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Ginés Marín: “En esta profesión hay muchas injusticias. Aquí el más puro es el toro”

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Por María Fuentes.

Ginés Marín es el nombre propio de esta temporada 2017. Tocó la gloria el pasado 25 de mayo en la Plaza de Toros de las Ventas cuando desorejó al buen ejemplar y salió en volandas camino de la Puerta de la Alcalá. Una puerta grande que todos sueñan. Desde esa tarde, éxitos en plazas de primera como Valencia, Pamplona o Santander, entre otras muchas tardes de triunfo. La Glorieta lo espera el próximo 15 de septiembre.

¿Cómo está viviendo el momento de ser uno de los nombres de la temporada?

Está siendo una temporada soñada para mí, estoy toreando en muchísimas ferias que siempre he teñido ilusión por torear y además triunfando en la mayoría de ellas por lo que es un sueño que se está haciendo realidad.

El sistema está respondiendo y está anunciado en las principales Ferias, y en las que no lo estaba, lo está haciendo por la vía de la sustitución. ¿Retarse con las figuras duplica ese nivel de exigencia?

Bueno todos sabemos el nivel que marcan las figuras todas las tardes y para destacar y poder sacar la cabeza hay que mantener ese nivel a pesar de la diferencia de experiencia que es algo evidente. Sí es verdad que la responsabilidad crece pero al final poder ir triunfando es lo importante para seguir dando argumentos.

¿Qué cree que ha aportado su toreo a una Fiesta de los toros que cada vez está más cuestionada?
Creo que de momento puede aportar aire fresco e ilusión aunque mi meta es que mi toreo sea parte fundamental de la tauromaquia y por ello me preparo y trabajo duro cada día.

¿Qué es lo más duro de esta profesión?

Está profesión tiene cosas muy duras. Implica mucho sacrificio, cuando decides ir hacia adelante para ser torero implica que dejas muchas cosas atrás, por no hablar de las injusticias, que también las hay. Dentro del sistema yo creo que el toro es el más puro.

El próximo 15 de septiembre debuta aquí en La Glorieta con Enrique Ponce y Miguel Ángel Perera. Toros de Montalvo. ¿Qué le dice ese cartel?

Creo que un cartel muy rematado y bonito que además se está dando mucho esta temporada. Sobre el papel es una apuesta muy completa que da buen resultado, espero que Salamanca no sea menos y su afición pueda verme triunfar.

Salamanca es mítica por su Campo Charro, y ha participado en muchos de esos tentaderos. ¿Cómo le acoge nuestra tierra en esos meses de preparación?

Es una tierra muy taurina que siempre me ha acogido con cariño. Me gusta de vez en cuando subir al campo para participar en los diferentes tentaderos a pesar del frío que los caracteriza.

¿Se ve cada vez más cerca de convertirse en una figura del toreo?

Es un sueño y sí es verdad que cada vez lo voy viendo más cerca y voy viviendo la realidad con mayor intensidad. Para mí ser figura del toreo es lo máximo en la vida y ojalá algún día lo consiga.

¿En qué espejos se mira para seguir creciendo?

Son muchas las fuentes de las cuales he bebido y sigo haciéndolo sobre todo de las figuras. Aún que si es verdad que cada vez intento crecer más interiormente para desarrollar más mi personalidad.

¿Qué sueños quedan aún por cumplir?

Muchísimos gracias a dios. Mi filosofía dice que muere el hombre cuando mueren sus sueños y a mí aún me quedan muchos, principalmente lo que hablábamos: ser figura del toreo que es mi sueño desde niño.

Salamanca al día 

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“Aquí sigo, toreando a pie o a caballo”: ‘El Glison’

El Glison by Adrian Meland.

De SOL y SOMBRA.

Jorge de Jesús Gleason Berumen, continúa actuando en plazas de provincia toreando a pie y a caballo.

“Soy el único torero del mundo que torea tanto a pie como a caballo al mismo tiempo, muchos otros toreros se retiran de torear a pie y luego empiezan a torear a caballo, acabo de torear un festival mano a mano en Santa Clara en Ecatepec y el mes pasado me eché tres corridas en Campeche”, señaló el matador de toros “El Glison”.

Mencionó que si lo contratan él va ya sea de luces o de campero. Está toreando dos corridas por mes.

En el tema de la poesía dijo que está por publicar otro libro, “ya están los poemas pero no ha tenido tiempo de buscar la logística para la edición; del primero hubo cinco ediciones que están agotadas”.

Es un personaje que a pesar de las vicisitudes que le a dado la fiesta brava ha tomado la vida por los cuernos, su principal merecimiento ha sido llevar a cabo sus fantasías.

Escrito por Jesús Robledo.

CORRIDAS GENERALES DE BILBAO: Roca Rey remonta el vuelo sobre la categoría de ‘Impresor’

Embrocado y acinturado derechazo de Andrés Roca Rey al extraordinario sexto toro de la corrida de Jandilla. RAMÍREZ

Por ZABALA DE LA SERNA – Bilbao.
El peruano cae de pie en su presentación en Bilbao con un gran toro de Jandilla y corta una oreja a cada uno de su lote.
La expectación alcanzó la entrada más notable de las Corridas Generales hasta la fecha. Juli es mucho Juli en Bilbao; Roca Rey se presentaba -aunque el debut fue en el festival de junio-; y Miguel Ángel Perera sustituía en justicia al retirado Morante. El azul de las localidades vacías rebajó considerablemente su desagradable presencia. Como reflejo, la intensidad de ese otro azul de la divisa de Jandilla. ¿O es idéntica la tonalidad

La movilidad mal entendida caracterizó al castaño jandilla desde que acometió el capote de El Juli: la cara suelta, los derrotes, el genio. Sus bajas hechuras, sus estrechas sienes y su armonía prometían otra historia. No corrigió ninguno de sus defectos en la muleta. Es más: los incrementó por el pitón izquierdo con afilado peligro. Las astifinas puntas por encima del palillo como dagas voladoras.

Juli quiso darle ritmo y matar el muletazo por abajo para evitar los tornillazos. Ni una cosa ni la otra en series que concluían meritoriamente limpias. Llamó el torero la atención al callejón cuando el toro se distrajo con las inquietudes del burladero. Volvió a suceder al atacar el volapié. La estocada quedó a medias, perpendicular y caída de la cruz. 

Como hermano gemelo del primero parecía el segundo. También tocado arriba de pitones. Otro comportamiento pero la misma falta de humillación. De otro modo por la ausencia de poder. Menos aristas cortantes en su obediencia a la vez. Miguel Ángel Perera entró en un puesto que merecía. La remontada del año y los últimos triunfos apuntalaban la sustitución. Perera conjugó la distancia con las pausas entre series. Y en ellas, las alturas. Sin apretar nunca en los derechazos. Primaba el temple en el largo trazo. A pesar de todas las ayudas, el jandilla no respondió al natural. Sonó la hora de la ofensiva definitiva: la quietud pererista a ultranza en los circulares invertidos, en las trenzas y los ochos. Un arrimón de ley. El pinchazo quebrantó la convicción; la estocada rinconera ató el reconocimiento de la ovación como premio de consolación. 

Un espadazo de órdago catapultó el debut de Roca Rey en Bilbao. De la rotundidad de la suerte, rodó el enfibrado jabonero. El volapié en sí mismo valió la oreja. Como la vieja norma dictaba. El jandilla había humillado como ninguno de los anteriores. A los vuelos pero sin salirse de ellos. 

Roca Rey arrancó por cambiados y por alto y tiró de la noble embestida luego para prolongar hasta donde no daba. Para sacarle el punto más a la repetición que se quedaba encima. El entonado nivel, no más, estalló en la empuñadura de su acero. Que ya está escrito.

Juli le puso todo, o casi, al negro, altón, hondo y feote cuarto de trémulos apoyos. Fernando Pérez escapó de milagro cuando a la salida de su par cayó a merced. 

De la ciencia julista nacieron el tacto, el trato y la paciencia. Pulso y sitio para afianzar al jandilla, que se lo agradeció. Lo cosió a la muleta y le extrajo el fondo boyante que escondía. Metiendo en coordinada sintonía al toro y a la plaza en la faena. Por una y otra mano la espera. 

Afinada la izquierda, serena la derecha. La suavidad como clave para romper aquello hacia delante. Vista Alegre se entregó a tanta entrega como una sola voz. Un extenso invento del Juli. El aviso como reglamentario recordatorio. Cuando se presentía la gloria, la espada renegó como Pedro. Tres veces. La ovación bajó por los tendidos como una rotunda catarata de exaltación.

El galope del quinto en banderillas atisbaba la casta añorada. Javier Ambel majó dos pares vistosísimos. Miguel Ángel Perera y Roca Rey ya habían rivalizado en quites. Por chicuelinas y caleserinas, respectivamente. El ritmo trepidante lo sostuvo el jandilla sólo en el principio de faena. Sin terminar de descolgar. De los explosivos péndulos pasó MAP a su poderosa mano diestra. La raza prometida del toro desapareció en tres series. Si no antes. El diapasón se encogió como la anatomía del bruto. Que además a izquierdas descolgó aún menos. La firmeza de Perera derivó en tesón estéril. Un recado presidencial. De nuevo pinchó con escasa fe. Una sola vez no impidió que Bilbao le empujase al tercio.

Para cerrar el último capítulo, Jandilla reservaba el toro de la corrida. Impresor respondió con categoría. Por abajo todo, la hondura, la calidad, la bravura de verdad. Roca Rey volvió a volar alto en una faena de creciente acople e intensidad. Los estatuarios como punto de partida. La derecha embrocada como fundamento que tardó alguna ronda que otra en aflorar; la figura aplomada, acinturada, rota y a más. Impresor sellaba hasta el final el toreo del peruano, que vuelve a ser él. El pulso también regresará a la izquierda. Tiempo al tiempo. Si no agarra hueso, caen las dos orejas. Una de enorme peso le relanza.

JANDILLA | El Juli, Perera y Roca Rey


Plaza de Vista Alegre
. Martes, 22 de agosto de 2017. Cuarta de feria. Tres cuartos de entrada.

Toros de Jandilla, serios en sus diferentes hechuras; extraordinario el 6º; humillador el noble 3º sin irse; desabrido de violento derrote el 1º; boyancón y a más el 4º; obediente sin descolgar el 2º; a menos el 5º de trepidante inicio.

El Juli
, de gris perla y oro. Media estocada perpendicular y desprendida (silencio). En el cuarto, tres pinchazos, estocada rinconera y descabello. Aviso (saludos).

Miguel Ángel Perera, de gris plomo y oro. Pinchazo y estocada desprendida (saludos). En el quinto, pinchazo y estocada trasera. Aviso (saludos).

Roca Rey,
de pizarra y oro. Gran estocada (oreja). En el sexto, pinchazo y estocada (oreja).
Publicado en El Mundo 

FERIA DE BILBAO: La dificultad del toro encastado

Solo Antonio Ferrera cortó una oreja a una seria y complicada corrida de Torrestrella. Foto Fernando D. Aldama.

Por ANTONIO LORCA.

Cuando sale un toro encastado, la cosa se pone seria; si, además, la estampa es imponente y luce cara astifina, el asunto no es para tomársela a broma.

Y eso fue lo que ocurrió con la corrida de Torrestrella, muy bien presentada, que acudió con prontitud a los caballos, persiguió en banderillas y se movió sin descanso en la muleta; prevalecieron, eso sí, la codicia, el genio y la dificultad por encima de la nobleza y la calidad que permiten el toreo moderno. Eran toros para lidiar y torear, no para dar pases; eran toros para toreros heroicos y poderosos, experimentados, con oficio y las ideas muy claras. En otras palabras, toros para un mirlo blanco.

Y pasó lo que tenía que pasar, que ganaron los de negro, que vendieron muy cara sus vidas, que no se cansaron de embestir, y, por fortuna, no dieron un disgusto irreparable a una valerosa y respetable terna que, en líneas generales, estuvo por debajo sus oponentes.

Era muy difícil estar a la altura de las circunstancias, y de hecho, solo Antonio Ferrera aprobó el complicado examen. Se le notan la claridad, la confianza, la seguridad… condiciones indispensables para salir airoso de un trance como el bilbaíno. 

De menos a más fue la faena a su primero, un animal muy exigente con el que se mostró firme y clarividente y pisó terrenos comprometidos en una faena de menos a más que evidenció el buen momento que atraviesa en su carrera. Del mismo tenor fue el quinto y volvió Ferrera a mostrar que está sobrado de facultades ante un toro que repitió las embestidas con genio y cierta violencia. Aún así quedaron en el recuerdo algunos naturales con aire de grandeza.

La asignatura le quedó para septiembre a Padilla. No fue torero poderoso y dominador ante el primero, que le planteó dificultades que el diestro no fue capaz de superar; y se entretuvo en una faena larguísima ante el cuarto, que embestía sin humillar, y nunca acabó de encontrar el camino del éxito. Falló repetidamente con el estoque y su labor quedó muy oscurecida.

Tampoco El Fandi dijo nada ante el complicado tercero, nada fácil en la muleta, al que dio pases acelerados y huecos; más noblote pareció el sexto, y el torero no pasó de anodino en el tercio final.

¿Y las banderillas, pues de banderilleros era el cartel? Ni un solo par como mandan los cánones, y todos a toro pasado. Los tres compartieron el tercio en los tres primeros toros, y Padilla y El Fandi clavaron en solitario en sus segundos. Ferrera desistió de hacerlo en el quinto porque al brindar con un par de garapullos con los colores de la bandera de España escuchó algunos pitos, y el torero, molesto con la protesta, dejó los palos y mandó a la cuadrilla que hiciera su labor.

Conclusión: ganaron los toros y perdió el ganadero. Se correrá la voz de la casta del toro y, a estas horas, ya estará tachada la ganadería de Torrestrella en las agendas de las figuras. Así está esto…

TORRESTRELLA / PADILLA, FERRERA, EL FANDI
Toros de Torrestrella, bien presentados, cumplidores en el caballo, encastados y dificultosos.

Juan José Padilla: casi entera caída y un descabello (palmas); metisaca, estocada atravesada —aviso— cuatro descabellos, estocada baja y un descabello (silencio).

Antonio Ferrera: pinchazo —aviso— y estocada baja (ovación); estocada —aviso— (oreja).

El Fandi: media trasera y tendida y un descabello (silencio); casi entera y dos descabellos (silencio).

Plaza de Bilbao. Segunda corrida de feria, 20 de agosto. Un tercio de entrada.

Publicado en El País 

“No sé si soy el líder o no de una revolución. Eso lo decide el público”: Roca Rey

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Por Ignacio Pelaez.

Andrés Roca Rey (Lima, Perú, 1996) se vino a España para convertirse en figura del toreo. Lo hizo inspirado, desde que nació en su hermano Fernando, también matador de toros. Llegó de la mano del maestro José Antonio Campuzano que desde que lo vio de niño frente al toro quedó prendido de su valor y aptitudes para convertirse en torero de época. Roca Rey llegó a España en 2011 para curtirse en el campo. Como novillero con caballos deslumbró en su debut en Las Ventas abriendo la Puerta Grande. Desde ahí su ascenso a la primera línea del escalafón fue meteórica y desde hace ya dos temporadas compite con la élite de la tauromaquia actual a sus veinte años. Le avalan triunfos en Madrid, Sevilla, Bilbao, Valencia o Pamplona. Triunfos pagados, muchas veces, con sangre.

– ¿Cómo va la temporada hasta el momento?

-Van saliendo las cosas bien, aunque uno siempre busca más y no se conforma con lo que ya se ha conseguido.

– Recientemente ha emergido una nueva generación de toreros que ya comparten cartel con las figuras más veteranas. ¿Lidera usted esa revolución generacional?

-No sé si soy el líder o no de esa revolución. Eso es algo que tiene que decidir el público que va a las plazas.

– De niño se hacía fotos con las figuras con las que hoy compite en el ruedo. ¿Sabía que lo conseguiría?

-Sabía que iba a luchar, a dar todo de mi parte y a esforzarme al máximo por tratar de conseguirlo. Ahora puedo decir que es un sueño hecho realidad.

– ¿Qué le aporta el maestro José Antonio Campuzano?

-Muchísimo, tanto personal como profesionalmente.

– ¿En qué otras figuras de la historia del toreo se fija?

-Sin duda mi mayor referente es mi hermano Fernando Roca Rey, pero me fijo e intento aprender el máximo de los grandes maestros de la tauromaquia.

A los sacrificios que deben hacer todos los que quieren ser figura usted sumó el irse de su casa, de su país, para intentarlo. ¿Fue duro?

-Tenía claro que yo quería ser torero y entendí que para ser figura del toreo tenía que dejar atrás mi país y venirme a España a hacer mi carrera. Fue duro, pero en ese momento era el esfuerzo que tenía que hacer para tratar de ser figura del toreo.

– Su familia lleva años vinculada a los toros; su abuelo administró la plaza de Lima, su tío es rejoneador y ganadero y también está su hermano Fernando, matador de toros. ¿No le quedó otro remedio que ser torero?

-Ser torero era lo que siempre más me ilusionaba desde bien chiquito, y quise serlo porque para mi no hay nada nada más bonito ni que me apasione tanto como esto.

¿Cómo fueron los primeros años en España?

-Por momentos se hace complicado estar lejos de tus familiares, pero es algo que asumí pronto. Empecé toreando becerradas y novilladas sin picadores, luego ya debuté con caballos, la alternativa? y así un largo camino hasta este momento.

– ¿La Fiesta está tan atacada en su país como en España?

-No hay tantos ataques como aquí en España, que son frecuentes y muy desagradables. Me gustaría que nos respeten y nos dejen actuar libremente, ya que nuestra profesión es una actividad legal.

– Hay quien plantea corridas de toros sin muerte ni sangre. ¿El futuro de la Tauromaquia está abocado a ese extremo?

-No sé si será el futuro que nos espera. Habrá que ir viendo cómo va evolucionando toda esta corriente de ataques antitaurinos.

José María Manzanares: torero, modelo y padre de familia

José María Manzanares hijo a la derecha en la campaña de Dolce & Gabanna de 2015.
 
Por Elena Bustamante.

Torero, modelo, marido, padre… son solo algunas de las facetas de la vida de José María Dols Samper, conocido como José María Manzanares “hijo” (35 años). En la actualidad es uno de los diestros mejor valorados en España. 

Manzanares, hijo y nieto de toreros, conoció el mundo del toro desde muy pequeño en su familia. Por eso, aunque empezó los estudios de Veterinaria, no fue una sorepresa que decidiera que lo suyo era el toreo. En 2001, con solo 19 años, se presentó como becerrista en un festival celebrado en Campotéjar, y al año siguiente, ya se presentó con picadores en Nimes. 

El torero acaba de ser operado de urgencia en el Hospital Sagrado Corazón de Sevilla, donde será tratado de una lesión cervical para evitar así una tetraplejia, según un comunicado remitido a la prensa. El diestro tiene una molestia en uno de los discos cervicales que, si no se trataba, podría postrar al alicantino en una silla de ruedas. .

Una de las facetas más conocidas de Manzanares hijo es su trabajo como modelo. Desde Dolce & Gabanna y Givenchy, el diestro ha sido la imagen de las principales marcas de la moda. 

Desde muy joven, su físico le ha abierto las puertas del mundo de la moda: sus ojos oscuros, las facciones marcadas que resaltan un semblante serio, el cuerpo tonificado por el toreo… Manzanares hijo ha hecho reportajes de moda con grandes fotógrafos como Bruce Weber (71) o Jean Baptiste Mondino (68), ya fuera en traje de luces, en falda o cual estrella de rock.  

En 2013, Givenchy apostó por el diestro para que fuera el nuevo rostro de la marca durante la colección de primavera-verano, junto con personajes tan conocidos como la modelo Kate Moss (43) o la artista Marina Abramovic (70), entre otros.

Posteriormente, otros de sus grandes hitos dentro del mundo de la moda ocurrió en 2015, cuando Dolce & Gabanna fichó al torero para su colección de primavera-verano. El diestro fue el rostro que enmarcaba esta campaña de inspiración española junto a otros dos españoles: Blanca Padilla (22) y Xavier Serrano. 

El secreto del diestro, según ha comentado en alguna ocasión, es su entrenamiento. “En la finca entreno mucho, cuatro o cinco horas diarias”, explicaba a los medios. El cuerpo debe estar “tonificado” pero tampoco en exceso, ya que en la plaza los movimientos se volverían “bruscos y bastos”. Así, el diestro ha conseguido una figura marcada pero esbelta, que es la silueta preferida por los diseñadores y que le ha valido el título de uno de los hombres más elegantes de España según la revista GQ. 

Relación idílica con su amor de juventud

Las relaciones de juventud que perduran en el tiempo son pocas. Sin embargo, siempre existen excepciones, como Manzanares hijo con Rocío Escalona (35). Con solo 16 años, Rocío consiguió conquistar el corazón del diestro mientras los dos todavía eran estudiantes. 

Tras más de 12 año de noviazgo, en 2010 la pareja pasó por el altar y se dio el “sí quiero” en Alicante. La ceremonia, que protagonizó todas las portadas de la prensa, fue un gran evento: dos mil hortensias, 600 invitados donde se encontraban grandes nombres del toreo y de la comunicación… 

Al año de casarse, el matrimonio tuvo su primer hijo José María (6), quien siguiendo la tradición, porta el nombre de su padre y de su abuela. A este niño le siguieron sus otras dos hijas: Julieta (4) y Gabriela (1). 

Según el torero, a pesar de los “muchos altibajos y cambios de humor” que experimenta la pareja, han conseguido tener una relación fuerte. Algo fundamental cuando “uno se juega la vida” en la plaza, afirma el diestro. 

Publicado en El Español 

¿La Fiesta en Paz? Acho 2017:  temporada domecqsticada

Por Leonardo Páez.

Sobre la gestión de la empresamexicana Casa Toreros, concesionaria de la Plaza de Acho, en Lima, y la próxima Feria del Señor de los Milagros, el crítico peruano Pocho Paccini señala en el portal Pureza y Emoción:

“Una vez más, lo que ofrece la empresa que regentea la Plaza de Acho no termina siendo del gusto de un importante sector de la afición peruana, en la que me incluyo y a la que llaman… amargada… antisistema, etc. Este sector considera que la Fiesta no sólo es de toreros, sino fundamentalmente de toros, y que por lo menos se deberían dar un par de corridas de encastes distintos al edulcorado y predominante Domecq. Al menos esas dos corridas de comportamiento nada predecible y, por tanto, faenas nada soporíferas, que exijan la papeleta a toreros ‘modestos’ pero con suficiente valor y recursos para enfrentarse a esta clase de encastes… que de modestos sólo tienen la maquinaria publicitaria. Si el argumento para no traer estos encastes es que el coste de transporte desde España es muy elevado, pues se puede apostar por ganaderías colombianas como Mondoñedo o mexicanas como Piedras Negras, De Haro, Jaral de Peñas*, Zacatepec, hierros que garantizan emoción y no festivales de orejas…”

Añade Pocho Paccini: “Fernando Roca Rey hace como tres años que no torea y dudamos que se ponga a punto en lo que falta para su actuación… Hubiera sido más acertado que repitiera Joaquín Galdós, que también es del gusto de cierta afición peruana que no es del todo adicta al toreo arrebatado, tremendista y mucho valor de Andrés. Joselito Adame ya no tiene más que mostrar salvo su repertorio capotero, ya que torea en línea y desperdicia embestidas y últimamente hasta tiene que apelar a la acrobacia circense como entrar a matar sin muleta para llamar la atención e implorar orejas. Su pertenencia a la FIT lo convierte en colaborador de la empresa. A Rafael Serna lo apodera la empresa y demostró en la presente temporada española que no va a nada. No se justifica su inclusión en Acho. Jesús Enrique Colombo tiene a favor el valor y la ambición por llegar a ser figura, pero está con poco rodaje para la alternativa. Ginés Marín tiene empaque y puede llegar a ser importante… José Garrido va con la hierba en la boca y le han cerrado las puertas en las grandes ferias…

“De Enrique Ponce, quien comparece por enésima vez en Acho, no podemos negar que tiene empaque y torería, pero no siempre liga sino que hilvana con su consabido tranquillo. Su toreo carece de profundidad, algo que justamente dota de grandeza al toreo. Se saca los toros por fuera, no remata detrás de la cadera, torea con el pico porque según su evangelio ‘es imposible torear con la panza de la muleta’. Con sus virtudes de enfermero soba tanto a los toros que aburridos acaban embistiendo. De los avisos, en la historia está que son sinónimo de fracaso, pero sus adulones no señalan sus defectos ni denuncian sus abusos, por contra le dan coba… Lo cierto es que vive de lo que fue y que nadie niega, pero otra cosa es lo que hace, exige y torea hoy en día. Nos referimos a ejemplos como los becerros de Adolfo (sin entrar en el tema de los pitones) que toreó en el homenaje a Víctor Barrio. De Castella no esperamos mucho, pues su toreo se reduce a ahogar a los toros encimándolos… Manzanares hijo goza de la simpatía de gran parte de la afición peruana, pero componer la figura sin hondura en el toreo es como torear de salón. Mucho empaque y poca emoción”, concluye Paccini, con un taurinismo pensante que suponíamos extinguido en la afición y crítica sudamericanas.

Publicado en La Jornada.

* De SOL y SOMBRA: Pocho Paccini menciona a de Jaral de Peñas como una de las ganaderías mexicanas que le gustaría ver en su tierra, aunque quizás por error o desconocimiento no esté informado que la línea española de esta ganaderia es precisamente del encaste Domecq

5ª Feria de Santiago: Puerta Grande para El Juli en Santander 


Por Alfredo Casas. 

Concluyó la quinta de la Feria de Santiago con la salida a hombros de Julián López ‘El Juli’. Lo hizo tras cortar una oreja a cada uno de los ejemplares de su dispar lote. De pelo castaño, aleonado, recogido y apretado de carnes el que rompió plaza; negro, algo más armado, montado, largo de manos y viga y voluminoso el que hizo cuarto.

Fijo, noble a más no poder y de almibarada condición, ‘Pocapena’ pudo parecer justo de fuerzas y falto de chispa en el transcurso de los dos primeros tercios. Conocedor como ninguno de las vacadas propiedad de Domingo y Justo Hernández, ‘El Juli’ inició el trasteo de muleta sin atosigar ni molestar a su oponente. Siempre a su altura y a su aire. 

Hasta la tercera serie en redondo no apretó los embroques el madrileño, ni le bajó la mano. Tras un primer fallido intento por el pitón izquierdo, el toro se abrió en exceso y soltó la cara, Julián pulseó y gobernó con la mano diestra las embestidas en series de macizo armazón. Tras un cambio de mano por la espalda, naturales de uno en uno, de enfrontilada y precisa ejecución. Y, entonces, dos nuevas tandas, sometidas y ligadas, en las que atacó a un astado al que él encontró su notable fondo. Recreado en los postreros circulares invertidos, jaleados al unísono por los tendidos, un pinchazo y una estocada desprendida. Oreja al esportón.

Tras el toro de la reaparición de Roca Rey, herido en Pamploan durante la Feria del Toro, se corrió un morlaco reservón de salida que, nada más notar la puya de José Antonio Barroso, se dolió hasta tal punto que rompió la vara. Suelto y desentendido en banderillas, Álvaro Montes sudó la gota gorda durante la brega. Por si fueran pocas las dificultades, los arpones de las banderillas descompusieron aún más las acometidas del informal y áspero ‘Apreciado’. Violento y huidizo por el lado derecho, la opción fue el pitón izquierdo, por donde el toro arrollaba, pero al menos se quedaba en la suerte. Toques fijadores y mano de hierro para bajar los humos al bronco manso que, afligido y rajado, terminó buscando las tablas en los terrenos de sol.

Allá que se fue ‘El Juli’ dispuesto a arrancarle la oreja por lo penal. Lo hizo en series de vibrante engarce –no consintió el diestro que el toro encontrara la puerta de huida– y periférica ejecución. Todo por fuera y para fuera. Recursos del toreo. Rubricada la emotiva labor de pinchazo hondo y agarrado y un descabello, el respetable demandó el trofeo hasta conseguirlo.

A las puertas de acompañar a ‘El Juli’ se quedó Miguel Ángel Perera que no ocultó su enfando con la presidencia, tras negarle el usía el apéndice del segundo en el orden de lidia. Fue ‘Borrachín’ un toro, pronto y encastado, de incesantes y enceladas embestidas. Abundante y templado el saludo capotero. Una pantomima el tercio de varas. Y un hierático y vertical quite por saltilleras y gaoneras.

Pases cambiados, muletazos por alto, un cambio de mano y uno de pecho, sin mover un milímetro las zapatillas, para abrir faena. Pausada, templada y profunda la primera tanda de derechazos. Exigente a más no poder la segunda, sin prácticamente soltarlo de los vuelos. Igualmente severa la primera serie de kilométricos naturales, rematados por debajo de la pala del pitón, tras los que el toro comenzó a venirse recto y menos descolgado, provocando dos desarmes que rompieron la armonía. Con el toro venido a menos, un arrimón de órdago hasta el arreón final. Y una estocada trasera y tendida, que necesitó de un descabello. Se pidió la oreja con la fuerza justa y el presidente optó por hacerse el digno. Con la feria que lleva.

Superado el mal trago, el diestro extremeño lidió un voluminoso ejemplar de emotiva movilidad y largos viajes, mientras duró la inercia. Antes de que Perera le armara un gazpacho en la corta distancia, el diestro comenzó empujando y acomodando al toro a su altura en tandas de empastado ritmo y largo trazo. Doblado el toro, Miguel Ángel paseó una oreja. La colocación de la espada será el argumento por el que no se le concedió la segunda.

Completó terna Roca Rey. Visiblemente incómodo frente al tercero, un astado sin ritmo, descompuesto y a la defensiva, que enganchó permanentemente las telas del perueano, Andrés no pudo desquitarse con el ejemplar que cerró plaza. Fue ‘Pillero’ un descastado morlaco que no paró de lanzar gañafones a diestro y sinientro. El público no consintió que Roca porfiara con tan deslucido ejemplar.

La corrida

SantanderPlaza de toros de Cuatro Caminos. Jueves, 27 de julio de 2017. Quinto festejo de abono. Corrida de toros. Tarde entoldada y bochornosa, de abanicos. Lleno hasta la bandera. Cuatro toros de Garcigrande –1º, 2º, 3º y 5º– y dos de Domingo Hernández –4º y 6º– (540, 503, 534, 523, 517 y 555 kilogramos): presentada en dos lotes, terciados los tres primeros, bastos, voluminosos y aparentes los tres siguientes. Justitos de cara. Noble, de buena condición y enclasado el primero; pronto, encastado y con medido fondo el segundo; díscolo, correoso y a la defensiva el tercero; manso, bronco y rajado el cuarto; de mentirosa y briosa movilidad, toro de público, el quinto y descastado, sin clase y topón el que completó el encierro.

Julián López ‘El Juli’ (tabaco y oro) Pinchazo y estocada desprendida (oreja tras aviso) y pinchazo hondo, trasero y agarrado, y descabello (oreja). Salió por la puerta grande.Estocada trasera y tendida y un descabello (gran ovación con saludos tras petición) y estocada baja y descabello (oreja con petición de la segunda).

Miguel Ángel Perera (prusia y oro) Estocada trasera y tendida y un descabello (gran ovación con saludos tras petición) y estocada baja y descabello (oreja con petición de la segunda).

Roca Rey (verde hoja y oro) Pinchazo y bajonazo al encuentro y soltando la muleta (silencio) y estocada entera y en lo alto (silencio). 

Incidencias: Destacar entre las cuadrillas las actuaciones de José María Soler, Curro Javier y Javier Ambel Posada, que se desmonteró tras banderillear al quinto.

Publicado en El Diario Montañes