Sevilla 6ª de Feria: Fuente Ymbro pone el listón muy alto

Foto: Arjona y González Arjona
Corridón de Fuente Ymbro en Sevilla. Foto: Arjona y González Arjona

Por Sixto Naranjo

Sevilla, miércoles 18 de abril de 2012. 6ª de Feria. Dos tercios de entrada. Toros de Fuente Ymbro, bien presentados. Encastado y con galope el 1º, noble pero dañado de los cuartos traseros el 2º, sin clase y deslucido el 3º, exigente y con temperamento el 4º, enrazado y noble el 5º y enclasado y a más el 6º. Ovacionados 1º, 5º y 6º en el arrastre. Salvador Cortés, saludos y silencio. Antonio Nazaré, silencio y oreja. Esaú Fernández, silencio y oreja.

De alta nota se podría calificar la corrida de Fuente Ymbro lidiada en Sevilla. El listón, por las nubes y eso que todavía queda todo el grueso de carteles fuertes de esta Feria de Abril. Ricardo Gallardo envió a Sevilla un lote magníficamente presentado, astifino, con hechuras muy ‘sevillanas’. Eso en cuanto al exterior. Porque el fondo ha venido a ser un reflejo de las formas.

Corrida interesante, con muchos registros, desde el espectacular primero de gran transmisión, al encastado y completo quinto al noble y de clase infinita lidiado en sexto lugar. Tres toros de triunfo grande. Uno más de clase infinita pero lesionado, el segundo. Otro más de complejo comportamiento pero aprovechable si se sabían tocar las teclas, el cuarto. El único lunar, el deslucido y desclasado tercero. Con corridas así, nadie se aburre en el tendido, las lidias se suceden con interés y quien sale ganando es en definitiva es la Fiesta.

Enfrente, una terna sevillana. Dos que repetían y uno que se la jugaba a una carta. Salvador Cortés, Antonio Nazaré quemaban su último cartucho en Sevilla y Esaú Fernández se asomaba por primera y única vez al albero, o más bien duna, de la Maestranza.

Por concepto y resolución, quien ha salido reforzado por su actuación al quinto toro fue Antonio Nazaré. Oreja ganada con sangre de por medio, pero conquistada también con las armas del buen toreo, especialmente en un par de tandas en redondo en las que Nazaré demostró que es un torero muy a tener en cuenta. El susto llegó con la muleta en la zurda. El de Fuente Ymbro vio presa y lanzó al diestro por los aires corneándole en la corva de la pierna derecha. Siguió el cuerpo a cuerpo entre el enrazado animal y el herido torero para concluir la faena con unas manoletinas antes de media delantera que dio paso a la petición y concesión de la oreja. Bravo torero y encastado toro.

En su primero, Nazaré tuvo que abreviar con un toro que apuntó clase pero que se movió disminuido por una lesión en los cuartos traseros en los primeros compases de la lidia.

La otra oreja del festejo la paseó Esaú Fernández ya sobre la bocina, en el sexto. El de Camas se encontró con un animal siempre a más, que humilló y se desplazó con ritmo y temple en sus embestidas. Hubo ligazón pero faltó mando en la muleta y colocación en el torero. Pese a ello, tras media estocada caída y una muerte espectacular del toro, se premió a Esaú Fernández con un trofeo. Qué le sirva al sevillano.

Menos suerte tuvo Esaú con el deslucido tercero, el garbanzo negro del sexteto de Fuente Ymbro. Faena sin mucha historia que se movió siempre entre la voluntad del diestro y la poca entrega de su oponente.

Quien dio un paso atrás este miércoles en Sevilla fue Salvador Cortés. Un torero que ha tenido tardes más afortunadas que ésta en el coso maestrante pero que mostró espeso y sin ideas durante todo el festejo.

En primer lugar enlotó un animal muy importante por transmisión y entrega. Comenzó dando distancias al toro pero a las tandas les faltó limpieza y trazo. El ‘fuenteymbro’ pedía mando y mano baja y Salvador sólo ofrecía toreo lineal y siempre remates por alto. El trasteo, sin estructura, se fue desmoronando poco a poco hasta finalizar en una ovación de reconocimiento al torero que sonó a premio menor. La ovación fuerte se llevó el toro camino del desolladero.

El cuarto fue un animal muy complejo, con muchos matices que no terminó de comprender. Faena desacoplada, sin sitio y saber coger la distancia. Del temple de nuevo no hablamos porque no apareció en ninguna de las faenas de Cortés durante toda la tarde. El toro acabó aburrido y el público mostrando su desaprobación con pitos antes de acabar la actuación del diestro sevillano (Via Cope.es)

Twitter: @Twittaurino

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