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¿La fiesta en paz? Mero abajo, los toros / ¿Remedios institucionales o éticos? / El Juli, agradecido

▲ “Gracias a los empresarios, que han confiado y puesto en mí tantas veces el peso de la fiesta”, señaló El Juli. Lo malo es que esa fiesta cada día pesa menos y emociona poco.Foto archivo.

Por Leonardo Páez.

Como dejó dicho el legendario filósofo de Güémez, uno de los 43 municipios del estado libre y soberano –es un decir– de Tamaulipas: Si las cosas no han cambiado es porque siguen igual.

Andamos como andamos porque somos como somos. Y si también se dice que las cosas se parecen a su dueño, ¿qué nos extraña parecernos a la mafia que permitimos que se adueñara de México? Haber reducido la fiesta de toros a algunos figurines importados, trajo consecuencias.

En el mundito taurino la grandeza de la tauromaquia se quedó en las ganaderías que no quieren ver las empresas ni los que figuran, y en la espera de los que aspiran a figurar las cosas tampoco parecen modificarse, habida cuenta de que al monopolio taurino y a sus satélites no les preocupa tanto la asistencia de público como la persistencia de sus criterios toros mansos, figurines importados, débil relevo generacional, autoridades colaboradoras y crítica alcahueta, como lo confirman San Luis y Zacatecas: mismos toreros, mismo ganado, mismas entradas.

De la época de las figuras, de toreros destacados que no sólo eran diferentes al resto, sino cuya personalidad apasionaba y generaba partidarios y adversarios que llenaban las plazas, no sólo por competitivos con celo y sello, sino porque además sabían enfrentar y triunfar con encastes diversos, se pasó al figurismo, es decir, al mangoneo sin fondo de unos cuantos que figuran con imposiciones sin categoría, ganado cómodo, faenas predecibles y rivalidades ficticias entre figurines, sin que alternantes de valía los presionen.

Han proliferado desde entonces, unas cuatro décadas, los carteles redondos, tres que figuran, y toritos de la ilusión y los cuadrados tres o cuatro que apenas torean ante reses exigentes que rechazan los figurines, gracias a la acomplejada actitud empresarial, a su menguada imaginación y estrecho concepto de tauromaquia. El público, cada vez más desinformado y agraviado, aplaude lo que hagan los toreros-marca o se conforma con dejar de ir a la plaza. No conoce otra manera de protestar ni hay quienes lo defiendan de abusos y fraudes. Como en el resto de las actividades, pues.

Entonces, no será la Unesco ni ningún otro organismo internacional filo-sajón el que reconozca y apuntale la tradición tauromáquica de México como patrimonio cultural inmaterial, si antes los adinerados taurinos del país no son capaces de honrar la dignidad animal del toro, sacudirse las inercias monopólicas y olvidarse de una vez por todas de seguir a merced de unos cuantos mandones de aquí y allá.

En una carta abierta a los medios, –deslavada, pero pretendidamente enjundiosa como su tauromaquia– el matador Julián López El Juli, ya con 20 años de alternativa y uno de los principales promotores del figurismo y sus imposiciones en el sistema taurino, agradeció a todos los que directa o indirectamente han significado algo en mi vida para que llegue a donde estoy. En su misiva, el voluntarioso diestro no se cuestiona si en dos décadas su presencia en los ruedos del mundo ha contribuido al repunte del espectáculo o a su debilitamiento; si su condición de primera figura ha propiciado la recuperación de la bravura y el surgimiento de nuevos valores o los estorba, y si el ventajismo que lo caracteriza de varios años para acá es su forma de corresponder a todo lo que la fiesta le ha dado. En la mitad de ese tiempo, las verdaderas figuras han cimbrado a la fiesta engrandeciéndola, no degradándola.

Publicado en La Jornada

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Plaza México: La crisis de 1990, la transición y los primeros avisos del ‘periodo oscuro’

La fiesta de los toros en México ha vivido a través de los siglos y las décadas en una constante crisis.

La fiesta brava en la capital mexicana no estuvo exenta de ello, prueba de ello y aún con periodos gloriosos en el siglo XX, la tauromaquia pasó por diferentes períodos complicados que desembocaron hacia finales de los años 80s y principios de los 90s en lo que muchos considerarían la peor crisis de la Plaza México.

Esta se dio primero con la llegada prometedora de la empresa ALFAGA, que después resuelto tormentosa tras más de dos décadas de estar al frente de La Plaza México.

Pero primero siempre llega la ilusión y la esperanza, como sucedió en el 2016 con la llegada de Don Alberto Baillères y el Arquitecto Javier Sordo Bringas.

¿Y después?

Que sirva el presente artículo para los nostálgicos y recordarnos que no siempre los tiempos pasados fueron mejores. Por esta razón y para conocer parte del actual estado de la fiesta brava en la capital mexicana, hemos decidido publicarlo (editado, pero proporcionamos el LINK por si usted quiere leerlo completo) de lo que acontecía en el medio taurino un 18 de agosto de 1990 y que apareció en la revista PROCESO.

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Curro Leal, el gerente, niega. Los taurinos, seguros de que Televisa ya está en la Plaza México.

Por Manuel Robles.

Víctor “Curro” Leal afirma que Alfaga, S A, la nueva empresa de la Plaza México, no es propiedad de Televisa, y niega las versiones de gente del medio taurino y de “algunos locos”, difundidas en los medios de comunicación, que han tomado con “reservas e inquietud” la presencia de la televisión privada en el principal coso del país.

El empresario dice que él es el gerente de la nueva empresa, una sociedad anónima cuyos miembros vieron en él la suficiente experiencia y capacidad para manejar la plaza de toros más grande del mundo, durante los próximos cinco años.

“Quién diga que Alfaga es de Televisa está diciendo una mentira” afirma el exmatador y “colaborador” de Televisa en la transmisión de corridas realizadas en el interior del país. “Son puras especulaciones Yo he colaborado con Televisa: le he pedido resúmenes, publicidadSe trata de una empresa muy seria en este país pero hasta ahí, no puedo hablar de especulaciones porque yo mismo estaría especulando”

Leal rechaza que existan vínculos de la empresa a su cargo con el consorcio privado de la televisión, una vez desaparecido el aún criticado Patronato Taurino del Distrito Federal, que manejó el coso durante un año y cinco meses.

“Televisa no tiene filiales, Alfaga es una sociedad anónima, yo soy el gerente de la nueva empresa, porque supuestamente yo soy el que sabe de este negocio nada más”, declaró Leal el jueves 16, en los corrales de la Plaza México, en donde comprobaba el estado de la “primera gran novillada de la temporada”, este domingo 19.

Niega, también que el vicepresidente de Televisa, Aurelio Pérez “Villamelon” forme parte de Alfaga Dice: “Don Aurelio es mi amigo, como es amigo de muchos taurino, pero no es socio de Alfaga. El es un gran personaje de la fiesta y ve por ella pero hasta ahí lo demás es totalmente falso”

Y agrega muy serio: “Mi intención es trabajar y elevar el nivel taurino de la fiesta, veremos que se puede echar pa’lante, yo soy un profesional en esto, pero si en un momento dado es necesario que se televisen las corridas, así se hará. Y si no es necesario, no se hará de ese tamaño”

Hijo de Cayetano Leal “Pepeíllo”, exmatador de toros y destacado banderillero, Curro pasó de novillero, en 1971, a matador de toros, en 1973 y ahora a sus 36 años de edad, es uno de los principales empresarios taurinos del país.

Se estrenó como empresario, en 1986, en la organización de la Feria Taurina realizada en el Palacio de los Deportes, que terminó en fracaso y en la que su nombre estuvo ligado al del entonces regente del Distrito Federal, Ramón Aguirre Velázquez. No obstante, ahí empezó su popularidad.

En la entrevista con Proceso, Leal se describe a sí mismo como el promotor de las primeras corridas de toros televisadas, en las plazas de Morelia y Tlaxcala, hace cuatro años, catorce o quince años después de que las cámaras de televisión habían salido de los ruedos, así como un empresario “respetuoso” de las disposiciones contraídas por las diversas agrupaciones taurinas, encargadas, dice, de ver todo lo relativo con la televisión.

“Lo que hice en Texcoco, transmitir las corridas, lo hice sin ninguna intención, porque en ese momento, le convenía a la fiesta y a mi mismo”

Gente del medio sostiene que sólo la televisión podría revivir el cadáver en que se ha convertido la fiesta taurina ¿Cuál es su opinión?

—Insisto: no puedo especular Yo respeto mucho a la televisión y a la fiesta de toros. Pero ya iré viendo qué es lo que nos conviene. Esa es la realidad.

Optimista, Leal está seguro de que la empresa a su cargo significará una “nueva época” en la Plaza México, un “parteaguas” en las corridas de toros en todo el país.

“De alguna manera si tengo suerte, porque esto depende mucho de la suerte, si las cosas salen como deben de salir, podrá haber una nueva época en el toreo. Ya hay un esfuerzo para presentar a figuras del toreo y a buenas ganaderías que en mi opinión es lo más importante de la fiesta. Yo, por mi parte, pondré toda mi experiencia para hacer algo bueno en la ciudad”

Por último, al preguntarle qué espera darle a la fiesta para sacarla de su crítica situación, Leal ataja:

“Yo no vengo a inventar nada, Alfaga es una empresa que se constituyó hace dos años, con la que se manejan diez o doce plazas. En este negocio, que es muy antiguo, está inventado todo Somos, sí, gente profesional y tratamos de hacer las cosas bien, sin vanidades u otro tipo de cosas, cuando uno firma un contrato por cinco años, uno tiene que hacer las cosas bien y porque sé que, de algún modo, la fiesta está en mis manos, todos los errores los pagaría la fiesta, no yo. Este es un carro que tenemos que jalar todos parejos Yo no soy ni Supermán ni vengo a inventar nada”

Reservas e inquietud en el medio

Fue el propio Curro Leal quien dio a conocer, el 6 de agosto pasado, que la empresa Alfaga, SA se haría cargo de la Plaza México, una vez concluida la controvertida actuación del Patronato Taurino que, patrocinado por el Departamento del Distrito Federal, administró el inmueble durante un año y cuatro meses, cuando persistían las disputas legales por la plaza entre la empresa “Sol y Sombra”, del doctor Alfonso Gaona, y los dueños del coso, los hermanos Cossío, propietarios de la empresa Cosve SA.

Leal hizo el anuncio en una comida que ofreció a unas 200 personas, incluidas las autoridades de la Delegación Benito Juárez, gente del medio y periodistas Informó que las corridas se reanudarían, después de cuatro meses de espera, el domingo 19, con la temporada novilleril, y el 4 de noviembre próximo, la temporada grande

Según las crónicas periodísticas, Ricardo Femat, representante del delegado en Benito Juárez, Roberto Ortega Lomelín —bajo cuya jurisdicción está la vigilancia del funcionamiento del coso—, fue el encargado de dar la “bienvenida” como empresario a Curro Leal, a quién le deseó el mejor de los éxitos Lo mismo hicieron los licenciados Jorge de Haro y Fernando Ochoa Ponce de León, por los ganaderos; Pablo Valle, por los matadores, y Beny Carmona, por los subalternos.

Apenas dos días antes, diarios especializados dieron a conocer un comunicado de la delegación Benito Juárez en la que se informaba que había terminado el juicio promovido por Inmobiliaria Cosve contra la empresa “Sol y Sombra”, que durante 40 años administró el inmueble bajo las órdenes del oftalmólogo Alfonso Gaona.

Se informaba que se seleccionaría una empresa que garantizara el buen desempeño de la fiesta y la satisfacción de la gran afición taurina y del público en general y se anunciaba que la empresa de los hermanos Cossío había celebrado un contrato con Promotora Alfaga, para que organizara y promoviera el espectáculo taurino en la Plaza de Toros México.

El cronista taurino Francisco Lazo escribió ese día, en el diario Esto:

“¿Quiénes integran Promotora Alfaga, que se hace cargo de la México, y nombra a Curro Leal su gerente? Siendo una sociedad anónima no se conoce a sus miembros, aunque investigando un poco, nos encontramos “extraoficialmente” con que tal razón social es el de una de tantas empresas fiduciarias de la televisión privada que, desde hace un año más o menos, viene participando en el movimiento taurino del país y que, al tomar la México en alquiler, sin saberse todavía por cuánto tiempo, aunque presumiblemente es por un año mínimo y cinco máximo, tiene tres socios principales: Curro Leal, la televisión privada y la misma Cosve SA, manejando los dos primeros un 44% de las acciones de cada uno, y Cosve un 12%”

Lazo agregó que “la organizaciones taurinas recibieron con reservas y hasta con cierta inquietud la participación de la televisión en la plaza México porque, aparentemente, han sido enemigas tradicionales”

Y recordaba cómo hacía 20 años que esas organizaciones taurinas habían sacado las cámaras de televisión de la México, alegando que al transmitir en directo, se limitaba el número de festejos en el interior del país, al mismo tiempo que hicieron un reglamento para que la fiesta se pudiera televisar —nunca en domingos, ni en días festivos— y mediante un pago extra a los participantes en las corridas.

Según Lazo, en principio, la televisión no aceptó esas condiciones y se olvidó de los toros, aunque con el tiempo regresó, sujetándose desde luego a las disposiciones que habían acordado empresarios, ganaderos y toreros.

Y afirmó: “Temen ahora esas agrupaciones que la televisión haga un nuevo intento de transmitir en directo los domingos desde el coso de Insurgentes y, aunque no podrá hacerlo, pudieran generarse nuevos problemas que perjudicarían la buena marcha de la fiesta. De ahí sus reservas, de ahí sus inquietudes”

No obstante el columnista dejó ver que los empresarios, ganaderos y toreros podrían “obtener beneficios” con la explotación de las grabaciones realizadas por la televisión.

Por lo pronto, al conocerse qué empresa administraría la México, la Asociación Nacional de Mataderos y Novillos, que encabeza Pablo Valle, hizo saber a la Delegación Benito Juárez que persistían adeudos sin saldar por el Patronato Taurino del Distrito Federal, en especial cuatro contratos de toreros, sin cumplir.

Gente del medio, entrevistada por Proceso, habla de la nueva empresa y del peligro que pudiera correr la fiesta en manos de Televisa.

Luis Niño de Rivera, presidente de la Comisión Taurina del Distrito Federal, cree que en manos de Curro Leal y Aurelio Pérez —”taurinos muy serios”—, la fiesta no correría peligro, aunque objeta: “Si Televisa se mete como organizadora de la fiesta, eso va a ser otro cantar. Porque Televisa como organizadora persigue otros fines La empresa ha manejado a los artistas y al espectáculo con un sentido muy particular y la fiesta de toros es algo muy especial. Si Televisa no se mete como empresa, yo lo veo muy bien Pero si se mete a tomar decisiones, como maneja otros espectáculos, la fiesta tendrá otro destino. Existe esa posibilidad”

Cree Niño de Rivera que el hecho de que Televisa no figure públicamente en la nueva empresa “es una manera inteligente de establecer que se trata de un negocio taurino, que será manejado sólo por Leal”

Y agrega:

“Lo único difícil en todo esto es que se trate de un espectáculo más, en el que Televisa tenga el control de la plaza más importante de la República Pero yo no lo veo necesariamente mal Lo triste del caso es que no habría muchas alternativas”

Explica que prominentes empresarios taurinos interesados en manejar la Plaza México tenían como candidato a Curro Leal, debido a sus conocimientos en el medio y a que en la designación de la nueva empresa quedaran fuera personas como Erasmo Morales Arredondo, el llamado zar de los palenques y promotor anual de la Feria de Texcoco, dueño de la empresa “TauroTexmex”; Santiago Ongay, de la Promotora Deportiva y Artística y Hugo Jaques, un capaz empresario de Durango y Zacatecas.

En opinión del presidente de la Comisión Taurina, la decisión de otorgar a Alfaga, la administración de la México correspondió solamente a Cosve, de los hermanos Cossío dice:

—Ponte a pensar en el lugar de Cossío: Televisa es una empresa con muchos recursos y con prestigio Como empresario, Cossío se fue por el camino que más le garantizaba. Se trata de una empresa seria, que maneja muchos espectáculos ¿Que se va a quedar con todo? A Cossío no le preocupa eso, sino la renta de su inmueble y la seguridad del espectáculo”.

Agrega Niño de Rivera que la designación de Curro Leal ha encontrado en el medio una “actitud positiva, sin importar la presencia de Televisa: muy poca gente sabe que la televisión privada esta detrás de todo esto”

Y no le queda duda de la intención de la empresa:

—Su finalidad es televisar las corridas.

Jueces de plaza, entrevistados por Proceso, dan también su opinión sobre la nueva empresa taurina.

Heriberto Lafranchi, que estaba programado para la reinaguración de la plaza, el domingo 19, comentó escéptico:

“Para mí, se trata de una empresa más Yo trabajaré igual que ella cumpla con su deber y yo con el mío. Así no habrá problemas Sin embargo, hay que esperar a ver que pasa”

Ignacio Solares: “Como aficionado, creó que la fiesta empezó a irse en picada a partir de que las cámaras de televisión salieron de la plaza. Independientemente del canal que sea, creo que lo único que podría revivir a la fiesta es que volviera la televisión. Actualmente no hay espectáculo que valga si no está detrás la televisión, fuera de ideologías taurinas o conceptos nostálgicos de épocas idas la realidad es que la televisión determina la trascendencia de un espectáculo como este”

No ve en ellos mayores problemas, ante la crítica situación de la fiesta:

“Peor de lo que puede estar ya no es posible. Basta ver que la temporada pasada no se llenaba la plaza ni con carteles en que figuraban Manolo Martínez, El Niño de la Capea y Jorge Gutiérrez”

Cree Solares que ello se debe fundamentalmente “a la falta de difusión del espectáculo, a la carencia de figuras, a que la gente está fuera del ambiente y a la falta de popularidad del espectáculo mismo, lo que arrastra a todos sus integrantes”

En su opinión la empresa de Curro Leal tendría un compromiso ineludible: la transmisión de las corridas en el feudo de Insurgentes, lo que, además obligaría a mejorar el espectáculo: “Ya no habría tantas triquiñuelas, fraudes”, dice “Porque la fiesta es hoy el mismo caso de un enfermo, al que hay que salvarle la vida”

Y concluye: “Más que haber perdido su sentido original, la fiesta es casi un cadáver, al que hay que darle respiración artificial ¡Qué importa quién se la dé!”

Jesús Dávila Medina, director de la escuela taurina Ponciano Díaz, está feliz de que se reabra la plaza, en la que sus alumnos, tendrán una buena oportunidad.

En uno de los palcos del coso de Insurgentes, en el que una decena de trabajadores hacía reparaciones, a mediados de la semana pasada, Dávila Medina dijo:

“Lo que queríamos es que se reabriera la plaza, sea quien fuera. Sé que en esto está metido Aurelio Pérez, un hombre positivo por muchos conceptos, y Leal, un experto en la materia Esperamos que tengan éxito. Esto de los toros es perfectible. Estamos en una época de transición”

Más contento estaba el joven Bernardo Rentería, programado para lidiar este domingo toros de “La Venta del Refugio”, con los también novilleros Gabriel Meléndez y Teodoro Gómez.

“Esto es algo muy bueno para nosotros, sobre todo por las novilladas”, afirma Bernardo, de 20 años de edad, oriundo de Tacubaya.

Publicado en PROCESO

La semana taurina del Bardo de la Taurina

UN GALLO POR ACÁ Y POR ALLÁ PRECIOSURAS

Este sábado patrio previo al repiquetear de la campana en San Isidro, Zapopan, Jal. Se llevó a cabo un espectáculo con el rejoneador charro Joaquín Gallo, los Forcados de Pachuca, mariachi, ballet folclórico, fuegos artificiales que resultó novedoso toda vez que nos dicen el Centro Ecuestre, ‘Cortijo Las Cañadas, fue inaugurado en 1960, por el más mexicano de los toreros ‘El Compadre’ Don Silverio y apenas el año anterior el mismísimo Enrique Ponce la bordo ahí.
Así que sin duda el sello de ese paraíso, es la clase, pidió ver lidiar a caballo un toro sin arpones y con la ausencia del rejón de muerte, lo que provocó que no obstante que los boletos costaron $450.00, cientos de personas no alcanzaron a entrar, lo que nos dice que el toreo incruento es una modalidad, que como tal, está cobrando presencia y si a ello le sumamos la atracción en que se ha convertido Joaquín Gallo, los resultados ahí están y es que Gallo esta hecho un gallo, yendo a lugares que si no fuera por su imán no estaríamos hablando de ellos como el otro día en Ayotlán, Jal. En que triunfo cañón en un festejo que se le llama ‘Día de Campo’ donde cinco mil personas tienden sus hules, carpas, petates y entre antojitos y alipuses, presencian la corrida desde la montaña.

Vamos a La Morena

En este galimatías que es la olla donde brincan los grillos y también los inconformes, esos que están agriados contra el derecho de la libertad de prensa y a los que les molesta que uno no sea camaleón con piel de alfombra rosa, lo censuran y le coartan la información, inocentemente porque las orejas muchas veces hablan más que la lengua y el olfato de un periodista de antaño, ve más que lo que la vista huele.
Y por eso cuando un taurino de cepa como lo es Amado Luna el que chanela más de esto que un abecedario, se toma la molestia lo cual también es distinción pa’ esta columna de ponerle al tanto de un festejo del porvenir, pues con gusto le damos carrete en función de pregonero.
El festejo que abordaré cuenta con varios o más bien varias atracciones por ser totalmente de toreras, matadoras y aparte preciosuras bravías y valentonas pues Lupita López, Melina Parra y Roció Morelli, le van a salir a seis toros de ‘Reyes Huerta’, en un experimento a puerta abiertas ‘y de gorrión’ al que invita el Ayuntamiento de San Francisco Ixtacamaxtitlan, en el estado de Puebla, lo que ocurrirá el jueves 4 de octubre a la hora tradicional en la ‘Plaza de Toros La Morena’. Llego el tiempo de la innovación!!!

El cambio generacional del 67

Para muchos el 3 de diciembre de 1967 se presentó la gran transición como figuras del toreo entre Manuel Capetillo y Manolo Martínez.

Por Juan Pablo Estrada.

Sobre el ruedo de la plaza el Toreo de Cuatro Caminos se marcó un cambio generacional entre las figuras taurinas de nuestro país.

Nada más y nada menos fue el lugar donde para muchos se dio la transición de la estafeta como figura del toreo entre Manuel Capetillo y Manolo Martínez en el año de 1967.

El coso taurino, fue un recinto donde se escribieron momentos cumbres de la fiesta nacional.

Cuando se han cumplido 71 años de la inauguración del Toreo de Cuatros Caminos y cuando están cerca de conmemorarse 51 años de aquel mano a mano entre el tapatío y el regiomontano, el recuerdo y la nostalgia por un inmueble con tanto sabor se niega a morir en el olvido. Manuel Capetillo, quien fuera llamado el ‘Torero Tridimensional’, recordaba en alguna ocasión aquellos momentos gloriosos del coso de Cuatro Caminos.

Sobreviviente de una época dorada en los toros, el gran ‘Capeto’ compartía en cada oportunidad su sentir sobre el Toreo de Cuatro Caminos y las experiencias que ahí vivió.

“”Los recuerdos que tengo más presentes fueron las dos ferias que toree precisamente con Manolo Martínez. Eramos la base de muchos carteles Manolo y yo”” dijo en una entrevista don Manuel Capetillo.

Manuel Capetillo y su hijo Guillermo.

El 3 de diciembre de 1967, el Toreo de Cuatro Caminos vivió una de las tardes más exitosas que jamas se recuerden. Un mano a mano entre Capetillo y Martínez, donde se dieron un agarrón en el ruedo ante un encierro de Mimiahuápam.

Capetillo le bordó esa tarde una faena llena de sentimiento al toro Arizeño, y según el propio ‘Torero Tridimensional’, junto a la de Petatito, de la ganadería de Reyes Huerta, en la Plaza México son a las que más cariño les tenia.

“Esos recuerdos ahí se quedaron para toda la vida. La faena de Arizeño en el Toreo”, fue la última gran obra maestra de Capetillo, quien en aquella tarde se repartió cinco orejas y dos rabos con quien años más tarde fuera bautizado como el Mandón de la Fiesta en México, el último de su clase.

El cronista Carlos León describió así la faena del tapatío.

“”Con el quinto de la tarde borda un faenón de locura, de las más grandes de su carrera y no sólo por sus largos y sentidos derechazos, sino también por los naturales que llegaron muy hondo a los capetillistas y a todos los asistentes que piden emocionados los máximos honores para el gran muletero tapatío”” como se reproduce en el libro titulado Acontecimientos Taurinos Mexicanos, del bibliófilo mexicano, Luis Ruiz Quiroz.

Inclusive, Capetillo compartió también su faceta como empresario asociado del Toreo de Cuatro Caminos, cuando decidió torear al lado de Manolo Martínez.

“”Yo realmente con este torero (Manolo) no había toreado casi nada, entonces cuando lo veía me daba cuenta lo que traía y lo que podía hacer, y en la primera feria yo me asocié como empresario con Ángel Vázquez”” mencionó Capetillo, todo esto cuando ya se encontraba cerca de cortarse la coleta.

“Nos pasaron el contrato de Manolo Martínez en 40 mil pesos, no se me olvida, pero le dije a Vázquez: ‘dale 60 y Vázquez me dijo por qué’. Yo le respondí: ‘tú no sabes más que de beisbol y de toros yo si sé. Ese torero va ser y lo vas a ver’”.” Capetillo no falló y poco tiempo después Manolo Martínez estaba convertido en una figura del toreo.

Todo esto lo rememoró Capetillo en un pasaje de su vida junto al ex propietario del equipo de beisbol Diablos Rojos (Ángel Vázquez), cuando la fiesta en la capital mexicana aún desbordaba pasiones.

Sin duda fue un hecho sin precedentes en la vida de los dos Manueles, dos figurones que protagonizaron el cambio generacional en nuestro país, precisamente en el Toreo de Cuatro Caminos que cumpliría 71 años de existencia, el próximo 23 de noviembre.

Publicado en El Universal

Chicuelo y la importancia de México en la arquitectura del toreo moderno

Por Antonio Casanueva Fernández.

¡Salve Chicuelo! ¡Salve tu arte soberano! Cuando todo se borre y pierda en la historia del toreo, quedará esa faena como una cumbre memorable, que elevará solitaria su cima al infinito.

Federico Alcazar, sobre la faena al toro Corchaíto (citado en Alameda, 1989, p.235)

Algunos de los historiadores taurinos más importantes (v.g. Alameda, Aguado o Morente) coinciden en que el toreo ligado en redondo se forjó en el continuo de Guerrita-Gallito-Chicuelo-Manolete. También concuerdan que, con la faena de Chicuelo al toro Corchaíto de Graciliano Pérez-Tabernero (Madrid, 24 de mayo 1928), se alcanzó la cúspide y empezó una nueva época que podemos denominar “el toreo moderno”. Pero para que Chicuelo pudiera alcanzar esa dimensión y hacer su faena histórica, antes tuvo que venir a México y descubrir el temple y la ligazón con los toros de San Mateo.

Manuel Jiménez Moreno “Chicuelo” fue un torero sevillano que desde pequeño sorprendió por la gracia con la que ejecutaba las suertes. Tomó el apodo de su padre, el también torero Manuel Jiménez Vera “Chicuelo” quien murió de tuberculosis cuando su hijo tenía menos de cinco años. Fue educado taurinamente por su tío, el banderillero Eduardo Borrego “Zocato”. Fue un clásico torero sevillano de adorno y pinturería. Desde novillero destacó por sus formas, gestos, desplantes y garbo.

Era un torero de arte, con ángel y con el pellizco de los grandes artistas sevillanos. Dueño de unas muñecas prodigiosas y capaz, con un sólo quite, de corregir el balance de una mala tarde (Morente, 2017).

Pero antes de venir a México, su toreo carecía de profundidad y se limitaba al de adorno. El afamado cronista de la época Maximiliano Clavo “Corinto y Oro” se refería a Chicuelo como “el cuentagotas” y a principio de los años veinte lo describía de la siguiente forma:

En Madrid ya no nos pilla de susto; estamos muy acostumbrados a que Manolito Jiménez, Chicuelo, salga al redondel, dé su leccioncita de toreo –que suele durar tres o cuatro minutos–, se retire al estribo con sus ganancias (fabulosas) y en paz. Hace el hombrecito lo que los estudiantes que tienen excelente disposición intelectual, pero que son vagos: se ponen de pie, dan mecánica de su lección, se sientan y en paz. Ni cariño a su ciencia, ni estímulo por lo que ven en otros compañeros.

En el toreo, vago es sinónimo de medroso, y Chicuelo lo es […] Di a tu tío de mi parte tú toreas muy bien, pero muy poco, y que con ese poco no se puede vivir, profesionalmente. Que en vez de cuentagotas te ponga un corcho en el frasco para que cuando vayas a la plaza no eches el perfume belmontino sino a chorros (Clavo, 1924, pp.19-20).

Para que pudiera prodigarse y ligar en redondo cinco, seis, siete naturales y convertirse en el arquitecto del toreo moderno (Alameda, 1961) necesitaba descubrir al toro moderno.

Caricatura de Chicuelo y su apoderado. Zocato reflejando la temporada triunfal en México (tomado de https://www.chicuelodinastia.com/carteles)

Como lo explica Pepe Alameda (1961), Guerrita fue el primer torero que influyó decididamente para que los ganaderos procurasen afinar tanto el estilo de los toros como su tipo, a fin de hacerlos más aptos para la lidia, facilitar el lucimiento de los toreros y, con ello, el brillo del espectáculo. Posteriormente, Joselito “el Gallo” hizo amistad con los ganaderos andaluces para intervenir en la selección de un toro que permitiese reducir las distancias y ligar en redondo (Aguado, 1999). Pero hubo un tercer figurón que influyó definitivamente en la arquitectura del toreo: Ricardo Torres “Bombita”.

Es curioso porque, como torero, Bombita no continuó con el hilo de Guerrita del que se derivó el toreo moderno. Alameda (1989) dice que siguió al Guerra en la cronología, pero no en la técnica ni en el arte. Con dureza afirma de Bombita y de otros toreros de su época: “Lo vieron, pero no se enteraron” (Alameda, 1989, p.135). Parece que el maestro Pepe Alameda se equivocó en esta aseveración, pues si bien Bombita no pudo seguir el hilo como torero, sí se enteró y por eso ayudó a la selección de un encaste que le permitió a Chicuelo realizar una nueva arquitectura en la faena de muleta, es decir, “girar sobre sus plantas, dejando al toro por el terreno de adentro, para engranar el otro muletazo” (Alameda, 1961, p.24).

Bombita hizo amistad con el ganadero zacatecano don Antonio Llaguno. Primero le regaló un toro de Palha que se había quedado en los corrales de la antigua plaza México en 1907 y que fue el primer semental de sangre extranjera en San Mateo (Niño de Rivera, 2004). Ese mismo año don Antonio encomendó a Bombita la tarea de conseguir un pie de simiente completo que tuviera como punto de partida sangre de la ganadería del Marqués de Saltillo. Bombita no sólo convenció a don Rafael Rueda Osborne, VIII Marqués de Saltillo, que vendiera, sino que le permitiera hacer la selección en tienta.

Luis Niño de Rivera (2004) transcribe un párrafo de una misiva que Bombita le envió a don Antonio Llaguno en octubre de 1908 donde se puede apreciar el cuidado que el torero puso en la selección y en la compra del ganado: “…fue la mejor [refiriéndose a una vaca] de la tienta y me encapriché con ella, y para poderlo convencer a que me la diera le di 500 pesetas más” (Niño de Rivera, 2004, p.233). Esa primera compra consistió en seis vacas y dos toros que sirvieron de fundamento genético para construir una nueva ganadería.

Después, Antonio Llaguno viajó a España y permaneció tiempo en Sevilla para adentrarse en los secretos de la ganadería de Saltillo a través de sus vaqueros. El objetivo era comprar más vacas con profundo conocimiento de causa (Niño de Rivera, 2004). Lo que Bombita y don Antonio tenían claro es que el encaste del toro bravo mexicano tenía que proceder del Marqués de Saltillo. Los toros de esta estirpe “van dando mucho más de sí en acometividad y bravura, a paso y medida que les continúa estimulando” (Niño de Rivera, 2004, p.188).

El primer gran triunfo de San Mateo en el Toreo de la Ciudad de México fue el 23 de marzo de 1924. Rodolfo Gaona le bordó seis naturales de escándalo a Quitasol, un berrendo en cárdeno que había salido como primero de la tarde. A su segundo enemigo, Cocinero, bravo negro zaino, el Califa de León lo toreó superior. Gaona hizo un gesto que, según explica Niño de Rivera (2004), era algo inusitado en Rodolfo: sacar al ganadero –en este caso don Antonio Llaguno– a compartir la vuelta al ruedo. A raíz de ese triunfo, la ganadería de San Mateo comenzó su ascenso a la cúspide. En la siguiente temporada (1924-25) lidió por primera vez un total de 23 toros, entre ellos Lapicero con el que Chicuelo descubrió el temple y la posibilidad de ligar en redondo.

Chicuelo hizo cuatro campañas en México. Se presentó en 1924-25 (10 actuaciones). Fue esa la temporada en la que Rodolfo Gaona dijo adiós y Chicuelo se convirtió en un ídolo. Regresó en las temporadas 1925-26 (16 actuaciones), 1926-27 (12 actuaciones) y 1930-31 (7 corridas) (Univ_Deportes, 2007).

La corrida consagratoria de Chicuelo fue un mano a mano con Rodolfo Gaona y toros de San Mateo, el primero de febrero de 1925. Gaona recibió una cornada y Chicuelo se quedó con los 5 siguientes toros. El diario el Sol de México encabezó la crónica: “¡Eureka! ¡Eureka, señores! ¡A Chicuelo le ha salido su toro anteayer tarde, en su beneficio! Y no uno, sino dos, tres, ¡quién sabe cuántos! Una tarde seria, grandiosa, inconmensurable” (citado en Rodaballito, 1925, p.5).

El frenesí llegó con Lapicero, segundo de la tarde. El sevillano lo recibió con seis artísticas verónicas en los medios. En los quites vinieron gaoneras, seguidas de mandiles. Con la muleta, un natural estupendo y siguió otro colocadísimo, sin enmendarse, otro más y hasta cinco girando el toro alrededor del espada, sin despegar el hocico de la mágica franela, y luego el forzado de pecho. Enrique Guarner describe lo que sucedió después:

Chicuelo dejó que el toro se repusiera y siguieron otros cinco naturales, finalizados dignamente con el obligado de pecho. A continuación, con la derecha, todo tipo de pinturerías, afarolados, cambios de muleta, etcétera. El público ya no aplaudía, rugía, ebrio de entusiasmo. Manolo se dispuso a poner término a la escena, pero el concurso no lo dejaba. Se escuchó un grito: “Sigue toreando, por tu madre”, y el sevillano complació al público empleando los ayudados y de la firma. Finalizó con media estocada y dos descabellos. La ovación fue clamorosa, increíble y tres vueltas al anillo (Guarner, 1979, p.196).

Al día siguiente, el periodista Verduguillo encabezó su crónica con la afirmación: “Como toreó ayer ‘Chicuelo’ no habíamos visto torear nunca” (citado en Guarner, 1979, p.196). El escritor Renato Leduc decía que esa faena en donde había ligado pases por abajo y en redondo, retiró a Gaona de los ruedos:

Una tarde toreaba Gaona estupendamente a un toro de San Diego de los Padres por la cara a base de medios pases y cuando, a modo de desplante, se sentó en el estribo frente al toro, le gritó un espectador de sombra:

–¡Torea por abajo!…

Y un porrista cabrón de los que nunca falta, a aquel tipo amaricoinando la voz:

–Maeeeestro, dice el señor que sea usted tan amable de torear por abajo…

–Más como el clamor de la gente pidiéndole a Rodolfo Gaona que toreara por abajo y en redondo fue aumentando tarde a tarde, llegó el momento en que el Califa comprendió que había llegado la hora de la retirada (Leduc y Garambella, 1982).

Chicuelo se convirtió, entonces, en el primer español que fue un gran ídolo del toreo en México. Regresó a la temporada siguiente y realizó la gran faena a Dentista, también de San Mateo. Alternaba con Juan Silveti y el valenciano Manolo Martínez. El periodista Verduguillo relató así la faena de muleta:

El muletazo inicial fue un natural, siguió otro imponente por el temple y el valor derrochado y luego otro más, enredándose el toro a la cintura: ya estamos todos de pie. Imposible resulta seguir paso a paso la faena, porque el cronista se olvida de la obligación que tiene de anotar en su carnet los detalles y arrojando papel y lápiz, se dedica a gozar del espectáculo en toda su grandiosidad.

Chicuelo dando la vuelta al ruedo con Don Antonio Llaguno (Foto tomada de https://www.chicuelodinastia.com/copia-de-estocadas-mjm).

Confórmese el lector que tuvo la desgracia de no presenciar la faena con una ligera impresión de ella, condensada en cuatro adjetivos: valiente, elegante, sobria y clásica.

No hubo en el maravilloso muleteo un solo detalle de chabacanería, ni un desplante relumbrón, ni siquiera un tocamiento de testuz, ni tampoco vueltecitas de espaldas y sonrisas al público. No, lo que hubo fue mucho arte, mucho valor y mucha esencia torera. Lo que hubo fueron 25 pases naturales. Todos ellos clásicamente engendrados y rematados provocando con la pierna contraria, dejando llegar la cabeza del toro hasta casi tocar al lidiador y en ese momento, ¿me entienden, señores?, en ese momento desviar la cabezada mientras el resto del cuerpo del toro seguía su viaje natural y pasaba rozando los alamares de la chaquetilla. Y para qué decir más; imagínese el lector la faena más meritoria, la más completa en todos los sentidos, la más valiente en lo que respecta a la distancia entre el cuerdo del diestro y los pitones de la res, y se quedara corto. Yo juro que en los veinte años que tengo de ver toros, jamás me había entusiasmado como ahora. La frialdad con que ordinariamente contemplo la labor de los toreros se convirtió en una fiebre terrible. Aplaudí, grité, arrojé mi bastón, mi sombrero, mis guantes, mi pipa y como loco exclamaba: ‘¡Ese es el número uno!’ (citado en Guarner, 1979, pp.196-197).

A pesar de tres pinchazos le otorgaron las orejas y el rabo ante el clamor de los aficionados de la capital mexicana. Ese día nació el toreo en redondo, algo que, antes de Chicuelo, como lo afirma Alameda (1961, p.24), “no se había producido más que ocasionalmente, por excepción y sin conciencia clara de su alcance y significado, pero nunca como sistema, un sistema que habría de hacer época”.

El romance de Chicuelo continuó gracias a otras faenas con toros de San Mateo a las que también les cortó las orejas y el rabo: Pintor (26 de diciembre 1926), Duende (16 de enero 1927), Zacatecano (15 de febrero 1931). Los toros de San Mateo permitieron que Chicuelo toreara a la distancia de Belmonte, pero ligando naturales en redondo. Faena con una nueva arquitectura, que logró Chicuelo gracias al temple del toro mexicano. Años después, otras dos figuras españolas afirmaron que por el ritmo de los toros encaste San Mateo descubrieron el temple y alcanzaron la máxima dimensión de su toreo: Paco Camino y Pedro Gutiérrez Moya “el Niño de la Capea”.

Pase natural a Dentista de San Mateo (Foto tomada de https://www.chicuelodinastia.com/muleta-mjm)
Pase natural a Dentista de San Mateo (Foto tomada de https://www.chicuelodinastia.com/muleta-mjm)

La combinación de técnica y temple le permitieron a Chicuelo volver a España y, en Madrid, torear a Corchaíto. De esta faena hablaremos en nuestro próxima entrega. Por lo pronto esperemos que el recuerdo de las faenas de Chicuelo a toros de San Mateo, haga reflexionar a los actuales ganaderos mexicanos y los inspire a la crianza de un toro bravo, con movilidad y emoción como el que otrora coadyuvó a la creación de la faena moderna. De esta manera se podría romper la inercia que ha llevado a algunas de las llamadas ganaderías comerciales a la cría de un toro muy distinto al de San Mateo del siglo XX, un toro raquítico y desbravado al que algunos intelectuales han denominado el post toro de lidia mexicano (Reiba, 2017).

Publicado en Megalopolismx

A punto el encierro de Fernando Lomelí para la Plaza Mexico

La ganadería del saltillense Fernando Lomelí García, entrará por la puerta grande a la Plaza de Toros México, al ser anunciado un lote de seis ejemplares para la novillada del próximo domingo 30 de septiembre, dentro del serial Sueño de Gloria, Primer Nacional de Novilladas.

Este evento consta de cuatro carteles, el primero de ellos se realiza este domingo 23 de septiembre con 6 de la ganadería de Caparica, y enseguida vendrán los de Fernando Lomelí, que harán su debut en el coso más importante del mundo una semana después, luego de que ofrecieron un excelente juego durante la presentación que tuvieron en la temporada de novilladas en Guadalajara, Jalisco, el 1 de octubre del año anterior.

“Para nosotros es motivo de orgullo que nuestros novillos sean considerados porque ahora sí vamos a las ‘Grandes Ligas’ del toreo, estamos hablando de la principal plaza del país, eso habla del trabajo realizado y ante todo del empeño que ponemos para que cada toro tenga el temple, fortaleza y bravura necesarios para ser lidiados, los cuidamos y preparamos durante cuatro años”, señaló Manuel González Lomelí, nieto del fundador de la ganadería.

El responsable de la crianza de los ejemplares es Fernando Tohui Lomelí, quien se ha encargado de mantener vigente esta tradición de presentar astados de calidad y aunque en esta ocasión son novillos, hay bastantes posibilidades de debutar en la Temporada Grande de la Plaza México, tal y como lo han hecho otras ganaderías de la región.

“Nuestro orgullo es ver cristalizado este esfuerzo del ingeniero Fernando Lomelí hecho realidad, que sus ejemplares vuelvan a ser lidiados en eventos importantes; su ganadería tiene 40 años de funcionar, han sido lidiados por grandes figuras del toreo nacional, en ruedos mexicanos y ofreciendo excelentes actuaciones”, finalizó.

Los ejemplares:

No. Nombre

12 Cuarenta Años

13 Coahuilteco

39 Chamizo

18 Porvenir

17 El Contador

22 Filomeno

La ganadería…

Fecha de fundación: 1978 con 100 vacas y sementales de Corlomé se formó la ganadería.

Fundador: Fernando Lomelí García

Nota: En ese mismo año se agregaron 60 vacas de la ganadería Boquilla del Carmen y 3 sementales de San Antonio de Triana.

Por José Luis Dávila

Solo para Villamelones: Nacional de Novilladas en la Plaza México

Por Manuel Naredo.

La México ya no es lo que era, y cada temporada se empeñan en reafirmarlo. La México ya no parece ser la catedral del toreo mexicano, sino una plaza más, que a duras penas atiende las necesidades de los aficionados taurinos de una ciudad de varios millones de habitantes.

Si bien es cierto que en el mundo del toro siempre ha pesado más lo que se resuelve en los despachos, también lo es que los toreros, los buenos toreros, solían ganarse un lugar con base en sus resultados frente al toro. ¿Y qué mayor resultado en esta compleja profesión que la de salir por la puerta grande, cortar apéndices y ganar certámenes en tierras españolas y francesas?

Hace unos días se dieron a conocer los carteles de novilladas en la Monumental de Insurgentes, que se reducen a cuatro, pues el quinto será confeccionado con los triunfadores de las apariciones anteriores. En ellos solo se descubren tres jóvenes mexicanos que han dado la lucha en tierras europeas: André Lagravere, “El Galo”, Juan Pedro Llaguno y Héctor Gutiérrez, aunque los dos primeros están anunciados sólo una tarde.

A diferencia, Héctor Gutiérrez está colocado en los tres primeros festejos, y tanto Francisco Martínez como Roberto Román, partirán plaza en dos ocasiones.

Nada de los nombres de Diego Sanromán, Alejandro Adame, Isaac Fonseca, ni Miguel Aguilar, quienes han dado la cara por nuestro país en la Madre Patria, y lo han hecho lustrosamente. Aguilar, por ejemplo, fue el absoluto ganador del certamen “Camino a la Glorieta”; Sanromán ha despertado una evidente expectación, Adame y Fonseca han cortado orejas de manera insistente y contundente.

Seguramente habrá razones, o quizá excusas, para no contratarlos en el supuesto mayor escaparate taurino del país: el que están en temporada allá, en que alguno aún no debuta con picadores, o hasta el que otro está herido. Nada parece fundamento lo suficientemente sólido, sobre todo si, en contraste, Gutiérrez partirá plaza en tres de los cuatro festejos anunciados, y quizá podrá aparecer en el quinto.

¿O es que podrá creerse que los novilleros triunfadores en Europa puedan ponerle peros a viajar hasta nuestro país para cumplir un compromiso a todas luces importante para su presencia aquí? ¿O será, como decía, que ya el coso taurino de la capital mexicana ya no es lo que era y no tiene mucho caso?

De cualquier forma, viendo los carteles novilleriles anunciados por los empresarios de la México uno no deja de descubrir en su confección, al menos, pobreza, y hasta un toque de mediocridad. Y sí, es que la México ya no es, ni remotamente, lo que era. Hoy, ahí parece servir de poco el triunfar rotundamente. Hoy, ahí parece que lo que se desarrolla en los despachos es más poderoso que nunca.

Publicado en Diario de Querétaro

Ventura a la Santa María de Querétaro / Regresa a México tras 6 años de ausencia

Por Manuel Naredo.

Los propietarios de la Plaza de Toros “Santa María” de Querétaro han decidido retomar las riendas de este coso en la inminente temporada invernal y harán empresa en los festejos taurinos con la dirección de Nicolás González Aréstegui a partir del próximo 30 de noviembre, cuando presentarán un cartel con la destacada presencia del rejoneador Diego Ventura, quien regresa a nuestro país tras una ausencia de seis años.

Concluido el contrato de arrendamiento que los hermanos González mantenían con la empresa “Pal Toro” comandada por el empresario, ganadero y apoderado Pablo Álvarez Sáiz, conocido en el medio taurino como “Palillo”, han decidido retomar la tradición familiar y hacerse cargo del bello inmueble de la capital queretana, inaugurado en 1963, y donde Ventura cortó un rabo durante su presentación en México, el 25 de diciembre del 2010.

Es, precisamente, la corrida navideña, una tradición ininterrumpida desde la inauguración de la plaza, a la que pretende darle especial lustre la nueva empresa de la Santa María, bajo la conducción de Nicolás González Aréstegui, nieto de don Nicolás González Jáuregui, el visionario constructor del inmueble, e hijo de don Nicolás González Rivas, quien dirigió, por varias décadas, los destinos del que es uno de los más importantes cosos taurinos del país. Nico, como es conocido por sus amigos, prácticamente creció en la plaza, abrevando del conocimiento de su padre y de su abuelo.

Diego Ventura, por su parte, recientemente anunció su regreso a México tras seis años de ausencia, precisamente durante la temporada más exitosa de su carrera taurina, en donde alcanzó el histórico logro de cortar un rabo, el pasado nueve de junio, en la Plaza de Las Ventas de Madrid, después de más de cuarenta años de haberse dado un acontecimiento similar, y siendo el único caso de un rejoneador en lograrlo. Además de ello, el jinete cuenta en su historial con la impresionante distinción de haber ya salido en dieciséis ocasiones por la puerta grande de la llamada catedral del toreo mundial y está anunciado para torear en solitario en ese coso madrileño en la próxima Feria de Otoño.

Fuente: Diario de Querétaro