Radar Taurino – Condensación y Despliegue. Sergio Flores Hoy en Madrid.

Sergio Flores remata de larga afarolada en Madrid.

Una historia de raza, de pasión taurina, de desencuentros… y de sangre ha sido la de Sergio Flores, el gran novillero tlaxcalteca en la Plaza de Madrid. Hoy, en su prueba definitiva encabeza un espléndido cartel que marca una de las (últimas) esperanzas reales de triunfo para el toreo mexicano en este sufrido San Isidro.

Por: Luis Eduardo Maya Lora De SOL Y SOMBRA. 

Serán dos, quizá tres, ocasiones en que las que el triunfo de Madrid se le ha escapado o se le ha escamoteado, según se vea, a Sergio Flores, novillero mexicano.

Hoy regresa a Madrid, una temporada completa, una cornada y una vuelta al ruedo en Las Ventas después, con la altísima expectación, con la púrpura retenida, esa “mala leche” tan necesaria para echársela al novillo y que se ha acumulado a partir de que Sergio ha bebido “la hiel en copa de oro” al quedarse en la orilla del triunfo venteño. 

Hoy, justo cuando más se espera de él, viene a enfrentarse a una novillada de las que más puede moverse, la de Fuente Ymbro el hierro en Jandilla enclavado, distinguido por su bravura y por ese sobre tranco que cuando se viene y, sobretodo, se les lleva largo, eleva el toreo insospechadamente.

Como una de las más importantes notas del expediente permanente que todo taurino guarda, en este caso, de Sergio Flores es la vocación casi irrenunciable de tirar de los toros, largo y por abajo, cintura en juego, a la vez que tiene la capacidad taurina de pensar en todo momento, la posibilidad de que rompa hoy el letargo en Madrid es realmente latente.

Paradójicamente Sergio Flores, siendo de su generación el más respetado de los novilleros mexicanos, es el único que hasta este instante no ha cortado oreja en Madrid, situación que no hace más que subrayar su importancia porque aun sin triunfos en Las Ventas esa oreja de La Maestranza, esas salidas, dos, a hombros en La México, con una faena de dos orejas incluida, evidencia que la última llave a conquistar para Sergio es la de la arena madrileña. 

La más difícil y la más gloriosa de todas.

En medio de una Feria de San Isidro – sí, compremos el tópico- “digno, respetable, por demás importante, honroso” para los toreros mexicanos, lo cierto es que nadie ha podido dar el paso adelante, por la razón que haya sido, que si los toros o si el público o si el verdor. La realidad es que lo desfavorable está más cerca que nunca.

El arte es condensación, cúmulo de sensaciones y sentimientos, de ideas, pensamientos y, por supuesto, la expresión, el despliegue de los mismos. Si el conocimiento implica la aprehensión de una idea y su lectura interior, su asimilación, el arte implica la aprehensión sí, pero de un sentimiento, de una sensación e ineludiblemente el dictado de la misma a través de la gama de exteriorización de los mismos.

Así, todos los años acumulados y ejercitados en pos de la búsqueda del Toreo, todas las sensaciones, las buenas, las malas y, por descontado, la frustración madrileña de años pasados se reducen a una sola tarde la de Madrid que ya se adivina y se avista para Sergio Flores, porque con poco que alcance el fuente ymbro tendrá lo suficiente para que, ahora sí, el triunfo sea de él.

Ayer me comentaban aquí en De SOL Y SOMBRA, que sin suerte no puede hacerse nada. Es cierto. Por algo los tres actos de la corrida son nombrados “suertes”, pues siguiendo la idea de Santiago Amón, lo hemos multicitado varias ocasiones, en toda actividad que entraña riesgo, hace falta la buena fortuna.

Sí la suerte es indispensable, pero la realidad es que aun en el toreo, donde impera como en ninguna otra actividad el “seguro azar”, no todo puede dejarse en manos de la casualidad o del destino, porque el toreo más que de casos aisladas es de causas encadenadas y para muestra está el principio general del toreo que indica: “Las figuras del toreo son aquellas a las que más toros les han valido”

Por ello, aun con los toros en contra, Sergio Flores se juega mucho de su carrera hoy porque, justo es decir, a diferencia de sus compañeros de generación, quitando la gran faena de “El Payo” en 2008, comparece con la máxima expectación dentro del máximo escenario.

Rumores demás, 140 caracteres de menos, Sergio Flores, aunque necesariamente se haya desmentido, está a las puertas de la alternativa. Pues riesgo es que como ocurre con algunos púgiles, llegue sobreentrenado a la misma. 

Su mañana está en hoy y el triunfo a la vista, solo falta que la corrida, ya no digo embista, sino se mantenga sobre las patas, que no se caiga para que con ello permanezca la ilusión. Y de Sergio esperamos su claridad que su sangre se temple y su sentimiento fluya a partir de su valor y entendimiento que todo el cúmulo de sensaciones respecto de Madrid condensadas en su paseillo isidril se desplieguen preceisamente desde que parta plaza manteniendo así toda la taurina ilusión.

Única fuente de alimentación taurina para la afición.

Qué haya suerte…

Twitter: @CaballoNegroII.

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