Ni una sola vuelta – Solo volteretas en la novillada. San Isidro 2012.

Saltillera de Fernando Adrián

Aquí queda Zabala de la Serna y su visión de la novillada.

Por: Zabala de la Serna  – El Mundo. Madrid.

Inició la décimo quinta de feria Sergio Flores con un novillo tabloide de Fuente Ymbro. De los cuatro que quedaron. El novillo de Gallardo tuvo movilidad por encima de cualquier otra virtud. Protestó en el caballo y se picó en el caballo que guarda puerta. Dobladas con la muleta y embestidas al palillo y por dentro sobre la mano derecha. Dos desarmes. Sobre la izquierda le cogió el aire, le bajó la mano y le sacó lo que tenía y lo que no. Cumbre una tanda de cinco o seis ligados. Al punto la faena, que acabó por el lado menos lucido, el diestro. El hervor de las manoletinas subió enteros. La media estocada a abocó al de Gallardo a la muerte en la puerta de toriles, que ese era el fondo.

El castaño segundo de abierta cara embistió informal también. En cuanto Javier Jiménez no le apretaba, siempre en el tercer muletazo lo tenía encima. A izquierdas la rebrincada embestida acabó en un tremendo volteretón y una paliza en el suelo. Se acordaba constantemente. Jiménez acabó por manoletinas también.

El tercero, alto y montado, sacó sentido desde su salida. En el quite de Sergio Flores ya echó la cara por arriba. La voltereta a Fernando Adrián fue durisísima nada más empezar la faena. Cantada. Un auténtico cabrón de desarrollada guasa. Imposible. Quería coger siempre. Le hizo pasar al chaval las de Caín. También con la espada.

El alto cuarto (no es que me repita, es que la novillada de FY, o lo que quedó de ella, traía esas trazas), se partió una mano en banderillas y fue inmediatamente devuelto. El sobrero de Espartaco, cuajado de kilos, tenía más armonía que todos los anteriores juntos. En el capote de Flores descolgó la embestida. Noble pero en la muleta falta de una transmisión sincera y la humillación de entonces. Sin humillar por el izquierdo. El viento molestaba. El chaval estaba muy firme. Y se le vino encima como a cámara lenta. La voltereta fue consciente. Cambió a peor el utrero. Muy a peor. Un cambio radical. Por dentro. En la suerte suprema, los pitones en el pecho.

El quinto ya fue de Navalrosal, el remiendo de la novillada de FY. Un torito. En cinco días se hubiera podido lidiar de toro. Reunidas hechuras dentro de la seriedad. La embestida marcó un buen inicio de faena con el viaje humillado de verdad como ninguno. Dos series en las que Jiménez le echó la muleta al hocico. Por delante. Desde ahí la faena bajó mucho sobre la izquierda. El de Espartinas perdió la colocación y puede que el novillo en empuje entonces. Dicen que lo de núñez es para los buenos toreros, pero a lo peor no para un torero en agraz. Falló con la espada con la embestida a menos y desencantada.

Ante el sexto, Raúl Adrada se desmonteró en banderillas. También de Navalrosal. Bueno. Justas las fuerzas a las que no ayudaron los toques y la violencia de la muleta de Adrián, de la escuela de Gómez Escorial. Todavía el chaval tenía la taleguilla rota de la anterior faena. Lo poco que duró no lo templó. Muy sangrado el toro.

Via: ElMundo.es

RESUMEN DEL FESTEJO.

Monumental de las Ventas. Viernes, 25 de mayo de 2012. Décimo quinta de feria. Tres cuartos de entarada. Novillos de Fuente Ymbro, muy desiguales, deslavazados, de engañosa e informal movilidad, sin fijeza, una prenda el 3º; y dos de Navalrosal (un 5º rematado y de perfectas hechuras y bueno pero a menos y un 6º noble y a la baja); y un sobrero de Espartaco (4º bis), cuajado y de pevertida evolución.

Sergio Flores, de malva y oro. Media estocada delantera (saludos). En el cuarto, estocada defectuosa y varios descabellos. Aviso (silencio).

Javier Jiménez, de rioja y oro. Pinchazo y estocada (saludos). En el quinto, tres pinchazos y se echa. Aviso (silencio).

Fernando Adrián, de azul turquesa y oro. Dos pinchazos y estocada y descabello (saludos). En el sexto, pinchazo y estocada defectuosa (silencio).

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