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¿Hasta cuándo va a durar Roca Rey? Por Bardo de la Taurina

 

La memoria luego no tiene memoria y hasta desconocimiento como en el caso de la juventud, hasta tal vez en los de mediana edad y más en los taurinos de nuevo cuño, que son los que nacieron con las redes sociales, y por ello  su disco duro  todavía está muy tierno y por eso, además de por otras razones, no recordaran que los toreros que traen la no escuela de torear con los sesos por delante de los cojones, también traen una condicional que es como la leche hervida que sube rápido y rápido se derrama o como los globos de gas que se elevan de volón pero pronto parecen pincharse y ahí vienen  pa’ abajo o pa’ decirlo de otra manera, transitan por donde lo exprés es más riesgoso.

Ese es el caso de ciertos toreros como lo fueron en sus respectivos momentos Carmelo Pérez, Félix Guzmán, José Laurentino López  ‘Joselillo’ los que una tarde sí y la otra también eran ensartados, campaneados y vapuleados por los toros, que de tantas veces que fue el cántaro al agua hasta que una tarde quedaron en calidad de mariposas ensartada por un alfiler con diamante aniquilante, el que los catapultó a la tierra de nunca jamás, a la que llegaron con una tarjetilla que decía loco o mártir, pero eso sí, en todos esos casos que buen ruido hicieron.

A esos tres casos, sin que este incluyendo todavía  al peruano Roca Rey, yo engarzaría a dos,  a los que también el destino el propio de ellos los puso en los altares donde acaban los glorificados como Valente Arellano, el que ya lo sé no lo mató un toro en la plaza, esto por cuestión de tiempo, pero en cambio lo mató el toro de la vida enfundado de calaca motocicletera y el más reciente de los casos lo fue el de Eduardo del Villar el ‘El Cabo’.

Toreros de la vida, de los ruedos y de la muerte cual más de desafiante y  suertudos, pues para un torero morir en el ruedo más que un destino dramático, que no lo deja de ser por su naturaleza, es un verdadero honor, porque hasta pa’ palmarse hay que tener suerte, porque todo mundo se muere, pero no todos se mueren como se debe morir, en lo suyo y no necesariamente con honores, pero sí con el más principal,  el de morir estelarmente como  uno mismo ha elegido.

Este tipo de toreros en sus vertiginosas carreras rumbo a la muerte van dejando mucho de beneficioso a la Fiesta de Toros y Toreros, a partir de que tienen el común denominador de saber que nacieron pa’ ser desiguales a los iguales, que son la mayoría y  por eso hay que verlos de distinta manera, incluso asumiendo los riesgos que sus personas en lo profesional representan  tanto para los empresarios como para el público en lo general y esto viene porque en Andrés Roca Rey, se está haciendo una costumbre que sus contrataciones representen un riesgo constante reitero, lo cual anda enardeciendo los ánimos de quienes planean verlo y la mera hora se quedan con las ganas, mientras por ahí publican en las delatoras, metiches y peligrosas redes sociales una foto del matador paseando… y luego en otra acción retratándose con una gachi, mientras debería de estar toreando en una pequeñita población Rincón de Romos, Aguascalientes donde estaba anunciado, y la gente se pregunta ¿si el compromiso hubiera sido en La Plaza México habría presentado el mismo certificado médico que lo liberaba de torear?, (Lo que si toreros deben cuidarse mucho de las Redes Sociales, que están acabando con su privacidad y convirtiéndose en uno de sus peores enemigos), por cierto parecería según las dichosas redes que los empresarios aguascalentenses no son mexicanos pues ignoran aquello de ‘que mariachi pagado toca mal son’ y a este ya le habían palmado dicen, pero eso no debe de ser preocupación pues este muchacho y su familia, sus apoderados son gente decente, así que sin el menor contratiempo devolverá la lana si fuese este el caso… y quizás hasta ya lo habrán hecho. 

Pero todo esto viene  porque parecería que no hemos comprendido que estamos ante un torero que es carne de cañón y por ello es vulnerable, precisamente porque está en la línea de fuego donde se respira cloroformo.

Alguien pudiera revertir estas letras diciendo que ningún torero sale a la arena con la idea de que lo mate un toro, eso puede ser, pero de que todos los que tienen vergüenza y temeridad que son los que torean TOROS,  salen a los alberos con la latente posibilidad de que igual no salen de ahí vivitos y coleando, más mientras eso sucede, que va a suceder, normalmente con los que torean al filo de la navaja y de la terquedad pensando en que a todos los toros les pueden hacer la misma faena, van ganado en popularidad y terminaran metiéndose en el fervor de la gente, así se hacen los ídolos.

La pregunta es ¿hasta dónde llegará Roca Rey? hasta donde tenga que llegar y mientras eso suceda pues a verlo pa’ que luego no lamentemos que se nos fue rápido sin darnos tiempo a ser testigos del paso de un cometa por la fiesta, a la que una tarde la va a pintar de negro, pero siempre será mejor que ser un torero descolorido.  ¿Quién dijo miedo si pa’ morir nacimos? Dijo un grande y solo decir que cuando estos gloriosos toreros pasan a donde ya nunca pasaran, lo hacen aportándole a la fiesta una revalorización, porque el tributo de la sangre en los toros es necesario y más ahora donde en algunas plazas se piensa, por lo que sale por la ‘Puerta de los engaños, que los toros lamen y no matan.

¡Gracias Andrés Roca Rey!, por estar dándole a la fiesta validez, emoción y pasión, en estos tiempos de devaluaciones.

Opinión: El torero sustituto

Roca Rey no se presento en una población del estado de Aguascalientes (México) por una supuesta lesión, sin embargo los rumores apuntan a que la empresa no cumplió con la parte económica, este rumor no es infundado ya que dos días después Roca Rey reapareció recuperado al 100% en Moroleón (México).

Por Agustín Lascazas.

En la vida ocurren los accidentes, los imprevistos. No es cosa rara que, por ejemplo, el encargado de cualquier cosa se enferme –se le muera la tía, le vengan los dolores de parto, se le arruine el coche- y tenga que llamarse a un sustituto. Esto pasa: en la fábrica, en el taller, en la oficina, e incluso en la Cámara de Diputados.

Las corridas de toros, siendo una forma de trabajo –una forma extraña, pero al fin una forma-, no iban a ser la excepción.

En septiembre del año 2000, y miren cómo pasa el tiempo, estaba yo en Barcelona. Todavía se daban toros en la Monumental y para el día de San Miguel estaban anunciados, creo recordar, Ponce, “El Juli” y alguno más. Para ese mismo día, en Sevilla, se anunciaba un cartel casi escandaloso: Curro Romero, Manzanares padre y Morante de la Puebla.

No me lo pensé dos veces: iría a Sevilla.

Fue complicado: no conseguí más que un billete de primera clase en Iberia para volar de Barcelona a Hispalis; algo había, además de la Feria de San Miguel, que no quedaba una habitación disponible en los hoteles de la ciudad. De alguna manera conseguí una habitación en un hotel, luego diría que babilónico, en San Juan del Aznalfarache, del otro lado del Guadalquivir.

Esa mañana, temprano, fui al Prat, volé sin contratiempos a Sevilla, me alojé en el hotel y bajé –en un camión que hacía viajes cada media hora desde San Juan a Sevilla y de regreso, de las seis a las doce-, y desde el Puente de San Telmo, donde paraba el camión, me dirigí a la Plaza de la Maestranza. No llevaba billete.

Al acercarme, por el Paseo Colón, a la Maestranza comencé a ver el motín. Una multitud vociferante se agolpaba junto a los venerables muros de la plaza maestrante, mientras que los policías, una docena de ellos a caballo, trataban de contener a los amotinados. Parecían la plebe arremolinándose en torno a la Bastilla para tomarla por asalto.

Yo me acerqué como pude a las taquillas de la Maestranza. El billetero me explicó las causas del motín. A Manzanares no le había gustado el encierro y, así de la nada, pilló un cuadro entérico de pronóstico reservado. Enterado el Curro Romero se contagió de los males del de Alicante. Pronto aquello se volvió epidemia, pues Morante también mandó su certificado médico

¿Y la corrida? El boletero me dijo, con esa mala leche sevillana: la corrida se da porque se da, el problema será conseguir a los toreros.

La corrida en Sevilla se dio, como dijo aquel hombre. Como todos los amotinados devolvieron sus entradas, yo pude hacerme de una barrera del tendido 3. La lidiaron Fernando Cepeda, el francés Juan Bautista y creo recordar que Pepe Luis Vargas. La corrida –los tendidos estaban de manera extraña a reventar-, fue una prefiguración del purgatorio.

Siempre me pregunté cómo diablos hacen las empresas para conseguir toreros sustitutos. No es lo mismo decirle a un cajero: anda, que dice el jefe que te vengas, porque Federico se puso malo, que ir a buscar un torero a decirle: anda, que toreas a las seis.

Casi 16 años más tarde, con escepticismo recibí la noticia de que Andrés Roca Rey venía a torear a Rincón de Romos. Alguien cercano a los empresarios me lo afirmó con gran solemnidad: una plaza portátil (entiendo que traída de España pieza por pieza), el peruano y, además de un rejoneador, la comparecencia de Luis David Adame –que es un torero que está causando buenas expectativas.

Yo dije desde el primer día, y tengo hartos testigos (testigos hartos, también), que dudaba mucho que el peruano se presentara. No me imaginaba yo, que ni por asomo hubiera tomado una decisión así y que unos días antes de la corrida mi padre me extendiera dos billetes para ésta: “Toma, me dijo, para ti y para tu hijo mayor”.

Llegado el viernes sobre las nueve de la noche, me confirmaron que Roca Rey estaba súbita e inesperadamente enfermo –de abulia, de indiferencia, de una apoplejía, que da lo mismo- y no se presentaba a la corrida. Pensé, con alivio, que podría entonces quedarme el sábado echado en mi cama, leyendo a Karl Ove.

A las diez del pasado jueves, por las redes comenzó el rumor, luego confirmado, de que “El Payo” torearía en lugar de Roca Rey.


No le falta razón a mi padre cuando me dice que como torero “El Payo” es mejor que Roca Rey -cuyas virtudes son otras; y parece que la integridad no es una de ellas-. Mi sobrino Quique, más tarde, me aseguró que el queretano es el mejor torero mexicano de la actualidad. Puede ser.

Puede ser, pero ir a Rincón en un sábado nublado y a ver toros, me apetecía lo mismo que ir a Alepo a desminar el terreno sembrado de bombas por los islamitas o levantarme a las 4 de la mañana a limpiar establos.

Regresando a mi recuerdo de la Feria de San Miguel, al final no se equivocaron las figuras de la epidemia sevillana: el encierro era peligroso, manso y sin nada que se prestara para el lucimiento. 

Tampoco se equivocó el peruano el sábado. Los “toros” de las ganaderías anunciadas, salieron con mucho brío; incluso al rematar contra los burladeros hacían que se estremeciera toda la estructura de esa plaza de portátil (que para ser justos, es una pequeña maravilla, a excepción de su iluminación que recordaba los cuartos del quinto patio de una vecindad), luego todos acabaron sin gas, sin permitir que los toreros soñaran con el toreo antes de despacharlos.

Hastiado como estaba, todo lo que recuerdo mientras escribo esta líneas es ver a los toreros, caída ya la noche, torear o intentar torear, en la penumbra y metidos en medio de una nube de polvo, como si aquello fuera la pesadilla de un tuareg.

Fuente: Aguasdigital

Amenazas intolerables

Por J.A. del Moral.

Cada vez que se me ocurre escribir algún comentario sobre las habituales cogidas de Andrés Roca Rey – actualmente convaleciente de la última en Manizales y sin haber podido cumplir algunos compromisos en ruedos americanos – surgen infinidad de respuestas entre las que hay de todo tipo, en su mayoría discrepando aunque con buenos modales. También las hay mostrándose de acuerdo conmigo. 

Pero, asimismo, las hay amenazantes en las que me advierten de lo que me ocurriría si persisto en el tema. Amenazas ciertamente preocupantes de gentes capaces de cometer cualquier barbaridad contra mi persona.

Estas agresiones no son propias del toreo ni de su mundo. Nunca lo fueron. En los más de 50 años que llevo ejerciendo como critico de toros, apenas recuerdo no más de tres veces que me ha sucedido algo parecido. Pero ahora, con Roca Rey como motivo, me llegan demasiadas y esto es alarmante. Y no solo para mí. También y sobre todo para el diestro limeño porque a quien más dañan es a él. Mal asunto es tener que verse rodeado de “matones” a los que quizá ni siquiera conozca el más directamente interesado.

En vista de lo cual, no he tenido más remedio que denunciarlo a las Autoridades Competentes de España con posible traslado a las Internacionales.

Advertidos quedan los amenazadores.

“No es cuestión de cebarse en la por ahora última cogida de Andrés Roca Rey. Es lamentar una vez más lo que parece acompañar, tarde tras tarde, a este torero llamado a ser muy grande. Pero tantas cogidas no es cuestión baladí, sino motivo de creciente preocupación porque si continúa arriesgando sin previo control de las embestidas de los toros ni de asegurar su firmeza para no perder el equlibrio, nos tememos lo peor”.

Tendrá que replantear su carrera Andrés Roca Rey; aun cuando pueda sonar que es inoportuno expresarlo, su tasa de percances (con ingreso a la clínica) por corrida, podría ser sin duda alguna el más alto de la historia de la Tauromaquia para toreros con un año de alternativa.

De Toros en Libertad.

El Muro de los Mansos – Fallan Xajay y Adame en frustrante Mano a Mano.

Hay un momento en que Adame se encuentra a plenitud, al natural ante
Hay un momento en que Adame se encuentra a plenitud, al natural ante “Martino” de Xajay, el resto es solo contrariedad. FOTO: Emilio Méndez. SuerteMatador.com

La corrida anfitriona por excelencia de la Plaza México falla en el momento menos oportuno, pero ya sabemos, la palabra de los toros no es la de honor y en esas se disculpará el oficialismo. Desafortunadamente, la época actual no entiende de excusas y la Temporada, tras su primera jornada, no enciende sino al contrario, está en el letargo, en la neblina de las prisas y el bostezo de la mansedumbre. Pagado en sí mismo, a disgusto, con el ceño fruncido, Joselito Adame falla al no cuajar al buen primero de cara a su encerrona decembrina que nace cuesta arriba, mientras que ante la pésima suerte, de nuevo, la entrada de Roca Rey a La México tendrá que esperar.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Solo por un momento apartémonos de lo único valioso de la corrida y veamos el resto.

Es decir, dejemos de lado la escarchada belleza del que abre festejo para reflexionar y entender que la corrida de Xajay es la mayor decepción de un cartel que cuya conformación final implica las dudas, incluso, de los más fervorosos creyentes. 

Lo que ayer habría sido una entrada de menos con el numerado cubierto, hoy se queda en una muy triste media Plaza. Sumemos las omisiones de forma, el aumento de precios y otras tantas cosas y el cuadro estará completo.

Un mano a mano sin la pasión de antaño, sin detractores ni partidarios, ni rivalidad natural, ni en quites alternan, al contrario. Dos toreros sin contraste porque su estilo es la repetición de otras repetidas formas.

Entre todo ello, cinco de seis xajay fallan.

Estrepitosamente.

El segundo por escandalosamente manso. El tercero por afligido, siempre dispuesto a protestar y defenderse. El cuarto por insulso. El quinto, a pesar de su flojera y flojedad, tiene un momento de querer tomar la muleta desperdiciado por su lidiador y el sexto, un espejismo no obstante el segundo espada hace todo por despertarle, incluso, de más.

Nada, Xajay está seco. Y la Temporada igual.

Volvamos a lo único valioso.

Dentro de cien años el oficialismo de entonces volverá las manos sobre la maquila informativa de hoy y se dirá de una “buena faena” de Joselito Adame. Baja las manos de salida, incluso avanza con sus lances a los medios y el astado, tan escarchado como los célebres cárdenos claros de esta casa, toma largo y sin protestar el capotazo pero con un detalle que sería al final su sino: distraerse al final del remate. Doble, con rebolera y recorte.

Curro Campos pica mal: trasero, tapando y el toro se duerme en el peto. Además sale haciaa el caballo de la puerta y rasca en repetidas ocasiones, incluso previo al cite de frente con el capote por delante y en los medios. Todo esto podría enmendarse con un diestro de mejor acabados en su proceder lidiador, sería una cosa de nada. No es el caso, pues Adame se deja enganchar la chicuelina y permite rascar de nuevo.

El quite dice poco pero ganas hay de aplaudir.

Lo mismo en banderillas, al extremo de sacar al tercio al meritorio Gustavo Campos que muestra que el toro puede ir de largo pero también frenarse. Esto, es soslayado por el espada en turno y tira a la galería, tras sentido brindis fraternal, con un terrible inicio de faena.

La única manera de comprender el procedimiento adamista -tomarse del estribo, tirar la embestida por alto sin dictar él la distancia en toro sino dejarle hacer lo que el toro quiere hasta casi estrellarle en las tablas- es la búsqueda del aplauso pronto y no de buscar lo mejor para el cárdeno que lo resiente saliendo suelto, rasca e incluso se defiende hasta que José alterna lados por bajo hasta trazar el trincherazo más allá de las rayas.

Lo que mal inicia…

Prosigue Adame con la derecha, esforzado con tal de extender el muletazo por bajo con una embestida que, pese a rascar inicialmente, eleva su juego en los medios. Solo que el torero vuelve a permitir, entre otras

Comienzo de faena, Adame insistió pero el cárdeno ha dicho: no.
Comienzo de faena, Adame insistió pero el cárdeno ha dicho: no.

cosas, que el toro tardeé o vuelva a rascar y doble contrario tras el remate arriba.

Entonces, Joselito echa la carne al asador y ahí la deja. Viene la mejor tanda de la faena, tirando del toro, acariciando a temple bueno la embestida al natural, vertical y dúctil la muñeca, encandila con la izquierda para beneplácito de la concurrencia.

Repite la dosis mas no la efectividad de ésta.

Porque la primera de las huidas del cárdeno a tablas ocurre pues Adame le consiente al iniciar la tanda apenas afuera de las rayas e, inoportunamente, se deja enganchar y el muletazo contrario por bajo de remate, conveniente en la tanda anterior, es en esta la puerta falsa para que el toro huya a tablas. José lo intentaría, con la izquierda de nuevo, con el astado a menos y ya no en los medios.

En el arte de decidir está el verdadero arte de torear y en esta faena el principio de Sureda se palpa más que nunca. Adame mira al tendido, desafiante, una de tantas muecas que se le irían borrando durante la tarde. Luego de la siguiente tanda, siempre hacia fuera y en las rayas, el toro viene muy a menos, enganchando la muleta y con la faena a la deriva.

Derechazos, zapatillazo de por medio. Molinetes, aprovechando el viaje. Naturales en pleno engolosinamiento y pasando de faena a un toro que le paga con la misma moneda que Joselito: la indiferencia por sus valores más importantes, entre ellos, la estocada, a la trágala, aprovechándose de que el toro va andando.

Bajonazo artero y desmoralizante a toro arrancado.

Caprichoso destino que no pone ya las cosas fáciles para Adame. Con el difícil castaño tercero no sería y con el intermitente quinto, el torero no pisa el terreno y desperdicia el único momento que tendría el propio toro.

Y quizá el único momento que pueda restar al torero en esta Temporada.

Espero errar, sinceramente.

Así como el ceviche peruano es la sensación mundial -en esta Ciudad lo hay y muy bueno- el toreo de Roca Rey debe tener esa frescura y tal paladeo, lo que no va al echarse de rodillas por mucho que la cara alta del segundo sea. Roca Rey se empeña en la quietud y hace de la caleserina, originaria exquisitez trianera, la forzada composición estática del aguante con ese segundo. Luego del achuchón al inicio de hinojos que provoca la enésima voltereta llega la consecuente aparición del alter ego castelista.

Por eso el arrimón, los toques adelante y atrás, miles de efectos especiales en detrimento del toreo fundamental que pasa por el paquete de los toreros no por la espalda. En descargo, su lote ha sido el peor en muchos años que Xajay haya mandado. No requerimos se construyan muros en el norte, aquí abajo hay uno, casi infranqueable, la mansedumbre.

Para el olvido el cuarto pese al buen quite por tafalleras.

Roca Rey en plena saltillera, quietud y arrojo.
Roca Rey en plena saltillera, quietud y arrojo.

Todavía hay un momento cumbre en el sexto.

Un quitazo por saltilleras, hay dos fenomenales y el remate cumbre, en plenos medios, canto a la quietud y el estoicismo. Su urgencia por hacer las cosas a favor del manso no es agradecida por el astado que se rompe para siempre quedando solo la esperanza de que sea con Barralva la real aparición de Roca Rey en La México.

Que necesaria es.

Recuerdo el 2008, el cinco de febrero estaba Joselito programado para confirmar de manos de José Tomás el día que se hizo el favor de dejarse se televisar. No pudo ser por la cornada en los Altos de Jalisco.

Ocurre esta vez que Joselito no le puede confirmar a Luis David, como la mansedumbre, lamentable, el azar vuelve a aletear en la Fiesta.

Así es esto, unos las firman, otros las torean…

La cosa es que siempre, todas, sin excepción, las sufre el que paga.

Por cierto, este año mucho, quizá demasiado. Esperemos sean exigentes.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Domingo, Noviembre 13 de 2016. Segunda de Derecho de Apartado. Menos de Media Plaza en tarde fresca con cielo encapotado y muy leve viento sin llegar a molestar la lidia.

6 Toros, 6 de Xajay (Divisa Obispo, Verde y Rojo) variopinta y desigual, con cara la mayoría y en el tipo de la casa. Mansos en general y descastados con mucha sosería y poco juego, salvo el primero de la tarde, precioso cárdeno claro, nombrado “Martino” con el hierro de Villar del Águila, lo mismo del segundo, número 110 de 512 kgs., aplaudido de salida, pese a rascar y terminar soso con la cara arriba, ha tenido dos tercios y medio con disposición a la bravura, ovacionado en el arrastre, mientras el resto ha sido completamente pitado.

Joselito Adame (Gris Perla y Oro) División, Pitos y Silencio. Andrés Roca Rey (Tabaco y Oro) Saludos, Silencio y Palmas.

El festejo queda en Mano a Mano tras no sustituirse al confirmante Luis David Adame inicialmente anunciado pero incapacitado por lesión en el hombro izquierdo.

Saluda Gustavo Campos tras finalizar el tercio de banderillas del primero de la tarde. Fatal al intentar banderillear durante toda la tarde, Alfredo Ibarra. Destaca a caballo el picador jalisciense David Vázquez.

La Porra Libre, A.C. entregó al terminar el Paseillo el trofeo “Manolo Martínez” a Joselito Adame como triunfador de la Temporada Grande 2015-2016.

La escarchada, cárdena belleza de
La escarchada, cárdena belleza de “Martino” de Xajay lidiado en primer lugar ayer en La México muestra la esperanza y a la vez, su juego, la frustración de la tarde. FOTO: Emilio Méndez. SuerteMatador:com

La Verdad Ajena: Un Mano a Mano Artificial 

Roca Rey saluda en el tercio entre una marcada división de opiniónes. A pesar de lo antinatural del mano a mano logró convocar mas público que el festejo inaugural.

Por Juan Carlos Valadez para De SOL y SOMBRA.

Después del mano a mano entre las supuestas primeras “figuras” de México y del Perú mi pesimismo en cuanto a la gestión de estos dos toreros se acrecienta.

Desde luego que soy un nostálgico  y echo muchísimo de menos a aquellos taurinos de las décadas de los 70s y 80s, a los que estos empresarios y apoderados de hoy no les llegan ni a la altura del tobillo.

Era otro fiesta y no existían los monopolios taurinos actuales  –ETMSA y Casa toreros– que decidieran en contra de la lógica, imponer sus intereses sobre el de los aficionados para suprimir un puesto y recetarnos un mano a mano de “mentiritas” entres sus poderdantes.

A estos empresarios y apoderados se les olvida que los “mano a mano” se inventaron para solventar algún tipo de competencia entre los diestros actuantes.

Tenía razón de ser que se anunciara un mano a mano entre Manolo Martínez o Paco Camino, que habían dividido a la afición de México, o Armillita Chico y Jorge Gutiérrez, pues personalizaban el enfrentamiento de las aficiones del momento; o Eloy Cavazos y Cesar Rincón, dos figurones que tenían prendida la mecha de la afición en cada tarde que se les anunciaba. En pocas palabras había rivalidad, había interés, apasionamiento y deseos en los aficionados de que su torero “bañase” al otro y también de los propios toreros.

Ahora bien: ¿Existió algo de eso en el desangelado mano a mano entre Joselito Adame y Andrés Roca Rey?

Nada en realidad, la única diferencia fue que cada torero llevo un toro más en el lote. Y es que no había razones de fondo entre estos dos toreros para esperar algo más de ellos, los “roces” profesionales que pudiera tener Adame con Roca Rey  son nulos. Cada uno sigue su carrera de manera independiente y no hay nada que dirimir entre ambos por el momento. 

Por eso su mano a mano fue descafeinado, de pega, de mentira, sin ningún argumento, dejando en claro que Adame y Roca Rey no tienen ninguna rivalidad personal entre ellos. Dos primeros espadas como Fabian Barba o Ignacio Garibay después de una meritísima actuación orejeada la temporada pasada, merecían figurar en dicho cartel en substitución de Luis David Adame. Como mínimo, uno de ellos debió de entrar a formar parte de la terna, que era lo que más convenía, no el mano a mano.

Pero ahí siguen, con su miopía, restringiendo oportunidades a los que pueden mover un poco o un mucho el cotarro y que se quedan en la banca viendo pasar las hojas del calendario.

Lo más triste de todo es que Adame y Roca Rey  se comportaron como dos insufribles pegapases. El primero dio pases de todo tipo pero sin una pizca de sentimiento y siempre con una gran velocidad al único toro potable del encierro, al que tristemente desaprovechó. Con los otros dos de su lote se le vio incómodo y sin argumentos o solvencia para resolver la papeleta.

“Martino” un bellísimo ejemplar de Xajay que abrió plaza.

Primer tropiezo esta temporada de Joselito Adame, al que ya le pesa el título que algunos le han querido colgar.

Y Roca Rey, vibró con el segundo de la tarde, pero aburrió con el cuarto y lo intentó sin éxito ante el rajado sexto.

El encierro de Xajay tampoco funciono ya que a pesar de su impecable presentación, salvo el lidiado en primer lugar, el resto fueron mansos hasta la desesperación.

Al final los dos toreros fueron abucheados al abandonar la plaza.

En resumen: lo de ayer fue un fracaso rotundo. 

Y lo que es peor; con toreros comodinos, sin ánimo de competir y sin alma como Joselito Adame y Roca Rey ¿qué futuro le espera a la fiesta brava?

Twitter @Twittaurino

San Luis Potosí: Corrida Mixta con Roca Rey

De Sol y Sombra.

Hace algunos días se dio a conocer la actuación de la figura del toreo internacional, el torero peruano Andrés Roca Rey en San Luis Potosí para el próximo 26 de noviembre en la Monumental Plaza de Toros “El  Paseo”. 

El torero sudamericano estará acompañado por el rejoneador potosino, Jorge Hernández Garate quien sin duda vendrá en gran momento luego de tener grandes actuaciones recientemente y sobre todo en las pasados encierros de Feria en el mes de agosto.

Junto a Roca y Hernández estara Diego Silveti, por lo que el cartel sin duda se encuentra bien rematado.

La empresa de la plaza dio a conocer que los puntos de venta del boletaje para la corrida continúan en los tradicionales puntos. 

Twitter @Twittaurino 

Roca Rey en Puebla 

Roca Rey, el regreso  

Por Edgar Flores.

Puebla.- Luego de una intensa y nutrida campaña europea, y tras salir triunfador en su tierra el pasado domingo al cortar dos orejas y salir a hombros de la plaza de Acho, Perú, el joven matador de toros Andrés Roca Rey pisa de nuevo suelo mexicano para reaparecer y dar el primer paso en lo que será su campaña mexicana.

El peruano será el encargado de inaugurar el más moderno recinto de espectáculos de la ciudad denominado Acrópolis, que este viernes albergará su primera corrida, y lo hace con un llamativo mano a mano entre la figura internacional Roca Rey y el matador hidrocálido Joselito Adame con toros de La Punta.

Ésta será la primera actuación de Roca Rey en Puebla, y de ahí, le sigue una agenda apretada, en la que se incluyen plazas como México, San Luis Potosí y Guadalajara entre otras.

Recinto de gran nivel

Acrópolis Puebla es un recinto inaugurado en agosto de este año, y el festejo de este sábado será la primicia de un evento taurino en sus instalaciones. 

La  empresa que maneja el Acrópolis, que por cierto goza de una moderna infraestructura de primer mundo, espera incrementar el número de festejos taurinos durante el proximo año.

Fuente: NTR

 

Uno de los astados que se lidiarán en el mano a mano.

La Verdad Duele

Por Juan Cruz Gastón.

La verdad duele muchas veces, más cuando no la queremos reconocer. El toreo está lleno de verdad, ponerse delante de un toro en una plaza ante el público entraña, siempre, un riesgo, glorioso a veces y trágico otras. Son unos cuantos los que van dejando su vida en los ruedos: Víctor Barrio, un joven que tenía en su mano el camino para llegar lejos en la dura y difícil profesión, voluntariamente tomada, de torero, se dejó la vida en el ruedo con el corazón partido. Este año son muchas las cogidas y las cornadas que van dando los toros a los toreros, lo que por otra parte es su obligación, embestir y coger. Jamás he escuchado a profesional alguno maldecir al toro por ponerse delante y ser cogido. Por hablar de toreros de épocas anteriores, recuerdo a un maestro que nunca llegó a ser figura dentro del mundo del toro, que yo admiraba mucho, don Antonio Bienvenida, echarle la culpa al toro cuando era cogido, y lo fue muchas veces y gravemente. Siempre buscaba la razón de la cogida y nunca le achacaba al toro el hacerlo, ¡qué gesto!

Un jueves, en la pasada feria de Málaga, con una corrida de las que se disputan las figuras se presenciaron algunas de las cosas que pasan a veces. Tres avisos para un torero y una cogida que bien pudo ser mortal, por fortuna no lo fue, pero esa sensación la vivieron miles de espectadores aunque el joven valor, estrella reluciente en el firmamento taurino, Andrés Roca Rey, protagonizó un episodio terrible. La verdad duele, la verdad del torero, ponerse en ese sitio donde el toro tiene que embestir y donde el peligro es mayor que el que se coloca al filo del pitón guardando las distancias en línea y en la trasversalidad, citando con el pico, que se está poniendo de moda.

La verdad duele cuando no se quiere ver lo que otros ven y lo negamos. La verdad del toreo es el riesgo real que se vive en el ruedo delante del toro. La culpa no la tiene, nunca, el toro cuando coge y hiere. Los toreros lo tienen asumido en la creencia de que la obligación del toro es quitarse al que le molesta, al que le provoca y le quiere llevar por donde no quiere ir. Los escritores taurinos de décadas atrás, cuando los toros eran el mayor de los espectáculos en España, antes de la llegada del seiscientos, cantaban las glorias de los toreros, cuando escribir de toros era un oficio al que había que sacarle un beneficio, que no estaba en los periódicos, por lo general. En esos años y según cotizaban al escribidor, no a todos por fortuna, la verdad dolía menos porque invariablemente la culpa siempre era del toro, que tenía todos los valores negativos de la casta brava. Al toro no le podían doler las críticas adversas, al paganini sí. Si ustedes escuchan la radio y la televisión en programas taurinos, observarán que, salvo excepciones, son los toros los culpables del no triunfo del torero. 

La verdad duele, pero nunca a toreros como Roca Rey, López Simón… Duelen las cornadas que son medallas al valor para los toreros, para todos.

FuenteLa Rioja