Morante debe soltar lastre, y no sólo lípido.

CV y Morante

Morante debe soltar lastre, y no sólo lípido.

Mis amigos morantistas quizás no entiendan las siguientes líneas, alguno pensará que me he cambiado de bando. Se confunden. El de la Puebla siempre estará en el cartel que yo haría pero no por ello debo silenciar muchas de las nefastas decisiones que están conviertiendo su temporada en un camino de resignación para los que le seguimos allí donde torea.

Fuera de forma. Embutido en un traje que cualquier día de estos estalla por alguna de sus costuras. Apático. Sus famosos arrebatos toreros son cada vez más racionalizados y escasos. Inoperante. Dejado de la mano de Dios. Más bien, dejado de la mano de un tal Curro. CV para los amigos. El periodista Javier Hernández (@jhernandez) ha descrito genialmente esta relación como la “currovazcada”.

Desde Málaga nos cuentan que Morante, a través de su apoderado, ha comunicado a la empresa de Málaga que este año el torero no tiene interés en aparecer por la tierra del genial Picasso. La razón esgrimida tiene que ver con la hora del sorteo. Las 5 de la tarde es la hora la siesta y no la del sorteo de los lotes. Los problemas de corrales surgidos en las últimas temporada, con un elevado número de reses rechazadas por los equipos gubernativos, no ha gustado a un Morante que de este modo quiere mostrar su disconformidad con la labor desarrollada por la Autoridad. Como el niño chico que cruzado de brazos y con el ceño fruncido dice aquello de, -ahora me enfado y no respiro-.

La trágala de ayer en Madrid, con una impresentable corrida de Cuvillo que no debió salir de El Grullo, sólo se puede explicar entorno al poder negociador que maneja Curro Vázquez, que juega con el miedo de las empresas a que el de La Puebla se enfade y haga la cruz a la plaza que ose echar para atrás alguno de los toros elegidos por CV. Que le pregunten a Málaga.

Personajes como CV hacen demasiado daño a la Fiesta como para gestionar la carrera de uno de los mejores toreros contemporáneos.

Por el Toro de la Jota