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CARTELES: Plaza México, Temporada Grande 2017 – 2018, Segunda Parte – La Práctica Reincidente.

La oferta taurina en la Plaza México, ya instalada en la comodísima y reiterada programación, muestra la gestión como falta, ya no solo de taurinismo, sino de imaginación y, sobre todo, de categoría pues la actual administración está cerca de una gestión de Feria pero no de la altura de la historia e importancia de la Monumental México. Como dicen los americanos todo está hecho “in house” y cuidado de estar lejos del manto protector porque, como dijo el político aquel, es vivir en el error. Y en tal error, de no levantar este vuelo tan peligrosamente manejado, puede quedar la Afición por enésima vez.

Por: Luis Eduardo Maya Lora De SOL Y SOMBRA. Especial.

Sin Enrique Ponce. Sin José Tomás. Sin Manzanares.

Sí, con Juli y todo su andamiaje incluyendo a Su (lesa) Majestad, el Julipié.

El fierro viejo que tarde a tarde en La México consigue vender gracias a una Empresa que deja hacer y deja pasar, ya no digamos la combinación sino la confabulación del madrileño con Teófilo Gómez esa que de dos encierros a los que el madrileño enfrenta solo ha traído un toro bravo, “Abuelo” lidiado el 5 de febrero pasado al que no terminó de entender ni de cuajar.

Teniendo a Juli como base, arrastrando a Sergio Flores, quitando todo el sitio al toro, la segunda parte de la Temporada tiene como principio no mantener a la gente en la Plaza sino apostar a un muy relativo interés que no da seguimiento al mérito sino a la recomendación, al padrinazgo y, tristemente, al cacicazgo.

Por ello, los carteles son “in house”, anticipando disculpas por el chocante anglicismo.

Es decir, se vive dentro de la empresa o sus aliados, o se está en el error.

Por eso, tanta monotonía por eso tanta falta de imaginación, no puede haber inventiva donde de hay plantilla, troquel y plano. Si no, cuál es la razón de traer a Llaguno después del petardo del año pasado, lo mismo que a Garrido, Marín y Valadez. Tres nombres que dicen mucho menos que, por ejemplo, Urdiales, Ferrera, o Talavante.

Para ya no repetir los mencionados al principio.

Claro, al no encontrarse estos nombres, dijera Bardo de la Taurina, bajo el manto protector empresarial es impensable que la empresa logre innovar y, su conflicto de interés, dicta solo utilizar los recursos de casa, pagar sueldos de empleados en lugar de honorarios de profesionales taurinos. Es triste como hoy ver que la empresa no es creadora de ilusiones y concreciones taurinas, sino maquiladora de una muy simple puesta en escena.

Por ello sorprende como la omisión de no traer a Roca Rey ahora se intenta subsanar con dos corridas que son las dos más importantes, La Joya y Jaral de Peñas forzando la máquina por tercera ocasión en un mismo año. Qué habría sido de esta Temporada de haber tenido a Roca Rey en la parte anterior. Y qué será de Arturo Saldívar quien puede traer la respuesta y la válida oposición de un toreo de mayor imposición en todo aspecto.

No, se trajo a Valadez con Jaral. Ahora se le repite con Las Huertas.

Y una pena que la triunfadora de este año, Piedras Negras, sufra de nuevo la corta visión empresarial, claro, a cuenta de la Afición que esperaba la vuelta de la ganadería triunfadora.

Imposible.

Vivimos la época de una empresa baratera, de una empresa a la que no le alcanza, ya no solo lo presupuestario sino la cualidad de todo empresario taurino en la Plaza México: la creatividad, no mal entendida como la Corrida Guadalupana sino en el fundamento taurino.

Que de Algara a Herrerías (aunque Usted no lo crea) de Gaona a Curro Leal siempre ha marcado los mejores momentos de su administración. Vaya, ni el mínimo anuncio de algún homenaje a Juan Silveti Reynoso luego de su partida. No, no cabe el mínimo gesto de torería.

Y esto es lo que más nos preocupa

Esta administración no hace ningún esfuerzo por ofrecer lo que siempre ha sido la Temporada Grande, el muestrario mayor de lo más granado del toreo, eso que no es ni Garibay, ni José Adame (otra vez) ni Andy Cartagena y, mucho menos, Teófilo Gómez.

No obstante la aparición de Jerónimo de, mucha atención, Diego Sánchez no puede dejarse de lado que los dos triunfadores de la Temporada primaveral del año pasado, Barba y Silis no tienen cabida en carteles donde un torero como Luis David, en pleno tropezón, sin ya no digamos oreja, sin un paso firme y contundente en todo el año anterior en La México. O de Diego Silveti en la enésima oportunidad y de Macías de forma forzada, a cambio de no ver ya a “El Payo” sumido en una contrariedad alarmante.

Pesa la recomendación, no el mérito. De nuevo.

Y lo más grave. La omisión de las formas en la nueva empresa llega al extremo, tristemente reiterado, de borrar el cartel taurino, sepultar su tradición pictórica, su tradición artística y colocar en cambio la villamelona y simplona impresión de la foto, cuando la ilusión que encadena el arte pictórico respecto del espectáculo que se anuncia. Eliminar esto es mutilar una tradición.

Así las cosas.

El toro será el único que pueda poner el orden en un ambiente entreguista y poco reflexivo, un ambiente que no caminará si los encierros no se encuentran en la proporción de la categoría Plaza esa misma que ha sido mutilada por la agachona actitud de gente como Jesús Morales, el nombrado Juez, al que ya le preparemos el expediente administrativo correspondiente.

Las empresas taurinas en México bien pueden presumir de controlar autoridades a fin de no cumplir la mínima forma de tradición y de dominar voluntades que terminan en comparsa de la medianía.

Realmente esperamos, tal como su magnífica respuesta en años pasados y anteriormente esta misma Temporada (https://desolysombra.com/2017/12/26/comunicado-plaza-mexico-carteles-temporada-grande-2017-2018-segunda-parte/) sus comentarios a los carteles a continuación listados:

  1. DOMINGO 7de Enero: 6 Caparica, 6 para Jerónimo, Juan Pablo Llaguno y Antonio Lomelín hijo, que confirma alternativa;
  2. DOMINGO 14 de Enero: 6 Arroyo Zarco, 6 para Ignacio Garibay, José Garrido y Diego Sánchez, que confirma alternativa;
  3. DOMINGO 21 de Enero: 6 La Joya, 6 para Diego Silveti, Andrés Roca Rey y Luis David Adame;
  4. DOMINGO 28 de enero.- Toros de Fernando de la Mora para Juan Pablo Sánchez, Arturo Saldívar y Ginés Marín.
  5. DOMINGO 4 de Febrero, Primera Corrida del LXXII Aniversario: 6 Teófilo Gómez, 6 para Julián López “El Juli” y Sergio Flores, en Mano a Mano;
  6. LUNES 5 de Febrero: Corrida del LXXII Aniversario. 8 Jaral de Peñas, 8 para Sebastián Castella, Joselito Adame, Andrés Roca Rey y un triunfador (sic) y
  7. DOMINGO 11 de Febrero: Dos toros para rejones por designar para Andy Cartagena y 4 Jaral de Peñas, 4 para Arturo Macías y Leo Valadez.

Seguiremos atendiendo todos sus comentarios, con respeto y taurinismo, ya que solo la

Como lo dijimos hace un año, justamente, solo la Afición taurina puede devolver al espectáculo sus mejores virtudes.

Suerte para todos.

Twitter: @CaballoNegroII.

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CATORCE AÑOS DEL ADIÓS DE DAVID SILVETI 

David, sigue siendo El Rey.

Por El Vito.

HACE 14 AÑOS años estando en el Centro Comercial Ciudad Tamanaco,  recibí una llamada desde España. Era Margarita Núñez, hermana de mi carnal Federico, que allá en Alicante se había enterado de la trágica muerte de mi querido David Silveti. Había partido allá en el Rancho de Juan, allá donde de niño vivió ilusiones, sueños y se arropó con el calor del amor de Doreen y de Juan, con la cobija de la admiración y el fervor eterno de la afición taurina universal.

Hoy sus admiradores le recordamos al muy querido amigo, al torero que seguimos en su sinuosa marcha plena de contratiempos, contradicciones, desilusiones y desesperanzas. A pesar de todo apoyándole en la distancia que existe entre el estar y el haberse ido.

A David le valían madre los trofeos. Por eso no recogió el premio Domecq por su destacada temporada en la monumental Plaza México. Prefirió irse, sin que lo llamaran. Y sin decir adiós, sólo habiendo expresado su reflexión de la vida y de la muerte, se fue a la chingada.

Su idea del toreo y de la amistad era otra, muy distinta al mercadillo en el que han convertido la fiesta de los toros.

Un día, toda una tarde en la barra de La Ópera, la madrugada en el Salón Luz de la esquina con Gantes y buena parte de la mañana, allá en La Marquesa, en casa de Manolo Arruza, nos trenzamos con Chucho Solórzano, el propio Arruza y  Manuel Capetillo en la diatriba infinita del concepto del toreo.

Continuamos una vieja conversación que iniciamos en La Albahaca, allá en los Jardines de Murillo en Sevilla, cuando repasaba su existencia y dudaba ante la incertidumbre del presente que le impedía, abrumado, soñar con el futuro.

Eran los mismos preceptos que marcaban el ritmo de cada latido su corazón, que marcaron su paso por la fiesta de los toros imprimiéndole un marcado dejo de surrealismo, ante los excesos que le presentaba el reto de la realidad.

David Silveti, que partió por voluntad propia el miércoles 12 de noviembre en su rancho de Salamanca, en el Guanajuato cantado por José Alfredo y exaltado en el valor de sus toreros, fue el depositario de cien volcanes en erupción. El sentido del toreo en el silvetismo, es lava ardiente que convierte en volcán a Diego su hijo, de quien hoy David estaría plenamente orgulloso.

Es, como le confesó el propio David un día a Carlos Ruiz Villasuso e tras un burladero en el callejón de La Maestranza “siempre toreo al borde de la cornada”.

Sentencia necrófila, que desnudó una actitud ante el toreoLa misma desnudez que ha provocado la expresión de Juan José López Luna, en la afirmación que David Silveti fue “el último de los toreros mexicanos que provocaba en el ánimo de los aficionados el miedo, la emoción, la alegría y el llanto”.

Le importaban madre los trofeos, y por ello prefirió emprender el viaje eterno, antes que ir a la Ciudad de México y en aburrida velada, entre falsos sentimientos plenos de lugares comunes recibir el trofeo a La Mejor Faena de La Temporada.

Aquella tarde de la faena histórica de esta temporada en la Plaza Monumental México, la gente sintió miedo de David.

Hubo emoción y alegría y también llanto. Llanto de hombres grandes, que recuerdan la anécdota del nieto con el abuelo, que lloraba viendo torear a Rodolfo Gaona,  la tarde del adiós para no volver en El Toreo de La Condesa.

Gaona, archirrival de su abuelo Juan Silveti, era ídolo de toda una generación de mexicanos que vieron en “El Meco” encarnada la respuesta al reto como nación.

El niño, al que educaban con la reciedumbre de los conceptos de los hombres machos de a de veras, increpa al viejo y le pregunta. ¿Pero no y que los hombres machos no lloran abuelo? A lo que el viejo, le contestó: Es que el que se va es Gaona, hijo; y como Rodolfo no hay.

El llanto de aquel abuelo se convertiría en grito de guerra de La Porra Libre, que a coro aún le grita a los toreros “Manolo, Manolo ¡Y ya!” para echarlos del coso de Insurgentes, reconociendo a Manolo Martínez como único heredero de la lava volcánica de los volcanes en erupción de la fiesta mexicana: Gaona, Armillita, Garza, Arruza,  Silverio y David Silveti.

Pero, vea usted por dónde busca la historia la salida al ardiente cauce del río volcánico de la pasión del toreo. Una tarde  guadalupana, fresca tarde de diciembre en la Plaza México, estando con Pedro Echenagucia le vimos escribir una de las páginas más importantes que se han grabado sobre la arena mexicana.

Lleno impresionante, toros de don Fernando de la Mora para Antonio Lomelín, que sustituía a Manolo Martínez, Miguel Espinosa “Armillita Chico” y David, que reaparecía en la plaza grande.

Lomelín realizó una faena heroica, al primero de Tequisquiapan, y Miguel cuajó un faenón con Flor India, un gran toro que tuvo la fortuna de caer en manos de un gran torero. Fue la de Armillita una de esas faenas hermosas, encajada en el sentido plástico que Miguel siempre supo imprimirle a su toreo.

David provocó aquella tarde la emoción, el miedo y el llanto en sus dos toros.

Inolvidable su vestido rosa guadalupano, orgullosamente erguido, desmayando los lances “al borde de la cornada”. Nada estridente. Todo lo contrario. El sublime desnudo entre la vida y la muerte. La plaza de Insurgentes rugió a cada lance, a cada pase, a cada paso y en cada instante de la intensa entrega de David Silveti con los cárdenos de don Fernando. Nunca antes había escuchado al monstruo rugir de esa manera. Pedro Echenagucia, con los ojos  húmedos en llanto me confesó, “Este es el toreo que yo soñé; ni en Sevilla he vivido tan intensamente la fiesta de los toros”.

A David, que le importaba madre cualquier trofeo, le causó gracia cuando Miguel Espinosa, con el cariño fraternal que le profesaba a David, y su gracia expresiva le dijo, “Mamón, se te fue un rabo por la espada”.

David Silveti reunió en su expresión de torero todas las lavas de todos los volcanes del México taurino. Lavas de aquellos fuegos que le quemaban el corazón cuando nos encontramos en Sevilla, habiendo quemado las naves por hacer campaña en España. Vivió cientos de noches tristes y no una como el conquistador Hernán Cortés.

Ese fuego que reunió como líder de una generación, la quinta de Curro Rivera, Carlos y Manolo Arruza. Humberto Moro. Chucho y los Cuates Solórzano. Manolo, Fermín y Miguel Espinosa, los “Armilla”. Jorge Gutiérrez, Alfredo Gómez “Brillante”.

Los Calesero, Alfonsito, José Antonio y el Curro Calesero. Entre todos fue él el más mexicano en su expresión y en su sentir que resumiríamos un poco en la frase de Cantú, cuando en su tesis martinista resume el toreo de México en el título “Muerte de azúcar, la sustancia taurina mexicana”.

No ha sido dulce la partida de David, para nadie y menos para Juan su padre, mi amigo. Torero de recia expresión universal. Hombre de fuerte personalidad, soñador y bohemio. Jugador y legendario. Torero integral.

Debo confesar que con la partida de David, me duele más el dolor de Juan que cualquier otro. “Mi David”, así lo llamaba cuando le conocí en Caracas, aquella tarde de finales de los setenta cuando toreó toros de Garfias en el Nuevo Circo. “Mi David -le decía a Curro Girón -te va a partir la madre, porque es que tiene mucha clase. Te lo prometo”.

Curro Girón, un monstruo de la historia y de la amistad, reía de la fuerte chanza del Tigrillo, y me comentaba “¡Cómo seré de grande que toreé con el padre, el hijo y el espíritu santo de los Silveti!

#FuerzaSergioFlores: Descartada Cornada en el Tórax, se mantiene la espera.

El momento que desata la angustia, Sergio Flores en el percance con el toro de Xajay.

Tal como lo reseña De SOL Y SOMBRA, La noche que transcurría entre la emoción de una buena e interesante corrida de Xajay, con la esperanzadora recuperación de Arturo Saldívar y los triunfos, por partida doble de Diego Silveti y de Sergio Flores quien entre el drama de una larga cambiada que no llega mantiene la angustia y la preocupación por su estado de salud y que sigue siendo intervenido luego de la muy aparatosa cogida sufrida cerca del pecho. A la espera de un parte médico oficial, tras mucha confusión, solo queda la esperanza que el diestro de Apizaco libre el tremendo trance.

Por: De SOL Y SOMBRA – San Luis Potosí.

El sexto toro de la corrida de Xajay ha herido y enviado a la enfermería de la Plaza de Toros “El Paseo-Fermín Rivera” al matador de toros tlaxcalteca Sergio Flores luego de una muy aparatosa cogida luego de intentar recibir de rodillas, en el tercio frente a toriles, al mencionado cierre plaza.

Como describe en la crónica de De SOL Y SOMBRA, J.C. Valadez, la ganadería de Xajay, con la que Flores había triunfado en esta plaza con un indulto hace tres años, ha enviado un encierro que ha mostrado el buen momento, aun sin trofeos Arturo Saldívar, la faena de dos orejas de Diego Silveti y el triunfo de Sergio Flores que cortó una ante el tercero, astado homenajeado con la vuelta al ruedo.

Un instante menor a una fracción de segundo, justo a la salida del sexto de la noche de San Luis Rey, patrono de la capital potosina, provocó que el astado sesgara su salida inicialmente hacia el lado derecho para encontrarse con el cite del tlaxcalteca que no alcanzó a terminar por vaciar la embestida en difícil momento con el toro que atraviesa de tercio a tercio levando al coleta por los aires.

La tensión creció al inicialmente declarar los servicios médicos una cornada penetrante de tórax, posteriormente cerca de la media noche el apoderado del riesgo, Roberto Viezcas, aclaró que se descartaba la cornada de tórax y que el torero había estado en todo momento consciente.

Trasladado al Hospital de la Beneficencia Española de esta capital, todo apunta a la existencia de dos heridas, una en la axila izquierda y otra aparentemente muy extensa en el brazo derecho, contrario a la información inicial al arribo del diestro a la enfermería de “El Paseo” situación que brinda momentáneo alivio la Afición y a los partidarios del diestro.

Desde Tlaxcala, autoridades políticas y eclesiásticas, como el Alcalde de Apizaco y la Diócesis de Tlaxcala han expresado su esperanza a través de las redes sociales ante la muy angustiante escena que circula y que momentáneamente interrumpe el tremendo paso de Sergio Flores en la Temporada Mexicana de este año.

Fuerza al torero y pronta recuperación.

Twitter: @Twittaurino.

Lunes de @Taurinisimos 106 – Adiós a Palomo Linares. Sevilla y FNSM 2017. Indulto Jaral Peñas.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 24 de Abril de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Producción: Miguel Ramos @migue_ramoss.

Actualidad Taurina.

En la muerte de Sebastián Palomo “Linares” (1947-2017) Clip “Nuevo en esta Plaza” Palomo en la Pintura. Controversia con Paco Camino.

Análisis oreja de Joselito Adame en Sevilla 2017.

Toros en Aguascalientes – Feria Nacional de San Marcos 2017:

Faenas de Morante, Arturo Macías, Luis David Adame con la corrida de Villa Carmela.

Corrida de Begoña con Fabián Barba, Manzanares y “El Payo”.

Corrida de Jaral de Peñas y polémica por el Indulto de “Don Julio” por Diego Silveti. Triunfo de Roca Rey y faena de Arturo Saldívar.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 28 de Abril de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

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SAN MARCOS 2017: APOTEOSIS JARALPEÑISTA CON PREMIOS PARA ROCA REY Y SILVETI

Roca Rey. Foto Prensa Roca Rey Twitter.

Por Sergio Martín del Campo R.


¿Qué es la bravura? para muchos, en actitud cómoda, pedante y cursi es un misterio; sin embargo, para mí siempre ha sido algo muy claro: la actitud de acometividad. El toro, si tiene casta, va tras los engaños y los persigue hasta donde los actores los pueden y quieren ondular. 

Ayer el patrón de Jaral de Peñas seleccionó un encierro bravo de verdad. Una locura aquello. Al aparecer en el anillo, por su presencia y nítido trapío, fueron aplaudidos el segundo, tercero y quinto, mientras que, en el arrastre, por su formidable lidia, fueron honrados con idéntica manifestación de aprobación, el primero, segundo (al que se le ordenó el arrastre lento) y tercero mientras que el quinto fue indultado: “Tío Julio”, No. 166 de 521 kilogramos.

Un encierro estupendo, el mejor de la feria y de muchas ferias que merece que en los muros del coso se encaje una placa en metal dorado.

Fue esto durante la cuarta corrida de la feria, la cual atrajo a un abundante público que anotó los tres cuartos de entrada en el coso Monumental de Aguascalientes.

Con variedad y un punto atrabancado se abrió de capa Arturo Saldívar (al tercio, palmas y palmas en el de obsequio), y en el último episodio se encontró con un toro bravo, fijo, de francas y potentes embestidas al que le hizo varias tandas de muy buen modo; pero no tardaron en aparecer sus malos hábitos de pegar un muletazo, retrasar el engaño, encimarse y deseslabonar el toreo, llevándose por ello un susto y salvándose de un percance. De cualquier forma, emocionó a las mayorías, pero mató al tercer viaje con una estocada caída insertando dos descabellos.

Otro toro formidable fue el cuarto; al igual que sus compañeros de partida, embistió con calidad y bravura, acometiendo a los engaños con notadísima largueza. Por su lado el coletudo estuvo valiente y variado pero adoleciendo de la distancia y el son que el antagonista le inquiría. Pegó pases, sí, empero sin conducir las embestidas de este buen ejemplar al que mal mató de un bajonazo tras haber señalado un pinchazo.

Inconforme, obsequió a la segunda reserva, éste de los potreros de Santa Bárbara el cual fue soso. 
Contraproducente le salió el número pues amén de manifestar voluntad, se observó desconcentrado, descolocándose y perdiendo múltiples ocasiones ambos engaños y empleando de malas formas el acero.

Con cierta prudencia Diego Silveti (división y vuelta con el ganadero tras el indulto) veroniqueó al segundo toro, dando salida a aquellas potentes y codiciosas embestidas que desde su salida manifestó. Mejoró su fondo torero con un buen quite al modo de Gaona. Tomó luego la muleta el diestro y entonces se acabó de descubrir el gran astado; cada embestida que dio fue como una ola incontenible; con la cornamenta muy baja iba en interminables acometidas; con codicia regresaba su cara buscando pelea y en todo instante su casta fue evidente. El diestro de Irapuato le pegó muchos pases, pero jamás a la altura de las condiciones del adversario, al que mató con estocada trasera y tendida luego de un pinchazo, haciéndose acreedor del canto de ¡toro, toro!

Con variada combinación de suertes capoteras acogió a su segundo cerrando el avío solo cuando dibujó en el centro del nimbo un quite por saltilleras y gaoneras.

¡A toro bueno! Con bravura, fijeza y nobleza, llevando la testa rayando el albero fue siguiendo el engaño púrpura hasta donde éste terminaba su trazo. Infinidad de ocasiones lo hizo, cuantas fue incitado para ello. 

El joven espada, mientras tanto, no consciente de que tenía un toro encastado delante (trae, como la mayoría de sus colegas, en la mente a los “teofilitos”, “fernanditos”, “bernalditos” y otros sofocantes venenos) trató de iniciar la faena con florituras y se llevó una cornada. Afortunadamente no fue tan severo el accidente y se incorporó para dar pie a un trasteo de muchos muletazos, bastantes poses y estética pero modesta profundidad y sentimiento, jamás acompañando las embestidas del extraordinario burel. Enloquecido el cónclave, mucho en parte por el juego egregio de la res, se perfiló a matar, pero la demanda del indulto fue inflamándose hasta el grado de que el juez lo ordenó.

Con lances y saltilleras solucionó Roca Rey (dos orejas y al tercio) las primeras embestidas del tercero, un toro que en cada arrancada hacía ver un vendaval. Y así prosiguió ante la muleta; con fijeza, bravura y clase acudió a los cites diáfanamente mientras el peruano movía el engaño con limpieza en una labor no ortodoxa, más bien efectista y no de series extensas con pases longitudinales como el toro pedía según sus virtudes. Del modo que sea, su denuedo y desparpajo gustó a las mayorías y en el alto punto de emoción ejecutó la suerte suprema a un tiempo, hiriendo con la espada y generando efectos inmediatos para hacer explotar el delirio en el graderío.

El sexto fue un burel rudo, violento según muchos, pero muy lejano a lo que es lo soso. Cuando era bien conducido y mandado trazaba buenas embestidas. Y eso hizo el peruano, templando la muleta con poder y desdoblando las articulaciones de sus brazos resolvió con sitio y toreramente las demandas del oponente al que atinó a matar con efectividad, sin embargo dejando el acero mal colocado y perdiendo un auricular.

Fuentehttp://www.noticierotaurino.com.mx

Lunes de @Taurinisimos 94 – Sebastián Castella Triunfa en la Plaza México.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del lunes 30 de Enero de 2017. Conducen Miriam Cardona (@MyRyCar) y Luis Eduardo Maya Lora (@CaballoNegroII).

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2016 – 2017.

Análisis corrida de Montecristo y faenas de Juan Pablo Sánchez y de Los Encinos para Sebastian Castella, “El Payo” y Diego Silveti.

Salida a hombros de Sebastián Castella en la Plaza México con los toros Jardinero y Arbolero de Los Encinos.

Reapertura de la Plaza Santamaria de Bogotá con Roca Rey a hombros.

Toros en Juriquilla: 6 De Santiago, 6 para Juan Pablo Sánchez, Diego Silveti y Sergio Flores.

Clip: Despacio – Sebastián Castella.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 3 de Febrero de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

La Constante Frustración – Reanuda La México con Mansos y Pinchazos.

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En el claro del derechazo ante el manso de Montecristo, Juan Pablo Sánchez brilla… solo lo opaca su espada. FOTO: Edmundo Toca.

Enero muestra, de nuevo, los males de la Fiesta en esta país: la falta de emoción en el toro, fundamentalmente, y las fallas con la espada de quienes, más que nunca, tendrían la obligación de oficiar correctamente con el alfanje. Juan Pablo Sánchez exhibe su completa estatura torera y, a la vez, el frustrante, deficiente y lamentable manejo de la espada, dejando en blanco un triunfo más que cantado. Mientras que Perera y Silveti son presas del marasmo, aburrimiento y tedio que consigo trae el terrible encierro de Montecristo dejando pasar los únicos toros con ciertas posibilidades de un encierro de mansos para olvidar.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México. Fotos: Edmundo Toca.

Si un toro de salida permite hacer lo que el primero permite a Perera, es un síntoma muy palpable de que el toro no se está dando a respetar. Algunos nos dirán que esas cordobinas de salida han sido fantásticas.

Temple han tenido, cierta plástica… cero drama.

Nos habría gustado que el toro, más que pasar con la cara arriba sin exigir rematado cada lance, fuese por el capote con la agresividad necesaria de su casta y replicara por un pitón y otro, sin dejarse hacer, dejándose pasar. El puyazo, casi inexistente, muestra a las primeras de cambio que el de Montecristo es débil. El extremeño lo cuida hasta llegado el último tercio, pues la tentación del quite por gaoneras es mucha aunque la casta sea poca.

Perera está templado siempre, justo es decirlo, a media altura o arriba, largo en el trazo pero sin convencer plenamente entre las interrupciones de las caídas del toro y el amaneramiento de torear sin el estoque por ambos lados, seguramente buscando una supuesta “mayor naturalidad” que contrasta con la menor bravura y fuerza, dignidad en el juego del toro al que, pese a torear largo y ligado en un momento, pincha.

Luego vendría el cuarto.

A la postre el primero de dos que se resisten a caer a la arena.

El tancredismo, casi necedad del extremeño, no le viene bien a un toro que ha metido la cara desde salida y que, tras frenar en banderillas donde Curro Javier, fenomenal, brinda aire, distancia y alivio en los capotazos, requiere necesariamente andar con él, para adelante. Esto es algo que a Perera le parece menor que quedarse quieto. Él está a gusto estático, haciendo que se mueva el toro más no la emoción.

Desgraciadamente, todo lo templado que está en su primero, deja de estar con este cuarto que pide espacio, perderle un paso y la media altura con salida al frente pase a pase, como le engancha en uno clave con la izquierda, la cosa se difumina.

Para mal de todos y desconsuelo de unos cuantos.

Recuerdo el famoso poema de Robert Frost, “El Camino No Tomado”

La “total diferencia” de la tarde la marca Juan Pablo Sánchez.

Precisamente por no tomar el camino más recorrido últimamente -el tancredismo estéril- Juan Pablo Sánchez ha sacado de sus toros lo que estos negaban, lo que parecen no tener. Esta vez torear, además de ser el ejercicio de imposición ha sido de convencimiento, del torero y del propio toro de sus posibilidades.

Así, Sánchez evita excederse con el capote, apenas palpa la embestida y la conduce personalmente en el segundo tercio con temple, previo a tomar la muleta ante un toro débil pero con apenas un tranco más que el anterior. Juan Pablo lo siente así de salida primero abajo y luego a media altura.

Y la largueza aparece.

Justo cuando el toro está entre ser y no, Sánchez le lleva largo, le encela, primero en los medios y después fuera de la segunda raya. La muleta manda y apenas le alcanza, habrá sido tres veces, al final de las suertes, los naturales largos aunque la tanda se interrumpe por el toro. Que entonces se frena y Sánchez, con mucha serenidad de pies y ritmo en las muñecas, acorta distancias para que, con despaciosidad, sobrevengan los derechazos, las dosantinas y el extremo de la capetillina en redondo, dos veces.

Con la plaza que se entrega.

Porque el torero se entrega también a plenitud.

Y la faena prosigue, al extremo de engolosinar a Juan Pablo que tras los últimos muletazos con la derecha hay un momento en que el astado queda igualado pero en la suerte natural, cambia el terreno y Sánchez pincha. Cosa que empeoraría con su segundo. Si algo puede marcar, para muy mal, esta generación torera es su pésimo manejo del alfanje.

Más ante un encierro que desespera por débil y manso y exaspera al personal y a los toreros por tan poco quizá nulo fondo además con demasiado poca emoción, esto, como aficionado, es lo peor. Y luego se reprocha que la Afición no vaya. A cada intento de ligazón los toros dicen no, lo hacen de la peor forma, retrocediendo o, incluso, a traición como ese quinto, el de más cabeza y de peores ideas, tirando el cabeceo y levantando los pies de Juan Pablo Sánchez.

Como una terrible osadía.

Que además, tras iniciar abajo con la muleta, obliga a explorar, a jugársela a Sánchez, porque regatea, cabecea y se niega a embestir. Entonces surge la emoción, no por el toro sino por el mérito de explorar en aguas profundas, donde se venir puede la cornada o naufragar fácilmente por falta de capacidad.

Sánchez puede y se impone con los derechazos, pisando el terreno, sin ventajas y exponiendo el cuerpo y el prestigio, por ello, los naturales, dos tandas ambas con cambio de mano, muy coreadas y completas que se interrumpen por una voltereta sin consecuencia. Aquí el hidrocálido vuelve para imponerse de nuevo con toda la raza y la casta que no tiene el toro, en nuevos naturales y derechazos que quizá sobran.

Porque la listeza, casi malicia, del toro se acentúa.

De nuevo en la suerte contraria, pincha hasta el hastío, hasta la incapacidad, hasta cambiar las cañas por lanzas, casi injustas del tendido pero realistas de la situación del toro que, aunque manso, hay que matarle bien.

Sánchez cambia las palmas por los pitos.

Mientras que Silveti, cambia la suerte por la frustración de cada año.

Sin plan ante el manso tercero, lo quiere cambiar de terreno al inicio con la muleta y acaba en el mismo sitio. Y con los dos toros de mayor poder con la muleta Diego simplemente retrocede, no manda sus pies no terminan por serenarse, su brazo por mandar y el tercero, que hace una lidia donde vence a las cuadrillas al imponer su terreno, lo deja sin recursos.

Y el sexto, simplemente el mejor.

De caer en otras manos…

Lo mismo de siempre: el toro bueno en las manos menos capacitadas, el cambiado en los medios de inicio y su golpe de efecto, el toro que embiste y al torero que le enganchan, sin dejar la sonrisa pero perdiendo la confianza de la gente.

Pinchazo y frustración.

Quien venga a cambiar esto debe empezar por el toro, si es la de Los Encinos, que sea seria y para bien. Quien venga a cambiar la actitud debe hacerlo con la espada y por lo alto. 

Pero que no se diga que la Afición no está ahí, si esta, el problema es que esta se encuentra constantemente frustrada. 

¿Será que la historia de esta corrida refleja lo que la Afición no quiere? Ni mansos ni pinchazos…

Nuevamente solo nos queda la espera… la eterna espera del toreo.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Domingo, Enero 22 de 2017. Décima Primera de Derecho de Apartado. Menos de Un Tercio de Plaza en tarde muy agradable y soleada, sin viento molesto.

6 Toros, 6 de Montecristo (Divisa Verde, Obispo y Oro) Mal presentada por desigual, esmirriado y estrecho el anovillado tercero, no debió siquiera embarcarse. Muy retacados primero, cuarto y sexto. El segundo estrecho aunque con cara y muy cabezón el chico quinto. Flojos y débiles en general, así como descastados. Destaca el lidiado en cuarto lugar, junto al sexto, único que soporta la lidia a pie. Mansos y descastado el resto, con peligro por pitón e izquierdo el quinto.

Miguel Ángel Perera (Sangre de Toro y Oro) Silencio tras Aviso y División. Juan Pablo Sánchez (Malva y Oro) Saludos y Pitos. Diego Silveti (Purísima y Oro) Palmas y Silencio.

Al finalizar el Paseillo se guarda un minuto de homenaje en memoria del ganadero Juan Huerta Ortega fallecido este fin de semana. Descanse en Paz.

Buen tercio de varas a cargo de César Morales ante el sexto. Fenomenal bregando Curro Javier, siempre templado con el cuarto. Destaca en banderillas durante el segundo tercio del segundo turno, Alejandro Prado y Marco Dones ante el cuarto. Medroso y ventajoso, banderilleando mal, Juan Ramón Saldaña ante el tercero.

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Así venció y convenció Juan Pablo Sánchez en la dosantina al segundo de la tarde. FOTO: Edmundo Toca.

Plaza México: Logra Juan Pablo Sánchez inteligente faena con un manso voluntarioso

Juan Pablo Sánchez.

 

  • Inspirado capote del extremeño Miguel Ángel Perera
  • Diego Silveti deja ir al mejor toro

Por Leonardo Páez.

Transcurridas cuatro semanas la nuevaempresa de la Plaza México decidió reanudar su temporada grande 2016-17, periodo en el cual seguramente se habrá preguntado: ¿cómo estimo recuperar mi inversión?, ¿qué ofrecemos al público por lo que paga?, ¿hay la intención de complacerlo o sólo de esperar el plazo adecuado?, ¿queremos aumentar el número de toreros con imán de taquilla?, ¿fijeza y movilidad sustituyen bravura?, ¿diversión equivale a emoción?, ¿acabaremos pareciéndonos al Cecetla?

En la undécima corrida de la temporada, en una tarde luminosa y apacible, ante menos de un cuarto de entrada hicieron el paseíllo el extremeño Miguel Ángel Perera –33 años, 12 de alternativa y 48 corridas toreadas en 2016–, el hidrocálido Juan Pablo Sánchez –24, seis de matador y 12 tardes el año pasado–, y el guanajuatense Diego Silveti –31, cinco y 29, respectivamente– para lidiar una corrida de Montecristo, propiedad de Germán Mercado Lamm, bien presentada, cómoda de cabeza, con fijeza. pero sosa y débil, salvo el cierraplaza, no aprovechado por Silveti.

Muy grata sorpresa fue ver a un Juan Pablo Sánchez renovado, que a su excepcional sentido del temple añadió ahora una cabeza torera y una disposición poco común en diestros de su calidad. Su primero se llamó Venadito, con 528 kilos de peso, cómodo de cuerna y alto de agujas que como sus hermanos tomó una vara y no obstante pasar y pasar gracias a la precisa colocación de Sánchez y a su sentido de la distancia y claro concepto de estructuración, resultó soso y débil, condiciones que hicieron aún más meritoria la sesuda labor de Juan Pablo. Tras pinchar al primer viaje, dejó un preciso estoconazo yéndose por derecho y toreando mucho en el embroque. Hubo petición de oreja, pero no la que esa mandona, inteligente y fina faena merecía.

Con su segundo, Reflexión de nombre, y con 525 kilos sobre los lomos, este desaprovechado por las empresas Juan Pablo Sánchez, repitió color en lo que a colocación, distancia, mando y temple se refiere, haciendo lucir mucho más de lo que era al de Montecristo, que incluso en un cite enganchó aparatosamente al torero, que sin verse la ropa reanudó con tres soberbios derechazos. Cuando tenía la oreja en la espuerta, otros dos pinchazos y varios descabellos, escuchando un aviso. Pero el potencial de este torero merece mejor trato y más rivalidades.

Diego Silveti sigue siendo un afortunado en los sorteos, no así en el aprovechamiento de lo que le toca en suerte. Lanceó con suavidad a su primero, Malagueño, de 514 kilos, noblote y con recorrido pero sin trasmisión, lo que el de Irapuato no logró remontar con más expresión. Despachó de dos pinchazos y descabello. Y con su segundo y último de la tarde, Nueva Etapa,con 546 kilos, que recargó en el puyazo, hizo un quite por gaoneras quietas pero mecánicas. Como un poste aguantó la clara embestida en un cambiado por la espalda en los medios y volvió a incurrir en la pésima costumbre de dar dos muletazos cuando el toro pide seis.

A diferencia de Sánchez, que hizo lucir a un manso, este Silveti realizó con el emotivo una faena entre altibajos. Tres cuartos de estocada tendida y un descabello más un aviso fue el modesto final a lo que debió ser una premiación de orejas.

El diestro extremeño Miguel Ángel Perera, sobrado de sitio más que de expresión y toreando con inusual suavidad con el capote, dejó dos bellos recortes a su primero, llevándolo con delicados capotazos al caballo.

No, sin bravura esta fiesta será breve.

Públicado en La Jornada.