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Feria de Abril: Grande Ferrera a la verónica

El diestro Antonio Ferrera da un pase de verónica a su segundo toro, quinto de la tarde. Paco Puentes.

Por Antonio Lorca.

Es una verdadera gozada ver cómo se mueve por la plaza ese nuevo torero, absolutamente transfigurado, que responde por Antonio Ferrera. Tras casi dos años de retiro forzoso, ha vuelto como un maestro, un artista, una auténtica figura.

Ayer, cuando la corrida de El Pilar deambulaba por la noble mansedumbre de unos toretes de infumable sosería, apareció Ferrera con el capote para recibir al quinto, y dibujó, soñó e imaginó un manojo de verónicas, lentísimas, preñadas de gusto, de profundidad, de bellísima hermosura, puro paladar para los sentidos. La banda de música brotó entusiasta, la plaza vibró y toreó con él, embelesada toda, conmovida por el más puro sentimiento torero, ante la gracia desmedida de un torero en un instante de inspiración plena.

Antonio Ferrera protagonizó así los segundos -chispazos, destellos eternos- más emotivos y hondos de la feria.

Después, lo que son las cosas, todo el encanto se desmoronó. ¡Qué poco dura la gracia en la vida de los aficionados taurinos! El toro, pura nobleza y de escasa fortaleza, se partió la mano izquierda a la salida de un par de banderillas, y el presidente optó acertadamente por su devolución, lo que no fue posible con la ayuda de los cabestros y sí con la intervención segura del puntillero.

Se había roto la ráfaga de luz con la que Ferrera había inundado la Maestranza. Pero ahí quedó su grandiosa luminosidad para la historia y el recuerdo imperecedero.

Emocionado, quizá, por su magisterio con el capote, entendió a la perfección al nobilísimo y blando sobrero con el que volvió a protagonizar momentos de enorme torería con ambas manos, consagrado a estas alturas como gran figura.

Hasta entonces, nada reseñable había ocurrido, más allá de una corrida de El Pilar muy justa de presentación, de bravura y de casta. Ningún toro se empleó en los caballos y todos demostraron que la búsqueda exclusiva de la nobleza lleva a la tontuna.

Con material tan escaso, poco pudieron hacer Padilla y Ferrera. Lo intentaron de veras, banderillearon con la espectacularidad y escasa brillantez con la que acostumbran, y se justificaron con la mejor voluntad ante un público cariñoso en exceso, alborotador y triunfalista.

Padilla se enfrentó a un lote de toros agotados, insulsos, sin fiereza ni codicia, y el jerezano se limitó a dar muchos pases carentes de interés. Más afanoso, si cabe, se mostró Ferrera con su sosísimo primero, al que exprimió su sosa mansedumbre y le robó un par de naturales muy estimables. Alargó la faena, consiguió el tachín, tachín de la banda y el público pidió una oreja sin sentido que el presidente no concedió.

López Simón hizo lo mejor que sabe -sin levantar pasiones- con el noble y flojo tercero, y se esforzó -con idéntico resultado- ante el sexto, otro de la misma pinta que no podía mantener el equilibrio.

La corrida de hoy, última de feria

Toros de Miura, para Antonio Nazaré, Pepe Moral y Esaú Fernández.



EL PILAR / PADILLA, FERRERA, LÓPEZ SIMÓN



Toros de El Pilar, Moisés Fraile -el quinto, devuelto-, justos de presentación, mansos, blandos, descastados y nobles.



Juan José Padilla: estocada (ovación); estocada (ovación).



Antonio Ferrera: estocada baja (petición y vuelta); -aviso- dos pinchazos, estocada caída -segundo aviso- (vuelta apoteósica).



López Simón: tres pinchazos y estocada (ovación); dos pinchazos y estocada (silencio).



Plaza de La Maestranza. Decimotercera corrida de abono. 6 de mayo. Casi tres cuartos de entrada.

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SEVILLA: FIESTA DE DESPEDIDA 

Por Álvaro Acevedo / Foto: Toromedia

Se despedía Rivera Ordoñez de la Maestranza y le montaron su fiesta con un público con ganas de divertirse, que es a lo que va la gente a las fiestas. Y el destino, para colmo de dichas, le guardó para el adiós un toro extraordinario con el hierro de Daniel Ruiz al que Francisco  toreó lo mejor que sabe. Más dispuesto que otras veces y, sobre todo, ajustándose más con el toro, lo muleteó fundamentalmente con la derecha en tandas ligadas, a veces incluso sometiendo la brava y profunda embestida de su oponente, en un trasteo correcto y acogido con cariño. Tanto, que no se tuvo en cuenta ni que la embestida del toro superó de manera flagrante su rústica forma de torear, ni que su voluntarioso trasteo contó con un bajonazo como rúbrica. En cualquier caso Rivera Ordóñez completó una actuación muy digna y es de justicia decir que desde el principio salió a por todas, pues además de la faena ya descrita, recibió a su primer toro con una larga cambiada en la puerta de chiqueros y además lo banderilleó con acierto. Y a quien da todo lo que tiene pedirle otra cosa es injusto, además de inútil.

Su hermano Cayetano también salió a por todas, aunque la excesiva debilidad de su nobilísimo primero le impidió cualquier posibilidad de éxito. Se desquitó en el sexto, otra vez con una actitud soberbia desde un arriesgado quite por gaoneras hasta la estocada final. Antes se la había jugado en un emocionante inicio de rodillas, muy de verdad, y había toreado despacio y elegante, con buen gusto, en una faena muy corta, pues el toro se rajó a los quince pases.

La fiesta tuvo un invitado de lujo, El Juli, que entendió de maravilla al mansito segundo pero lo pinchó; y se estrelló con el quinto, mansón y brusco. En el pecado llevó la penitencia, pues una figura del toreo no puede venir a Sevilla a ninguna fiesta, sino a competir (siempre) con los mejores, pero aceptó un cartel en el que pensó que todo sería pan comido, y se equivocó. Él se fue en blanco; a Francisco le obsequiaron con una oreja; y a Cayetano, ya con la fiesta desmadrada, hasta le pidieron las dos. 

Ferrera, era la misma plaza…

Publicado en Cuadernos de Tauromaquia 

@Taurinisimos 107 – Polémica San Marcos 2017 – Manzanares y Garrido en Sevilla. Victorino Vuelve.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 28 de Abril de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina.

Feria de San Marcos, Aguascalientes 2017.

Crítica a la mala presentación de la novillada y la corrida del 25 de Abril, Hermoso de Mendoza, Macías y Flores.

Análisis y enlace telefónico en directo con Ana Delgado.

Clip: Sevilla por Pepe Alameda.

Análisis Feria de Abril, Sevilla 2017.

Faenas de José Garrido, El Juli y José María Manzanares.

Previo Corrida de Victorino Martín en Sevilla.

Recuerdo Indulto de “Cobradiezmos” y Manuel Escribano.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 5 de Mayo de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

Feria de Abril: El toro antitaurino

El diestro Julián López, ‘El Juli’, durante el segundo toro de la tarde. PACO PUENTES.

Por Antonio Lorca.

La búsqueda incansable de la suavidad puede acabar con la fiesta de los toros. Y si no, al tiempo. Las figuras de hoy están empeñadísimas en ello y seguro que lo consiguen más pronto que tarde. Lo uno y lo otro: la suavidad total y la desaparición de la fiesta.

Mientras toreros como Morante, El Juli y Talavante no entiendan que el toro moderno, estos de Garcigrande o cualquier otro de los apetecidos y exigidos por ellos, carecen de la más elemental emoción, que es condición indispensable para la pervivencia de la fiesta, no habrá futuro despejado.

Gordos, los toros elegidos por las figuras, con las fuerzas muy justas, ahogados algunos de ellos a las primeras de cambio, pero nobles y bondadosos hasta la idiotez. Ese es el toro que expulsa a la gente de las plazas; ese es el toro que aburre y desespera; el toro antitaurino. Pagar 100 euros por un tendido de sombra y calarte hasta los huesos —cayó una fina lluvia durante todo el festejo— porque la tarde no estaba para llover y has dejado el paraguas en casa merece, al menos, el sufrimiento incontenible de una buena tarde de toros. Pero no; estos de Garcigrande no hacen afición. No fijan población taurina en las plazas más allá de espectadores ocasionales ávidos de diversión y orejas facilonas.

Una cortó El Juli al quinto toro de la tarde, que acudió con alegría al caballo, donde no lo picaron como es de rigor, lo que provocó la ovación del respetable, algo ya habitual en la Maestranza. Fue pronto en banderillas y llegó a la muleta con esa suavidad tan perseguida por su lidiador. Resultó, sin embargo, que las cosas no rodaron según lo previsto. El toro soltaba la cara, embestía de forma irregular y esta condición determinó una faena larguísima e intermitente, en la que hubo destellos de enorme torería con tiempos muertos, compases insulsos y hasta un desarme, que provocó un descanso momentáneo de la música, que volvió a las notas en cuanto el torero tomó de nuevo la franela. Oreja, al fin, de poco peso.

Quede constancia, no obstante, de que El Juli había toreado muy bien con el capote toda la tarde. A este quinto lo recibió con unas verónicas muy templadas y volvió por la misma suerte en el quite, que cerró con dos medias lentísimas. Mejor, si cabe, estuvo en el segundo. Lo recibió con tres verónicas y media de categoría, y, momentos después, lo quitó con dos chicuelinas lentísimas rematadas cada una de ellas con el envés del capote, que provocaron el delirio en los tendidos.

Ese es el toro que buscan las figuras, ese toro tan noble que se convierte en un juguete en sus manos, ese toro que encierra riesgo, claro que sí, pero parece un muñeco. Después, sucedió que no hubo faena de muleta; iba bien el animal por el lado derecho, pero en la segunda tanda vio el vestido del torero cuando pasaba cerca de sus muslos y el gesto extraño no le gustó a nadie, especialmente a El Juli. Y ahí se acabó la noticia. Una mirada furtiva y esquiva descompuso la faena.

Morante no tuvo su tarde; bueno, lo que no tuvo fue su toro, porque su ánimo parecía intacto. Un buey de carne fofa era su primero, tan docilón como parado desde que pisó el ruedo maestrante. Era el antitoro, ese que adultera la esencia de la lidia y la convierte en un espectáculo denigrante. Una ruina. El cuarto no le gustó al torero desde sus primeras embestidas al capote. Le dieron de lo lindo en varas y Morante, siempre a la defensiva, se lo quitó de encima —era una birria— de la mejor manera que supo.

Tampoco fue la ocasión propicia de Talavante, siempre tan esperado. Se lució en un quite por chicuelinas en el segundo de la tarde y ese fue todo su bagaje. Acelerado y destemplado se mostró con la muleta ante el segundo, que se acabó pronto, y al que dio pases de muy baja intensidad. El sexto engañó en el caballo y se quedó como un guisando en el tercio final. Hizo bien Talavante en no aburrir al personal y finalizó con brevedad.

He aquí el resultado de las exigencias de las figuras: una tarde desesperante. El toro antitaurino tiene estas cosas. A ver si se enteran…

GARCIGRANDE, D. HERNÁNDEZ / MORANTE, EL JULI, TALAVANTE

Toros de Garcigrande-Domingo Hernández, gordos, mansos, blandos, descastados y nobles.

Morante de la Puebla: casi entera (silencio);dos pinchazos, casi entera atravesada —aviso— y tres descabellos (pitos).

El Juli: dos pinchazos y estocada (algunas palmas);estocada —aviso— y un descabello (oreja).

Alejandro Talavante: pinchazo, casi entera y dos descabellos (silencio); dos pinchazos, estocada y un descabello (silencio).

Plaza de la Maestranza. Cuarta corrida de abono, 27 de abril. Lleno de no hay billetes.

Publicado en El País 

Grandeza, elegancia, galanura y distinción

Por Xavier Toscano G. de Quevedo.

¡Por fin, ya era hora! Hoy inicia lo que todos los aficionados esperábamos con grande impaciencia, los festejos de Pre-Feria y Farolillos en la hermosa ciudad de Sevilla.

La Real Maestranza de Caballería se vestirá de gala los próximos 12 días para celebrar una de las Ferias más importantes y con mayor tradición histórica del universo taurino.

¿Qué torero no quisiera estar ahí? ¿Cuántos aficionados sueñan con sentarse una tarde en este alegórico coso? Por ello quiero tomar hoy el título de un magistral libro, que en su portada tiene escrito: “El Toreo es grandeza”, frase muy clara y explicativa de lo que es, y significa, nuestra incomparable Fiesta.

Hermosa, vibrante y llena de esplendor es la Real Maestranza sevillana, y más durante su Feria de Abril, que hará centellar nuestro Espectáculo Taurino, y éste se engrandecerá con la elegancia de los multifacéticos y vistosos coloridos de los atuendos de torear, es decir: “El señero y único Traje de Luces”.

Este incomparable y aristocrático atavío de torear, no supone que quienes lo llevan sean ya toreros, pero sin él tampoco se entiende que se realice esta profesión. Es muy probable que un número grande de personas —principalmente los detractores de nuestra fiesta— podrían pensar que hoy no existe nada más arcaico y fuera de época que este singular atuendo, que a través de muchos siglos se ha mantenido inamovible y poco cambiante. Sin embargo, este majestuoso vestido de seda y oro es el ornamento preciso e indispensable para llevar a cabo el ritual del sorprendente, mágico y egregio Espectáculo Taurino.

El nacimiento del traje de torear es tan antiguo como la fiesta misma, recordemos que en sus inicios los caballeros, quienes eran los actuantes principales, portaban sus lujosas vestiduras de acuerdo con su jerarquía. A su vez, los pajes o ayudas de a pie se engalanaban con sus mejores indumentarias, pero ello no era de extrañarse, ya que entonces no iniciaba por aquellos años —siglos XV y XVI— la profesión de torero de a pie.   

Con el marchar de los siglos y los cambios que se iban viviendo, llega el momento de un personaje trascendental para la fiesta, Francisco Montes “Paquiro”, con él, el terno de luces alcanza su mejor expresión, otorgando a este atuendo cambios importantes: acorta la chaquetilla y da a las hombreras una importancia decorativa, rectifica el corte de la taleguilla, recarga y aumenta los adornos del vestido y así, el traje de torear queda finalmente confeccionado, con tanta eficacia que hasta nuestros días continúa manteniéndose con muy pocas alteraciones.

Nunca deberemos olvidar que cuando un torero se viste de “luces” se está colocando en su cuerpo muchos siglos de emblemática historia. Atuendo confeccionado por manos de verdaderos artesanos —no únicamente sastres—, seres privilegiados que utilizando la más fina de las telas, que lo es la seda, y los perfectos, únicos y brillantes bordados de oro, trabajo de muchas y largas horas de talentosas artistas, que con ello, exaltan y honran la majestuosidad de ésta admirable y pasmosa Fiesta.

Obviamente que es única y esplendorosa, por lo que estamos muy seguros que continuará en el corazón, el ánimo y la complacencia de aficionados, público y adeptos. Los cuales siempre deberán buscar y exigir con absoluto derecho la inquebrantable máxima que rige a nuestra fiesta: la presencia en todos los ruedos del mundo del eje central y único de nuestro mágico espectáculo, su Majestad El Toro Bravo.

Publicado en El Informador

Así vio la prensa la actuación de José Adame en Sevilla


De SOL y SOMBRA.

Antonio Lorca – El País: Joselito Adame se perfiló a corta distancia y sin muchas probaturas, la mirada fija en el morrillo y la mano derecha en el corazón, dejó una estocada de esas que se pueden calificar como estoconazo por el acierto y la precisión. No había que estar encima para colegir que había enterrado la espada por el hoyo de las agujas. Y si alguien albergaba alguna duda, el semblante del toro la despejó. Reculó unos pasos hacia las tablas, se bamboleó levemente y se derrumbó sin puntilla en el albero. La estocada había rozado la perfección.

Adame paseó una oreja con todo merecimiento porque realizar de ese modo la suerte suprema debe ser motivo justificado de premio. Y, además, fue lo mejor de su labor, a pesar de que los aplausos y las notas del pasodoble hicieran creer lo contrario.

Está la fiesta tan necesitada de alegría que en cuanto un torero liga tres pases escucha los olés como si le hubiera llegado la inspiración divina. Muleteó con soltura el torero mexicano, pero su labor fue mediocre y superficial, de esas que hace poco recibían la respetuosa reprimenda del silencio en esta plaza. Pero las cosas cambian, y hasta la otrora exigente banda de Tejera rompió a tocar como si tal cosa.

Zabala de la SernaEl Mundo: Joselito Adame le cortó la oreja al tercero gracias a una soberbia estocada de la que el de Fuente Ymbro salió muerto sin puntilla. Fue un sobrero que se lidió por otro inválido y que, sin clase, al menos fue noble. El mexicano, que torea con una muleta gigantesca, lo entendió bien en tandas cortas a media altura sin posibilidades de ligazón. Faena correcta, de torero listo, que remató de un estoconazo. Se perfiló con la punta del estoque hacia arriba, hizo el arco, bajó la mano izquierda y la enterró en el hoyo. Una estocada, una oreja, como suele ocurrir en las plazas de categoría.

Manso en los primeros tercios fue el sexto. Adame se lució en lances a pies juntos con garbo. Fernando Sánchez colocó un soberbio par de banderillas y saludó en solitario, aunque es tercero en la cuadrilla. Adame comenzó muy torero por bajo, fue inteligente para torear en el tercio aprovechando las querencias por ambos pitones. El toro era muy poca cosa. Lo sacó al centro tarde y el animal volvió a su sitio natural, las tablas.

Paco Moreno – La Razón: Joselito Adame cortó la primera oreja de la tarde después de una labor animosa, entonada y de buen corte. Manejó con soltura el capote y levantó una faena inteligente, dando reposo al toro, que mostraba nobleza y poquita raza. Buena tanda sobre la derecha y mejores sobre la zurda, que tuvo además un cierre certero con la espada. Jarocho y Fernando Sánchez lucieron también en banderillas. Quiso ratificar un triunfo mayor ante el sexto, comenzando la faena con unos soberbios doblones a dos manos y una tanda sobre la derecha muy relajado. Siempre dispuesto aunque en esta ocasión el animal se fue parando y buscando terrenos de tablas. Excelente impresión una vez más de Adame en Sevilla.

Luis Nieto – Diario de Sevilla: Joselito Adame, ante el tercero bis, que llegó a derrumbarse por su flojedad, le sacó partido hasta que se rajó. Labor pulcra y desceñida con gotas de pinturería en la que ganó el premio por una estocada fulminante.

Con el manso sexto, Adame, que se rajó de inmediato, únicamente pudo lucirse en un precioso inicio genuflexo.

Victor Garcia Rayo – Aplausos: El tercero fue devuelto por poca fuerza saliendo en su lugar un sobrero del hierro titular más grande y descarado que sus hermanos. Hubo lances interesantes a cargo de Joselito Adame con el capote. Luego, muleta en mano, hizo todo muy despacio, con mucha firmeza y, sobre todo, dándole al toro lo que pedía. No obstante, lo mejor, sin duda, fue el volapié sin puntilla con el que tiró al fuenteymbro. 

Fue una lástima que se rajara pronto el sexto. Empezó Adame con ayudados por bajo ejecutados con mucha enjundia. Mató de estocada tras pinchazo. Palmas.

Paco Aguado –  La Vanguardia: Con esos escasos mimbres hizo el mexicano Adame su cesto, una habilidosa faena en la que, con reposo en las formas, aprovechó con medios pases las medias arrancadas, sin forzar al animal a dar más de lo que podía ofrecer.

Aun así, por mucho que sonara la música y por muy contundente que fuera el remate de la estocada, el nivel del trasteo fue inferior al del premio. En cambio, lo mejor de la actuación del mexicano llegó con el sexto, al que fijó con unos cadenciosos lances por delantales, y al que abrió la faena de muleta con sabrosos ayudados por bajo, flexionando la rodilla, y tan recreados como poderosos.

Pero, extrañamente, Adame optó por seguir toreando muy pegado a las tablas, donde el de “fuenteymbro” aceleró las ganas de rajarse que ya apuntaba de salida y le negó la posibilidad de redondear la tarde.

El otro “fuenteymbro” con opciones de la corrida fue el quinto, el único de todo el lote que quiso perseguir la muleta con la cara abajo y empleándose, aunque sólo fuera por el pitón izquierdo.

Alvaro R. Del Moral – El Correo: Bien, lo que se dice bien, estuvo el mexicano Adame, que también cortó una oreja del tercero gracias a la actitud y la aptitud con la que afrontó la tarde. El manito toreó con suavidad, medida de los tiempos, paciencia en los cites… los muletazos surgieron uno a uno mostrando el buen aire del animal, que se abría en los embroques anunciando sus ganas de rajarse. 

Adame llegó a espatarrarse a sus anchas toreando al natural y después de apurarlo en las cercanías lo mató de cine. La verdad es que si el sexto le hubiera durado una docena de muletazos más estaríamos hablando de nuevos trofeos. Joselito, que recibió a ese toro por templados delantales y una serpenteante revolera le cuajó un sensacional inicio de faena que a la postre fue lo mejor de toda la tarde. 

La faena sólo se podía plantear de las rayas para dentro y en ese terreno le enjaretó una serie diestra, tocando mucho al toro para que no tomara la puerta. Hubo otra más, y hasta un trincherazo de alta nota pero el animal, loco por pirarse acabó descomponiendo el pasodoble. Adame llegó a pasarse de rosca y la espada terminó de frustrar su esfuerzo. Eso sí, su papel cotiza al alza. Enhorabuena.

Lorena Muñoz – ABC: Otra, la primera de la temporada, se llevó el mexicano Joselito Adame con el tercero bis. Lo recibió templado a la verónica y anduvo inteligente en la faena. Templó con la diestra hasta que sonó la música. Se gustó al natural intentando que no terminara de rajarse, haciendo las cosas despacio, citando de frente y mirando al tendido. El remate fue una gran estocada que por sí misma valía el premio. El sexto, el menos rematado, fue otra historia…

Álvaro Acevedo – Cuadernos de Tauromaquia: Joselito Adame y El Cid fueron obsequiados con sendas orejas en la Maestranza que al menos valdrán para engordar la estadística, esa cosa. ¿Cómo estuvieron? Adame tan resolutivo como siempre, con esa facilidad suya para vender lo que hace y lo que no hace, pegando medios pases que alegraba con la voz para que parecieran más largos, y manteniendo el interés del amable público con una habilidad (una inteligencia, mejor dicho) sencillamente admirable. 

Para mí, Adame estuvo irreprochable en todo lo que no tuvo que ver con la manera de torear. La estocada, de gran ejecución y efectos fulminantes, le valió la mayoritaria petición de oreja, finalmente concedida. 
Equivocó los terrenos frente al sexto, al que apenas sacó de las tablas no entiendo por qué. Lástima: sus delantales de saludo fueron muy bonitos y el poderoso inicio muletero, en ayudados por bajo, fue con diferencia lo más bello de la tarde. De torero caro.

Twitter @Twittaurino @dsolysombra

FERIA DE ABRIL: Un estoconazo de premio

El torero Joselito Adame, en la lidia a su primer toro en la Maestranza. PACO PUENTES.

Adame y El Cid cortaron una oreja en tarde de toros descastados e inválidos de Fuente Ymbro.

Por Antonio Lorca.

Está la fiesta tan necesitada de alegría que en cuanto un torero liga tres pases escucha los olés como si le hubiera llegado la inspiración divina.

Joselito Adame se perfiló a corta distancia y sin muchas probaturas, la mirada fija en el morrillo y la mano derecha en el corazón, dejó una estocada de esas que se pueden calificar como estoconazo por el acierto y la precisión. No había que estar encima para colegir que había enterrado la espada por el hoyo de las agujas. Y si alguien albergaba alguna duda, el semblante del toro la despejó. Reculó unos pasos hacia las tablas, se bamboleó levemente y se derrumbó sin puntilla en el albero. La estocada había rozado la perfección.

Adame paseó una oreja con todo merecimiento porque realizar de ese modo la suerte suprema debe ser motivo justificado de premio. Y, además, fue lo mejor de su labor, a pesar de que los aplausos y las notas del pasodoble hicieran creer lo contrario.

Está la fiesta tan necesitada de alegría que en cuanto un torero liga tres pases escucha los olés como si le hubiera llegado la inspiración divina. Muleteó con soltura el torero mexicano, pero su labor fue mediocre y superficial, de esas que hace poco recibían la respetuosa reprimenda del silencio en esta plaza. Pero las cosas cambian, y hasta la otrora exigente banda de Tejera rompió a tocar como si tal cosa.

El listón ha bajado tanto que los subalternos Jarocho y Fernando Sánchez, en ese toro, y Lipi en el segundo, saludaron por pares de banderillas aceptables, pero que, en modo alguno, merecían que mostraran al público la montera.

Peor fue el caso de Urdiales, que agotó su paso por la feria sin una ovación para el recuerdo. No tuvo toros, esa es la verdad. El primero dobló seis veces las manos y se desplomó otras dos, y ya está dicho todo. Inválido y tullido durante toda la lidia. Y el cuarto también se arrodilló un par de veces y carecía de fuerzas y sangre brava.

Pero el torero tampoco estuvo muy allá. Tristón, apagado, con poca seguridad y menos prestancia de la que se le reconoce. El primero de la tarde acudió de salida una decena de veces al capote, y solo al final acertó Urdiales a dibujar una verónica y una media. Escaso bagaje. No hubo faena de muleta porque el estado comatoso del animal lo impidió; pero la actitud el torero contribuyó al aburrimiento. El mismo tono tuvo su labor ante el cuarto, otro toro blando y premioso, y Urdiales acabó su compromiso en Sevilla sin un detalle de la torería que se le supone. Hasta el maestro Curro Romero se escondió en una grada para verlo y se marchó como vino.

El Cid -esta sola corrida en la feria- tampoco recordó sus tiempos de gracia. A pesar de ello sonó la música en su honor y cortó una oreja del quinto, noble tonto, por una irregular faena, culminada con una estocada baja, en la que no se vio al torero artista y seguro de antaño. Ante el segundo, dubitativo e inseguro, no estuvo a gusto y se le notó en demasía.

Quedaba el sexto. Fernando Sánchez colocó un par de banderillas de categoría y saludó con todo merecimiento. Adame se empeñó en torear junto a las tablas y se equivocó. El toro se paró pronto y se acabó la presente historia.

FUENTE YMBRO / URDIALES, EL CID, ADAME.

Toros de Fuente Ymbro —el tercero, devuelto— correctos de presentación, inválidos, descastados y nobles.

Diego Urdiales: dos pinchazos y estocada -aviso- (silencio); pinchazo y estocada (silencio).

El Cid: estocada muy baja (silencio); estocada baja (oreja).

Joselito Adame: gran estocada (oreja); pinchazo, media estocada y tres descabellos (silencio).

Plaza de La Maestranza. Segunda corrida de abono. 23 de abril. Casi tres cuartos de entrada.

Publicado en El País 

Tendido 7: De nuevo otro compás de espera


Por Xavier Toscano G. de Quevedo.

Con el Domingo de Resurrección dio inicio la apertura de un año más a los festejos taurinos que la empresa Pagés programa en La Real Maestranza de Sevilla —que por cierto habrá que decirlo— corrida muy esperada por todos los aficionados, y no únicamente hablo de los sevillanos, de igual forma refiero a todos los que integramos el “Planeta de los Toros”.  

Dicta un aforismo cuando algún suceso no resulta ser lo esperado, “El gozo se fue al pozo”, pero considero que hoy más atinado seria decir: “El gozo se precipitó al más profundo y recóndito abismo”. Y es que por millonésima vez, el ganado que se programó para esta corrida, y debido a su absoluta y completa mansedumbre, dibujó en los rostros de todos los aficionados no únicamente desánimo, más bien fue un reflejo de contrariedad e irritación absoluta. “¡Qué hartazgo de corridita!” – ¡Ay, Dios Mío, estos “genios criadores” de la más angustiante y aterradora mansedumbre, y espeluznante descastamiento!, que fue lo enviado por el propietario del hierro de Núñez del Cuvillo.   

A este monumental cataclismo que resultó el festejo, una vez más caeremos en otro compás de espera, éste será de 3 días mas  y es que el festejo del este domingo 23 en el que anuncian a Joselito Adame no tendremos la oportunidad de disfrutarlo. Así que obligadamente nos iremos hasta el próximo 26 en que Sevilla anuncia sus festejos de Pre-Feria.  
Estarán con los toros de Torreestrella de Álvaro Domecq: José Garrido, Ginés Marín y Álvaro Lorenzo.  

El jueves 27, en la segunda tarde de Morante, irán El Juli y Talavante para lidiar reses de Garcigrande.   

28 de abril, “Juan Pedritos” para Enrique Ponce, Manzanares y López Simón.  

El sábado 29, Antonio Ferrera, Paco Ureña y Manuel Escribano, con toros de Victorino Martín.  
Domingo 30, festejo de rejones, con Sergio Galán, “La Figura del rejoneo” Diego Ventura y Lea Vicens.  

En mayo el día primero, astados de Daniel Ruiz, para Francisco Rivera Ordoñez “Paquirri”, “El Juli” y Cayetano Rivera Ordoñez.

 
El martes 2, tercera comparecencia de Morante, Miguel Ángel Perera y Javier Jiménez, las reses serán de García Jiménez.  

Miércoles 3, astados de Jandilla para Juan José Padilla, “El Fandi” y Manuel Escribano.  

El 4 de mayo, cuarta y última aparición de Morante, y con él estarán David Mora y Talavante.

 
Viernes 5, Sebastián Castella, Manzanares y el peruano Andrés Roca Rey anunciados con Victoriano del Río.       

Mayo 6, reses de El Pilar para Juan José Padilla, Antonio Ferrera y López Simón.

El domingo 7, último festejo de “Farolillos” y como ya es tradición, estarán los toros de Miura, para que sean lidiados por Antonio Nazaré, Esaú Fernández y Pepe Moral.   

¿Así, qué esperamos de Sevilla? ¡Hoy no lo sé! Pero que sí nos quede bien claro, que el sello indisoluble y sólido que identifica y distingue a nuestro Espectáculo Taurino, es esa incógnita de la cual se nutren los aficionados, y que consiste en la sorprendente y vibrante conmoción que se produce cuando un “Toro Bravo” y un torero son capaces de absorber la completa atención de los aficionados y público. Es ésta la única e inconmovible verdad que gobierna en la Fiesta Brava que de ningún modo, y en ningún tiempo, deberá perderse y extinguirse.          

¿Que los momentos actuales son angustiantes? – ¡Sí, bastante! Sin embargo indudablemente el Espectáculo Taurino continuará viviendo en el ánimo, el pensamiento y los corazones de todos los aficionados, adeptos y seguidores a esta excelsa Fiesta, pero sin olvidar jamás que es imprescindible contar en todas las plazas del mundo, con la presencia de su Majestad El Toro Bravo. 

Fuente: El Informador