Verdades Absolutas, Verdades Aparentes. Cronica del 2do Festejo de Aniversario

Por Puntillero

Nueva marfilada ganadera a la Afición. No la merecíamos. En medio de una tarde sosa y con un ambiente complejo en los tendidos, desfilaron nueve turnos, dos a caballo, que brindaron alegrías y sembraron dudas en el devenir no ya de la Temporada sino de la expectativa taurina mexicana.

Solía Barralva ser una ganadería cuyo pronunciar implicaba respeto y casi garantía de seriedad. Lo sigue siendo al menos en su línea española. Lo sabíamos plenamente y más se había refrendado que al dejar para su línea mexicana los obscuros tonos obispo, verde y rojo, la luminosa divisa amarilla, rosa y azul celeste, alentaría la esperanza del compromiso ganadero con la seriedad.

Barralva ha echado lo mismo encierros de miedo que disparejos, como el debut en México y la repetición, un seis de enero de 2003, o incluso escandalosos como aquel de Querétaro en 1999 para la presentación de “El Juli” como matador de toros. La línea española de Barralva, incluso en su polémica presentación en México, ha cumplido las expectativas de taurinos y aficionados al grado de enviar la casi perfecta corrida de 2006. Ese toro, exigente y serio, no acompaña a la familia Álvarez Bilbao a los compromisos de alto nivel toreril. Allá las figuras que siguen perdiendo el tiempo con el “toro de la ilusión” el aparente “toro mexicano” de la “calidad absoluta” y de la presencia relativa.

Y la cosa no comenzó bien. Baile de corrales, de barriada por cierto, al salir Reyes Huerta, intentar Cuatro Caminos, amagar no torear e imponer al fin de la Empresa orden al dejar claro “Hay dos Garfias y esos van” Nunca mejor aplicado. De rejones, a lo Quevedo, invocamos lo que Andrés Amorós recordó hace un año: “No admiten el invierno corazones / asistidos de ardiente valentía, / que infunde la española monarquía / la fuerza igual en toros y rejones”

Fuerza idéntica, confrontación pari passu, es decir, igualdad de circunstancias entre toros y toreros, incluso para los que no sortean y van a caballo. Por eso Diego Ventura no termina por entender que en La México hay que estar despacio, que las vueltas al ruedo, incluso la inicial se da al paso, no al trote ni al galope y arrancando hacía el lado derecho del burladero de matadores. Temple, cierto sobre los lomos de sus excelentes monturas que delante del primero, hicieron ver a un Garfias, chico y desprovisto de cara, mejor de lo que fue. Esta vez “Morante” tiro bocados, pero resultaba tan insípido, tan sin chiste el bicornudo manjar que nadie lo agradeció. Fatal matando y aún así hubo pucheros y reproche a la autoridad al mendingar la oreja tras escandaloso bajonazo.

Sin embargo, saltó el salinero del que todo mundo hablaba en el sorteo. Paliabierto, bien serradas sus astas y aún mejor conformado de hechuras. A su salida, Ventura apostó por el quiebro a porta gayola pero parte de su capital taurino cayó al suelo, como tan atrás colocó el espantoso rejón de castigo inicial casi en los cuartos traseros del garfeño cosa que afectó al astado. Sin embargo, tras nuevo rejón el de Garfias creció en su juego. Acometió sin las reservas del que abrió plaza y con él Ventura impuso su toreo de costado y de frente, sin que el cornúpeta se encelase lo suficiente, teniendo el caballero que pasarle contrario varias veces para provocarle la embestida, corroborando que también a caballo, el toreo es fundamentalmente distancia y ritmo.

Ventura destacó al quiebro, en las salidas de banderillas y en las pasadas por dentro pero el salinero apretó lo suficiente para casi provocarle una cornada a las monturas. Segunda actuación y nueva “mácula” Lo alcanzan a mí parecer por no tener la distancia clara, salí ayer con la misma sensación que en su presentación en Querétaro, falta mayor aplomo, más despaciosidad y mucho menos intervención por parte de la peonería, todo el tiempo los peones entraban y salían, no solo para impedir al de Garfias emplazarse sino para tocar los lados en forma por demás ventajosa.

La faena interesó lo suficiente para que al dejar rejonazo el público sacara los pañuelos que los aficionados taparon. Hay que leer mejor a La México. Siempre el Juez debe voltear primero a la contraporra, luego a la Porra y después a la parte de sombra cercana al arrastre. Ayer eran visibles los brazos cruzados. Gilberto Ruiz Torres compensó el puchero en el primero y obsequió la segunda oreja, lógicamente pitada. Ya vino y ya se fue Ventura sin romper totalmente, con la miel en los labios, gente en los tendidos pero con las reservas que la afición impone. Ya lo dijo Agustín Lara “Yo, sigo esperando…” No importa cuánto más.

Las golondrinas de volar ligero de la línea mexicana de Barralva han dado a Miguel Ángel Perera más disgustos que alegrías. Pasó en su confirmación, en un cinco de febrero, aún el año pasado y ahora aquí. Incluso al grado que su primero, soso, débil, descastado, estuvo a punto de causar un desaguisado al golpear su ojo. Solo un pase de pecho con un toro absolutamente a contra estilo fue lo más rescatable de su labor. Incluso, tomando en cuenta al segundo. Otro ejemplar con escaso trapío y con menor aún bravura. Para un torero de toro grande era el peor escenario que podría presentársele en La México que pinchó al grado del doble aviso.

Al regalarse un toro más, la gente no se aguantó, muchos abandonaron el coso. La ya acostumbrada martingala, que está colocando a México en lugar de preeminencia dentro de la ignominia taurina mundial, nos dejó ver un nuevo ejemplar terciado, estrecho, con poca seriedad, indigno, no de La México, sino de Miguel Ángel Perera. El toro de regalo se está convirtiendo en una forma de eludir el sorteo, como esas planeaciones fiscales que se ubican fuera del hecho generador de ley y así dejan de pagar legalmente contribuciones. Algunas, las de simulación, acaban con el traje a rayas, cuando se abusa. En el toro, contrariamente, la planeación culmina con la paladeada coba y las enhorabuenas, los vítores y peor aún, el alivio de los veedores.

A Perera estuvo a punto de salirle mal. El barralva “Brujo” se defendió al tomar los capotes, salía despavorido hacía la querencia en los cites y solo la buena técnica de Perera logró sujetarle hasta casi hacerle trazar una vuelta entera. Complicaciones al banderillear en el tercio primero, en los medios después con intermitentes muestras de genio del toro al apretar hacía los tableros. Esperanzadoramente Perera brindó al público.

Entonces, lo que parecía un predicar en el desierto se convirtió en la multiplicación pererista al extender el pase al principio, sacrificando el lucimiento por una cualidad que ya le hemos apuntado, su infinita capacidad de aflorar el fondo más oculto de sus enemigos. Todo ello, a partir de una irrenunciable quietud pero basado en más importante aún, el sobre mando en el toreo natural y la perfecta utilización del perfil cambiado en los remates y en los circulares invertidos.

Perera cambió la tardanza del toro por la acometida sometida con la muleta en la derecha que impedía al manso ver algo diferente a tela roja. Fue entonces cuando encelado, tras un remate soberbio con la derecha y hacía la raya, con el que la Plaza estalló, cuando el astado arrancó con inusitada alegría y el tranco a plenitud para que Perera trazara el gran momento de la tarde: un natural verticalísimo y casi a pies juntos que produjo el júbilo de la Afición y la ignominia del villamelonaje al tapizar en nefasta escena el ruedo de cojines. Desconocimiento absoluto. Se tocó el toro y el torero tuvo que luchar contra la distracción del astado quitándose miradas y ligando aún una última dosantina que dejó la cosa al rojo vivo.

Tengo que señalarlo. El público ignorante (no es su culpa totalmente) condicionó la situación cuando venía aún lo mejor de la faena. Inexplicablemente Perera volvió a perder los papeles estando pésimo con la espada, pero esta faena, la aurora torera de Miguel Ángel Perera, será cosa que se recordará siempre. Si tan solo hubiese tenido el toro mayor trapío… por lumbreras y generales se habría tirado la gente. Aún así, Perera avanza de cara a la próxima Temporada, esperando igualmente lo haga el trapío de sus toros. Si no, seguirá habiendo gente que aviente cojines y que salga diciendo “Qué extraordinario noveno” “¿Por qué no lo indultó?”

El lote del Aniversario fue el de “El Payo” incluso por presencia. Al primero “Canelo” le ganó, por muy poquito, decisión dividida, por puntos y muy controversial. Algo hay en el rostro del torero, cierta contrariedad o pesadez que hace ver sus movimientos, al inicio por ejemplo del quite por chicuelinas, sin ritmo o convencimiento, inclusive al arrojar la montera. Ha perdido en frescura, sin embargo ayer dio muestras de remontar la marisma.

Ese primero se desplazaba a veces con la cara arriba “El Payo” pegaba uno bueno y el toro no repetía. Para mí, en ese momento, falto ese paso hacia delante. Es decir, no solo atacar sino anticipar adecuadamente las intenciones del contrario. Este “Canelo” salió a countear y García no entraba con su mano izquierda con la seguridad necesaria. Hubo momentos buenos con la diestra, alguna circular con cambio de mano aunque recortando en exceso la embestida “El Payo” mostró aptitud pero dar el paso adelante tras el muletazo y, en consecuencia, tapar los ojos del toro fue por lo que la faena no terminó de cuajar. No obstante ello, personalmente, creo que la oreja no era del todo desmerecida, puesto que descabelló bien tras marrar el puntillero con el “cachete”

De cualquier modo “El Payo” salió dispuesto a culminar la tarde a hombros. Casi lo consigue con otro Barralva levemente mejor presentado. Aquí García lo vio claro desde el capote y construyó una faena importante sobre la derecha, frente a picadores y en la raya. Intercaló cambios de mano de calidad y salía con impronta de la suerte haciendo ver mejor al toro. Su faena creció al trazar con temple y agarrar aire entre tanda y tanda de forma por demás acertada. Esta vez “El Payo” mató adecuadamente, tardó de nuevo el toro en doblar y le negaron la oreja que hubiese sido mejor ganada que la primera. Pero es un acicate que le vendrá bien tras cuatro tardes entre nebulosas que parecen ganar oxigeno previo a la prueba de Guadalajara el próximo domingo.  Vuelta protestada y mejora la perspectiva de un torero que pareció perdido. ¿Será?

El que también parecía perderse fue Saldívar. Sobre todo con su primero que desentonó respecto de todo el encierro. Cárdeno claro, horroroso de cara y mal hecho, arreaba sin emplearse y resultó débil ¿Cuántas veces ya hemos apuntado esto en la Temporada?

El de Aguascalientes comenzó sobre las rayas. Un tanto a jalones pero es que el toro no perdonaba. Se estiró en derechazos de calidad y sobre todo una tanda al natural aprovechando sus brazos largos y valor probado. Pero el enganchón y el desarme parecieron mostrar que el que mandaba era el toro, en ese momento el torero regresó para imponerse en los circulares y ganar la partida a pesar de que el cárdeno estaba cerca de tablas. Logró cerrar con intensidad por alto con manoletinas y con ello armarse a la muerte en la suerte contraria.

Pinchó para decepción propia y ajena. Sin embargo, la suya fue una salida bien ganada al tercio. Aguardemos al torero que se cargó al octavo con el capote primero en el recibo y luego al quite por villaltinas, esa dilación con el capote y un cambio repentino de perfil impidieron verle con la muleta. Será para la próxima, con la esperanza de que cuaje Arturo Saldívar plenamente.

Una nueva gran entrada. Algo así como cien mil aficionados en espacio de una semana y un día han sido testigos de lo absoluto y lo aparente, de las martingalas y de la rotundidad. Esas entradas anteriormente harían afición, envenenarían de “mal de montera” a muchos que van por primera vez. Es una pena que tarde a tarde salgamos pensando que le habrá pasado a la buena afición de México. Hoy avienta cojines, va al jolgorio y cada día que pasa ve menos al toro. Al menos queda la esperanza de que este ponga las cosas en su lugar. Pena que no sale. Y eso es verdaderamente preocupante. Pasado el aniversario espero la situación cambie a bueno.

Twitter: @CaballoNegroII

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2010-2011. Febrero 7. Décima quinta de Derecho de Apartado. Tres cuartos de plaza en tarde fresca. Segunda Corrida del LXV Aniversario de la Inauguración de la Monumental. Mucho ambiente y gente guapa en los tendidos. Reventa impune.

9 Toros; 2 de Garfias (Divisa Naranja y Rojo) Primero y quinto; flojo y sin bravura, falto de raza y muy chico el primero. El quinto, salinero y bien hecho fue un toro bravo que mereció homenaje. 7 de Barralva (Divisa Azul cielo, amarillo y rosa) Uno de regalo. Igualados en falta de trapío y con muy poca cara y fuerza, protestado el sexto desde salida. Destacó el lote de “El Payo”

El Rejoneador Diego Ventura (Campero andaluz corinto) Al tercio tras petición y dos orejas protestadas. Miguel Ángel Perera (Esmeralda y oro) Protestas tras aviso; división tras dos avisos y gran ovación en el de regalo. Octavio García “El Payo” (Granate y oro) Oreja protestada y vuelta protestada. Arturo Saldívar (Turquesa y oro)Al tercio y leves palmas. Destacaron Juan Sierra de la cuadrilla de Perera y Efrén Acosta hijo al picar al séptimo.

4 respuestas a “Verdades Absolutas, Verdades Aparentes. Cronica del 2do Festejo de Aniversario”

  1. Estoy totalmente de acuerdo con lo comentado. Y manifiesto que con gusto y gran espectación espere a Diego Ventura. Ahora tengo un malestar por su actitud y sobretodo opinion de lo que para él fue esta segunda presentación en la Plaza México; seguramente sabia de este publico con poca afición y escaso conocimiento que lleno la Plaza. No nos conformamos con caballos bonitos y atole con el dedo. Que pena por Ventura y que no sepa lo grande y el respeto que merece la Plaza Mexico. Ah! y que pena que nos castigue y manifieste que nunca mas vuelve a recibir un toro a puerta Gayola en la Plaza México. Para empezar a ver si vuelve a pisar!