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Opinión: El animalista inhumano


Por Ignacio Blanco.

Hace un año que falleció Victor Barrio y hace unos días fue Iván Fandiño. También nos dejó en 2017 Adrián Hinojosa, un niño de 8 años, al que el cáncer interrumpió su inocente vida y cuyo deseo era ser torero. No puedo llegar a imaginarme el sufrimiento de unos padres enfrentados a la enfermedad y muerte de su hijo, azotados durante ese trance por los indeseables animalistas inhumanos, una nueva clase social que pretendiendo amor a los animales desean la muerte a los seres humanos.

Dijo Schopenhauer que el hombre, en el fondo, es un animal terrible y cruel, en referencia a que ese fondo queda oculto por la domesticación a que nos somete la educación recibida del entorno social en el que nos desarrollamos. Un entorno social que nos trasmite como pilar básico el respeto por los demás. El respeto a su vida y su integridad, pues el ser humano como ser social, requiere de la vida en comunidad para sobrevivir y desarrollarse. Una vida social que no puede basarse en la constante agresión para lograr objetivos personales, pues estos pueden ser más altos y se obtienen con un menor coste, cuando los mismos se logran mediante la colaboración voluntaria.

Este principio liberal, básico de nuestra civilización, parece no haber sido asumido por los animalistas inhumanos. Se extiende peligrosamente el deseo a la muerte del semejante para tratar de solucionar problemas o frustraciones personales, muy propio del darwinismo social, que estos fundamentalistas del derecho animal critican cuando se da en ámbitos no relacionados con el animalismo. La competencia entre especies ha desaparecido en el caso del ser humano y esta es la razón por la que el hombre evoluciona sólo contra sí mismo, pues no hay animal en el mundo que le plantee competencia alguna. Unos compiten por dinero, otros por fama, otros por alimento, otros por la defensa de los animales y en esta lucha, en algún momento, alguien rebasa la línea roja deseando la muerte del otro, símbolo extremo de competencia.

El ansia de protección de los animales y el deseo de que estos sean tratados dignamente es encomiable, pero sólo hasta el límite de la dignidad del propio ser humano. Algo que parece comienza a cuestionarse incluso en el ámbito penal, donde ya existen casos de condenas a penas de prisión por maltrato animal, algo que el propio Karl Marx consideraría una aberración. Esta extraña evolución del derecho penal de salón de té, podría llevar en breve a que se considere genocidio la actividad de los mataderos, que exista una policía local para constatar el trato que los hamsters reciben de nuestros hijos o se decrete el derecho a una renta social para palomas cuyo sustento no está asegurado en la ciudades actuales.

Vivimos una sociedad adormecida en una ensoñación de ausencia de dolor, esfuerzo o problemas, en la que nuestros deseos se convierten en necesidades y estas en derechos. Una sociedad en la que una lata de comida para gatos es más cara de una lata de atún para consumo humano. Una extraña sociedad que enloquece con sus animales domésticos a los que en ocasiones trata mejor que a sus propios hijos. Una sociedad que cree vivir un cuento de hadas, en la que como refiere Clarasó en su Asesino de la Luna «El ser humano es incomprensible para los otros seres humanos; solo algunos animales domésticos le comprenden. Pero estos no escriben sus memorias y no se sabe lo que piensan del hombre».

Es incomprensible como el supuesto amor a los animales lleva a algunos a ser peores personas. No hay sentimiento más despreciable que desearle la muerte a otro ser humano, pero el simplismo o la debilidad mental de estos indeseables, les lleva a aliviar sus frustraciones deseándole la muerte a un niño.

No soy aficionado al toreo, no lo comprendo, no disfruto con el espectáculo de la tauromaquia, asistí en una ocasión a una corrida y no me gustó, pero no me genera el completo rechazo que me producen las manifestaciones y actitudes de aquéllos, que considerándose amantes de los animales, le desean la muerte a otra persona y me produce asco cuando lo desean a un inocente niño de 8 años, que ni siquiera llegó a cumplir su sueño de ser torero.

Me pregunto quién respeta más al animal, ¿el torero o el animalista inhumano?. Esta pregunta sólo puede ser respondida desde la perspectiva del riesgo que asume cada uno en su propósito.

En este sentido, resulta evidente que es el torero quien respeta más al animal, pues es éste el que se expone a morir. No me imagino mayor respeto que ofrecer la vida en un propósito. Exponer tu vida, arriesgarte a no volver a besar a tus hijos, verlos crecer o amarlos, supone otorgar un poder al animal, que ningún animalista comprende. Supone elevar al Toro a la categoría de ser humano, cuando este puede acabar con la vida que presentas frente a sus astas. He tratado de imaginar que pretende el torero, y me resulta evidente que no es el hecho de la muerte del toro, si así fuera, no sería necesario exponer la vida en ello, bastaría con entrar en una finca con un fusil para lograr tal objetivo. Sin conocer a ningún torero, creo imaginar lo que lo mueve, es el propio hecho de exponerse a la muerte sin quererla, pero sin rechazarla, de experimentar la vida en ese hilo de tierra que la separa del avismo de la muerte, un territorio que pocos recorren, pero que se me antoja de una extraordinaria fuerza. En los entornos de seguridad en los que vivimos actualmente, en los que nadie asume ningún riesgo, todos los problemas han de sernos solucionados por otros, frente a esas aburridas vidas que parecen rodar todas sobre la misma huella, la tauromaquia se me antoja como uno de esos reductos en los que puede suceder cualquier cosa, hasta la muerte.

En el caso del animalista inhumano, resulta evidente que no respeta más al animal que el torero. El animalista inhumano no arriesga nada en su defensa. Su mayor esfuerzo es sentarse en el retrete y trolear desde una cuenta anónima de twitter con su iPhone anticapitalista, deseándole la muerte a un torero o a un niño. Si no arriesgas nada por la causa que defiendes ¿tiene esa causa algún valor, cuando el torero arriesga la vida en su lance con el toro?.

Son estos animalistas inhumanos, estos débiles mentales, los que en su incoherencia vital se oponen a la pena de muerte, dictada por un tribunal estadounidense, pero al mismo tiempo la desean a sus semejantes cuando son ellos el jurado de su propia causa animal.

Por otro lado, cuesta entender como pretenden estos animalistas inhumanos salvar al toro de lidia sin el toreo, pues estoy convencido de que estos animalistas inhumados no dedicarían un minuto al mantenimiento de estos formidables animales, salvo que sea con el esfuerzo y el dinero de otros.

En fin, como dijera Bertrand Russell «los animales son felices mientras tengan salud y suficiente comida. Los seres humanos, piensa uno, deberían serlo, pero en el mundo moderno no lo son, al menos en la gran mayoría de los casos» y los animalistas inhumanos nunca llegarán a serlo porque la vida de un ser humano nunca estará por debajo de la vida de un animal.

Publicado en Gaceta

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¿La Fiesta en Paz? Iván Fandiño: legado torero y denuncia post mortem


Por Leonardo Páez.

La muerte ha sido y sigue siendo el gran tabú de la humanidad, no obstante los esfuerzos de falsos demócratas, delincuencia organizada, narcos y autoridá para familiarizarnos con aquella, en forma real o en transmisión diferida. El propósito es el mismo: alimentar el miedo a la muerte, es decir, a la vida, para que deambulen, autorregulados, los vivillos y se estorbe a los valientes. 

La puntual no conoce suertes, embestidas, terrenos ni plazas. Llega y ya, cuando tiene que llegar, no cuando una lógica amedrentada supone que sea oportuno. Que los enfermos mentales –animalistas justicieros que se alegran por la muerte de un torero– sigan ladrando junto con los dueños del pandero taurino. A unos y a otros les falta conciencia de humanidad, comprensión de lo sacrificial, de volver sagrado lo ordinario y de llevar a cabo ofrendas apasionadas en afán de trascender. A taurinos y a antis les falta, sobre todo, grandeza de espíritu. 

Iván Fandiño, fallecido el sábado 17 de junio, tras perforarle el hígado un bravo bello rey de astas agudas, de nombre Provechito, del hierro de Baltasar Ibán, poseía una tauromaquia contraria al espíritu comodón de la época, empeñado en sustentar el arte de la lidia en una falacia: disminuir la casta y la tauridad del toro para que los toreros, artistas o no, toreen bonito, como si en ello pudiera sostenerse la emoción y el dramatismo del espectáculo. A Fandiño no le interesaba –y ese es su legado– torear bonito, sino enfrentar al toro sin adjetivos –como el codicioso que lo mató, como el lleno en su ejemplar encerrona en Madrid en 2015 con toros para toreros no para posturas–, por ello gustaba de fundirse con los astados y ofrecer una tauromaquia trascendente por comprometida. La estética de la ética, hoy postergada por casi todos en aras del toro bobo y repetidor. 

Por eso a Fandiño, sobrio y cabal en el trazo, lo relegó la tauromafia que detenta el dañino circuito del figurismo globalizonzo, el taurineo abusivo de los neoconquistadores del continente inventado, que se apropió del toreo para beneficio exclusivo de algunos, siendo frenado por figuras y empresas que hoy externan sentidos pensamientos. El desfile de pésames y esquelas tras la muerte del torero tiene un tufo de oportunismo, demagogia, cinismo o todo junto. Enrique Ponce, por ejemplo, escribió en Twitter: Ayer, hoy y siempre contigo, torero grande. 

Llenaste de orgullo y grandeza el toreo con tu pureza y verdad. Se oye bien, aunque en la realidad haya sido diferente. Matador de toros desde agosto de 2005, Fandiño confirmó en Madrid casi cuatro años después, en mayo de 2009. 

Triunfó en las principales ferias de España, en las plazas francesas, donde el exigente público torista lo tenía entre sus favoritos, y se presentó con éxito en cosos de Ecuador, Colombia y México. En nuestro país, donde somos hospitalarios pero malos aficionados, incluidos empresarios, ganaderos y comunicadores, a Iván Fandiño le sirvieron en Huamantla y Pachuca encierros tan terciados, que no faltó el indignado que lo tachara de Fraudiño, como si él hubiera escogido ese infamante ganado y no sus anfitriones. Pero en años recientes así semos: entreguistas con los de fuera y rigurosos con los de casa. Sin embargo, ¿sabe cuándo confirmó Iván su alternativa en la plaza México? Acertó: nunca. No era de la tauromafia. Entonces dejémonos de reproches a destiempo entre nosotros mismos, como ha sugerido un positivo.

Publicado en La Jornada.

Figuras ¡No hay! Por Bardo de la Taurina


En estos tiempos en que el cotarro esta tan confundido en la forma de evaluar a los toreros, valdría la pena reflexionar sobre si el toreo que bordaban matadores del ayer reciente como lo fue ‘El Pana’ fue tan excelso como para siempre recordarlos por ello, o si su recuerdo en gran parte esta apalancado en algo que no se compra ni con los brujos del mercado Sonora ni en la farmacia de Dios y que lo es la personalidad y el sentimiento ante eso cabría preguntarse ¿Es por eso que la torería mexicana está desde hace tiempo en un bache?, y si no contestémonos ¿cuántos toreros hoy en día gozan de personalidad y sentimiento?, y más aún ¿cuántos tienen ese toreo de arrebato que poseía el citado ‘Pana’? 

Y aquí tomo el tema de las escuelas pa’ preguntar ¿qué están haciendo las academias más allá de enseñarles a los niños y jóvenes el A B C de la técnica pa’ extraerles y pulirles esa personalidad a quienes la poseen?, dijo el ‘Pana’ que él se hubiera sentido más a su aire en los tiempos de los maestros Lorenzo Garza y Luis Castro ‘El Soldado’ sin duda porque su hebra era la personalidad, ¿o será que hoy se puede ser torero sin personalidad y sentimiento?, si esto es como parece, de lo que no queda duda es que estamos atravesando por una era donde salvo los aficionados de hueso colorado, la tolerancia y el conformismo, es lo único que está acarreando aficionados a la plaza ¿y el nuevo público al que se está tratando de atraer con eso de que hagamos afición? no nos engañemos ellos solo se acercan cuando un atractivo los jala, ¿Qué hacer?  

La solución la tienen los empresarios y es comprometerse con la fiesta verdadera y no seguir vendiéndonos cachondeos chatarras, con medios toros y toreros, que torean a medias sin sudar el terno, porque no les es necesario, pues saben bien que las empresas los van a volver a anunciar cobijados bajo la misión de hacer cada vez más productivo su negocio ¿Cómo? con toros tiernos y toreros ídem en lo monetario y es aquí donde esta pluma plantea ¿les convendría a los empresarios que hubiese una o dos figuras y un par de ídolos? Que cobraran en serio aún a sabiendas de que meterían muchísima gente a los tendidos, la respuesta sería no ¿Por qué? pues porque en ese momento el mango del sartén lo tendrían los toreros y eso no les convendría a la mayoría de los empresarios y solo por no dejar, recordar que ya hubo un figura en México que haciendo valer su jerarquía exigió que la empresa compartiera con los toreros los ingresos vía televisión…

El punto pudiese parecer desconcertante, ya que a primera vista la lógica nos diría que cualquier empresario soñaría con retacar su plaza hasta la azotea, pero vayamos a la realidad comenzando por preguntarnos ¿cuánto tiempo va a pasar pa’ que se pueda gestar un novillero que apunte al cante fuerte, al de excepción, al de rotundidad, al de escándalo? y sin comparar pero si tomando como punto de referencia a Valente Arellano ¿usted conoce alguno con ese imán de personalidad, de carisma, de percha, con esa hambre de triunfo que tenía el coahuilense, con esa inteligencia que le dio pa’ que se fijara en el apoderado más visionario y con mayor alcance de sagacidad que lo sigue siendo Adolfo Guzmán Zaragoza, por supuesto que hay novilleros entre los cuales saldrán algunos matadores de primera línea y los más, serán de esos que se ven con agrado y debo decir que veo un gallito hecho de oro de hoja que lo es Cristóbal Arenas ‘El Maletilla’, mas también tiene el camino más complicado de todos y lo es que comenzó desde niño y por ello en él está latente la posibilidad que su gusto y afición por la fiesta le pueda cambiar con la misma naturalidad que su voz tierna lo hará, en fin un solo caso fuera de serie entre cientos. 

Ya de matadores ni hablamos, porque no hay uno solo que se brinque los estándares, mas también hay que decir que de los de primera línea la canasta esta cuajadita, hay otro grupo de los asolerados o primeros espadas, que ciertamente es interesante, en los que pueden dar el estirón dos o tres y de los de nueva alternativa, un par y a otra cosa mariposa, con esos ingredientes ¡fuera mascaras! no hay poder de convocatoria y por eso los empresarios en muchas ocasiones no están invirtiendo en el toro de cuatro años y medio pa’ adelante y si a eso le sumamos que también en gran medida se está careciendo de imaginación a la hora de conformar carteles, pues la situación no es nada halagüeña y si en cambio realista pa’ los empresarios que piensan que con lo que hay da pa’ dar una fiesta no brillante pero si redituable, no pa’ hacerse ricos pero si como pa’ seguir en esto sea cual sea su interés u objetito y aunque parezca rarísimo, permítaseme que conozco por ahí a alguno (s) que su misión es ver por la fiesta.

En busca de un acuerdo nacional para rescatar la Fiesta Brava en México / Se vale soñar


Por Luis CuestaDe SOL y SOMBRA.

El sistema taurino en México ha dejado de ser desde hace unos años un generador de competencia que produzca nuevos toreros, con los que se aumentaría el numero de festejos realizados por todo el país y se fortalecería la variedad y el numero de aficionados que podrían acudir a las plazas de toros.

Algunos empresarios se han tardado en entender que estamos en un punto donde el aficionado cambió. Actualmente es un actor que está muy atento a lo que se hace adentro y afuera del ruedo. Las redes sociales potenciaron de alguna manera una nueva afición más empoderada ante el oscurantismo con el que operaban algunas empresas en el pasado.

Ante las exigencias de este nuevo aficionado exigente y crítico -que ha generado ruido hasta en las empresas tradicionales- estás han optado por fortalecer su oferta y la calidad del espectáculo qué ofrecen.

Y si bien ambas partes -afición y algunas nuevas empresas con jóvenes a la cabeza- tienen una versión mejorada sobre cómo producir el resurgimiento de la fiesta brava en México, es importante fomentar y apostar por el surgimiento de nuevos toreros.

Recientemente vimos cómo la empresa que maneja la Plaza Mexico fracasó en un serial en donde buscaban nuevos valores -reciclando toreros jóvenes y veteranos- a pesar de una fuerte campaña de promoción en las redes, en donde se comprobó que ni las redes ni las buenas intenciones son determinantes para hacer resurgir la ilusión en los aficionados, porque para que esto suceda hay que trabajar con un rumbo claro, es decir una ideología firme con la que el aficionado se identifique, además de mucho talento, afición y experiencia empresarial en las cabezas de la empresa y algo de suerte.

Uno de los mas graves problemas que actualmente podemos observar y palpar – ante el actual monopolio que maneja la fiesta- es ver como la libre competencia es historia, ya que cuando una sola empresa controla mas  del 50% de las plazas de primera categoría, esta termina por ofrecer una menor variedad de festejos que perjudica al sistema y al aficionado.

Las cifras registradas en la presente década son preocupantes en cuanto al número de festejos celebrados, ya que a pesar de ser uno de los principales espectáculos de masas, los números año con año bajan en comparación con el anterior.

El aficionado no puede influir en la gestión de las plazas, al menos que apueste su dinero y decida incursionar en la organización de algunos festejos como esta por suceder en “La Florecita”, pero tiene el máximo poder al decidir asistir o alejarse de las plazas cuando el espectáculo no es digno, ni acorde a lo que se paga en la taquilla.

Y aunque el futuro es incierto, algunas de las soluciones e ideas se pueden conseguir en un plazo mediano por medio de un plan de mercadotecnia entre sectores públicos y privados, en el que se fusionen el sector taurino, turístico, educativo y de aficionados para apostar por el futuro de la fiesta como un valor agregado en las nuevas generaciones.

Tampoco sería mala idea que la empresa que actualmente tiene monopolizado el sistema taurino, arrendará algunas de sus plazas para que otros empresarios pudieran gestionarlas y realizar festejos menores y mayores, cuando la empresa titular no célebre espectáculos en ellas.

Es de verdad urgente que los principales actores de la fiesta se unan en un mismo frente que defienda la fiesta, pero que también busquen soluciones para rescatar un bien cultural de México, que aunque se niega a morir, ha perdido la grandeza y la importancia que alguna vez representó para la sociedad mexicana.

Es lo que digo yo.

Twitter @LuisCuesta_

Plaza México: Resultados finales del serial “Sed de Triunfo” 2017

Comunicado –  Plaza México.
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Por medio del presente comunicado TauroPlaza informa a la afición que, dado que no hubo triunfador natural por trofeos durante el serial “Sed de Triunfo”, se ha decidido distribuir las corridas pactadas con las empresas que apoyaron este proyecto para la creación de nuevas figuras mexicanas de la siguiente manera: 

Fabian Barba: Aguascalientes (Feria) y Juriquilla, Qro. 

Juan Luis Silis: Huamantla, Tlax. y Gómez Palacio, Dgo.

Antonio Romero: San Luis Potosí, SLP y Zacatecas, Zac. 

Gerardo Adame: Aguascalientes (Feria) y Pachuca, Hgo. 

Agradecemos de antemano a la afición su apoyo, a la prensa por la difusión y a los empresarios por el interés en crear nuevas figuras del toreo.

Twitter @Twittaurino

@Taurinisimos 104 – Carteles Feria de San Marcos, Aguascalientes 2017. Cerrojazo en La México.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 7 de Abril de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Cuaresma 2017.

Análisis Encierro: 6 San Marcos, 6 para Fabián Barba, Pepe Murillo y Juan Luis Silis.

Análisis Primer Ciclo de Tauro Plaza México.

Crítica de los Carteles de la Feria de San Marcos, Aguascalientes 2017. Faena de Alejandro Talavante en Aguascalientes 2016.

Análisis Caso Espontáneo Aguascalientes.

Faena de Ángel Sánchez en Madrid.

Producción: Miguel Ramos (@migue_ramoss)

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 13 de Abril de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

El torero que hablo con Dios Por Bardo de la Taurina


En el marco de la expo – fotográfica titulada; ‘El Pana, por Brujerías’ de la autoría del comunicólogo y fotógrafo de talla mundial Emilio Méndez, la que se realizó en la sede de la Asociación Nacional de Matadores. La charla chipén formó parte de la tertulia denominada Tupinam… ¡Va! 2017 y en ella la chistera de los recuerdos sorprendió cuando los muy allegados al torero legendario Rodolfo Rodríguez ‘El Pana’ entraron en erupción y de su cráter neurológico salieron lengüetazos inverosímiles, como ese que narro el playboy Salvador Solórzano, quien fuera apoderado del toreador de toros y pulques, al que dijo un día lo encontró mientras el apizaqueño decía que estaba hablando con Dios y como la locura cunde en la tertulia, Miguel Cepeda ‘El Brecó’ aseguró que su compadre ‘El Tahonero’ ese día le había hablado (¿por el móvil?) pa’ decirle que en el cielo había corridas de toros, y que en la venidera él estaba anunciado; -Mi menda al ver preocupado al torero, pues le explique que eso del cielo ‘naiden’ ha probado que exista, como espuerta de corderos y que por obvias razones en el improbable caso de que existiera, si las almas puras van pa’ allá, pues los últimos que irían, serían su compadre ‘Pana’ y por supuesto él-.

Era noche de recuerdos, pero también de escuchar voces, las que en remolino agarran vuelo en lo que ha venido sucediendo en la plaza capitalina y como se debe de hacer el balance de un serial que la gente dice lo bautizaron acorde con los días cuaresmales, que no es lo mismo que cuaresmeños, pa’ esta pluma que hay quienes piensan es rapaz, la mini serie o feria desde que fue concebida ya venía debilucha en el embonar de los protagonistas de una de las especies con los de la otra o sea, los toros con los toreros, nunca iban a conectar o si lo hicieron, peor aún, porque entonces quiere decir que el atractivo fue nulo ante los gustos de los aficionados.

Oí que hubo toreros, que pa’ lo poco que torean, han estado más que cumplidores y que en premio a ello a los que les pusieron estrellita en la frente, o al mero triunfador, le (s) van a dar más corridas ¿oportunidades? En plazas de menos aforo como lo son cualquiera del territorio tricolor, pregunta o más bien aseveración, no hubiese sido infinitamente más lógico, coherente y natural, que a esos toreros los anunciaran desde ‘endenantes’ en plazas pertenecientes al mismo consorcio, en las que fueran ascendiendo y como resultados de sus triunfos pisar la más grande del mundo, además si dicen que esos toreros por alguna razón torean poco, pues con ese rodar llegarían más puestos a la Plaza México, ¿entonces por qué hacer las cosas al revés?, ante eso no nos quejemos y tomemos como lección (empresa) que sus innovaciones dieron como resultado, que la gente ande diciendo ese dicho de; ‘Árbol que nace torcido, jamás su rama endereza’.

Y al haber estado tocando este tema, hay que dejar claro que esto se da porque México esta carente de un torero (s) mandón (es), de figuras y los de primera línea están de alguna manera ligados con apoderados – empresarios y como diría mi abuela; Cuando no tienes el sartén por el mango pues el que manda es el abarrotero y no los de los huevos.

Y hablando de guisos diré; que el mango de la corrida en la capital embonaba en olla pozolera y pa’ guisarlo ahí estuvo el rey del pozole Juan Luis Silis, a quien si la empresa oficialmente lo avala como el mejor chef, pues desde ahora será el primer contratado para la Temporada 2017 – 2018.

Plaza México: Reiteran su torería Juan Luis Silis y Pepe Murillo ante lotes complicados

Una entrada lamentable para la última corrida de la feria de la Cuaresma.

Por Leonardo Páez.

Hay espectáculos diseñados por malos taurinos, quienes intentan rebasar a los antitaurinos en su prisa por darle la puntilla a la incomprendida y manoseada fiesta de los toros, en México y en otros países.

En la vigesimoprimera y última corrida de la temporada grande 2016-17 en la Plaza México –grande en peso, no en bravura–, que debió haber sido uno de los festejos más interesantes no de la temporada sino de muchos años, pero que a la postre echó a perder el ganado –buenas intenciones no matan criterio–, comparecieron tres toreros sobrados de cualidades pero relegados por el voluntarismo de unos, la ceguera de otros y lo nefasto del sistema taurino.

Alternaron el hidrocálido Fabián Barba –37 años de edad, 13 de alternativa y tres corridas toreadas este 2017–, el tapatío Pepe Murillo –30, nueve de matador y este año una sola tarde, la del domingo pasado–, auténtica revelación de la temporada, que luego de casi una década de alternativa, una lucha porfiada y un despliegue increíble de paciencia –la ciencia de tu propia paz–, después de que en más de dos décadas la anterior empresa no vio ni oyó a tan dotado torero, y el capitalino Juan Luis Silis –36, ocho y una corrida este año, pues triunfar en la México ya no es como antes–, tras poderosa y templada faena en la primera de estas funciones de oportunidad, luego de estar a las puertas de la muerte, volver a salirle a exigentes toros de José Julián Llaguno en Pachuca y triunfar, como sus compañeros de cartel, tras años de ninguneos y complejos de promotores sin visión pero colonizados. Se lidiaron reses del hierro jalisciense de San Marcos, bien presentadas pero indefinidas de estilo, escasas de bravura y sobradas de genio –mansedumbre defensiva–, que a la postre dieron al traste con la disposición de los alternantes. Volvió a acudir escaso público, tan gritón como ocasional, más bien atorado en el concepto de la lidia con figurines importados y toritos de la ilusión.

Sosería inevitable

Si bien Fabián Barba pechó con el peor lote, su voluntad y pundonor no bastaron para remontar las condiciones de sus enemigos, aunque en tandas cortas lograra meter en la muleta a su primero, geniudo, reservón e incierto, para agradecer en el tercio, y cayera inevitablemente en la sosería de su segundo.

Pepe Murillo se gusta en su tauromaquia y gusta a los tendidos. Decidido y fino, ante el soso, tardo y débil primero del hierro de Valparaíso –al que dejó lucido cuarteo Gerardo Angelino, agradeciendo en el tercio-, Pepe consiguió un trasteo sobrio y meritorio por ambos lados a fuerza de colocación y mando, con más valor, idea y sello que muchos que torean 25 tardes al año. Dejó un pinchazo arriba, es decir, sin aliviarse en el embroque, y varios descabellos que enfriaron a la gente. Pero con su segundo, con más recorrido y transmisión, repitió un gran quite por gaoneras muy quietas, bajando la mano de la salida, y con la pañosa reiteró el arte de sentir y hacer sentir en naturales ceñidos y sentidos apenas valorados por la asamblea. Tras pinchar, salió al tercio a agradecer una fuerte ovación.

Juan Luis Silis no tiene toro aborrecido. Con su primero, bello, castaño, sosillo, supo sobreponerse a las ráfagas de viento y consiguió tandas por ambos lados, y con el cierraplaza, el menos malo del encierro, estructuró en el centro del ruedo una inteligente y poderosa faena empañada con dos pinchazos, lo que no le impidió recorrer el anillo en aplaudida vuelta. En México hay muy buenos toreros desconocidos; faltan buenos empresarios que los hagan valer.

Publicado en La Jornada