Archivo de la categoría: OPINION TAURINA

El juicio de Pablo Hermoso en México

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Por J. Jesús Rangel M.

El famoso rejoneador español Pablo Hermoso de Mendoza, al igual que muchos, enfrenta serias deficiencias en la justicia federal de México por un tema relacionado con inversiones.

Primero promovió un juicio ordinario mercantil en el que reclama la afectación a una importante inversión inmobiliaria que realizó en Querétaro por abuso de confianza. El asunto se turnó al juez primero de distrito en Querétaro, Mauricio Ramírez Ramírez, quien de entrada negó la admisión a trámite de la demanda, decisión que fue revocada por el Tribunal Unitario y ordenó darle cauce.

A partir de ahí, ha enfrentado más obstáculos producto de resoluciones muy mal dictadas por dicho juez, quien para rematar suspendió el procedimiento a pesar que la ley no lo autoriza. Así está la demanda desde hace más de seis meses.

Después Hermoso de Mendoza presentó una queja administrativa ante el Consejo de la Judicatura Federal; ya pasaron más de dos meses y la autoridad no se ha pronunciado al respecto.

El internacional torero a caballo ve que las opciones se cierran y de ahí su preocupación.

El juicio es sobre 33 por ciento de los terrenos que conforman el Rancho San Miguelito en Querétaro.

Publicado en Milenio

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‘En una mujer; un pasado es un presente’ Por Bardo de la Taurina

Desde siempre he pensado que lo que sucede en el país es un reflejo de lo que pasa en las plazas de toros  o viceversa y así me brinca esa frase que el pasado jueves en el  ‘Salón España’ pronunciara Doña Nashelly Hernández Romero ‘Nash’ –‘En una mujer; un pasado es un presente’– y como yo no conozco muchas señoras, porque (“Habiendo tanta potranca, solo por la mía relincho” de ‘El Gavilán’ Marcial Alejandro) tomo la frase que se me antoja espléndida y como aretes se la cuelgo a la Plaza México:

‘Mucho Corazón’ – Ema Elena Valdelamar

De mi pasado,

preguntas todo

¿Qué cómo fue?,

si antes de amar

debe tenerse fe…

Decir de la compositora capitalina, que su acervo más allá de lo musical, diría yo de lo cultural, es de aplaudirse, pues a diferencia de un sin fin de compositores sus letras suenan a verdad, de esa, de verdad y por eso sus letras calan a quienes poseen el don de la sensibilidad, los cuales llegan a estremecerse en el andamiaje de sus propias vidas tomando las letras de Doña Ema Elena Valdelamar Casarín, como una piel sobre la piel y es que además sus versos de lo popular van lo mismo desde la miel pa’ la hojuela, que del limón pa’ la herida, ¿es que dígame usted si no se cimbra con marquesinas musicales como esa de ‘Devuélveme el corazón’?, ¿o que tal, ‘Mil besos’?, ¿verdad que ya le vino el recuerdo de la tapatía María Victoria, tía por cierto del matador en campaña de despedida “NachoGaribay, emparentado por línea con Rubén Cepeda Novelo, una de las voces más carismáticas comercialmente que ha tenido la Fiesta Brava Radiofónica.

La admirada y respetada maestra Ema Elena Valdelamar logró darle vuelo a la inspiración con temas inolvidablemente clásicos; Dos corazones, Sin mañana ni ayer, Mírame bien, No te puedo olvidar, Ya no me importa, entre muchas finas perlas sin olvidar la que seguramente quiso olvidar prontito a quien le dedico su ‘Cheque en blanco’;

‘Cheque en blanco’ – Ema Elena Valdelamar

Pero que mal te juzgue

Si te gusta la basura

Pero mira que locura

Pero para ti está bien

Pero que mal calcule

Yo te creía tan decente

Y te gusta lo corriente

Por barato yo que sé…

Letras pegadoras como un cuadrangular de cuatro almohadillas con razón sus intérpretes lo fueron de primera línea y de ahí pa’ arriba, entre ellos; La ya citada María Victoria, Pedro Vargas, Marco Antonio Muñiz,  Javier Solís, Vicente Fernández, Benny More, Lucha Villa por supuesto que Fernando Ocampo y Nacho Irigoyen que al alimón actuaban bajo el subrayado de “Los Bribones”, muchos más y más, ¡pero ay! como me gusta escuchar a “Luismi” cantando a la señora y hablando de damas un suspiro del baúl de los recuerdos a Doña Amalia Mendoza, y a Doña Chelo Silva, y por supuesto la señora del nido tejido en la colonia Guerrero “Paquita la del Barrio” y la cito pa’ cerrar y a la vez evitar que me vaya a gritar eso de ¿‘Me estás oyendo inútil…’?

Y ya que  de baranda he sacado a la palestra algunos nombres rimbombantes de intérpretes que han sido figuras, no hace ni diez tardes que el excelso taurino el Lic. Luis Eduardo Maya Lora, a Porta Gayola abrió su cartera Montblanc que está más robusta que un toro pa’ Bilbao y vengan ‘Los Siete leguas’ y los vodkianos pa’ que el matador regio Raúl García estuviese a sus anchas y de ahí a rematar al Palacio de Miravalle, donde a la vera del piano de Magia la cantaora de la torería,  el torero que antes que eso es un señorón recordó que la tarde memorable que indulto a ‘Comanche’ de Santo Domingo en la Plaza México el 31 de enero de 1965, el primero en saltarse al ruedo y cargarlo lo fue; ni más ni menos que su cuatazazo Javier Solís, el que por cierto por un buen tiempo los domingos después de las corridas cantaba en ‘El Guadalajara’.

Siempre tan ligadas las artes de la tauromaquia y la de la cantada… pero bueno, eso lo abordaremos en otra ocasión, que no sea ésta ocasión, en donde se me ocurre podíamos ir al alimón entre la amistad que unió a determinados toreros con determinados artistas.

No se pierda usted el desenlace, que no será tal, porque nunca tendrá fin.

El Precipicio Novilleril – Reanudación Menor con Diluvio Mayor en La México

La actual Plaza México oficializa un nuevo calendario: acostumbrémonos. Las novilladas serán dadas así seguramente en un intento de inventar lo ya inventado o de alguna otra situación externa que ya habrá tiempo de explorar. Sea el clima, las circunstancias, la difícil situación taurina, la falta de interés… sabrá Dios que tantas más excusas habrá, lo cierto es que la mala suerte se atrae y ayer es la muestra. La lluvia inclemente ahoga toda posibilidad de emoción incluyendo la bravura de la novillada de Caparica y la seriedad en los actuantes que salvo Héctor Gutiérrez con las reservas del caso, deja cualquier opción de triunfo apagada.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA.

Sospechamos que… el piso tendrá la culpa.

Nada salva al encierro. Más tomando en cuenta que la bravura lo ha de ser siempre y bajo cualquier circunstancia. Echemos mano del ayer. Para variar. Año 2009, Sergio Flores debuta inmejorablemente una tarde de sol con la novillada de Don José Garfias de los Santos a quien tanto se le extraña y por quien hoy hacemos votos para que su salud mejore. A los ocho días, dadas las dos orejas que corta, se le repite, claro está, fue con la de San Judas Tadeo y, en plena tarde lluviosa, triunfó.

La razón es la capacidad torera, llovía igualmente, las cuadrillas se rajaban y él, en el único lugar relativamente seco del ruedo, en los adentros a un costado del toro, se llevó a aquel castaño y, recuerdo bien, ligó los naturales, emocionó se arrimó a conciencia y triunfó.

Pese a todo y pese a todos.

Ha sido tal la circunstancia de esta novillada que a la salida del primero la concurrencia recibe un golpe de decepción, esos que quitan la afición y el gusto a cualquiera: la presencia de un abecerrado burel. Una vergüenza. Esta administración tan preocupada en lidiar durante estos dos primeros años de gestión novillos sin picadores, ayer se olvida que en dichos festejos ha echado lo serio pero hoy cuando las cosas tienen que elevarse a la altura de la coyuntura no lo hace.

Tan sólo el becerro es la respuesta. Y responde además porque la inocencia infantil del toretillo busca afanosamente el engaño, un bombón para devorarse entero si cae en buenas manos. Cae en las equivocadas del guanajuatense Francisco Martínez que triunfa en primavera pero que el otoño no le ve con avances. Muy preocupante es que la mitad de los lances que ha pegado de recibo han sido enganchados y aun así, serán las ganas de aplaudir, La México se da coba, corea y, tras el susto al piquero, en los quites la cosa se empieza a descomponer porque Martínez se deja comer el terreno, no se coloca y se encuentra en la tafallera comprometido al no alternar cada lance.

Y a partir del remate el pequeño pero encastado burel le empieza a formar la cuenta.

Para el segundo tercio, salvo un buen primer par, el resto son ideas sin conexión y que, aun así, el novillo llega con mucho que torear y yéndose largo a la tela. Martínez intenta doblarse pero sus muletazos en vez de ordenar, terminan haciendo que el novillo agarre aire y enganche el último tiempo del muletazo con un brazo que no acaba por mandar y que, aun con ciertos momentos de acople, cuando llega el momento de ligar por pitón izquierdo, el abecerrado burel puede más.

Martínez se pierde por completo. Le engancha, y no remata correctamente con un desorden final del primer turno que es el preludio de una tupida lluvia, cruel porque al sur muy cercano a la Plaza el cielo muestra un agujero de claridad siendo que todo lo demás está oscuro y lloviendo de tal modo que amenaza la continuación del festejo.

Entonces el triunfador hidrocálido Gutiérrez muestra su sitio, su solvencia y aun en pleno aguacero se nota sobrado ante un novillo al que pega un bonito remate a modo de tijerilla en el quite. Pero con tanto mantazo de las cuadrillas el novillo desarrolla hacia lo malo y la cabeza arriba desluce todo. Fuerte el aguacero, enlodándose el piso, la justificación habrá para que las cuadrillas se tapen en el burladero del agua. Sin mayor lucimiento Gutiérrez mata a como puede.

El muchacho Roberto Román, tan desordenado en sus lances, sale a quedarse quieto, lo logra al principio de un quite combinado por tafalleras pero que es desarmado, para variar, si contáramos cuantos quites ha intentado desde novillero sin caballos de un año para acá no encontraremos salvo dos, en que haya podido rematar por entero.

Román se queda quieto pero da la impresión de no saber para qué.

De ahí tanto arropón, enganchón y suplicio incluso para el espectador pues en un momento Román es empalado y al levantarle en vertical se teme lo peor.

Afortunadamente, aun todavía, a la novillería, “la Virgen te cuida”.

Entonces la Banda, luego de la muerte del tercero, mientras las cuadrillas tratan de “asesorar” a los espadas, se da a tocar “En Er Mundo”, “La Chiclanera” y “La Última Estocada” para aportar las cuotas más taurinas de la tarde. Menos mal. Porque Martínez regresaría a mostrarse impreciso, a merced del serio cuarto con el que equivoca el inicio por alto, le prende porque trae la cara alta y desarrolla sentido entre el piso, el tratamiento de las cuadrillas y el desarme que hace al novillo aprender arameo antiguo y al novillero no resolver la papeleta.

Peor con la muleta. Con ello su calvario apenas empezaba.

Porque Martínez habría de volver a aparecer cuando Román cae en el precipicio del sexto cuando la lluvia regresa y ante el serio cierraplaza se ve peor que nunca. Desastre en varas con tres puyazos a mansalva por parte de los de a caballo, peor con la incapacidad de los banderilleros ni sesgando ni al cuarteo ni a la media vuelta. De plano, ese hombre, Jesús Morales, disculpa el tercer par que antes había ordenado. Román advierte que tiene mucho peligro el toro. Y sabe de sus limitaciones pero no encuentra el modo de quitárselo de encima sin pasar por tantas volteretas una terrible de la que cae pésimamente y de la que ya no se repone.

Martínez al borde del tercer aviso, descabellando de lejos y haciéndose para atrás.

Ese tercer aviso no sonó porque Jesús Morales es capaz de todo.

Como regalar la oreja a Héctor Gutiérrez.

Y no porque el hidrocálido no luzca, al contrario. Es el único que hace valer la preparación, el sitio y el oficio que lo hace notar ante el paupérrimo de cabeza cárdeno quinto. Que inicia muy bien que protesta el mantazo que da Gutiérrez a pies juntos previo a corregir y lancear con prestancia y temple, ese mismo que demuestra en el toro anterior en una rebolera de lujo que da al novillo de Martínez. Replica esto en tres tandas, la segunda sensacional por el lado derecho.

Esa que derrumba la casta el novillo de Caparica.

De ahí que Gutiérrez pese a ser frenado por el novillo no ceja en el empeño, la embestida por el pitón izquierdo es casi nula y el hidrocálido se lo juega sin mayor resultado. Las manoletinas son peores.

Mata mal.

Y Morales se come el cuento del propio novillero que trata de alejarse de este precipicio llamado “Nacional de Novilladas” y hace como si hubiera matado por todo lo alto, cosa que no ha sido cierto. Como esto no se valora cuatro desorientados piden la oreja y el desorientado mayor, otrora buen banderillero afloja.

Así las cosas. Acabando la lidia del sexto el aguacero es inmisericorde.

Pero más cruel es el estrépito al que la administración somete a los novilleros, a la Afición y a la Fiesta. La de hoy es una novillada para levantar la ceja, para activar la alarma. Ojalá, con el otoño y sus primeros días, los festejos que restan, sean el necesario filtro, la necesaria regla que dicte de manera natural quien sigue y no.

Por supuesto, la lluvia, esperemos, no esté invitada.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada de Novilladas 2018. Domingo, Septiembre 23. Octavo festejo de Temporada Chica. Menos de un cuarto de Plaza en tarde de fuerte lluvia, constante desde el final de la lidia del primero, viento en ese turno y ruedo en condiciones muy complicadas increíblemente soportando la arena toda la lluvia que cayó sin desbordar el encharcamiento en buena medida gracias a la cuadrilla de monosabios que atendieron la situación.

6 Novillos, 6 de Caparica (Divisa Tabaco, Negro y Rojo) Dispareja de presencia con muy poca cara el quinto y especialmente el primero, sencillamente impresentable por abecerrado, indignante haber reseñado, aprobado y lidiado este ejemplar no solo por su cabeza sino inclusive el propio cuerpo. El resto con trapío suficiente, fiel a su tipo y bien armados. Mansos en general, derrumbando su juego luego del primer tercio, no obstante su buena pelea en las cabalgaduras, a partir de la pésima lidia otorgada por las cuadrillas, las condiciones del suelo y la poca entendedera mayormente del primer y tercer espadas. El impresentable primero resulta el único que, tras derribar al piquero, brinda juego por ambos lados en la muleta, probablemente por la poca edad que aparenta, resalta su buen pitón izquierdo.

Francisco Martínez (Berenjena y Oro) Silencio, División y Pitos tras Dos Avisos en el sexto que mató por el tercer espada. Héctor Gutiérrez (Canela y Oro con remates negros) Silencio y Oreja. Roberto Román (Azul Rey y Oro) Silencio en el único que mató.

Pésima la Autoridad de Plaza encabezada por Jesús Morales, sin tino, distraído y concediendo la oreja del quinto sin ninguna valoración sobre la mayoría o no. Desorden en la lida del quinto con el cual, ante la incapacidad de las cuadrillas Usía disculpa el tercer par no obstante había ordenado que fuera colocado.

Sufriendo y literalmente remando para no ahogarse, insufrible tarde de las cuadrillas a pie que echan mano de todo el costal de malas mañas con mantazos, desarmes y banderilleando a la media vuelta, seguramente, dada la condición del piso.

Ocho con Ocho: La sucesión en el toreo Por Luis Ramón Carazo

Francisco Martínez. Plaza México.

Ahora, que estamos viviendo los tramos finales del certamen de novilladas Soñadores de Gloria en las diferentes plazas en las que se ha desarrollado, ya vemos frutos en embrión producto de dar continuidad a los jóvenes que el día de mañana, se convertirán en los matadores que van a impulsar el cambio, tan necesario en la vida y a ello por supuesto, no escapa el toreo.

Y como ejemplo de sucesión, traemos a colación a quién el 8 de septiembre de 2018 conmemoró los 20 años de alternativa y me refiero a Julián López El Juli; quién de catorce años llegó a México a buscar un sitio de privilegio en el toreo ya conseguido hace mucho y que desde sus primeros años de vida, dio muestra de su facilidad para entender el difícil arte de la lidia.

Recuerdo que en la feria de Texcoco del año 1997, antes de presentarse oficialmente y por idea de los empresarios de aquella época Miguel Alemán Magnani y Rafael Herrerías, iba a actuar al final de una corrida con todo y cámaras de televisión de por medio con ropa de calle, pero no sucedió así, sino hasta el 16 de marzo de 1997 que se presentó oficialmente en la Silverio Pérez, y posteriormente el 15 de junio hizo su debut novilleril en La México.

La temporada en la que fue gran protagonista, fue una de las últimas que se recuerda con entradas importantes en La México y otras plazas del país, actuando al lado de novilleros mexicanos como Alfredo Gutiérrez, Jerónimo, Fermín Spinola, Gerardo Gaya entre otros que le dieron gallarda competencia al madrileño, quién como el camero Paco Camino, son considerados como Mozart del toreo por su precocidad en el entendimiento del oficio.

Era fácil imaginar que iba a llegar muy alto Julián por aquellos años, sin embargo verlo hecho una realidad, es comprobar que los presagios pudieron prevalecer con el transcurrir del tiempo, situación que no siempre se materializa en todos los ámbitos de la vida, y recordar que es el único novillero español con una faena de indulto en La México a un novillo de La Venta del Refugio de nombre Feligrés lidiado el 3 de agosto de 1997.

Posteriormente se fue a España y recuerdo ser testigo de su presentación en Las Ventas en Madrid, ante un lleno con seis novillos de diferentes ganaderías; el 13 de septiembre de 1998, logrando una gran faena al quinto de la tarde Afanes de Alcurrucén, ganadería por cierto de la Casa Lozano de dónde fue su apoderado ya como matador por un lapso largo, Manolo y ahora lo es su sobrino, Luis Manuel.

Torearía por última vez como novillero en Albacete y luego el 18 de septiembre en Nimes, se convierte en matador siendo menor a 16 años, tomando la alternativa de manos de José María Manzanares y con Ortega Cano de testigo, ante toros de Daniel Ruiz. Triunfa y su éxito lo pone desde su inicio en un sitio de privilegio.

Así las cosas, historias como las de Julián aúpan a novilleros como Francisco Martínez, Héctor Gutiérrez y Roberto Román que el 23 de septiembre de 2018, iniciaron el proceso hacia la final del certamen Soñadores de Gloria en La México, con un bien presentado encierro de Caparica del que destacaron el primero y el quinto.

El triunfador fue Héctor Gutiérrez que recibió un trofeo en tarde lluviosa por su muleta tersa y en el que sus compañeros y él (a pesar del tiempo) nunca dudaron en proseguir el festejo, del cual por su arrojo resultaron: lesionado Roberto y magullado se fue Francisco.

La próxima semana repite Héctor con André Lagravere y Sebastián Ibelles con astados de Fernando Lomelí, para buscar un lugar para el 21 de octubre en el festejo de triunfadores del certamen que ha dado la oportunidad de continuidad tan anhelada, por aquellos que empiezan en busca de llegar a figuras del toreo y solamente en el ruedo es dónde pueden lograrlo, por eso nos congratulamos que las empresas taurinas, apuesten por ello.

TERCER DESAFÍO GANADERO EN LAS VENTAS: ¿Qué pasó con los toros de Palha?

El torero francés Thomas Dufau pasea la oreja que cortó en Las Ventas. JUANJO MARTÍNEFE.

Oreja de poco peso para Thomas Dufau ante toros de Pallarés y Hoyo de la Gitana.

Por Alejandro Martínez.

“¿Qué ha pasado con Palha?”, le preguntaba un aficionado a otro mientras ambos accedían a uno de los tendidos de la plaza de Las Ventas, minutos antes del tercer y último desafío ganadero programado en el coso madrileño. La pregunta hacía referencia a la sustitución de la ganadería portuguesa, anunciada inicialmente junto a la de Pallarés, por la de Hoyo de la Gitana.

Según la empresa, “los toros de Palha no superaron el primer reconocimiento veterinario efectuado en la plaza”. Una explicación que no contenta a todos. Porque, ¿cómo es posible que una ganadería como Palha no tenga tres toros aptos para Madrid? Y, más raro aún, ¿cómo se pueden rechazar los toros de Palha por falta de trapío y aprobar los sustitutos de Hoyo de la Gitana, dos de los cuales resultaron ser impresentables? A esto deberá responder autoridad y veterinarios.

El caso es que, a pesar de su ausencia, los siempre temibles astados de Joâo Folque de Mendoça estuvieron muy presentes. Para empezar, por la falta de variedad que han tenido unos desafíos ganaderos que deberían ser rebautizados como Desafíos del encaste Santa Coloma-Saltillo. ¿Es que no hay más procedencias minoritarias de gran interés en el campo bravo? Los seis hierros que se han lidiado (Saltillo, Valdellán, José Escolar, San Martín, Pallarés y Hoyo de la Gitana) corresponden a un mismo origen.

Pero también se echó de menos a los palha por el decepcionante juego de las reses de Pallarés y, especialmente, de Hoyo de la Gitana. A la falta de presencia de dos de los tres ejemplares de esta divisa, se unió su total falta de casta. Y su mansedumbre. Tres animales de nulo juego frente a los que se estrellaron Sánchez Vara, Javier Cortés y Thomas Dufau.

Sin ser extraordinarios, los de Pallarés al menos salvaron el honor de la sangre Santa Coloma. De impecable presentación, el trío de astados que hizo acto de presencia en el ruedo de Las Ventas tuvo seriedad para dar y tomar y lució unas muy astifinas y ofensivas defensas. El mejor de los tres fue el primero, que apretó en varas con la cara abajo, y que, aunque pecó de soso, tuvo nobleza y cierta calidad en el último tercio. Con él, Sánchez Vara demostró su sobrado oficio, pero apenas ligó los muletazos y anduvo clamorosamente despegado.

Más espectacular que bravo fue el quinto de la tarde, también de Pallarés, y que correspondió a Javier Cortés. Hasta en tres ocasiones -la última con el regatón- se arrancó el toro al caballo. Desde lejos y con alegría acudió, aunque luego, bajo el peto, lanzó cornadas y no empujó como debía. Esa movilidad y transmisión que mostró en los primeros tercios fue un espejismo y en la muleta se quedó corto, blandeó y llevó la cara por las nubes. Encimista, Cortés solventó la papeleta y se salvó de milagro de la cornada al ser prendido por la banda de la taleguilla durante la faena.

No fue el único milagro de la tarde. El otro le salvó la vida a Thomas Dufau que, tras tirarse a matar muy derecho al tercero, fue cogido y zarandeado por el pecho durante unos dramáticos segundos que solo quedaron en un susto. Susto que le vino de perlas al francés para sensibilizar al público y cortar una oreja -sin petición mayoritaria- de escasísimo peso. Sólo una buena tanda al natural, al principio del trasteo, sobresalió en la labor de Dufau. De frente, dejó un puñado de muletazos de buen trazo, que no tuvieron continuidad, en parte, por la falta de emoción de su enemigo.

PALLARÉS Y HOYO DE LA GITANA/ VARA, CORTÉS, DUFAU

Toros de Pallarés (1º, 3º y 5º), bien presentados, muy serios y astifinos, nobles y sosos; y Hoyo de la Gitana (2º, 4º y 6º), mal presentados los dos primeros, mansos, descastados y deslucidos.

Sánchez Vara: media estocada baja y tendida (saludos); dos pinchazos y estocada desprendida (silencio).

Javier Cortés: pinchazo y estocada corta trasera y atravesada (silencio); pinchazo hondo perdiendo la muleta, pinchazo y bajonazo (saludos).

Thomas Dufau: estocada trasera y caída (oreja); mortal pinchazo en los blandos (silencio).

Plaza de toros de Las Ventas. Tercer y último desafío ganadero. Domingo, 23 de septiembre. Más de un cuarto de plaza (8.354 espectadores, según la empresa).

Publicado en El País

Carta de un ‘no taurino’ a ‪Pablo Iglesias‬: los toros son más democráticos que usted

A mí no me obligan a ir a una corrida, pero él quiere prohibir que otros vayan.

Por ‪@elentirvigo.

Anteayer usted, don Pablo, tuvo una curiosa ocurrencia: “democratizar” las corridas de toros. Su idea implicaría preguntarles a los ciudadanos “si quieren toros o no los quieren”.

No me gustan las corridas de toros, pero el fanatismo antitaurino aún me gusta menos .Hoy van a por los toreros, y mañana irán a por los que beben leche y comen carne.

Yo no soy aficionado a los toros. Nunca he ido a ninguna corrida, ni tengo intención de ir a una, pero no me considero “antitaurino”, por la misma razón por la que no me considero “antisalsero” por el mero hecho de no gustarme la música salsa. Digamos que soy un “no taurino”, si alguien quiere ponerme una etiqueta. Cuando leí su propuesta, don Pablo, me pareció absurda. Eso es como decir que hay que “democratizar” las películas de Star Wars, preguntando a la ciudadanía si desea prohibirlas. En una democracia el individuo tiene derecho a tomar sus propias decisiones. De igual forma que otros no comparten mis gustos y mis elecciones pero los respetan, a mí no me gustan los toros y no voy, pero respeto que otros quieran ir: eso es democracia, señor Iglesias. De hecho, los toros son más democráticos que usted, porque a mí nadie me obliga a ir a una corrida, pero usted quiere prohibir que vayan a ellas quienes quieran hacerlo.

Obvia decir que cuando un comunista como usted habla de “democracia” conviene ponerse alerta. El comunismo ha llamado “democracias populares” a dictaduras comunistas de partido único y sin libertades de ningún tipo. Según el comunismo, hasta 1989 la Alemania “democrática” era, precisamente, la menos democrática de las dos: aquella en la que el Estado decidía por ti. La capacidad de manipulación del comunismo parece no tener límites, y un buen ejemplo de ello es una famosa entrevista en la que usted afirmó: “que existan medios privados ataca la libertad de expresión”. Y es que para usted, don Pablo, la democracia consiste en que los ciudadanos le den un cheque en blanco y usted haga con él lo que le dé la real gana, incluso pisoteando los derechos y libertades de los demás. Para usted la democracia consiste en que el Estado -es decir, los políticos como usted- lo controlen todo, decidiendo por nosotros como si fuésemos niños.

Según su concepción, don Pablo, en Cataluña hay un sistema educativo muy democrático, pues la mayoría ha apoyado a partidos que consideran que no son los padres quienes tienen derecho a elegir la lengua de escolarización de sus hijos, sino que eso ha de elegirlo el político de turno. Para usted lo “democrático” es que la mayoría me diga lo que tengo que hacer y me prohíba elegir lo que no le gusta, aunque sea totalmente legítimo. Si desarrollásemos nuestro marco de convivencia según sus ocurrencias, podrían convocarse votaciones populares para prohibir los piropos, tapar la boca a quienes digan que hombres y mujeres tienen órganos sexuales distintos, vetar los conciertos de cantantes judíos e incluso censurar la publicación de fotos de hombres musculosos. Mire usted por dónde, y como puede ver en los enlaces que acabo de poner, Podemos ya ha hecho todo eso sin convocar ninguna consulta, pasándose por el arco del triunfo las libertades ajenas.

Obviamente, lo que quiere Podemos se parece poco a una democracia, o para ser más exactos, sería una versión corrupta de la democracia, convertida en una dictadura de la mayoría. Aunque algunos piensen otra cosa, una democracia es algo más que elegir a un gobierno a través de las urnas o votar en un referéndum sobre cualquier cuestión. En una democracia los ciudadanos tienen derechos individuales, y la minoría tiene derecho a no ser tiranizada por la mayoría. Se equivocan los que creen que cualquier cosa que elija la mitad más uno de los ciudadanos ya es democrática simplemente por hacer una consulta a través de las urnas. Llegar al cargo a través de unas elecciones no te da derecho a pisotear las libertades de los demás. Quienes entienden así la democracia lo que hacen es intentar colarnos una forma de gobernar que no tiene nada de democrática.

Cuando un político como usted quiere imponernos sus caprichos a los ciudadanos, no es democracia lo que tenemos, sino autoritarismo puro y duro.

Fuente: Outono

Zacatecas 4° Corrida de Feria: Mansedumbre y desesperación

Sergio Flores cortó una oreja al único toro que desarrolló cierta movilidad de una corrida cargada de kilos y falta de casta.

Por Juan Carlos Valadez – De SOL y SOMBRA.

¿El tamaño de los toros importa? En realidad no. Los nuevos aficionados como hemos podido ver en la redes sociales y en algunas plazas le ponen mucha atención a los kilos, pero muy poca a lo que traen los toros en la sangre.

La pasada temporada grande en la Plaza México los taurinos buscaron en las ganaderías de la familia Barroso “el arca perdida” de la bravura, pero se estrellaron ante una camada de toros guapos, pero casi todos descastados y sin fondo.

Esta muy difícil la situación en el campo me comentaba en una tertulia un veterano y renombrado apoderado, “ya no sabes que puede embestir en México y que no, ya todo es un albur y no hay garantía” señalaba. Habría que buscar en otros lados, como en el campo tlaxcalteca le conteste. “Tal vez, pero los toreros extranjeros quieren los teofilitos y lo del campo queretano de preferencia” me contestó resignado.

Hoy la historia nuevamente se repitió con un encierro bien presentado de Torreón de Cañas, pero que lamentablemente no embistió, es cierto que era una corrida pesada, seria, pero lo que corría por la sangre de esas reses no era casta, por ahí corría únicamente mansedumbre y sosería.

Algo pasa con esta ganadería, que es cierto que se esfuerzan mucho sus criadores por presentar impecablemente sus encierros, pero sus toros fallan en el resultado final: el cual radica en darle prestigio a sus criadores, y colaborar en mayor o menor grado en el triunfo de los toreos.

Y de verdad fue una pena que estos toros con kilos y músculos, algunos de bella presencia, no tuvieran ni una gota de bravura. Solo el segundo de Sergio Flores al que le cortó una oreja, se movió más que los demás y desarrolló algo de  nobleza.

Para colmo de males el lidiado en octavo lugar del hierro titular se partió el pitón y salió un sobrero impresentable de San Isidro, que llego al tercio final pidiendo que acabaran cuanto antes con su misión en la tierra.

Ante este compendio de mansedumbre se podría pensar que los toreros estarían justificados, pero actualmente los matadores de toros en México se han vueltos especialistas en esto de la mansedumbre y como parte de su día a día, tanto Fermín Rivera como Sergio Flores, mostraron mucha disposición ante sus toros.

Sergio Flores, cortó una oreja de su segundo por levantar los ánimos de los  tendidos. Dejo unas tandas de redondos con temple, pero hubo más cantidad que calidad, más acompañamiento que mando y como en cada una de sus faenas, alargó demasiado y acabó con las diarias bernardinas.

Por el lado de los españoles José Garrido intentó justificarse al igual que Ginés Marín, ante hay que decirlo, un lote complicado.

Garrido que en la pasada feria estuvo muy  firme, en esta edición dejó nuevamente momentos del arte y valor que atesora su toreo, pero sus fallos con la espada le impidieron cortar algún trofeo.

¿Y la entrada?

Menos de media plaza en algo que ya es sistemático en esta feria, es muy triste ver cómo la afición zacatecana sigue sin acudir a la plaza, es también cierto que el cartel decía poco, porque no se puede apostar a la buena actuación del año pasado de Garrido o al nombre de Ginés Marín –que si bien es un joven con un futuro prometedor- en México carece de tirón taquillero y es prácticamente un desconocido.

Más preocupante es el caso de los diestros mexicanos, especialmente el de Sergio Flores, porque siendo el triunfador de la pasada temporada grande de la Plaza Mexico y de ser el diestro más regular en  nuestro país, no consigue todavía meter   gente a las plazas.

No está fácil la situación, sin lugar a dudas.

TORREÓN DE CAÑAS, SAN ISIDRO / RIVERA, FLORES, GARRIDO Y MARÍN

Plaza Monumental de Zacatecas. Cuarta de feria. Menos de media entrada. Toros de Torreón de Cañas, bien presentados pero mansos, sosos y descastados. El sexto, noble y con mayor movilidad. Un sobrero de San Isidro (8º), mal presentado y manso perdido. Todos sospechosos de manipulación de sus astas.

Fermín Rivera, silencio tras aviso y ovación.

Sergio Flores, silencio y oreja.

José Garrido, ovación tras aviso y vuelta tras petición.

Ginés Marín, ovación y silencio.

Twitter @Twittaurino

¿La fiesta en paz? Mero abajo, los toros / ¿Remedios institucionales o éticos? / El Juli, agradecido

▲ “Gracias a los empresarios, que han confiado y puesto en mí tantas veces el peso de la fiesta”, señaló El Juli. Lo malo es que esa fiesta cada día pesa menos y emociona poco.Foto archivo.

Por Leonardo Páez.

Como dejó dicho el legendario filósofo de Güémez, uno de los 43 municipios del estado libre y soberano –es un decir– de Tamaulipas: Si las cosas no han cambiado es porque siguen igual.

Andamos como andamos porque somos como somos. Y si también se dice que las cosas se parecen a su dueño, ¿qué nos extraña parecernos a la mafia que permitimos que se adueñara de México? Haber reducido la fiesta de toros a algunos figurines importados, trajo consecuencias.

En el mundito taurino la grandeza de la tauromaquia se quedó en las ganaderías que no quieren ver las empresas ni los que figuran, y en la espera de los que aspiran a figurar las cosas tampoco parecen modificarse, habida cuenta de que al monopolio taurino y a sus satélites no les preocupa tanto la asistencia de público como la persistencia de sus criterios toros mansos, figurines importados, débil relevo generacional, autoridades colaboradoras y crítica alcahueta, como lo confirman San Luis y Zacatecas: mismos toreros, mismo ganado, mismas entradas.

De la época de las figuras, de toreros destacados que no sólo eran diferentes al resto, sino cuya personalidad apasionaba y generaba partidarios y adversarios que llenaban las plazas, no sólo por competitivos con celo y sello, sino porque además sabían enfrentar y triunfar con encastes diversos, se pasó al figurismo, es decir, al mangoneo sin fondo de unos cuantos que figuran con imposiciones sin categoría, ganado cómodo, faenas predecibles y rivalidades ficticias entre figurines, sin que alternantes de valía los presionen.

Han proliferado desde entonces, unas cuatro décadas, los carteles redondos, tres que figuran, y toritos de la ilusión y los cuadrados tres o cuatro que apenas torean ante reses exigentes que rechazan los figurines, gracias a la acomplejada actitud empresarial, a su menguada imaginación y estrecho concepto de tauromaquia. El público, cada vez más desinformado y agraviado, aplaude lo que hagan los toreros-marca o se conforma con dejar de ir a la plaza. No conoce otra manera de protestar ni hay quienes lo defiendan de abusos y fraudes. Como en el resto de las actividades, pues.

Entonces, no será la Unesco ni ningún otro organismo internacional filo-sajón el que reconozca y apuntale la tradición tauromáquica de México como patrimonio cultural inmaterial, si antes los adinerados taurinos del país no son capaces de honrar la dignidad animal del toro, sacudirse las inercias monopólicas y olvidarse de una vez por todas de seguir a merced de unos cuantos mandones de aquí y allá.

En una carta abierta a los medios, –deslavada, pero pretendidamente enjundiosa como su tauromaquia– el matador Julián López El Juli, ya con 20 años de alternativa y uno de los principales promotores del figurismo y sus imposiciones en el sistema taurino, agradeció a todos los que directa o indirectamente han significado algo en mi vida para que llegue a donde estoy. En su misiva, el voluntarioso diestro no se cuestiona si en dos décadas su presencia en los ruedos del mundo ha contribuido al repunte del espectáculo o a su debilitamiento; si su condición de primera figura ha propiciado la recuperación de la bravura y el surgimiento de nuevos valores o los estorba, y si el ventajismo que lo caracteriza de varios años para acá es su forma de corresponder a todo lo que la fiesta le ha dado. En la mitad de ese tiempo, las verdaderas figuras han cimbrado a la fiesta engrandeciéndola, no degradándola.

Publicado en La Jornada