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CRÓNICA MONTERREY  / ¡LÁSTIMA “DON MARGARITO”!


Por Paco Tijerina.

Cuando se trata de novilladas uno debe acudir a la plaza con dos ideas preconcebidas: esperar que ocurra el milagro de encontrar al Mesías del Toreo y, dos, recordar que se trata de novilleros, principiantes con ganas de destacar y poco o mucho rodaje, por lo que el rasero debe ser distinto al que se aplica con los matadores.

Pero bajar el listón a los actuantes no equivale a hacer lo mismo con la presencia y juego del ganado, materia prima de la Fiesta y verdadero sinodal de los toreros.

La importancia, seriedad y categoría de una plaza se cimienta justamente en eso, en la exigencia que se tiene en la presencia y edad del ganado a lidiarse y de que los trofeos que en ella se consiguen sean de ley, de verdad.

Como en la vieja serie de TV: ¡Lástima “Don Margarito”!, -que así bautizaron al sexto del festejo, herrado con el número 106-, que el biombo haya confundido la Monumental Monterrey “Lorenzo Garza” con una plaza de trancas en un pueblo olvidado concediendo un indulto que nunca debió ser, para darle gusto a los corifeos del ganadero.

La novillada en su conjunto fue buena, salvo algunos detalles del 2° que tampoco se comía a nadie pero fue descastado. El 6° destacó por su nobleza, pero no fue ni por asomo un dechado de bravura y calidad; fue bueno y párele de contar.

El indebido, innecesario, inconsistente e inmoral indulto no le viene bien a nadie, mucho menos a su lidiador Rafael Soriano que tiene cualidades innatas, pero le falta aún mucho por aprender, por lo que este “triunfo” termina perjudicándole. ¿De quién fue la gloria, del novillo o de su torero? El indulto no le ayuda a la plaza ni al serial y no lo necesita el ganadero.

El palco, además de impartir justicia y velar por los intereses del público, tiene una labor didáctica al formar a los nuevos aficionados y esta importantísima función se tira por la borda con acciones como la registrada la noche de este viernes. Fue tanto el “cachondeo” del fuertemente protestado indulto que en el de regalo cuando Sergio Garza montó la espada hubo quienes de pitorreo al palco empezaron a pedir el perdón para el burel.

Por lo demás, el regiomontano Sergio Garza dejó claro que está más que puesto para subir el peldaño y convertirse en matador de toros. Alguna deuda debe tener Garza con el dios Eolo, pues tanto en el abreplaza como en el de regalo se dejó sentir el viento complicando su labor y a pesar de ello el chaval estuvo solvente, claro de ideas y con recursos, tanto que le concedieron la única oreja del festejo.

Con clase, técnica y buen gusto se vio también a José María Pastor. El hidrocálido no niega la cruz de su parroquia y tiene un toreo de veta y sentimiento, sustentado en una gran capacidad técnica. Lamentablemente falló con la espada y se eternizó con el descabello, escuchando dos avisos.

Juan Pablo Herrera, Érick Zúñiga y Ulises Sánchez pusieron el ingrediente que todo aquel que aspira a convertirse en torero debe tener: voluntad; les hace falta rodaje, mayor preparación, más comprensión y menos asesores en el callejón a los tres.

¡Lástima “Don Margarito”! porque un buen encierro se echó a perder gracias al club de aduladores del ganadero y al desatino del juez de plaza quien, por cierto, antes de andar concediendo indultos debería explicar en dónde diantres estaba el veterinario de plaza, quien religiosamente cobra cada quincena un sueldo en el Municipio de Monterrey, porque anoche lo buscaban afanosamente para que curara a “Don Margarito” y no aparecía por ningún lado. A ver si no se les murió por no atenderlo.

Ficha del festejo:

Segunda novillada del serial. En noche de clima agradable con ráfagas de viento fuerte y ante poco más de 2 mil personas, se lidiaron siete novillos de “D’Guadiana” (uno de regalo), bien presentados y buenos en términos generales, el mejor el 6° que fue inexplicablemente indultado.

Sergio Garza
: al tercio tras aviso y oreja en el de regalo.

Juan Pablo Herrera
: palmas.

José María Pastor
: palmas tras dos avisos.

Érick Zúñiga
: palmas tras aviso.

Ulises Sánchez
: silencio tras aviso.


Rafael A. Soriano
: vuelta con protestas tras indulto.
El picador Ricardo Gaytán fue ovacionado en el 4° tras subir un tumbo y después cuajar un buen puyazo.

Publicado en Burladerodos 

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El Reino del Bajonazo – Socavón Taurino en la Novillada de La México.

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Natural de David Salvador al cierraplaza en La México. FOTO: Edmundo Toca.

Pésimo ejemplo es que la Monumental sea la mínima expresión del rigor y la exigencia donde el porrismo y el oficialismo inundan al cada día más débil tendido de la Plaza mismo que consiente un encierro lleno de parches, mala presencia, mansedumbre y un manejo de “crisis” donde la novatez aflora por parte de la empresa al quedar, por segunda vez en la historia, un novillo atorado en el burladero de picadores. El segundo turno, bis, trae momentos de toreo derechista con el potosino Sainz, único mexicano que muestra cierto avance, mientras el aragonés David Salvador queda en blanco por el ganado y su mal uso de la espada.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Se atora el segundo, como si de una trampa se tratara, en el burladero de los Picadores.

El azar nos trae el alivio que no procura otorgar la Autoridad. Es decir, tiene que llegar el caso fortuito para que la fortuna ponga orden donde Usía afloja, deja pasar al espantoso segundo, una cabra casi ensabanada, horrorosa, estrecha, alta, muy zancuda y con una cabeza espantosa.

Quién, en su sano juicio taurino, estando en la Plaza México podría autorizar un bicho así.

Por lo que vemos han olvidado lo que, a pesar de todo, sigue siendo y será La México.

La empresa y la autoridad del callejón, luego del salto y el atorón, se notan nerviosos, alarmados, sin manejar la crisis tal como lo hiciera en 2005 –anticipamos el respingo- la administración pasada, con toda la serenidad, lograron bajar aquel toro, una largtija igualmente, de La Soledad, atorada e inutilizada en ese mismo burladero hace doce años. Esta vez, el callejón es un manojo de nervios y termina por demorar los hechos cuarenta minutos más.

Innecesariamente.

De por sí, el toldo cárdeno del cielo y la pesadez del primer turno, dejan a la gente esperanzada con ver algo que emocione y quite el letargo. Cierto es que el primer espada, Francisco Martínez, comienza atinado con la capa, emociona en la larga, prosigue con la verónica y las tafalleras solo que no cuenta con que al novillo de Xalmonto, precioso y bien armado cárdeno, no permite el error de adelantar y de no mandarle largo desde un inicio.

Se rompe el tranco del novillo y no aparece el temple del novillero que naufraga entre la llovizna y no atinar ni domeñar con la muleta, una vez perdidas las esperanzas del toreo al natural, ni mucho menos con la espada, al borde del tercer aviso.

Entonces el atorón y el reserva, traen consigo la esperanza.

Incluso, brevemente, el sol.

Que aparece al tiempo que el tostado, castaño oscuro segundo, que viene reseñado para las novilladas sin picadores salta al ruedo y aprieta al muchacho potosino Sainz. Mal llamado Joselito, para variar, no alcanza a verlo claro con el capote de salida mas sí en los mandlies después del puyazo donde el novillo, pese a su inicial acalambramiento y debilidad, derrumba al caballo, le sale lo bravo y se dispone a embestir.

Si tan solo hubiera más temple y sutileza en las cuadrillas y menos protagonismo…

Aun mejor se habría visto el novillo.

Así las cosas, es justo decir que el muchacho potosino alcanza a advertir y aprovechar el buen pitón derecho del astado que, sí, es débil, incluso protesta cuando siente caer, pero cuando es bien embarcado, sin atosigamientos, termina largo, responde a la media altura y repite cuando es mandado. Así Sainz luce en varias tandas, incluso con compás, cierto juego de cintura pero sin redondear.

Y mucho tiene que ver que sin fe se la pone por pitón izquierdo cuando el mérito está en lograr hacer embestir al novillo por el lado complicado, precisamente ese.

Como no hay mayor entendimiento, la faena derechista baja necesariamente, tampoco hay mayor inventiva o imaginación al rematar y el novillo reacciona bien en la suerte suprema, acude al cite y, lastimosamente, es finiquitado con una estocada baja que solo la ceguera, la pésima valoración y el nulo taurinisimo pueden solicitar premio. Y peor aun el Juez Braun, contagiado del virus moralesco, soltando una oreja no pedida mayoritariamente y en demérito por tan defectuosa estocada.

Malamente, la Plaza México se convierte en un Reino cuya única ley es el porrismo.

Y la corona, el bajonazo.

De este socavón podría sacarnos el novillo serio, ese que pone las cosas en su sitio, por eso “clasifica” al turno sexto el español David Salvador y no el zacatecano Sescosse, perdido este último en lo absoluto con un astado con el cual no hace buen uso de los caballos, al que prueba tímidamente y con el que duda hasta más no poder.

Incapaz de someter, sin efecto los pases iniciales, el novillo se va para arriba, sigue la muleta, no sin aspereza y tan solo pide mandarle muy largo pero no. Apenas atina a matarle pronto, menos mal.

En cambio, David Salvador avanza porque su toreo también lo hace.

Siempre al frente.

Así, quizá, no del todo preciso, se quita de encima al descastado cuarto que le derriba con el capote para que lo importante venga con el sexto luego que ni Sainz ni su cuadrilla, son capaces de lograr que el muy alto y protestón, geniudo que hace las veces de quinto, ceda y descuelgue, ni siquiera con los capotazos que a costillas de un novillero inexperto receta Juan Ramón Saldaña, quien sale a saludar tras tremendo tercer par al novillo, de cartel.

Ese novillo que no resiente los efectos, ni del caballo, ni de las telas, debió de recibir el tercer puyazo, llega entero a la muleta e incluso a la estocada, donde, de milagro, estando tan enterio, no termina por irse vivo.

Entonces, a rio revuelto, ganancia del último espada.

El de Zaragoza no se amilana cuando el berrendo, nada fino de hechuras dado lo alto y estrecho, zarandea a los banderilleros. Al contrario, muestra en su inicial rudimento la intención de torear largo con la zurda, donde consigue los mejores muletazos de la larguísima tarde. Se centra al citar y se queda quieto, corre la mano con entendedera.

Y ha sido una lástima la llovizna y el mal uso de la espada.

Sin embargo, la tarjeta de presentación, aun sin orejas, afortunadamente, termina por dar la grata sensación de que puede haber un torero con un concepto importante: temple, aguante y largueza.

Mientras tanto, el socavón taurino se agranda con la ausencia de formas y sobre todo de real emoción, en el se están cayendo la tradición y el arte taurino.

Menos mal en la vida como en el toro, todo tiene arreglo.

El único detalle es que en los toros, nunca sabemos exactamente cuando.

Y he ahí el inquietante misterio.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Novilleril 2017. Octava Novillada de Temporada. Menos de un cuarto de entrada en tarde nublada y con llovizna, paradójicamente sale el sol a la salida del sobrero segundo, remata el festejo con tupido aguacero. Fatal el Palco, ya cuantas más van: se premia el bajonazo en último tercio del mencionado segundo. Pierde la Autoridad el control de la corrida y de la situación al momento que el segundo brinca la barrera y queda atorada en el Burladero de Picadores. Se retrasa el festejo más de 40 minutos.

Atinado el minuto de homenaje en memoria de los ganaderos Victorino Martín y Jaime Rodríguez fallecidos la última semana.

7 novillos; 3 Santo Toribio (Divisa Oro, Azul Rey y Plata) los lidiados en tercero, quinto y sexto turnos: serios, de buena hechura tercero y sexto, muy alto el quinto, manso y protestón con la cara por las nubes, careció de que le metieran las cuerdas de verdad, con posibilidades el tercero que, pese al calamocheo, tuvo poder en la muleta y prontitud; 2 de Xalmonto (Divisa Azul Celeste y Oro) horrible el segundo, impresentable, salta al callejón y se inutiliza, el primero tiene un inicio prometedor pero la ausencia de casta termina por dominarlo, lo mismo que al bonito cuarto; 1 de San Judas Tadeo (Divisa Roja) que sustituye al lastimado segundo: precioso castaño, corraleado pero bravo, derrumba la cabalgadura, con mucho son por el lado derecho y recorrido por el lado izquierdo, aplaudido en el arrastre.

Paco Martínez (Cajeta y Oro) Silencio y Silencio tras Aviso; Joselito Sainz (Sangre de Toro y Oro) Oreja Protestada y Silencio tras Dos Avisos; Mariano Sescosse (Grosella y Oro) Pitos; David Salvador (Grana y Oro) Saludos y Ovación.

Todos los espadas nuevos en esta Plaza.

Mala tarde de Fernando García, tanto en banderillas y principalmente a la brega, muy desatinado y sin poder consumar buena brega. Destaca, esforzado, Ángel Martínez hijo. Saluda con justicia tras banderillear al quinto Juan Ramón Saldaña, cuya brega en tal novillo, pese a lo aplaudida, no tiene efecto alguno en el novillo que lleva la cara alta en todo momento, salvo después del pinchazo, donde provocó que levemente descolgara. Diego Martínez, tras salir malamente de un par de banderillas, es empitonado por el sexto y llevado a la enfermería lastimado.

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Derechazo de Joselito Sainz al sobrero castaño de San Judas Tadeo. FOTO: Toca

Horario Anti Aguaceros Por Bardo de la Taurina 

Revisando la lista de lo que ha cambiado en una fiesta que de embestida a embestida, de lance a lance varía todas las tardes, la lista no tiene fin, ¿con que comenzaríamos? digamos en los últimos años se podría pensar que el toro ahora es distinto, sin poder precisar cuál era más lustroso para el espectáculo en el trapío y también considerada la que se conoce como la ordeña de la bravura, en la CDMX simultáneamente se contaba con dos cosos que eran La Plaza México y los Toreos el de La Condesa que se convierte en el de Cuatro Caminos (conurbado) hoy solo se tiene uno monumental, el público ha cambiado ¿Quién sabe si en conocimiento?, pero en cantidad, elegancia y respeto a la forma de ir a la plaza, ¡por supuesto que ha cambiado!, los carteles espectaculares y clásicos ¿Dónde están ? Han sido sustituidos básicamente por unos computarizados y alguna propaganda, los boletos coleccionables por sus obras de arte son solo recuerdo y hay que decir que hoy se adquieren en forma de cartoncillos pero que también son mucho más agiles de adquirirlos en docenas de máquinas impresoras.

Referente a los toreadores aunque arda como chile, desde hace años prácticamente ha desaparecido un escaño que es el de figuras, ya se extinguieron cualidades como el jale, el imán, el carisma y ya ni pa’ que hablar de esa rubrica o etiqueta de ídolos, otros factores como la enjundia y el hambre de triunfo o están jugando a las escondidillas o casi no se dejan ver, ciertamente hoy se torea muy bien sin duda, pero ese detonador de lo explosivo el que hace que la gente concurra en caudal a los tendidos, hace años que está estéril y de los empresarios decir que hoy más bien son promotores o hasta rescatistas de la fiesta.

Otro aspecto que ha cambiado son los periodistas o comunicadores que antes eran un auténtico atractivo que formaba parte de la fiesta misma, preguntémonos ¿hoy en dónde se hacen las charlas de café, en las que los aficionados defendían a capa y espada los criterios emanados de los periódicos y micrófonos, que los taurinos hacían suyos?

Ante lo señalado por más estrecho que se esté, no se puede negar que la fiesta está en constante movimiento, y concluyo diciendo si una de las causas por la que la gente no está yendo a la plaza, son los despiadados aguaceros que durante los meses de novilladas se dejan caer por las tardes, no queda otra o se convence al clima que no escupa de 4 a 7 o se implanta el horario anti aguaceros, ¿Qué es tan difícil entender esto?

Tendido 7: ¡Será la última llamada!

El novillero Leo Valadez.

Por Xavier Toscano G. de Quevedo.

¿Cuántas oportunidades tenemos las personas durante nuestra vida? Para algunos privilegiados, o quizás sería más correcto referirnos a ellos como afortunados, diríamos que varias, bastantes o suficientes. Y para la gran mayoría, seguramente habrían sido en menor número, o inclusive nos encontramos con quienes no consiguieron detectarlas, o que desafortunadamente hicieron caso omiso de ellas en su momento. ¡Pero eso sí, a todos se nos han presentado!

Esta situación que se ha manifestado como algo habitual en los individuos y nuestra sociedad durante el transcurso de nuestra historia, obviamente que tampoco es ajena en aquellas personas que han buscado durante los últimos nueve siglos —cada uno creando su propio destino— escalar o remontar un lugar  de privilegio, dentro de nuestro intrincado mundo del Espectáculo Taurino.

Sí, por supuesto que sí. Todos durante el recorrido de su lucha “personal” por lograr el ser toreros, han contado en su momento con su “oportunidad” o tratando de ser más explícitos, con diversas “oportunidades” que la vida de nuestra fiesta les ha brindado. Pero, ¿cuántos no las detectaron? —¿Cuántos las vieron llegar y nuca las aprovecharon?— ¡O también una inmensa mayoría de los jóvenes aspirantes, las divisaron pensando que se les darían por racimos, y éstas se fueron esfumando para jamás regresar! Por ello miles de “buscadores de gloria” durante toda la historia de nuestra tauromaquia, se quedaron perdidos y olvidados en el tiempo.

Sin embargo, para beneplácito del Espectáculo y sus aficionados, siempre se ha contado con  extraordinarios “personajes” en la Fiesta, que Sí supieron buscar, lograron encontrar y aprovecharon cabalmente su momento de “oportunidades”, sacando el máximo provecho de ésta, llegando por su méritos propios a escalar la gloria e inmortalidad en el toreo.

Bien valdría como un ejemplo tácito a seguir a varios de ellos, y hoy más específicamente a sus frutos conseguidos en su andadura por España. Iniciaremos con el torero de Mixcoac, Luis Castro “El Soldado”, quien no obstante de haberse convertido en matador de alternativa (5 de marzo de 1933) viajó a España ese mismo año, presentando en Madrid (20 de julio de 1933) como novillero alternado, con “El Ave de las Tempestades” Lorenzo Garza y  el español Cecilio Barral, quien fuera herido, quedándose Luis y Lorenzo únicamente en el ruedo. Grande “oportunidad” para nuestros toreros, la historia de ese día ya está remarcada con letras de oro en nuestra fiesta.  

Vayamos ahora con “El Faraón de Texcoco”, Silverio Pérez Gutiérrez, torero controversial y de inigualable carisma. Los investigadores de su historia siempre han afirmado que Silverio NO quería ser torero, pero cuando en el año de 1931 llegan a México los restos mortales de su hermano “Carmelo” (Armando Pérez Gutiérrez), Silverio abrasando el ataúd de “Carmelo” toma la decisión de convertirse en torero. Cuando en el año de 1935 viaja a España para presentarse como novillero, lo hace en la plaza de Tetuán de las Victorias, alternando con el “Monstruo Cordobés” Manuel Rodríguez “Manolete”. Silverio aprovechó cabalmente su “oportunidad”, y en nuestro país, ya como matador de alternativa, se convirtió en el inseparable alternate de “Manolete” pasando a la historia como un ídolo de multitudes.

Por último traslademos varias décadas y hablemos de “El León de Tetela”, el carismático Joselito Huerta, obviamente de su travesía inicial por España. Fue en Jerez de la Frontera en el año de 1955 su presentación de novillero, grande “oportunidad” que no desaprovechó, recorriendo además Sevilla, Madrid y otras plazas, en todas logrando inusitados triunfos y la admiración de los aficionados españoles, situación que lo llevó con méritos propios a tomar la alternativa en La Real Maestranza Sevillana de manos de Antonio Bienvenida.  

Hoy que estamos en septiembre de 2017, surge una nueva “oportunidad”, y ésta es para el joven hidrocálido Leo Valadez. ¡Vaya número importante de festejos que en España se le presentan al joven novillero!, que, al igual que a muchos de sus compañeros en años anteriores, también estuvieron a su alcance y el tiempo nos ha mostrado que nunca las visualizaron, o más bien, las dejaron perder. ¿Será su última llamada? Ya lo veremos, pero en tanto hacemos votos por que suceda lo mejor, y aproveche íntegramente esta inigualable “oportunidad”.

En este majestuoso, sorprendente e incomparable Espectáculo, todas aquellas personas que eligen recorrer su complicado laberinto, están conscientes de sus dificultades y obstáculos. Sin embargo, si sus deseos son escalar hasta la cima de él, tendrán que cuidar todas sus “oportunidades”, sin olvidar y aceptar sin cuestionamientos, que este fabuloso mundo, exclusivamente es y será siempre dirigido por el Eje Central y Único del Espectáculo: su Majestad El Toro Bravo.

Por la Puerta Falsa – La Falacia de Jesús Morales captura a Miguel Aguilar.

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Miguel Aguilar, al natural, pese a lo descalzo y retorcido, el de Aguascalientes triunfa. FOTO: Alfredo Florez (Toriles.com)

Como si de un fenómeno astronómico se tratara, la estratósfera desde donde se sitúa Jesús Morales impide ver la realidad de como las cosas han ocurrido y, peor aún, en el turno que a la postre resulta ser el más trascendental, el quinto, donde la voluntad de Miguel Aguilar contrasta con la falta de bravura que, en general, muestra la birria de encierro a cargo de Caparica. El propio novillero hidrocálido no termina por cuajar el único astado valioso al que plantea una muy ligera faena de cara a la galería que encandila pero no convence. La mansada se carga la intención de Llaguno y deja a Loaiza en plena ignominia.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si habrá alguna consideración o mención al encierro mayormente manso de la Temporada, lamentablemente, Caparica lleva mano.

En presencia y juego.

Nos lo dice claramente Corrochano, no hay ni chicos ni grandes, hay toros o hay novillos.

Hoy en La México hay novillos, se supone, de tres años, lo que no hay es finura, nada que ver con la Caparica ilusionante de 2010, no. Hoy se manda lo de tercera línea a la Plaza de primera. Se somete a la más importante Plaza de este taurino país a un laboratorio, a una práctica de campo donde los practicantes, ganaderos y toreros, muestran no solo su verdor sino su inobservancia de las esenciales formas taurómacas.

Y en ese aire, es espantosa verdaderamente la presentación del ganado considerando la importancia de la Plaza México. Podemos ver claramente los pitones gachos y sucios, lo zancudos varios de ellos, lo faltos de trapíos y, varios, especialmente el quinto, despavoridamente mansos y descastados. La raza de lida no es esto. Para la masa, aquella que el propio Corrochano la identifica como contentadiza e ingenua, lo será, para la recta razón taurina, no.

Por ello, no queda otra más que consignar.

Por ello, no queda otra más que tratar de escapar de los falsos cantores.

De Jesús Morales… y la ignorancia de sus defensores.

Confunden y aplauden al manso quinto pero tapan al único novillo valioso, el segundo. Este novillo es un hermoso ejemplar, carifosco, negro de brillante pelaje y de pitones blancos y simétricos que mansea de salida y desarma al joven Loaiza, destemplado y poco preciso toda la tarde, que estorba el procedimiento y que deja al toro servido para poner a parir a las cuadrillas.

Toma aire el de Caparica y entonces Miguel Aguilar confirma lo que de él se espera.

En los doblones, dos, muy toreros, más los pases alternado ya de pie, pudiendo siempre, al frente, de las rayas a los medios y en la primera tanda por la derecha obliga al novillo exitosamente, con buen corte e intensidad en el centro de la suerte, ligando con ritmo e imantando al novillo de un temple que se paladea. Prosigue en la siguiente tanda derechista pero el hechizo se rompe en un firmazo mirando al tendido.

Porque la muchedumbre, ruge y cambia el proceder del novel torero.

Que ya no cambiaría, vendrían los golpes de efectos y el desarme, cambiar el proceder de un torero natural, sin poses, por un toreo afectado por el retorcimiento que ya señalábamos en la semana pasada que prevalece en los hidrocálidos. Este desarme sería ya el sino de la faena porque Aguilar, en vez de templar, comienza a encimar.

Y a hacer tropezar su corte natural de torero.

Para mal de la Afición y para regodeo de la masa.

Así se pierde el buen toreo por el arrimón, la despaciosidad, tan necesaria siempre, incluso desde la mocedad, por el relumbrón de hacer el cite de la galería, el “vamos ya” tan malamente extendido y la ausencia, esta sí preocupante, del cuarto y quinto muletazo, más por un pitón izquierdo que valía la pena intentarlo.

No, la cosa es orejear, ah, y descalzarse otra detestable moda.

Pero todo eso poco importa, incluso tampoco el espadazo al volapié, entero pero pasado y tendido con el que el astado, obvio está no dobla. Por eso Aguilar promete para el otro lo que Llaguno y Loaiza no consiguen en ninguno, triunfar. Uno por quedarse sin enemigo al frente con el abre plaza al grado de derrumbar su inicialmente alegre intervención, pasada por banderillas, pero rematada con desarmes y adornos a cabeza pasada, más lo insulso del espantoso cuarto con el que no tiene opciones.

Y el otro por estar negado para el toreo que, con el viento que sopla, le dice que este no es el camino. Sumemos a esto el juego manso del lote de Loaiza y tenemos la tarde perfecta a partir de la cual debe tomar una decisión.

Que sea la correcta.

Tal como no lo hace, adivinen ustedes, Jesús Morales.

Porque “Usía” premia a Aguilar de manera doble escudriñando, seguramente, el uno más uno, son dos. Diría Corrochano, en aritmética lo es, en tauromaquia, no.

Así tenemos que el novillo quinto, espantoso por chico y feo, por cornigacho y manso, berreón todo el tiempo y con más arreones que embestidas, más reparos que entrega hace ver a la faena en una constante persecución que germina con desarme en el capote y la cacería de un manso con cierta agresividad por la muleta pero que entre las vueltas irredentas y contrarias dejan al novillero mostrando su verdor.

Si tan solo la administración hubiera intercambiado turnos, Aguilar, más asentado, habría lidiado al mejor de los astados en el lugar de honor. Pero, en fin, en los toros no basta con tener temple en la mano, diría Don Gregorio, hay que tener temple en el ánimo. Fundamentalmente, consideramos, para pensar y sobre todo encerrar al manso paralelo a las tablas, no perpendicular a ellas.

Aquí Miguel Aguilar brilla pero corta brevemente a fin de hacer el poste, mirar al público, desde luego y…

Destemplarse y descalzarse, de nuevo.

Quien se considere amante de la verdad no podrá negar que la estocada seda en la suerte contraria, que es entera, casi a un tiempo y al volapié.

Como tampoco podrá negarse lo trasera y lo tendida, de ahí que solo una oreja fuese solo procedente.

El resorte mágico, casi onírico, de Jesús Morales y su letargo, lo pueden todo.

Incluso regalar la salida a hombros.

Y aquí ya no vamos a citar a Corrochano, dejémoslo en paz, sino a un precepto cartesiano, puede tomarse como verdad lo que es falto y puede negarse lo que es verdadero. Entre certezas y falacias la nebulosa confusión de este Juez y los que le siguen, que pocos no son, dan al traste con la Plaza México, única verdad taurina, la única evidente.

Al rato, nos amaneceremos que el toreo ya no es arte, sino diversión.

La que gusta a la masa, la que conviene a los panegíricos.

Esa que no valoró el quitazo de riesgo en el siguiente toro que el propio Aguilar haría al paso, incluso con elegancia, como resultado de su colocación a la salida del banderillero y que le permite tirar de una rebolera para librar la salida del banderillero.

No importa, para eso, para tranquilidad del crítico de Talavera, queda la real afición.

La única con certeza… hasta ahora.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Novilleril 2017. Segunda Novillada Sin Picadores. Menos de un cuarto de entrada en tarde nublada con leve brizna al inicio y al final del festejo, así como viento molesto durante casi toda la tarde, especialmente en la lida del primer a cuarto turno. Fatal el Palco al llevar al exceso la premiación dando al traste con la realidad de la corrida, no obstante procede Usía correctamente al negar la petición en el primero.

6 Caparica, 6 (Divisa Negro, Tabaco y Rojo) Muy feos de presencia, inaceptable para la plaza, salvo el hermoso segundo, quizá el primero. Sospechosa de pitones. Mansa y descastada en lo general exceptuando el primero del lote del segundo espada, muy reunido, muy bien hecho, negro de lustroso pelaje, carifosco con blancos y simétricos pitones que, tras mansear de salida, acaba embistiendo a la muleta largo y por abajo, aplaudido en el arrastre, contrario al resto del vario pinto encierro que dobla contrario y se descasta. Increíble como un sector de barrera de sombra aplaude el manso, descastado y cabeceante quinto.

Juan Pedro Llaguno (Verde Botella y Oro) Silencio en Ambos; Miguel Aguilar (Esperanza y Oro) Palmas tras petición y Dos Orejas con leves protestas; Tato Loaiza (Blanco y Oro) Silencio tras Aviso y Silencio.

Destaca el segundo espada en un gran quite al paso con rebolera que quita el novillo a Diego Martínez a la salida de tercer par al sexto.

Fatal las cuadrillas con capote y en banderillas durante los primeros cuatro turnos, incluso toreando descaradamente desde el callejón, estrellando al novillo tercero en el burladero de los matadores. Debió solo saludar Jorge Guerrero y no Juan Ramón Saldaña tras banderillear al quinto. Chambón y a cabeza pasada y risa y risa, saluda Diego Martínez tras par al sexto.

Lunes de @Taurinisimos 125 – Aste Nagusia, Bilbao 2017. Adiós a Dámaso. Manolete, 70 Aniversario.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del lunes 28 de Agosto de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Novilleril 2017. Novillada Inaugural: 6 Las Huertas, 6 para Ricardo De Santiago, Isaac Fonseca y Héctor Gutiérrez.

Recuerdo de Manolete en el LVII Aniversario Luctuoso.
Testimonio de Francisco Cano “Canito”, fotógrafo taurino.

Análisis sobre la Semana Grande de Bilbao, Aste Nagusia 2017.
Puerta Grande de Enrique Ponce.

Faenas de Curro Díaz, Antonio Ferrera, Juan del Álamo, Joselito Adame, Diego Urdiales, Roca Rey, Román. Encierros de Miura, Victorino, Victoriano del Río, Alcurrucén, entre otros.

Recuerdo de José Cubero “Yiyo” en su XXXII Aniversario Luctuso. Musical “Mi Amigo El Yiyo”

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 1 de Septiembre de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

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Comentando los aconteceres Por Bardo de la Taurina

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Cuando los aficionados están resentidos, por decir lo menos, pues difícilmente se les va a contentar y en el caso del agravio por la indiferencia que la empresa le recetó, no nada más en ignorarla durante seis meses sino además de privarla de una de sus tradiciones y costumbres populares, como lo es la temporada de novilladas, más como ahora a chaleco sin mangas tengan que invertir en dar los festejos de trámite pa’ luego dar los grandes o bueno, los de otra medida y es que ahora ya no se sabe con eso que los eventos van a ser de tres tallas diferentes, a este escribano le han estado preguntando ¿Qué cómo la ve?, pues más allá de que la otra temporada, la de los chiles en nogada, los alcanzó, digamos que la que se va dar en el embudo de concreto tiene su dosis de posibilidades buenas.

Pero vayamos por partes, diciéndoles a nuestros lectores españoles que me estoy refiriendo a la Plaza México y a una sexteta de novilladas sin picadores las que se podrá decir que en realidad se trata de festejos, hasta donde siento montados con el fin de que la empresa se ahorre unos buenos pesos en rubros como en los de los novillos, que por lógica vendrán reducidos en edad y peso y esos cuestan más baratos, los honorarios de los chavales serán casi simbólicos por la razón de que se los estarán manejando como si se les estuviese dando una oportunidad, que digamos que sí.

Mas precisemos que a la empresa los festejos le contarán completitos dentro del conteo de los doce obligatorios, cuando las autoridades de la delegación panista de la Benito Juárez lo que deberían de haber hecho es tomarlos al 50 %, es decir si son de oportunidades buscando beneficiar a la fiesta está bien, pero en lugar de que le cuenten como seis, le van a contar como tres, pues a como se quiera ver son festejos de bajo calado y esa no es la esencia del reglamento ¡pero no!, el gobierno blaquiazul con su manga ancha está anteponiendo los intereses de un consorcio poderoso a los del pueblo, luego viene el ahorro de cuando menos doce picadores ¿alguna duda de que esto es un negocio llamado Fiesta Brava? Y en los negocios el más astuto es el que más se beneficia.

Luego van a ligarle seis festejos, estos si reglamentarios con picadores, bajo la fórmula afinada de haber elegido previamente a dieciocho novilleros que a juicio de la empresa merecen torear en la Plaza México, claro que los que no fueron elegidos, están que trinan, más confiemos en la buena óptica de los buscadores de talentos y filtros de la empresa, que seguramente pusieron lo mejor de su criterio.

Y bien por Isaac Fonseca, quien en la inauguración de la temporada que llegó tarde, pero sin sueño, se alzó un grado más como la calentura de joven jarioso cuyo par de faenas más allá de la oreja dijeron mucho más, nada más que una voz en un desierto de concreto, no cobra volumen y decir que España nos mandó a un mexicano de los que se están forjando allá Héctor Gutiérrez, que nos enseñó que cuando las cosas se están haciendo bien pues bien hechas quedan y al final de la caja registradora le mandaron una oreja, sin duda pa’ los toreadores como pa’ el ganadero de Las Huertas Rodrigo Barroso, quien de su encierro, un pokar le funcionaron, el mejor reconocimiento es no tratar de marearlos con la cursilienta, recurrente, lambiscona e interesada coba, así que solo decir, que la apuesta de la empresa le funcionó, con la salvedad de que pareció que Ricardo de Santiago, no había hecho la tarea desde el año pasado.

Y una sugerencia ¿por qué si en esta temporada se bajó de chica a pequeña, se bajó el tamaño de los animales, se bajó de los caballos a los picadores, la entrada siguió siendo baja? Entonces, ¿porque pa’ subirles el ánimo a los novilleros triunfadores, no se baja ese requisito de dos orejas a una pa’ desfilar en volandas por la puerta que da a la calle?

Y otra preguntita parece ser que va haber unos festejos de triunfadores que la verdad quien sabe qué criterio se vaya a aplicar pa’ definir a los triunfadores sobre eso preguntar ¿si va a ser a base del número de orejas cortadas? Una duda ¿Qué vale más? dos peludas cortadas a un novillo boyante y colaborador, que las traía sostenidas con alfileres o una arrancada a mordidas a un novillo, en el que todo lo tuvo que hacer el novillero, y otro caso más como el de la faena inexistente pero del espadazo cumbre, que valió la oreja…¿cuál será el criterio a aplicar?

Foto: El Novillero Isaac Fonseca.