Aquel Tercer Par Fatídico en Zaragoza

Fuerza Padilla, que siempre te ha sobrado

Por Luis Cuesta

Juan José Padilla se pasaba de largo en el primer par porque el astado de Ana Romero de nombre “Marques” le apretó mucho al intentarlo, no lo vio claro Juan José, hasta el segundo intento fue cuando con solvencia lo lograría. El segundo par fue de verdad con olor a cloroformo y no era para menos, porque “Marques” había llegado al segundo tercio muy avispado, desde su salida fue muy incierto, siempre distraído, con mucho peligro, condiciones que en ese segundo par fueron más que evidentes cuando salió disparado Padilla desde las tablas hasta casi los medios, para colocarle un par “al violín” con mucha maestría. Sin embargo al salir del mismo el diestro se veía preocupado, un gesto de alivio, pero con preocupación hacia el callejón al pedir el tercer par, que marco el transcurso de la tarde y quizás de la temporada.

Llegaría el tercer par, fatídico, de dentro afuera y al sesgo, dando la querencia a toriles. El toro lo apretó como en los pares anteriores pero esta vez acertó, Padilla tropezó los pies y cayo, el toro avispado le pego el derrote seco, preciso y el tiempo se paro. Lo que siguió fue irreal, imposible de imaginar, impactante y triste me resulta pensar en el rostro reventando de Padilla.

El peor escenario posible se había hecho realidad, con el rostro repleto de sangre Juan José se cogía con la manos la cara por instinto, justo por donde el pitón le había entrado por debajo de la mandíbula. Ese pitón asesino, trágico y en estas horas maldito, saldria también por la órbita del ojo. “No veo, no veo” dicen los presentes que decía mientras iba en camino de la enfermería.

Lo trasladaron al hospital Miguel Servet. Esta madrugada, después de efectuar las pruebas radiológicas que descartaban daños cerebrales, Juan José Padilla fue intervenido. Horas después a las 2:30 am, Juan José Padilla salió del quirófano para pasar a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Los médicos creen que es muy difícil que recupere la visión del ojo, manifestaron.

“Tampoco será posible que Padilla recupere la movilidad del lado izquierdo de su rostro, puesto que la cornada afectó gravemente el nervio facial y no ha sido posible reconstruirlo”, según informa mundotoro.com

Que Dios y la Virgen le den mucha fuerza al Maestro Padilla, que la esperanza muere al último. Pero su historia ya está escrita con letras doradas, porque siempre será un héroe, dentro y fuera de los ruedos. Porque es un TORERO.

Twitter: LuisCuesta_

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