) y la del drama del toreo (el 15J).

El triunfo inapelable fue logrado con una muy buena corrida de Toros de Cortés, propiedad de D. Victoriano del Río, el otro gran triunfador de la Feria del Aniversario.

El drama, ante una difícil, exigente y complicada corrida del Puerto de San Lorenzo, de D. Lorenzo Fraile, pero no por ello menos apasionante.

Y fue con esta corrida con la que José Tomás rescató ante los ojos asombrados de aquellas personas, la Filosofía del Toreo, que no sólo es arte, si no que también encierra en lo más profundo de sus orígenes, valores que solo se pueden comprender a través de la Ética y la Épica.

La Ética, que desde el punto de vista filosófico nos enseña de la moral y la responsabilidad del hombre frente a sus compromisos, porque José Tomás la elevó a su máxima expresión, para dignificar a la Tauromaquia como arte sublime.

La Épica, como conjunto de hechos que merecen ser narrados por considerarse epopéyicos o heroicos, y así trascender más allá en el tiempo y la memoria.

El público había olvidado que la Fiesta de los Toros es también drama y tragedia, todo parecía muy fácil, para algunos, aunque en esta misma Feria de San Isidro 2008 habían caído gravemente heridos Frascuelo y El Ruso.

Pero vino José Tomás a poner las cosas en orden y desentrañar la verdad de un espectáculo profundamente vinculado con los valores más importantes para el ser humano: La vida y la muerte. José Tomás rozó los límites de lo humano.

El último torero que había logrado conmover a todo el mundo taurino y más allá de él, fue Francisco Rivera ‘Paquirri’, con aquella imagen del año 1984 en Pozoblanco, en la que herido de muerte, le decía con una serenidad asombrosa al médico que le atendía: Doctor, tengo tres cornadas, una hacia arriba, otra hacia acá y otra hacia abajo, abra y haga lo que tenga que hacer. Todo está en sus manos!! Tal vez lo habíamos olvidado.

Esos y muchos más, son los gestos que mantienen al Toreo dentro de su grandeza!!

Una respuesta a “José Tomás y la Filosofía del toreo (William Cárdenas es diplomático, ex-embajador de Venezuela)”

  1. Pues muy bonito discurso, pero……………….y en donde se vio al toro de lidia?
    Ese grandioso animal lleno de bravio, recordemos que el peso y el exceso de carnes no es sinonimo de casta y bravio, los anabolicos funcionan muy bien creando al toro artista y al ya tan afamado perritoro.
    Cuando se vea de nuevo al verdadero eje de la lidia, ese animal que embiste al caballo y no se cae, que aguanta las tres puyas reglamentarias y regresa por mas, se podria escribir de TOREO.
    En lo que respecta a lo actual, la prensa es excelente para describir algo que no se ve en plaza.
    Ah pero ya recorde!!!! El que no es “tomasista” no sabe de toros.
    Pobres de los verdaderos aficionados, que son callados ante el grito del VILLAMELON, aplaudidor del destoreo y exigente con las orejas rabos, patas y cuajo para sus figurones.
    De los canones del toreo, mejor ni nombrarlos, eso es cosa de los PURISTAS, y esos son mas exigentes que los aficionados, cosa que los VILLAMELONES dificilmente entenderian.
    SIN TORO NO HAY TOREO.

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