Ecuador: Taurinos, Anti-Taurinos y Radicales

Libertad ¿En Ecuador?

“El gobierno de Rafael Correa es una cloaca”

Lucio Gutiérrez, ex presidente de Ecuador.

 Por El Guerra

La aplicación de la pregunta 8 de la consulta, que prohíbe la muerte del animal en espectáculos públicos, se convirtió en un toro difícil de lidiar para el Municipio de Quito. El alcalde “A gusto” Barrera y los concejales de la Comisión Taurina están en una posición difícil ante un tema que es cercano para la ciudad, pero que fue propuesto desde el Palacio de Carondelet.

Con un resultado ajustado como telón de fondo (51% por el Sí y 49% para el No, nulos y blancos), Barrera y los ediles buscan una salida salomónica ante las presiones de taurinos y antitaurinos, que pueden desencadenar un escenario de polarización política.

“A gusto” Barrera, un hombre a quien mucha gente en Quito consideran un inculto, sin la educación justa para el puesto que desempeña y radical en sus decisiones políticas, ha señalado que no le gustan las corridas y admite que un escenario de división en la ciudad sí es posible. “Mi posición es evitar que esto se convierta en un tema de polarización”. Por eso plantea que el ajuste a la ordenanza taurina se limite a prohibir la muerte del toro en la plaza mas no suprimir la tradicional Feria Jesús del Gran Poder. Pero su idea es poco convincente para los actores involucrados.

Los sectores taurinos no esconden su malestar con la actuación del Alcalde “A gusto” y de algunos miembros de la Comisión Taurina (vendidos) frente a la consulta popular y su aplicación. “Este proceso electoral implicó un ataque directo al carácter pluricultural, diverso, libre y tolerante de nuestra ciudad, sin que el Municipio haya adoptado acción alguna para impedirlo”, señalaron las autoridades de la Plaza de Toros Quito en su carta de renuncia al Alcalde, hace dos semanas, en señal de protesta.

El abogado Santiago Terán, quien presidía la plaza, insiste en que la pregunta 8 nunca planteaba suprimir la muerte del toro en el ruedo, sino la prohibición de los espectáculos que tengan por finalidad la muerte del animal. “Lamentablemente los concejales de Quito, que no se atreven a contrariar la voluntad de nuestro presidente, han interpretado en el sentido de que lo prohibido es que el toro muera en el ruedo”. Así lo señaló en una entrevista.

Del lado de los antitaurinos tampoco hay satisfacción con la regulación que busca hacer el Cabildo. Organizaciones como Diabluma, dicen que la feria de diciembre no debería realizarse. Felipe Ogaz, uno de sus miembros, advierte que tienen estrategias para impedir que haya toros este diciembre en Quito.

En lo que sí coinciden taurinos y antitaurinos es que Barrera se ha quedado en el medio y con poca capacidad de maniobra.

Al ex alcalde Roque Sevilla no le sorprendería que la imagen del dignatario se afecte por esta situación. A su juicio, Barrera cometió el error de no tomar, desde el inicio, una postura firme frente un tema tan cercano para Quito como es la tradición taurina.

El criterio de Sevilla parte de la idea que, en la práctica, la pregunta 8 no logra proteger la vida del animal, objetivo central con el que supuestamente el presidente radical, supuestamente socialista y chavista Rafael amarrenle la Correa” planteó el asunto. La razón: la pica y las banderillas se mantendrán durante el espectáculo, pero al final el toro será apuntillado entre las sombras de los corrales de la plaza ¿ridículo no? Pues asi manejan el país estos radicales, por eso Ecuador se encuentra estancado en todos los sectores sociales, económicos y politicos en comparación con otros países de America..

Mientras el debate por la protección de la vida al animal , crece el riesgo de que Quito deje de ser la sede de la “mejor feria de América”, con los perjuicios económicos que esto conllevaría. “Se puede desarmar un sistema económico que no es de los dueños de la plaza sino que va en perjuicio de toda la ciudad”. Así lo advierte el ex alcalde Paco Moncayo, quien recuerda que los toros son el motor de las fiestas capitalinas.

Eso se traduce en altas rentas para el Municipio y en cifras para la economía local. Por ejemplo, entre noviembre y diciembre, la ocupación hotelera aumenta en un 10% en ambos meses. Esto sin contar que en los días de fiesta en Quito se mueven entre USD 12 y 14 millones según cálculos de grupos y peñas taurinas.

Otra preocupación de Moncayo está que con los cambios a la fiesta que dispone la pregunta 8 de la consulta, no hay garantía de que vengan los mejores toreros a la ciudad y eso tendrá repercusiones en la asistencia del público. El Juli, con un gran cartel en Quito y varias figuras del toreo han dejado entrever que no regresarán en señal de defensa a la integridad de la fiesta brava.

Pero “A gusto” Barrera inculto al final, chico, acomplejado y “radicalito” parece no preocuparle el tema. Admite que no se han hecho cálculos sobre el posible perjuicio económico por los cambios a la fiesta y está convencido que el discurso de la tolerancia y una reforma equilibrada a la ordenanza evitará el escenario de polarización. Pero nada le garantiza que en diciembre la plaza no sea un posible espacio político que reproduzca gritos de desaprobación al presidensito de la Nacion y su lacayo el alcaldito “A gusto”.  Par de RUFIANES los dos, jugando con dinero ajeno y conduciendo sin rumbo ni identidad el pais y a la ciudad de Quito. Ecuador esta dividido y un país dividió se rompe y jamás saldrá adelante por mas caudillos, libertadores y rufianes que se quieran sentar en la silla del poder.

La “Cómica” Comisión Taurina de Quito  pule la ordenanza

En la Comisión Taurina hay la apertura (previo $$$) para que la reforma a la Ordenanza se limite a prohibir la muerte de la res en el ruedo, como lo plantea el concejal Pablo “Poncio Pilato” que alguna vez comento que el ante esta situacion lava la manos. La propuesta de Pablo “Poncio Pilato” es  que el toro sea devuelto a los chiqueros, después de que se cumplan con los tercios de pica, banderillas y toreo con muleta. Finalizada esta labor, la res deberá regresar a los chiqueros de la plaza. Lo que no sabe el señor “Poncio Pilato” es que ninguna figura del toreo se prestara a un espectáculo como el que pretenden montar o se hacen a la usanza española o despídanse del prestigio y del cache de su feria.

Sin embargo,  anticipa que una vez dentro de los corrales la suerte del toro estará en manos de los promotores del espectáculo. Su argumento reside en que la pregunta solo prohíbe que se mate al toro en público, pero no señala qué se debe hacer después. Lo más seguro es que el astado sea sacrificado, a menos de que se ordene el  indulto.  La propuesta de Ponce también  regula qué hacer en casos extremos.

Por ejemplo, que el animal quede inutilizado antes de ser lidiado, por alguna lesión. En ese caso se permitiría sacrificar al animal en el ruedo.  Los organizadores de la Feria de Quito tienen el permiso provisional para organizar el ciclo, con la condición de que se ajustará a la ordenanza reformada.

Festejos en los cantones del ‘No’

A diferencia de Quito, en otros cantones donde el No se impuso en la pregunta 8 se preparan sus tradicionales ferias, cuyas corridas se celebrarán a muerte. San Miguel  (Bolívar) y Valencia (Los Ríos) ya tienen adelantados los preparativos para las ferias que se realizarán entre finales de septiembre e inicios de octubre. En ambas ciudades la tesis del Gobierno de impedir que se maten los toros en las corridas recibió las espaldas del elector.

En el caso de San Miguel, su feria será el jueves 29 de septiembre y el sábado 1 de octubre. El primer día habrá una corrida con el rejoneador quiteño Guillermo Jarrín, el ambateño Juan Francisco Hinojosa y el mexicano ‘El Chihuahua’.

La ciudad fluminense  de Valencia tendrá su feria los días 1, 2 y 3 de octubre, con una novillada y dos corridas de toros. Entre los toreros que actuarán estará los nacionales Guillermo Albán, Curro Rodríguez y los mexicanos ‘El Chihuahua’ y Fabián Barba.

Valencia y San Miguel son dos de los 95 cantones en que se mantendrán intactas las corridas de toros en adelante.