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El cambio generacional del 67

Para muchos el 3 de diciembre de 1967 se presentó la gran transición como figuras del toreo entre Manuel Capetillo y Manolo Martínez.

Por Juan Pablo Estrada.

Sobre el ruedo de la plaza el Toreo de Cuatro Caminos se marcó un cambio generacional entre las figuras taurinas de nuestro país.

Nada más y nada menos fue el lugar donde para muchos se dio la transición de la estafeta como figura del toreo entre Manuel Capetillo y Manolo Martínez en el año de 1967.

El coso taurino, fue un recinto donde se escribieron momentos cumbres de la fiesta nacional.

Cuando se han cumplido 71 años de la inauguración del Toreo de Cuatros Caminos y cuando están cerca de conmemorarse 51 años de aquel mano a mano entre el tapatío y el regiomontano, el recuerdo y la nostalgia por un inmueble con tanto sabor se niega a morir en el olvido. Manuel Capetillo, quien fuera llamado el ‘Torero Tridimensional’, recordaba en alguna ocasión aquellos momentos gloriosos del coso de Cuatro Caminos.

Sobreviviente de una época dorada en los toros, el gran ‘Capeto’ compartía en cada oportunidad su sentir sobre el Toreo de Cuatro Caminos y las experiencias que ahí vivió.

“”Los recuerdos que tengo más presentes fueron las dos ferias que toree precisamente con Manolo Martínez. Eramos la base de muchos carteles Manolo y yo”” dijo en una entrevista don Manuel Capetillo.

Manuel Capetillo y su hijo Guillermo.

El 3 de diciembre de 1967, el Toreo de Cuatro Caminos vivió una de las tardes más exitosas que jamas se recuerden. Un mano a mano entre Capetillo y Martínez, donde se dieron un agarrón en el ruedo ante un encierro de Mimiahuápam.

Capetillo le bordó esa tarde una faena llena de sentimiento al toro Arizeño, y según el propio ‘Torero Tridimensional’, junto a la de Petatito, de la ganadería de Reyes Huerta, en la Plaza México son a las que más cariño les tenia.

“Esos recuerdos ahí se quedaron para toda la vida. La faena de Arizeño en el Toreo”, fue la última gran obra maestra de Capetillo, quien en aquella tarde se repartió cinco orejas y dos rabos con quien años más tarde fuera bautizado como el Mandón de la Fiesta en México, el último de su clase.

El cronista Carlos León describió así la faena del tapatío.

“”Con el quinto de la tarde borda un faenón de locura, de las más grandes de su carrera y no sólo por sus largos y sentidos derechazos, sino también por los naturales que llegaron muy hondo a los capetillistas y a todos los asistentes que piden emocionados los máximos honores para el gran muletero tapatío”” como se reproduce en el libro titulado Acontecimientos Taurinos Mexicanos, del bibliófilo mexicano, Luis Ruiz Quiroz.

Inclusive, Capetillo compartió también su faceta como empresario asociado del Toreo de Cuatro Caminos, cuando decidió torear al lado de Manolo Martínez.

“”Yo realmente con este torero (Manolo) no había toreado casi nada, entonces cuando lo veía me daba cuenta lo que traía y lo que podía hacer, y en la primera feria yo me asocié como empresario con Ángel Vázquez”” mencionó Capetillo, todo esto cuando ya se encontraba cerca de cortarse la coleta.

“Nos pasaron el contrato de Manolo Martínez en 40 mil pesos, no se me olvida, pero le dije a Vázquez: ‘dale 60 y Vázquez me dijo por qué’. Yo le respondí: ‘tú no sabes más que de beisbol y de toros yo si sé. Ese torero va ser y lo vas a ver’”.” Capetillo no falló y poco tiempo después Manolo Martínez estaba convertido en una figura del toreo.

Todo esto lo rememoró Capetillo en un pasaje de su vida junto al ex propietario del equipo de beisbol Diablos Rojos (Ángel Vázquez), cuando la fiesta en la capital mexicana aún desbordaba pasiones.

Sin duda fue un hecho sin precedentes en la vida de los dos Manueles, dos figurones que protagonizaron el cambio generacional en nuestro país, precisamente en el Toreo de Cuatro Caminos que cumpliría 71 años de existencia, el próximo 23 de noviembre.

Publicado en El Universal

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Feria de Zacatecas: Pinceladas de buen toreo del Payo en el triunfo de Luis David Adame

deportes201809163

Por Juan Carlos Valadez – De SOL y SOMBRA,

Realmente muy poco había pasado taurinamente hablando en la feria, pero el día de hoy Luis David Adame puso actitud y pundonor, mientras que El Payo dejo algunos chispazos de buen toreo ante otra entrada regular en la Monumental.

Los toros de Los Encinos de hechuras desiguales, algunos con los pitones aparentemente castigados, tampoco estuvieron sobrados de fuerzas, razón por la que los toreros no quisieron apostar por el tercio de varas. Destacaron los lidiados en primero y sexto lugar que fueron los más importantes del encierro.

Hubo pinceladas de buen toreo en el primero y llegaron de la mano del Payo, que atesora mucha calidad, aunque a veces se resista a mostrarla. El de Los Encinos era un toro blando, sin mucha acometividad, pero noble. El torero se relajó y dictó una lección de buen toreo con la muleta. Sus muletazos resultaron lentos y largos, plenos de empaque, de buen gusto, de sabor a toreo de siempre. Tocó la música y ahí quedaron sobre el ruedo pinceladas de arte. Pero, como era de esperar por sus antecedentes con el acero, El Payo pinchó y todo quedó en una ovación.

El Payo que no es un gladiador, que quede claro, con su segundo que no quería pelea, tampoco el se quiso pelear y ya está. Y aunque se intento justificar, así son los toreros de arte y de vena.

Adame II, que en su primero había tenido una discreta actuación, se descaro con  “Carito”,  segundo de su lote, con el que anduvo bullidor y lucido, tanto en banderillas como en la muleta y no estuvo por debajo del toro, al contrario, pero su toreo en mi opinión resulta superficial y con poco fondo. Tiene mucha facilidad con el capote, pero con la muleta su toreo dice poco y le falta más hondura.  Las bernardinas finales tuvieron el efecto suficiente para que parte del tendido se le rindiera y le otorgarán dos orejas con lo que se ha convertido hasta el momento, en el triunfador del serial taurino de la Feria Nacional de Zacatecas 2018.

No tuvo suerte en Zacatecas el peruano Joaquín Galdós que tiene un buen concepto del toreo, pero no superó la prueba y se le vio glacial a veces,  aunque también hay que apuntar que sufrió de la probona, incierta y descastada embestida de sus toros.

Al final queda para el recuerdo el arte de El Payo y las ganas de triunfo de un Adame II, que hay que anotar, tiene una gran suerte en los sorteos.

LOS ENCINOS / PAYO, GALDÓS y LUIS DAVID ADAME 

Seis toros de Los Encinos, desiguales de presentación y juego, entre los que destacaron los lidiados en primero y sexto lugar. Todos sospechosos de manipulación de sus astas.

Octavio García “El Payo”: Ovación y palmas.

Joaquín Galdós: Silencio en su lote.

Luis David Adame: Ovación y dos orejas.

Plaza de Toros Monumental. 3a. corrida de feria. Un tercio de entrada, una mala entrada en el día fuerte de la feria, que fue alentada por una desafortunada lluvia que cayó poco antes del festejo.

 

Salamanca: 3ª DE ABONO ¿Y el toro?

Por María Fuentes.

Rozaban ya las ocho de la tarde y allí prácticamente sólo había oído suspiros. La gente resoplaba, bostezaba y algún otro, se enfrentaba a los del ruedo con gritos desde el tendido. Y no es para menos. A mí me duele ver a La Glorieta luciendo ese buen aspecto y a dos figuras del toreo apostando por traernos a Salamanca una corrida descastada, sin fondo y rajada de Vellosino, a excepción de 3º y 6º, los dos de Del Álamo.

Volvió a sus manos el mejor lote. La suerte para el de casa, y Juan es de los que siempre cumple. Es de los que entrega el alma en cada lance porque su vida es el toreo y son ya demasiadas puertas las que le han cerrado. Es Juan de los que le pueden las prisas y su baza siempre es la raza, junto con la verdad y la entrega, aunque eso lleve implícito sacrificar por momentos la pulcritud y la colocación que exige un toro que humilla con clase y mete la cara. Porque ‘Tinajero’ fue bravo y respondió cuando el salmantino mecía los vuelos a la verónica, porque empujó en el peto y porque se desplazaba con brío cuando Juan se atornilló en los medios, citó de lejos y le dio la diestra para escuchar cómo se arrancaban las palmas de su gente que hoy estaba con él, más cuando sintieron que iba con galope alegre el vellosino y que este sí iba a ser. Uno, dos, tres y el de pecho. Quiso templar al natural, pero no llegó arriba. Mucha prisa y mucha raza. Una raza que se duplicó por mil en el sexto. En un alarde de fe, porque sabía Juan que tenía que ser, se decantó hasta por poner banderillas resultando cogido de forma muy brusca contra el burladero. La ilusión atropelló la razón. El corazón pudo más que la cabeza, y volvió Del Álamo a ser todo querer, intentando aquí sí templar más a otro noble de Vellosino que tuvo mucha clase. Hay hambre de contratos, y salir en volandas en su tierra sabe a gloria. Hoy le sirve, mañana ya veremos.

Lo demás, todo motivos para suspirar. El ser humano suele hacerlo cuando se siente frustrado por no conseguir algo, cuando la situación que vive es soporífera o cuando se siente humillado o decepcionado, y hoy en Salamanca hubo un poco de todo eso. “¿Y el toro?”, gritaba un aficionado. No lo tuvo Morante con ‘Barbudo’, su primero, abanto ya de salida. Dócil y obediente a los toques pero falto de emoción en todo. Con el recorrido escaso demasiado pronto. El freno de mano echado y sólo detalles carentes de emoción porque si no hay toro, insisto, no hay emoción. Hay suspiros, y bostezos, y pitos, como lo que le cayeron después tras pasaportar a ‘Paticorto’ arrítmico y cambiante en la embestida con el que el de La Puebla apostó por unos ayudados por alto y seguir con series por la diestra exprimiendo al toraco carente de todo.

De todo lo bueno careció un José María Manzanares que desplegó verónicas con clase a su primero pero que fue incapaz de acoplarse después cuando se empeñó en sostener aquella ruina ambulante, y a veces lo conseguía sin lucimiento alguno como tampoco lo logró después cuando ‘Nochemala’, quinto, ni humillaba, ni galopaba, ni tenía ningún atisbo de clase. Y entonces resoplaba, porque este también se le rejaba, y el señor que desde el tendido le gritaba que era “cómplice de todo esto” tenía más razón que un santo.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de La Glorieta, Salamanca. Tercera de abono. Corrida de toros. Tres cuartos de entrada.

Toros de Vellosino. El tercero, aplaudido en el arrastre. Cuarto y quinto, pitados. Se desmonteró Jarocho en el tercero.

Morante de la Puebla: saludos tras aviso y bronca

José María Manzanares: silencio y silencio

Juan del Álamo: oreja y oreja

Fotografías: Miguel Hernández.

Publicado en Salamancacartvaldia

¿Qué hay que saber para ser un buen aficionado a los toros?

Por Tamara Navarro.

¿Qué es un quite? ¿un natural? ¿Para qué sirve el pañuelo verde del presidente? éstas y otras son muchas de las preguntas que se formulan todos aquellos que asisten por primera vez a una plaza de toros o ni si quiera han asistido.

Pues bien, como todo ‘espectáculo’, la tauromaquia también está regulada por unas normas básicas, a veces, con un vocabulario de lo más complicado, que parece estar creado solo para aficionados y entendidos.

Es por ello, que junto al torero salmantino Juan del Álamo, hemos querido elaborar una guía rápida con los aspectos técnicos más básicos de una corrida. No es necesario ser taurino para aprenderlos, y para que la experiencia resulte agradable no se debe tener una predisposición negativa.

Hay muchos tipos de públicos en una plaza de toros, desde el espectador que va a la plaza atraído por el colorido a aquel que es aficionado de verdad. Para ver una corrida de toros hay que mirar al toro y al torero, pero primero al toro. Todo gira en el ruedo alrededor del toro:

El paseíllo

-“En él están presentes todas las personas que van a participar en la corrida. El paseíllo se inicia por orden del presidente y tras sonar clarines y timbales. Lo encabezan los alguacilillos, montados a caballo, que además entregan las llaves de los toriles al torilero”.

-¿Quién torea primero?

-“Cuando los tres acartelados son ya matadores de toros el orden lo establecerá la fecha de toma de alternativa, que no la edad”.

-¿Por qué hay dos líneas pintadas en el ruedo?

“La función de esas rayas pintadas separando el centro del ruedo de la barrera, es delimitar el espacio en el que deben situarse los picadores a la hora de citar al toro. Aquellos que lleven a su caballo más allá de la línea exterior serán abroncados por el público”.

-¿Qué pasa si llueve?

-“Se suspende la corrida y se devuelve el importe de las entradas, siempre que el festejo no haya empezado”.

-¿Por qué se aplaude al toro cuando sale?

-“No se aplaude siempre. Si son grandes y se entiende que el peso, la cornamenta y las hechuras son buenas, está bien presentado, se aplaude… si por el contrario no es así, se abronca”.

-Recibir a porta gayola

-“Es una de las suertes más complicadas de ejecutar. El torero se sitúa de rodillas enfrente de la puerta de toriles y cita al toro. Es una muestra de entrega, de querer demostrar ni defraudar al público”.

-¿Por qué hay dos picadores?

-“El que debe picar al animal se sitúa en el lado opuesto de la puerta de toriles, en lo que se conoce como contraquerencia. El otro, enfrente”.

-¿Por qué los caballos llevan los ojos tapados?

-“Porque saldrían corriendo. Los llevan tapados para evitar que desconfíen al igual que las orejas”.

-¿Qué es un tercio?

-“Hay tres. Varas, banderillas y muleta, cada uno de ellos es un tercio”.

-¿Y un quite?

-“Después del segundo puyazo, el diestro que toreará el siguiente astado al que se está lidiando en ese momento tiene el derecho de realizar una tanda de pases. Te ayuda a lucirte con el toro”.

-¿Cómo se identifica a un toro manso o bravo?

-“Hay conductas fácilmente reconocibles en el toro que mansea, como la de buscar las tablas, rehuir cualquier tipo de pelea, ya sea con el capote o en el caballo. Si no lo hace, es bravo”.

El significado de los pañuelos

-“El blanco se utiliza para marcar el inicio del festejo, la salida del ganado, el cambio de suerte, los avisos y la concesión de trofeos. El rojo sirve para cuando el toro no quiere embestir al caballo y por tanto al no haber sido picado, se le pondrán banderillas negras. El azul es para cuando el astado, después de su muerte, será arrastrado a los corrales por las mulillas después de haber dado una vuelta al ruedo. Naranja premia la bravura del toro concediéndole el indulto. Para ello debe pedirlo el público y estar de acuerdo el torero y el ganadero. El verde para devolver el toro a los corrales”.

El natural

“Es el pase clave en una faena. Se realiza con la mano izquierda. Cuando el pase es ejecutado con la derecha se llama derechazo”.

Publicado en Tribuna de Salamanca

Feria de Zacatecas: Tormenta de espadas

En medio de un monumental naufragio. Foto NTR Toros Twitter.

Las previsiones meteorológicas se cumplieron y la segunda corrida de la feria tuvo que suspenderse en el quinto toro. La Monumental apenas registró un tercio de su aforo en una tarde marcada por los excesivos fallos de los matadores con las espadas y una pifia del juez Esparza al negarle una oreja al recién alternativado.

Por Juan Carlos Valadez – De SOL y SOMBRA.

La amenaza de lluvia terminó por espantar a los aficionados y la entrada en la Monumental fue nuevamente raquítica, ya que apenas se cubrió un tercio del aforo. Desgraciadamente la amenaza se hizo realidad y el festejo tuvo que suspenderse al quinto toro.

Para la segunda de feria se lidió un encierro de San Isidro que decepcionó en cuanto a su presentación, pero que permitió el lucimiento, destacando los corridos en tercero y cuarto lugar.

Pero antes del tremendo aguacero tomó la alternativa el torero local, Angel Giovanni “Platerito” con el toro “Pablote” y tuvo una destacada actuación que de no ser por la pifia del juez Manuel Esparza y la falta de cultura taurina de los pocos aficionados que asistieron al festejo, seguramente hubiese cortado una oreja. Pero ahí quedó para la anécdota una digna actuación y una efectiva estocada.

Arturo Macías es un torero que ha conseguido alcanzar una interesante madurez en su toreo, pero que el día de hoy el poco juego de su primer astado y el diluvio que cayó en el quinto nos privaron de verlo. Se puso pesado con el acero en su primero y escuchó dos avisos.

Diego Silveti se llevó el toro más potable del encierro y anduvo por momentos bien y en otros no tanto. Intenta Silveti encontrar su propio sello, pero sus trasteos suelen ser inconstantes y muy cambiantes en cuanto al concepto que le imprime a su toreo. Los mejores momentos de su actuación fueron con la mano diestra, en donde nos dejó ver parte de su evolución artística. Cuando ya tenía el triunfo asegurado intentó matar recibiendo sin éxito, perdiendo con ello la oportunidad de llevarse un trofeo.

El otro Diego, este de apellido Sánchez, torea muy poco pero apunta cosas interesantes, todavía recordamos como el año pasado en este mismo ruedo dejó su huella con un importante triunfo.

En esta ocasión de no haber sido por sus fallos con la espada hubiera repetido color, ya que al igual que Silveti, Sánchez tuvo un toro para cortarle las orejas, pero esta vez la espada le hizo una mala jugada tras una emocionante y completa faena por ambos pitones.

Es de verdad increíble que este torero esté tan desaprovechado por las empresas, mientras que otros toreros siguen por ahí deambulando como eternas promesas y quitando puestos que lamentablemente ya no justifican, ni en el ruedo ni en la taquilla. Señores empresarios Diego Sánchez se merece más oportunidades.

La Puntilla

Después de dos festejos de feria mejor ya no hablemos de la alarmante falta de casta y bravura de la que hace alarde el toro actual, ni de lo vulgar que es el toreo moderno que hasta hoy hemos visto en gran parte en la Monumental con sus raras excepciones, ni de que hoy los aficionados hayan desertado de la plaza por las condiciones metodológicas, pero también hastiados de combinaciones tan poco atractivas.

Esperemos que el próximo fin de semana que se reanuda la feria en su parte taurina, regrese la bravura al ruedo y la afición al tendido.

SAN ISIDRO/ MACÍAS, SILVETI, SANCHEZ, PLATERITO.

Se lidiaron cinco toros de San Isidro desigualmente presentados. Los más aprovechables fueron el tercero y el cuarto. Todos sospechosos de manipulación de sus astas.

Arturo Macías: Leve división tras dos avisos y silencio.

Diego Silveti: Silencio tras un aviso.

Diego Sánchez: Ovación tras un aviso.

Platerito que tomaba la alternativa: Ovación tras fuerte petición.

Twitter @Twittaurino

DESAFÍO GANADERO EN LAS VENTAS: Protagonista, el toro

Cristian Escribano sorprendió con una estocada de perfecta ejecución. PLAZA1.

Cristian Escribano cobró una de las estocadas de la temporada en un soberbio volapié.

Por Antonio Lorca.

El primer desafío entre los toros de Saltillo y Valdellán fue emocionante por diferente; porque, por una vez, se le concedía protagonismo al toro y los tendidos tuvieron la oportunidad de estar más pendiente del comportamiento de los de cuatro patas que de las flamenquerías de los de luces.

La corrida, ciertamente, no fue un gran espectáculo porque los toros no fueron un dechado de bravura y casta, y porque los toreros y picadores han perdido la práctica sobre el tercio de varas; los primeros no saben colocar los toros ante el caballo, y los del castoreño, con raras excepciones, no saben medir el castigo, de modo que el animal se va sin picar o resulta masacrado e inválido para la lidia posterior. Eso le ocurrió, por ejemplo, al tercero de la tarde, primero de Venegas; al toro de más calidad en la muleta lo castigaron con saña en el primer tercio, de modo que el público se molestó con razón, impidió que el torero brindara la faena y escuchó pitos al final por permitir tal desafuero.

Todos los toros acudieron a los caballos con mayor o menor codicia, y si bien obedecieron con prontitud al cite, solo el primero, el de la confirmación de Escribano, empujó de verdad en el peto. Después, tuvieron un desigual juego en el último tercio, y todos, a excepción del tercero, pecaron de sosería y falta de casta y ofrecieron dificultades varias para el ejercicio del toreo actual.

Así, Escribano, poco placeado, y que ha confirmado una alternativa que tomó en 2011, ha dejado una buena impresión en Las Ventas; especialmente, ante su primero, al que banderillearon con brillantez Ángel Otero e Ignacio Martín. Recibió al toro con un par de vistosas verónicas, y se asentó, después, muleta en mano, ante un animal exigente, nada bobalicón, que exigía un torero con oficio y sentido del temple. Cruzado en todo momento, en el terreno preciso, dibujó largos muletazos con la mano derecha, en tres tandas que rubricó con el obligado pase de pecho. Más corto el toro por el lado izquierdo, no impidió que Escribano destacara por su solvencia y torería. Y la obra la corroboró de la mejor manera posible: montó la espada, se cuadró en la cara de toro y se tiró sobre el morrillo en un perfecto volapié que dejó el estoque hundido en el hoyo de las agujas. A los pocos segundos, el animal estaba patas arriba sin puntilla. Sin duda alguna, una de las estocadas de la temporada y que por sí sola merecía la oreja que paseó. Nada fue igual ante el sexto, correoso e incómodo, con el que tuvo detalles de torería y falló con el estoque. Lo que son las cosas…

Otro trofeo paseó Robleño del cuarto, un toro exigente y duro, con el que tardó en acoplarse, y aunque el final del trasteo dibujó algunos muletazos templados, quedó la impresión de que el toro había ganado la pelea. Dispuesto y entregado se mostró ante su descastado primero.

Y Venegas fue el torero más incoloro. Permitió que ‘mataran’ a su primero en varas y no se lo perdonaron, de modo que a pesar de su buenas maneras con la muleta ante el toro de más calidad, el público le expresó su descontento; y poco pudo hacer ante el dificultoso quinto.

SALTILLO, VALDELLÁN/ROBLEÑO, VENEGAS, ESCRIBANO

Tres toros de Saltillo -los tres primeros- y tres de Valdellán, bien presentados; fiero y soso el primero, descastado el segundo, masacrado en varas y con clase el tercero, bravo, encastado y exigente el cuarto, correoso el quinto y bravo e incómodo el sexto.

Fernando Robleño: pinchazo y estocada (palmas); pinchazo y estocada (oreja).

José Carlos Venegas: estocada trasera _aviso_ (algunos pitos); dos pinchazos, media tendida _aviso_ (silencio).

Cristian Escribano, que confirmó la alternativa: gran estocada (oreja); dos pinchazos _aviso_ dos pinchazos y dos descabellos (silencio).

Los mayorales de las dos ganaderías saludaron al final del festejo.

Plaza de toros de Las Ventas. 9 de septiembre. Primer desafío ganadero. Un tercio de entrada (7.044 espectadores, según la empresa).

Publicado en El País

Feria de Zacatecas: Una corrida de toros sin toros

Sergio Flores. Foto Sergio Flores Prensa Twitter.

Por Juan Carlos Valadez – De SOL y SOMBRA.

No es un misterio que la feria de Zacatecas en su parte taurina lleva ya muchos años extraviada, yo personalmente llevo años señalándolo.  Las razones del fracasó del serial taurino año con año son muchas, pero la principal es la poca visión empresarial y taurina entre otras cosas y que siguen intentando mantener un “Status Quo” pero en aras de qué yo me preguntó; ¿de correr al aficionado de la plaza? ¿De acabar con la feria taurina?

Ya vendrán los “positivos” de siempre intentando desfigurar la realidad, pero lamentablemente la realidad es la siguiente: La  Monumental registró una muy mala entrada para un festejo que hace unos años era tradicional y convocaba muchísimo público.

Pero la gente ya se cansó del mismo cuento y de las mismas ganaderías que año con año fracasan y siguen acarteladas en el serial.

Una mancha más para el historial de la feria. Pero así está la fiesta que se nos evapora y que parece estar en estado de coma. Las crónicas se repiten. Los toreros no dicen nada y no meten gente a la plazas, todos parecen cortados con la misma tela. La emoción… les tengo una mala noticia: Sin toro no hay emoción. Cuántas veces la misma frase. Pero aunque duela el hilo negro ya está inventado. Ayer fueron los de Pozo Hondo. Más de lo mismo. El medio toro. Adiós a la casta. Adiós a la suerte de varas. Hola a los minipuyazos. Que el toro no se caiga. Poco exige el público. Es lo que hay. Es la corrida de toros sin toros. La del mimo y el cuidado. La de toreros a los que se valora por su capacidad para sostener animales en pie. Es la fiesta moderna que le quieren vender al aficionado a precios muy altos. Las corridas sin toros. Pero una cosa si le digo estimado aficionado o aficionada, las orejas maquillan las crónicas, pero no engañan. El público tampoco es tonto y por eso ayer no se metió a la Monumental… Un trofeo se llevó Sergio Flores por su tenacidad. Pero pasó la tarde y pasó la corrida. Y pasó que no pasó nada.

Se despidió de la afición zacatecana Ignacio Garibay, que enseñó el oficio de más de veinte años de andar en esto ante un lote deslucido.

Completaba la terna una de las grandes promesas del toreo mexicano, Juan Pablo Sánchez. Un torero que tiene un gran temple y buenas maneras, cómo no las dejó ver por momentos con el primero de su lote, pero lamentablemente pasan las temporadas y de la etapa prometedora todavía no da el estirón esperado. Esperemos que esta próxima temporada grande pueda lograrlo.

Abrió el festejo ante un astado de Boquilla de Carmen el rejoneador Santiago Zendejas, que tuvo una discreta actuación junto a los Forcados de Mazatlán.

La Puntilla

De verdad señores ganaderos, señores matadores, señores empresarios y autoridades; esto ya no puede seguir así, la fiesta en Zacatecas se está muriendo, de verdad es urgente un cambio de 180° grados o de una vez por todas firmen el acta de defunción.

Ahí está el reciente ejemplo de Teziutlán, en donde se probaron viejas fórmulas o si usted quiere formas clásicas, es decir, buscar la casta real del toro -no la dulcificada que nos imponen los amiguísmos en Zacatecas- y la feria fue todo un éxito, al grado que hizo que toda la afición mexicana hablará de ella con admiración y respeto.

Respeto, esa es la clave.

BOQUILLA DEL CARMEN Y POZO HONDO / ZENDEJAS, GARIBAY, FLORES Y SÁNCHEZ.

Un astado de Boquilla del Carmen con posibilidades para el rejoneo, y seis de Pozo Hondo bien presentados, todos sospechosos de manipulación de sus astas, pero escasos de juego por su falta de casta y fuerza.

El rejoneador Santiago Zendejas: Palmas.

Ignacio Garibay: Silencio y un aviso y vuelta.

Juan Pablo Sánchez: Palmas y silencio.

Sergio Flores: Oreja y palmas. Al final recibió el Escapulario de Plata.

Zacatecas, Zac.- Monumental Zacatecas. Primera de feria. Menos de media entrada.

Twitter @Twittaurino

Roca Rey corta tres orejas en su debut en la Goyesca

Roca Rey aspira al trono de Cayetano en Ronda: El peruano corta tres orejas en su debut en la Goyesca y sale a hombros con Rivera, que reaparecía.

Por Lorena Muñoz.

El mejor ambiente de la Goyesca se vivió en Ronda. El público respondió al cartel de lujo con otro «No hay billetes». El paseíllo comenzó con veinte minutos de retraso. Cuando pasaban doce de la hora y las protestas de los abarrotados tendidos se incrementaron, la megafonía anunció que el festejo se retrasaba diez minutos porque a Cayetano lo estaban atendiendo en la enfermería. El diestro reaparecía tras veinte días de baja por una lesión costal sufrida en Pontevedra pero volvió a triunfar en casa y a salir a hombros con Roca Rey, que cortó tres orejas en su presentación.

Morante de la Puebla se presentó con un original vestido goyesco ideado por Vicky Martín Berrocal, de color caqui y tocado con una madroñera. Una estampa sacada de un lienzo de Goya. Nada más salir el primero se estiró a la verónica manejando con soltura un capote de seda rosa palo. Remató con una serpentina. Sin probaturas comenzó por alto y muy confiado pero tropezó en un molinete y quedó a merced del toro. Prestos al quite acudieron todos. Cayetano cayó al ruedo al saltar las tablas y Paquirri agarró al juanpedro del rabo. La faena parecía que iba a tomar cuerpo. Morante estaba con ganas a pesar de las pocas fuerzas de «Lamioso», al que metió en el engaño con temple y suavidad. Lo mejor, una serie al natural, encajados los riñones. En la última tanda, el cante en el tendido paró el pasodoble, pero los dos pinchazos antes de la estocada dejaron el premio en ovación.

Morante a la Pedro Romero.

El cuarto salió al límite de fuerzas y empezó a soplar el viento, con lo que el cigarrero no pudo lucirse en los lances de recibo y solo pudo dejar una media pinturera al salir del peto. Al tercio final llegó muy justo pero el sevillano, dispuesto y porfión, lo sobó dejándosela en la cara. Robó un par de series con la diestra llevándolo cosido a la muleta mientras sonaba la música. Tras la estocada, el toro se resistió a doblar y aunque le pidieron la oreja se conformó con la ovación.

Reaparición de Cayetano

Cayetano, triunfador en las dos últimas ediciones, no había presentado parte oficial de baja y, aunque mermado, estuvo en el coso en el que se motiva especialmente. A la verónica saludó al segundo, al que llevó al caballo por chicuelinas al paso. El brindis al público fue correspondido con una sonora ovación. Prólogo con trincherazos y un cambio de mano para sacarlo a las rayas del tercio. Fue el comienzo de una faena de temple y entrega. Antes de empezar la tercera serie se quitó las zapatillas. A partir de entonces toreó a placer. Se gustó en los cambios de mano, se vacío en los de pecho y se alargó con la zurda. Hubo hasta pases mirando al tendido y de rodillas. Paró la música cuando se fue a por la espada pero Cayetano pidió que volviera a sonar. Añadió una serie por ayudados intercalando las trincherillas. El doble trofeo llegó tras la estocada recibiendo.

Con la puerta grande ya amarrada, salió el quinto, con el que no pudo lucirse con el capote pero que se vino arriba en banderillas con dos buenos pares de Iván García. El brindis fue para su mozo de espadas antes de iniciar con una elegante tanda de doblones con trincherazo marca de la casa. Después llegó el toreo en redondo y al natural en el centro del ruedo, citando de frente y recreándose en los desplantes tras abrochar con el de pecho mientras sonaba «La concha flamenca», que hizo un bis. Casi se lleva una voltereta, pero tuvo tiempo para más en una labor larga en la que sonó el aviso antes de perfilarse. Asomaron algunos pañuelos tras la media y saludó.

Voltereta a Roca

Roca Rey salió victorioso de su debut en el bicentenario coso, aunque su primero se estrelló en el burladero nada más salir, quedó descoordinado y fue devuelto. Sin cabestros no hubo forma de que entrara en chiqueros, aunque lo intentó hasta Morante enseñándole un capote desde el burladero. Finalmente, Roca Rey tuvo que entrar a matar. Se corrió turno y salió «Revistero», que iba a ser el sexto, al que el peruano le hizo el primer quite de la tarde por chicuelinas con el compás abierto. Comenzó por estatuarios tras el brindis al público, al que se metió en el bolsillo con una espaldina antes de abrochar la primera serie. Sonó «Cielo andaluz» y Roca entró en acción. Estuvo firme, bajó la mano por ambos pitones y el toro lo volteó seco, sin consecuencias. Con la sangre del astado en la cara se metió en los pitones a jugársela. La serie final fue de infarto por bernadinas ajustadísimas cambiando el viaje. El aviso antes de entrar a matar enfadó al público, que le pidió los máximos trofeos al grito de ¡torero, torero! El palco le concedió dos orejas.

A por todas salió en el sobrero, al que saludó a la verónica y a pies juntos antes de rematar por chicuelinas. De nuevo dejó un quite por tafalleras y gaoneras, que cerró con la revolera. A «Matamoscas» no le sobraban las fuerzas y el torero inició con el pase cambiado por la espalda. Se defendió el juampedro en la muleta de Roca, que intentó llevarlo siempre toreado a pesar de que llevaba la cara a media altura. Volvió a meterse en los terrenos del toro, con los pitones rozándole las pantorrillas. Sumó otra oreja y aunque no metió la espada presentó sus credenciales en su primer paseíllo en la plaza.

FICHA

PLAZA DE TOROS DE RONDA. Sábado, 1 de septiembre de 2018. LXII Goyesca. Lleno de «No hay billetes». Toros de Juan Pedro Domecq (incluido el sobrero, 6º), bien presentados y nobles, pero justos de fuerza y raza.

MORANTE DE LA PUEBLA, de caqui y oro. Dos pinchazos y estocada (saludos). En el cuarto, estocada (saludos tras petición).

CAYETANO, de turquesa y pasamanería blanca. Estocada recibiendo, algo tendida (dos orejas). En el quinto, media. Aviso (saludos tras petición). Sale a hombros.

ROCA REY, de celeste y cordón blanco y negro. Estocada. Aviso (dos orejas con petición de rabo). En el sexto, pinchazo hondo. Aviso (oreja). Sale a hombros.

Publicado en ABC