Archivo de la etiqueta: Sevilla

@Taurinisimos 129 – Gloria Victorino Martín Andrés (1929-2017) Homenaje @VictorinoToros.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 6 de Octubre de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Homenaje, Recuerdo de Victorino Martín Andrés (1929-2017)
Memoria de grandes toros de Victorino de 1982 a 2017.

Imágenes de Ruiz Miguel, Luis Francisco Esplá y José Luis Palomar, “El Capea” y Luis Miguel Encabo en Madrid.

Faena de “El Tato” en Sevilla 1997, “El Cid” en Bilbao y recuerdo de “Zotoluco” en Valencia.

Faena e indulto de “Cobradiezmos” en Sevilla, 2007.

Faena e indulto de “Belador” en Madrid, 1982.

Juan Bautista en Logroño en 2017.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 13 de Octubre de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

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Mail: taurinisimos@gmail.com.

FB/Taurinísimo

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Sevilla: Nuevos recortes en el calendario y cuentas que se resisten a cuadrar


Por Álvaro R. del Moral.

La temporada 2017 ya está en la historia. La empresa Pagés ha organizado un total de 15 corridas de toros, una de rejones, siete novilladas picadas y cuatro sin picar que suman los 27 espectáculos taurinos de una campaña taurina que ha adelantado el cierre a la feria de San Miguel dejando en blanco, no sabemos si para siempre, la clausura tradicional del doce de octubre.

Ha llegado el momento de echar números y hacer cábalas; de seguir cavilando en torno al futuro inmediato de una plaza que, ya lo analizábamos hace un año, ha cambiado de clientela y hasta de personalidad.

El abonado, definitivamente, ha cedido su puesto al espectador ocasional. Ramón Valencia, gerente de la empresa Pagés, lo tradujo a números: en 2017, con la flor y nata del escalafón anunciada en los carteles de la temporada maestrante, sólo se habían logrado sumar 129 nuevos abonados a los 160 que ya se habían incorporado en 2016. El desplome, eso sí, se ha detenido. Pero las cifras siguen estando muy lejos de los 6.500 que se alcanzaron en 2009. En la actualidad el número localidades abonadas no pasa de 2.500 y volver al estatus anterior se antoja inalcanzable. Ya no es necesario estar sujeto a la tarjeta de abonado para elegir los cuatro, cinco o seis espectáculos deseados y en la localidad apetecida. 

La ausencia de ventajas económicas o auténticos incentivos –la rebaja del 10 por ciento se ha solapado con el aumento de precio de algunas localidades– sigue figurando en el debe de la empresa. Los abonados supervivientes, mientras tanto, siguen demandando algún cariñito que se hace demasiado de rogar. Ésa es la verdad.

Pero es que la empresa también ha debido comprobar con estupor que algunos nombres que resultaban infalibles en la taquilla por sí mismos –apunten el de Morante o Manzanares– sólo redondean la recaudación en compañía de otros toreros de la primera línea. El caso es que la pescadilla se muerde la cola: un cartel de campanillas y a plaza llena, arroja pérdidas; los de medio tono, que antes servían de colchón económico y relleno del abono, ya no concitan interés… En esa tesitura, el futuro de la actual arquitectura de la temporada está en la picota. La del 12 de octubre, una fecha devaluada, ha sido la última cita tradicional en caer del calendario. ¿Habrá más?

Pero también se habló de otras cosas en la temporada que se fue, como la insoportable duración de los festejos, que tocó fondo en 2017. Se ha ensayado una nueva salida del ruedo del caballo de picar que no ha servido para casi nada. La solución global empeña a todos: empezando por los matadores y terminando por la autoridad. El manierismo de los tempos es una de las peores taras que ahora soporta el espectáculo. Y hablando de días y horas: se ha estrenado un nuevo calendario para los festejos picados de junio que tiene visos de prevalecer. Del domingo pasan al jueves; de la tarde, a la noche. Se ha agradecido el cambio. Sólo queda que atraiga a más público.

Publicado en El Correo Web 

Feria de San Miguel de Sevilla: Una alternativa ilusionante… y una despedida sentida

Talavante, que cortó una oreja, vuelve este domingo, inexplicablemente, para sustituir a Manzanares.

Por ANTONIO LORCA.

Pablo Aguado tomó la alternativa y dejó en los tendidos el buen sabor de boca de un torero con aroma y sensibilidad, pero no se retiró. Acaba de empezar la que ojalá sea una larga y fructífera carrera como matador de toros.

El que se retiró a lo grande fue el picador Manuel Quinta, después de toda una vida -27 años- a las órdenes de Enrique Ponce.

A lo grande porque ha dicho adiós en la Maestranza, y porque su maestro le obligó a bajar del caballo tras picar al cuarto de la tarde, lo abrazó emocionado, le brindó la muerte del toro y lo invitó a que lo acompañara en la posterior vuelta al ruedo. Un broche de oro a una brillante carrera profesional.

Fue un momento emotivo, refrendado por el cariño y el respeto de los tendidos; y hubo otro, el de la alternativa del sevillano Pablo Aguado, que lograba así el primer gran objetivo de su vida torera.

Rubricó Aguado lo que ya había anunciado como novillero: que maneja con soltura el capote y la muleta, que su toreo posee hondura y gracia, y se entregó como la ocasión merecía. Tanto es así que hubiera alcanzado un triunfo grande si mata a la primera al sexto de la tarde; pero pinchó dos veces y lo hizo saliéndose de la suerte, lo que enfrió los ánimos y emborronó una tarde que pudo ser de gloria.

Lo mejor lo hizo ante ese toro último, en una faena de menos a más; se entretuvo antes en cuatro tandas de aceptables y desapasionados muletazos, hasta que a partir de la quinta, la muleta en la mano derecha, se entregó, se vació y trazó muletazos largos, hondos, bellísimos, con los que la plaza vibró como en las mejores tardes. Fueron tres tandas más en las que obligó al toro a humillar, llevándolo prendido en la franela y cantando de verdad el toreo auténtico. Unos airosos ayudados por bajo presagiaban un triunfo grande. Se perfiló para matar y se echó fuera. ¡Horror! Y volvió a hacerlo. ¡Terror! Y a la tercera, cuando el éxito se había esfumado, enterró la espada. ¡Mucho se va a acordar Pablo Aguado de esos dos pinchazos…!

En el toro de la alternativa, de insípida dulzura, dejó pasajes toreros de gran mérito. Antes de pedir permiso al presidente y brindar a su padre, el toro se le arrancó y lo recibió, la muleta en la zurda, con cuatro o cinco muletazos por bajo preñados de categoría. Después, ante un animal agotado y sin celo, dejó detalles sueltos de buen toreo. Antes se había lucido a la verónica, y, después, en un quite por elegantes chicuelinas ante el quinto.

A ese toro quinto, de poca clase, Talavante, (que vuelve este domingo sin justificación alguna para sustituir al lesionado Manzanares), le hizo una faena construida desde la mediocridad, carente de dominio y sin interés. Y le había cortado una oreja al tercero, el mejor toro de la tarde por nobleza, movilidad y prontitud en la muleta; pero fue una oreja generosa y barata, solicitada minoritariamente. Comenzó con muletazos por bajo, largos y cadenciosos, en los que el animal mostró sus excelentes cualidades; se preocupó, después, más por la postura que por la hondura; destacó en tres naturales, un farol, un pase del desprecio y el de pecho, y se acabó. Había toro de dos orejas y le concedieron una que no mereció. No hubo obra, ni intensidad ni emoción.

Nada pudo hacer Ponce ante su primero, un animal amuermado y noqueado. ¡Cómo sería el toro para que el maestro valenciano no le pudiera dar un pase! Complicado fue el cuarto, y el torero desplegó, entonces, su oficio, su conocimiento y su técnica para impartir una lección de torero grande. No fue un faenón porque la poca calidad del toro lo impidió, pero cualquiera sabe lo que hubiera ocurrido si mata a la primera.

P.D.

“Esto se acaba, amigo; y los responsables no serán los antitaurinos, sino los de dentro. ¿Cómo se explica este empacho de Talavante, por Dios? Cuando leí que se caía Manzanares, pensé que lo sustituiría Pepe Moral, triunfador en la Feria de Abril, o algún chaval de los nuevos. Pues, no. Sin explicación alguna -y creo que la empresa Pagés estaba obligada a ello- nos han colocado injustificadamente a Talavante. ¿Por qué? Otra vez, las componendas de los despachos. Estos taurinos no aprenden. Dan la espalda a los aficionados y se equivocan gravemente. Yo ya le digo que me están robando la afición. Esto da asco”.

(Reflexiones de un veterano aficionado en las puertas de la Maestranza).

GARCIGRANDE/PONCE, TALAVANTE, AGUADO

Toros de Garcigrande, bien presentados, de juego desigual en los caballos, nobles y de poca clase; sobresalió el tercero por su calidad.

Enrique Ponce: media caída y atravesada (silencio); dos pinchazos y casi entera (vuelta al ruedo).

Alejandro Talavante: media trasera (oreja); estocada baja (ovación).

Pablo Aguado, que tomó la alternativa: pinchazo y estocada caída (vuelta al ruedo); dos pinchazos, estocada _aviso_ (ovación).

Plaza de la Maestranza. Primera corrida de feria. 23 de septiembre. Tres cuartos de entrada.

Publicado en El País 

Ferrera no estará finalmente en la Feria de San Miguel

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Por Álvaro R. del Moral.

Antonio Ferrera ha rechazado el ofrecimiento de la empresa Pagés para sustituir el próximo domingo a José María Manzanares en la segunda corrida de San Miguel «por respeto a la plaza al no encontrarse al 100 por 100 físicamente», según ha adelantado la edición digital del diario El Mundo y ha confirmado después el portal especializado cultoro.com. La presencia de Ferrera se había dado por hecha en todos los corrillos taurinos de la capital hispalense pero los acontecimientos han experimentado un giro inesperado sin que a últimas horas de la tarde del jueves se conociera aún el sustituto definitivo.

Manzanares había esperado hasta esa misma fecha para oficializar su ausencia de los carteles sevillanos. El diestro alicantino ha dado por concluida definitivamente su temporada, que ya había quedado en suspenso a finales de julio a raíz de una delicada operación de cervicales. Manzanares asegura sentirse «triste por no haber podido estar al 100 por ciento» para afrontar los últimos compromisos de su agenda. Los médicos le retiraron el collarín la semana pasada y el torero ya había comenzado la rehabilitación pero no será hasta este mismo viernes cuando pueda avanzar una fecha aproximada para volver a los ruedos. Esa convalecencia le ha impedido apadrinar la alternativa del novillero sevillano Rafa Serna.

Todos los rumores apuntaban –y así llegó a ser publicado- que el puesto de Manzanares iba a ser ocupado por Antonio Ferrera, triunfador indiscutible de la pasada Feria de Abril y un torero próximo a la órbita de la empresa Pagés. Pero el diestro extremeño también se encuentra convaleciente de un recentísimo percance en Albacete que le ha hecho perder algunas fechas. La cornada, calificada de «menos-grave» en la enfermería del coso manchego, no parecía un obstáculo insalvable para cubrir la sustitución del alicantino pero la realidad ha sido más tozuda.

En esa tesitura, la empresa Pagés, que no llegó a oficializar en ningún momento la presencia de Ferrera en los carteles, aún no ha desvelado el nombre del torero encargado de abrir el festejo del domingo. El cartel permanece cojo y Rafa Serna aún no conoce la identidad de su padrino de alternativa. Sí son fijos el matador peruano Andrés Roca Rey, que oficiará de testigo de la ceremonia, y los toros de Hermanos García-Jiménez.

El día antes, en el primer festejo del ciclo otoñal habrá tomado la alternativa Pablo Aguado. El novillero sevillano recibirá los trastos de torear de manos de Enrique Ponce en presencia de Alejandro Talavante. Los toros pertenecen a la ganadería de Garcigrande.

Fuente: ELCORREO

Pepe Moral: «El valor es vencer al miedo»

Por Álvaro R. Del Moral.

Manolo Cortés, el recordado maestro de Ginés le enseñó a esperar su momento. Pepe Moral sigue contando en ese listado interior que manejan los buenos aficionados. Desgraciadamente, no corren buenos tiempos para la lírica…

La tarde de los miuras se vivió con pasión en la plaza pero no ha tenido la repercusión que se esperaba.

–Fue una tarea muy importante para todos los aficionados. Todo el que estaba en la plaza lo vivió intensamente pero no tuvo la repercusión que yo esperaba a nivel empresarial. A lo mejor, con la Puerta del Príncipe habría cambiado la cosa…

–¿Pudo faltar sensibilidad a la hora de sacar el pañuelo?

–Cada uno tiene sus motivos a la hora de actuar pero cuando la plaza está de acuerdo y te hacen dar dos vueltas al ruedo… la Puerta del Príncipe no era la única salida pero sí habría sido un empujón clave.

Era el único cartucho y fue difícil entrar en la Feria.

–Es que era mi único contrato. Antes de Sevilla se había puesto todo muy difícil y ni siquiera sabíamos si íbamos a entrar en abril. Cuando nos hablaron de la corrida de Miura vi un filón para abrirme camino en un tipo de corridas que te permiten estar en las ferias. Me agarré a eso como un clavo ardiendo.

Su compañero Manuel Escribano le animó especialmente en esos momentos.

–Cuando me lo dijeron hablé con él. «Pepe, hazlo con los ojos cerrados. Ya verás que poniéndote allí de verdad le van a dar una importancia que no le dan a otras ganaderías». Tenía razón…

Antes de esos toros de Miura hubo otro, del conde de la Maza, que cambió su vida el día del Corpus de 2014.

–Farrucoso. Ése es el toro que me cambió la vida. Llegaba a Sevilla a quemar un único cartucho después de casi cinco años sin torear. Era el sexto bis de la tarde. Aquello lo cambió todo; fue una faena muy emotiva. Lo toreé muy bien con la izquierda y gracias a ese animal pude empezar de nuevo.

Poca gente sabe que Pepe Moral no estaba en los carteles de aquel año el día antes de su presentación.

–Es verdad. Sabía que no estaba puesto. La suerte o la mano de una persona concreta me permitieron entrar en los carteles. El entrenamiento y el sacrificio no tenían recompensa ninguna pero Dios me aflojó un poco la soga y pude respirar.

En ese punto es obligado recordar la figura de Manolo Cortés. No se puede separar de su carrera.

–Ha sido una de las personas que más me ha motivado día a día. Ha sido mi maestro como torero y como persona y gracias a él aprendí a esperar y estar tranquilo, confiando en mis propias posibilidades. A partir de ahí todo es más fácil. Querría torear más de lo que estoy toreando pero ahora vivo cada tarde como una ocasión única. Ahí sale lo mejor de uno mismo.

Hay un momento en el que vuestros caminos se separaron. ¿Se ha quedado con las ganas de decirle algo?

–Las cosas no salieron como yo hubiera querido en la última etapa. Tuvimos algún encontronazo de torero a torero. Teníamos mucha confianza y complicidad… posiblemente él pensaba a la antigua y no tenía en cuenta la actualidad. ¿Qué le podría haber dicho? Se lo dije muchas veces… Estoy agradecido a todo lo que hizo por mí y a día de hoy sigo las pautas que él me marcó.

Por cierto, ha sido padre…

–Mi hijo nació a los quince o veinte días de torear en Sevilla. Ya había nacido cuando toreé en Pamplona. El traje de luces es transparente y esa felicidad se transmite.

El actual panorama social convierte al toreo en profesión de riesgo en la calle.

–Ahí está el fallecimiento de dos compañeros como Fandiño y Víctor Barrio. Los insultos recibidos de ese sector demuestran su inhumanidad. Nos quieren poner al nivel de los animales.

–¿Y si su hijo le dice que quiere ser torero un día?

–Preferiría que fuera un buen aficionado y que entendiera el toreo. Aquí se pasa mucho miedo y se soportan sacrificios e injusticias. No me gustaría que él viviera lo que yo he vivido.

Los toreros hablan poco de sus miedos...

–Tienes miedo al fracaso, al ridículo, a que te coja un toro y que te quite la vida. Tienes miedo a la muerte, al público… sabes que cuando te pones delante de verdad te lo juegas todo y ahí llega el miedo al animal. Somos toreros y tenemos que luchar contra ello. El valor es tener mucho miedo y superarlo.

Fuente: elcorreoweb.es

Toros 92: memoria de un año nefasto


Por Alvaro R. del Moral.

La programación taurina de la Exposición Universal de 1992 no comenzó con buen pie. Ni mucho menos… Pero hay que retrasar el calendario hasta el 4 de octubre de 1991, fecha en la que se programó una corrida extraordinaria que pretendía ser preludio y homenaje de la inminente muestra. En el cartel figuraban las tres máximas figuras de aquel momento –Ortega Cano, Espartaco y César Rincón– para estoquear una corrida de Torrealta. Pero las cosas se empeñaron en torcerse. Una cogida inoportuna apeó a Ortega de la terna. Su hueco lo ocupó el incombustible Curro Romero. Pero el baile de corrales y el inicial rechazo del encierro reseñado, que finalmente fue remendado con un ejemplar de Fermín Bohórquez, fueron la excusa esgrimida por Rincón y Espartaco para caerse del cartel y enseñar la trastienda podrida que precedió al festejo. La suspensión se decidió a las tres de la tarde y la mayor parte de los espectadores, en un mundo sin móviles ni redes sociales, se enteró al llegar a la plaza. La corrida estaba promovida por la propia Sociedad Estatal para la Exposición Universal y se iba a televisar para América Latina, Europa y España. El escándalo aún resuena…

Pero llegó el año de todos los fastos y la empresa Pagés, con don Diodoro a la cabeza, se lió la manta a la cabeza programando una temporada desmesurada en las cifras en la que nada salió como se había planeado. Se llegaron a programar 29 corridas de toros; doce novilladas picadas y un espectáculo de rejones a los que hay que sumar el habitual ciclo veraniego de noveles. Pero los resultados, ay, no fueron los esperados. Ortega, Rincón y Aparicio fueron los encargados de abrir fuego en la tarde del Domingo de Resurrección. La inauguración de la propia Expo había desplazado a Curro Romero de su fecha habitual al lunes 20 de abril junto a Ojeda y Espartaco. A partir de ahí, sin solución de continuidad, se celebraron otras diez corridas de toros por las que desfilaron, con tibios resultados, matadores como Mendes, Ponce, Manzanares, Emilio Muñoz, Cepeda, Litri, Campuzano, Ruiz Miguel…

El 1 de mayo se había celebrado una novillada matinal en la que Chiquilín cortó dos orejas que iban a caer en el olvido. Por la tarde se aunciaba uno de los festejos estrella del ciclo, restransmitido por Televisión Española en directo. Los toros de Atanasio Fernández tenían que ser estoqueados por Manzanares, El Capea y Ortega Cano. El primero, de nombre Cubatisto, alcanzó al banderillero Manolo Montoliú atravesándole el pecho de un costado a otro. Le partió el corazón y murió en el acto. Se lidió un toro más mascando lo irremediable pero el arriado del estandarte de la Maestranza delató la tragedia. Había muerto un torero; pero no sería el único que caería en ese año infausto.

El día 2 de mayo se habían programado dos corridas en sesión matinal y vespertina. Ambas quedaron suspendidas. Pero la función debía continuar y la plaza, sobrecogida aún, volvió a abrir sus puertas en la mañana del domingo de farolillos para acoger la corrida coral de rejones. Por la tarde hay que anotar que Pepe Luis Vázquez, que se había apuntado a la de Miura, se dejó un toro vivo. La habitual corrida del llamado Lunes de Resaca dio carpetazo a aquella Feria triste pero la plaza mantuvo su febril actividad. Sólo tres días después de finalizar el ciclo abrileño se volvía a anunciar una nueva corrida de toros en la que Joselito cortó una oreja gracias al estoconazo antológico que recetó a un torrestrella descarado de pitones. El domingo siguiente volvieron los carteles de campanillas: Curro, Litri y Aparicio se aunciaron con un encierro de Juan Pedro sin dejar nada para el recuerdo. El jueves siguiente se lidió una del Conde de la Maza y el domingo, día 17 de mayo, fue el turno de los antiguos y decadentes pablorromeros, remendados con sendos ejemplares de Núñez y Diego Garrido para ser estoqueados por una terna de banderilleros. Las corridas se reanudaron el 11 de junio. Los diestros castellanos Capea, Roberto Domínguez y Luguillano despacharon un desmesurado encierro de Los Bayones en un festejo desolador organizado para el pabellón de Castilla y León. Pero Canorea iba a echar el resto acartelando a Curro, Muñoz y Aparicio para la tarde del Corpus. El festejo fue patrocinado por el Ayuntamiento, la comisaría de la Ciudad y la propia Maestranza sin que la plaza alcanzara el lleno esperado.

La Asociación de la Prensa también organizó su corrida una semana después juntando a Parada, Jesulín y Pareja Obregón para estoquear un encierro de la Viuda de Diego Garrido. Fue el de Ubrique, que cortó una oreja, el más destacado del festejo que le sirvió para tomar impulso después del largo bache que vivió a raíz de la cornada de Zaragoza. Pero el verano taurino aún iba a anotar una corrida homenaje a Francia y la estéril encerrona de Martín Pareja Obregón -que se hizo un traje estrafalario- en la víspera del día de la Virgen.

Entre la Feria y los festejos de promoción hubo lugar para las habituales novilladas picadas, desdoblabas entre los jueves y los domingos de las dos últimas semanas de junio y extendidas al mes de agosto. Se pueden recordar los nombres de Manuel Díaz El Cordobés, Cuqui, Umbreteño, Pauloba, Chamaco, Manolo Sánchez, Santi Acevedo, Valderrama, Manuel Amador… De las becerradas de julio hay que recordar las dos orejas que cortó Vilches.

Pero la muerte se había quedado sentada en los tendidos. El 13 de septiembre, con la Expo de vuelta, se anunciaba una nueva novillada dominguera que acartelaba a tres nombres olvidados: El Vinagre, Juan de Félix y Leocadio Domínguez. En los chiqueros se había encerrado una novillada del Conde de la Maza. El tercero, llamado Avioncito, arrolló al subalterno camero Ramón Soto Vargas a la salida de un par de banderillas. Se levantó por su pie; parecía una voltereta más pero el pitón había alcanzado el corazón. En la enfermería se luchó por su vida mientras continuaba aquel festejo intrascendente. A las once se supo el fatal desenlace. Había vuelto a morir otro torero…

Quedaba San Miguel, con la triple comparecencia de Romero, la alternativa de Sánchez Mejías y el doblete del rey Juan Carlos en el palco del Príncipe. Finito cortó una oreja y Jesulín -que confirmó su resurrección taurina- otra. Pero aún quedaba la corrida de la Cruz Roja. El monarca volvió a presidir el festejo acompañado del príncipe. Era el noveno que cumplía el Faraón de Camas -que no tuvo su año- acompañado esta vez de Ponce y Aparicio el mismo día que se clausuraba la muestra de la Isla de la Cartuja. Habría un décimo, vestido de corto: fue en el festival organizado para homenajear al infortunado Soto Vargas. Terminaba así un año para olvidar.

Publicado en El Correo Web

@Taurinisimos 110 – Feria de San Isidro 2017. Talavante Triunfador. Leo Valadez en Sevilla.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 19 de Mayo de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Producción: Miguel Ramos. Operación: Abraham Romero.

Actualidad Taurina.
Maestranza de Sevilla
Novillos de Guadaira: J.E. Colombo, Leo Valadez y Toñete.

Entrevista: Simón Casas por Luis Ramón Carazo.

Feria de San Isidro.

Faenas de Morenito, Talavante, Curro Díaz, Castella y David Mora. José Garrido y Jiménez Fortes.

Recuerdo de Don Paco Baruqui.

Galería de Jorge Cuesta, Apoderado.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 26 de Mayo de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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LA MAESTRANZA | DECIMOQUINTA DE ABONO EN SEVILLA: Buena imagen de Leo Valadez


Por Luis Nieto.

Preciosa tarde para ver toros: soleada y sin un ápice de viento. La Maestranza registraba casi media entrada en la primera novillada de la temporada que deparó una notable actuación del mexicano Leo Valadez, quien dio una vuelta al ruedo tras lidiar a cada uno de sus novillos. El torero hidrocálido mostró como principales armas en su presentación en la plaza de Sevilla una gran soltura y variedad con el capote, temple e inteligencia en las faenas de muleta, y seguridad y acierto en la suerte suprema. Si la primera petición de oreja fue minoritaria, en la segunda, tras una estocada arriba y una faena completa, hubo fuerte petición y parecía que el presidente concedería el trofeo, pero todo quedó en vuelta al ruedo.

La novillada de Guadaira, interesante por las muchas transformaciones de los novillos a lo largo de sus lidias, estuvo en conjunto bien presentada y tuvo un comportamiento variado. Por supuesto, en manos expertas hubiera dado mucho más de si.

El castaño segundo, bien encornado, largo, empujó con bravura en varas y acudió a la muleta de Valadez con movilidad y nobleza. Fue el mejor del encierro. El diestro azteca ganó terreno a la verónica. Tras un comienzo muy torero, con bellos doblones, planteó una faena inteligente. Dio distancia al novillo y de largo extrajo sendas tandas diestras ovacionadas, destacando la segunda, en las rayas, con toques leves para alargar los viajes del animal. Saltó la música. Con la izquierda consiguió también algunos naturales largos. Mató con decisión, en una estocada al encuentro y dio una vuelta al ruedo tras leve petición.

Con el quinto, otro novillo bien armado y largo, con tendencia a irse, volvió a dejar claro su capacidad. Se marcó un quite por lopecinas francamente bueno, que fue muy ovacionado. En esta ocasión, el comienzo de faena de rodillas, con la diestra, y un pase del desprecio mirando al tendido, impactaron. En las afueras, fue tirando del novillo por el pitón derecho. Cuando manejaba la zurda se quedó al descubierto y el astado lo cazó, afortunadamente sin mayores consecuencias. El animal se fue orientando en un final de trasteo con garra, que remató de una gran estocada arriba que por si sola valía el premio de una oreja.

El que abrió plaza, un novillo negro, cornidelantero, aceptablemente presentado, que de salida se volvió en busca del toril, tuvo movilidad. El venezolano Jesús Enrique Colombo toreó con buen aire a la verónica, prendió banderillas con facilidad y en la muleta logró tandas cortas entonadas, que bajaron de intensidad a medida que el novillo fue a menos. Mató de estocada.

El cuarto, un castaño muy bien presentado, enmorrillado, resultó mansísimo y mugidor. En la muleta fue a su aire. Colombo, que lo recibió con una larga cambiada de rodillas junto a tablas, se mostró voluntarioso, logrando los mejores pasajes con la diestra. De nuevo, certera estocada.

Toñete, el menos placeado, tiene carencias con el capote y se intuye que es torero de valor. Con el tercero, con tendencia a irse, al que le costaba mucho embestir y que acabó defendiéndose, se mostró porfión. Resultó cogido, sin mayores consecuencias, cuando, a topacarnero, enterró la mitad de la espada.

Con el negro y cornidelantero sexto, un astado manso y con movilidad, Toñete aportó como mayor virtud la quietud en una labor desigual, con un mal manejo de la espada.

El espectáculo en la plaza de toros de Sevilla, entretenido, con una interesante novillada de Guadaira, deparó la buena imagen de un torero mexicano: Leo Valadez.

Publicado en Diario de Sevilla