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Expectación por Fermín Rivera y el encierro de Los Cués en Guadalajara 

Por Edgar Flores.

Guadalajara me llega en el momento ideal” afirma tajante el matador de toros potosino Fermín Rivera y es que, a decir el propio coleta, el inicio de 2017 ha sido fructífero, con tardes de suma importancia en plazas como León y San Luis, donde logró destacadas actuaciones que le han permitido estar acartelado en dos de las ferias más importantes del país: La Plaza México y el Nuevo Progreso de Guadalajara.

“Sé lo que representa Guadalajara no sólo para mí, sino para cualquier torero; es una plaza de mucha seriedad e importancia, y que además un triunfo tiene mucha repercusión. Se lidia un toro serio y tiene una conocedora y exigente afición, por ello asumo que será un reto importante”, compartió Rivera previo a su segunda comparecencia.

Fermín admite que tardó para debutar en la Nuevo Progreso, “pero pude ligar dos toros importantes y fue una corrida de mucha proyección para mi carrera. La gente se entregó y creo que logré cosas muy positivas”.

Con este marco de referencia, el potosino consta que viene a ratificar un triunfo en Guadalajara. El cartel le gusta y los toros de Los Cués, afirma, “son de una ganadería que conozco bien”. 

La Corrida

Toros de Los Cues.

Fermín comparte la tarde este domingo 19 de febrero al lado del tapatío Alfredo Ríos El Conde y el hidrocálido Fermín Espinoza Armillita IV, con una corrida de la ganadería de Los Cués, propiedad de Ángela Garfias Sitges.

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Contraquerencia: Una muestra de identidad

La temporada grande ha sido para los españoles.
Morante. La temporada grande ha sido para los españoles.

Por Jesús Zarate.

No fue una coincidencia. Después del endurecimiento de las relaciones con Estados Unidos, en las dos principales de plazas de toros del país, y con diferencia de menos de una semana, se produjo una manifestación de identidad y orgullo mexicano.

Primero fue el domingo 5 de febrero en la Plaza México, cuando un grupo de charros partió plaza portando la bandera nacional, luego la escena siguiente quedó grabada en la memoria de todos los asistentes, cuando se entonó el himno nacional.

Al sábado siguiente, de nueva cuenta una partida de charros estuvo en el ruedo de la Nuevo Progreso, una banda militar hizo los honores al símbolo nacional y luego estalló el himno, a cargo de la banda de la plaza.

Escenas pocos habituales para un coso taurino, pero que encajaron a la perfección en el momento político que vive el país y que reclama unidad en torno a nuestros valores, entre ellos la charrería y la tauromaquia.

No se trató de un oferta patriotera barata, sino de una manifestación real de un sentimiento que se encuentra pasivo, pero latente de manifestarse en cualquier momento, La México y la Nuevo Progreso fueron escenario de identidad nacional, bajo el cobijo una fiesta de origen netamente española, pero que se ha arraigado y cobrado matices propios en estas tierras.

Pero hay que señalar que no se trata solamente de reaccionar a la presión y a la forma de denostar, sino que la fiesta de toros en el país sea lo suficientemente valiosa para simbolizar el orgullo de los mexicanos y sus tradiciones hacia el extranjero.

Bien hecho por las empresas de ambas plazas, en algo que se puede transformar en una tradición para las corridas de aniversario en la Ciudad de México y en Guadalajara.

En la Perla Tapatía, el sentimiento nacionalista se multiplicó con el triunfo del Luis David Adame, el único mexicano en el cartel.

No hay mejor tiempo para defender a la fiesta brava y al auténtico toro bravo que este momento.

Seguimos en estos días paladeando las exquisitas faenas en la Plaza México de Enrique Ponce, Morante de la Puebla y El Juli antes toros muy disminuidos de bravura.

Obras de arte ante la mínima expresión del peligro que debe representar un toro de lidia, eso poco abona para que tengamos un espectáculo del cual sentirnos orgullosos como mexicanos. Estamos jugando con fuego.

jesus.zarate@milenio.com

Publicado en Milenio

SIN TRIUNFADORES Y CON MENOS TOROS Por Bardo de la Taurina 

Aplausos por Picasso y compañia

El otro día, que lo pudo ser cualquiera, la pregunta  era en relación a  ¿cuál de los aspectos que convergen en una temporada y su entorno, era el más difícil para escribir? 

La respuesta,  depende pa ’ quien, para los que escriben y dicen con la encomienda de esponjar a la gallina mediante la práctica de la maizada o la paga de la dádiva que significa pa’ algunos el alquilamiento o venta de sus letras a cambio del trueque de una acreditación, que permite gozar de un asentadero generalmente en un lugarcito que la empresa asigna y que por lógica es de saldo y que desde luego no es el mismo que se asigna a los copetudos y en el caso de los que callejonean ahí la cosa es distinta, pues por lo general los pases se le otorgan a medios importantes y no a las personas físicas, y hay que decir que muy por delante están los periodistas independientes que pagan su entrada, la que arriba de todos los datos trae un ‘sello’ que dice libertad y también hay que decir que existen letreadores o decidores que se expresan en algún nicho de esos que  las redes sociales permiten.

Pero volviendo por donde empezaba que en eso estriba las diferentes formas de ver o tratar un tema y más de interpretarlo, como por ejemplo que trato habría que darle a eso que dice el primo de un amigo, en el sentido de que de la empresa salió con que lo que prometió resulto camelo, y que la corrida del próximo domingo en la que debían de estar dos españoles triunfadores no van a estar por angas o por mangas, ellos se suponía que iban a ser acompañados por otro mexicano, que da igual quien sea, pues sea el que sea, ninguno tiene méritos como para ser repetido, seamos sinceros y esto incluyendo al nacional que ya tenían atornillado. 

Luego nos rebajan el compromiso de una corrida de ocho toros a una de seis: ¿Qué alguien explique donde quedo lo ofrecido? 

Nos dirán que todo obedece a las circunstancias y en esas circunstancias les cedo los trastos a la afición, quien nos dará la respuesta el domingo con la medición de las taquillas.

Ahora ya no como rumor se dice que vienen cuatro festejos más, aparte del referido y sí como rumor se escucha, que luego vendrá una docena de esos festejos que llaman de oportunidades y de ser cierto  ¿de dónde van a sacar a tanto elementos? Cuando lo conveniente sería todo lo contrario, es decir tenerles bien cerrado el portón a esos jóvenes de las últimas hornadas, los que por artilugios inmerecidos les dieron la alternativa.

En fin, el caso es que supuestamente darán otra corrida y luego cuatro más, la cosa ciertamente no está tan canija de armarse, pues salvo que existan enemistades entre empresa y algunos toreros, por ahí se podría ver a Jerónimo, Federico Pizarro, el eterno José Mauricio, ‘El Zapata’, Fabián Barba, Luis Gallardo,  ‘El Chihuahua’, ‘El Calita, Antonio Lomelín, Ricardo Frausto, Guillermo Martínez, la “novedosa” reaparición de Rafael Ortega, los Angelinos, veremos si entre esos incluyen de una vez a Lorenzo Garza Gaona y a Luis Conrado, sin descartar, al pinturero Alfredo Ríos ‘El Conde’,  al asolerado  Cristian Aparicio, con esa su percha elegante y a Humberto Flores, con su enjundia que además de esa terna deberá salir un digno primer espada, tal vez volteen a la línea rosada con la malagueña  Mari Paz Vega,  Hilda Tenorio y  Guadalupe López, y se espera al  rejoneador Emiliano Gamero, sin que dejen de armar o rescatar la Oreja de Oro o el Estoque áureo. 

Luego vendría, repito, si es cierto, el borrego, aquello de la docenita que en sí también es una oportunidad pa’ que los carnales nos sigamos saludando y sino  lo hacemos como diría el maestro Raúl García: “Lo haremos cuando nos encontremos.”

Sólo para Villamelones

Victor Hugo Saugar “Pirri”, David Saugar “Pirri” y Pablo saugar “Pirri”,

Por Manuel Naredo.
La tarde del pasado domingo, sobre la arena de la monumental Plaza México y justo antes de iniciar una interesante faena de muleta, el diestro tlaxcalteca Sergio Flores llamó hasta el tercio a un torero de plata, calvo prematuro y chaparrito, al que le brindó la muerte del astado con largo y sentido monólogo, rubricado con un fraternal abrazo.

El subalterno, en esa oportunidad a las órdenes del murciano Paco Ureña, era Víctor Hugo Saugar, Pirri, perteneciente a una de las más brillantes dinastías de toreros españoles, iniciada por su abuelo Emilio, continuada por su padre y sus tíos, y actualmente por su hermano Pablo y su primo David.

El brindis de Flores tenía el fundamento del agradecimiento, pues fue precisamente Víctor Hugo uno de los que lo apoyaron cuando emprendió la dura aventura de novillero sin caballos en España, y lo asistió también, como subalterno, ya cuando la carrera de Sergio tomaba forma en el mayor de los escaparates taurinos del mundo.

El padre de Víctor Hugo, Pablo de nombre y a quien también llamaban el Pali, fue un subalterno connotado en buena parte del siglo veinte. Partió plaza infinidad de ocasiones formando parte de las cuadrillas de toreros tan prestigiados como Palomo Linares, Dámaso González, Paco Ojeda, Nimeño II, José Cubero o José María Manzanares padre, entre otros.

A Pablo Saugar, como se llama el padre de Víctor Hugo, le tocó ser testigo presencial de las cornadas mortales más significativas de su tiempo. Presenció en el propio ruedo de Barcelona, a las órdenes de Palomo Linares, la cogida a Joaquín Camino, el hermano de Paco, y también en Pozoblanco la de Paquirri, estando en la cuadrilla de José Cubero, Yiyo.

Pero sin duda, la más dolorosa e inolvidable fue aquella en la que Burlero, el último de la tarde en aquel triste festejo de Colmenar Viejo, le traspasó el corazón a José Cubero. En brazos de Pablo Saugar, Yiyo le confesó, rumbo a la enfermería, a su peón de confianza: “Pali, este toro me ha matado”.

Algo muy similar vivió apenas el año pasado su hijo Pablo, hermano de Víctor Hugo, cuando en Teruel llevó entre sus brazos a un ya moribundo Víctor Barrio, en cuya cuadrilla se desempeñaba aquella infausta tarde de julio.

Los Pirri pues son una familia de enorme tradición taurina, y también de fama bien ganada de generosidad y buen humor. Son toreros de cuerpo entero y de tiempo completo. De esos que le dan vida y sustento a la fiesta de los toros.

Uno de ellos, Víctor Hugo, en la arena de la plaza más grande del mundo, fue reconocido en un brindis por un torero mexicano en un acto que mucho lo honra. Seguramente la gran mayoría de asistentes al festejo desconocían que el subalterno desmonterado y sonriente era, orgullosamente, un Pirri.

Publicado en El Diario de Querétaro. 

Tendido 7: ¡Uffff! Avasallador padecimiento endémico

Por Xavier Toscano G. de Quevedo

Invariablemente en las reuniones, o cuando tengo pláticas con mis amigos —y ciertamente, ¡qué pocos son en la vida!— es obligado (¿por qué será?) que me pregunten: “¿cuál es el animal que más me agrada?” A lo que siempre y sin titubear respondo, “El Toro Bravo”, sin olvidarme jamás de los “Majestuosos Caballos”, pero sin lugar a dudas su “Majestad El Toro Bravo” sobre todos los demás animales de la creación, que cada uno de ellos son ya de por sí, una obra extraordinaria de la omnipotencia de Dios.

El Toro Bravo —hoy, por el “caprichito” de las figuras casi extinto o fulminado— aunque para muchas personas es algo desconocido, ostenta una serie de características muy propias y particulares que lo separan diametralmente de los demás bóvidos existentes. Los estudiosos de la zoología han calificado a su antecesor como el “Bos Taurus Primigenius”, que era un animal corpulento, provisto de largas y puntiagudas astas, cuya característica etológica era su comportamiento agresivo y acometividad, que pobló un extenso territorio de la Europa Central.

A través de los siglos fue paulatinamente desapareciendo —al igual que otros animales— de los montes y valles europeos hasta ver reducido su hábitat a una franja boscosa de Navarra y Aragón, en donde por casualidad fueron encontrados los primeros ejemplares, y así, gracias a su hallazgo nació y es el origen de este mágico y profundo espectáculo, que sin Él, Su “Majestad El Toro Bravo” —nunca me cansaré de decirlo— jamás se hubiera dado. Es por él, por su casta, su bravura y su raza, que se denomina “La Fiesta Brava”, “Fiesta de los Toros”, y los recintos donde se llevan a cabo las corridas, se les denomina “Plaza de Toros”.

Continuamos inexplicablemente con la ambigüedad de una situación en nuestro México que lleva ya bastantes décadas de terrible problemática, ya que aquí se le ha venido dando más preferencia a los “caprichitos” de los toreros, y particularmente a los de ultramar, para que sean ellos los que decidan la procedencia de los animales —ojo, que no escribí toros bravos— para sus actuaciones, buscando invariablemente a las ganaderías que viven afanosamente en la búsqueda de producir “el torito para comodidad y beneplácito de los toreros”, que tal vez sería más exacto decirlo, crear a un animal totalmente desprovisto de bravura y raza.

Este escenario que es inexplicable, incongruente y nefasto, es el común denominador en todas nuestras plazas, razón por la cual el aficionado se desespera y fastidia, el público se aburre y por lógica consecuencia busca alguna alternativa para distraerse, quizás con la música, con gritos, o simplemente platicando sin hacer caso de lo que en el ruedo sucede.

A esta mortificante y delicadísima realidad que estamos padeciendo, da la impresión que el nuevo público que asiste eventualmente a las plazas le da poca importancia, tal vez por falta de una mejor información, o quizás porque no volverán en un buen tiempo a presenciar otro festejo, entonces “lo mismo le da”.

¡Señores, la bravura se está extinguiendo! Nuestro Espectáculo Taurino precisa y obliga de un salvamento urgente. Han sido varias décadas de los infaustos y perjudiciales “caprichitos” de las empresas, “figuritas” y demás protagonistas, por ello: ¡ya basta! La verdad de nuestra fiesta debe llegar inmediatamente a las plazas, y ésta se obtendrá justamente, cuando aparezca de nuevo en los ruedos: su Majestad “El Toro Bravo”.

Publicado en El Informador.

De emprendedores, toros y toreros: ¿Habrá una profesión que soporte más incertidumbre que la del toro?

Por Álvaro R. dél Moral.

La cita se había convocado para «calentar motores» antes de que la presentación de los carteles de la Feria de Abril obre de banderín de enganche de esa temporada que está a la vuelta de la esquina. 

Y hablando de carteles, la empresa Pagés había logrado reunir a una terna de interés –Litri y Dávila como toreros; Ricardo Gallardo como ganadero– para inaugurar esta serie de conferencias que animarán el cotarro en espera de los días de toros.

Se trataba de trazar los vínculos comunes entre el mundo de la empresa y el toreo y los tres ponentes dieron con la tecla desde el primer momento encontrando algunos lugares comunes y asombrosas semejanzas entre los roles de empresario, ganadero y matador. Litri, que en la actualidad es un floreciente empresario del sector industrial –se dedica a fabricar tuberías de alta resistencia– apuntó un dato fundamental: «en el toro y en la vida lo importante es creer en ti; en los negocios es igual. Si tienes interés y crees en el proyecto acaban saliendo las cosas», apunto el diestro choquero.

Eduardo Dávila Miura recalcó la misma idea. «La confianza en uno mismo es fundamental», señaló el matador sevillano que ha orientado su vida profesional, sin desvincularse del mundo taurino, a la animación de los aficionados prácticos y al coaching de empresa sin perder de vista su intensa experiencia vital como matador de toros. «Vimos que había mucha gente que quería acercarse al toro de una manera práctica», recordó Dávila, alma y corazón de ese Club de los Aficionados Prácticos que ha logrado satisfacer una necesidad que latía en muchos amantes de este mundillo: ponerse delante del toro. «Queríamos abrir la Tauromaquia a cualquier persona que quisiera acercarse», señaló el torero, que podría volver a vestirse de luces de forma puntual en 2017 para conmemorar el 175 aniversario de la vacada familiar. Una cosa llevó a la otra: «Paralelamente comencé a impartir conferencias a directivos de empresa. Corvalán –el conocido jugador de baloncesto de los 80– le animó a participar en su consultora. «Se trata de transmitir lo que pasa por la cabeza de un torero», explicó Eduardo confesando haber «aprendido mucho» del mundo de la empresa para llevarlo a las situaciones que afrontó cuando reapareció en Pamplona y Sevilla».

Ricardo Gallardo, propietario de la vacada de Fuente Ymbro, fue cocinero antes que fraile. «Primero fui empresario y luego empecé a disfrutar», afirmó el prestigioso criador de bravo, propietario de una fábrica de muebles que le permitió volcarse en su madurez en su pasión por los toros. 

Eso sí, advirtió Gallardo, «en los toros no se puede emprender nada sin afición; nunca me habría metido a ganadero por el aspecto lucrativo». En esa línea, el criador cordobés recordó que su próspero negocio de muebles le dio dinero pero que adquirió el reconocimiento social gracias a su faceta taurina.

Litri terció en el lance y habló de algunas virtudes que deben adornar por igual a un torero y un empresario: «es importante anticiparte; en la empresa y en el toro. El que sabe ir más allá, el que tiene esa intuición, ese punto de más acierta. Ahí está la diferencia», comentó el matador retirado. 

Eso sí, apostilló Ricardo Gallardo, hay otro factor que no puede faltar nunca: «la suerte».

La suerte, siempre la suerte, una compañera habitual de los hombres de luces pero también de los emprendedores. 

Dávila Miura completó la idea desentrañando la compleja psicología de los toreros. «En la empresa se maneja mucho el término de la incertidumbre» recordó el matador sevillano preguntándose «¿habrá una profesión que soporte más incertidumbre que la del toro?Eso sí, precisó el torero metido a coach, «Si estás preparado, a pesar de las dificultades, se pone todo a favor». 

No es mala lección…

Publicado en El Correoweb 

La Verdad Ajena: Durísima corrida de Barralva 

Saldivar y uno de Barralva. Foto La México Twitter.

Por J. C. Valadez –  De SOL y SOMBRA.

Una tarde interesante se vivió el día de ayer en La Plaza México por la presencia que da siempre el toro con edad y trapío.

Bien presentados estuvieron los de Barralva, pero lamentablemente conforme desfilaban por el ruedo algunos fueron acabando con nuestras esperanzas, mientras en el palco de ganaderos las caras serias sustituyeron a las sonrisas de otras tardes. 

Los culpables de tanta seriedad fueron los toros de Barralva; mansos, ásperos, broncos y la mayoría del peor estilo imaginable. Toros imposibles -con excepción del primero de Ureña– para el toreo moderno.

Barralva se está convirtiendo en una ganadería de toros sueltos, como el primero de la tarde de nombre No que No que dio un buen juego. Pero sigue sin conseguir lidiar un encierro completo con resultados favorables, lo vimos ayer en La México y hace unas semanas en la Santa María de Querétaro.

No pasa por un buen momento esta divisa queretana, que lamentablemente tuvo que esperar hasta el mes de febrero del presente año para lidiar sus toros, gracias al rechazo -incomprensible- del juez Enrique Braun y de sus alternantes que los sustituyeron por otro hierro.

 ¿Premonición o taurovenganza? 

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El diestro español Paco Ureña llegó presidido por la ilusión que despiertan estos toreros emergentes –como se les cataloga en la actualidad- pero contrario a lo sucedido la temporada pasada en la confirmación exitosa de Diego UrdialesUreña no estuvo a la altura, ya que anduvo por debajo de su primer astado y cuando quizo remontar la tarde con el cuarto, la cuesta ya estaba muy arriba para el murciano. 

Fue una pena pero la verdad es que no paso mucho en la capital mexicana con Paco Ureña, que en un par de semanas más regresará a su país, con la difícil encomienda de secundar la buena temporada que realizó el año pasado.

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¡Que verde era mi valle! pensará Arturo Saldívar cuando en su soledad recuerde sus prometedores inicios como matador de toros en esta plaza.

Triunfos, fama y dinero llegaron con mucha rapidez y facilidad a las manos del torero de Teocaltiche, que erróneamente se dejó influenciar en su momento por cantos de sirenas y sus quince minutos de fama pasaron a mejor vida.

Ayer Arturo Saldívar fue un torero desconocido para algunos aficionados, pero para aquellos que hemos seguido su carrera desde hace unos años no lo fue tanto, ya que no es un secreto que no vive un buen momento profesional. 

Saldívar es todavía muy joven y si es inteligente podrá salir del bache en el que se encuentra, pero para eso tendrá primero que madurar y hacer a un lado esa soberbia que tanto le ha estado estorbando en las últimas temporadas.

El que si vive un gran momento profesional es Sergio Flores, un torero de raza y de mucho valor que poco a poco ha ido mejorando su concepto y sus conocimientos técnicos.

Ayer demostró que merece una tercera oportunidad en la presente temporada y si la empresa es sensible e inteligente, esta se debería de producir el próximo domingo junto a Pablo Hermoso de Mendoza y Joselito Adame.

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Si ser figura ya es más difícil que alcanzar el papado de Roma, el asunto se complica si el sistema obstaculiza y cercena los sueños de toreros como Sergio Flores, por eso es importante darles más oportunidades a estos toreros que pueden y quieren llegar a niveles más altos.

Por lo pronto para el próximo 26 de febrero hará su tardía presentación en este temporada Ignacio Garibay, junto al eperado regreso de Fermín Rivera Arturo Macias con un encierro de La Estancia. 

Nos vemos pronto, pero en los toros.

Twitter @Twittaurino 

Se le puso color de hormiga panzona a la empresa Por Bardo de la Taurina

Arturo Saldívar paso apuros ante un lote complicado.

En tardes como la del domingo pasado, en un México que marcha por su principal avenida la  del Paseo de la Reforma, que era por la que un emperador marchaba, más bien era transportado en lujosa carroza hace siglos llevando en su muleta la encomienda de meter en la canasta a un pueblo que por una o por otra causa no iba franco, para el devenir de una historia que seguía un curso natural o no, pero que ahí estaba, ahora desde el tendido de enfrente que tiene barras y estrellas, el toro grande no dobla contrario, lo que hace es hacer surcos en favor de su cosecha y como eso no gusta y hasta afecta a los de acá abajo geográficamente, pues el albero parece descomponerse y se agita socialmente, sin que haya alguna seguridad de que los pañuelos blancos de la marcha contra el presidente ‘Trumpeta’ se hayan visto en la torre neoyorquina o en esa casa que también lo es blanca y que esa sí, es casota, no la distractora que tenemos aquí. ¡Con que poco nos inquietamos!

El caso es que alguien que no marchó, como millones de personas, que tampoco lo hicieron me dijo, que iba a ser un cero a la izquierda en el tendido, no bien tendido de la Plaza México, las horas o más bien los horarios no coincidían en nada de nadita, como que no entendí ni una, ni otra causa pa’ no asistir a ambos eventos o cuando menos a uno, pues quise averiguar si realmente estaríamos ante sendos desaires y que mejor que pa’ estar seguro de lo que sucedería, que recurrir al tianguis dominguero, y cual no va siendo mi sorpresa primero que en la tienda del ‘Chino’ no había jamón pata negra o jabugo, con el que me hago mis tacos a los que acompaño con queso de oveja y aguacate.

¡Ah! pero en el tianguis en cambio había de todo, incluyendo fayuca pirata como esa que venden en la Plaza del Sol,  a los pies del monumento del Oso y el Madroño, o a la entrada del Corte Ingles, lo primero que se antojaba era lo que más gusta, según el gusto de cada quien, vi a la gente animadona y pregunte; – ¿Qué tal los chapulines pa’ botanear? ¿O que usted señora mía no botanea frente a la tele mientras su marido se va a la plaza? ¿O acaso le pone los cuernos, en lugar de poner salsita borracha a los chamorros?, los de cerdo claro, no los de usted, que a decir verdad se ven más sabrosos que los de la señora esa que sale en la tele, que ya es mucho decir- ¿Cuál?- pues la Matilde Obregón que estoy seguro a esa si le hace la faena el lorquiano murciano Paco Ureña, quien tiene todo pa’ torear en alberos de seda y satín, nada más que a la mera hora como que le pasa lo que a mi compadre,  al que le dicen ‘el ya merito’ por aquello que a la mera hora a un teniendo a la maja jariosa transpirando cachondería, luciente de trapío, entregada sin bragas, digo sin trampas, noble y ardiente en deseos, sin quererse brincar las trancas, por el contrario, buscando la entrega y el éxtasis  total, desde esa untada de cuerpo al estilo de Gaona, luego fue a buscar la puya, una comodita no la ‘leona’ que así le llaman por el tamaño y que aquí creo que oficialmente esta censurada y que ni falta que hace, pues casi todos los de los cuernos con un piquetito como jeringazo mágico, de esos de vitamina B 12, que en realidad es un complejo, quedan listos pa’ la faena.

Luego otro torero bien majo que se llama Arturo Saldívar ante un testigo aromático como Sergio Flores, convidaron al buen torero español, que ya dije se llama Paco Ureña a que le bordara un faenón corriéndole la mano por el lado bueno, que creo que era el derecho pa’ que después de acariciarlo fuese reconocido con estruendosos oles, ya que lo que hiciera tenía mérito, pues además los pitones los traía aunque no bien acomodaditos como es propio en esos ejemplares que tienen edad, pero eso sí en puntas pezoneras retrecheras…

¡Ándele Paco! que si ya vino de tan lejos cruzando el océano entre aires y esperamos no nubarrones, pues ‘atásquese que hay jamón’, bríndese, toree sobre los riñones, que con el capote ya demostró en lanza que sabe cómo hacerlo, además tiene figura perfecta pa’ ser torero, su seriedad no es ficticia y si elegante, se ve que tiene academia como esa que por acá se adquiría en la calle del Órgano, donde estaban las mejores buñis que eran unas maestras como las de la calle de la Montera en mi Madrid del alma, ¿Qué no quiere que le den una peluda? o hasta dos, ¿Qué no se ha dado cuenta que el de Barralva está aquí pa’ complacerlo?, ¡carajo! Ya ve por andar con indecisiones el fogón no termino de prender y usted se fue con las manos vacías, ¡Qué pena! pues su menda es un torero pa’ plaza grande.

Lo del título o cabeza de esta columna viene porque pa’ el próximo domingo la empresa tiene anunciados a un figurón navarro, a un toreador aguascalentense y pa’ rematar la marquesina, a dos triunfadores que solo lo serían algunos de los españoles, pues paisanos, ni maíz palomas con ese grado, es decir, deberemos de ver un cartel con tres ibéricos, pero no creo que sea así, por eso la empresa la tiene color hormiga para cumplir con lo anunciado.

Moraleja; El prometer no empobrece, sino dar es lo que aniquila.

Otra pobre entrada en La México.