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La FIT ya tiene carteles para Córdoba: Finito, Ponce, Roca Rey, El Juli, Morante y Ginés Marín, en el elenco

Enrique Ponce, con el presidente de la Sociedad Propietaria de la plaza de toros de Córdoba, Rafael Centeno - ÁLVARO CARMONA.Por F. J. Poyato.

Córdoba ya tiene carteles taurinos para la Feria de Nuestra Señora de la Salud. FIT Tauromaquia, la empresa concesionaria de la plaza de toros de Los Califas, está perfilando los últimos detalles para hacer públicos en breve los festejos de un ciclo que el año pasado pinchó en hueso en cuanto a su difusión y resolvió el balance taurino con pitos y palmas, lo que dejó bastante tocada a la afición.

Según ha podido confirmar ABC, se plantean cuatro festejos, una novillada, dos corridas de toros y el tradicional encierro de rejones para el domingo. Después de varias semanas de negociaciones, José Cutiño, el responsable de FIT Tauromaquia para Córdoba, puede presumir de adelantar la presentación de los carteles a casi mes y medio vista del ciclo del Mayo Festivo. El viernes 25 de mayo abrirá plaza Juan Serrano «Finito de Córdoba», que ha arrancado la temporada con muy buenas sensaciones después de su paso por Cabra y San Clemente el pasado fin de semana y a la espera de su comparecencia este sábado en el tradicional Festival a Beneficio de la Lucha contra el Cáncer.

Le acompañarán Julián López «El Juli», otro asiduo al ciclo cordobés, y el joven peruano afincado en Sevilla Andrés Roca Rey, que cerró una brillante actuación el pasado Domingo de Resurrección en Sevilla y ya compareció el pasado año en Los Califas rozando la puerta grande. La ganadería elegida es la de Daniel Ruiz Yagüe (El Carrizal). El coso de Ciudad Jardín vivirá en la jornada siguiente el otro momento cumbre. La ganadería que se lidiará será la de Juan Pedro Domecq. Los matadores que ha cerrado FIT son Enrique Ponce, José Antonio «Morante de la Puebla» y el diestro jerezano Ginés Marín.

Ponce, tras su exitoso paso por Fallas, mostró mismo su deseo e ilusión por poder participar en la Feria de Córdoba. En el caso de Morante, tras el anuncio hace menos de un año de que abandonaba de manera transitoria los toros, se trataría de una de sus primeras actuaciones tras la vuelta a los ruedos del sevillano -que ha prometido una ruta de 30 festejos en todo 2018 sin televisión-, en un coso donde hace dos temporadas cuajó una magnífica tarde que le permitió abrir la Puerta de los Califas ante el delirio de los aficionados. Por su parte, Ginés Marín viene de desplegar dos buenas tardes en Valencia y Arles, donde cortó una oreja. Para el domingo está previsto el tradicional festejo del arte del rejoneo donde es segura la presencia del rejoneador lisboeta Diego Ventura como principal atractivo del cartel.

Publicado en ABC

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Opinión: Tlaxcala, Morante y saltillos

Por Alcalino.

Lo de Tlaxcala, el sábado por la noche, fue un desborde de sensibilidad. De cuando las corridas tenían misterio, los aficionados paladar y los toreros personalidad. La torre de adobe de San Francisco y la luna llena –es decir, la eternidad– presidieron un festejo de detalles torerísimos, casta auténtica –nadie en su sano juicio, con setenta años encima, se arrima como se arrimaron los tres– y emociones entrañables. Nadie se acordó de las faenas interminables ni de burreles idénticos en su mansa pasividad. Triunfó el toreo.

Por eso la gente paseó en hombros a Miguel Villanueva, Raúl Ponce de León y Rafael Gil “Rafaelillo”. Y les gritó ¡Toreros! con más fuerza y convicción que nunca. Y hubo lágrimas de alegría y de nostalgia en rostros jóvenes y viejos.

Morante, televisión y tancredismo. Una vez más, Morante de la Puebla se apresta a reaparecer vestido de luces. Será en la feria de Jerez de la Frontera, el 12 de mayo. Pero antes, se sometió a una entrevista en la que expuso puntos de vista tan originales como, seguramente, debatibles. No se tentó el corazón para consolar a quienes lo añoran expresando que “deberían estar agradecidos de que no me haya ido del todo”. Por su parte, él no extraña en absoluto partir plaza en la Maestranza el domingo de Resurrección. Tampoco estará en la feria de abril. Sí en septiembre, para la sanmiguelada. Mas no por eso deja de ver corridas. Tomarle el pulso a la temporada. Dar fe del estado del arte.

Televisión. Como José Tomás, se negará en lo sucesivo a participar en corridas televisadas. “Entre los beneficios y los perjuicios de la televisión ganan los segundos”, dice. Y se explica: “No es buena la actual forma de retransmitir, con expertos que están todo el tiempo queriendo descifrarlo todo, yendo muchas veces por delante de lo que ocurre; ya no se mantiene ese respeto, ese misterio que tanto me atraía cuando de joven veía corridas por televisión… Es como si los comentarios de ahora se quisieran equiparar a los de los partidos de fútbol. Y eso no tiene sentido, acaba con la intimidad que necesita quien está viendo la corrida en su casa… A mí, como a Curro Romero, me gustan los comentaristas del tenis. Cuando saca un jugador, silencio. Cuando acaba la jugada, se habla… Se ha querido magnificar el contenido de los comentarios y el toreo es mucho más serio que toda esa farándula” (El Mundo, 21 de marzo de 2018).

Tales apreciaciones me trasladan a los orígenes de mi afición, cuando Paco Malgesto y Pepe Alameda –por radio y televisión– exaltaban tal vez en exceso lo que acontecía en el ruedo. Pero sin abusar de consideraciones técnicas –atinada pero discretamente apuntadas por Alameda– ni anticipar lo que se les podría hacer o dejar de hacer a los toros. La actual saturación analítica –también presente en escritos taurinos– es una de las causas de que el aficionado se haya vuelto no sólo fríamente puntilloso sino con frecuencia despectivo hacia los toreros, situación muy marcada en España, no en México, donde lo han alejado de las plazas motivos más poderosos que las teletransmisiones.

¿Arte de birlibirloque? En su juventud, coincidente con la que después sería considerada la edad de oro del toreo, José Bergamín se decantó resueltamente por Joselito El Gallo y contra Juan Belmonte. Los fundamentos de esa postura están en “El arte de birlibirloque”, donde pondera la movilidad sobre la quietud y la rapidez sobre la lentitud, entre otras “virtudes clásicas” contrapuestas a los “vicios modernos” del belmontismo, criterios de los que sin embargo abjuraría a la larga (en “La música callada del toreo” hace apología de Curro Romero y Rafael de Paula como presuntos herederos del arte genial del trianero).

Viene a cuento lo anterior porque Morante, en la citada entrevista, finca su enésimo retorno, tras cerca de un año de su último alejamiento, en el deseo de “darle un aire más fresco al toreo, con movilidad alegre y lejos del tancredismo que ahora domina… El toreo pasa por unos momentos demasiado estáticos, preconcebidos y aburridos. Me gustaría darle la vuelta a todo esto… Es un misterio y una maravilla que se debe observar y sentir, no intentar descifrar”. (ídem). ¿Cómo el sábado en Tlaxcala?

Tan radical declaración de intenciones no contradice, por cierto, la trayectoria estilística del de Puebla del Río. Un torero que no se parece a ninguno, pero que gusta de remarcar esa singularidad salpicando su arte con guiños de otros tiempos –aflamencados giros que remiten al feo pero famoso molinete belmontino, pases de pecho “alzando el brazo al techo”, que diría el poeta, en implícito homenaje a los años 20 y 30 del siglo pasado, recortes sobre piernas para muy toreramente dejar en suerte al animal…–. Claro que el encanto de tales reminiscencias no está tanto en ellas mismas como en su contraste con el resto del cuadro: la maravilla de su verónica –de las más hermosas de todos los tiempos por temple, mando, plasticidad y precisión–, su manera de avanzar hacia las afueras mediante muletazos de trinchera y de la firma de geométrica finura y, por supuesto, su mágica forma de ligar el toreo en redondo, sobre todo con la zurda, tan alejada de los robapases al uso. Mensaje dirigido a quienes no acababan de entender esa rara mezcla de ajuste y estética claramente contemporáneos con ramalazos de una tauromaquia escapada de épocas y conceptos remotos.

Lo del tancredismo, en cambio, parece una censura, no tan velada, al novedoso impulso que traen toreros como Andrés Roca Rey, que está demostrando que es posible dar una vuelta más a la tuerca de la quietud, y representa un peligro cierto para sí mismo y para el resto del escalafón, dentro de ese contexto de frialdad y desorbitada exigencia en que han derivado los excesos de tecnicismo en el ruedo y en el relato.

Obsérvese que, en España, la crítica más ligada a determinadas figuras empieza a mostrar reservas ante el estilo del peruano, a ponerles sordina a sus éxitos y a fustigarlo o ningunearlo cuando no llegan.

Lo indudable es que, sin Morante de la Puebla, el toreo parece más monótono y opaco. Y que su reaparición debe ser bienvenida. Casi tanto como lo sería la de José Tomás.

Casta imperecedera. ¿Posee el tiempo vasos comunicantes? El toro, leitmotiv de la Fiesta, dice que sí. Y lo dice con los argumentos irrefutables de la presencia arrogante, la casta brava y la picante nobleza. El Domingo de Ramos, Victorino Martín envió a Las Ventas un encierro de su exclusiva marca y un tercer toro –cárdeno arromerado, veleto, precioso de hechuras– cuya impresionante forma de humillar y seguir los engaños en ningún momento dejó de exigir muy buen pulso y mucho toreo por parte de Saúl Jiménez Fortes. Ese toro era casi un clon del quinto de San Mateo para una encerrona de Fermín Espinosa “Armillita” en El Toreo hace la friolera de 74 años. Fue el 20 de febrero de 1944, se llamó “Desertor” y su fiera aspereza puso a prueba la maestría del coloso de Saltillo, diestro poco grato al ganadero Antonio Llaguno, que se propuso amargarle la tarde con un hato escogido muy a propósito. En vano, porque “Armilla” salió de la plaza en hombros.

Aquí tiene el lector estas fotografías de ambos astados para que mire y compare. Tanto “Armillita” como Jiménez Fortes torean en redondo sobre el pitón derecho. Más fiera la embestida del sanmateíno, más humillada y pastueña la de Victorino, que se fue sin una oreja al destazadero. Pero, sobre todo, impresionante la semejanza entre los astados, saltillos legítimos los dos. Y un dato sorprendente más: Fortes consiguió alargar el viaje de “Mucamo” mediante la técnica muletera que utilizaban para sacar partido de numerosos sanmateos los ases de la baraja nacional en la época de oro nuestra: esperar al toro con la sarga a la altura casi de la pierna de la salida –es decir, sin “enganchar adelante”, como ahora se usa e incluso se exige–, para embarcar, conducir y alargar la embestida hasta la consumación del pase. Mando más acentuado en Fermín porque así lo demandaba “Desertor”, mayor desmayo en Saúl, a tono con la suavidad del victorino. Por cierto, esa faena de Jiménez Fortes quedó como muestra de un valor, una clase y una sabiduría torera dignas de mejor suerte. Toreando así, este malagueño –tan castigado por los toros y por las empresas– tendría que figurar en las ferias de postín al lado de los mejores.

Publicado en La Jornada

Morante: “La afición debe estar agradecida porque no me haya ido”

Morante: “La afición debe estar agradecida porque no me haya ido del todo”

El genio de La Puebla se sincera: dice no tener ningún trauma por no estar anunciado el Domingo de Resurrección en Sevilla y se reafirma en su circuito de 30 tardes sin televisión para la temporada 2018.

Por CARLOS CRIVELL.

Acude a una entrega de premios vestido de forma casi convencional. Chaqueta gris azulada, corbata naranja y pantalones rojos. Tan convencional que ahora solo luce unas enormes patillas, casi barbas, pero que respetan la barbilla. Le acompaña Pepe Luis. Atiende a todos; más que a nadie a un grupo de chavales de la Escuela Taurina de Sevilla que buscan la foto con el maestro. José Antonio Morante Camacho, Morante de la Puebla, abrió el fuego de su palabra en el agradecimiento. Habían leído los motivos por los que recibía el trofeo ‘a la mejor lección taurina’ de la pasada Feria de Abril. “Os lo agradezco. Habéis entendido bien mi mensaje y mi manera de estar en la plaza”. Y habló de torería, “que es lo que distingue al toreo de cualquier otro arte”.

En la conversación posterior se le preguntó por este tiempo sin torear en público; por una primavera sin Sevilla en el horizonte. “Este tiempo sin torear, ahora cuando se acerca el Domingo de Resurrección, es para pensar y me hace dudar mucho de mí y de hasta dónde quiero llegar. Estoy pendiente de lo que pasa en la Fiesta, de las corridas de las primeras ferias. Todo ello me ofrece una perspectiva sobre cómo están las cosas y sobre lo que yo quiero hacer. En el plano físico, está claro que estoy más tranquilo que otros años”.

¿Nota que la afición le reclama en las plazas?

Sí, sí; noto que hay aficionados que me están esperando. Y lo llevo bien, al menos no me hace doblegarme. Entiendo que es una responsabilidad grande, pero por otro lado la Fiesta necesita de la torería y del misterio, y creo que soy un representante adecuado para llevarlo a cabo.Sin embargo, muchos le acusan de abandonar a la Fiesta en estos momentos.No es fácil. El toro es muy duro. Yo tengo ya un recorrido y aunque ahora los toreros duran mucho más que antes, no es agradable estar continuamente jugándote la vida ante los toros y ante un público que, a veces, hace mucho daño con sus exigencias. Eso hay que superarlo, pero no es fácil. La afición debe estar agradecida porque no me he ido del todo.¿Es definitiva la fecha del 12 de mayo para la vuelta?El regreso será en Jerez el 12 de mayo. Y después hay más corridas en Valladolid, Brihuega, Santander, Sanlúcar de Barrameda, las de Sevilla en septiembre. Como vuelvo después de Sevilla y no voy a Madrid, todo está más relajado.

¿Era preciso cambiar de apoderado?

Soy culo de mal asiento. Me motiva a veces cambiar de apoderado. Era el momento de cambiar. Lo mismo que llegará el momento de cerrar una página y dejarlo todo en suspense.

¿Qué temporada quiere hacer en 2018?

Quiero torear unas 30 corridas de toros este año. Son las que hay, porque si toreo más me tendría que meter en muchos berenjenales¿Por qué no quiere televisión en sus corridas?Lo he pensado durante mucho tiempo. Entre los beneficios y los perjuicios de la televisión, ganan los segundos. El toreo es misterio. Con la actual forma de retransmitir, tan dicharachera, con gente tan experta que están todo el tiempo queriendo descifrarlo todo, yendo muchas veces por delante de lo que ocurre, creo que todo eso no es bueno porque no se mantiene ese misterio que siempre he apreciado en lo que yo veía de joven en la televisión. Se ha desvirtuado mucho. Los comentarios se quieren equiparar a los de los partidos de fútbol, y eso no tiene sentido porque acaba con la intimidad que necesita quien está viendo la corrida en su casa. Curro Romero decía que le gustaba el público del tenis. A mí me gustan los comentaristas del tenis. Cuando saca un jugador, silencio. Cuando acaba la jugada, se habla. Se ha querido magnificar una alegría popular en los comentarios y el toreo es mucho más serio que toda esa farándula. No estoy a favor de la farándula.Pero la televisión es necesaria. En una gran servicio para la afición.Me gustaría que la televisión se acomodara más a la realidad. No me gusta que se televisen feria completas muy largas. Hay que crear acontecimientos y hacerlo con corridas muy especiales, como se hizo siempre. Y que conste que el canal Toros es para aficionados que pagan para verlo, que hacen una labor conjunta muy buena, pero aprecio que se manosea mucho el festejo. Es mi opinión.

¿Hacia dónde va su tauromaquia?

Me gustaría captar a Joselito El Gallo. Pero lo más difícil es seguir a Joselito El Gallo. Mi meta sería parecerme a José cuando salía a torear. El toreo pasa por unos momentos demasiado estáticos, preconcebidos y aburridos. Me gustaría darle la vuelta a todo aquello que se puede intuir. Es un misterio y una maravilla que se debe observar y sentir, no descifrar.¿Siente no torear en Resurrección en Sevilla?No estoy en Resurrección, pero no estoy por ello muy apenado. El torero sale a jugarse la vida y repito que no es fácil torear. Decía Belmonte que si los contratos tuvieran que hacerse en un patio de cuadrillas no se firmaría ninguna. Después de una tarde de triunfo se firma lo que te pongan por delante. En mi caso el año pasado no hubo un triunfo grande en Sevilla, así que no soy el más oportuno para firmar ese tipo de corridas. Veo la dificultad. Que no se piense que estoy abrumado por no torear en Sevilla el Domingo de Resurrección. Prefiero disfrutar como aficionado y seguir con mis pensamientos sobre lo que quiero hacer en las plazas. Ya en septiembre, con el rodaje de la temporada, será otra cosa.

¿Habrá este año corridas junto a José Tomás?

Se habla mucho, pero la realidad es que no hay nada ahora mismo. De José Tomás no tengo ninguna noticia. Eso me dice Manolo Lozano. Hubo comentarios sobre corridas con José Tomás y Pepe Luis, pero fueron simples especulaciones.Me dijo en cierta ocasión que no quería irse del toro sin matar seis toros en Sevilla. ¿Cuándo será el momento?Paula me dijo a mí que no se quería ir de los toros sin matar uno bien. Lo de los seis toros se queda, de momento, en la intención. No me he sentido bien nunca al matar seis toros. Es difícil que los toros que ayuden en esas corridas. No sé, no son corridas de mi agrado ahora mismo.¿Qué quiere aportar en su vuelta este año?El deseo es abstracto en mi mente, pero me hace falta la ayuda del toro. Mi intención es darle un aire más fresco al toreo, con movilidad alegre y lejos del tancredismo que ahora domina en la Fiesta.

Y se acaba la charla realizada en el marco solemne del Salón de Carteles de la Maestranza, rodeado de las pinturas que han anunciado las ferias, tan modernas, tan contestadas, pero que son el marco para la charla con el de La Puebla. Antes de marcharse, otra vez los chavales vuelven a pedirle fotos. Nadie se quedó sin ella. Morante, relajado, al alcance de todos.

Publicado en El Mundo

Morante y su “ya dormirá usted”

Publicado por Rosario Pérez.

Qué difícil es hablar de toros y de toreo. Y qué difícil es escuchar. Pero qué sencillo y mágico resulta cuando alguien lo tiene y lo explica con la palma de la mano, cuando se descubre lo que los sentidos y la sensibilidad advertían, que sobre adelantar la muleta y bajar la mano hay mucho tópico, que en el toreo, como en el amor, ni todo es por abajo ni hay que dar la murga, y que la torería y la naturalidad… ¿Eso? ¡Eso es cosa fina!

Como fina y natural, con su enjundia de aquí y de allá, fue la conversación sobre toros y toreo de Morante de la Puebla en una inolvidable velada en el X Premio Taurino ABC. El torero que profundiza en la historia de la Tauromaquia y lee a Gregorio Corrochano separó lo natural de lo falso y artificioso, como el apóstol el trigo de la paja. Su palabra alumbraba como pepitas de oro, resplandecía como la peseta -“la moneda buena”-, y nos desveló con su verbo y su gesto el porqué de algunas emociones. No sabemos si será cierto eso de que se torea como se es, pero, definitivamente, se torea y se es como se siente.

Dejó escrito el cronista al que lee Morante que si no hay vocación, no hay periodismo, aunque se escriba en los periódicos. Como tampoco hay todas las tardes arte en el ruedo, aunque se toree (o se intente). Y dejó escrito Corrochano que cuando hay periodismo el lector se olvida del desayuno que está tomando, porque la noticia es más importante que el comer. “Este es el periodismo: dejar en el aire suspenso el tenedor o la taza de café, porque el lector no puede apartar la vista del periódico”. “Ya comerá usted”, venía a decir.

En la madrugada de ABC nadie apartaba la vista ni el oído del genio de La Puebla del Río. Sus sentencias y sus silencios eran más importantes que el dormir. En la madrugada de ABC había un torero. Y se notaba: Morante dejó en suspenso el sueño. “Ya dormirá usted”, que diría el Premio Mariano de Cavia. Y si Morante escribe como torea, habla y siente, que se prepare el escalafón de aspirantes al gran premio de Periodismo.

Fuente: ABC Blogs

“Elogio y refutación de la quietud” …y la ausencia

Por Jorge Mario Galván.

ELOGIÓ A LA AUSENCIA

En días pasados he tenido la oportunidad de leer el libro de Antonio José Pradel Rico “Elogio y refutación de la quietud” un ensayo sobre la expresión de la tauromaquia de Morante de la Puebla y José Tomás, en su ensayo hace un profundo análisis del discutido tema de la quietud en el toreo y recalca algo que nos hace sentir la ausencia en los carteles del de la Puebla del Río y Galapagar, y como no sentirla después de las enormes últimas tardes de las dos figuras en la Plaza México, en el aniversario de hace un año de Morante y la de Tomás el pasado 12 de diciembre. El autor expresa en mucho su concepto sobre los grandes escribiendo “José Tomás, el torero de valor con más arte en la reciente historia de la tauromaquia. Morante, el torero de arte con más valor que recuerdan los aficionados” su ausencia una voluntaria y otra manejada a placer y administrada es notoria en los carteles, esperados tanto el regreso ya anunciado y el siempre esperado de ver colgado en el cartel del otro del consiguiente “no hay billetes” la magnitud de la influencia de ambas figuras en el toreo actual tiene que ser vista de una forma más profunda, esta influencia ha repercutido en jóvenes toreros tanto matadores como novilleros que apuntan un futuro promisorio, por esto este elogio a su ausencia y la expresión de la admiración a su influencia.

En días pasados falleció el ganadero de Barralva Don Luis Álvarez Bilbao, Don Luis junto a su hermano Ramón fundaron la ganadería en el Rancho “El Raspiño” Mpio. de Santa Rosa, Jáuregui en el Estado de Quéretaro en la década de los 90, descanse en paz.

LA ANÉCDOTA

Aunque en menos volumen en la actualidad las supersticiones son famosas en el mundo del toro, hoy dedico esta anécdota al matador Manolo Mejía en el aniversario de su confirmación de alternativa y quien vistió en una de sus mejores tardes un terno en amarillo y plata de la sastrería de Justo Algaba, los ternos en amarillo causan escozor entre los alternantes por considerarlos de mal farío, el Maestro Mejía lo vio puesto al carismático Jesulín de Ubrique en una corrida en Valencia en la que alterno con Emilio Muñoz quien estuvo por demás incomodo, el matador Mejía comento en alguna ocasión que al igual que a otros toreros el tono del vestido le causo incomodidad, pero al ver el triunfo de Jesulín pidió al sastre uno idéntico.

LAS EFEMÉRIDES

Un día como hoy de 1612 el Rey Felipe III de España otorga el privilegio de celebrar corridas de toros en plazas cerradas con lo que se da origen al concepto de las Plazas de toros. En 1800 muere en Madrid el celebre matador sevillano Joaquín Rodríguez “Costillares”, en 1907 se doctora Vicente Segura en la antigua plaza México recibe la alternativa de Antonio Fuentes y de testigo Ricardo Torres “Bombita”, en 1929 el orfebre tapatío Pepe Ortiz ejecuta por primera vez el quite por las afueras en el Toreo de la Condesa, en 1963 gran faena de Paco Camino de orejas y rabo a “Novato” un toro de regalo de la ganadería debutante de Mariano Ramírez, es tarde en el cartel los ya desaparecidos Juan Silveti y Alfredo Leal En 1956 nace en la Cd. de México el matador José Lorenzo Garza, hijo del “Ave de las tempestades” Lorenzo Garza Arrambide.

En 1980 en un cartel pleno de arte confirma en la Plaza México Rafael de Paula de manos de Curro Rivera y de testigo César Pastor, el toro de la confirmación fue “Caramelo” de Jesús Cabrera. En 1981 fallece en el ganadería de Coaxamaluca el matador Jorge “El Ranchero” Aguilar, en 1985 confirmación de Manolo Mejía en la México de manos de Antonio Chenel “Antoñete” y de testigo el maestro Eloy Cavazos.

En 1991 en una tarde lluviosa se registra un lleno para la historia de la Plaza México ocasionado por un cartel con matadores mexicanos, en el Mariano Ramos, David Silveti y Jorge Gutiérrez en esa fecha la ganadería de La Gloria obtuvo su cartel y vaya de que forma, el gigante de Tula corto las orejas y el rabo de “Consentido”, el Rey David una oreja a Presumido y el torero charro dos orejas al toro de regalo “Miracielo“.

LAS FECHAS

Hoy en León, toros de Villa Carmela para la segunda de feria con Joselito Adame, Sergio Flores y Ginés Marín, mañana Tetepango, Hidalgo mano mano de José Mauricio y Angelino de Arriaga con toros de Atlanga, en Villa Hidalgo, Jalisco Pablo Hermoso de Mendoza, Israel Telléz y Antonio García “El Chihuahua” con toros de San Isidro y Medina Ibarra, en León novillada con Arturo de Alba, Diego San Román y Héctor Gutiérrez, novillos de San Martín.

En la Plaza México Arturo Saldívar, Juan Pablo Sánchez y Ginés Marín con ganado de Fernando de la Mora.

PUNTILLA

El día de ayer falleció en a Cd. de México el matador de toros Ricardo Balderas, miembro de la familia taurina encabezada por el “Torero de México” el matador Alberto Balderas, Don Ricardo fue además banderillero, Juez de Plaza y Asesor en la Plaza México, un abrazo para Paco su sobrino y familia residente en nuestra Ciudad. ¡Hasta la próxima!

dr_jorgemgalvanz@hotmail.com

PUBLICADO EN El SIGLO DE TORREON

Torero, una profesión acosada

Manuel Díaz «El Cordobés» presentó las campanadas de Nochevieja a pesar del intento de boicot de Equo – ÁLVARO CARMONA.

Los actuales ataques al mundo de la Tauromaquia pretenden menospreciar sus valores.

Por Lorena Muñoz.

No hace tanto tiempo que Jesulín de Ubrique anunciaba un conocido cacao para el desayuno. Ni que El Juli fuera imagen de un modelo de coche con nombre de una de las islas donde ahora se empeñan en aprobar leyes en contra de los toros. El Tribunal Constitucional anula estos intentos pero pocas cosas se mueven en las voluntades de quienes atentan contra la libertad y el derecho de los aficionados y profesionales de la Tauromaquia.

Al contrario de lo que ocurría con estos dos toreros, ahora no son pocas las marcas que no quieren relacionarse ni posicionarse a favor del mundo taurino. Ocurre con algunas firmas españolas aunque con honrosas excepciones. Cayetano ha prestado su imagen a Loewe además de a Armani. José María Manzanares, al que hace tan solo unos días han llamado asesino por encarnar al rey Baltasar en la cabalgata de Alicante, lo ha hecho para Dolce & Gabana aunque algunas firmas «huyen» de todo lo que sea taurino por temor a boicots o campañas que perjudiquen sus marcas, ya sean comerciales o personales.

Miguel Ángel Perera lo comentó en el homenaje por el 90 aniversario de la Generación del 27 que fue un rotundo éxito con la presencia en la foto histórica del Ateneo de Sevilla de personalidades del mundo de la música, la literatura o el deporte. «Los intelectuales y la sociedad se han alejado de la Tauromaquia. Hay quien siendo aficionado no quiere manifestar que siente respeto y cariño por este mundo». Él mismo abandonó las redes sociales víctima del acoso. «Cualquiera se cree con el derecho a opinar sobre ti e insultarte», lamenta el extremeño.

El movimiento antitaurino y animalista ha encontrado un fiel aliado en la política. El objetivo parece ser buscar notoriedad y atención. Politizar los toros. Y cualquier oportunidad es buena. Uno los últimos objetivos de los enemigos de la tauromaquia y de los toreros ha sido Manuel Díaz «El Cordobés». Cuando fue designado para presentar las campanadas de Nochevieja no tardaron en poner en marcha una iniciativa para tratar de impedirlo. ¿El motivo? Ser torero.

Los toros son el segundo espectáculo de masas, superado sólo por el fútbol

Esa era la razón de Equo Andalucía para recoger firmas a través de la plataforma Change.org con la petición «Que las campanadas no las dé un torero». El popular diestro no quiso hacer declaraciones «para no dar publicidad y relevancia a una iniciativa intolerante e incomprensible» que alcanzó poco más de diez mil firmas. Puestos a comparar es una cifra bastante inferior a la que acude cada tarde a ver una corrida ya que, según los datos del Ministerio de Cultura, los toros son el segundo espectáculo de masas, superado sólo por el fútbol, y cada año millones de personas acuden a las plazas de toros.

El recién nombrado presidente de la Fundación del Toro de Lidia, el ganadero Victorino Martín, emitió un comunicado agradeciendo a Joaquín Durán, director de Canal Sur, que «no cediera a las inaceptables presiones», recordando que «la tauromaquia es cultura, declarada Bien de Interés Cultural» y que Equo «ha pretendido ejercer una censura cultural inadmisible contra un andaluz muy reconocido por la única razón de que no le gusta su profesión».

El Cordobés no era ajeno a estas polémicas en mayo de 2017 sufrió el acoso de los animalistas por formar parte del cartel del regreso de los toros a la localidad sevillana de Dos Hermanas. A pesar de las presiones, el festejo se celebró. No corrió la misma suerte el anunciado en el mes de enero en Alcalá de Guadaira. Las presiones y las amenazas pudieron con el festival promovido por la Hermandad de los Gitanos que recibió mensajes que apuntaban a dañar a sus imágenes Titulares si seguían adelante con la iniciativa.

De héroes a villanos

Así están las cosas para los profesionales y para quienes se declaran taurinos. Hasta no hace mucho los toreros eran personas admiradas y respetadas que representaban una serie de valores para la sociedad. En la actualidad, ocurre justo lo contrario. Un sector intenta cambiar esa imagen positiva de la tauromaquia e imponer su criterio sin tener en cuenta que se trata de un espectáculo legal y regulado. Los ataques a la Fiesta tienen múltiples y variadas formas. A Francisco Rivera lo denunciaron ante el Defensor de Menor después publicar una foto en Twitter toreando con su hija en brazos. Manuel Escribano invitó a los niños de un colegio su pueblo de Gerena a asistir a la corrida pinzoniana y Ecologistas en Acción alzó la voz en contra de la propuesta. «Nadie puede prohibir a otro que ejerza su derecho a ir a los toros. Es una absoluta falta de respeto, además de absurdo y ridículo que se intente suplantar y comparar a los animales con las personas», lamenta.

En este mismo sentido se expresa el abogado Joaquín Moeckel que defendió a Morante de la Puebla en la denuncia que presentó ante el activista Peter Jansen por llamarlo asesino. «Morante ha sido el único que ha puesto una querella criminal por este motivo. La sentencia ha permitido saber quién es y plantearse cómo financia su presencia en plazas de todo el mundo. Ahora está en busca y captura, es reconocible y los aficionados han evitado que vuelva a saltar al ruedo», asegura. Para el letrado, «es absolutamente intolerable llamar asesino a los torerospues se les está imputando un delito muy grave ni tampoco insultarlos» y cree que detrás del movimiento animalista hay muchos intereses económicos. «Hay que respetar y cuidar a los animales, por supuesto, pero los animales no son sujetos de derechos porque no tienen obligaciones, ¿En qué mundo vivimos, en el de Walt Disney donde los animales hablan? Entre un antitaurino y yo estamos de acuerdo en todo sobre la vida de un toro bravo. Solo diferimos en los quince minutos que dura la lidia», sentencia.

Facción radical de animalistas

El torero aragonés, Imanol Sánchez, denunció en diciembre que fue acosado por acudir a un centro escolar a hablar de los valores de su profesión. «No es nada nuevo, hay una facción radical de animalistas que quiere imponernos su criterio. Consiguieron mi teléfono, llamaron a casa y al colegio. Me tacharon de asesino y alguna vez me han dañado el coche», asegura. Pero él está convencido de que no hay que dejarlo pasar. «Mi visita al colegio va a llegar a las Cortes de Aragón. No podemos callarnos, tenemos que defendernos».

Es la tesis de la Fundación del Toro de Lidia que se puso en contacto con Sánchez, con Manzanares, la viuda de Víctor Barrio y con los que sufren ataques, sobre todo, en las redes sociales. «Hay que reaccionar judicialmente ante las personas que creen que pueden coaccionar, vejar, insultar o incitar al odio en las redes sociales, asegura el vicepresidente Fernando Gomá.

Fuente: ABC 

Morante de la Puebla: retorno sin haberse marchado

Tercia de Ases: El Cigala, Rafael de Paula y Morante.

Por Alvaro R. Del Moral. 

Anochecía en la piel de toro a punto de doblar el mes más taurino. Son días de torear en todas partes. Con las primeras sombras, los hombres de luces y las gentes del toro se apresuraban a volver a cerrar las maletas para proseguir el nomadeo estival sin perder ripio de las noticias que escupían las breves pantallas de sus móviles. Hundidos en la noche, metidos en la carretera, iban a entretener el duermevela del enésimo viaje del año comentando una noticia inesperada: Morante se acababa de retirar del toreo…

El diestro cigarrero había compartido cartel con El Juli aquella tarde del 13 de agosto. Era un mano a mano, plato estrella de la temporada veraniega de la Plaza Real del Puerto de Santa María. El madrileño había cortado cinco orejas y un rabo aclamado por unos tendidos que habían llenado los partidarios del sevillano. Morante, que ya rumiaba algo, se marchó de la plaza entre abucheosmientras su partenaire lo hacía en hombros. Pero el matador de la Puebla, fiel a la ley de Luis Miguel Dominguín, iba a conseguir que sólo se hablara de él en esa noche estival, dejando el incontestable triunfo julista en un segundo plano.

Morante se marchaba del toreo argumentando algunas excusas de circunstancias y lugares comunes –el tamaño de los toros, la dictadura de los veterinarios– que no podían ocultar el inmenso hastío y la imperiosa necesidad de cambiar de aires. La retirada, si alguna vez fue tal, sólo era estratégica; nada tenía que ver con otros eclipses. Las definitivas razones de ese provisional fundido a negro había que buscarlas en otros estantes: la simbiosis con la tropa del magnate azteca Alberto Bailleres –con el que ha mantenido intactos los lazos de respeto y amistad– ya no funcionaba. Morante había llegado a El Puerto después de pegar un auténtico petardo en la plaza de San Sebastián con los zalduendos de su apoderado. Para más inri, el panorama en la taquilla del coso vasco era desolador. En las orillas de la La Puebla había terminado de hervir el agua.

Pero el berrinche pasó, enjugado en el paño de lágrimas que encontró en Manolo Lozano. Fue Morante el que acudió en busca del veterano taurino de La Sagra, sacándolo del lógico retiro al que ya le obligaban sus casi nueve décadas de vida. Pero este verso suelto de la poderosa casa empresarial toledana, rejuvenecido, se ha encontrado con un inesperado broche de oro para cerrar su brillante trayectoria de apoderado. Serán unas 25 corridas que el veterano mentor se ha comprometido a bordar.

A Lozano le envenena la previsible vuelta de José Tomás y pretende vincular algunos de los bolos de su nuevo matador a las apariciones del Divino que, dicen, quiere seguir haciendo la guerra por su cuenta. El madrileño suele fulminar de un plumazo cualquier estrategia que le den hecha aunque la rumorología insiste en situar el punto de arranque de la nueva época de Morante en la plaza de Jerez. Se hablaba de un mano a mano con el propio Tomás; de la despedida de Padilla ante sus paisanos y hasta de Pepe Luis Vázquez, que ya ha confirmado que volverá a acompañar a Morante en 2018 en un puñado de corridas escogidas.

A partir de ahí, todo está por ver. El primer contrato firmado por el diestro cigarrero ha sido con la empresa Pagés y sobre el escritorio que perteneció a Joselito El Gallo. Ramón Valencia, que se prestó a la performance, ya le ha atado en septiembre aunque aún sueña con convencerle para una Feria de Abril que será muy distinta sin el concurso del diestro cigarrero. Hay que reafirmar la idea. La retirada no ha sido tal. Morante dejó de torear en agosto. Pero volverá a hacerlo en la temporada 2018 con un radical cambio de entorno, estrategias y objetivos. Se trata de mejorar la calidad del ganado que estoquea; cuidar la composición de los carteles y, especialmente, elevar su caché espaciando sus actuaciones y administrando la expectación. Hay otra meta que también ha conseguido: el diestro de La Puebla ha logrado situarse por encima de bien y del mal, reafirmando su papel de torero deseado.

Dejar en blanco el ciclo abrileño también puede servir para paliar un desgaste que empezó a esbozarse en la taquilla. El torero, siguen contando, podría haber firmado las dos corridas de la Feria de San Miguel. Ese será el colofón de una peculiar temporada que aún no tiene comienzo confirmado. 

Fuente: Elcorreoweb.es 

Una noticia buena, pero sólo a medias

Morante en estado puro.

Por Luis Carlos Peris.

Personalísima puesta en escena con la sombra de José revoloteando sobre la vertical del acto.

Vestido de punta en blanco, con ese look invernal de clara evocación dieciochesca, Morante sorprendía con una decisión que no ha tenido la acogida que pretendía, o pretendería, quién sabe.

Noticia estupenda la de su presencia en Sevilla, pero frustración indudable cuando la buena nueva aclara que no será en la Feria, sino en septiembre, con lo que queda para eso.

Dicen que la causa principal para que el orfebre cigarrero no esté en abril es la presencia de las cámaras de televisión y eso es algo que no logro entender.

Mi incomprensión viene dada por lo bien que da Morante en la pequeña pantalla. No hubo ni hay un solo torero que resista como él la prueba del vídeo.

Él sabrá lo que hace, pero debería caer en que la Fiesta no está para lujos como el de su ausencia en abril.

Publicado en El Diario de Sevilla