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Tendido 7: De nuevo otro compás de espera


Por Xavier Toscano G. de Quevedo.

Con el Domingo de Resurrección dio inicio la apertura de un año más a los festejos taurinos que la empresa Pagés programa en La Real Maestranza de Sevilla —que por cierto habrá que decirlo— corrida muy esperada por todos los aficionados, y no únicamente hablo de los sevillanos, de igual forma refiero a todos los que integramos el “Planeta de los Toros”.  

Dicta un aforismo cuando algún suceso no resulta ser lo esperado, “El gozo se fue al pozo”, pero considero que hoy más atinado seria decir: “El gozo se precipitó al más profundo y recóndito abismo”. Y es que por millonésima vez, el ganado que se programó para esta corrida, y debido a su absoluta y completa mansedumbre, dibujó en los rostros de todos los aficionados no únicamente desánimo, más bien fue un reflejo de contrariedad e irritación absoluta. “¡Qué hartazgo de corridita!” – ¡Ay, Dios Mío, estos “genios criadores” de la más angustiante y aterradora mansedumbre, y espeluznante descastamiento!, que fue lo enviado por el propietario del hierro de Núñez del Cuvillo.   

A este monumental cataclismo que resultó el festejo, una vez más caeremos en otro compás de espera, éste será de 3 días mas  y es que el festejo del este domingo 23 en el que anuncian a Joselito Adame no tendremos la oportunidad de disfrutarlo. Así que obligadamente nos iremos hasta el próximo 26 en que Sevilla anuncia sus festejos de Pre-Feria.  
Estarán con los toros de Torreestrella de Álvaro Domecq: José Garrido, Ginés Marín y Álvaro Lorenzo.  

El jueves 27, en la segunda tarde de Morante, irán El Juli y Talavante para lidiar reses de Garcigrande.   

28 de abril, “Juan Pedritos” para Enrique Ponce, Manzanares y López Simón.  

El sábado 29, Antonio Ferrera, Paco Ureña y Manuel Escribano, con toros de Victorino Martín.  
Domingo 30, festejo de rejones, con Sergio Galán, “La Figura del rejoneo” Diego Ventura y Lea Vicens.  

En mayo el día primero, astados de Daniel Ruiz, para Francisco Rivera Ordoñez “Paquirri”, “El Juli” y Cayetano Rivera Ordoñez.

 
El martes 2, tercera comparecencia de Morante, Miguel Ángel Perera y Javier Jiménez, las reses serán de García Jiménez.  

Miércoles 3, astados de Jandilla para Juan José Padilla, “El Fandi” y Manuel Escribano.  

El 4 de mayo, cuarta y última aparición de Morante, y con él estarán David Mora y Talavante.

 
Viernes 5, Sebastián Castella, Manzanares y el peruano Andrés Roca Rey anunciados con Victoriano del Río.       

Mayo 6, reses de El Pilar para Juan José Padilla, Antonio Ferrera y López Simón.

El domingo 7, último festejo de “Farolillos” y como ya es tradición, estarán los toros de Miura, para que sean lidiados por Antonio Nazaré, Esaú Fernández y Pepe Moral.   

¿Así, qué esperamos de Sevilla? ¡Hoy no lo sé! Pero que sí nos quede bien claro, que el sello indisoluble y sólido que identifica y distingue a nuestro Espectáculo Taurino, es esa incógnita de la cual se nutren los aficionados, y que consiste en la sorprendente y vibrante conmoción que se produce cuando un “Toro Bravo” y un torero son capaces de absorber la completa atención de los aficionados y público. Es ésta la única e inconmovible verdad que gobierna en la Fiesta Brava que de ningún modo, y en ningún tiempo, deberá perderse y extinguirse.          

¿Que los momentos actuales son angustiantes? – ¡Sí, bastante! Sin embargo indudablemente el Espectáculo Taurino continuará viviendo en el ánimo, el pensamiento y los corazones de todos los aficionados, adeptos y seguidores a esta excelsa Fiesta, pero sin olvidar jamás que es imprescindible contar en todas las plazas del mundo, con la presencia de su Majestad El Toro Bravo. 

Fuente: El Informador

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El día en que Orson Welles se fue de feria

De SOL y SOMBRA.

Corría el año 1946, tras entregar clásicos como Ciudadano Kane, El Extraño, o La dama de Shangai, cae en las redes de la caza de brujas contra los movimientos de izquierdas llevadas a cabo por el senador McCarthy en suelo norteamericano. 

Las acusaciones lanzadas de ser comunista tienen demasiado peso, y ya no tiene tantas facilidades a la hora de encontrar ayuda para sacar adelante sus proyectos. Comienza así su viaje a Europa.

En 1962, ha rodado Mister Arkadin en Francia o Campanadas a medianoche en España. Un día en Sevilla muchos miraban asombrados y los fotógrafos buscaban la mejor foto posible para dejar constancia de la visita a la ciudad de todo un grande de Hollywood: Orson Welles

No podía ser de otra forma, no escatimó en gastos uno de los directores más imaginativos que puedan recordarse. Alojamiento en el Alfonso XIII, paseo en coche de caballos, corridas de toros con su amigo Antonio Ordoñez y visita a la feria de abril.

No es un secreto que la cultura de nuestro país tenía enamorado al cineasta nacido en Wisconsin, es mítica su visión de Don Quijote. Por desgracia, fallecería sin terminar aquella película que terminaría, siguiendo las instrucciones que dejó escritas, su amigo Jesús Franco

Particularmente tenía cariño por el sur. Welles tenía pensado traer algunos de sus rodajes a tierras andaluzas, pero desgraciadamente no tuvo ocasión. De hecho, la finca del torero Ordoñez próxima a Ronda, fue el lugar elegido por Orson Welles para que depositaran sus cenizas.

De su paso por Sevilla, haciendo honor a su profesión, realizó una serie de pequeñas grabaciones destinadas a la televisión italiana, de media hora cada una, con su hija Beatrice Welles vestida de flamenca paseando por el real. 

Además grabó varias imágenes de la ciudad como la Semana Santa (https://youtu.be/Fo4KMxj3x20) o su visita a la Maestranza (https://youtu.be/Fo4KMxj3x20). 

Supone un documento valioso para ver como era la ciudad en aquellos años. Un pequeño regalo de un gran artista para todos los sevillanos.

Fuente: xydiario.com

Domingo de Resurrección: Reencuentro con la sevillana más guapa

Una mal presentada, descastada e inválida corrida de Núñez del Cuvillo entristeció una tarde luminosa

Por Antonio Lorca.

Es, sin duda, la sevillana más guapa. ¿Del mundo? Quizá; no es fácil conocerlas a todas, pero esta es de una belleza inmaculada, una preciosidad, de esas que te dejan sin habla. Y cuantas más veces la admiras, más te gusta. Vuelves cada año por estas fechas, y La Maestranza, -de la plaza se trata, qué se creían- se presenta vestida como una reina, limpia, perfumada, reluciente, coloreada de amarillo, blanco y rojo, de estreno y dispuesta para el noviazgo, una temporada más, con la fiesta que le da sentido a su existencia.

Sus buenos dineros se gasta la corporación maestrante en que parezca una sevillana en flor a pesar de su edad; y así, cada primavera abre sus puertas para gozo y deleite de todas las miradas, y se convierte en la pasarela más hermosa para el arte más sublime. Así es la rosa; así es la plaza de toros de La Maestranza de Sevilla, una obra de arte construida a trompicones, en tiempos distintos, sin el objetivo, quizá, de ser una belleza, pero lo es por obra y gracia de una milagrosa armonía.

Visitar esta plaza un Domingo de Resurrección luminoso como el de ayer es una gozada que no tiene precio; quien no la conozca que apunte en su agenda una próxima visita. No le defraudará. Merece la pena disfrutar con la sevillana más guapa. Vacía es una maravilla; llena, como ayer, transmite una impresión indescriptible. Qué pena que tan extraordinario escenario no albergara un espectáculo en consonancia con su categoría. Se inauguró la temporada con un cartel de postín: Morante, Manzanares y Roca Rey, con toros de Núñez del Cuvillo, una combinación perfecta para los aficionados toreristas que tanto abundan en detrimento de la exigencia del toro y el torero heroico.

A nadie sorprende que las figuras eligieran la ganadería gaditana, pues se aprobaron seis toros muy justos de presencia, nobles hasta la saciedad, y amuermados, descastados, inválidos y vacíos de bravura. Una corrida sin fuerza y bondadosa. Tonta e inservible hasta la exageración. Y de tal modo no es fácil que el arte se haga presente. Y mira que está fácil Sevilla, defecto que ya viene de lejos; mira que se aplauden vulgaridades, y se jalean momentos que hace poco exigían el silencio expectante. Pues ni por esas; no hay manera de entresacar secuencias de recordada emoción. Anda que no tiene ganas Sevilla de que triunfe Morante… 

Y él también, pero con estos toros tendrá que esperar, como espera cada año, que le salga el gordo de la lotería para mostrar sus esencias. Ayer, un detalle por aquí, otro por allá, y poco más. Decisión, mucha, con capote y muleta, pero, mientras persista con estos toros, nada. Lo intentó en su primero, distraído y sin fondo de casta, con cara de niño, y se justificó con algunos muletazos con la mano derecha. Se lució por delantales en un quite al tercero que cerró con una media cincelada con una lentitud tan sentida como imperceptible. Ante el cuarto volvió a intentarlo sin éxito ante otro animal inservible.

¿Y Manzanares? Decir que cayó de pie en esta plaza es quedarse corto. Sevilla lo arropa y lo empuja hacia el triunfo, y ayer no paseó alguna oreja porque falló con la espada ante el quinto. Su innata elegancia destaca aún más ante toretes infumables como los de Núñez del Cuvillo. Algo más se dejó el quinto, que no fue picado, como toda la corrida, y lo muleteó con nervio, despegado casi siempre y con una decisión muy agradecida por los tendidos. No acertó a la hora de matar y todo quedó en una cariñosa ovación. Desapercibido quedó en su primero, un muerto en vida.

Y se esperaba todo de Roca Rey. A pesar de lo que pudiera creerse, seguro, seguro que no habrá aprendido la lección, y en cuanto pueda volverá con esta ganadería. Es el sino de las llamadas ‘figuras’.
Lo intentó de principio a fin, intervino en quites por chicuelinas y con el capote a la espalda, intentó capotear de rodillas al sexto, pero toda su labor no pasó de decidida y discreta. Se dio un arrimón ante el tercero, que no merecía otra cosa, pues no permitía el toreo de muleta por su falta de fuerza y movilidad, y ni eso pudo intentar ante el último, inválido protestado, que urgía su paso a una vida más placentera.

Del Cuvillo/Morante, Manzanares, Roca

Toros de Núñez del Cuvillo, muy justos de presentación –el primero, anovillado-, mansos, descastados y muy blandos.

Morante de la Puebla: cuatro pinchazos _aviso_ pinchazo y media (silencio); estocada caída, tres descabellos y el toro se echa (ovación).

José María Manzanares: estocada (silencio); pinchazo y estocada _aviso_ (ovación).

Roca Rey: estocada (ovación); pinchazo y estocada (silencio).

Plaza de La Maestranza. Inauguración de la temporada. 16 de abril. Lleno de ‘no hay billetes’. Se guardó un minuto de silencio en memoria de los toreros Manolo Cortés y Pepe Ordóñez y del niño Adrián Hinojosa

Roca Rey.

Publicado en El País 

En los Medios: La fiesta inicia en plenitud en Sevilla y en Aguascalientes 



Por Jorge Mario Galván Zermeño.

La fiesta en España inicia en plenitud en el mes de abril con la feria de Sevilla y en nuestro país con la feria de San Marcos alcanza el serial de mayor importancia toreros de aquí y de allá tienen la ilusión de que sus nombres aparezcan en los carteles de tan importantes ferias, allá como preámbulo de Madrid , Pamplona y Valencia, acá para la grande de la México y Guadalajara, grandes páginas del toreo se han escrito en estas ferias, en lo personal recuerdo una lluviosa tarde del 27 de abril de 1974 en la Monumental de Aguascalientes, en el cartel Manolo Martínez y Eloy Cavazos, una primera faena del mandón sin lograr trascendencia, su segunda de muy buena factura malograda con el estoque para una oreja y vuelta con las habituales confrontaciones con los antis que se volcaban por el de Guadalupe, pero vendría el quinto de la tarde y con él una torrencial lluvia, mandiles lidiadores para ir a los medios y recrearse con chicuelinas que hicieron que nadie se moviera de sus asientos a pesar del chaparrón, coincidentemente cesa la lluvia y aparece el sol como para iluminar una de sus grandes faenas, pases eternos con un desplante del desdén que aparece cuantas veces lo llamo a mi memoria, naturales largos y eternos como bailando un vals eterno, gran estocada sin puntilla para dejar en claro quién era y sigue siendo el mandón de la historia del toreo en México. 

Allá por años Andalucía entera esperaba la fecha para ver torear a Curro Romero, los tendidos se llenaban del aroma del romero casi como tributo para que su torero brillara al menos con un detalle de los suyos en la tarde, si éstos llegaban entonces se iban satisfechos comentando y toreando en la calle cantando loas al torero de Camas, a la fecha su menuda pero elegante figura para el tráfico en la bella Sevilla y sigue recibiendo halagos a su paso por las calles. Qué bonita es la fiesta y que significativo este mes que prácticamente inicia el año en el mundo del toro.

LA ANÉCDOTA

Todos los toreros guardan algún recuerdo amargo en su camino para llegar al triunfo, el Ing. Gerardo Martínez ganadero de bravo, hermano mayor del matador Martínez fue su mayor crítico, pero también el bastión de los inicios de la carrera del matador, siempre presionándolo en forma exigente y positiva, en una tarde novilleril en forma inusual el maestro se fue a recibir a porta gayola, el novillo hizo un extraño y lo arrolló despojándolo de la casaquilla, y provocando comentarios y expresiones jocosas en los tendidos, el incipiente novillero enrojecido entre apenado y engallado continuo con la faena, ya en el hotel su hermano lo fustigó duramente diciéndole que así no llegaría a ser torero, las palabras del hermano querido dolieron más que los achuchones del novillo y de la risa de los tendidos, dolieron en su alma pero lo motivaron a ser una de las más grandes de las figuras de todos los tiempos.

LAS EFEMÉRIDES

Ayer se cumplieron 64 años del natalicio de José Mari Manzanares, padre del matador del mismo nombre, el maestro Manzanares nace en Alicante, España hijo del banderillero José María Dolls Abellán, la cuerda continúa con su alternativa de manos de Luis Miguel Dominguín y de testigo Santiago Martín “El Viti“, en su natal Alicante, en esa significativa tarde corta las orejas y el rabo para iniciar una brillante carrera como matador de toros que culminó con una apoteósica despedida el 1° de mayo de 2006 en la Real Maestranza de Sevilla. 

En 1897 muere en la capital de la república el matador Ponciano Díaz, primer gran espada mexicano triunfador en España, caracterizado por el uso de bigote y su toreo alternado con suertes charras. 

En 1977 Salvador Sánchez “Frascuelo” torero de pellizco con muchos detalles del toreo antiguo sufre grave cornada en la Real Maestranza de Sevilla.

LAS FECHAS 

Hoy en la feria del caballo en Texcoco Luis Pimentel y los forcados de Hidalgo a pie Arturo Macías “El Cejas” y Javier Conde con 2 de Rancho Seco y 4 de Reyes Huerta, en San Miguel de Allende Pablo Hermoso de Mendoza, Sebastián Torre e inicia su camino en el rejoneo Guillermo Hermoso de Mendoza con toros de San Pablo, en Tlaxcala toros de Atlanga y Vicencio para El Zapata y Rafael Ortega. Mañana en Salamanca Santiago Zendejas y recortadores españoles, en la lidia a la usanza española Diego Silveti y Fermín Espinoza IV, en Jerez, Zacs. Rafael Ortega, Fermín Rivera, Juan Pablo Sánchez y Luis David Adame con ganado de Maravillas, primera de feria en la Monumental de Aguascalientes con Ignacio Garibay, Sergio Flores y Diego Emilio con toros de Santa Fe del Campo, si tiene usted oportunidad pegue el viaje a la feria de Marcos el próximo viernes 21 Morante de la Puebla, El Cejas y Luis David Adame con toros de Teófilo Gómez, puede quedarse al día siguiente para la corrida con Fabián Barba, José Mari Manzanares y El Payo con 6 de Begoña, o bien dese la vuelta a Monterrey pues el viernes 21 están en el ruedo de la Monumental El Payo, Sergio Flores y Andrés Roca Rey para lidiar astado de Julián Hamdan. ¡Hasta la próxima!

Dr_jorgemgalvanz@hotmail.com

Fuente: Siglo de Torreon

La figura del toreo o el cliente, ¿quién importa más al empresario taurino?

La Maestranza de Sevilla. Foto Paco Puente.

Por Antonio Lorca.

¡Qué difícil es adentrarse en el mundo del toro! Pero no en los misterios de la bravura o en las neuronas de quienes buscan la gloria en las entretelas de la vida y la muerte. No. Lo realmente espinoso es conocer las cuestiones más simples; ahí es donde se manifiesta en su esplendor un circuito cerrado, plagado de secretos, medias verdades, raras alianzas, dependencias extrañas y comportamientos inexplicables. Quizá, ocurra así en otros muchos escenarios del ser humano, pero en el toro es como una bocanada de sorpresa y estupor.

¿Cuáles son, por ejemplo, los planteamientos básicos de un empresario de plaza de primera categoría cuando se dispone a confeccionar una feria? ¿Por qué razón decide contratar a unas ganaderías y a otras no, y a unos toreros en detrimento del resto? El sentido común dice que el empresario actúa en función de los gustos de sus clientes y desde el convencimiento y la esperanza de que los carteles provoquen largas colas en las taquillas. Elemental.

Pero, ¿y si no es así? ¿Y si resulta que después de confeccionar una feria de figuras y toros comerciales no aumenta la venta de abonos y la plaza no se llena? Llegado el caso, habría que concluir que ha habido un error. Elemental, asimismo.

Pongamos que hablamos de la Feria de Abril de Sevilla de 2017. Un abono con tardes redondas sobre el papel, con ‘carteles remataos’, como gusta decir por aquí abajo, cuajado de primeras figuras y ganaderías de postín. Lo que se llama una buena feria de Sevilla, como es tradicional en esta tierra, ‘como se ha hecho toda la vida de Dios’.

La Feria de Abril está cuajada de carteles ‘remataos’, pero hace años que la afición no responde

Pero hay un pequeño problema -pequeño, pero problema-, y es que, desde hace unos años, el público no responde como antes, ha bajado sensiblemente el número de abonados, y la Maestranza solo cuelga el ‘no hay billetes’ en muy contadas ocasiones. Y un detalle preocupante: a pesar de que esta tendencia se manifestó hace ya algunas temporadas, los carteles sevillanos se siguen confeccionando con los mismos parámetros de antaño. Y esa sí que es una contrariedad: ha cambiado la sociedad, la fiesta de los toros sufre un vapuleo histórico, la crisis económica hace estragos en los bolsillos, muchos espectadores han modificado su percepción sobre la fiesta o, sencillamente, han huido por aburrimiento, pero la propuesta empresarial sigue siendo la misma. Los mismos ‘remataos’ carteles de siempre para un cliente nuevo que, quién sabe, espera una oferta diferente que le permita recuperar la ilusión.

¿Cómo es posible, pues, que si el sentido común indica que cualquier empresa debe adaptarse a los cambios sociales y a las demandas de sus clientes, los taurinos se mantengan en sus trece con la misma propuesta?

Da la impresión de que la Feria de Sevilla se confecciona de un modo peculiar. Veamos: el empresario se reúne con las figuras y les pregunta ¿qué van a querer ustedes?; y el primero de la lista dice pues yo quiero torear tantas tardes, los días tal y tal, con los toros de fulano y mengano y acompañado por estos amigos míos. ¿Y tú? Y el siguiente expone sus pretensiones. Y así sucesivamente, de modo que la labor del responsable de la cartelería consiste en conjugar los deseos de unos y otros para que todos queden contentos. Rellena finalmente los huecos que quedan con los compromisos ineludibles en un secreto intercambio de favores con otros empresarios, apoderados y ganaderos, y ya están las combinaciones a punto para salir del horno.

Los carteles son bonitos, sí; pero no encierran sorpresa alguna, ni sola gesta, ni una noticia ilusionante. Carteles para la satisfacción de las figuras

A pesar de los cambios sociales y de las distintas crisis, se sigue ofreciendo al público una propuesta tradicional

El empresario presenta la feria a la sociedad, y cuenta todo ufano la categoría de las combinaciones, y expresa repetidamente su deseo de que los clientes se sientan entusiasmados y acudan en masa a las taquillas.

¿Y si no es así? ¿Y si ocurre como el año pasado, y el anterior y el anterior, que el público no responde, y el ‘cemento’ de los tendidos reluce más de lo deseable?

Es el momento de la siguiente cuestión: ¿alguien ha preguntado al público si esta es la Feria de Sevilla que quiere ver? ¿Ha realizado el empresario un sondeo de opinión entre sus clientes para conocer cuáles son sus preferencias? ¿Será cierto que el aficionado o el espectador prefieren seguir pagando un dineral por ver a las cómodas figuras que acuden con nobles y febles toretes debajo del brazo, o les gustaría, en cambio, un planteamiento radicalmente diferente?

Dicho de otro modo: ¿importa al empresario el criterio de sus clientes o estos no son más que víctimas propiciatorias de los caprichos de los toreros de postín? Y otra cuestión: ¿quién importa más al empresario, las exigencias de las figuras o las ilusiones de los aficionados?

La impresión es que los clientes no pintan nada en esta historia, que no mandan en la tauromaquia moderna, que están al servicio exclusivo de las figuras, que hacen y deshacen a su antojo, con la vista puesta en sus personales intereses. Las figuras imponen, exigen y chantajean. (Y son ellas, no se olvide, con la cooperación necesaria de los ganaderos artistas, las que acabarán con la fiesta).

Y el empresario, cualquiera de ellos, que suele ser asustadizo, opta por la tradición, por los carteles ‘remataos’ de siempre, aunque se exponga al peligro de que sus clientes, cansados de aburrimiento, los rechacen.

Por lo visto, no hay un valiente en un despacho que sea capaz de dar un puñetazo en la mesa, escuche al público, revolucione la feria y ofrezca una propuesta alternativa. Quizá, esa tampoco sea válida, pero si eso ocurre la solución sería, entonces, cerrar a cal y canto la Puerta del Príncipe y reconvertir la Maestranza en un museo. Pero para evitarlo hay que romper con un pasado glorioso que hoy carece de sentido.

¿Por qué nadie se atreve a cambiar estas costumbres y afronta el siglo XXI con nuevas prácticas empresariales? Un misterio. ¿Por qué no se ofrece a quien sostiene la fiesta de los toros un protagonismo del que carece? Otro secreto. (Pero el día que se retire Morante, por poner solo un ejemplo, la fiesta seguirá; en cambio, el día que desaparezca el público, se acabó el negocio).

Ojalá que la Feria de Abril de Sevilla sea un éxito sin precedentes para bien de la tauromaquia y del propio empresario. Si así no fuera, se habría perdido una nueva ocasión para cambiar la fiesta de los toros de arriba abajo, que es lo que piden los nuevos tiempos: o cambio o desaparición.

Publicado en El País.

Esaú Fernández: «Me gustaría matar la corrida de Miura en Sevilla»

Por Lorena Muñoz.

El torero Esaú Fernández (Camas, 1990) ha manifestado su deseo de anunciarse con la corrida de Miura en la próxima Feria de Abril. El sevillano considera que es «una idea que me ilusiona», aunque reconoce que es su apoderado, Mateo Carreño, quien tiene que trasladarla a la empresa Pagés. «La conversación la tiene que tener mi apoderado que es quien cierra los contratos aunque creo que es una propuesta bonita para mí e incluso para la empresa».

Para Esaú es «un sueño que tengo desde pequeño, matar la de Miura en Sevilla. Ya la he matado en Pamplona hace dos temporadas y el año pasado cuajé un toro de este hierro en Tudela. Me ilusiona mucho que fuera en Sevilla porque recuerdo cuando mi padre me traía a los toros los domingos de feria a ver esta corrida».

El torero asegura que este compromiso le llegaría «en un buen momento de mi carrera profesional en el que estoy asentado, maduro e incluso feliz en mi vida así que hacer una cosa bonita como esta me vendría muy bien. Me apetece mucho que salga». Un año, además, con muchos alicientes, ya que el hierro cumple 175 años. 

«Miura es ua gran familia que me ha tratado siempre fenomenal y me une una gran amistad con Antonio y con Eduardo», asegura.

El diestro confía en poder estar anunciado en los carteles de la Real Maestranza como ha ocurrido desde que tomó la alternativa en el año 2011 con Morante de la Puebla y Manuel Jesús «El Cid» en el cartel. «Creo que he hecho méritos, casi todas las tades he cortado orejas y el único año que toreé de novillero estuve a punto de abrir la Puerta del Príncipe. Hace dos temporadas, en la Feria de San Miguel, estuve también cerca pero fallé con la espada. El año pasado no hubo opciones, fue un día muy malo, con lluvia y a contraestilo, a pesar de que en el cartel estábamos tres toreros jóvenes necesitados de un triunfo -por Jiménez Fortes y Borja Jiménez– . No hubo suerte ni por la climatología ni con la corrida de Tornay que no ayudó. La empresa, además siempre me ha tenido en cuenta y se ha portado bien conmigo y a mí, como es lógico, me ilusiona torear en mi tierra», destaca.

Por el momento, Esaú continúa entrenando para empezar a torear en el mes de febrero. «Ahora mismo estoy preparando la temporada, haciendo campo y viviendo a caballo entre Sevilla, Madrid y Salamanca. La preparación es intensa cara al primer festejo que tengo esta temporada que es en América, en concreto en Venezuela, en la Feria de Mérida y luego empezar el año aquí. Todavía no hay nada cerrado en España pero confío en que salgan varias cosas pronto».

En febrero parte hacia América para matar el día 24 una corrida de toros de San Antonio, con Erik Cortés y Javier Castaño. «Es una feria en la que el año pasado le corté dos orejas a un toro. Lo cierto es que tengo buen cartel en Venezuela y todos los años cuentan conmigo un día bueno. Me viene bien no parar, para sonar y preparar lo que viene».

Respecto a la situación actual, con el descenso del número de festejos en muchas ferias, Esaú se muestra optimista. «El toreo está como está y toreros como yo dependemos mucho de Sevilla y Madrid así que intentaremos estar en la Feria de Abril y en San Isidro. Lo bueno que tiene un torero es que su vida puede cambiar en diez minutos. Cuando uno está preparado y cuajado, la puede cambiar. Lo que me hace falta es pegar un aldabonazo fuerte. Creo que el mejor Esaú está por descubrir».

Publicado en La Voz de Cadiz

Ramon Valencia “Algunas tardes hubiera sido más rentable la suspensión de las corridas”.

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Sevilla: We have a problem

Ramón Valencia: “Sevilla en estos momentos no puede soportar esta Feria”

Publicado en Aplausos por Carlos Crivell

“Será preciso estudiar qué hacer en el futuro porque así es insostenible. Parece como si ya apenas quedaran aficionados”, reconoce el empresario de la Maestranza tras hacer el balance económico del ciclo de Abril

Mientras hay una mayoritaria opinión que ha destacado el buen nivel de la pasada Feria de Sevilla, que incluso ha tenido detalles de acontecimiento histórico, la empresa Pagés no está satisfecha con los resultados económicos del ciclo. Así lo ha expresado el empresario Ramón Valencia a algunos periodistas.

Cuando la empresa Pagés anunció los carteles, en los que se incluían a todos los matadores que habían estado ausentes de Sevilla en las dos últimas temporadas, era previsible que se produjera un notable incremento del número de abonados. Ramón Valencia llegó a decir en algunos círculos que incluso 4.000 abonados no serían suficientes para equilibrar los presupuestos de la que consideró como “la Feria más cara de la historia de la plaza de Sevilla”.

El número de abonados apenas se ha incrementado en 170, de forma que al final se han abonado 2.335 localidades de la plaza. De ahí el descontento del empresario, que ha manifestado que “Sevilla en estos momentos no puede soportar esta Feria”. Y añade más Valencia:“Será preciso estudiar qué hacer en el futuro porque así es insostenible. Parece como si ya apenas quedaran aficionados”.

Del total de ingresos de la empresa, el 21% se destina a pagar impuestos, mientras que el 22% (hay quien lo sitúa en el 25%) es para pagar la renta a la propiedad. Valencia ha recordado que en otras plazas no hay que pagar esas cantidades, “de forma que las empresas tienen mayores márgenes de ganancias”. Incluso ha llegado a decir que “algunas tardes hubiera sido más rentable la suspensión que la celebración de las corridas”.

No tiene la empresa ninguna queja contra los toreros, “a los que estamos agradecidos porque ya conocen nuestras dificultades y se muestran comprensivos. No tienen ninguna culpa en que el balance final sea deficitario”. No da cifras,“porque todavía quedan cosas por cerrar”, pero el disgusto es más que evidente, mientras que recibe, con cara de resignación, felicitaciones por el resultado artístico del ciclo.

De cara al futuro, todo esto puede repercutir en esta misma temporada. Las mismas novilladas sin caballos de julio, que suelen registrar excelentes entradas y cuyos precios son muy asequibles, también son deficitarias. La empresa no sabe si merece la pena poner precios tan bajos para esos festejos de noveles,“ya que sólo abrir la plaza es muy costoso”.

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Nota de José Antonio del Moral

No hay más que una solución: La Maestranza debe rebajar al menos en la mitad lo que se lleva por el arrendamiento.

Crónica de Sevilla: ¿Qué comen y beben los toros inválidos?

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El diestro Morante de la Puebla, en el segundo de su lote. José Manuel Vidal EFE

¿Qué comen y beben los toros inválidos que tanto abundan en la cabaña supuestamente brava? ¿Qué interés tienen las figuras en anunciarse con estas piltrafas?

Por Antonio Lorca.

Sería bueno que alguien dedicara una tesis doctoral a responder a tales cuestiones, porque van a ser los animales que se desploman y los toreros que los exigen los que, más pronto que tarde, acaben con la fiesta de los toros.

¿Qué habrán comido y bebido los lisiados que se lidiaron -es un decir- ayer en Sevilla? ¿Acaso el presidente habrá ordenado que se analicen las vísceras para averiguar si padecían alguna enfermedad o habían ingerido alguna sustancia que modificara su comportamiento?

Porque harto raro es que un animal en la plenitud de su madurez, criado y mimado como un atleta de élite, poderoso y desafiante, salga al ruedo con brío y ruede como una pelota por el albero antes de que transcurra el primer minuto de su participación en el espectáculo.

Porque eso, más o menos, fue lo que ocurrió en uno de los festejos más atractivos del ciclo ferial; un cartel rematao que se dice en el argot, y que, a la postre, fue una desvergüenza.

La terna pasó inadvertida; un detalle de Morante con el capote; un par de redondos de Urdiales, la entrega un poco ridícula de López Simón, y se acabó. Unos inválidos tras otros fueron desfilando ante un público aterido de frío, y que en gran parte aplaudió inexplicablemente momentos que exigían una enérgica repulsa. Pero si mal está el toro, más bajo es el nivel de la mayoría de los espectadores que acude a la plaza sevillana.

Imaginen: andaba López Simón en labores de valentoso enfermero tratando de aprovechar la escasísima fortaleza de su primero cuando, de manera sorpresiva, arranca la banda con un pasodoble. El animal, con evidentes signos cadavéricos en su semblante, quería embestir pero no podía, y la música tachín, tachín, como si tal cosa, y el público con las manos preparadas para aplaudir en cuanto enfilara el pase de pecho. Y así ocurrió. Pero lo peor llegó después: una parte de la plaza pidió la oreja, y el torero se marcó una vuelta al ruedo sin sentido para demostrar que no tiene ni idea de la importancia de las formas en el toreo. Al presidente lo abuchearon, claro está. Un joven torero que pretende llegar a lo más alto no se expone a situación tan vergonzosa. Insistió más y más ante el sexto, otro moribundo, y alardeó de un valor que no venía a cuento.

Morante tiene la grave responsabilidad de elegir esta ganadería y no otra de más garantía para el espectáculo, pero nada le permitieron sus toros. Lo intentó de veras, como ya es habitual en su paso por la feria, alguna verónica aislada trazó en el recibo de su lote, y ahí acabó la presente historia. Su primero, el sobrero, era un enfermo terminal, pura basura, y así es imposible el toreo. El cuarto no podía con su alma.

Cubrió Urdiales su única corrida en la feria, y no ha dejado poso alguno de su contrastada exquisitez torera. Algún detalle, sí, un par de redondos elegantes, un trincherazo con aroma, pero, por encima de todo, quedó la impresión de no tener las ideas claras; especialmente, ante el quinto, que le enganchó en demasía la muleta y su labor quedó embarullada y desdibujada. Mantiene su corte de torero clásico y su tauromaquia desprende olores de un peculiar empaque, pero le faltó, quizá, dar un paso adelante, aunque sus toros tampoco colaboraron.

Ahí queda la pregunta: ¿Qué comen y beben los toros inválidos? Qué pena que el comportamiento animal, como los terremotos, no se pueda predecir, pero alguna razón habrá, natural o no, para que quien paga deba soportar el denigrante espectáculo que supone un desfile de animales moribundos.

Jandilla/Morante, Urdiales, Simón

Toros de Jandilla-Vegahermosa -el primero, devuelto y sustituido por un sobrero de Albarreal-, justos de presentación, nobles e inválidos de solemnidad.

Morante de la Puebla: pinchazo y estocada (silencio); estocada atravesada y un descabello (silencio).

Diego Urdiales: estocada (ovación); estocada y tres descabellos (silencio).

López Simón: estocada (vuelta); estocada (silencio).

Plaza de la Maestranza. Décima corrida de feria. 12 de abril. Casi lleno.