Archivo de la categoría: OPINION TAURINA

«La fiesta necesita toros como ‘Licenciado’ para que haya emoción» Pablo Lozano


Pablo Lozano, ganadero de Alcurrucén, describe las virtudes de uno de los mejores toros del ciclo isidril.

Por Jaime Roch.

«Licenciado», número 122, de la ganadería de Alcurrucén, será recordado como uno de los mejores toros de este San Isidro.

Una lámina. Colorado ojo de perdiz de capa, de 530 kilos, muy astifino y armónico de hechuras. Ese fue el animal que recibió una ovación de gala por su brava condición en el arrastre póstumo después de que El Juli realizara una gran faena.
Pablo Lozano, ganadero de Alcurrucén, afirma que «Licenciado» fue un toro «muy completo por su entrega, transmisión y recorrido en la muleta. Siguió los vuelos de los trastos hasta el final, mantuvo su ritmo y duró mucho en una muleta tan exigente como la de El Juli».

El criador asegura que «la fiesta necesita toros como ´Licenciado´ para que haya emoción, con casta y fiereza en su embestida, y no como algunos de los toros que han salido esta feria, mansos y con exceso de peso».

Este «Licenciado» cotizaba al alza en El Cortijillo, finca toledana donde pastan los pupilos de los Lozano: «Estaba reseñado para la Semana Grande de Bilbao pero mi hermano José Luis hizo que entrara en Las Ventas y no se equivocó porque el toro tenía unas hechuras muy buenas y en la plaza no nos defraudó», cuenta el ganadero.

Sobre la obra de El Juli, Pablo Lozano explica que «fue una lucha de poder a poder porque el toro demostró bravura y necesitaba un torero que no le dudara por las seis arrancadas seguidas que tenía. El Juli estuvo fenomenal, cada vez que exigía al toro, el animal respondía mejor».

«Dentro de la exigencia de Madrid, creo que el toro se mereció la vuelta al ruedo porque cumplió en el tercio de varas, a pesar de que los Núñez son fríos de salida, y en la muleta fue a más. La media estocada de ElJuli frenó al presidente para sacar el pañuelo azul. En Sevilla le hubieran pedido el indulto porque su embestida se parecía a la de Orgullito, de Garcigrande», argumenta Lozano.

El alcurrucén es hijo de «Chalán», número 96, uno de los padres de la ganadería que ya ha fallecido. La historia de los toros memorables de esta ganadería en Las Ventas es tan larga como importante. El año pasado lidió a «Barberillo», al que Ginés Marín cortó dos orejas, y a «Licenciado», hermano del toro de ElJuli por parte de madre y padre que le tocó en suerte a Juan del Álamo: «El ´Licenciado´ de este año me gustó más porque tuvo una embestida más viva, más brava» concluye Pablo Lozano.

El próximo 6 de junio, sus toros vuelven a Las Ventas en la Corrida de la Beneficencia con Ferrera, Perera y Ginés Marín en el cartel. La regularidad de Alcurrucén continúa en Madrid.

Publicado en Levante EMV

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“Analfabeta, fiesta taurina en México”

Por Jaime Oaxaca.

Como si hubiera sido planeado, en la presentación del libro Ofensa y defensa de la Tauromaquia, cuatro o cinco chicas, durante la sesión de preguntas, intervinieron manifestando su postura contra las corridas de toros; una más, quien se dijo colaboradora de alguna revista, irritada, con aires de superioridad, generalizando, dijo que el mundo es de los jóvenes y que ninguno está a favor de la tauromaquia y del maltrato animal.

Horacio Reiba, el autor de libro refutó a las chicas, inclusive leyó algún texto del libro presentado, también externaron argumento de defensa Leonardo Páez y Miguel Ángel de la Garza, quienes eran parte del presídium; Aurelio Fernández Fuentes, el moderador, intercambió números telefónicos y correos electrónicos para concertar un debate.

Las intrusas, sin proponérselo, hicieron el avío a Horacio Reiba y a su libro, porque ambos tuvieron oportunidad de demostrar que, tal como dice el título, defienden de las ofensas a la tauromaquia; apenas subiendo al exhibidor de la librería y dando resultados.

En un pletórico recinto, la biblioteca del CCU de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), se presentó el libro Ofensa y Defensa de la Tauromaquia, entre los asistentes estaba el matador y ganadero Raúl Ponce de León, el ganadero y escritor Carlos Hernández Pavón y un numeroso grupo de aficionados al llamado Arte de Cúchares; como es frecuente, los profesionales de la fiesta no se acercan a apoyar actividades que fomentan su modus vivendi.

Leyó el prólogo de Raúl Dorra su esposa Fernanda, el texto finaliza así: “porque no soy aficionado, estoy convencido, tanto como tú, de que sería triste que nuestra cultura, ya bastante entristecida, se quede sin los toros”.

¿Por qué es importante que se publique Ofensa y defensa de la Tauromaquia? Así respondieron quienes presentaron la obra.

Miguel Ángel de la Garza, aficionado y comentarista, mencionó: “Porque el tema es actual, casi no hay página taurina, espectáculo taurino o reuniones como ésta, en que no aparezcan los que agreden a la fiesta; hay de todo: bien intencionados pero mal informados, otros regularmente informados pero mal intencionados que utilizan su poca información. Este libro, que ojalá lo lean los contrarios, puede llevar la discusión a más altura, no pretendemos los taurinos que a todo mundo le gusten los toros, de ninguna manera, lo que si debemos evitar es que busquen la abolición porque están atentando contra derechos humanos y contra la cultura del Mediterráneo y Latinoamérica; prohibido prohibir, como dijo Raúl Ponce, leyendo se quita lo antitaurino”.

Leonado Páez, escritor, medio siglo de columnista y conferencista, dijo: “Es importantísimo porque la fiesta de los toros en México se ha vuelto analfabeta; es decir: únicamente se lee los periódicos deportivos y escucha a los cronistas del sistema, le urge a la fiesta de México más pensamiento, más idea, más perspectiva y cuestionamiento, porque de otra forma seguimos en la corriente alegre de llevar la fiesta en paz; es importantísimo y oportunísimo. Ojala la BUAP, entienda que urge una reimpresión a la brevedad porque esto ojala se va a vender en dos patadas y haya un distribución como merece el contenido didáctico, oportunísimo, valiosísimo del maestro Reiba”.

Aurelio Fernández Fuentes, director de La Jornada de Oriente quien nunca ha asistido a una corrida de toros, mencionó: “Porque es un acto de cultura universal, el episodio con las muchachas fue espléndido, quieren un debate y recogimos el guante; a ver si sale, no en términos de gritos y sombrerazos, hay que pensarlo, yo creo que el libro de Reiba ha surtido un efecto que no esperábamos, disparó la discusión de un tema que me parece muy importante”

Después de los autógrafos, Reiba, el autor, no tuvo empacho en soltar: “Porque se nos está muriendo entre las manos esto y nos resistimos con todas nuestras fuerzas a que suceda; es dificilísimo publicar de toros, debo decirte que el borrador del libro circuló por bastantes casas editoriales y la única que me hizo caso fue la BUAP, mi agradecimiento porque aparte de todo es mi alma máter”; remató Horacio: “La tauromaquia es un tema casi vedado en los periódicos, imagínate en las editoriales, inclusive de fuera de México”.

Horacio Reiba es ingeniero químico, tiene maestría en letras, aficionado a la fiesta de los toros toda su vida, severo crítico taurino, chanela de lenguaje y toros, narrador de corridas de toros, y participante del programa televisivo Te lo digo Juan; su libro es una minuciosa selección de columnas publicadas en la Jornada de Oriente donde escribe hace más de 25 años; la obra está a la venta en la BUAP, en sus diferentes librerías.

Publicado en El Popular

San Isidro: A cara de perro con la mansada de Dolores Aguirre

Por Carlos Ilián.

Lo mejor que se puede decir de la tarde de ayer en la plaza de Madrid es que los tres diestros salieron vivos de la pelea a cara de perro con la mansada de Dolores Aguirre.

Ha sido una corrida de las que utilizan los corífeos de taurinismo para desacreditar el toro con emoción.

Lo malo es que en esta ocasión no les faltaría razón ante el juego de los toros de la desaparecida ganadera bilbaína. Este no es el toro encastado y exigente que pedimos quienes todavía creemos que hay algo más allá de las ganaderías que exigen las figuras del toreo.

No, lo de ayer es, en general, carne de matadero, mansedumbre podrida, irrecuperable a juzgar por el comportamiento de l conjunto lidiado en este domingo. Y sin embargo el primer toro no hizo concebir la esperanza de ver una corrida de Dolores a la vieja usanza, o sea con un punto de mansedumbre pero exigiendo y embistiendo a modo.

Por eso Rubén Pinar se fajó, plantó una pelea sincera, pasándose al toro por ambos pitones, especialmente en unos naturales a cara de perro. Fue un arranque emotivo de la tarde, que se torcería luego sin remedio.

El propio Pinar se las vio y se las deseó con el cuarto, literalmente parado.

Venegas, muy poco placeado, trapaceó en el segundo. En el quinto David Adalid hizo la suerte de banderillas con dos pares antológicos, especialmente el primero.

Venegas volvió a los enganchones y mató, eso si, de una gran estocada.

Gómez del Pilar salió por todas, y hasta se fue a portagayola en ambos toros. Se fajó por bajo con el tercero y al unipase lo trasteó por naturales imposibles. El sexto se echó, como un manso de carreta para un triste final de la esperada corrida de Dolores Aguirre.

Plaza de Madrid. Vigésima corrida. Asistencia: 15.000 espectadores, más de media entrada.Toros de DOLORES AGUIRRE (2), de pelea muy desigual en tvaras, desde dejarse pegar metiendo la cara hasta salir huyendo de la suerte, y de juego manso en la lidia de a pie.

RUBÉN PINAR (6), de azul pavo y oro. Dos pinchazos y estocada (saludos). Bajonazo (silencio).

VENEGAS (6), de verde botella y oro. Bajonazo (silencio). Estocada (saludos).

GÓMEZ DEL PILAR (6), de verde botella y oro. Bajonazo (saludos). Pinchazo, media y descabello (silencio).

Publicado en Marca

Ocho con Ocho: Buena Feria Por Luis Ramón Carazo


Ir a la Feria de San Isidro y aspirar a ser testigo de faenas triunfales en siete días, es algo que cuando se tira una moneda a la fuente y se consigue el deseo, es para de inmediato ir a comprar un billete de lotería, pues no es frecuente que ocurra y sin embargo y encapsulando desde el domingo 19 hasta el viernes 25 de mayo, con todo y que ha llovido a cantaros en la capital hispana, cada tarde no ha parado en darnos alegrías y lo digo con la nostalgia de que este año por diferentes razones, me he tenido que conformar con verlas por la pantalla.

Me da gusto que el evento taurino mundial más importante del año, marche bien y que bueno para aquellos que lo han podido paladear en vivo, es una experiencia incomparable el estar en el momento en que el arte efímero del toreo se manifiesta en plenitud en el ruedo venteño.

El sábado 19, la alegría nos la proporcionó Joselito Adame con una faena de gran conocimiento y arrojo, al toro de Alcurrucén que parecía no ofrecer la oportunidad de triunfo y la cual fue labrando con gran paciencia, aunque no falten quienes lo denuestan por vaya usted a saber qué motivo.

El domingo 20 el gran rejoneador luso-hispano Diego Ventura dio una muestra más de que en su año 20 de alternativa, ha alcanzado un sitio de privilegio y ya tiene 15 salidas en hombros el centauro en su haber, como no lo ha hecho ninguno otro de sus colegas en Madrid y uno de ellos es el esquivo Pablo, a quién le corresponde haber marcado el nuevo derrotero del toreo a caballo, pero que no parece dispuesto a confrontarse hoy en día con Diego, quién está que echa lumbre coloquialmente hablando con sus cabalgaduras.

El lunes 21, un novillero de apodo taurino Toñete, tejió una faena bajo el granizo a un animal del Conde de Mayalde y le arrancó prácticamente un trofeo con base en su patente voluntad, por ser alguien en el toreo.

El miércoles 23, le correspondió en el sexto toro de la ganadería de Victoriano del Río a Andrés Roca Rey para ratificar porque es la figura que más atrae al público en el tiempo presente (como atinadamente lo comentó Luis Cuesta recientemente) y lo logra con base en un toreo serio, estoico y con sello.

La faena al sexto de la tarde fue estremecedora, después de un chubasco y de seguro para los asistentes al salir, les provocó a tomar algo que reconfortara al cuerpo y a platicar de quién atesora una gran cantidad de cualidades positivas en una tauromaquia con sello muy propio.

El día anterior David Mora, torero lleno de clasicismo con un toro del Ventorrillo nos puso a disfrutar de su forma tan añeja de interpretar el toreo.

Y el jueves 24 que se puede decir que no se haya dicho o escrito de la gran actuación de Julián López El Juli (quién como Diego Ventura, navega a punto de celebrar su vigésimo aniversario como matador de toros) con el extraordinario colorado de Alcurrucén con el nombre de Licenciado que fue noble y codiciosa materia prima, para que diera rienda suelta a su maestría Julián y solamente por la suerte suprema es que no se fue por la Puerta Grande, en mano a mano con Ginés Marín quién a su vez solamente dejó destellos de su buen trazo.

Y como si algo faltara, el 25 de mayo fue Talavante con Cacareo de Núñez del Cuvillo quién finalmente redondeó una faena plena de sentimiento de dos trofeos muy merecidos y también con un aguacero (que provocó un ruedo resbaloso)pero que no impidió que López Simón con gran pundonor le acompañara hacia la calle de Alcalá con un trofeo por faena, para sellar una fecha inolvidable y cuya replica anterior de dos toreros en hombros, lo fuera el 1 de junio de 2016 en el mismo sitio pero con Manzanares y el mismo Alberto.

Cabe mencionar que Talavante actúo en lugar del convaleciente Paco Ureña y que sus honorarios los donó a una institución sin fines de lucro y por si algo faltara tuvo la categoría de brindar, su actuación al compañero herido, lo cual provocó además un lleno por ser poco usual que una figura tomé el lugar de un compañero que por alguna razón, no comparece.

Hubo suerte, no me cabe duda, y deseamos que en la segunda parte de la feria así se mantenga, Madrid es Madrid, capital del toreo mundial y motor de una fiesta que languidece pero que cuando es triunfal, nos hace renacer la fe en ella.

Enhorabuena.

Roca Rey, más puma que cóndor

Por Antonio Lucas / José Ayma.

Aquello que dijo Neruda sobre el Macchu Picchu, días de fulgor vivo en la intemperie, le cae bien a este muchacho del Perú, maestro en tauromaquia, aún con veintitantos años aún y ya con buen sabor añejo.

¿Qué lleva a un casi adolescente a volcarse en los toros tan de lleno? Ya no es el hambre. Ya no es el escaqueo de los malogrados. Debe ser por algo más. Tiene que existir un motivo que no puede explicarse enteramente. Andrés Roca Rey es un torero peruano. 22 años. Cicatrices. La mano turbulenta y dulce. La espada envuelta en meteoros. No sé si el arte de los toros está ya en su ocaso o vive de fulgores sucesivos. Pero en él alcanza un sentido nuevo que viene de muy atrás. Eso lo hace extrañamente moderno. El arte de torear tiene algo de gastada primavera humana. Y también de bestialismo. De quirófano con moscas. Pero a la vez alberga magias y pulsiones muy extrañas. Las impulsa y las provoca. Contemplar a este tipo en una plaza de toros es comprender que no sucumbe del todo eso que ya tiene hoy poco sitio en la vida.

Roca Rey no es un matarife, sino que se ha domado en la veta insondable de los grandes. Es un tipo de su tiempo que no se enfrasca en batallas que no merecen la pena ni para perderlas.

Le dicen El Cóndor, pero tiene más de puma con un galope de claridad nocturna. Parece un tipo grave, reconcentrado, proyectado hacia dentro. Un joven de los que encontró pronto el sitio y teme tanto a la muerte como a las tardes que son tan sólo racha fría. Es el último fenómeno de la tauromaquia. El más firme de su edad. El claro relevo. El volcán que electrifica los tendidos desplegando esa verdad de quienes no temen el bullebulle del drama. Es uno de los faros de este San Isidro. Vivir es exponerse. Torear es multiplicar la vida en un instante varias veces.

Publicado en El Mundo

El moreliano Isaac Fonseca estará en la Feria Taurina de Bayonne, Francia

Por Oscar Tapia.

La internacionalización del joven novillero moreliano Isaac Fonseca va viento en popa, en virtud de que luego de su sonoro triunfo en España, al cortar rabo y orejas al segundo burel de su debut en Europa, acaba de firmar contrato para torear en una novillada acartelada en el marco de la feria taurina de Bayonne, Francia.

Es la primera vez que un novillero michoacano sin picadores brinca el charco y llama la atención de tal manera, porque triunfar como lo hizo el día de su presentación en tierras españolas no había sucedido con anterioridad, toda vez que el pasado 13 de mayo en la Plaza de Toros el Molar, provincia de Madrid, se sobrepuso a la cornada que le propinó “Chingo”, novillo de Flor de Jara, para arrebatarle los tres trofeos.

Y también es un hecho sin precedentes en los anales de la historia el que un torero moreliano firme su segundo contrato en el Viejo Continente para torear en un país diferente al de su debut, toda vez que ha sido tomado en cuenta para alternar el venidero 15 de agosto en la ciudad de la zona vasca francesa.

Isaac Fonseca alternará con los toreros españoles Daniel Barbero (Las Navas del Marqués, Ávila) y Miguel Polope (Escuela Taurina de Valencia), y con el galo Yon Lamothe, ante novillos toros de la ganadería de Alma Serena, quienes han triunfado en cosos de los dos países, de tal suerte que será una prueba muy dura para el michoacano.

Fuente: 90 Grados

Fortes, en San Isidro: de cómo un error presidencial puede ser un gran triunfo

Por Antonio Lorca.

Javier Lorenzo, acreditado periodista taurino salmantino —uno de los pocos que mantiene semanalmente un suplemento dedicado a los toros en un diario— escribió hace unos días en Twiter un mensaje esclarecedor: “El presidente, que bastante ridículo hizo, que se quede con el trofeo bien ganado de Jiménez Fortes. Ahora, quienes mejor pueden premiar esa faena son los empresarios. Espero que no cometan la misma injusticia que el palco”.

Se refería, claro está, a la tarde del pasado 11 de mayo en la Feria de San Isidro, en la que se vivió una encendida polémica al negar el presidente la oreja que la mayoría de los tendidos solicitó para el torero malagueño tras una faena valerosa y arriesgada ante un complicado toro de Pedraza de Yeltes.

La discusión continuó a la salida de la plaza, en los medios de comunicación, en las tertulias y corrillos, y aún se habla hoy de aquel trofeo merecidamente ganado y que Fortes no paseó por decisión del palco.

Incluso habló el presidente, José Magán Alonso, a requerimiento de este periódico, y explicó que él no constató una petición mayoritaria y que, a su juicio, la faena no había sido merecedora de oreja.

El hombre, con buena intención, sin duda, se equivocó como yerra cualquiera. Pero lo que el presidente de la corrida no podía imaginar es cómo un grave error, que condenaba en principio al torero, se podría convertir en un triunfo para su carrera.

¿Qué ha pasado después? ¿Han cambiado las perspectivas profesionales de Fortes desde aquel 11 de mayo?

Ignacio de la Serna, apoderado del torero, está contento con la gran repercusión que ha tenido el suceso entre los aficionados y los profesionales del sector, que reconocen el mérito de Fortes, ignorado por el presidente.

Toma su agenda y cuenta que ya tienen plaza fija en la feria de Santander, y mantiene conversaciones con las empresas de Pamplona, Bilbao, Gijón, Antequera, Málaga y Zaragoza, entre las plazas importantes. “Y nos están llamando de localidades grandes —continúa— que quieren contar con el torero para devolverles, me dicen, la oreja que el presidente le negó”.

De la Serna concede una importancia capital a la presencia de la televisión en la corrida del día 11. “España entera pudo ver la gesta de Fortes, y creo que estamos recogiendo los frutos de una actuación que a nadie ha dejado indiferente”.

Fortes ya hizo el paseíllo en Las Ventas el Domingo de Ramos, el pasado 25 de marzo, cortó una oreja y la espada le privó de abrir la puerta grande. Y está anunciado en esta misma plaza después de San Isidro, el 17 de junio, con toros de Bohórquez, junto a Galdós y Álvaro Lorenzo.

Queda claro que la torería de Fortes no ha caído en saco roto y cómo un error presidencial puede ser el trampolín idóneo para una carrera.

Un caso diferente pudiera ser el de Javier Cortés, torero madrileño que el pasado 2 de mayo, y en esta misma plaza, protagonizó una tarde épica, impactó a los tendidos y acabó en la enfermería con una cornada de 20 centímetros en el muslo izquierdo.

Desde entonces, Cortés está plenamente dedicado a la rehabilitación de su pierna y para ello ha debido trasladarse a una clínica especializada en Sevilla. “Me está dando mucha guerra el nervio ciático”, se lamenta el torero, “sufro muchos dolores y los doctores me dicen que desaparecerán con el tiempo”.

De momento, su obsesión es llegar al día 7 de junio con la menor molestia posible. Esa tarde está anunciado en San Isidro en un desafío ganadero con toros de Rehuelga y Pallarés. “La pierna me molesta mucho todavía cuando toreo de salón, pero estaré en la puerta de cuadrillas junto a Iván Vicente y Javier Jiménez”, asegura.

Dice que mantiene unos recuerdos muy bonitos de la corrida del 2 de mayo. “Llegar a Madrid y ver al público entregado y escuchar sus olés es algo grande”, afirma.

¿Pero ha tenido repercusión la oreja que paseó Javier Cortés el pasado 2 de mayo?

“Desgraciadamente, no”, afirma el torero.”El teléfono no ha sonado como esperábamos; pero es pronto, quizá”, se consuela. Reconoce, no obstante, que lo han llamado de algunas ferias, aunque no se ha cerrado ningún cartel. “Quizá, esperan a ver qué pasa el día 7”.

Esa corrida será el punto y seguido de una carrera “bonita, pero muy difícil, —asegura Cortés—, porque he estado sin torear mucho tiempo; ni una vaca he tenido para poder entrenar, y solo el afecto y el ánimo de las personas más cercanas han impedido que tire la toalla”.

Al final, como asegura, Ignacio de la Serna, apoderado de Fortes, la presencia de la televisión es fundamental para la carrera de un torero en el siglo XXI. Gracias a la pequeña pantalla está recogiendo los frutos de una actuación especial.

Cortés, por su parte, no escucha el teléfono mientras trata de recuperar la estabilidad de su pierna derecha. El día 2 de mayo no hubo televisión en la plaza de Las Ventas.

Publicado en El País

¿La Fiesta en Paz? Triunfan en La Florecita la ganadería de El Grullo, Héctor Gutiérrez y el varilarguero Carlos Domínguez

  • Exitosa presentación de un libro ideal para antitaurinos.

Por Leonardo Páez.

De gran taurinismo y torería debe calificarse la primera de las cuatro novilladas anunciadas en la plaza de La Florecita, de Ciudad Satélite.

Abrió plaza Colega, astifino y terciado o discreto de presencia, que de inmediato confirmó lo que todo buen aficionado sabe: el exceso de trapío, cornamenta y kilos no sustituye a la bravura, esa cualidad de algunos toros que se traduce en embestidas prontas y rectas, repetir éstas, pelear en el caballo tras acometer con codicia, no sólo seguir cansinamente la muleta y no buscar el refugio de las querencias. Colega recargó en un puyazo trasero, hirió en la pantorrilla derecha a su matador y primer espada, José María Hermosillo, cuando inició una caleserina, y al banderillero Juan Ramón Saldaña en la ingle derecha, al intentar cuartear.

Rabioso y sin mirarse la cornada, Saldaña volvió a tomar los palos, dejando el par en lo alto. Eso se llama ¡torería! Así de fuerte era la embestida y de certeros los derrotes. Salió Hermosillo con la pantorrilla vendada y mermado de facultades ante un novillo exigente, claro y con recorrido con el que sólo tuvo detalles.

Compadre, también de El Grullo, fue segundo y correspondió a Héctor Gutiérrez. Las emociones aumentaron cuando el novillo se arrancó de largo y con fuerza al caballo de Carlos Domínguez, que cobró un certero puyazo aguantando aquella embestida. ¡Qué escena más verdadera y qué momento más intenso! La suerte de varas ha perdido su gran importancia y posibilidades de torería, precisamente por la disminución de la bravura en las reses, que ahora se prueban por su duración en la muleta, no por su empuje en la puya. Brindó Gutiérrez a su paisano Hermosillo y consiguió una estructurada faena por ambos lados, mandando y ligando la exigente embestida coronada con entera en lo alto, recibiendo merecida oreja y los restos del astado los honores de la vuelta al ruedo.

Con su segundo, de La Paz, Gutiérrez tuvo el gran mérito de hacer lucir a un deslucido. Cobró otra certera estocada y obtuvo otro apéndice. Sé más tú y parécete lo menos posible a los demás, me permití decirle a la salida a tan prometedor novillero.

En Puebla, su rica tradición taurina prosigue entre altibajos con coliseos sin acreditarse, gobiernos panistas sin idea y libros de auténtico lujo, como el mencionado en la columna anterior, Ofensa y defensa de la tauromaquia, publicado por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), y cuyas nuevas, amplias y modernas instalaciones del Complejo Cultural Universitario demandan una difusión cultural en proporción. Su autor es el crítico taurino de La Jornada de Oriente, Horacio Reiba, Alcalino –en la presentación, Aurelio Fernández Fuentes, director del periódico hermano desde su fundación en 1990, informó que Reiba no ha dejado de entregar ni una sola vez sus colaboraciones semanales–, cuyo prestigio convocó a casi un centenar de asistentes.

¿Qué hacer con los antitaurinos?, preguntó alguien. Y el matador Raúl Ponce de León, ahí presente, contestó: hay que pedirles que lean. Ofensa y defensa de la tauromaquia es un compendio de principios, autocrítica y sustentadas reflexiones taurinas que, sin duda, puede ser de mucho provecho para cuantos deseen cuestionar, con bases no con fobias, la fiesta de los toros en general y el espectáculo taurino en particular. Ojalá que la BUAP no caiga en el marasmo distributivo que caracteriza a nuestras universidades.

Publicado en La Jornada