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Las manías y exigencia de la afición madrileña 


Segunda semana de feria ● Hubo faenas notables, pero muchas se malograron con la espada ● El miércoles torea allí Roca Rey.

Por PABLO J. GÓMEZ DEBARBIERI.

La afición de Madrid siempre ha sido difícil e intransigente. Guerrita, la gran figura de fines del XIX, dijo “En Madrid que toree San Isidro”; que el santo patrón de la capital se enfrentase con ese público veleidoso. José Gómez ‘Joselito’ –rey de los toreros− y Juan Belmonte protagonizaron la llamada Edad de Oro del toreo, que hoy los madrileños añoran. Sin embargo, el 15 de mayo de 1920, día de San Isidro, víspera de la muerte de Joselito en Talavera (cogido por un toro), abroncaron a Belmonte y a él, llamándolos sinvergüenzas. José le dijo a Juan “Dejemos de torear un tiempo en Madrid; es inaguantable”. 

A los dos días, los mismos que le gritaron “estafador” a Joselito, lloraban tras el cortejo que llegó a la capital desde Talavera, antes de embarcar su féretro rumbo a Sevilla.

Por eso, no extraña que Madrid, hoy, siga castigando a las figuras que ella misma ha encumbrado, reacia a aplaudir a los que triunfan en otras plazas.

LA EXIGENCIA

Una de las manías recurrentes de un sector de Las Ventas, aquel que impone sus conceptos al resto, dictatorialmente, desde el tendido 7 −vociferando e increpando−, es la de exigir que el torero esté siempre cruzado hacia el pitón contrario; sea oportuno o no. El que no lo hace, si ellos lo juzgan indispensable, es pitado y censurado.

Exigen toros con trapío, pujanza y raza; correcto. Pero en eso también se equivocan a veces, confundiendo peso con trapío. El primero de Parladé, para David Mora, el jueves 18, los dejó en evidencia; pesaba 487 Kg pero su seriedad y pitones –siendo bajo y corto de cuerpo− era innegable. Lo protestaron de salida, influenciados por el peso; resultó bravo y satisfizo a todos, ellos incluidos.

Aciertan exigiendo que en Madrid no se regalen orejas por faenas sin rotundidad.

CRUZARSE AL PITÓN CONTRARIO

Pero en lo de cruzarse al pitón contrario yerran de medio a medio; quizá por ser entendidísimos aficionados de tendido y de valientes tertulias de bar, pero que jamás han intentado –no digamos ponerse delante de una becerra− ni siquiera tratar torear de salón, con una toalla, a una silla.

Si lo hicieran, comprobarían que el torero, ubicado en la prolongación de la línea que nace de la testuz del toro (al centro, entre los pitones), al ofrecerle la muleta al toro, lo hace por el ojo más alejado del diestro, el ojo externo. Estando cruzado, con −por ejemplo− la muleta en la mano derecha, le muestra la franela al astado por el ojo izquierdo del animal. Al citarlo, lo obliga a realizar un arco alrededor del cuerpo del torero, alejándolo y aliviando al hombre, que desplaza a la bestia hacia afuera y hacia adelante. Así, puede rotar y volver a citar al toro.

Pero al girar el astado, ya no se está cruzado, sino más bien alineado con el pitón más cercano y debe dejársele la muleta en la cara, para ligar el siguiente pase. En ese momento, el ojo que ve la muleta (y quizá al torero) es el más cercano. El siguiente pase debe ser muy templado –llevando la muleta a pocos centímetros de la cara del toro− para que el ojo cercano al diestro no vea al hombre detrás de la franela.

Manzanares, en un derechazo a un toro de Hermanos García Jiménez al que citó estando cruzado; nótese que el ojo de afuera del toro, el izquierdo, es el que está fijo en la muleta.

EL NO PODER LIGAR

Si el toro no repite, el torero queda al hilo del pitón más cercano; si permanece allí y porfía en el cite, ese sector de Las Ventas piensa que se está aliviando −siendo todo lo contrario, al poder ser visto por el ojo más cercano, el de dentro− y le exige que se recoloque, se vuelva a cruzar e inicie desde cero una nueva serie, impidiendo así la posibilidad de ligar los muletazos, forzando a dar los pases de uno en uno. Con ello, la faena pierde el gran atractivo de la ligazón.

Estando cruzado, hay menor probabilidad de que el toro coja al espada; lo contrario de lo que piensa la “cátedra” madrileña y al no poder ligarse los pases, las faenas pierden brillo. A ver quién se los explica.

Publicado en El Comercio

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@Taurinisimos 108 – Roca Rey en Aguascalientes. Goyesca y San Isidro en Madrid. Pepe Moral y Miura en Sevilla.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 12 de Mayo de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina.

Cierre FNSM Aguascalientes, 2017.

Enlace con Sergio Martín del Campo, crítico taurino.
Faenas de Roca Rey, Joaquín Galdós y Diego Sánchez.

Pepe Moral y “Amapolo” de Miura en Sevilla 2017.

Corrida Goyesca en Madrid. Urdiales y Ureña en Mano a Mano.
Apertura San Isidro 2017, faena de Javier Jiménez y La Quinta.

Producción: Miguel Ramos
Operación: Abraham Romero

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 19 de Mayo de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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FERIA DE ABRIL: Roca Rey provoca una convulsión

El diestro cortó las dos orejas de su primero y perdió la Puerta del Príncipe tras fallar con la espada ante el sexto. Foto de Roca Rey por Arjona.El diestro cortó las dos orejas de su primero y perdió la Puerta del Príncipe tras fallar con la espada ante el sexto. Foto de Roca Rey por Arjona.

Por Antonio Lorca.

La ilusión desbordante, la quietud, la valentía, el mando, y la torería, también, del joven torero Roca Rey provocaron una auténtica convulsión en la Maestranza y despertaron a los tendidos de la somnolencia provocada por los mansos toros de Victoriano del Río.

Todo sucedió en el tercero de la tarde. El torero peruano recibió con aceptables verónicas al sobrero que sustituyó a un inválido. Tras un simulacro de segundo tercio, Roca Rey plantó las zapatillas en el albero e inició la faena de muleta con estatuarios, derecho como una vela y una manifiesta disposición para aguantar la áspera condición del animal.

Otra lección de pundonor dio ante el manso y acobardado sexto, ante el que se jugó el tipo sin cuento y mandó en varias tantas preñadas de búsqueda desesperada del triunfo. El fallo a espadas le cerró la Puerta del Príncipe. Cuando volvió a citarlo con la mano derecha, el toro lo miró asustado y emprendió una huida desesperada hacia la zona de chiqueros. Allí lo buscó el torero, le bajó la mano y lo mandó y obligó a embestir en una tanda emocionantísima de redondos en la que destacaron el pundonor, el arrojo, el dominio y la hondura. Y ese solo fue el aperitivo de otra más, del mismo tenor, que provocó el entusiasmo de una plaza rendida a los pies del torero. Los naturales siguientes, hondos, largos, hermosos y magníficamente abrochados con el de pecho confirmaron el estado de gracia que provocó una verdadera convulsión en la plaza con los circulares finales, seguido de un arrimón previo a una estocada ligeramente caída que no impidió que paseara con merecimiento las dos orejas.

En cuarto lugar apareció otro al que le concedieron la vuelta al ruedo tras una pelea de manso declarado en el caballo, prueba evidente de la desaparición efectiva del segundo tercio en la tauromaquia actual. Confundió el presidente la extraordinaria nobleza del toro en la muleta con una bravura inexistente, y nadie se llamó a engaño. Lo veroniqueó con gracia Castella, se lució José Chacón en un par de banderillas, y toro y torero protagonizaron un emotivo y cálido tercio de muleta en el que sobresalieron la fijeza y la embestida humillada del primero, y el toreo templado y lúcido del segundo, muy seguro con ambas manos. Alargó innecesariamente la labor con unas insulsas manoletinas y falló con el descabello, por lo que el merecido premio quedó en una vuelta para Castella, —un trofeo menor—, y otra para el toro, que no la mereció. Ante su primero, manso y remiso, solo pudo justificarse.

El peor lote —manso, huidizo y sin calidad— cayó en manos de Manzanares, quien destacó en algunos trazos de buen toreo con la mano derecha.

DEL RÍO / CASTELLA, MANZANARES, ROCA REY

Toros de Victoriano del Río, Toros de Cortés, —el tercero, devuelto por inválido—, justos de presentación, mansos, ásperos y descastados. Destacó el cuarto por su nobleza —manso en el caballo— y fue premiado con la vuelta al ruedo.

Sebastián Castella: pinchazo y casi entera (silencio); estocada trasera y algo caída —aviso— y tres descabellos (vuelta).

José María Manzanares: estocada —aviso— (ovación); pinchazo y media estocada (ovación).

Roca Rey: estocada ligeramente caída —aviso— (dos orejas); metisaca, dos pinchazos, estocada caída y contraria —aviso— y cinco descabellos (palmas).

Plaza de la Maestranza. Duodécima corrida de abono. 5 de mayo. Lleno de ‘no hay billetes’.

Publicado en El País

JARAL DE PEÑAS A LOS CUERNOS DE LA LUNA

Un estoqueador cañón como lo fue Antonio Lomelín.

El domingo de atrasito en la feria de San Marcos, la que musicalmente un chileno Juan S. Garrido la vistió de popularidad. Don Juan Pedro Barroso flamante criador de toros de lidia que es una especialización que va mucho más allá de ser ganadero, mandó una corrida de toros, que no de búfalos ni de cabezas espanta lidiadores, lo que sí en esencia y en balance, era un encierro que va a marcar diferencia con los que salgan y con los que han salido años atrás.

La aseveración no cuesta trabajo, pues el respaldo es contundente dado las turbinas que traían pa’ que despegaran los toreadores a los cuernos de la luna, los toros de la sangre emblemática, unos más y otros mucho, fueron VIP como el lidiado en tercer sitio por el peruano Andrés Roca Rey, ‘Bable’ un toro bien cortado, casta y bravura en las credenciales y diploma en la academia del torero para el grado que cursa y cuando se da alimón el éxito entre toro y torero la sociedad se reparte a tostón, lo que es mucho por donde se le quiera ver.

A Diego Silveti le salió la bravura del segundo ‘Cudillero’ que traía una lectura pa’ la partitura que pedía leer abajo pa’ poder subir pa’ arriba, que es donde estaban las orejas que eran de oro y se hicieron de carnicería, le salió en quinto lugar ‘Tío Julio’ muy bien ayudado en su ropaje, largo, franco, que debió de haber sido exigido hasta que el de la dinastía hubiera cincelado su nombre con letras inolvidables, lo que no todos dicen sucedió y no olvidemos el primero de la tarde de Arturo Saldívar, ‘Sidrero’, claro y con emoción que buscaba le sacaran la bravura a relucir.

Aquí queda esto como una constancia a Jaral de Peñas, por un encierro que traía unas ocho orejas y algunos rabos listos para irse al taxidermista y eso sí es digno de resaltarse y por ello lo hemos hecho amén de que uno de sus toros en representación de todos, se adjudicó la encomienda de regresar indultado a la ganadería a platicar el triunfo. 

Un indulto es algo muy serio y no exento de polémica y lo es, porque lleva implícito muchas cosas, que van desde el buen juicio del juez que dio el veredicto, sobre él casi siempre cae un rosario de sospechosismo, de porque lo hizo, la posibilidades son múltiples, empezando por la más natural que lo debería de ser en orden de importancia; que el toro se lo merecía, saltando a que el juez se dejó presionar o por el público o por el empresario, lo que a su vez llega hasta a considerar el interés que el ganadero tiene de conservar ese toro, para mandarlo a padrear y la decisión u opinión del matador en turno la cual también trae implícita varias variantes que puedo pensar arrancan en que el torero no se sienta confiado con la espada y no quiera echar a perder la faena, arriesgando que el acero le juegue una mala pasada, aunque esto implica que salvo muy contados casos, el triunfo sea compartido en la misma proporción por el toro y el torero y aquí continúan las disyuntivas y la respuesta o postura a ésta situación, mi punto de vista, va en el sentido de que los toreros van o apuestan mayoritariamente por bailar el vals en pareja antes de correr el riesgo, que va implícito, me voy hacer una pregunta o varias en voz alta, que pueden resultar incomodas, ¿están los toreros capacitados como pa’ juzgar qué toro merece el indulto? 

Y va otra ¿le interesa a los matadores conservar la vida de un toro? Lo cual implica como ya se dijo de alguna manera, quitarse el dulce de la boca o compartirlo, yo creo que no, pero también creo que ya no existen esos toreadores tan sobrados de sí mismos poseedores de un celo que no les permita compartir el triunfo y que a la vez sean capaces de dar el paso a la gloria, al águila o sol jugándose el todo por el todo a un volapié como lo haría un estoqueador cañón como lo fue Antonio Lomelín, sin dejar de considerar que provoque el enojo del ganadero y en los días de su vida vuelva a ver un pitón de ese hierro ¿verdad que un indulto es algo serio?

La invención por inventarse, ya se inventó Por Bardo de la Taurina

Quienes son afectos al ‘chismógrafo’ (Facebook, twitter y WhatsApp) sobre el que me decía un psicólogo de cantina, es un chocho pa’ darle desahogo al pecado del exhibicionismo cursiento, con una buena dosis de mentirotas, a través del cual se enteró, de que estaba muy poco enterado, de cómo estaba en ‘Mexicalpan de las tunas’ este asunto al que los ‘lights’ llaman’ ‘La fiesta new age’ y me preguntaba ¿si yo sabía de esa invención que se está inventando para que la fiesta se transforme en un invento actualizado? -pues así como invento, no me lo pasaría por el cogote, porque esto está inventado siglos atrás y de ejercerse en México estamos hablando de quinientos años-.

Lo que sucede, que lo que sí ha cambiado radicalmente, es la gente y ellos son los que están adecuando la Fiesta Brava para que les ‘embone como chile’, y esto pienso que se debe a que el arte puro, no debe de ser sencillo de entenderse, bueno ni de conocerse siquiera, transición que se da a costa de la pérdida del romanticismo, la cordura, las tradiciones, y bueno, todo esto se reduce a que como hoy salvo los toreadores que España, Francia y Perú nos mandan y algunos del menú autóctono, son pocos, por ello se necesita darle fuerza a la flama y ¿Quiénes más nos van a despertar admiración e interés dentro del ruedo? con la excepción latente que provoca la evolución de la promesa a figura que lo es Sergio Flores, quien bajo el apoderamiento de los señorones Julio Muñoz Cano y Roberto Viesca, los que con pasión por la fiesta y un caudal de pureza en lo ético, están logrando que el torero de Apizaco con su enjundia, buenas maneras, aroma y carencia de conformismo, vaya viento en popa.

Pero si tomamos la fiesta como un todo, en sus fracciones o aristas el volumen casi no hace volumen y por eso es que la gente está buscando a ver dónde o conque completan el pastel, pero los poquitos nunca serán suficientes aunque en el huateque que se está tratando de inventar quieran que el confeti y las serpentinas sean kermes, pero en realidad no son nada porque la fiesta en México no tiene contundencia en ninguno de sus tramos, salvo en el del vacío o los vacíos que ese si está lleno, por eso pienso que estamos ante una fiesta que en mucho encajan en el concepto de los ‘Doble A’ (Aficionados Anónimos)

¿Cómo cuáles? Pues yo que voy a saber, si por eso son poquitos y anónimos y es que imaginemos que peso, importancia o significancia, puede tener una pequeñísima caterva que no rebasa las cincuenta cabezas en un universo de miles. 

¡Pues nada!, es lo mismo que sucede en la cámara de diputados con sus quinientos mequetrefes, no son nada, ni representan nada de este país al que solo ordeñan.

Más como así son las cosas hoy día, aunque no comulguemos tenemos que registrar que estamos atravesando por una época donde una fiesta grande hay que verla con lupa para encontrarle sus valores, no así sus aberraciones porque esas afloran y perturban como escamas, tomemos como ejemplo la desolación en la balanza que se dio durante la feria del caballo en Texcoco donde el caballero de a caballo del que más se habló, lo fue el que con su ausencia se puso en la añoranza y en el suspirar por él, Joaquín Gallo el rejoneador charro, el que con su mexicanidad era clavado pa’ esa feria y que en su lugar a excepción de los maestros Mendoza y Santos llevaron anónimos que en vez de irle al toro, se fueron como chivitos al precipicio, pero ¿que se podía esperar de una empresa que circundaba el anillo y en volandas buscaba aplausos? mientras permitía que con los toreros aún en el ruedo en una falta de respeto absoluto, encendieran las bocinas pa’ que con su infernal ruido, la guaracha y el merengue invitaran al bailongo en la plaza de toros y pa’ acabarla de amolar ahí estaba la novedad del toreo mundial Andrés Roca Rey.




Así que si en España a donde van dirigidas estas letras le cuentan que las ferias en México, en algunas plazas son un desastre o más bien un desmadre, créaselos, porque tristemente es cierto.

Mas pa’ cerrar no con el corazón compujido y si con el pecho inflado, compartirles que como tsunami saltaron las burbujas en la feria de San Marcos en Aguascalientes con motivo que el ganadero de abolengo y visión periférica de lo que debe de ser un toro de lidia Don Juan Pedro Barroso, ganadero de Jaral de Peñas, ha mandado un caviar colorado entre otros obsidianas para que se dieran un quemón los de por allá, de lo que es una corrida de toros, ‘Tío Julio’ que era un tío con 521 kilos a la par con el herido Diego Silveti escenificaron una obra que concluyó cuando el toro tomo el camino a casa vivito y coleando, mientras Andrés Roca Rey como buen coleccionista siguió sumando peludas.

Y hablando poco pa’ callar temprano, decir que todavía el fin de semana con plazas desairadas en los tendidos, los maestros Enrique Ponce y Pablo Hermoso de Mendoza, seguían levantando dólares en carretadas y la malagueña Mary Paz Vega no para de levantar orejas, pues así las cosas por acá donde estamos esperando entre inocencia e inconciencia, que las bombas H que llegaran de Corea del Norte, nos salpiquen con consecuencias que serán dramáticas, esto por su colindancia con los Estados Unidos, el cual en una de esas nos inundara de inmigrantes, ahora al son del ¡no al muro! por parte de los gringos.

Hablando de frontera tómelo como un mal presagio, pero a la plaza de Tijuana ya le pusieron el letrero ‘En Venta’ así que el mundo perderá a su tercera plaza de toros con mayor aforo después de la México y la de Madrid, la cual se convertirá en un apetitoso pastel inmobiliario de casi 80, 000 m2 de terreno. ¿Por qué será?

Regreso no a mi bunker, pero sí a mi inframundo.

Twitter @BardoTaurina

SAN MARCOS 2017: APOTEOSIS JARALPEÑISTA CON PREMIOS PARA ROCA REY Y SILVETI

Roca Rey. Foto Prensa Roca Rey Twitter.

Por Sergio Martín del Campo R.


¿Qué es la bravura? para muchos, en actitud cómoda, pedante y cursi es un misterio; sin embargo, para mí siempre ha sido algo muy claro: la actitud de acometividad. El toro, si tiene casta, va tras los engaños y los persigue hasta donde los actores los pueden y quieren ondular. 

Ayer el patrón de Jaral de Peñas seleccionó un encierro bravo de verdad. Una locura aquello. Al aparecer en el anillo, por su presencia y nítido trapío, fueron aplaudidos el segundo, tercero y quinto, mientras que, en el arrastre, por su formidable lidia, fueron honrados con idéntica manifestación de aprobación, el primero, segundo (al que se le ordenó el arrastre lento) y tercero mientras que el quinto fue indultado: “Tío Julio”, No. 166 de 521 kilogramos.

Un encierro estupendo, el mejor de la feria y de muchas ferias que merece que en los muros del coso se encaje una placa en metal dorado.

Fue esto durante la cuarta corrida de la feria, la cual atrajo a un abundante público que anotó los tres cuartos de entrada en el coso Monumental de Aguascalientes.

Con variedad y un punto atrabancado se abrió de capa Arturo Saldívar (al tercio, palmas y palmas en el de obsequio), y en el último episodio se encontró con un toro bravo, fijo, de francas y potentes embestidas al que le hizo varias tandas de muy buen modo; pero no tardaron en aparecer sus malos hábitos de pegar un muletazo, retrasar el engaño, encimarse y deseslabonar el toreo, llevándose por ello un susto y salvándose de un percance. De cualquier forma, emocionó a las mayorías, pero mató al tercer viaje con una estocada caída insertando dos descabellos.

Otro toro formidable fue el cuarto; al igual que sus compañeros de partida, embistió con calidad y bravura, acometiendo a los engaños con notadísima largueza. Por su lado el coletudo estuvo valiente y variado pero adoleciendo de la distancia y el son que el antagonista le inquiría. Pegó pases, sí, empero sin conducir las embestidas de este buen ejemplar al que mal mató de un bajonazo tras haber señalado un pinchazo.

Inconforme, obsequió a la segunda reserva, éste de los potreros de Santa Bárbara el cual fue soso. 
Contraproducente le salió el número pues amén de manifestar voluntad, se observó desconcentrado, descolocándose y perdiendo múltiples ocasiones ambos engaños y empleando de malas formas el acero.

Con cierta prudencia Diego Silveti (división y vuelta con el ganadero tras el indulto) veroniqueó al segundo toro, dando salida a aquellas potentes y codiciosas embestidas que desde su salida manifestó. Mejoró su fondo torero con un buen quite al modo de Gaona. Tomó luego la muleta el diestro y entonces se acabó de descubrir el gran astado; cada embestida que dio fue como una ola incontenible; con la cornamenta muy baja iba en interminables acometidas; con codicia regresaba su cara buscando pelea y en todo instante su casta fue evidente. El diestro de Irapuato le pegó muchos pases, pero jamás a la altura de las condiciones del adversario, al que mató con estocada trasera y tendida luego de un pinchazo, haciéndose acreedor del canto de ¡toro, toro!

Con variada combinación de suertes capoteras acogió a su segundo cerrando el avío solo cuando dibujó en el centro del nimbo un quite por saltilleras y gaoneras.

¡A toro bueno! Con bravura, fijeza y nobleza, llevando la testa rayando el albero fue siguiendo el engaño púrpura hasta donde éste terminaba su trazo. Infinidad de ocasiones lo hizo, cuantas fue incitado para ello. 

El joven espada, mientras tanto, no consciente de que tenía un toro encastado delante (trae, como la mayoría de sus colegas, en la mente a los “teofilitos”, “fernanditos”, “bernalditos” y otros sofocantes venenos) trató de iniciar la faena con florituras y se llevó una cornada. Afortunadamente no fue tan severo el accidente y se incorporó para dar pie a un trasteo de muchos muletazos, bastantes poses y estética pero modesta profundidad y sentimiento, jamás acompañando las embestidas del extraordinario burel. Enloquecido el cónclave, mucho en parte por el juego egregio de la res, se perfiló a matar, pero la demanda del indulto fue inflamándose hasta el grado de que el juez lo ordenó.

Con lances y saltilleras solucionó Roca Rey (dos orejas y al tercio) las primeras embestidas del tercero, un toro que en cada arrancada hacía ver un vendaval. Y así prosiguió ante la muleta; con fijeza, bravura y clase acudió a los cites diáfanamente mientras el peruano movía el engaño con limpieza en una labor no ortodoxa, más bien efectista y no de series extensas con pases longitudinales como el toro pedía según sus virtudes. Del modo que sea, su denuedo y desparpajo gustó a las mayorías y en el alto punto de emoción ejecutó la suerte suprema a un tiempo, hiriendo con la espada y generando efectos inmediatos para hacer explotar el delirio en el graderío.

El sexto fue un burel rudo, violento según muchos, pero muy lejano a lo que es lo soso. Cuando era bien conducido y mandado trazaba buenas embestidas. Y eso hizo el peruano, templando la muleta con poder y desdoblando las articulaciones de sus brazos resolvió con sitio y toreramente las demandas del oponente al que atinó a matar con efectividad, sin embargo dejando el acero mal colocado y perdiendo un auricular.

Fuentehttp://www.noticierotaurino.com.mx

@Taurinisimos 105 – Ferias de Sevilla y Aguascalientes, 2017. PREVIO Semanal.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 21 de Abril de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Sevilla 2017, Domingo de Resurrección Faenas de Morante, Manzanares y Roca Rey. Análisis Previo Semana de Preferia.

Feria de Aguascalientes – Alternativa de Diego Emilio, faenas de Ignacio Garibay y Sergio Flores, triunfador Oreja de Oro.

Enlace en directo con Ana Delgado desde Aguascalientes, Plaza Monumental. Análisis Semanal

Producción Miguel Ramos.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 28 de Abril de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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Domingo de Resurrección: Reencuentro con la sevillana más guapa

Una mal presentada, descastada e inválida corrida de Núñez del Cuvillo entristeció una tarde luminosa

Por Antonio Lorca.

Es, sin duda, la sevillana más guapa. ¿Del mundo? Quizá; no es fácil conocerlas a todas, pero esta es de una belleza inmaculada, una preciosidad, de esas que te dejan sin habla. Y cuantas más veces la admiras, más te gusta. Vuelves cada año por estas fechas, y La Maestranza, -de la plaza se trata, qué se creían- se presenta vestida como una reina, limpia, perfumada, reluciente, coloreada de amarillo, blanco y rojo, de estreno y dispuesta para el noviazgo, una temporada más, con la fiesta que le da sentido a su existencia.

Sus buenos dineros se gasta la corporación maestrante en que parezca una sevillana en flor a pesar de su edad; y así, cada primavera abre sus puertas para gozo y deleite de todas las miradas, y se convierte en la pasarela más hermosa para el arte más sublime. Así es la rosa; así es la plaza de toros de La Maestranza de Sevilla, una obra de arte construida a trompicones, en tiempos distintos, sin el objetivo, quizá, de ser una belleza, pero lo es por obra y gracia de una milagrosa armonía.

Visitar esta plaza un Domingo de Resurrección luminoso como el de ayer es una gozada que no tiene precio; quien no la conozca que apunte en su agenda una próxima visita. No le defraudará. Merece la pena disfrutar con la sevillana más guapa. Vacía es una maravilla; llena, como ayer, transmite una impresión indescriptible. Qué pena que tan extraordinario escenario no albergara un espectáculo en consonancia con su categoría. Se inauguró la temporada con un cartel de postín: Morante, Manzanares y Roca Rey, con toros de Núñez del Cuvillo, una combinación perfecta para los aficionados toreristas que tanto abundan en detrimento de la exigencia del toro y el torero heroico.

A nadie sorprende que las figuras eligieran la ganadería gaditana, pues se aprobaron seis toros muy justos de presencia, nobles hasta la saciedad, y amuermados, descastados, inválidos y vacíos de bravura. Una corrida sin fuerza y bondadosa. Tonta e inservible hasta la exageración. Y de tal modo no es fácil que el arte se haga presente. Y mira que está fácil Sevilla, defecto que ya viene de lejos; mira que se aplauden vulgaridades, y se jalean momentos que hace poco exigían el silencio expectante. Pues ni por esas; no hay manera de entresacar secuencias de recordada emoción. Anda que no tiene ganas Sevilla de que triunfe Morante… 

Y él también, pero con estos toros tendrá que esperar, como espera cada año, que le salga el gordo de la lotería para mostrar sus esencias. Ayer, un detalle por aquí, otro por allá, y poco más. Decisión, mucha, con capote y muleta, pero, mientras persista con estos toros, nada. Lo intentó en su primero, distraído y sin fondo de casta, con cara de niño, y se justificó con algunos muletazos con la mano derecha. Se lució por delantales en un quite al tercero que cerró con una media cincelada con una lentitud tan sentida como imperceptible. Ante el cuarto volvió a intentarlo sin éxito ante otro animal inservible.

¿Y Manzanares? Decir que cayó de pie en esta plaza es quedarse corto. Sevilla lo arropa y lo empuja hacia el triunfo, y ayer no paseó alguna oreja porque falló con la espada ante el quinto. Su innata elegancia destaca aún más ante toretes infumables como los de Núñez del Cuvillo. Algo más se dejó el quinto, que no fue picado, como toda la corrida, y lo muleteó con nervio, despegado casi siempre y con una decisión muy agradecida por los tendidos. No acertó a la hora de matar y todo quedó en una cariñosa ovación. Desapercibido quedó en su primero, un muerto en vida.

Y se esperaba todo de Roca Rey. A pesar de lo que pudiera creerse, seguro, seguro que no habrá aprendido la lección, y en cuanto pueda volverá con esta ganadería. Es el sino de las llamadas ‘figuras’.
Lo intentó de principio a fin, intervino en quites por chicuelinas y con el capote a la espalda, intentó capotear de rodillas al sexto, pero toda su labor no pasó de decidida y discreta. Se dio un arrimón ante el tercero, que no merecía otra cosa, pues no permitía el toreo de muleta por su falta de fuerza y movilidad, y ni eso pudo intentar ante el último, inválido protestado, que urgía su paso a una vida más placentera.

Del Cuvillo/Morante, Manzanares, Roca

Toros de Núñez del Cuvillo, muy justos de presentación –el primero, anovillado-, mansos, descastados y muy blandos.

Morante de la Puebla: cuatro pinchazos _aviso_ pinchazo y media (silencio); estocada caída, tres descabellos y el toro se echa (ovación).

José María Manzanares: estocada (silencio); pinchazo y estocada _aviso_ (ovación).

Roca Rey: estocada (ovación); pinchazo y estocada (silencio).

Plaza de La Maestranza. Inauguración de la temporada. 16 de abril. Lleno de ‘no hay billetes’. Se guardó un minuto de silencio en memoria de los toreros Manolo Cortés y Pepe Ordóñez y del niño Adrián Hinojosa

Roca Rey.

Publicado en El País