La Clemente Inclemencia – Drama y Emoción Cambiante en la Tercera Novillada.

Borja Jiménez ayudándose en su faena al tercero. FOTO: LaMexico.com

Un caleidoscopio de emociones, entre la luz y la contraluz, entre la decepción y el drama, bajo clima cambiante, la Temporada de Novilladas cierra su primer cuarto con el interés en ascenso pues, a pesar del verdor de la terna, la ilusión prosigue en buena parte por el juego del encierro. Entre la grisura de David Aguilar, el drama de Ricardo Frausto y la inquebrantable voluntad del debutante Borja Jiménez, la inclemencia del clima no subyuga a la Afición taurina congregada en la Monumental México.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA.

Se mantiene la estela que ha traído consigo la Temporada novilleril. Y esto ocurre porque ayer la inclemencia del clima, aun cambiante y amenazante en todo instante, tiene la clemencia de consentir a la concurrencia durante casi todo el festejo.

El agua ha soltado todo su ímpetu solo hasta el ultimo suspiro del sexto novillo.

Antes, la Afición es clemente principalmente con el que abre Plaza y con el lidiado en tercer lugar. Se trata de dos astados por debajo del límite de presencia: estrecho y destragado el primero, de horrorosa cabeza ese tercero y al quinto, chico, solo lo salvan sus hechuras.

Pero también hay que decirlo, Jorge María ha enviado tres que representan al trapío ideal para novillada en la Plaza México.

Así, David Aguilar, tercera Temporada en México, se encuentra con que el estrecho de trapío y de bravura primero, trae consigo un fondo de nobleza que aflora a pesar del castigo en varas, de la poca diligencia del novillero que toma los palos y que solo destaca en el violín final, así como un defecto grave y que hay que señalar: el paso atrás.

Y la situación se agrava porque Aguilar descubre el pitón izquierdo del toro, quedándose quieto y dejando la muleta puesta, el moreno diestro se regodea y parece que la faena, gris de comienzo, puede encontrar una rendija de oro soleado como el propio astro rey que se cuela entre las cambiantes nubes del cielo capitalino.

Solo es un suspiro. Desarmado y sin plan, la nobleza lisa y llana cuando no es mandada deviene en sosería. Se diluye todo y se acentúa la medianía, Aguilar es avisado y la tarde toma el camino de las nubes, tapando el sol y dejando la bruma.

Pero sale el novillo real, el que más en cuanto seriedad de toda la Temporada, “Ganador” nombrado. Alto, largo, cárdeno obscuro y ojalado, muy bien armado, astifino, con poder en la embestida y algo más importante aun: la cabeza muy suelta enclavando su tranco y su lidia en el régimen violencia.

La buena planta de Ricardo Frausto se ve amenazada desde salida cuando tiene que renunciar a la rodolfina –tafallera pegada a tablas- cuando el novillo no traga el llamado de las cuadrillas. Frausto solo destaca en el remate de sus lances. Al llevar al caballo, por pitón derecho se lleva un susto y vuelve con lucimiento pero ahora para dejar en suerte. “Ganador” no hace la mejor pele en varas, se trata de escapar y sale suelto. Obvia intervención en quites el novillero.

Jorge Guerrero se ha dejado enganchar de lo lindo durante la brega del segundo tercio. Cómo mandar sobre una embestida amenazante y violenta sino con largueza y sin enganchones, Guerrero acentúa los malos hábitos del astado que sigue con la cabeza muy armada –o sea siempre arriba y sin descolgar- justo cuando la fe de Frausto le lleva a brindar a la generalidad.

Machos para arriba la montera y el hidrocálido tira de los efectos especiales. Inclemencia hacia el toreo fundamental por parte de la novilleril inexperiencia que al modo talavantista se va a los medios para pegar, de dentro a afuera- arrucina de frente y dejar al novillo a su aire. Consiente Ricardo, deja que “Ganador” le venza en la pugna taurina, en la lid que le plantea imponerse primero y desplegar arte después.

Por eso en los derechazos el mando escasea, por ello al tercer muletazo Frausto se queda sin sitio y el novillo ganando todo el terreno. Drama presente, la urgencia se apersona y la tensión permanece justo cuando las gotas de igualmente aparecen.

Aun viene el intento por la izquierda con gritos sin ton ni son por parte de su “esquina” que aun aconseja abrir el compás e inaugurar tanda derechista con vitolina para proseguir a un extraño cite invertido que termina por dejar a Frausto a merced del inclemente toro que le levanta, le hiere en el muslo izquierdo y le cobra su proceder.

El resto son manoletinas y pinchazos tras intervención de la asistencia para ajustar torniquete. Reconocimiento pleno, respeto al valor absoluto de Ricardo y decepción al ver florecer la amapola de la cornada en un torero tan de buenas maneras. Respeto también por parte del público al silenciar el arrastre del novillo que, severo, riguroso y duro impone su régimen a toda la asistencia. Vuelta entre protestas iniciales.

Aguanta la Plaza México al achafikado tercero, con su cornamenta capacha y al que de inicio, el debutante destacado, Borja Jiménez, le recoge con dos lances sabios, manos abajo, para cerrar con medias. Canta su condición el burel al ir a la querencia. Jiménez lo comprende, omite banderillear y entonces vienen los doblones soberbios de la puerta de caballos hacia los medios, domeña rodilla en tierra, se impone y el manso a la par del viento arrea y dobla contrario.

Entonces, Jiménez se estira, hunde riñones y se enrosca al manso que protesta con la derecha. Sabor y largueza antes de que el astado se violente por el lado izquierdo. Le desdeña el sevillano por abajo, en medio del vendaval tras llevar largo y voltear la protesta del toro ayudándose con la espada.

Busca rematar una faena que aumenta en emoción al grado de que el chalecazo a toro arrancado primero y los pinchazos luego quitan posible apéndice no así la buena imagen del torero que llega.

Otro novillo serio, negro, soberbiamente lustro, con cara menos de niño y poco más de adulto abre la segunda parte del festejo. A Aguilar le duele la exigencia del astado en el recibo y alivia dando los adentros. Clemencia tiene ese cuarto astado con el auxiliar de cuadra que, tras desmontar al piquero, intentando proteger la jaca, voltea y tiene a merced. Teniéndolo para lo peor la tragedia no sobrevine.

Echa el resto Aguilar en tres lucidas crinolinas y en uno de los momentos de la tarde, comparte banderillas con Jiménez, quien tras cuarteo del poblano le responde casi de poder a poder y con un desplante muy torero.

En lo mejor de su actuación David Aguilar cierra el exitoso tercio con tremendo par al violín con un astado que se va para arriba tras el pésimo trato que le otorgan en el caballo, la brega dislocada. El novillo descuelga, tiene poder en la embestida y claro mucho emoción porque tonto no es.

Parece David decidirse pero aparece el viento, inclemente ahora sí con los trastos para también incómodamente atestiguar una larguísima faena donde el poblano nunca puede resolver la presencia del viento que muleta abajo y tirando largo debió ser el antídoto. Una pena porque nos quedaremos en el enigma de saber si el astado, como creemos, tenía un punto más de bravura.

Frausto se encuentra con un quinto tan insustancial y gris como su capa. Le desarman, se ve –como es lógico- físicamente disminuido y solo queda valorar su esfuerzo. Será en otro momento.

Cierra plaza un serio, largo y armónico cárdeno con un pitón izquierdo de miedo. Jiménez lucha porque no raje pronto, por imantarlo de tela pero la bravura del astado es corta. Luce en banderillas, se esfuerza en la muleta donde se impone a la sosería. Hay una tanda importante y consigue mantener al público, a pesar de la amenaza latente de lluvia, con el interés de verle oficiar con el alfanje.

Suerte contraria frente al palco de la empresa. Entiende el español la necesidad de que el toro no vea el toril y de serenarse tal como no ocurrió con su primero. El pitón derecho amenaza. Armado a la muerte, el rubio espartinero arranca a matar y el volapié perfecto hace estallar el deseo contenido de la gente.

Encuentra Borja la cruz y la espadazo entero hace resucitar la tarde gris justo cuando la abundancia del agua precipitada baña de torería la escena: el toro rodado. Hay que premiar la entrega y con clemencia honrar no solo, con justicia, al novillero sino a la Afición que tras ver la gran estocada tuvo arrestos para desafiar inclemencias y aplaudir la vuelta al ruedo.

Algunos corrimos, otros nos guarecimos pero al final la tarde guardo su mejor escena: la clemencia de la vida venciendo la inclemencia de la muerte en situación irrepetible y solo posible en la Plaza de Toros.

Ayer lo hemos vivido y valorado sobre todo cuando se lidian esos tres novillos serios que exigen de nosotros mismos toda la atención e importancia que esperemos pronto, sin importar quien lo decida, traiga la inclemente prestancia de la pasión por el toreo.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada de Novilladas 2012. Domingo, Julio 22 de 2012. Tercera de Temporada Chica. Menos de un cuarto de plaza en tarde de viento cambiante todo el tiempo, con sol inicial y nubes cárdenas, con lluvia intermitente y chubasco final. Molestó el viento principalmente durante el cuarto de la tarde.

6 Novillos, 6 de Jorge María (Divisa Violeta y Rojo) Desigual de presencia. Muy estrecho en todo sentido, interno y físico, el primero. Muy serios segundo, cuarto y sexto. Cortos aunque bien construidos tercero y quinto. Mansearon todos frente al caballo, crecieron en banderillas y tuvieron opciones de triunfo el primero, cuarto principalmente y, aunque manso, el tercero de la tarde.

David Aguilar (Salmón y oro) División tras aviso y Silencio tras dos avisos. Ricardo Frausto (Carmesí y oro) Vuelta protestada y Leves palmas. Borja Jiménez,nuevo en esta Plaza(Celeste y oro) Saludos desde el tercio y Oreja.

El segundo espada tras ser corneado en su primer turno en la parte interna del muslo interno permaneció en el ruedo hasta dar muerte a su segundo enemigo.

Terrible tarde de las cuadrillas en general, enganchados con el capote y apurados en banderillas. A punto de un grave accidente durante el tercio de varas del cuarto novillo sufrió un auxiliar de la cuadra salvado providencialmente.

Atinada la Autoridad al otorgar la oreja del sexto al tercer espada.

PARTE MÉDICO DE RICARDO FRAUSTO.

Durante la lidia de su primero, el novillero Ricardo Frausto sufrió una cornada en la cara interna del tercio medio del muslo izquierdo que originó un desgarro de la piel de 15 cm. y dos trayectorias una hacia atrás y hacia arriba de 20 cm. y otra hacia afuera y atrás de 15 cm.  Que desgarró músculos de la región y contundió el paquete vascular.

Si no existen complicaciones será dado de alta el próximo miércoles y podrá volver a torear de 3 a 4 semanas.

Firma, Dr. Rafael Vázquez Bayod.

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