Archivo de la categoría: Crónica

Guadalajara: Pastor fue el mejor librado en la cuarta novillada

José María Pastor. Foto Gus Pelayo.

Por Jesús Zárate

El cierre de la primera etapa de la temporada novilleril se enfrentó con la realidad de una tercia que no sabe hacer uso de la espada. Un total de ocho avisos, incluyendo a un novillo que se fue vivo fue el triste balance que arrojó la cuarta novillada, en la cual sólo José María Pastor pudo pasear una oreja, en calidad de tuerto en tierra de ciegos. 

El encierro de Marcos Garfias, bien presentado, fue complicado por lo incierto de su comportamiento y puso a prueba la capacidad de cada uno de los actuantes. 

El primero fue Arturo Soto, quien haciendo gala de voluntad realizó un quite por tafalleras en su primero. Logró dos buenas tandas con la muleta y después la faena se le vino abajo, tan abajo que perdió los papeles con la espada para escuchar los tres avisos. En su segundo novillo, prolongó un trasteo sin trascendencia. 

José María Pastor mostró clase de la buena, ya sea al abrir el capote para lancear a la verónica, o al ejecutar gaonears. Pero lo mejor fue cuando con la muleta le tomó la distancia al novillo y lo llevó suavecito para cosechar las ovaciones más sonoras de la tarde, y que por una atinada estocada le valió el corte de una oreja. Con su segundo, se esmeró en un trasteo sin fondo, ni trascendencia, pero eso sí, con muchos fallos con la de la matar. 

Por su parte, José María Hermosillo, tuvo que enfrentar un complicado lote que poco le dejó para lucir. Al igual que sus alternantes, mostró su impericia con la espada. 

La temporada novilleril se verá interrumpida por las corridas de la feria de Octubre, para posteriormente reanudarse con los dos festejos de triunfadores. 

Publicado en Milenio 

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Daniel Luque triunfa en Pachuca 


De SOL y SOMBRA.

El diestro español, Daniel Luque, que cortó dos orejas y salió a hombros, ha sido el triunfador de la primera corrida de la feria de San Francisco en Pachuca, en la que alternó con los mexicanos Juan Pablo Sánchez y Fermín Espinosa “Armillita 1V”, que cosecharon una oreja cada uno.

Ante una muy mala entrada, se lidiaron seis toros de Pablo Moreno, desiguales en presentación y en sus condiciones de lidia, y un primer ejemplar de la Concepción para los recortadores españoles, que fueron ovacionados.

Mala entrada en Pachuca.

Novillada en Guadalajara 

José María Pastor cortó una oreja en la novillada celebrada esta tarde en la plaza Nuevo Progreso de Guadalajara Jalisco, mientras que sus paisanos Arturo Soto y José María Hermosillo se fueron de vacío.

José María Pastor.

Ante menos de media plaza, se lidiaron seis novillos de Marcos Garfias, de buena presencia y muy diversos en su comportamiento de lidia.

Soto, división de opiniones tras escuchar los tres avisos en el primero, se superó en el cuarto, pero nuevamente mal con la espada y escucho un aviso.

Pastor, realizó una faena con destellos de buena factura, que tuvo calado en él tendido y fue premiada con una oreja. Con el quinto, obtuvo silencio, tras un aviso.

Hermosillo, con menos suerte, fue silenciado tras un aviso con el tercero y en el sexto.

Twitter @Twittaurino 

Diego Ventura y Luis David Adame brillaron en la VII Corrida Pinzoniana

Luis David Adame.

Por Javier García Baquero.

Prolegómenos especiales de una corrida muy especial que ha logrado consolidarse en ocho ediciones. Vestidos de torear pinzamientos, plaza llena, la llave la transporta una veré cetrería, que acaba este año, anécdota negándose a entregarla al torilero, feria de la tapa que nace al albur de la corrida, cartel con sabor iberoamericano de una gran figura como Diego Ventura y dos jóvenes valores de los que tienen la obligación de venir arreando…

El que arrea siempre, es el que tiene condición de figura como Diego Ventura que después de 19 años de alternativa parece que su ambición y su ganas de hacer cosas distintas y espectaculares en la plaza no encuentran límite encontró más enemigo en el buen toro de los Espartales que hizo cuarto de la tarde y ante el que con Nilo y Dólar logró poner literalmente la plaza en pie. Cuatro orejas y un rabo en la penúltima de la temporada que demuestran por dónde anda el rejoneador hispano-luso.

El peruano Galdos hecho por delante uno de Albarreal con un muy buen pitón derecho y bravo en exigente. El torero andino mostró su disposición con un toro con el que le faltò aquello con socorrido que definimos como entendimiento. En una faena a menos.

El quinto fue el más complicado de un encierro muy abierto de sementales y en el que no hubo dos toros ni parecidos,este quinto fue mirón, parado y desagradecido Galdós no tenía la tarde y todo quedó en nada tras fallar a espadas.

Luis David Adame se mostró como un torero muy versátil toda la tarde, muy listo delante de la cara del toro, muy capaz de improvisar, de pensar delante de los animales y con dos de muy distinta condición logro cortar cuatro orejas, antes de volar rumbo a tierras aztecas para la temporada americana, dejó sentadas las bases de un toreo que tiene que pulir muchos defectos pero que tiene las bases para ser importante. Le funciona la cabeza, el capote, las banderillas, la muleta y la espada.

FICHA:

Plaza de toros del Descubrimiento de Palos de la Frontera. Prácticamente lleno en tarde de calor para la VIII Corrida Pinzoniana.

Luis Terrón (1º) y Los Espartales (4º) para rejones y cuatro de Albareal destacaron segundo cuarto y sexto.

Diego Ventura: Dos orejas y dos orejas y rabo.

Joaquín Galdós: Oreja y ovación.

Luis David Adame: Dos orejas y dos orejas

Entretenida tarde de toros con importantes dosis de torería que pusieron fundamentalmente Diego Ventura y Luis David Adame.

Fuente: Huelva24.com 

CRÓNICA MONTERREY  / ¡LÁSTIMA “DON MARGARITO”!


Por Paco Tijerina.

Cuando se trata de novilladas uno debe acudir a la plaza con dos ideas preconcebidas: esperar que ocurra el milagro de encontrar al Mesías del Toreo y, dos, recordar que se trata de novilleros, principiantes con ganas de destacar y poco o mucho rodaje, por lo que el rasero debe ser distinto al que se aplica con los matadores.

Pero bajar el listón a los actuantes no equivale a hacer lo mismo con la presencia y juego del ganado, materia prima de la Fiesta y verdadero sinodal de los toreros.

La importancia, seriedad y categoría de una plaza se cimienta justamente en eso, en la exigencia que se tiene en la presencia y edad del ganado a lidiarse y de que los trofeos que en ella se consiguen sean de ley, de verdad.

Como en la vieja serie de TV: ¡Lástima “Don Margarito”!, -que así bautizaron al sexto del festejo, herrado con el número 106-, que el biombo haya confundido la Monumental Monterrey “Lorenzo Garza” con una plaza de trancas en un pueblo olvidado concediendo un indulto que nunca debió ser, para darle gusto a los corifeos del ganadero.

La novillada en su conjunto fue buena, salvo algunos detalles del 2° que tampoco se comía a nadie pero fue descastado. El 6° destacó por su nobleza, pero no fue ni por asomo un dechado de bravura y calidad; fue bueno y párele de contar.

El indebido, innecesario, inconsistente e inmoral indulto no le viene bien a nadie, mucho menos a su lidiador Rafael Soriano que tiene cualidades innatas, pero le falta aún mucho por aprender, por lo que este “triunfo” termina perjudicándole. ¿De quién fue la gloria, del novillo o de su torero? El indulto no le ayuda a la plaza ni al serial y no lo necesita el ganadero.

El palco, además de impartir justicia y velar por los intereses del público, tiene una labor didáctica al formar a los nuevos aficionados y esta importantísima función se tira por la borda con acciones como la registrada la noche de este viernes. Fue tanto el “cachondeo” del fuertemente protestado indulto que en el de regalo cuando Sergio Garza montó la espada hubo quienes de pitorreo al palco empezaron a pedir el perdón para el burel.

Por lo demás, el regiomontano Sergio Garza dejó claro que está más que puesto para subir el peldaño y convertirse en matador de toros. Alguna deuda debe tener Garza con el dios Eolo, pues tanto en el abreplaza como en el de regalo se dejó sentir el viento complicando su labor y a pesar de ello el chaval estuvo solvente, claro de ideas y con recursos, tanto que le concedieron la única oreja del festejo.

Con clase, técnica y buen gusto se vio también a José María Pastor. El hidrocálido no niega la cruz de su parroquia y tiene un toreo de veta y sentimiento, sustentado en una gran capacidad técnica. Lamentablemente falló con la espada y se eternizó con el descabello, escuchando dos avisos.

Juan Pablo Herrera, Érick Zúñiga y Ulises Sánchez pusieron el ingrediente que todo aquel que aspira a convertirse en torero debe tener: voluntad; les hace falta rodaje, mayor preparación, más comprensión y menos asesores en el callejón a los tres.

¡Lástima “Don Margarito”! porque un buen encierro se echó a perder gracias al club de aduladores del ganadero y al desatino del juez de plaza quien, por cierto, antes de andar concediendo indultos debería explicar en dónde diantres estaba el veterinario de plaza, quien religiosamente cobra cada quincena un sueldo en el Municipio de Monterrey, porque anoche lo buscaban afanosamente para que curara a “Don Margarito” y no aparecía por ningún lado. A ver si no se les murió por no atenderlo.

Ficha del festejo:

Segunda novillada del serial. En noche de clima agradable con ráfagas de viento fuerte y ante poco más de 2 mil personas, se lidiaron siete novillos de “D’Guadiana” (uno de regalo), bien presentados y buenos en términos generales, el mejor el 6° que fue inexplicablemente indultado.

Sergio Garza
: al tercio tras aviso y oreja en el de regalo.

Juan Pablo Herrera
: palmas.

José María Pastor
: palmas tras dos avisos.

Érick Zúñiga
: palmas tras aviso.

Ulises Sánchez
: silencio tras aviso.


Rafael A. Soriano
: vuelta con protestas tras indulto.
El picador Ricardo Gaytán fue ovacionado en el 4° tras subir un tumbo y después cuajar un buen puyazo.

Publicado en Burladerodos 

Zaragoza: La Autenticidad de Ureña 

Paco Ureña, en un natural a su primer toro. / FOTOS: JAVIER CEBOLLADA / EFE.

Por LUIS NIETO.

La autenticidad de Paco Ureña ganó al público que casi llenó la plaza de La Misericordia en el sexto festejo de la Feria del Pilar de Zaragoza.

Paco Ureña cuajó una actuación importante, bajo las coordenadas del valor, el temple y la firmeza; tirándose de verdad en la suerte suprema, lo que fue decisivo para cortar una oreja a cada uno de sus toros y ser paseado a hombros entre el clamor del público. El murciano se empleó como buen lidiador y consiguió los pasajes más relevantes de un festejo de escaso contenido artístico marcado por el deslucido juego de un encierro compuesto por cinco toros de Bañuelos y un sobrero, como primero bis, de La Palmosilla.

SE LIDIARON CINCO TOROS DE BAÑUELOS Y UNO DE LA PALMOSILLA, QUE DIERON MAL JUEGOEL MURCIANO CORTA DOS OREJAS Y CURRO DÍAZ Y DAVID FANDILA ‘EL FANDI’ SE MARCHAN DE VACÍO

Ureña perdió pie peligrosamente al enganchar su primer toro el capote. Ante este astado hondo y que se rajó pronto, mostró firmeza en una labor seria en la que logró algunos muletazos de calidad, como unos ayudados en el cierre. Cerró con un arrimón. Y se tiró a matar de verdad, cobrando una buena estocada; decisiva para el premio de una oreja.

Con el sexto, un toro de ¡610 kilos!, manejable, pero sin entrega, no hubo fisuras por parte de Ureña en una faena importante marcada por la buena colocación, la quietud y el taparle la cara en cada viaje. Con la diestra, logró una serie con pases sumamente ceñidos, aclamados por el público, bajo los sones del pasadoble Gallito. Epílogo con enjundia con ayudados por alto, acompañados por oles. En la suerte suprema enterró la espada a cambio de un pitonazo en el abdomen, que le arrancó el fajín. Fue premiado con otra oreja.

El espectáculo había comenzado de manera accidentada. Tras partirse el pitón izquierdo el primer toro, saltó un sobrero de La Palmosilla, altote, noblón, pronto, pero que acudía con la cara muy alta tras la muleta. Curro Díaz, dando distancia y aprovechando la inercia, robó algunos muletazos con temple, pero el trasteo careció de lucimiento con un toro sin entrega. Mató de estocada para ser ovacionado.

Con el corniabierto cuarto, con movilidad, pero incierto y mirón, no pasó nada reseñable. Curro Díaz falló en este caso con la espada y su labor fue silenciada.

David Fandila El Fandi, voluntarioso y en su línea, desplegó variedad capotera y buenas facultades en banderillas, aunque no cuadró en la cara. Al segundo, bien hecho y que salió con muchos pies, lo llegó a recibir hasta con tres largas cambiadas de rodillas en los tercios. El Fandi toreó muy bien a la verónica. Luego, tras un comienzo de rodillas, la faena de muleta se desinfló con un astado que se apagó como una vela. Mató de estocada y fue silenciado.

El serio y veleto quinto midió con peligro una y otra vez a El Fandi, que no pudo lograr lucimiento en una labor que había brindado al matador de toros Salvador Vega. Falló con los aceros y fue silenciado.

Paco Ureña, con sentido lidiador, valor, firmeza y temple cerró ayer su temporada en Zaragoza a lo grande y con esa autenticidad que ha paseado por todos los ruedos que ha pisado este año. Un cierre de festejo con banderas de España poblando los tendidos, el público coreando el himno nacional y el murciano paseado a hombros por el ruedo de la plaza de toros de La Misericordia, donde había firmado una actuación preñada de autenticidad.

Publicado en el Diario de Sevilla

Protestados triunfos de Daniel Luque y Sebastián Ritter en Las Ventas

Por Alejandro Martínez.

Dolorido y en medio de una enorme división de opiniones dio la vuelta al ruedo Sebastián Ritter tras matar al quinto de la tarde. Mientras algunos aplaudían, otros, especialmente los aficionados del tendido siete, protestaban con intensidad. La decisión del colombiano había sido unilateral e injustificada. ¿Por qué dio la vuelta al ruedo? Por torear bien seguro que no. Su único ‘mérito’ había sido ‘dejarse’ coger por un astado descastado e inmóvil. Otra vez, el cuento del arrimón. Un toro que no tiene un ápice de sangre brava en las venas y un torero que se coloca muy cerca de los pitones y que vende aquello como la quintaesencia del toreo.

Y sí, claro que pisar esos terrenos es una demostración de valor, pero es que esta virtud se presupone en un torero. Además, donde verdaderamente se demuestra el valor es toreando, citando a un toro de largo, esperándolo y fajándote con él en el momento del embroque. Eso es lo que tiene mérito. Claro que esto no siempre es posible. No lo fue en ese segundo turno de Ritter, pero después de una faena de nulo contenido artístico y una estocada atravesada, ¿qué méritos había para dar la vuelta al ruedo?

Tampoco fue unánime la oreja que cortó del cuarto Daniel Luque. Ante otro ejemplar tan noble como descastado -un marmolillo-, el sevillano se inventó una obra a base de firmeza y actitud y, pese a la nula movilidad y transmisión de su oponente, logró ejecutar un puñado de naturales preñados de temple y hondura. 

Pero, ¿y la emoción? Como Ritter, Luque también se dejó llegar mucho los pitones -¡qué pitones!- a la taleguilla, sintió la respiración del toro en sus muslos, pero todo lo realizó ante un mulo y no ante un toro bravo con agresividad, fuerza y casta.

Esa fue la tónica general de la corrida de Gavira que cerró la temporada 2017 en la plaza de toros de Las Ventas. Un encierro muy serio y de imponente lámina pero de nulo fondo bravo. Tan nobles como blandos, sosos y descastados. Salvo el buen segundo, un toro de gran calidad que se le fue con las orejas colgando al joven Ritter. Muy pronto, siempre fijo en los engaños, fue claro desde el principio. Lo comenzó toreando templado en redondo el colombiano, pero se olvidó de la pureza al retrasar constantemente la pierna y descargar la suerte.

Con mucha templanza y naturalidad toreó Daniel Luque al nobilísimo primero. ¿El problema? El de Gavira estaba inválido.

Tranquilo y muy sereno toda la tarde, Javier Jiménez apenas tuvo opciones de triunfo con un lote muy soso y descastado. Al tercero lo recibió con capotazos cadenciosos, ganando terreno casi hasta el centro del ruedo, pero faltó ajuste entre toro y torero. Lo bordó a la verónica en un quite templadísimo que realizó al segundo; la media, de cartel. En el último tercio de ambos turnos puso voluntad y no pasó de aseado.

GAVIRA/LUQUE, RITTER, JIMÉNEZ

Toros de Salvador Gavira García, bien presentados, muy serios. Nobles, blandos y descastados. Destacó el segundo, de gran calidad.

Daniel Luque: estocada (saludos); media estocada -aviso- (oreja).

Sebastián Ritter: -aviso- tres pinchazos, media estocada, descabello -aviso- y otro descabello (silencio); pinchazo y estocada atravesada (vuelta con protestas). Fue atendido en la enfermería de un puntazo corrido en la cara posterior del muslo derecho y contusión en el hemitórax izquierdo, de pronóstico reservado.

Javier Jiménez: estocada contraria y un descabello (silencio); pinchazo y estocada corta caída (silencio).

Plaza de toros de Las Ventas. 12 de octubre. Un cuarto de plaza (6.919 espectadores, según la empresa). A la finalización del paseíllo sonó el himno nacional.

Publicado en El País 

Épica faena de José Garrido con un viejo y resabiado sobrero en Zaragoza


El extremeño arranca una oreja a base de jugarse la vida a pelo y suma otra con el anterior de su lote; fue atendido en la enfermería de una cornada en la pierna izquierda con una trayectoria ascendente de 15 centímetros que llega hasta la meseta tibial y otra de 8 que desgarra fibras del gemelo con pronóstico menos grave.

Por JAVIER VALERO –  ZARAGOZA.

José Garrido se jugó la vida de verdad con el quinto, un sobrero de Lagunajanda que el próximo mes cumplía seis años. Y vaya si se le notó la edad. En la primera serie por el lado derecho cogió al torero de muy mala manera. Durante segundos de auténtico pavor, el toro le tiró tres o cuatro derrotes buscando el pecho y la cara. El manto de la Pilarica dejó todo más en un susto. Garrido siguió en el ruedo herido y de nuevo se puso por el mismo pitón, aguantando carros, carretas y gañafones de un toro que embestía con la cara arriba, orientado y resabiado.

Un bajonazo terminó con la vida del toro y a sus manos fue una nueva oreja ganada a ley, con una plaza entregada en justicia. Pasó a la enfermería por su propio pie. Allí sería intervenido de una cornada cercana al gemelo de pronóstico menos grave.

Ya había logrado un trofeo del primero de su lote, de la ganadería titular de Fuente Ymbro. Pero esta vez con muy contados pañuelos y una labor de muchos muletazos.

La corrida comenzó con la alternativa del mexicano Leo Valadez ante un toro de nombre Agitador, marcado con el número 27, negro de 507 kilos. Fue el mejor con diferencia de los de Fuente Ymbro. Y a la postre del festejo. Se le notó al azteca con los nervios propios de un día tan señalado y no le sacó partido. Ovación cariñosa. Una oreja consiguió del sexto,un toro con genio y al que el toricantano Valadez le puso ganas y mucho interés. Una estocada baja y de efecto rápido llevó todo al generoso trofeo.

Joselito Adame se encontró en primer lugar con un toro inválido ante el que nada pudo hacer. En el cuarto, toro reserva del mismo hierro, se pegó un arrimón pero mató mal. Lo que no le impidió dar la vuelta al ruedo entre algunas protestas.

Zaragoza está bajando mucho el nivel de exigencia: se aplauden los pinchazos, cualquiera saluda tras un regular tercio de banderillas y se conceden las orejas con escasa petición. El presidente tendría que estar algo más firme: cuando se mata de estocada caída no se dan trofeos.

Al final tarde quedó la épica de Garrido por encima de todo.

Plaza de toros de La Misericordia. Martes, 10 de octubre de 2017. Cuarto festejo de feria. Media entrada.

Cinco toros de Fuente Ymbro, el 4º como sobrero, y uno de “Lagunajanda” que saltó en quinto lugar; 1º bueno; 2º invalido; 3º repetidor; 4º bueno; 5º desarrolló sentido; el cinqueño 6º, complicado.

Joselito Adame, de azul pavo y oro. Media y descabello (silencio). En el cuarto, pinchazo y estocada (vuelta protestada).

José Garrido, de blanco y azabache. Estocada trasera y caída (oreja). En el quinto, estocada baja (oreja).

Leo Valadez, de blanco y plata. Dos pinchazos y estocada (ovación). En el sexto, casi entera caída (oreja).

PARTE FACULTATIVA


José Garrido
fue atendido en la enfermería de una cornada en la cara interna del tercio superior de la pierna izquierda con una trayectoria ascendente de 15 centímetros que llega hasta la meseta tibial y otra de 8 centímetros que desgarra fibras del gemelo. Pronóstico menos grave.

Publicado en El Mundo

El Reino del Bajonazo – Socavón Taurino en la Novillada de La México.

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Natural de David Salvador al cierraplaza en La México. FOTO: Edmundo Toca.

Pésimo ejemplo es que la Monumental sea la mínima expresión del rigor y la exigencia donde el porrismo y el oficialismo inundan al cada día más débil tendido de la Plaza mismo que consiente un encierro lleno de parches, mala presencia, mansedumbre y un manejo de “crisis” donde la novatez aflora por parte de la empresa al quedar, por segunda vez en la historia, un novillo atorado en el burladero de picadores. El segundo turno, bis, trae momentos de toreo derechista con el potosino Sainz, único mexicano que muestra cierto avance, mientras el aragonés David Salvador queda en blanco por el ganado y su mal uso de la espada.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Se atora el segundo, como si de una trampa se tratara, en el burladero de los Picadores.

El azar nos trae el alivio que no procura otorgar la Autoridad. Es decir, tiene que llegar el caso fortuito para que la fortuna ponga orden donde Usía afloja, deja pasar al espantoso segundo, una cabra casi ensabanada, horrorosa, estrecha, alta, muy zancuda y con una cabeza espantosa.

Quién, en su sano juicio taurino, estando en la Plaza México podría autorizar un bicho así.

Por lo que vemos han olvidado lo que, a pesar de todo, sigue siendo y será La México.

La empresa y la autoridad del callejón, luego del salto y el atorón, se notan nerviosos, alarmados, sin manejar la crisis tal como lo hiciera en 2005 –anticipamos el respingo- la administración pasada, con toda la serenidad, lograron bajar aquel toro, una largtija igualmente, de La Soledad, atorada e inutilizada en ese mismo burladero hace doce años. Esta vez, el callejón es un manojo de nervios y termina por demorar los hechos cuarenta minutos más.

Innecesariamente.

De por sí, el toldo cárdeno del cielo y la pesadez del primer turno, dejan a la gente esperanzada con ver algo que emocione y quite el letargo. Cierto es que el primer espada, Francisco Martínez, comienza atinado con la capa, emociona en la larga, prosigue con la verónica y las tafalleras solo que no cuenta con que al novillo de Xalmonto, precioso y bien armado cárdeno, no permite el error de adelantar y de no mandarle largo desde un inicio.

Se rompe el tranco del novillo y no aparece el temple del novillero que naufraga entre la llovizna y no atinar ni domeñar con la muleta, una vez perdidas las esperanzas del toreo al natural, ni mucho menos con la espada, al borde del tercer aviso.

Entonces el atorón y el reserva, traen consigo la esperanza.

Incluso, brevemente, el sol.

Que aparece al tiempo que el tostado, castaño oscuro segundo, que viene reseñado para las novilladas sin picadores salta al ruedo y aprieta al muchacho potosino Sainz. Mal llamado Joselito, para variar, no alcanza a verlo claro con el capote de salida mas sí en los mandlies después del puyazo donde el novillo, pese a su inicial acalambramiento y debilidad, derrumba al caballo, le sale lo bravo y se dispone a embestir.

Si tan solo hubiera más temple y sutileza en las cuadrillas y menos protagonismo…

Aun mejor se habría visto el novillo.

Así las cosas, es justo decir que el muchacho potosino alcanza a advertir y aprovechar el buen pitón derecho del astado que, sí, es débil, incluso protesta cuando siente caer, pero cuando es bien embarcado, sin atosigamientos, termina largo, responde a la media altura y repite cuando es mandado. Así Sainz luce en varias tandas, incluso con compás, cierto juego de cintura pero sin redondear.

Y mucho tiene que ver que sin fe se la pone por pitón izquierdo cuando el mérito está en lograr hacer embestir al novillo por el lado complicado, precisamente ese.

Como no hay mayor entendimiento, la faena derechista baja necesariamente, tampoco hay mayor inventiva o imaginación al rematar y el novillo reacciona bien en la suerte suprema, acude al cite y, lastimosamente, es finiquitado con una estocada baja que solo la ceguera, la pésima valoración y el nulo taurinisimo pueden solicitar premio. Y peor aun el Juez Braun, contagiado del virus moralesco, soltando una oreja no pedida mayoritariamente y en demérito por tan defectuosa estocada.

Malamente, la Plaza México se convierte en un Reino cuya única ley es el porrismo.

Y la corona, el bajonazo.

De este socavón podría sacarnos el novillo serio, ese que pone las cosas en su sitio, por eso “clasifica” al turno sexto el español David Salvador y no el zacatecano Sescosse, perdido este último en lo absoluto con un astado con el cual no hace buen uso de los caballos, al que prueba tímidamente y con el que duda hasta más no poder.

Incapaz de someter, sin efecto los pases iniciales, el novillo se va para arriba, sigue la muleta, no sin aspereza y tan solo pide mandarle muy largo pero no. Apenas atina a matarle pronto, menos mal.

En cambio, David Salvador avanza porque su toreo también lo hace.

Siempre al frente.

Así, quizá, no del todo preciso, se quita de encima al descastado cuarto que le derriba con el capote para que lo importante venga con el sexto luego que ni Sainz ni su cuadrilla, son capaces de lograr que el muy alto y protestón, geniudo que hace las veces de quinto, ceda y descuelgue, ni siquiera con los capotazos que a costillas de un novillero inexperto receta Juan Ramón Saldaña, quien sale a saludar tras tremendo tercer par al novillo, de cartel.

Ese novillo que no resiente los efectos, ni del caballo, ni de las telas, debió de recibir el tercer puyazo, llega entero a la muleta e incluso a la estocada, donde, de milagro, estando tan enterio, no termina por irse vivo.

Entonces, a rio revuelto, ganancia del último espada.

El de Zaragoza no se amilana cuando el berrendo, nada fino de hechuras dado lo alto y estrecho, zarandea a los banderilleros. Al contrario, muestra en su inicial rudimento la intención de torear largo con la zurda, donde consigue los mejores muletazos de la larguísima tarde. Se centra al citar y se queda quieto, corre la mano con entendedera.

Y ha sido una lástima la llovizna y el mal uso de la espada.

Sin embargo, la tarjeta de presentación, aun sin orejas, afortunadamente, termina por dar la grata sensación de que puede haber un torero con un concepto importante: temple, aguante y largueza.

Mientras tanto, el socavón taurino se agranda con la ausencia de formas y sobre todo de real emoción, en el se están cayendo la tradición y el arte taurino.

Menos mal en la vida como en el toro, todo tiene arreglo.

El único detalle es que en los toros, nunca sabemos exactamente cuando.

Y he ahí el inquietante misterio.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Novilleril 2017. Octava Novillada de Temporada. Menos de un cuarto de entrada en tarde nublada y con llovizna, paradójicamente sale el sol a la salida del sobrero segundo, remata el festejo con tupido aguacero. Fatal el Palco, ya cuantas más van: se premia el bajonazo en último tercio del mencionado segundo. Pierde la Autoridad el control de la corrida y de la situación al momento que el segundo brinca la barrera y queda atorada en el Burladero de Picadores. Se retrasa el festejo más de 40 minutos.

Atinado el minuto de homenaje en memoria de los ganaderos Victorino Martín y Jaime Rodríguez fallecidos la última semana.

7 novillos; 3 Santo Toribio (Divisa Oro, Azul Rey y Plata) los lidiados en tercero, quinto y sexto turnos: serios, de buena hechura tercero y sexto, muy alto el quinto, manso y protestón con la cara por las nubes, careció de que le metieran las cuerdas de verdad, con posibilidades el tercero que, pese al calamocheo, tuvo poder en la muleta y prontitud; 2 de Xalmonto (Divisa Azul Celeste y Oro) horrible el segundo, impresentable, salta al callejón y se inutiliza, el primero tiene un inicio prometedor pero la ausencia de casta termina por dominarlo, lo mismo que al bonito cuarto; 1 de San Judas Tadeo (Divisa Roja) que sustituye al lastimado segundo: precioso castaño, corraleado pero bravo, derrumba la cabalgadura, con mucho son por el lado derecho y recorrido por el lado izquierdo, aplaudido en el arrastre.

Paco Martínez (Cajeta y Oro) Silencio y Silencio tras Aviso; Joselito Sainz (Sangre de Toro y Oro) Oreja Protestada y Silencio tras Dos Avisos; Mariano Sescosse (Grosella y Oro) Pitos; David Salvador (Grana y Oro) Saludos y Ovación.

Todos los espadas nuevos en esta Plaza.

Mala tarde de Fernando García, tanto en banderillas y principalmente a la brega, muy desatinado y sin poder consumar buena brega. Destaca, esforzado, Ángel Martínez hijo. Saluda con justicia tras banderillear al quinto Juan Ramón Saldaña, cuya brega en tal novillo, pese a lo aplaudida, no tiene efecto alguno en el novillo que lleva la cara alta en todo momento, salvo después del pinchazo, donde provocó que levemente descolgara. Diego Martínez, tras salir malamente de un par de banderillas, es empitonado por el sexto y llevado a la enfermería lastimado.

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Derechazo de Joselito Sainz al sobrero castaño de San Judas Tadeo. FOTO: Toca