Archivo de la categoría: OPINION TAURINA

En una casita chiquita y muy blanca Por Bardo de la Taurina

Nunca se acaba uno de sorprender con los desaciertos que se andan inventando los políticos pa’ querer engañar y eso me recuerda cuando se recibe la visita de las llamadas Trabajadoras Sociales, a las que se les trata de ocultar la fachada verdadera, pa’ con argucias hacerles creer que ahora seremos pobres, pero honrados.

Treta ésta que se usó la semana que paso ante a los súper poderosos, súper millonarios, súper influyentes, súper dominadores, súper–súper, los tentáculos de hierro que “Mr. Trumpetas” mando pa’ ver de cerca que rejones requerirá el vecinito tricolor el que creyó que la coba en inglés significa convivencia y trato equitativo.

Que digno y que bonito hubiese sido que a los miembros del “Hamburguesa Tim” se les recibiera a unos pasos de esa casita chiquita, incomoda y muy blanca, de usos múltiples, entre ellos fastidiar a los vecinos a quienes ni siquiera les permitieron guardar sus autos en las cocheras de su casa, en aras de que todo fuera fluido ante quienes nos hacen la vida de cuadritos (muro, dreamers, migrantes, TLC).

Cuando debieron haberlos invitado a unos pasos de ahí a la sobria y muy digna Casa Lamm o ingeniársela pa’ que Alfredo Álvarez que también es presidente los hubiese invitado a sus ya tradicionales ‘Tertulias Once’ las que en esta semana se celebraron en La histórica Casa Coahuila, en el Salón Carranza, donde se respira a democracia que emana del espíritu de del presidente Francisco I. Madero, donde además les habrían brindado un recital a cargo de Amalia Romero y de paso convidarlos a cruzar la calle y conocer lo que de mucho les serviría; El Museo de las Intervenciones en Churubusco donde México libró batallas épicas contra el ejército de Estados Unidos, y por ello el sitio fue declarado por el Presidente Benito Juárez Monumento Nacional en 1869.

Les pudieron mandar a elaborar una alfombra como la que harán pa’ la Feria Nacional de Huamantla 2018, que este año se celebrara en su edición 144 a partir del 3 de y hasta el 19 de Agosto y pa’ que usted se vaya contento con mamá suegrita, con el perico, con los chilpayates, sin que falten los compadres, ¡Ah y la ñora! (si es que no se pone sus moños) pues hágalo gustoso y tranquilo que al cambio una barrera en esa placita que tiene 100 años y que lo es la Taurina solo le va a costar la módica cantidad de $1300.00 por piocha.

Donde sí que se va aponer chido, complaciendo a la gente con la actuación del rejoneador de moda el charro sensación Joaquín Gallo, con sus caballos que monta a pelo y la espectacularidad de verle torear con el sarape rojo a la más pura esencia del toreo mexicanísimo de Ponciano Díaz, lo que sucederá en Xico, Veracruz, con toros de Xajay el próximo domingo 22 de Julio donde al “Gallo del Rejoneo” lo acompañaran un grupo de forcados, unos matadores internacionales, una guapísima toreadora colombiana y pa’ cerrar el espectáculo, los recortadores de la tierra.

Y de ahí a seguir el canto torero de Gallo, el viernes 27 también de Julio a tomar rumbo a Santana Ahuehuepan, Hgo. Un lugar pinturero pa’ admirar la pinturería de Joaquín Gallo el amigo de la afición.

Y los que quieran tomar el papalote de acero, el destino es Venezuela donde en Táriba pegadita a San Cristóbal podrán asistir como testigos de tendido al abrazo alternativero que ahí recibirá Rodrigo ‘Breco’ Cepeda, lo que ocurrirá el sábado 18 de Agosto ante una corrida de ‘Campo largo’ con la que el coleta bolivariano “Curro” Ramírez y ante la presencia del paisano Jorge Delijorge alternativaran a este singular torero poseedor de ese don en extinción que lo es la personalidad.

El doctorado puede tener varias lecturas, una es que en México las oportunidades pa’ los novilleros se están dilapidando buscando más la cantidad que la calidad, así que mejor jugársela en la liga alta, donde un torero como Rodrigo ‘Breco’ Cepeda puede ser una atracción. Y como este torero ya demostró en Venezuela que puede funcionar igual pega un campanazo y se abre por sí mismo otro mercado en el que además puede funcionar hasta sacar chispas.

Por lo pronto hay que estar pendientes de como Rodrigo calienta motores este lunes en la Feria de Presas, ante bureles de Real de Saltillo donde actuará en honor de la Virgen del Carmen, que entre las de su estirpe es una figura y por ello vamos a ver si es tan milagrosa y bendice al torero con otro festejo previo a su aventura venezolana.

Y pa’ que no me vaya a causar entripado y se me quede atora’o permítaseme preguntar, ¿Por qué en México los consorcios se asustan con toreos diferentes, con personalidad, que no son dóciles, ni menos sumisos, que no viene de las escuelitas? lo que no tiene tampoco nada de malo, pero a mí me gustan los toreros hechos en la legua, con el sol que tatúa hasta la médula, algo que se llama afición, entrega, pasión, hambre y sobre todo sentido pa’ saber que cuando pasa el tren, hay que subirse a como se pueda…

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Cuatro décadas de pellizco

Pepe Luis Vázquez cumple 40 años desde su debut de luces en el coso extremeño de Alburquerque en 1978.

Por Lorena Muñoz.

Han pasado cuatro décadas pero el recuerdo está casi intacto. Fue el 21 de mayo de 1978 la primera vez que Pepe Luis Vázquez se vistió de torero. Lo hizo en el coso extremeño de Alburquerque acompañado en el cartel por la novillera Mary Fortes.

«Se cumplen 40 años desde que me inicié en la profesión. Ese año de 1978 toreé ocho o diez novilladas sin picadores, no muchas. Ya en el 79 debuté con caballos a principios de temporada. De corto prácticamente no había toreado, solo un festival en Aracena, a finales de 1977», recuerda el diestro de San Bernardo.

Lo hizo con un traje grana y oro «el único que me quedaba de mi padre porque apenas conservaba cosas» precisamente el mismo color con el que debutó su sobrino Manolo Vázquez, que lo hizo con otro de su abuelo en Cazalla de la Sierra. «No soy muy orejero pero sí me acuerdo que toreamos cuatro becerros, dos para Mary Fortes y otros dos para mí, mano a mano».

A pesar de los años que han pasado tiene muy presente los comienzos de su carrera. «Sí que los tengo, esto ha pasado ligero y me acuerdo perfectamente. Por un lado me da un poco de pena porque la vida se pasa en un suspiro», rememora.

En este momento tiene nuevos alicientes. Tras su vuelta a los ruedos el año pasado en Illescas ha recuperado la ilusión. «Ha sido muy bonito que después de tanto tiempo y a estas alturas de la vida tenga todavía la capacidad de poder torear y de vestirme de torero como hice la temporada pasada para varias corridas», asegura.

Ahora está toreando festivales, -el último ha sido este sábado en Cabeza la Vaca (Badajoz) junto a Pablo Aguado, José Antonio Monesterio y su sobrino con quien ha toreado en varias ocasiones. «Ya hemos toreado varios festivalitos, el primero en su debut en Higuera de la Sierra en septiembre del año pasado y este año también vamos a torear algunos juntos», confirma.

Está viviendo sus comienzos, un poco dferentes a los suyos. «Lo que más echo de menos es que en aquellos años había una baraja de toreros muy distintos y de corte muy artístico. Eso le daba cierta variedad y salsa al toreo. Actualmente lo veo todo más monótono», sentencia.

Su carrera va por libre. «No tengo apoderado tengo ocho o diez todo son amigos, el primero que llega y me dice que me quiere apoderar le digo que sí, como José Luis Cazalla que uno de ellos», bromea. Ahora todo es ilusión y pellizco en Pepe Luis.

Para la compañera de cartel de Pepe Luis Vázquez fue una fecha especial. «Tengo mala memoria pero lo recuerdo por ser el debut del hijo de Pepe Luis. Lo admiraba muchísimo y sí que me acuerdo: me impresionó mucho porque para ser la primera vez, tuvo pellizco y andó muy bien con los novillos así que la verdad es que me causó una buenísima impresión, de eso no hay ninguna duda», subraya Mary Fortes.

Con respecto a los trofeos no puede confirmar el balance. «No estoy segura de si Pepe Luis cortó una o dos pero yo sí que corté una», asegura. La malagueña también tiene cosas que recordar en estas fechas ya que triunfó en la Feria de Pamplona en la temporada de 1976. «Hubo sorteo cuando mucha gente pensaba que no había con las mujeres. Tuvo mucha repercusión ya que estuvieron las cámaras de televisión y lo grabaron. Fui yo quien metió la mano y me tocaron los dos más grandes. El recuerdo es fantástico, estuve bien, embistieron y corté oreja».

¿Cómo era ser torera en aquella época? «Estoy muy orgullosa de ser mujer y por eso reivindico la palabra torera aunque hay quien piensa que es menos que torero. Me encanta que me lo digan. Me alegro de haber superado tantos retos y romper tantas barreras».

¿Ha cambiado mucho? «Ahora es distinto el factor sorpresa o la novedad como cuando empieza cualquiera. Nadie se escandaliza en 2018 de que una chica toree. Antes cada plaza era un mundo y tenemos anécdotas de todas clases. Yo estaba muy contenta por salir a torear en el norte e iba con muchas expectativas de que me trataran con igualdad porque el toro no entiende de si es un hombre o una mujer lo que está delante sino de tus conocimientos con el capote y la muleta además del valor. Por eso me gustaba torear en las plazas importantes porque te medían más de esta manera».

Tuvo que retirarse por una lesión del menisco. «La operación fue un desastre y aunque me volvieron a operar en Sevilla no pude recuperar la rodilla para la profesión. Ahora toreo en el campo». Sobre Pepe Luis lo tiene claro. «Está en su mejor momento, me encanta. Yo no tengo tanto valor», asegura.

Algo más sobre Pepe Luis

Se retiró de los ruedos el 8 de septiembre de 2012 en la Feria de Consolación de Utrera y regresó el 11 de marzo de 2017 en la Feria del Milagro de Illescas. Después toreó en la Feria del Corpus de Granada y ahora se anuncia en festivales junto a su sobrino Manolo Vázquez.

Está a gusto con este planteamiento aunque le ilusionan mayores empresas. «Yo no lo veo fácil pero tampoco lo descarto del todo, gracias a Dios me encuentro bien físicamente y tengo la experiencia del año pasado muy cercana. Si surgiera alguna cosa bonita me lo pensaría. Toreo en el campo y festivales y esto me ayuda a mantenerme vivo».

Desde entonces, su nombre no ha dejado de sonar para torear en Sevilla. Puede que sea el 12 de octubre aunque no hay nada confirmado. «No puedo adelantar mucho pero parece que se está fraguando un festival de mucha importancia. Ojalá se remate. Sería muy bonito volver. Si cuaja estaría yo ahí», señala. Lo contaremos en septiembre ya que esta página se despide hasta esa fecha.

Publicado en ABC

Brilla Octavio Chacón con ‘Sortijero’ en Ceret

El diestro gaditano corta una oreja de un encastado toro del hierro charro premiado con la vuelta al ruedo.

El primer toro de la corrida de Juan Luis Fraile recibió hasta tres puyazos. Octavio Chacón comenzó su faena al hilo de tablas, con doblones para someter al astado, que se frenó rápido y se defendió con derrotes. Nunca se entregó el ‘graciliano’ en la muleta del gaditano.

El segundo salió muy abanto y lo recogió Joselillo con verónicas y delantales con el capote. El astado del hierro salmantino se movió siempre a su aire y cuando le apretó el torero vallisoletano por abajo, se paró. Al natural lo intentó pero el animal se venía sin clase. Tras ese toro se conoció la victoria de la Selección Francesa de fútbol en el Mundial de Rusia y los espectadores comenzaron a cantar La Marsellesa.

El tercero fue un animal de gran trapío, por alzada y pitones. El toro tendió a revolverse y el mérito de Gómez del Pilar fue ligar los muletazos. Ese mando hizo que el animal se entregase algo dentro de su fiereza. Le sacó todo lo que tenía dentro pero la faena fue a menos según fue pasando la faena. Tras una estocada entera y tendida, saludó una ovación.

El cuarto de Juan Luis Fraile también estuvo muy bien presentado. Acudió hasta tres veces al caballo y la cuarta fue picado con el regatón de la vara. Gran tercio de varas con el picador Juan Francisco Peña destacando en la monta. La faena de muleta de Octavio Chacón y “Sortijero” fue un toma y daca entre la casta del toro y la determinación del torero. Tras una estocada entera, Octavio paseó una oreja y el astado fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre.

Joselillo lidió como quinto un animal exigente que tendió a meterse por dentro. Muy firme el torero, que lo intentó por ambos pitones. Tras un pinchazo hondo saludó una ovación.

Gómez del Pilar tuvo como sexto ejemplar a un toro de Juan Luis Fraile con el que manejó muy bien el capote. Pero en el último tercio el toro sacó dificultades por su falta de fijeza. Se la jugó el torero, que le volteó de manera fuerte y fea al entrar a matar. Saludó una ovación como reconocimiento.

FICHA DEL FESTEJO

Ceret (Francia), domingo 15 de julio de 2018. 3ª de Feria. Lleno.

Toros de Juan Luis Fraile, muy bien presentados, de gran trapío. Conjunto de juego desigual. Destacó en encastado y exigente cuarto, de nombre “Sortijero”, nº 9, de 530 kilos, premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre.

Octavio Chacón, silencio y oreja.

Joselillo, silencio y saludos.

Gómez del Pilar, saludos y saludos tras aviso. Publicado en COPE

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Otros resultados:

Caxuxi, Hidalgo (México). Corrida de feria. Lleno. Toros de La Antigua desiguales en juego y presencia, entre los que destacaron 2o. y 6o.

Santiago Zendejas: Vuelta y ovación. En este astado actuaron los Forcados Amadores de Hidalgo que fueron ovacionados.

Juan Pablo Sanchez: Silencio en su lote.

Diego Silveti: Silencio y ovación.

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Festejos en México para éste lunes 16 de agosto del 2018:

Motul, Yuc.- Toros de Dzitox para Antonio García “El Chihuahua” y Angelino de Arriaga, mano a mano.

Caxuxi, Hgo.- Novillos de diversos hierros para Francisco Martínez, en solitario.

Presas, Hgo.- Festival. Ejemplares de Real de Saltillo para para el rejoneador Jorge Hernández Gárate y los Forcados Amadores de Hidalgo, José Luis Angelino, Salvador López y Rodrigo Cepeda.

Twitter @Twittaurino

Heroico y admirado pirata Padilla, una forma diferente de estar en el mundo

Juan José Padilla, el pasado viernes, en su despedida de la plaza de Pamplona. Juan José Padilla, el pasado viernes, en su despedida de la plaza de Pamplona. Jesús Diges EFE.

Por Antonio Lorca.

A pesar de los muchos años de vida que tiene la tauromaquia, aún no está claro qué es un torero. No se sabe si es un loco, un tipo inteligente capaz de engañar a un animal salvaje para ganar gloria y dinero, un ser atrapado en una pasión, un amante del riesgo, un gladiador, un artista…

El viernes se despidió Juan José Padilla de la plaza de Pamplona, donde es un ídolo; y allí se presentó seis días después de que un toro le levantara el cuero cabelludo y le dejara al aire las ideas en una imagen pavorosa. “No hay motivo para no torear en Pamplona”, respondió cuando le preguntaron por sus intenciones horas después del percance.

La actitud de este hombre resulta inexplicable desde la lógica del habitante de un país desarrollado del siglo XXI. No es normal. Es un extraterrestre o un pirado. Es más, si se escudriña la cara de Juan José Padilla se podría concluir que es un ‘tío raro’, alguien que no pertenece a esta especie nuestra tan quejica, hedonista y autocompasiva que parece haber desterrado valores tan supuestamente humanos como la superación, el esfuerzo, la excelencia, el sacrificio…

Quizá, la respuesta sea sencilla: Padilla es solo un torero, alguien anacrónico, que no goza del favor y la simpatía del establishment por su dedicación a una actividad denostada hoy por corrientes imperantes; y un personaje incorrecto y sorprendente para los que formamos parte del rebaño de una sociedad cuadriculada, limitada y dirigida. Quizá por eso, por su extraordinaria actitud, es objeto de la admiración popular, y muchos lo consideran un ídolo porque ven en Padilla al protagonista de una película que la mayoría no será nunca capaz de rodar.

Porque ser torero es un modo de estar en la vida. Y porque la tauromaquia es una vieja y sabia escuela de valores, una filosofía de vida, que oferta lecciones para enfrentarse a las dificultades.

Lo cuenta de diferentes formas el profesor y aficionado Javier López Galiacho en su interesante libro ‘De frente, en corto y por derecho’.

Cita, por ejemplo, al escritor Michael Ende, autor de ‘La historia interminable’, quien afirma en el prólogo de su obra que “las pasiones humanas son un misterio, y los que se dejan llevar por ellas no pueden explicárselas, y los que no las han vivido no pueden comprenderlas”.

Un torero es alguien atrapado en una pasión, portador de un veneno extraño y desconocido que produce un efecto incomprensible: vencer el pánico a la muerte. Ser torero es un abierto desafío al instinto de conservación, un desprecio a la seguridad, ese valor tan extendido y deseado socialmente. Ser torero es una locura que, además, persigue la excelencia. No se trata, pues, solo de un juego sobre la vida y la muerte, sino de la búsqueda constante de la superación del miedo, del conocimiento, del dominio, de la belleza, del arte…

Ser torero es un desafío al destino, una ruptura de la norma, soñar la gloria por medio del riesgo. Ser torero es una demencia, basada en el enfrentamiento con un animal salvaje con el objeto de alcanzar la perfección mediante la astucia, la prudencia, el arrojo y otros tantos valores que parecen perdidos.

Y algo peor: ser torero es una misión casi imposible. Muchos son los que creen tener el veneno en las entrañas, pero muy pocos son los que lo poseen en la dosis necesaria para alcanzar la gloria.

Padilla es puro veneno. De otra manera no se entiende su trayectoria vital. Padilla murió y resucitó en Zaragoza el 7 de octubre de 2011 cuando un toro le sacó un ojo con aviesas intenciones de espantarlo definitivamente del camino de la vida. No se trataba, quizá, de una muerte física, pero sí el final de una vocación arrebatadora.

Pero el veneno hizo su efecto, se rebeló contra la adversidad, superó el dolor, aguantó con estoicismo las inclemencias de no se sabe cuántas intervenciones, le cambió la cara a una dolorosa rehabilitación, le ganó la partida al toro de la muerte y su lucha se erigió en un grandioso canto a la vida.

Es verdaderamente admirable la evolución de este hombre, seas o no taurino, te guste o no su toreo. Es sorprendente su capacidad para sobreponerse a las duras vicisitudes que le ha presentado la vida.

Dice ser consciente de que el riesgo es inherente a su profesión, pero también su recompensa. “El sufrimiento es parte de la gloria”, ha repetido en distintas ocasiones.

Por todo ello, muchos lo consideran un héroe, una persona famosa por sus hazañas; admirada y ejemplar, un referente en el seno de una sociedad profundamente ambigua.

Cuenta con la admiración ajena, pero pocos premios recibirá más allá de los taurinos. No se olvide que es un torero, un apestado para la corrección política, un torturador, un tipo despreciable… No se olvide, también, que es, nada más y nada menos, un hombre que ha dicho no al oscuro destino que aquel toro de la Feria del Pilar le tenía reservado.

Desde entonces, lleva un parche en el ojo perdido, y en Pamplona le llaman ‘el Pirata’; al fin y al cabo, un torero ejemplar para todos los quieran vivir la vida con la intensidad que merece, para todos los que apuesten por una forma diferente de estar en el mundo, apasionada y única.

El profesor López-Galiacho cita al siquiatra Viktor Frankl en su obra magna ‘El hombre en busca de sentido”, un impresionante testimonio de supervivencia en Auschwitz. “Al hombre se le puede arrebatar todo menos una cosa, -escribe-, la última de las libertades humanas, como es la elección de la actitud personal que debe afrontar frente al destino, para decidir su propio camino”.

Y, a veces, como en el caso de Padilla, el destino puede ser un regalo…

P.D. El torero jerezano no es más que un ejemplo conocido. Toreros como él, auténticos héroes que se sacrifican durante años, se esfuerzan cada día y consiguen, o no, sus objetivos los hay a manojos. Por algo son diferentes.

Y seguro, además, que hay otros muchos raros, sin discriminación de sexo, anónimos, gente de toda condición y quehacer, que se ha levantado mil veces de una caída que parecía definitiva, y que triunfa, aunque solo sea desde lo más íntimo de su ser, en una lucha titánica por ganar la batalla a la adversidad.

Publicado en El País

¿La fiesta en paz? Taurinos rezagados, cumplan o váyanse: AMLO

Los empresarios no han sabido promover toreros mexicanos que sean negocio.

Por Leonardo Páez.

Transcribo la segunda y última parte de la entrevista al ex candidato del PRD a la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, publicada en el semanario Proceso del 25 de junio de 2000, en la que el hoy candidato electo de Morena a la Presidencia de la República vertió conceptos de indiscutible actualidad con relación al espectáculo taurino en México.

A la pregunta ¿A qué atribuir que toros y toreros mexicanos ya no sean de exportación y que la balanza comercial taurina con España sea desfavorable a México?, respondió: “…a un descuido generalizado y recurrente por parte de los particulares y de la autoridad, al aprovechamiento ventajoso y sin previsión de un espectáculo que por sus características se presta a todo tipo de enredos. Los particulares, y me refiero a empresas, ganaderos, toreros, etc., no parecen tener mucho éxito con el espectáculo que supuestamente deberían promover. Y las autoridades hasta ahora no han medido la grave consecuencia de solapar tanta irregularidad: contribuir a que otra tradición de México se pierda”.

“Toda balanza comercial es desventajosa –añadía AMLO– si se importa más de lo que se exporta.

¿Por qué los empresarios mexicanos tienen que importar toreros españoles que atraigan gente?

Porque no han sabido promover toreros mexicanos que sean negocio. ¿Por qué los toreros de aquí no interesan en España? Porque no tienen el mismo nivel de competencia y de atractivo.

¿Por qué los ganaderos mexicanos ya no exportan sus reses?

Seguramente porque otros ganaderos dan mejores productos y mejores precios. Entre unos y otros podrán echarse la pelota y eludir responsabilidades, pero a final de cuentas el resultado es el mismo”.

“…Como jefe de Gobierno me interesa sobre todo garantizar el respeto por la ciudadanía, así como apoyar una tradición popular con raíces profundas en la historia. Si la fiesta brava demuestra que vale por sí misma, es decir, si los directamente interesados la hacen valer, el apoyo residirá en hacer cumplir la reglamentación correspondiente, sin complicidades ni intromisiones innecesarias.

“Ahora, si los directamente interesados, como son empresas, ganaderos y toreros, no están dispuestos a cumplir con lo establecido en el reglamento, mientras éste no sea actualizado o ajustado por gente de reconocida solvencia y capacidad, nosotros no permitiremos más abusos e inobservancias del mismo, porque hay otro factor directamente interesado que nunca se toma en cuenta: el público. Y por el interés del público, bajo ningún pretexto vamos a continuar con una discrecionalidad que para nada ha servido al espectador, que paga, y mucho, por ver un espectáculo que dista de ser lo que se ofrece en la propaganda.

“Insisto: Si a los empresarios no les interesa o no les conviene acatar lo establecido por la ley –concluía López Obrador–, pues que cierren sus plazas y cambien de giro porque las leyes no se hacen para justificar la incompetencia de nadie… la fiesta se extinguirá si dejamos que la sigan falseando y deformando quienes tienen la obligación de respetar las leyes que fueron dictadas para protegerla… tenemos un compromiso con el público que sostiene esta tradición… Como servidor público y como mexicano comprometido con una política de principios inalterables, no tengo ningún interés en que la fiesta sea preservada a costa del fraude, el engaño, el abuso y la falsedad.”

Ahora aléguenle, taurinos importadores autorregulados.

San Fermín 2018: Adiós al pañuelico hasta el año que viene

Miles de velas y pañuelos rojos se dieron cita a medianoche en la plaza del Ayuntamiento para despedir nueve días de celebración al ritmo del ‘Pobre de mí’. Una mezcla de tristeza, pero también ilusión pensando en el próximo 6 de julio del 2019.

Fuente:Diario de Navarra

Purísima y Oro: El espectáculo más bello del mundo

Por José Antonio Luna.

Lo he dicho otras veces y lo repito ahora, porque estoy convencido de ello. Si los antis visitaran una ganadería, se enamorarían del toreo. El mágico mundo de los capotes y las muletas, el principio del rito iniciático para cualquiera que quisiera convertirse en adepto al toreo, debería tener por puerta de entrada el campo bravo.

Lo que pasa en una corrida atañe al deleite que provoca la experiencia estética; lo que se vive una tarde caminando tras los cercados de los potreros, corresponde a la experiencia mística. En el campo se comprende el asunto de raíz y como si se viera a una mujer desconocida y bella, allí, se vislumbra la mágica posibilidad de enamorarse. Sí, es cierto, el toreo es cruel, sangriento, tramposo, corrupto, negocio sucio. Pero nadie que haya visto a un torero enhilar naturales templados una tarde luminosa en la plaza de Las Ventas, podrá negar que ese es el espectáculo más bello, impresionante y conmovedor que haya gozado en su vida. Igual, nadie que en la pradera mire a un toro levantar la cabeza con los pitones astifinos apuntando al cielo, querrá que se acabe el toreo y con ello, que los toros de lidia se extingan porque esté prohibido torearlos.

Lo más bello de la tauromaquia es el toro. En cualquier caso, desde la perspectiva del toro se interpreta mejor y se agradece más el magnífico arte de la lidia. Se preguntarán ¿qué le ha picado al escribidor, que nos sale con este rollo?. Nada o todo, es decir, lo de siempre. El que esto firma fue de paseo al campo bravo, por eso, lo sostengo convencido: No hay un animal más guapo y majestuoso que un toro.

Imaginen el cuadro, Tenexac en una tarde plomiza. Al fondo del horizonte, serpientes de luz bajando violentas desde el cielo. El potrero era una alfombra de hierba verde, sobre ella, bajo los sabinos, nos observaban los toros cárdenos, algunos casi ensabanados. Toros que arrancan al galope, viento de libertad que es rasgado por los filosos pitones y borla del rabo ondeando como una banderola. Luego, vuelven despacio, se detienen. Un toro blanco, cornivuelto y astifino, bocinero, de hocico chato y morrillo de bola astracanada, se adelanta unos pasos, las patas bien plantadas, nos mira con sus ojos fijos y las orejas aguzadas. Retador parece un gallo, por algo, los vaqueros que son lingüistas con especialidad en manejo de metáforas, a esa postura la llaman engallarse. La advertencia es clara, mejor alejarse unos pasos, muchos pasos. Hay que respetar fronteras, que las únicas que tienen pasaporte son las garzas.

Santiago Villanueva Yano, amigo entrañable y hospitalario, calla y me deja estar. Él, que vive entre los toros, conoce de qué va la cosa. Sabe que permanecer de pie, a punto de levitar, inmóvil tras los alambres de púas, en silencio absoluto y con la vista fija en los toros que se espantan las moscas mientras, a su vez, nos observan a nosotros, es experiencia mística pagana. Nunca como en ese momento se funde el alma con lo sagrado.

Potrero adelante, las vacas bravas, señoronas preciosas de largos pitones retorcidos, nos miran displicentes. La hierba alta les roza las ubres y un becerro recién nacido se levanta y tambalea tembloroso.

Se entiende con claridad: todo deja algo bueno, la mejor enseñanza que me han dado los antitaurinos es que nunca debo decir que no, sin haber comprendido bien a lo que me estoy negando.

Sí, no hay duda, por estas escenas de campo bravo, siluetas de toros a contraluz en el púrpura del atardecer y a nuestro regreso a la casa solariega, lomos de plata reflejando luz de luna, uno se recrea jubiloso, porque tal vez mañana, en un mes, el doce de agosto en Teziutlán, cualquiera de estos toros, soberbio y hermoso, el pelo brillante y la cornamenta tableada, se va a plantar en los medios mirando a todos con desprecio, un capote lo llamará discreto y la arrancada tras la tela que lo cita tendrá la fuerza de una tormenta. Así, con esta obertura rimbombante y estrepitosa, empezará una vez más, el espectáculo más bello y conmovedor del mundo.

Publicado en Intolerancia

Feria de San Fermín: “Padilla, quédate”

Emotiva despedida del torero jerezano ante dos buenos toros y triunfo incontestable de Roca Rey.

Por ANTONIO LORCA.

La despedida de Juan José Padilla de la feria de San Fermín fue una auténtica fiesta en una plaza llena hasta la bandera, hecho que sucede por vez primera en esta feria. Fue recibido con todos los honores, como solo se recibe a alguien de la familia, y despedido a hombros, entre la algarabía popular, y la plaza toda puesta en pie al grito de “Padilla, quédate”.

Padilla se presentó como un auténtico pirata -pañuelo negro cubriéndole su reciente herida en la cabeza y parche del mismo color en el ojo izquierdo-, y lo dio todo de principio a fin; primero, en medio de una inmensa polvareda, más propia de una tormenta desértica que de una plaza, y, después, empapado por un intenso aguacero que se hizo presente a partir del cuarto toro.

Se hincó de rodillas Padilla para recibir a su primero con cuatro largas cambiadas en el tercio, y ese inicio no fue más que la tarjeta de presentación de una completa actuación presidida por la entrega, el compromiso, la gallardía, el pundonor y el agradecimiento. Tuvo en sus manos un lote de toros extraordinarios -de alto nivel fue toda la corrida-, bravos y encastados los dos, y de mayor calidad, si cabe, el segundo, con los que protagonizó momentos brillantes sin redondear una faena de clamor, pero expresó abiertamente su personalísima tauromaquia, basada en una técnica efectista y dominadora y un estilo emocionado y cálido. No es Padilla un artista, pero sí una figura que se da sin límites. Brindó su primero al público, enloquecidos el sol y la sombra con su hijo adoptivo, y el segundo, a la Casa de Misericordia, que le ofreció la primera oportunidad de triunfo en el año 1999.

Especialmente emotiva fue su vuelta al ruedo tras la muerte del cuarto; al final de la misma besó el ruedo y se guardó un puñado de arena en el pecho mientras las peñas coreaban una y otra vez su nombre, el torero se llevaba la mano al corazón y mostraba emocionado el pañuelo rojo a toda la plaza en señal de afecto.

También triunfaron Cayetano y Roca, que brindaron uno de sus toros a Padilla. Inconmensurable el joven peruano por su valor, aplomo y firmeza; sobre todo, en la faena de muleta al tercero después de una tremenda voltereta que sufrió cuando Roca citó por estatuarios al inicio del último tercio. Con el gesto dolorido, el torero atornilló las zapatillas en la arena y ofreció toda una lección de buen toreo cimentado en el arrojo, la disposición y un conocimiento exacto de los terrenos; otra lección de poderío ofreció ante el sexto, al que mató de un muy efectivo espadazo.

Tampoco se fue de vacío Cayetano, irregular e intermitente, y autor de una gran estocada al quinto de la tarde.

JANDILLA / PADILLA, CAYETANO, ROCA REY

Toros de Jandilla, bien presentados, cumplidores en el caballo, encastados y nobles; destacaron especialmente los lidiados en primer y cuarto lugares.

Juan José Padilla: estocada (dos orejas); -aviso- estocada baja (oreja).

Cayetano: pinchazo y estocada (ovación); gran estocada (oreja).

Roca Rey: pinchazo y estocada (oreja); estocada (dos orejas).

Plaza de Pamplona. Séptima corrida de la feria de San Fermín. 13 de julio. Lleno.

Publicado en El País