Radar Taurino: Rejonfrenitis

Pepe López:  entre el querer y poder

Por Puntillero

El cochinero taurino mexicano ha encontrado una nueva manera de matar la semana, de perder el tiempo: la “Felonía Tapatía” acaecida el domingo pasado desperdició una semana importante que incluyó la impronta de Talavante y la vuelta mendocina a La México que servirá como inicio del último tramo de una Temporada marcada por pique de caballistas y que ahora tiene la tirada del otro lado del tablero.

Son chismes, notas copiadas, estadísticas y no prensa taurina lo que se tiene este país. La (mala) suerte de que los toros sean la última sección de deportes, un tema viejo ya, deja al aficionado de a pie con la casi ineludible pena de leer textos con formas deportivas y solo destellos taurinos. “Falta espacio, no hay mexicanos que importen…” y una serie de tonterías que reducen el espacio al toreo justo al tamaño de los que en periódicos le escriben, ínfimo. Raras excepciones.

Los toros cantan su condición en el caballo cuando se les castiga al crecerse o rajarse. Los periódicos y demás especímenes taurinos cantan la suya cuando hay notas como la “bronca” pos corrida de Guadalajara. El morbo es una tentación tan irresistible que en lugar de analizar el triunfo de Alejandro Talavante nos pasamos escuchando habladas y romaneos con nadie que saque un video, que lo hay, del vergonzoso hecho. Para morir iguales, para dejarnos de cuentos, no perdamos más tiempo en nimiedades. Queda ahí el reproche a quienes informan sin arte, los que riegan la tinta sin más.

A quien se sienta herido recomiendo que tome la actitud de cierto toro de Los Encinos en la Plaza México hace dos años. Ya decíamos, unos se crecen al castigo y otros se rajan. “Riega tintas” y “bufones” doblan contrario, los de categoría no. Espero aún haya de éstos últimos entre los encargados de difundir los hechos taurinos, de los que se crecen al castigo con argumentos tal como aquel encierro de lujo que los hermanos Martínez Urquidi mandaron en diciembre dos mil o incluso los toros de rejones hace dos años para Pablo Hermoso de Mendoza, aquel lote de lujo, deslumbrante en juego y hechuras. Veremos si delante del caballo se salva un poco el honor de la divisa tricolor tras una Temporada Grande muy difícil.

Su contraparte para la lidia a pie, Malpaso, no cuenta con un antecedente que logre piramidar el interés de la afición. Desde el nombre las cosas van a la contra, interesante por supuesto.Pero nuestro Radar tendría que remontarse hasta el año pasado hasta Aguascalientes en la novillada para encontrar alguna alegría que nos haya otorgado el hierro zacatecano. De ahí en fuera, solo tristezas, sin sabores y malas pasadas nos han brindado los “allagunados” astados que siempre cumplen con el trapío; los pitones blancos y vueltos, en bella estampa de ojalada mirada y capa gris. Pero, un solo toro en varias oportunidades en La Monumental, ha podido embestir.

Sin embargo, este año en Doxey (nuestro Radar aprecia esta localidad hidalguense) una señora corrida de toros fue lidiada y debo decir que su juego me sorprendió gratamente. En otros tiempos la sola presencia de esos toros, a pesar de las distancias, habría desplazado aficionados que habrían sido testigos del hecho que nos brinda la ilusión de pensar que Ramiro Alatorre por fin podrá escuchar algo diferente a “Solo fue un mal paso” por parte de la afición de La México, esa  que solo vislumbra un toro onírico. De hechuras nos hace soñar, esperemos ver que traen dentro.

Quizá les falten muletas. Como esa que hace tres años nos mostró que el toreo puede elevar al más modesto hasta al trono del Reino si surge la magia del embrujo y la conquista del corazón diletante. Es obligada referencia al hablar de “El Pana” referirnos a enero de dos mil siete. Pero han pasado cuatro años y si bien esta vez en Doxey, frente a esa corrida de Malpaso, nos mostró que aún queda agua en el abrevadero, la Plaza de su leyenda no escatimará en cobrarle salir siquiera hacer el Paseo. Esta vez registrará una gran entrada, esperemos, quizá por última vez el de Apizaco se crezca al castigo, pues pese a todo, sigue teniendo la onza.

Temple sobrará a caballo, la cualidad infinita que no hemos visto en esta Temporada en la lidia a la jineta. Una serena despaciosidad, anticipo, será el arma principal con la que Pablo Hermoso de Mendoza podrá poner las cosas en su sitio. Jugó a contragolpear, dejó la iniciativa, toleró habladas, jugó sus piezas abajo y arriba, trazó enroques perfectos con los encierros y ahora la partida se juega a su ritmo y a su hora. Los caballos negros han hecho ya su labor en el centro de los tableros. Ahora las diagonales de sus obispos y la verticalidad de sus torreones podrán trazar el movimiento que den el mate a su favor. No con rapidez ciertamente, pero sí con la majestad de un emperador de bridas como él.

Hermoso habrá de responder todas comparaciones, tiene que hacerlo, con toreo bueno y sin martingalas, tal como ha impuesto a las formas del rejoneo moderno. Un nuevo triunfo en La México elevará la fuente de su Tauromaquia a la leyenda viva del fuego. Volvemos a la clave, el encierro. El año pasado equivocó la presencia pero lo rescató con su enorme torería. Hoy, como nunca, resulta clave dar el golpe de timón. Veremos si lo hace a partir del toro.

Sería un punto bueno y un número grande a su favor si logra que esta fiebre de a caballo nos deje buenos aficionados y no solo público ocasional, el mal de montera nace de la emoción, del peligro mortal que se supera con el arte. El domingo es una oportunidad de elevar la fiebre de a caballo con el remedio del “mal de montera” no solo el “mal del sombrero cordobés” Sería un avance.

Cualquiera sueña con ver la Plaza México con un lleno o, al menos hoy que todo se rebaja, una buena entrada. Pepe López tiene la oportunidad delante del gran público que no es el mejor para los toreros a pie. Hay un listado grande desde Finito de Córdoba, Jerónimo dos veces, El Payo, Mario Aguilar hasta Eloy Cavazos, donde el público “de a caballo” se carga a los de a pie. Eso se supera con una gran determinación, misma que es tiempo que el de Morelia saque.

Espero que la reventa, tras las jornadas de Aniversario sea señalada. Aficionados no la fomentemos. Autoridades, no solapen. Empresa vigile por favor, que el buen aficionado con todo esto se queda afuera. Recta final de una Temporada que no por desigual ha sido menos apasionante. Faltar nos puede hacer cometer actos de arrepentimiento que ni el Muro de los Lamentos nos alcanzará para penarlos. Dios nos libre de semejante suceso.

Twitter: @CaballoNegroII

PS. Desde aquí felicito a Carlos Flores, a mis compañeros y a los que han integrado “El ABC de los Toros”

3 Comentarios »

Deja un comentario