Ocho con Ocho: Los Mexicanos en Madrid por Luis Ramón Carazo

La Feria de San Isidro acabó para los toreros mexicanos con la actuación de Ignacio Garibay ante los toros de Carriquiri. Como todos sus colegas europeos (a excepción de Iván Fandiño, Sebastián Castella y Morenito de Aranda) no hubo de piña, esto es no lograron obtener una oreja como los dos mencionados  y así igualar a la última conseguida por El Zotoluco en Madrid  el año  del 2000 ante un toro del Puerto de San Lorenzo, quedará la asignatura pendiente para el 2013. Ha sido una serie de corridas para los mexicanos, sin un triunfo rotundo.

El  momento más emotivo para los nuestros, correspondió al del lunes 21 de mayo de 2012, cuando en el cuarto toro de la tarde, el público brincó de sus asientos en reconocimiento a la gran suerte de varas a cargo de Nacho Meléndez de la cuadrilla del Zotoluco quién, generosamente apoyó, en la ejecución de la suerte de varas, a su hombre de a caballo.

En los toros lidiados hasta ayer 30 de mayo de 2012 en Madrid, predominó el sobrepeso, la mansedumbre, la debilidad, el genio, si acaso se salvan los encierros de Baltasar Ibán y Alcurrucén,en los que campeó la nobleza y hubo toros de esos dos encierros que se fueron inexplicablemente con las orejas, al desolladero.

Octavio García El Payo, tuvo una mala tarde. Arturo Saldívar fue muy decidido y podemos decir que del paquete del toreo mexicano, su actuación fue la más destacada. El Zotoluco dejó constancia de su conocimiento de la lidia y además sus largas cambiadas de rodillas impresionaron al público madrileño, quién con los demás toreros mexicanos, vio como pretendieron triunfar con la bien aprendida técnica española, pero sin el sello nuestro. Juan Pablo Sánchez confirmó y mostró gran conocimiento, pero le faltó emocionar al conclave en gran medida por la sosería que acusó la ganadería de Juan Pedro Domecq esa tarde, pero cabe anotar en la que en el quite de Morante a su segundo toro, hubiera sido deseable respondiera con el capote en las manos y no quedarse impávido.

Diego Silveti con el encierro de Núñez del Cuvillo toreó con gusto en el de la confirmación, pero en el sexto afloró que todavía le falta, más rodaje. Fermín Spínola toreó con conocimiento pero alcanzó poca transmisión en lo que hizo hacia el tendido.

Nacho Garibay ni fu ni fa y Sergio Flores novillero a punto de tomar la alternativa próximamente en Bayona, tardó en hacer faena a un encastado novillo de Fuente Ymbro y se le fue la tarde intentando ablandar a la intransigente afición madrileña poniéndose muy firme en el ruedo.

Como lo comenté líneas arriba, faltando tres corridas de a pie,  del elenco de figuras de  San Isidro, solo Sebastián Castella brilló y supo capitalizar las iras de un público que hostiga a los de su sitio a veces de manera incomprensible, si no que lo digan Talavante y Manzanares.

El dilema para los toreros mexicanos es saber cuál es la evaluación de los empresarios de Madrid para repetir la fórmula antes nunca aplicada de convocarlos en gran número. Para el resto de las plazas, no parece haber argumentos rotundos de los apoderados para conseguir puestos futuros en las próximas ferias españolas. Ahora bien el prestigio de plaza de tanta raigambre, decepciona a causa de un público intransigente y ávido de kilos de toro y no de su comportamiento en el ruedo. Me parece que tienen confundido kilos con trapío y genio con codicia y nobleza provocando que cada tarde sea para los toreros poco menos que de suplicio, con todo así es Madrid y no pretendemos cambiarlos, allá ellos.

Los que tienen que meditar sobre sus actuaciones son nuestros toreros mexicanos, pues ellos saben que no les fue posible dar un golpe de escritorio en la cátedra madrileña y así los argumentos para negociar en México, no les son tan favorables.

Ya veremos que sucede. Por lo pronto a prepararse que si bien se perdió una batalla no se acaba la guerra.

Via suertematador.com

1 comentario »

  1. OPINIÓN TAURINA
    Óscar López Gamboa
    Ex Juez de plaza Calafia

    Comentarista de Grupo Radiorama

    ¡Fueron OCHO y nada de nada!

    Parafraseando la letra de la canción “El Jibarito” locos de contento con su cargamento de esperanzas e ilusiones ocho matadores de toros mexicanos alegremente partieron rumbo a España, más un novillero que ya estaba allá para participar cada uno de ellos, en una corrida de toros y una novillada respectivamente dentro del serial de la feria de San Isidro del 2012, en la plaza monumental de Las Ventas de Madrid, considerada como la más importante del mundo de los toros; a excepción de aquellos ocho aztecas que hicieron el viaje, el único que sé salvó de la quema, fue Joselito Adame, ya que por razones que desconozco no toreó en dicha feria pero por lo que respecta a los demás, fracasaron en su intento de alcanzar un gran triunfo que los hiciera regresar a su país llenos de alegría, pero nada de eso sucedió y su retorno a casa si este ya aconteció, ha sido dentro del mayor mutismo posible.

    La prensa especializada mexicana, se volcó en elogios y presagios por el referido periplo que harían nuestros toreros tenochas por la península ibérica, ponderando cada una de sus respectivas virtudes y oficios con el toro, con los cuales les auguraban prácticamente el triunfo; pues decían que hacía mucho pero mucho tiempo, que en el serial Isidrense, no participaban tantos toreros mexicanos y tenían razón pues, fueron ¡ocho puestos, ocho tardes, ocho oportunidades de triunfar! Y lo que nadie se imaginó, que al final de sus actuaciones, resultaron también ¡ocho fracasos! Llegándose a pensar inclusive, que era casi seguro, que más de uno, cortaría cuando menos una oreja y de toda aquella algarabía y mejores deseos, nada resultó sino al contrario lo único que se alcanzó, fue frustración y tristeza y hasta un servidor, también deseaba que sino todos, alguno de ellos, saliera airoso y feliz de su participación, como en aquellas “Fiestas Floridas” (guerras), que sucedieron entre aztecas y tlaxcaltecas dónde los vencedores le cortaban una oreja a su caído y digno enemigo.

    Algunas opiniones de aficionados mexicanos que leí a través de Internet, dónde manifestaban su desconsuelo, por que no se pudo enarbolar el triunfo de nuestros toreros para orgullo de México; nada más descabellado ése concepto ya que ninguno de los toreros que allá torearon, fue a nombre de México, o representándolo como si hubiera sido una olimpiada o algo parecido todos ellos, fueron por sí mismos y si el triunfo les hubiera sido propicio, hubiera sido sólo para ellos, como también fue sólo para ellos, el fracaso que lograron.

    Los matadores que pasaron de “panzazo” en sus respectivas actuaciones según la prensa española y lo que se pudo apreciar en los videos, fueron Arturo Saldivar, Juan Pablo Sánchez, El Zotoluco y Diego Silveti. Por su parte el novillero Sergio Flores, fue el que mejor estuvo en la novillada en que participó y muy por encima de los novillos que lidió.

    A Octavio García “El Payo”, le fue bastante mal en su comparecencia y sólo causó pena ajena a propios y extraños y puede decirse que pasarán algunos años, para que algún empresario de aquellos lares, sé interese por sus servicios y como quedó su cartel, lo más probable es que ya no regrese en calidad de matador solo como turista. En cuánto a Fermín Espínola, puede decirse que su actuación fue de mero trámite dando la impresión que le estuviera haciendo un favor a la empresa de Las Ventas por torear ahí, ya que nunca se prodigó en trasmitir a los tendidos con su quehacer ya que parecía un témpano de hielo. Por su parte Ignacio Garibay, tampoco pudo con el compromiso y obtuvo silencio en sus dos toros y hasta fue avisado en uno de ellos; que pena por él, ya que es un buen torero con oficio y clase tal parece que no está en su mejor momento como matador.

    Sin justificación alguna para nuestros toreros por sus actuaciones en Madrid, el ganado que se ha lidiado hasta la fecha en San Isidro, ha dejado mucho que desear en cuanto al juego dado y, la feria que está por concluir prácticamente no ha habido grandes triunfos como esperaba la empresa y los propios toreros incluyendo las figuras consagradas que pudieron contratar para dicha feria, cómo los que no lo son, así como los propios ganaderos, y casi todos han “tronado” por la calidad del ganado que se ha lidiado en el coso madrileño, sólo un solo triunfo de puerta grande ha habido y fue el Diego Ventura.

    Al final del ciclo isidril, y ya estamos en él llegan las corridas “toristas” es decir encierros pavorosos que sólo los torean los toreros que pertenecen al grupo de los “colgados”, con la esperanza de que les salga uno de esos bichos y sé deje meter mano para haber sin con mucha fortuna y mejor oficio, les llegan a cortar la ansiada oreja, para ligar alguna otra corrida en las ferias que siguen.

    En resumen la feria de San Isidro de este año, fue un fracaso como casi también lo fue la de Sevilla y Valencia y, tal parece que se conjugaron las desavenencias que hubo entre empresas, toreros, ganaderos y televisión que dieron al traste con la armonía que parecía existía entre todos ellos; todavía la temporada pasada, haber que suerte corren las demás ferias españolas que están por realizarse.

    Es todo por hoy y hasta la próxima, sí el Divino Creador lo permite.
    Junio 01/2012.

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