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«El Dorado» del toreo: del sueño a la realidad de la Fiesta

Las Ventas, una tarde de lleno en San Isidro – Paloma Aguilar.

Por Rosario Pérez – ABC.

Cuenta la historia que en el siglo XVI se generó una leyenda entre los primeros descubridores del Nuevo Mundo: había un pueblo en el que todo era dorado, un lugar donde los reyes eran cubiertos con oro en polvo a su muerte como ofrenda a los dioses. Esta deslumbrante urbe se localizaba en medio de la jungla, posiblemente en la zona central de la Nueva Granada, actual territorio de Colombia, aunque dependiendo del origen o la época de la versión, lo mismo se sitúa en Cundinamarca que en alguna zona de Venezuela, en la selva amazónica o en los mismos Andes. Variaba según la febril imaginación y la codiciosa mirada de algunos exasperados conquistadores.

Aquí, en España, la tauromaquia vivió su particular «Dorado» entre los años 50 y 70 del siglo pasado (sí, había menos oferta de ocio). Las plazas se llenaban, los toreros formaban parte de la cultura y la sociedad, y el toreo competía con el fútbol y el boxeo como mayor espectáculo de masas de un país que resurgía de sus propias cenizas. Los ochenta sufrieron su crisis, superada a principios de este siglo. En aquella época dorada las plazas se llenaban con el mero hecho de anunciar el cartel en una pizarra con tres o cuatro días de antelación. Al rebufo de esta ola fervorosa por las corridas, surgieron geniales empresarios que utilizaron el ingenio y una gran pasión para llevar nuestra Fiesta hasta cotas inimaginables. Hubo también grandiosas figuras, aunque en eso las épocas no son tan distintas y, lógicamente, los había con inmenso tirón como El Cordobés y otros con mucho menos.

Pliego intervencionista

Aún en 2018, algunos todavía sueñan con ese «Dorado» que nos contaban, aunque no son pocos los que empiezan a pensar que es tan irreal como aquel que imaginaron los conquistadores de las Américas. Y lo es porque la Fiesta se ha desestructurado. Toreros, empresarios y ganaderos van por caminos distintos y encontrados, cada vez más alejados. Los políticos utilizan el toreo como moneda de cambio y se sientan al sol que más calienta. Madrid, capital del toro, ha estirado como una goma San Isidro, tratando de paliar un pliego recaudatorio y nocivo para la Fiesta, que por primera vez en muchos años ha sobrepasado por poco la media plaza en festejos del abono del Santo. Bilbao busca la gestión privada tratando de huir de los desmanes de un modelo desgastado. Sevilla vive un modelo basado en un antiguo contrato y mantiene una delicada (aunque resistente a la par) salud, y a Valencia le ha tomado el pulso la misma empresa que no termina de cogérselo a la Monumental madrileña, con una oferta desorbitada en el último concurso. Un poco a la desesperada, se ha recurrido en Otoño a la fórmula del bombo para reclamar la atención del público: a ver si las figuras recogen el guante… Como algo puntual y novedoso, que ya se sabe que el manda elige y no es amigo de loterías… Pues estos son los cuatro ases de la baraja en los que se sustenta el toreo.

Pamplona es punto y aparte: allí encontraron su Dorado particular a mediados del siglo pasado, ayudados por un Nobel norteamericano, y siguen abarrotando los tendidos 70 años después. El resto de las plazas luchan por sobrevivir a los ataques antitaurinos, algunos caprichos de varias figuras y la renovación de un modelo que ya no da para más. Los años ochenta vivieron una gran crisis taurina y de identidad, pero la muerte en la plaza de Paquirri y Yiyo reforzó y dio credibilidad a cuanto acontecía en el ruedo y los públicos volvieron a las plazas. Por desgracia, hemos vuelto a vivir la tragedia de dos toreros caídos en la arena, pero no parece que aquel relanzamiento se repita. Tres décadas después, tenemos una sociedad cada día más desnaturalizada, a la que preocupa más las proteínas que aportamos a la alimentación de nuestro Cocker que el drama que viven los niños en Siria, donde en lo que va de 2018 han muerto más de mil pequeños, según datos de Naciones Unidas.

Alternativas de los carteles

Volvamos a la tauromaquia: en este triunvirato de poderes en el que se sustenta, los empresarios son quizá la pata más coja del banco. Componer carteles se ha convertido en una quimera basada en los intereses de un reducido grupo de figuras que dominan a su antojo los restos de aquel «Dorado» de hace 60 años. Salvo la excepción de Roca Rey, las ferias se componen por toreros y carteles que se repiten durante casi décadas y no generan la expectación soñada. El paso a los jóvenes es testimonial. El argumento simple: «No interesan». ¿Alguien se preocupó de que interesaran los noveles? Para muestra, un botón.

Analizados algunos carteles de plazas significativas y variadas de primera y segunda categoría, en lo que va de temporada los resultados son esclarecedores: Castellón arroja una media de 16 años de alternativa por actuante; Valencia, 12; Sevilla, 14; Madrid, 11; Algeciras, 12; Burgos, 15; y Pamplona, 12. Con 27 carteles en los que sus actuantes suman más de 40 años de alternativa y algunas puntas de iceberg alarmantes, en la Maestranza dos carteles alcanzaron los 60 años de alternativa, 57 en Burgos, 52 en Valencia y 50 en Madrid. Otro dato más es que en Sevilla 24 de los 45 puestos disponibles (más del 50%) los copan diestros que estuvieron ya anunciados en la feria de 2007… ¿Dónde está la regeneración?

Desglosemos por años de alternativa los 15 primeros puestos del escalafón actual de matadores de toros. Desde Roca Rey, que lo lidera, hasta Román, que cierra ese top 15, arroja una media de casi 15 años de alternativa por coleta, con trece diestros por encima de los 10 años, nueve por encima de los 15, cinco por encima de los 20 y ¡solo! tres por debajo de dichos años de doctorado.

El porqué de tan delicada situación

Las cifras asustan por sí mismas, pero convendría analizar el porqué se ha llegado a esta delicada situación. Si analizamos la pirámide de abajo hacia arriba, la base la componen los matadores como máximos responsables de lo bueno y lo malo de cuanto acontece en la plaza, pero sería muy injusto generalizar, puesto que el escalafón 2017 lo compusieron 157 matadores (156 para ser exactos, puesto que uno de ellos, el que logró un lleno histórico en Madrid pore el camino de la independencia y saliéndose del «sota, caballo y rey» ya no está entre nosotros). Y nos atreveríamos a afirmar que no más de diez ven rentabilizados económicamente los esfuerzos y sacrificios realizados en la plaza. Alrededor de otra veintena viven dignamente de su profesión y los más de 120 restantes compatibilizan la tauromaquia con otras profesiones para poder llegar a fin de mes.

La liga novilleril

El caso de los novilleros es capítulo aparte: el caos y abandono de la liga juvenil es para hacérselo mirar. Y eso es lo que sucede: miran al lado y echan la culpa al siguiente. Mientras tanto, la solución de esos casi 200 novilleros con picadores es precaria y sin ninguna solución a corto plazo, salvo la esperanza de que surja algún genio, hecho que ocurre cada vez menos… Muchas veces tendemos a juzgar con demasiada severidad a imberbes que se ponen en Madrid delante de un ¿novillo? con más cuajo y seriedad del toro que matan en plazas de segunda y algunas de primera las figuras (el sobrero de Espartaco de la final de las nocturnas es un claro ejemplo). Chavales sin apenas bagaje y cuya recompensa económica son los mínimos de un convenio con el que, si les da por estrenar un vestido, salen del hotel en negativo. No son ellos los culpables de su poca experiencia, a los principales responsables no les suena ni el cinco por ciento de estos proyectos de toreros.

Desde dentro (y desde fuera) da la impresión de que los mandamases del toreo viven al margen de la realidad. La realidad de las cifras. Exigen corrida, fecha y cartel y el dinero de la plaza llena. Hasta ahí todo perfecto, pero el problema viene cuando la plaza no se llena en la mayoría de ocasiones y generan dos agujeros: el económico y el desequilibrio en la feria. Si la actualidad tiene cuatro o cinco toreros -caso aparte es José Tomás– que tienen demanda taquillera y van juntos en dos corridas, el empresario se ve en la difícil tesitura de completar las tres o cuatro restantes de cualquier feria mediana en los días menos buenos con toreros que no atraen al gran público. En lo que va de 2018, ha habido varias «cornadas» a las empresas de las graves. Vayamos por orden cronológigo en algunos ejemplos: en Guadalajara, por Primavera, Ventura y Perera, mano a mano, con sus 20 Puertas Grandes de Las Ventas y a media hora del Foro, apenas congregaron 1.800 personas; Aranjuez, con al aditivo mediático de Cayetano, por ahí anduvo; Zamora, León y Segovia, con los Julis, Manzanares, Talavantes, Morantes y Rocas repartidos, poco más de media entrada real… Lo de Badajoz tuvo entradas tristísimas. Y León, apenas media plaza en un cartel monstruo con Morante, Manzanares, Talavante y Roca Rey. ¿Poca promoción? ¿Falta de interés del público? ¿De todo un poco? Una feria consolidada como las Colombinas apenas ha reunido media plaza un día y escasos tres cuartos el otro con las máximas figuras y la milagrosa reaparición del ídolo local. En declaraciones a Carrusel Taurino, Carlos Pereda manifestó: «No ha sido una feria satisfactoria, económicamente hablando, pero podemos darnos por satisfechos. Nos salen las cuentas». Se trata de «salvar», más que de «ganar», en un negocio en el que se supone se mueven muchos billletes…

El Puerto inauguró, con Morante y Manzanares, con poco más de media plaza (días después, rozó el lleno con Roca Rey -con Padilla y Manzanares-). La empresa de Antequera ha tenido que salir corriendo tras la cornada económica de la primera corrida. Las figuras más taquilleras, con Juli, Manzanares y Roca, tampoco llenaron en Pontevedra. En Gijón, tampoco se están registrando las entradas esperadas. La recuperada Illumbe no remonta (las entradas de los primeros festejos de la Semana Grande han sido reducidas) tras los vientos prohibicionistas y pese al llenazo el año de José Tomás. Y van ya varios portazos a plazas de toros: vale que en algunas son por cuestiones políticas, pero han hecho algo las grandes figuras para decir «allá que voy a Vitoria», ¿por ejemplo? Es momento de hacer acto de reflexión y coger al toro por los cuernos.

Matemáticas de andar por casa

Metida a matemática de andar por casa, si a una plaza de segunda van 5.000 personas a una media de 40 euros la entrada (36 una vez descontado el IVA), la taquilla es de 180.000 euros. Si ponemos la corrida para figuras a 36.000; los gastos de apertura de plaza (médicos, veterinarios, seguros, cuadra de caballos, servicio plaza, etc.) en 9.000 euros; la Seguridad Social en 9.000; los gastos de publicidad en 7.500, quedan unos 118.500 euros. Si contratan a dos de esas tres o cuatro figuras que exigen 60.000 euros por tarde, ya va el organizador del espectáculo por «menos 1.500» y falta el tercer torero… Y algo debería ganar la empresa, ¿no?

Pues imaginemos ahora tres de ese grupo de «privilegiados»: para cubrir esos 180.000 euros, más los 61.500 de gastos, hay que vender 6.700 entradas para que la empresa «empate». ¿Y si no se venden? ¿Quién asume su responsabilidad? Casi siempre, el empresario… Otro ejemplo más es la plaza de toros de Las Ventas, donde se dicen que los beneficios en 2017 no llegaron al millón de las antiguas pesetas. Con una facturación cercana a los 30 millones de euros y un plantilla fija de casi 20 personas, los datos dan las mismas sensaciones que los antiguos Palhas: horror, terror y pavor. ¡Eso en Madrid!

Los empresarios se han quejado en varias ocasiones de que en los carteles donde están tres de esas cuatro o cinco figuras son ampliamente deficitarios aun colgando el «No hay billetes». Empresarialmente, ¿cómo se puede iniciar un negocio donde la pérdida es segura a pesar del lleno? La excusa de los apoderados es que tiran del abono y en los carteles medios se compensan las cifras. ¿Seguro? A veces sí, pero no siempre… En 2016 regresaron los miembros del G5 a la temporada sevillana tras dos años de ausencia voluntaria por no sé qué conflicto de intereses y cuentan que apenas se vendieron 300 nuevos abonos. La sangría de Madrid cuesta frenarla a pesar de estar todas las figuras. Con estos datos, ¿a qué excusa nos acogemos para justificar esos ingresos? Si trasladara estos números a mis compañeros de economía, me costaría convencerlos de la realidad que vivimos en nuestra querida tauromaquia.

Las empresas

Aunque hay algunas excepciones, el conjunto empresarial no destaca por su imaginación ni capacidad de trabajo, peros son, junto con los ganaderos, los grandes perjudicados de la situación actual. La inyección en dólares por parte de un millonario mexicano y la aparición de una agencia de viajes en Las Ventas no son suficientes para sostener los cimientos de un sector que se tambalea. La esperanza de contratar a José Tomás, salvar un abono y aprovechar su rebufo cada día se complica más, y con el resto de los mimbres y sus exigencias es una labor de orfebrería y altas dosis de trabajo y talento «perder poco» en cualquier feria. De ahí que los empresarios intenten atar cada vez a más toreros: viven más de ese intercambio y comisiones de apoderamiento que de la propia taquilla de las plazas.

Por cierto, alguno aboga por variar el precio en taquilla según el cartel, igual que ocurre, por ejemplo, en los conciertos: no todos los artistas «cuestan» lo mismo. ¿Y si se prueba en los toros allá donde el pliego no lo impida?

Otro caso curioso de la actualidad es el de Talavante. El genio extremeño vive un momento artístico pleno de inspiración, con un toreo puro al que casi ninguno se aproxima, pero sus logros en la plaza no se reflejan en la demanda que genera en taquilla y es la sorprendente ausencia de muchas ferias después de haber sido triunfador en San Isidro y cuajar la mejor faena de Sevilla y de otras plazas como Cuatro Caminos. Algunos culpan a Matilla, sacando toda su inquina hacia el empresario salmantino, y una venganza por su ruptura, pero no es esa la verdad, según comentan varios gerentes. Talavante está obsesionado con igualar sus números a los de Juli, Morante y Manzanares, y eso ha generado que los empresarios hayan decidido prescindir de tan grandioso torero por vivir al margen de la realidad económica de sus taquillas. Claro que no es el único caso que vive al margen de esa realidad, y algunos mantienen su caché casi por inercia. Por lo que Talavante dirá: ¿y por qué yo no? Eso sí, a cada cual lo suyo: es una de las figuras con mayor tirón en el Foro.

Pero, ¿quién tira del carro de la taquilla de verdad hoy? Solo la apisonadora Roca Rey, el último y joven fenómeno (que curiosamente no es el que más cobra….), ha sido capaz de situarse por delante de todos en la demanda de entradas para verle, gracias a su juventud, novedad, desparpajo y sus arrolladoras campañas, aunque, vista esta dinámica, ¿cuánto durará esa inercia?

El resto de la nueva hornada compuesta por Ginés Marín, Garrido o Román no termina de dar el salto, a pesar de algunos triunfos, y la recuperación de diestros como Ureña, Chacón, De Justo, Cortés o Moral no pasa de ser un buen complemento a los carteles medianos. Los mediáticos Fandi o Padilla (con su tirón en determinadas plazas) están también ya muy vistos. Y el circuito de las corridas duras (salvo en escenarios concretos) suscita el interés de parte de la afición pero no del público general y no mueve el suficiente dinero.

El incombustible Ponce aparece como «abreplaza» de lujo, mientras vive un dorado final dando lustre y categoría a una excelente trayectoria, siendo el triunfador de las dos últimas Orejas de Oro, pero sin llegar a las cotas taquilleras de sus inicios. Castella y Perera (que está cuajando un gran verano), dos figuras por el mismo palo pero opuestos planteamientos (el extremeño es de los pocos que se atreven al camino de la independencia), triunfan con regularidad pero su demanda taquillera está por debajo de sus resultados artísticos.

Panorama ganadero

En el apartado ganadero, superada ya la inflación que supuso la burbuja del ladrillo en nuestras dehesas y reguladas en base a la ley de mercado las cabezas existentes en las fincas, los sufridos criadores de bravo han conseguido «equilibrar» sus cuentas, aunque salvo cinco o seis excepciones son negocios por amor al arte y nula rentabilidad. En realidad, casi nunca lo fueron. Ser ganadero siempre fue un ejercicio de afición, valor, desinterés, amor al toro y, en ciertos casos, cierta dosis de ego que compensaba los sacrificios. De lo que no hay duda es de que estamos atravesando, a pesar del criticado monoencaste, una época dorada de porcentaje de toros que embisten. La unificación de la sangre Domecq en nuestra cabaña brava ha venido motivada, no nos engañemos, por la demanda y exigencia de la lidia actual. Su bravura más tardía ha sido la única capaz de soportar la longitud de lidia moderna y se ha adaptado a la nuevos tiempos. Pero la variedad de encastes es necesaria y también recobrar la importancia del toro. Pocos son los que preguntan «¿qué se lidia?», pues el público moderno es más bien torerista. Pero entre las ganaderías de otras sangres hay excepciones sobresalientes y que, en manos de algunos genios de la alquimia y la genética, han sido capaces de mantenerlas con éxito en plena actualidad. También, cierto es, algunas divisas Domecq atraviesan muy mal momento.

Con este panorama descrito viene el momento de preguntarnos si hay solución a nuestra realidad. Todavía generamos la demanda suficiente para mirar el futuro con optimismo, pero para ello toca ponerse el mono de trabajo y mancharse de grasa. Las cifras de espectadores todavía nos reflejan brotes verdes y esperanza. Y aquí ya se sabe: unos ven el vaso medio lleno, otros medio vacío y, como dice un viejo aficonado, «otros ven vodka donde solo hay hielo». Según el informe elaborado Diego Sánchez de la Cruz, más de cinco millones de espectadores asistieron a los toros durante la temporada 2017 en España. Según las estimaciones de su estudio, se vendieron alrededor de se vendieron 1.838.000 entradas en cosos de primera, 1.100.000 en escenarios de segunda y 2.100.000 en plazas de tercera y portátiles. A todo ello hay que sumar los festejos populares, alma de la tauromaquia. No nos olvidemos de ellos, cada vez con más auge. Todos esos datos son muy positivos, pero, no nos engañemos, existe un runrún de preocupación y de incertidumbre. Además de los varapalos externos, políticos y animalistas, se encuentra el de algunas tardes en taquilla.

La Fundación

La Fundación del Toro está muy bien, su discurso mejor, pero, más allá de postureos, ha llegado la hora de actuar y dejar de soñar con «El Dorado» e ir a buscarlo desde abajo. Quizá sea necesario gente externa, que desde dentro mire hacia fuera (y viceversa) y no al propio ombligo. También, para el aumento de socios, no estaría de más una transparencia total, con pelos y señales, en las cuentas y los resultados. Y también de los objetivos que persiguen y la hoja de ruta que siguen. Paciencia, sí, que aún es el embrión, pero el tiempo apremia y hay cuestiones que resolver pronto y en la mano, con reuniones con los principales mandamases de cada partido político y analizando las entrañas del propio sector. Sí, para ser cien por cien creíble y eficaz, la Fundación debería velar por profesionales y afición, por la supervivencia y el crecimiento del mundo del toro. No abandonemos Vitoria, ni Palma, donde cierto es que no están prohibidos pero las condiciones exigidas para dar toros convertirían la corrida en una pantomima, lo que imposibilita su celebración. Luchen por recuperar los puertos perdidos… ¿Ven a toreros y profesionales muy preocupados? Lo que se pierde, difícilmente se recupera…

Repetimos mucho la expresión figura del toreo. Pues, figuras, afronten el riesgo económico; el físico y el artístico ya lo asumen (y sí, ya sabemos que no hay precio que pague la vida, por lo que todos los dineros son pocos para un torero), y demuestren su ¿unión? no solo para atacar a un presidente y su grandeza no solo a la hora de coger la mejor fecha, ganadería y compañeros para «salvar» su cartel, demuestren su categoría pensando en el mañana, algo que algunos (pocos) sí hacen. Dejen paso a los nuevos, tiren ustedes de la taquilla en los días regulares, hagan (junto a las empresas -que necesitan, además de una política de precios asequible, dar una vuelta a los carteles y campañas de promoción efectivas-) algún guiño al que pasa por taquilla y discutan con los empresarios por el porcentaje de lo que generen. Tal vez no estaría de más igualarse con los grandes boxeadores y repartirse el neto de los ingresos. Cada uno en función de su categoría y demanda. Y, por favor, no dejen que se pierdan más plazas. Ganaderos y cuadrillas, hagan lo mismo. Y empresarios… ¡Trabajen y trabajen con cabeza, afición y afición! Solo así se podrá volver a soñar con «El Dorado» de una Fiesta que es grandeza por historia, sangre y verdad, pero en la que hay mucho, mucho, por hacer.

Posdata: las cifras aportadas han sido extraídas de conversaciones con diversos profesionales del sector. Y demasiadas veces se oye aquello de «vamos a llevarnos lo que podamos mientras esto dure…» Al menos donde políticos y pliegos lo permitan, trabajen todos los taurinos para que el presente de la Fiesta sea saludable y su futuro largo. Son muchos más los aficionados y las gentes que respetan las tradiciones que los animalistas falsos y oportunistas. La tauromaquia es grande, pero hagámosla gigante.

Publicado en ABC

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Ni un atisbo de emoción

Un momento de la actuación de Ignacio Garibay en la primera corrida de la feria de SLP. Foto Tauro Nota Twitter.

Por Alejandro Martínez.

Los dos principales actores de la tauromaquia actual tienen un serio problema: no emocionan. Eso, siendo generosos. Si fuéramos completamente sinceros diríamos que, no sólo no emocionan, sino que aburren hasta la saciedad. Y, aunque parezca una contradicción, esto ocurre, en gran medida, por abusar de la perfección. Es tal la técnica que poseen hoy en día los toreros, que en su labor no hay espacio para el sentimiento ni la improvisación. De igual forma, la selección del toro de lidia se ha llevado hasta tal extremo que su comportamiento ha perdido todo atisbo de sorpresa e imprevisibilidad.

La lidia ha quedado prácticamente reducida al último tercio, el de muleta. Las faenas son eternas e idénticas.

¿Y el toro? Ese animal otrora salvaje y temible ahora es tan noble y obediente que apenas despierta la más mínima emoción en los espectadores.

El resultado: las tardes de toros se hacen largas y aburridas. “Como en la ópera”, apuntaba un joven aficionado en el tendido. “Los cantantes actuales tienen tanta técnica que son fríos, no conmueven”. Y sí, como la ópera o el teatro, el toreo es -o debería ser- emoción.

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FENAZA 2018 – Corridas de Toros: La Hermandad se impone en Zacatecas

Por Juan Carlos ValadezDe SOL y SOMBRA.

Otra vez, como cada año, se presentó puntualmente la feria de Zacatecas 2018 en su parte taurina. En total se van a celebrar cinco corridas de feria, dos festivales y una corrida extraordinaria en el mes de noviembre.

Resulta de verdad increíble que en cinco tardes no se anuncie una sola figura del toreo en Zacatecas ¿Cómo es posible que una feria con tanta categoría no tenga una figura en su feria?

Aquí la cosa esta muy clara, los macacos -antes eran los leones- son ahora los que dominan el circo y están imponiendo sus condiciones usando todos los recursos posibles que les da una empresa todopoderosa para conseguir sus planes.

Y no sólo eso, han sumado al circo a otros toreros inclusive de más calidad y personalidad, para que les sirvan de “teloneros” con la advertencia de que si no son parte del “circo”, no torearán en todas las ferias en donde se anuncie la hermandad.

Un buen aficionado capitalino me decía anoche: “Parece que nos tenemos que amoldar a los tiempos que nos toca vivir.”

Pero es que mire usted, si esta misma feria, sin darnos cuenta nos cambian la fechas y nos ponen el año 2017 o 2016, todos nos la podíamos creer que es la misma por su formato. Ya que es un serial sin ningún tipo de remate, ni redondez, en el que no se ha evolucionado nada. Pero como cada año nadie dirá nada, ya que la empresa goza de buena prensa. Yo sin embargo todavía no he encontrado a ningún aficionado que le guste la presente feria y esto contrasta con la actitud de la prensa.

Los carteles

Nos hubiera gustado ver más imaginación en los carteles y más rivalidades encontradas, pero casi todos los toreros, en especial los hermanos Adame, vienen con muchísimas pegas, exigencias y sin ningún tipo de rivalidad que los moleste.

Porqué mire usted, la verdadera rivalidad no está en un mano a mano entre José Adame y Antonio Ferrera, esta en un mano a mano de Adame I con Sergio Flores, sin embargo Adame I sigue rehuyendo al compromiso y no contento con su mano a mano antinatural, se anuncia en otro, pero con Adame II. También resulta desmotivante que la administración de Flores continúe sin poder capitalizar sus triunfos y la rentabilidad de este buen torero, para que de esta manera lo podamos ver en los carteles más importantes de todas las ferias de México.

Yo me pregunto; ¿Donde esta la seriedad y el compromiso? Es que acaso después del “temporadón” de la hermandad Adame en Europa, alguien esta interesado en verlos en un mano a mano nuevamente.

De verdad que no se puede excusar la falta de compromiso de estos líderes del escalafón. Cuando deberían de ser el ejemplo prefieren pasar de puntillas, evitando a toreros que les podrían meter mucha más presión como Flores, Silveti o un Juan Pablo Sánchez. Que incultura taurina y como desconocen la historia de la tauromaquia, solo les pido que hagamos un viaje al pasado unos treinta o cuarenta años para echar un vistazo a las combinaciones y como venían acartelados los que mandaban en la época, esos sí que tenían un compromiso con la plaza donde estaban actuando, además de que eran figuras del toreo y llenaban las plazas.

Otra cosa que no veo nada bien, es la ganadería elegida para el mano a mano de la feria y que solamente sea una la actuación de Ferrera, sin ningún paseíllo más.

Con todo esto expuesto se juntan dos intereses, de manera bastante clara. Como sucedió en San Luis Potosí los toreros importantes -no las figuras, porque en México no tenemos figuras- intentan venir lo más cómodo posible bajo el yugo del “circo”, mientras que la idea de la empresa es la de llenar los carteles de toreros extranjeros modestos para no encarecer mucho los emolumentos económicos a pagarles. De esta manera se junta el hambre con las ganas de comer. De ahí que los carteles de la feria de este año carezcan del interés del público en general.

Los ausentes y el elenco extranjero

Siempre en los diferentes mentideros taurinos que se montan, comentando los carteles, se suele hablar mucho más de las ausencias que de las presencias. Pero no podemos dejar pasar por alto la ausencia de José Mauricio que esta realizando un buena temporada. También está la ausencia destacada de Jerónimo, que está viviendo sus mejores momentos, incluso mejores que otros diestros acartelados. Resultan extrañas las ausencias de Fermín Espinosa un torero que tiene la onza del arte, algo muy difícil de encontrar en estos tiempos y de Arturo Saldívar, quienes tendrán que quedarse en la banca y ver como toreros como el peruano Joaquín Galdós y José Garrido hacen el paseíllo sin mucho mérito en la Monumental Zacatecana, mientras que la hermandad les quita dos puestos directos con sus manos a manos.

En cuanto al elenco extranjero este resulta de poca importancia ante la ausencia de las figuras, es cierto que Ferrera es un torero importante pero sin el brillo de las figuras ausentes. Ginés Marín es parte del circo y aunque no pasa por un buen momento, será fijo en las ecuaciones de este otoño e invierno. Tampoco se entienden mucho las inclusiones de Garrido y Galdós, dos toreros que están teniendo una temporada muy discreta en Europa.

El Ganado

En cuanto al elenco ganadero, hay que decir que me agrada ver el regreso de Los Encinos o de Torreón de Cañás y Jaral de Peñas. Echo en falta a José Julián Llaguno (lástima que no esté atravesando sus mejores momentos) y me hubiera parecido interesante ver el hierro de Guadiana que está subiendo en su selección.

La puntilla

Con todo esto la empresa tendrá nuevamente la difícil prueba de no solamente meter más gente a los tendidos, si no la de ya no sacar más gente de los mismos, ya que en los últimos años ante la pobre oferta ofrecida, los precios elevados en las entradas y encierros sin presencia la afición les dio la espalda.

La gran duda de este año será poder ver si la empresa consigue que la afición regrese a la Monumental. Algo que por lo menos en papel, se antoja muy difícil.

¡Ah! Por cierto ¿Y las novilladas? Pues nada, ya que este año las han sustituido por dos festivales gratuitos de “aficionados prácticos” y becerristas.

Las baratas de verano.

Los carteles:

Sábado 8 de septiembre, corrida del 472 aniversario de la Ciudad Heroica de Zacatecas, en disputa el escapulario de plata de la Virgen del Patrocinio. El rejoneador Santiago Zendejas con los forcados Mazatlecos y a pie, Ignacio Garibay en su campaña de despedida; Juan Pablo Sánchez y Sergio Flores, con 6 de Pozo Hondo y 1 de Boquilla del Carmen.

Domingo 9, segunda corrida. 8 toros de San Isidro, 8 para Arturo Macías “El Cejas”, Diego Silveti, Diego Sánchez y tomará la alternativa el torero zacatecano Ángel Espinosa “Platerito”.

Viernes 14 de septiembre a las 6:30 pm, Festival del Campo Bravo en la Monumental, festival gratuito encaminado a la niñez. Ximena Linares, Monse Silva, Alejandro Moreno “Castelita”, Cristóbal Arenas “El Maletilla”.

Celebración del 218 aniversario de la Independencia Mexicana, el domingo 16 de septiembre, parten plaza: Octavio García El Payo, el peruano Joaquín Galdós y Luis David Adame, con seis de Los Encinos.

Viernes 21 a las 8:30 de la noche, segundo festival gratuito de aficionados prácticos internacionales. Saltaran al ruedo: Iñigo Rodríguez, Pedro Pinsón, Patricio Pons, el zacatecano Antonio Sandoval Jr., Yayo Robledo, Esteban Ortiz de Ecuador y Mario Escobar de Colombia; con 6 novillos de varias ganaderías.

Sábado 22 de septiembre Fermín Rivera y Sergio Flores, en doble mano a mano con José Garrido y Ginés Marín con 8 toros de Torreón de Cañas.

Domingo 23. Antonio Ferrera y José Adame en mano a mano con 6 de Santa Fe del Campo.

Igualmente se anunció una corrida extraordinaria para el domingo 18 de noviembre, con el rejoneador español Andy Cartagena y un mano a mano a pie entre “La hermandad” es decir Adame I y Adame II con astados de Jaral de Peñas.

Twitter @Twittaurino

FENAZA 2018: Carteles de Toros – Zacatecas, Apuesta Desigual.

Zacatecas Tierra de Toros presenta seis festejos dentro de la tradicional Feria Nacional. En el próximmo Septiembre, los días 8, 9, 14, 16, 21 y 22, y uno más para el 18 de noviembre, entendemos fuera de Feria. Entre tanta repetición la Feria y su anuncio no parecen prender la flama que caliente el ambiente y que colme la plaza.

Por: De SOL Y SOMBRA. Redacción.

En evento formal se presentó la Feria Nacional de Zacatecas (Fenaza) 2018 en el “Ecoparque Centenario Toma de Zacatecas” donde los empresarios Manuel Fernando Sescosse y Juan Enríquez Rivera, de la empresa “Zacatecas Tierra de Toros”, presentaron las festejos taurinos de esa Feria Nacional.

Cinco corridas de feria, dos festivales y una extraordinaria componen los carteles siendo sus combinaciones las siguientes:

Sábado 8 de septiembre, corrida del 472 aniversario de la Ciudad Heroica de Zacatecas, en disputa el escapulario de plata de la Virgen del Patrocinio. El rejoneador Santiago Zendejas con los forcados Mazatlecos y a pie, Ignacio Garibay en su campaña de despedida; Juan Pablo Sánchez y Sergio Flores, con 6 de Pozo Hondo y 1 de Boquilla del Carmen.

Domingo 9, segunda corrida. 8 toros de San Isidro, 8 para Arturo Macías “El Cejas”, Diego Silveti, Diego Sánchez y tomará la alternativa el torero zacatecano Ángel Espinosa “Platerito”

Viernes 14 de septiembre a las 6:30 pm, Festival del Campo Bravo en la Monumental, festival gratuito encaminado a la niñez. Ximena Linares, Monse Silva, Alejandro Moreno “Castelita”, Cristóbal Arenas “El Maletilla”.

Celebración del 218 aniversario de la Independencia Mexicana, el domingo 16 de septiembre, parten plaza: Octavio García El Payo, el peruano Joaquín Galdós y Luis David Adame, con seis de Los Encinos.

Viernes 21 a las 8:30 de la noche, segundo festival gratuito de aficionados prácticos internacionales. Saltaran al ruedo: Iñigo Rodríguez, Pedro Pinsón, Patricio Pons, el zacatecano Antonio Sandoval Jr., Yayo Robledo, Esteban Ortiz de Ecuador y Mario Escobar de Colombia; con 6 novillos de varias ganaderías.

Sábado 22 de septiembre Fermín Rivera y Sergio Flores, en doble mano a mano con José Garrido y Ginés Marín con 8 toros de Torreón de Cañas.

La fiesta continúa, con la corrida del cierre de la Fenaza 2018, para el domingo 23. Antonio Ferrera y Joselito Adame en Mano a Mano. Con 6 de Santa Fe del Campo.

Igualmente se anunció una corrida extraordinaria para el domingo 18 de noviembre, con el rejoneador español Andy Cartagena y un gran mano a mano a pie entre los hermanos Joselito Adame y Luis David con astados de Jaral de Peñas.

Que cada quien saque sus propias conclusiones.

Twitter: @Twittaurino.

LOS VOTOS, ¿VOTARAN LOS TOROS? Por Bardo de la Taurina

En estos días como que todavía uno no puede sustraerse a la monotonía que en los últimos meses hemos tenido que tragarnos, por no haber de otra sopa que lo han sido las refriegas políticas con su desenlace que fue el de meter los votos en las espuertas de la dicotomía donde unos como en el subibaja del parquecito agarraron ya su papalote a seguir taloneando, mas esto no exime de que entre los aficionados persista la intranquilidad por el sentir las amenazas de los políticos y de los seudo, que usaron durante su proselitismo una de las cantaletas que más reflectores les da pa’ llamar la atención y es la de la cruzada de los anti taurinos en pro de aniquilar la fiesta.

Y lo escrito arribita me lleva a hacer una analogía entre lo que sucedió con ‘El Tri’ en Rusia donde pa’ que seguirán viviendo unos días dependían de terceros y es aquí donde viene la reflexión qué pasaría si la fiesta, entiéndase toros, toreros, empresarios fuesen tan fuertes, solidos, generadores de atracción masiva, de empleos y de impuestos, ¿se les tomaría en cuenta y en serio como se hace con las industrias pujantes?, la respuesta es obvia y nos lleva a otra ¿porque no sucede así?

Seamos sinceros y realistas hace años que el espectáculo de las corridas y/o novilladas en atracción vienen en tobogán, ¿Quién lo puede levantar? Pues solo los básicos, los medulares los que brindan el espectáculo que repito son los toros, los toreros y los empresarios y es a ello los de casimir a quienes antes de sus contrataciones ineludiblemente tienen que hacerse de un filtro muy cerrado, escrupuloso que garantice que con los contratados se estaría brindando un espectáculo premier, que esto conllevaría a cerrarle la puerta a más de la mitad de los que vimos en las últimas temporadas y créanme que ni duele escribirlo porque viene respaldado por miles de gradas que se quedan vacías tarde a tarde en respuesta a que los que están ruedo y de lo que son capaces de realizar no es atrayente.

En particular la empresa capitalina tiene que pensar muy bien cómo va a armar carteles atrayentes sobre todo ahora que tendrá de compañera a una de las obras de construcción que tal vez sea la más grande de la ciudad, lo que por su naturaleza traeré muchas molestias a su entorno, me estoy refiriendo a la demolición del Estadio Azul y la edificación del macro proyecto comercial que ahí se edificara, por lo que a pensar con quienes encarar el nubarrón, pero sobretodo con quienes no.

Octavio Chacón y Javier Cortés dan una vuelta al ruedo cada uno con un notable encierro de Montalvo

Por Sixto Naranjo.

Jilguera” fue el nombre con el que Tomás Campos confirmó su alternativa. Cuatro años después del doctorado se asomaba a Las Ventas. Éste primero de Montalvo fue un animal al límite de todo. De fortaleza y raza. Campos tardó en cogerle el aire y la distancia al toro. Fue ya mediado el trasteo cuando surgieron un par de tandas al natural bien trazadas. Composición y ritmo aunque faltó la ligazón necesaria para dotar de mayor contenido a las series. El apagón con la espada cortó cualquier esperanza de mayor reconocimiento final.

Que Octavio Chacón ha caído de pie en Madrid se comprobó en la ovación que le tributó la afición venteña nada más terminar el paseíllo. “Asturdero” de Saltillo aún en el recuerdo. El gaditano cuajó un gran saludo a la verónica. Compás y temple a partes iguales. Después quiso lucir al toro en el caballo y en de Montalvo respondió en dos varas que tomó de largo y empujando abajo. El toro tuvo prontitud y humilló una barbaridad. Chacón trenzó una faena basada en la firmeza de plantas y en la limpieza de las tandas. Todo muy correcto. Un pinchazo previo a la estocada dio paso a una ovación final. Para el toro y para el torero.

Javier Cortés también quiso dejar de lejos al caballo a su primer toro. También se arrancó el animal pero después empujó sin terminar de entregarse en el peto. Después el de Montalvo también sacó casta y acometividad. El madrileño hilvanó una faena con demasiados altibajos en cuanto al temple. Lo mejor lo firmó al natural, con muletazos aislados preñados de profundidad y largura. Pero todo demasiado inconexo. Otra ovación reconoció al toro camino del desolladero y al torero en el tercio.

Se aplaudió de salida la imponente presencia del cuarto. Cuajo y pitones. Después fue el animal más medido de raza del conjunto del encierro de hierro salmantino. Sin embargo, tuvo unas embestidas dulces y enclasadas que aprovechó Octavio Chacón para mostrar su versión más templada. Lo cuajó sobre todo el toreo en redondo, por donde se llegó hasta a relajar en varios muletazos preñados de gusto. Como los remates de las series. Faena de torero aprovechable por sus múltiples registros. La estocada cayó algo perpendicular y suelta y dos golpes de descabello alejaron al torero de Prado del Rey de la oreja. La vuelta al ruedo fue el premio.

Idéntico premio obtuvo JavierCortés con el quinto, un toro que buscó la puerta de toriles al comienzo de faena pero al que inteligentemente se lo sacó a los medios el torero de Getafe. Muy asentado y jugando perfectamente la cintura, la cima del trasteo llegó en dos tandas al natural. La muleta puesta siempre para tirar de su oponente. El toro, también medido de raza, acabó embistiendo con buen son y calidad. Atacó por derecho Cortés para enterrar la espada pero quedando prendido por el pecho. Tremendo el trance y el susto en los tendidos. No caló el pitón y cayó el toro. Se pidió la oreja sin mayoría de pañuelos y la vuelta supo a premio cabal.

Para cerrar el notable envío de Montalvo, también se aplaudió la estampa del sexto, otro toro que se movió con viveza y fijeza en todos los tercios. Tuvo sabor el inicio por bajo de Tomás Campos, ganando terreno hacia los medios. Al natural llegó la mejor tanda del conjunto, por expresión y ligazón. En redondo no hubo la misma conjunción entre toro y torero. Cuando volvió a la zurda, todo pareció haberse diluido. Intentó recuperar la intensidad perdida con unas manoletinas finales. Pero un pinchazo y una estocada trasera terminaron por enfriar todo.

FICHA DEL FESTEJO

Madrid, domingo 24 de junio de 2018. Un cuarto de plaza.

Toros de Montalvo, muy bien presentados. De juego encastado y noble los lidiados en primer, segundo, tercero y sexto lugar. Más bajos de raza pero nobles y enclasados cuarto y quinto.

Octavio Chacón, saludos y vuelta.

Javier Cortés, saludos y vuelta.

Tomás Campos, que confirmaba alternativa, silencio tras aviso y saludos tras aviso.

Fuente: COPE

Burgos 2018, una ciudad taurina

Por Cañaveralejo.

La empresa Tauroemoción se estrena en la feria taurina de San Pedro con cuatro festejos de a pie y uno a caballo. Además ha programado un abono con tres festejos populares y dos novilladas gratuitas en formato de clase práctica.

Al margen de los festejos taurinos propiamente dichos, Tauroemoción se propuso hacer de Burgos una ciudad taurina, una ciudad en la que lo que rodea al mundo del toro se recoja no solamente durante la feria taurina, sino que sea motivo de conversación y controversia durante todo el año. A fe que lo está consiguiendo entre otras cosas, a través del Ateneo Rafael Pedrosa por el que han desfilado ya personajes del mundo taurino en confrontación con otros del mundo artístico.

En el apartado ganadero regresa a Burgos después de quince años, Victorino Martín con una interesante corrida y con el gesto de José Ignacio Ramos que reaparece en su tierra para conmemorar el 25º aniversario de alternativa. Se trata de una reaparición especial ya que será por un solo día.

Regresa también después de una año de ausencia la ganadería de Antonio Bañuelos; poco podemos decir de esta ganadería si no es que está recogiendo el fruto del mucho y muy buen trabajo realizado. Sus actuaciones en ferias importantes de España y Francia se cuentan por triunfos y estamos seguros de que este año tampoco defraudará. También después de muchos años vuelve la ganadería sevillana de Almadénde la Plata de Luis AlgarraPolera con antigüedad de 1.983 y procedencia actual de Juan Pedro Domecq. Cierra el ciclo de corridas de a pie la ganadería jienense de Villanueva de la Reina de Román Sorando, procedencia como la anterior de Juan Pedro Domecq.

Para la corrida de rejones se reseña una cordobesa de La Castilleja, procedencia Murube-Urquijo. Es, en su conjunto, una selección ganadera muy cuidada que esperamos dé el juego deseado y propicie el triunfo de los espadas.
Por lo que se refiere a los toreros anunciados, una feria corta en la que se citan Manzanares-que regresa a Burgos después de cinco años-, Cayetano, Castella, Ureña y Roca Rey, se puede considerar una feria de categoría. Con ello, no nos olvidamos de los toreros de arte como Curro Díaz y Morenito de Aranda ,del gesto ya dicho de José Ignacio Ramos, del debut en Burgos de Emilio de Justo, especialista en las llamada corridas duras, del renacido López Simón y de los mediáticos Padilla y Fandi. Es pues un elenco para toda clase de público.

Castella, con tres orejas cortadas y una puerta grande, ha sido uno de los triunfadores de San Isidro; Cayetano, Roca Rey , López Simón, han sido también premiados con orejas , al igual que la rejoneadora Lea Vicens.

El festejo de rejones es también interesante, con Lea Vicens en cabeza del escalafón, Oscar Borjas y su nueva cuadra de caballos y el alicantino Andy Cartagena.

Hay que prestar atención este año a los horarios de las corridas, pues con motivo del campeonato mundial de fútbol, y para no coincidir con España, se han modificado los horarios como citamos a continuación con los carteles:

Día 29, viernes a las 18,30 h. toros de Luis Algarra para Curro Díaz, Manzanares y Cayetano.

Día 30,sábado a las 17,00 h. toros de Antonio Bañuelos para Castella, Morenito de Aranda y Roca Rey.

Día 1 de julio, domingo a las 19,30 h. toros de Victorino Martin para José Ignacio Ramos, Paco Ureña y Emilio de Justo.

Publicado en Gente Digital

FIESTAS DE SAN JUAN Y SAN PEDRO: Cuatro monstruos en una corrida para buenos aficionados

Por María J. Muñiz.

La anuncian como una corrida «monstruo» y desde luego reúne, en lo que a toreros se refiere, algunas de las personalidades taurinas que más desean ver los aficionados en este momento. Personalidades, porque si algo define a los cuatro diestros que esta tarde lidiarán ocho toros en el coso del Parque es su distinta y muy singular concepción del toreo, sus formas y sus liturgias. Prometedor pulso, porque cada uno de ellos se encuentra en un momento de plenitud de su carrera, desde el diestro de pellizco siempre esperado al aspirante ya consagrado en su coraje; del poso de la madurez a la estética atemporal.

Vuelven a la plaza de toros de León los macrofestejos que en su día pergeñó la también singular e inigualable figura del desaparecido Gustavo Postigo, genio y figura de la compleja ingeniería de la mercadotecnia taurina. Buscan revitalizar el pulso de una feria que viene tornando mortecina, sea por el devenir de una Fiesta que no atiende a los nuevos códigos sociales o de un quehacer empresarial que no enlaza la onda que demanda el público cotizante. La oferta es atractiva en lo torerista, quizá falta la tecla torista sin la que la Fiesta languidece.

En uno de los festejos a priori más apetecibles de la temporada taurina, esta tarde, a partir de las 18.00 horas, harán el paseíllo en El Parque la siempre esperada inspiración y originalidad de Morante de la Puebla; el gusto, el poso y la calidad de José Mari Manzanares; la estética disrruptiva, transgresora a la vez que atemporal, de Alejandro Talavante. Y, como guinda, la esperanza ya consolidada de la entrega, la valentía y el momento de oro de Andrés Roca Rey.

Talavante, en el punto dulce del torero triunfador del largo ciclo madrileño de San Isidro, que también dejó huella en la Maestranza. Como lo han hecho el maestro Manzanares y el pujante Roca Rey. Han dado su puñetazo sobre la mesa en las principales ferias hasta el momento. Morante esquiva las televisiones. Hay que sentir su pálpito sobre la arena. Ahí le espera El Parque.

Publicado en Diario de León