
Interesante resulto la segunda novillada de la temporada de novilladas en la Plaza México, un festejo pasado por agua que nos dejo pasajes importantes de buen toreo. Pena fue que bajo la entrada considerablemente, producto de las malas condiciones climatológicas que azotaron el país durante el fin de semana, pero que no mermaron el entusiasmo de los presentes.
Se lidio un encierro de La Guadalupana que hay que señalar fue muy descastado y nuevamente al igual que el encierro del festejo inaugural, carente de trapío.
Es entendible desde el punto de vista profesional que algunos apoderados traten de cuidar a sus poderdantes llevándoles encierros “justitos” de presentación, pero es una falta de respeto para el aficionado que paga un boleto domingo a domingo, ver esos novillitos de caramelo sin trapío desfondarse por el ruedo.
Ya en el plano artístico los tres novilleros tuvieron momentos importantes durante toda la tarde, Cesar Ibelles demostró (por momentos) un toreo más técnico pero no exento de sentimiento.
Pero lo importante para el capitalino llegaria con el cuarto de la tarde de nombre “Gruñon” un novillo noble y con mucha calidad, con el que Ibelles consiguio su mejor faena hasta el momento en esta plaza, pero que malogro con la espada. Ahora tendrá que pasar por la “Estación de Penitencia” por el momento que vive de su etapa novilleril y porque sera difícil que le vuelva a tocar un novillo de triunfo grande como lo fue “Gruñon”.
Antonio Lomelin que repetía tras el triunfo conseguido hace 7 dias, rompió con la frialdad de su presentación y exteriorizo gran parte de su tauromaquia con su primer novillo, al que toreo por nota con el capote. Ahí quedaran esas verónicas que dibujo en los medios que fueron largas, suaves y llenas de sentimiento. La media verónica de pintura detuvo el tiempo por unos segundos.
Con la muleta dejo nuevamente muestras de que es un torero de arte, que gusta del toreo clásico de altos vuelos, pero aderezado con una fuerte dosis de valor sereno.
Hondos, ligados y llenos plasticidad fueron los naturales que calaron fuerte en el tendido, pero cuando ya tenía el triunfo en la bolsa, se puso pesado con la espada hasta escuchar dos avisos. Sería muy interesante volverlo a ver lo más rápido posible, porque en Lomelin hay un novillero con un gran potencial.
Cerró el festejo Ricardo Frausto novillero de Aguascalientes que se presentaba en esta plaza y que no defraudo a los asistentes. Frausto es un novillero que tiene planta de torero y valor, aunado a unas grandes condiciones para ser alguien en esta profesión.

Siempre a su aire con su lote sin que le pesara la plaza, resolvió el complicado trabuco que le presento su segundo novillo, en base a una técnica depurada y un toreo con fondo clásico. Al tirarse a matar ya casi con el triunfo en la espuerta, señalo un horrible bajonazo pero de efectos fulminantes, que permitió que afloraran los pañuelos blancos y la peticion de la oreja.
Estoico aguanto la presión el juez Gilberto Ruiz Torres a pesar de la petición mayoritaria del público y le negó acertadamente la oreja a Frausto, porque hay que decir que este tipo de trofeos no ayudan realmente a los muchachos, ya que solo los confunden y desorientan al público.
Ojala Don Gilberto tuviera esa misma firmeza en los sorteos y mantuviera la línea de apegarse al reglamento por el resto de la temporada.
Es lo que digo yo
Twitter: @LuisCuesta_
Ficha del Festejo: México, D.F.- Plaza México. Novillos de La Guadalupana, justos de presentacion, desrazados y sin fondo en su mayoria, solo destacó el cuarto. por su calidad. César Ibelles: Al tercio y division de opiniones tras saludo. Antonio Lomelín: Al tercio tras dos avisos y silencio. Ricardo Frausto: Leves palmas y vuelta. Destacó en varas Paco Salinas.



Deja un comentario