Ocho con Ocho – El valor de Castaño y Frausto por Luis Ramón Carazo

Javier Castaño encara a un toro en la Maestranza de Sevilla. | J. Morón
Javier Castaño encara a un toro en la Maestranza de Sevilla. | J. Morón

El escalafón taurino sirve para entender cuales toreros son los más solicitados por las empresas taurinas de cualquier país, aunque no necesariamente los mejores desde ese punto de vista son los que más cobran, sin embargo, nos da una idea de cómo va progresando la carrera de cada matador o novillero.

Recientemente en las plazas más importantes de Europa, ha venido triunfando Javier Castaño, torero de Salamanca, España, que con el transcurrir del tiempo, y la dureza del ostracismo de no ser requerido, está demostrando que la preparación continua paga recompensa.

Castaño está maduro como torero. Su camino, largo y sinuoso, le sirve como guía a la hora de oficiar frente al toro. Un toro que se presenta como la cuesta a la que hay que trepar día con día, y después de verle en Madrid y desde luego la encerrona con seis miuras en Nimes Francia, para convertirse apenas en el sexto torero en la historia de acometer la hazaña y además de triunfar en toda la línea, chapeau.

 Javier no es desconocido en México, en dónde cuando era novillero vino a torear a la Plaza México en el año 2000, y poco antes de recibir la alternativa toreó en Guadalajara en el Nuevo Progreso novillos de Real de Saltillo, propiedad de Carlos Peralta (por aquellos años promotor del Encuentro Mundial de Novilleros) de esto hace doce años. Tomó la alternativa el 1 de abril de 2001 en la plaza de Illumbe en San Sebastián, junto a Enrique Ponce y El Juli.

En su trayectoria, los festejos por temporada como matador de toros, no pasan de los treinta y algunas no rebasan las diez corridas de toros, y casi siempre con ganaderías de las llamadas duras en España y me refiero entre otras a Celestino Cuadri, Miura, Victorino, Palha.

Valencia, Castellón, Sevilla, Madrid, Pamplona y, sobre todo, Nimes, han sido testigos de las actuaciones únicas, diferentes, poderosas, del torero salmantino. Y no me refiero a la estadística de los trofeos conseguidos sino la sensación de capacidad lidiadora que demuestra y que nos deja bien claro que alguien más no hubiera sido capaz de sacar agua del pozo como él.

Toros complicados, agresivos, con una serie de resabios en sus engaños parecen domeñarse y eso entraña una gran vocación, preparación, pero sobre todo convicción por no declinar en el intento por llegar a figura del toreo, éste parece ser el del lanzamiento, estas letras nacen después de verlo actuar en San Isidro.

Su concepto serio, y tan claro de que su oficio consiste en saber extraer lo positivo de los astados que lidia, constituye una especie de renacimiento al regresar a la fórmula más añeja del toreo de hacer las faenas con la cabeza y el corazón al unísono, por eso al verle actuar ante toros que son un galimatías, la sensación es para el torero, muy intensa y de gran reconocimiento.

El domingo 22 de julio de 2012 Javier Castaño ha sufrido una cornada en la espalda hoy en Mont de Marsán. El quinto toro, de José Escolar, de la tarde le prendió de fea manera cuando toreaba de capote, hiriéndole en ese momento. Desde el hospital, su apoderado, Juan Ruiz, ha explicado el estado de Javier: ‘Le han hecho un escáner y se ha comprobado que la cornada no alcanzó la cavidad torácica. Por suerte no ha penetrado. Tiene la herida en la zona lumbar y luego otro corte más abajo’.

A toreros como Castaño hay que darle el valor que representan, reconocerle las virtudes que ha venido construyendo en la carrera difícil de ser torero. Esta temporada Dios Mediante va a torear más festejos que los que acostumbraba torear en el pasado, lo cual es justo y merecido. Estamos ante un caso de alguien que en la madurez esboza su cenit, se lo merece y tenemos ganas de verlo triunfar en todas las plazas del mundo, sirva su trayectoria para ejemplo de los que a veces se pandean con el paso del tiempo, en su intento por figurar.

En la Plaza México por su parte, también valiente y comprometido, se mostró con los novillos de Jorge María, el espigado torero de Aguascalientes Ricardo Frausto en la novillada del 22 de julio,  con su primero, resultó con una cornada en el muslo izquierdo.

Esto cuando toreaba por Dosantinas (con la muleta colocada por el reverso y prolongando la embestida, hasta completar un círculo). El novillo penetró la piel y el torero además de completar la faena (con defectos a la hora de ejecutar la suerte suprema) dio la vuelta al ruedo con algunas protestas y luego se quedó en el callejón a esperar al quinto de la tarde, con un vendaje para contener la sangre que manaba de la herida en la parte posterior. La cornada resultó de tres trayectorias que tardara en sanar, de 3 a 4 semanas de acuerdo con el reporte del doctor Rafael Vázquez Bayod, jefe de los servicios médicos del coso capitalino.

En el quinto, hubo detalles y se despidió con aplausos por su vocación manifiesta de ser puntero. David Aguilar y Borja Jiménez, en el cuarto de la tarde se lucieron cada uno con las banderillas. El poblano Aguilar, no pudo aprovechar la oportunidad y escuchó tres avisos, uno en su primero y dos en el segundo de su lote, para salir silenciado.

El viento imperó en la tarde y por eso se complicó para los novilleros, el español Borja Jiménez  sobrino del torero mexicano Juan Pablo Llaguno, debutó con caballos y se le vio entendido, con técnica y por momentos lució con la muleta pero no pudo redondear para obtener un triunfo rotundo. Dio muestra el sevillano de tener capacidad para ir a más en su aún muy incipiente carrera.

Por gran estocada se pidió la oreja para el debutante, la del sexto de la tarde, fue otorgada por el juez de plaza Gilberto Ruiz Torres y seguramente lo veremos muy pronto en la temporada, tal vez para no ir más lejos, la próxima semana. Ya les platicaremos.

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