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Daniel Luque por Garrido en Pachuca 


Extranjero por extranjero en la sustitución del festejo en Pachuca. Lejos quedaron los tiempos en que las sustituciones eran ocupadas por los toreros nacionales.

De SOL y SOMBRA.

El sevillano Daniel Luque será el encargado de cubrir el lugar que ha dejado vacante el Matador de Toros José Garrido en la corrida del próximo domingo 15 de octubre en la Monumental Vicente Segura de Pachuca, Hidalgo (México). 

Tras el percance de Garrido en Zaragoza, las empresas Innovación Taurina y Casa Toreros han optado por un diestro extranjero en lugar de un torero nacional en esta ocasión.

Se quedarán en la banca nuevamente toreros como Ignacio Garibay, Jerónimo. Fabián Barba, El Payo y Diego Sánchez entre muchos otros nombres que podrían haber sustituido perfectamente a Garrido y llevar el mismo número o quizás hasta más aficionados que otros toreros.

Luego no nos quejemos del por qué no tenemos figuras…

Así que el cartel queda de ésta manera: Daniel Luque, Juan Pablo Sánchez y Fermín Espinosa  “Armillita IV”, con la actuación especial de los espectaculares Recortadores Goyescos Españoles, enfrentando un precioso encierro del hierro del mandamas de Casa Toreros: Pablo Moreno.

La corrida dará inicio a las 4 de la tarde.

Twitter @Twittaurino 

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Zacatecas, segunda de feria: Tragicomedia mexicana de la fiesta

Eulalio nos dijo adiós al son de las golondrinas y con pirotecnia incluida.

“Los toros son del pueblo”, dice una voz al fondo de la sala… “los toros pertenecen al pueblo”, responde airado otro, y resulta que el pueblo no está para toros. J.M. Marqués.

Por J.C. ValadezDe SOL y SOMBRA.

Ha sido la segunda corrida de feria una ocasión única para sentir lo mucho que ha cambiado este espectáculo y visualizar la fotografía actual, al menos de la fiesta en México y especialmente en la feria de Zacatecas. Por una parte, el taurinaje moderno a sus anchas imponiendo un espectaculo en franca decadencia y por otro lado, el público actual que acude cada vez en menor cantidad a las plazas de toros ante el fraude sistemático que representan este tipo de festejos.

La pésima entrada ha sido lo mas revelador del juego de espejos que pretenden vendernos estos profesionales del cuento y yo me pregunto ¿Cuanto tiempo aguantara el sistema este remedo de fiesta?

Porque mire usted, si en Zacatecas hubiera de verdad una afición más preparada o interesada, lo de ayer hubiera sido un escandalo mayúsculo ante el bajonazo que confabularon la empresa, la autoridad, el ganadero y los toreros en contra del poco publico que pago una entrada en la Monumental.

Pero vamos por partes, para empezar los toros de Montecristo fueron un compendio de todo aquello que esta expulsando a los publicos de las plazas: reses anovilladas, sosas, mansas y noblotas.

Para el que solía ser uno de los días grandes de la feria se anuncio la despedida del ahora casi mítico Zotoluco, un viejo conocido de estos rumbos y un guerrero incansable de los ruedos duros en la década de los 90s.

Pero tristemente El Zotoluco version 2016 ya no es ni la sombra de aquel torero que se levantaba de la cama y se merendaba una corrida de Miura y una vez cumplida la mision, se iba a festejar toda la noche al bar de moda y al otro dia se desayunaba una de Victorino con un par de huevos.

Ayer ante dos toritos anovillados, El Zotoluco simplemente paseo su decadencia por la monumental, cargando en los hombros el fantasma de aquel buen torero que alguna vez fue y que un día Eulalio decidio enterrar en el baul de los recuerdos.

Hasta nunca Eulalio

Algunos nos quedaremos solo con lo mejor de tu carrera, que en mi opinión se produjo de 1997 al 2003.

Por su parte el ganador del escapulario de plata, el español Daniel Luque hizo lo mas torero -en terminos artísticos- de la tarde. Pero ya sabemos que para los toreros de ultramar, América es solamente un eslabón más del negocio.

Saben bien a qué clase de espectáculo vienen y cuál es el nivel de exigencia al que se enfrentan por estas tierras, por eso no tienen el menor reparo en engañar al publico lidiando novilladas indecorosas.

Ahora ¿Que si Luque estuvo bien? Si lo estuvo, por lo menos mejor que los mexicanos en cuanto oficio y motivación. Pero ante el nulo trapío de las reses que lidio, reseñar sus faenas seria ser comparsas del fraude, asi que me limitare en decir que fue ovacionado en su lote.

Lo de Diego Silveti comienza a ser preocupante, ya que una vez perdida la novedad de sus actuaciones, ahora tambien parece haber perdido la frescura en su toreo, ya que se le ve robotizado y sin un sello propio.

Hay mucha bipolaridad en su concepto, en donde por momentos intenta hacer un toreo serio, vertical, con clase y verdad, pero a la otra tanda quiere torear al tendido con alardes eléctricos. Me queda la impresión de que no ha logrado nivelar lo que pretende hacer en su mente y lo que finalmente termina realizando frente al toro.

Lo que unico que si esta demostrando y dejando muy en claro Silveti, es que su toreo tiene una agenda muy puntual: La de intentar hacerlo el mayor número de veces, pero siempre procurandose las mayores comodidades como lo demostro en Zacatecas.

Abrio el festejo el rejoneador Jorge Hernández con un toro de Boquilla del Carmen, con el que fue ovacionado.

MONTECRISTO/ HERNÁNDEZ ZOTOLUCO, LUQUE Y SILVETI

Zacatecas, Zac.- Plaza Monumental. Segundo festejo de feria. Regular entrada. Un toro de Boquilla del Carmen, para rejones, y seis de Montecristo, anovillados, mansos y exageradamente nobles y sospechosos de manipulación de sus astas.

El rejoneador Jorge Hernández Gárate: Ovación.

El Zotoluco: Tibias palmas tras aviso y vuelta al ruedo.

Daniel Luque: Ovación en su lote. 

Diego Silveti. Silencio tras aviso y silencio.

Twitter @dsolysombra

Faenón inolvidable de Enrique Ponce

De SOL y SOMBRA.

La primera noche taurina de la Feria en la Plaza Belmonte (centro de Quito Ecuador) se llenó del arte y la maestría de Enrique Ponce, un consagrado maestro que volvió a refrendar su categoría de grande de la fiesta. A finalizar el festejo Ponce se fue a hombros de la Plaza con Daniel Luque.

Con tres cuartos de entrada y ambiente estupendo se lidiaron cuatro toros de Triana. Sobresalió el corrido en quinto lugar, Lanudo, número 335 de 490 kilos que fue indultado por Ponce.

El primero brindó posibilidades a Enrique Ponce que se desmadejó en un templado racimo de una decena de lances a la verónica y un perfecto quite por chicuelinas. Una faena templada, torera, de corta duración pero bien recibida por un público que le aplaudió en la vuelta al ruedo. En su segundo el de Chiva, Valencia, vio definirse al toro tras el excepcional puyazo de José Palomares que recibió un tumbo espectacular. Torero y magistral de principio a fin, Ponce se explayó en derechazos de temple y elegancia suprema en varias series y mostró su sabiduría al exigir al toro ir por donde el maestro quería en el toreo al natural. Una faena que iba a más hasta alcanzar el indulto de lanudo en medio de la algarabía general. Dos orejas y rabo simbólicos y vuelta al redondel entre clamores y agradecimientos.

Daniel Luque logró los mejores pasajes de su presentación en esta plaza en su primero pese a que no constituyó material propicio pero el diestro lució en series conjuntadas con la mano derecha y luego en toreros naturales, en tablas, haciendo un esfuerzo recompensado con la petición de oreja simbólica que paseó en la vuela al anillo. El segundo del de Gerena presentaba ciertas dificultades y el diestro nos e acopló hasta un final de luquesinas celebradas. Oreja. El primer capítulo de esta feriase cerró con el broche festivo de los dos toreros a hombros en el triunfal mano a mano goyesco.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección:http://www.elcomercio.com/deportes/toros-enriqueponce-danielluque-toreros-quito.html. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. ElComercio.com

#OPINION Guadalajara marca la pauta

Daniel Luque.

Por Jesùs Zarate.

No es ninguna novedad que la Plaza Nuevo Progreso de Guadalajara sea la única en que se lidia el toro como debería ser en todos los cosos de la República. De hecho, la mayoría de los matadores extranjeros y mexicanos le tienen un especial escozor, por lo exigente de su afición, y si no, que le pregunten a Diego Silveti, tras su actuación del domingo pasado.

En la primera corrida de la temporada se jugó un imponente encierro de Villa Carmela, que echó por tierra el mito, promovido por toreros y empresarios, que el toro serio no permite el toreo de calidad, para muestra quedan las dos faenas de un clasicismo espléndido de Daniel Luque. Guadalajara marca la pauta que el toro íntegro, con edad y trapío es también materia prima de grandes faenas.

Por el contrario, los defensores del novillo bobo, se mofan de Guadalajara diciendo que el toro-toro no llena la plaza, como indicativo que ese no es el camino. Ese absurdo argumento lo mismo lo pregonan toreros, subalternos y hasta periodistas.

Es muy cierto que ningún encierro va a llenar las casi 17 mil localidades del Nuevo Progreso, pero los fraudes con el ganado son los que han sacado a los espectadores de todas las plazas del país, basta ver la entrada del mismo domingo en la Plaza México. La presencia del toro es el punto de partida y cimiento del espectáculo taurino.

Este domingo en La México estará el hispano Julián López El Juli, uno de los matadores que imponen en nuestro país el toro chico, sus apoderados, al igual que los de Morante, Enrique Ponce y otros, se vuelven locos cuando ven un toro serio en los corrales de una plaza y exigen a las autoridades que por ningún motivo sean incluidos en el orden de lidia. Espero equivocarme y que en la corrida, que además se televisa a todo el país, salga el toro auténtico. Hace falta que le sigan el ejemplo a la Plaza de Guadalajara.

jesus.zarate@milenio.com

Publicada en Milenio.

Ocho con Ocho: “Enluqueció” Por Luis Ramón Carazo

  
De Guadalajara en sus plazas entiendo han sido consentidos de la afición tapatía pocos toreros españoles y mexicanos, de memoria recuerdo a Pedro Moya El Capea y a Manolo Arruza ambos en el último cuarto del siglo pasado y vaya que es difícil que la afición tapatía se incline a favor de algún torero, para hacerlo, tiene que imponerse primero al toro de la catadura más seria de México y luego a las exigencias de alguno conocedores y otros no tanto; que conforman el público de la Monumental y diríamos de todas las plazas, pero en particular ahí no es fácil que se arrebaten en favor de alguno.

Pues bien poco a poco con actuaciones destacadas, Daniel Luque va pavimentando el camino en La Monumental para lograrlo.

Su actuación ante el bien presentado encierro de Villa Carmela fue memorable; con su primero un pavo de nombre San Juan Pablo de gran nobleza aunque como el resto del encierro con la fuerza justa y con el segundo; de nombre San José María, ha logrado con el capote y la muleta, momentos inolvidables primero de técnica y valor sereno para encontrar la veta de la embestida con recorrido en el arcano de los toros de la ganadería de los Arena y una vez encauzada la embestida, surgió la filigrana de los adornos como la luquecina.

Los Arena asistieron al coso con sus familias completas para que hubiera un palco ganadero en el que rebosaba la juventud esa que tanto añoramos para la continuidad de la tradición taurina.

Luego en su segundo turno la estocada de Luque fue rotunda provocando el júbilo popular y el contento incluso de un perro que sepa Dios como entró a la plaza a las barreras de sombra, pero que alegremente, circuló quedándose muy atento por momentos embrujado por el toreo depurado y luego inspirado del de Gerena, Sevilla, quién llegó al cartel sustituyendo al todavía lesionado Pérez Simón, para que la anécdota se haga todavía más completa, ayer fue su día y marcha a Sudamérica seguramente contento después de salir en hombros.

Los astados de Villa Carmela que fueron siete, habida cuenta de que el tercero, San Lucas desafortunadamente se lesionó la encornadura y tuvo que ser sustituido pero presagiaba ser como el segundo que le tocó a Arturo Saldívar con gran nobleza, que es lo que buscan como característica principal los ganaderos; quienes mientras presenten los encierros como el domingo 1 de noviembre en Guadalajara, ni chistar.

Algunos nos gustaría mayor codicia y emotividad en sus embestidas, pero cada uno es libre de perseguir lo que les parezca mejor concepto y el de la extrema nobleza, que es el que favorecen las figuras.

Lo ha aprovechado a las mil maravillas Daniel Luque y no sucedió con Diego Silveti y Arturo Saldívar que fueron duramente exigidos por el duro respetable, voluntad tuvieron, pero poco lucimiento.

Fue una tarde agradable la del 1 de noviembre de 2015 en la que se echa de menos más aficionados que disfruten de lo que sucede en una plaza que privilegia la seriedad en los astados y dado los tiempos que corren, entraña un gran mérito.

Esperemos que la próxima semana el 8 de noviembre con Macías, Talavante y Joselito en el cartel con los toros de San Isidro, el público acuda en mayor número.

Por lo pronto y que conste, la afición de La Monumental ha “enluquecido” ya veremos con el tiempo hasta dónde llega un romance que esperamos sea, por largo tiempo.

Nuevo Progreso: Guadalajara, entregada al toreo de Daniel Luque

 

Daniel Luque.
 

En honor de santidad…De los Toros con Verdad Por Francisco Baruqui.

No, no crea amable lector, que hablaré de procesiones saliéndome de lo taurino, sólo que los nombres con que bautizaron a los toros de Villa Carmela tuvieron la característica, todos, de ser nombres de santos…

Así, salió San Juan Pablo, San León, San Lucas, que estrellándose en un burladero se despitorró; San Santiago, San Tomás y uno más cuyo nombre se me olvida y no recuerdo.

De esta manera se dio la primera corrida de las temporada, con una tarde fresca, claro el cielo y sin brizna de viento que invitaba a toros, haciéndose una entrada de un tercio de plaza con el interés primordial de admirar un encierro serio, cuajado, bello de lámina, con estampa y trapío.

Con trapío estampa y lámina enmarcado en la importancia que tiene el auténtico toro con crianza y esmero para venir a una plaza de la categoría de la tapatía.

Desde aquí, así la tarde tenía relieve y mérito para todo lo que se hiciera ante seis ejemplares con presentación de lujo, dignos, repito, de un coso de primerísima categoría.

Varios aplaudidos de salida, con romana y astifinas defensas, conformaron una sexteta de astados muy en el tipo de su encaste, aunque medidos de fuerza, recibiendo todos reducido castigo a puyaso por burel, llegando al último tercio no sobrados de enjundia pero sí con la movilidad para dar interés a todo lo que con ellos sus matadores hicieron, sólo que…

Sólo un triunfador resultó en esa figura del toreo, que es Daniel Luque, la mejor faena de la pasada temporada con corte de un rabo, quien repitió una tarde exitosa al ganarse a toda ley la oreja del primero y las dos del cuarto, consolidando su cartel en esta plaza, haciéndola suya dada la aceptación con la que ha sido recibida por la afición tapatía.

Desde novillero apreciaba en Luque unas condiciones que podían proyectarlo a ser figura en el escalafón, contando con un capote de privilegio con el que la verónica cobra matices de temple, de mando y de gran proyección estética por la armonía y la plástica con la que maneja el percal distinguiéndose como uno de los mejores capotes de la actualidad, cerrando las series con recortes y medias verónicas plegando en la cadera a la más pura usanza belmontina.

Con la muleta, ha desbordado el toreo por abajo con ayudados con la diestra y al natural con la zurda, en las que la lentitud, la pausa, el juego de muñecas, y el quiebre de cintura impactaron cuando sin reponer apenas ligaba pasas ceñidos, tragando, aguantando encajados los riñones y clavadas las zapatillas en la arena paras rematar con sendos pases de pecho que fuerte se le jalearon.

El pase de su creación, la luquecina, girando el engaño en la cara del toro ligando el pase despojado del ayudado y la espada le valieron carretadas de palmas.

Con la espada, haciendo la suerte con verdad, exponiendo, pasándose en el embroque al encelar como si de dar un pase de pecho se tratara despenó a su primero de pinchazo en todo lo alto faltándole un poco más de acero, y descabello al primer golpe ganándose el primer trofeo, para con el cuarto luego de una faena excepcional por su entrega, por su valor, por su aguante, y por su temple, rematar con una soberbia estocada, auténtico bolapié, sepultando el estoque hasta la empuñadura saliendo muerto el toro de la suerte y cortar las dos orejas que merecidamente se ganó con el cariño del público y la aceptación y reconocimiento de una afición que bien que chanela de esto.

Guadalajara, entregada, se ha hecho, repito, su plaza, bienvenido sea.

En contraste…

En contraste, tanto Arturo Saldívar como Diego Silveti no tuvieron sus tardes.

Actuaciones deslavazadas carentes de planteamiento, trazo, y plan en las que en algunos momentos llegaron a verse desdibujados. Faltó entendimiento y recursos como tal vez más entrega ya que los santurrones de Villa Carmela requerían de mayor mando y poder, fallando Saldívar con las espadas y consiguiendo Silveti luego de pasar la pena negra con el tercero para matarlo una estocada en el sexto metiendo el estoque hasta las cintas consiguiendo lo más destacado de su actuación.

Que el tiempo siga acompañando en las próximas tardes que el interés en los carteles tendrá motivación para esperar éxitos y que la gente se meta a los tendidos.

Fuente: http://opinion.informador.com.mx/Columnas/2015/11/02/en-honor-de-santidad/

Feria de San Isidro: Ya no hay ni broncas en Las Ventas

Abellán estuvo precavido y rutinario, muy por debajo de la buena condición de su oponente

Por Antonio Lorca.

Si había alguna duda de que la afición verdadera está fenecida o en su casa, ayer quedó, una vez más, disipada: ya no hay ni broncas en Las Ventas. Con lo bien que se quedan los cuerpos después de un buen repaso sonoro a un toreo que no ha estado como Dios manda. Pues, no; el público de ahora solo se acuerda de la familia del presidente, pero porque lo compara con los árbitros de fútbol, y no por razones taurinas.

Viene esto a colación porque los tres toreros de ayer se ganaron una buena reprimenda, gorda, de las que hace unos años quedaban en el recuerdo de toda la temporada. Y nadie les dijo ni pío. Incluso ovacionaron a Miguel Abellán después del petardo clamoroso que dio frente a su primero, el único que de verdad sirvió, humilló y no dejó de embestir. No dio pie con bola el torero, esbozó pases y más pases, y aún ese bendito público estará preguntándose cómo es que una faena tan larga no le dijo nada. Pero lo aplaudieron.

También tuvo suerte Antonio Ferrera, que se presentó con escasas ideas, aturrullado, sin gracia, sin compromiso. Puso banderillas a toro pasado, y solo se lució de verdad en el segundo par al cuarto, que le cortó con descaro el viaje y Ferrera lo aguantó, se asomó al balcón y clavó un magnífico par en todo lo alto. Y pare usted de contar. Precavido, con poco sitio y menos sentido del mando, intentó justificarse de forma anodina ante el noble primero, y no supo qué hacer con el otro, complicado y deslucido en el tercio final. Pero nadie le recriminó nada.

Con mejores notas se presentó Daniel Luque. Fue el único de los tres que se atrevió con un quite por lentas chicuelinas abrochado con un airoso remate combinado con una larga. Afrontó la recia mansedumbre de su primero con suavidad y elegancia en el manejo de la muleta, pero el animal, que buscaba los toriles con desesperación, se puso complicado a la hora de la muerte, y Luque protagonizó un mitin de época: hasta diez pinchazos antes de acabar con un descabello. Nadie lo reprendió.

Brindó el sobrero al respetable, al que banderilleó con garbo El Algabeño, y aguantó el genio del animal con cierta desenvoltura sin que la faena levantara el vuelo. Le pidieron la oreja —lo que son las cosas— y todo quedó, por fortuna, en la vuelta al ruedo.

¿Y por qué estuvieron tan mal los toreros? Primero, porque “ca uno es ca uno” y no se está todas las tardes para hacer una obra de arte; segundo, porque hace tiempo que abandonaron las normas clásicas del toreo y prefieren hacer uso y abuso de todos los trucos y ventajas que convierten la tauromaquia en un espectáculo denigrante y tedioso; y tercero: como el público no sabe y no es exigente, habrá que esperar que se traguen el engaño y olviden pronto el desaguisado.

Del modo que ayer torearon —es un decir— Ferrera y Abellán es prácticamente imposible interesar a nadie. Despegados siempre, hacia fuera en todos los pases, la línea recta como indicador, fuera cacho… Muchos pases, pero poco toreo. El primero naufragó con un lote dificultoso que exigía una actitud diferente de quien es torero experimentado en mil batallas. Abellán, por su parte, descendió varios peldaños en su cotización porque se dejó ir el mejor toro de la tarde, que embestía con movilidad, nobleza y buen son, y él estuvo precavido y rutinario, muy por debajo de la buena condición de su oponente. La misma tónica demostró en el otro, de poca fuerza y andarín con el que se limitó a cumplir el compromiso de matarlo.

En el mismo defecto incurrió Luque; debe ser un virus que inunda al escalafón, porque las faenas resultan tan largas como insulsas. Pero la enfermedad ha alcanzado a los tendidos, que quedan como anestesiados. Ciertamente, si hubiera una bronca como las de antes, más de uno se apretaba los machos y se dejaba de buscar excusas para justificar lo injustificable.

PUERTO / FERRERA, ABELLÁN, LUQUE

Toros de Puerto de San Lorenzo, —el sexto, devuelto— correctos de presentación, mansos y sosos; noble y encastado el segundo. Sobrero de Pereda, justo de presencia, manso y con genio.

Antonio Ferrera: pinchazo, estocada caída y un descabello (silencio); pinchazo y media atravesada (silencio):

Miguel Abellán: estocada (ovación); estocada y un descabello (silencio):

Daniel Luque: cuatro pinchazos —aviso— seis pinchazos y un descabello (silencio); —aviso— estocada (vuelta).

Plaza de las Ventas. 26 de mayo. Decimonovena corrida de la feria de San Isidro. Tres cuartos de entrada.

La corrida de hoy

Toros de Alcurrucén, para los diestros Morante de la Puebla, El Juli y Sebastián Castella.

Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2015/05/26/actualidad/1432672906_898932.html

2ª Fallas: El perfume caro de Morante se premió igual que el de Pachulí.

El perfume caro de Morante se premió igual que el de Pachulí

Por Carlos Ilián.

El aroma, el sentimiento, el toreo bueno, sin trampitas ni efectismos populacheros, ese que añoramos tanto, lo prodigó con generosidad José Antonio Morante de la Puebla en el cuarto toro, un novillote, como el resto de la corrida, pero al que mimó y trató con la delicadeza de un pincel.

Había bordado los lances a la verónica para cuajar luego una faena honda, de soberana profundidad. Redondos y naturales rematados con molinetes de sabor añejo. Todo de verdad. ¡Que emoción en aquellos muletazos!. Faena inmensa en la que Morante siempre cargó la suerte y siempre se plantó en el terreno de la verdad. En aquellos momentos comparábamos mentalmente la sinceridad de Morante con las aclamadas y cantadas faenitas de patita retrasada, de tanto cuento chino.

Perfume carísimo el de Morante que sin embargo se premió igual que el pachulí de sus compañeros, es decir con una raquítica oreja. Un pecado valenciano. Público de aluvión y dominguero incapaz de diferenciar el toreo grande de la verbena de cada día.

El Juli se empleó a fondo con un lote vulgar sometiendo por bajo, como siempre. Consiguió meter en la muleta a su primero, especialmente por el pitón derecho hasta que pudo ligar dos pases seguidos. Luego lo intentó por el pitón izquierdo y luego recurrió al efectismo del péndulo ante un toro que ya arrastraba su raquítica fuerza. En el quinto, más descastado aún, tiró de latigazos y recursos escénicos para cortar una oreja. ¡Oiga, igualado con Morante!

Daniel Luque es ahora mismo y junto a Morante, quien atesora el secreto del temple y la cadencia con el capote. Toda la tarde se esmeró en lances de seda a la verónica y en quites por chicuelinas y medias verónicas de un sabor a otro tiempo. Se peleó con su primero al que atacó siempre y hasta consiguió ligarle. Sus cambios de mano de efecto en los tendidos calentaron el ambiente para que cortara una oreja. Y hasta le habrían pedido otra del sexto, un becerrote infame al que trató entre banderazos y mucha carga emocional, pero falló con el acero. En todo caso habría sido aberrante que Luque se fuera en hombros y Morante a pie.

 

Toros: Plaza de Valencia. Segunda corrida. Lleno. Toros de VICTORIANO DEL RÍO (4), en general descastados y de escasa presentación.

Toreros
MORANTE DE LA PUEBLA (9): de burdeos y oro. Estocada corta desprendida y 9 descabellos (silencio). Pinchazo y estocada. Un aviso (una oreja).
EL JULI (6): de celeste y oro. Pinchazo y estocada deprendida. Un aviso (saludos). Estocada corta y tendida (una oreja).
DANIEL LUQUE (6):de carmesí y oro. Estocada corta atravesada y descabello (una oreja). Pinchazo y estocada desprendida (palmas).