Radar Taurino: Ilusión y Preocupación Inaugural

¿ VIEJOS LOS CERROS ?

Por Puntillero

Transcurren las últimas “Horas Previas” con muchas ilusiones del público y una clara preocupación de los aficionados. Las miradas que centra el público en los toreros, la Afición las dirige al encierro. Los más quisiéramos que nada nublara el cartel inaugural, que por supuesto resulta imperdible.

San José, 19 de marzo en el calendario romano. Significa para Enrique Ponce y su tierra, Valencia, una fecha muy especial. Plenas Fallas. Para nuestros efectos, ese nombre lo es todo. Sí, porque en lo que nadie ha reparado para este domingo es en el encierro. Madre de todas las llaves de esta, espero siga siendo “Regia Inauguración”

La Ganadería brava conjunta la mente y sentimiento humanos al impredecible instinto animal y a la reacción humana que la contempla. Y si bien Roberto Gavaldón pensaba que el arte es esencialmente nuestra repetición, en los toros, a diferencia del cine, no siempre es igual. El hierro de Don Arturo Jiménez Mangas, a quien admiro y respeto, es una ganadería joven. Brava, pero joven. Y en el ganado bravo, como en el arte de torear, somos siempre nuestra madurez.

Desde hace tres Temporadas, la ganadería que hoy abre nuestro radar, me atrevo a señalar, ha dejado pasajes históricos en La México. Empezando por aquel Toro al que Humberto Flores cortó dos orejas pasando por el encierro de la década que puso en bandeja la tarde de febrero de 2009 con Ponce, Macías y Joselito. Incluso el encierro de la inaugural hace un año rayó a un alto nivel.

Pero estirar la liga siempre trae riesgos, ha pasado con todas las grandes ganaderías en la historia. Los toros están para eso, para poner a prueba a los toreros. Si la corrida, Dios y San José mediante, no falla por trapío, descastamiento o flojedad, cualquier otro defecto será algo perfectamente entendible. Lo interesante será ver lo que pueden hacer los toreros con ella.

Deseo, por ello, con fervor que la preocupación que siempre trae consigo la ilusión de ver una gran corrida, y con una gran entrada como preveo con la fila que veo en este momento en la Plaza México, no se estrelle por un escándalo ganadero de trapío o de flojedad. Aunque suene raro, estoy seguro que ganadero y empresa respetarán este principio.

Cuatro años. “Zotoluco” segundo enigma del cartel, tendrá que extraer lo mejor de sí mismo. No parece estar en la mejor racha. Sin embargo, de un torero poderoso lo mínimo que podemos esperar y exigir es claridad de ideas en el cite y serenidad de pies. Aplomo que, a pesar de su gran experiencia, requiere poner por delante el domingo. Un experto en toros mansos e incluso sosos, cierto, pero ojalá y un toro nos permita ver si queda algo aún de ese torero capaz de parar y templar a vendavales tales como “Bigotón” De Santiago, una tarde de lleno en La México.

El año pasado dejó a Enrique Ponce en medio de un lío que incluyó mantas en Saltillo, parte médico alebrestado por la cargada taurina y dudas por su administración. Un lío que lo nos hace esperarlo con más gusto. Abrir Temporada tiene riesgo, más para la Plaza que para él. Ponce y La México lo asumen por tercera vez, espero no se reduzca de nuevo a un pálido recuerdo.

La peregrinación poncista comienza en La Meca del poncismo. Alta responsabilidad. Ese recorrido se realizará con más gusto si el Maestro enfrenta dos enemigos con lo mínimo suficiente: algo de recorrido, algo de bravura y, si no es un exceso pedir, mucho de trapío.

Ponce para cubrir el expediente no requiere más. Pero para dejar una tarde histórica bastará un toro mejor, algo digno del maestro. Esperamos que San José, quien tantas veces ha cubierto con su santidad el camino del torero, a diferencia del año pasado, interceda para verle con un enemigo a nivel de su matador. A estas alturas un “Emperador” como el Valenciano, con el mundo conquistado, solo debe estar para buscar lo excepcional.

Regresé de Tlaxcala con una sola objeción, El Payo, no encuentra la muerte a los toros. Lo que ya reencontró es el momento, el ritmo taurino en capa y muleta. Así también estuvo en Guadalajara. Físicamente recuperado casi en totalidad y taurinamente revitalizado por alguien digno de escribir un manual de cómo hablar con los toreros, José Antonio Ramírez “El Capitán” Todo está servido, la clase es algo que no se compra.

Cuatro treinta. Un horario que nos indica que el primer toro saldrá al cuarto para las cinco. Viernes de reventa, sábado de veda y domingo de cacería de carteras. A ver quién pone freno a esa “inseguridad” Extraño el boleto taurino, extraño la tele abierta en vivo y la crítica seria. Pero más a la Plaza México en su “Regia Inauguración” con su “Virgen de la Macarena” sonando a las cuatro con veinte.

Así, con el deseo tembloroso de verla hoy como ayer, con la bandera en todo lo alto, brindo porque surja el arte éste domingo. Y claro, aquí lo contaremos.

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