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Pablo Mora, triunfador del Certamen de Novilleros 2018

Por Barquerito.

El Espartaco ganadero llevaba seis años sin lidiar una novillada completa en Madrid. La de 2012 salió seria, brava y buena. Y, luego, nunca más se supo. Poco más se supo de Alberto Durán, un novillero zamorano -de Villamor de los Escuderos, en La Guareña- muy capaz y preparado que encabezó la terna de aquella novillada y convenció. Una brillante alternativa en Zamora y al pozo de la marginación casi de golpe.

Volverán los novillos de Espartaco antes o después, porque este regreso a las Ventas quedó marcado por la variedad, el buen juego y el serio empleo de casi todos los novillos de banderillas en adelante. Quedará por satisfacer la curiosidad de una corrida de toros en regla. De las dos líneas de la ganadería: la mixta de Torrestrella y la de Los Guateles de ascendencia pura de Juan Pedro Domecq. Las dos líneas embisten, las dos tienen plaza y cara. En tipo las dos, presentes en esta traca final.

Lo seguro es que, en la novillada de la próxima feria de Otoño de las Ventas, el viernes 28 de septiembre, estará de vuelta Pablo Mora. Para el triunfador del Certamen de verano está reservado uno de los tres puestos. Un jurado anónimo de especialistas -con el añadido de un voto decantado procedentes de las redes sociales- declaró al novillero de Moralzarzal triunfador por unanimidad. Lo fue en las urnas, en el voto especializado y, con ventaja, lo fue en el ruedo también.

No se sabe si bendecido de la fortuna, pues el primero de lote -tercero de corrida y sorteo-, muy astifino, fue toro distraído, deslumbrado e incierto y, vista la corrida entera, el único de los seis, o siete si se cuenta el sobrero, con problemas para torero novel. Los muletazos con los que Pablo Mora dejó cuadrado el toro fueron sorpresa por primorosos. La estocada, notable.

Arrastrado ese tercero, a mitad de festejo, flotaba la posibilidad de que el concurso pudiera declararse desierto, pues el cacereño Alejandro Fermín, firme y resuelto, no terminó de entenderse con un primero un punto mansito, pero de embestidas descolgadas y pastueñas por la mano derecha, y el toledano Rafael González, que venía en papel de favorito, todo desparpajo y asiento, impostada teatralidad, muchos paseos gratitos, muy pendiente de los tendidos, tampoco redondeó con el segundo de la noche, uno de los tres de nota del envío. Fermín no pasó con la espada. La estocada de Rafael, muy trasera, necesito el refrendo del descabello y sonó un aviso, que en Madrid suele ser fatal. Señal pésima.

Faena valerosa de Fermín

Como estaba por dilucidarse el concurso, los tres últimos novillos parecieron los cartuchos definitivos. El cuarto, muy armado -acodado, astifino-, salió con muchos pies y, sin gobernar en el engaño, llegó a descomponerse al cabo de una faena de Alejandro Fermín valerosa pero temeraria, acelerada, salpicada de soluciones desangeladas -los cambiados intercalados por la espalda del repertorio Roca Rey, las sedicentes bernadinas- y rematada sin fortuna con la espada: un pinchazo hondo, nueve descabellos. La cosa había empezado con cuatro largas cambiadas de rodillas en tablas y un reto en quites con Rafael González más atrevido que logrado por las dos partes: saltilleras, los rizos de El Calesero, los lances del Zapopán.

El quinto, engatillado, muy bien rematado, fue el mejor de todos, el que mejor cumplió en varas, el de más fijeza y mejor son. Con él vino una versión de Rafael González bastante más segura que la primera, pero con dos pecados visibles: el exceso de pausas y paseos -raudas salidas marciales y gesticuladas de la cara del toro- y el caro error de torear muy encima, por fuera, y al toque y no con los vuelos. La nobleza del novillo consintió. Los cabales, no tanto. Una estocada cobrada con fe, un descabello y una vuelta al ruedo por libre que provocó la bronca de la velada. No se recuerda una vuelta al ruedo tan protestada en las Ventas. Le tomaron a Rafael el número de la matrícula.

El todo o nada quedó para los postres, que fueron dos: un sexto novillo de hechuras y elasticidad sobresalientes, que se lastimó en un puyazo trasero y fue devuelto no se sabe sin con precipitación, y un hondo sobrero con cuajo de cuatreño que se peleó con genio en el caballo -picó muy bien Tito FICHA DEL FESTEJO

Toros

Seis novillos de Juan Antonio Ruiz Román (Espartaco).

Toreros

Alejandro Fermín, silencio tras aviso en los dos. Rafael González, silencio tras aviso y vuelta muy protestada. Pablo Mora, silencio y vuelta tras un aviso. Buenos puyazos de Tito Sandoval. Miguel Martín y Raúl Ruiz cumplieron en brega y banderillas con su facilidad y buen sentido de siempre.

Plaza

Madrid. 51º festejo de temporada. Final del Certamen de novilleros. 8.200 almas. Calor sofocante. Dos horas y veinticinco minutos de función. Pablo Mora, declarado por unanimidad triunfador del Certamen. Sandoval, lidió con preciso mimo Raúl Ruiz– y que, aunque justo de celo y gas en la muleta, descolgó y se entregó, y repitió despacito. Y ese fue el toro de la faena de la noche y del certamen todo. Sobre todo, cuando Pablo Mora dio con el terreno, la distancia, la mano y el cómo: la muleta por delante, el toro embarcado, el muletazo a la cadera, sorprendente cadencia, la figura vertical, suave el encaje, pulso sereno, naturalidad, pases de pecho preciosos ligados con el natural. Porque fue toro de izquierdas. Media estocada atravesada y un aviso. Pero ya estaba el botín cobrado y limpiamente ganado.

FICHA DEL FESTEJO

Toros: Seis novillos de Juan Antonio Ruiz Román (Espartaco).

Toreros

Alejandro Fermín, silencio tras aviso en los dos.

Rafael González, silencio tras aviso y vuelta muy protestada.

Pablo Mora, silencio y vuelta tras un aviso. Buenos puyazos de Tito Sandoval.

Miguel Martín y Raúl Ruiz cumplieron en brega y banderillas con su facilidad y buen sentido de siempre.

Plaza/ Madrid. 51º festejo de temporada. Final del Certamen de novilleros. 8.200 almas. Calor sofocante. Dos horas y veinticinco minutos de función. Pablo Mora, declarado por unanimidad triunfador del Certamen.

Publicado en Hoy.es

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¿La Fiesta en paz? Emocionante y torera fue la novillada en La Florecita

Por Leonardo Páez.

El cuarto y último festejo en la plaza La Florecita, de Naucalpan, estado de México, organizado por la empresa Feria Toro, del matador en retiro Jorge Benavides Cúchares y José Luis Alatorre, se celebró el domingo 10 de junio con la novillada de triunfadores, en la que alternaron Francisco Martínez, de San Miguel de Allende, y Héctor Gutiérrez, de Aguascalientes, que cortaran oreja en el primer festejo; el mexiquense Sebastián Ibelles, triunfador en Los Azulejos, y Roberto Román, también hidrocálido, que se llevó un apéndice en la novillada anterior, para lidiar una señora novillada de San Marcos, con edad, trapío y exigencias de edad con bravura.

Abrió plaza Soñador, con 435 kilos, al que Francisco Martínez recibió a portagayola luego de una espera de rodillas que se hizo eterna. Novillo muy fuerte, bizco del derecho (trayectoria del cuerno más baja que la del otro), cogió a Martínez al intentar el segundo farol. Sin mirarse la ropa, lanceó con calidad a la verónica. Brindó a sus alternantes y a base de colocación, aguante y temple estructuró una faena sobria de tandas por ambos lados, con valor y verdad, a un novillo con transmisión. Tras una estocada casi entera, recibió merecida oreja.
Ilusionado, de 457 kilos, otro ejemplar muy serio, tocado del derecho (una de sus astas ligeramente más baja que la otra), claro en su embestida y con recorrido, correspondió a Héctor Gutiérrez, que empezó con minitandas hasta que la calidad del burel lo animó a prodigarse en series hasta de seis muletazos. Dejó una entera desprendida y cortó oreja.

Esforzado, con 470 kilos y también bizco del derecho, fue para Sebastián Ibelles, que se ajustó en verónicas antes de que el de San Marcos se arrancara de largo y con mucha fuerza al caballo de César Morales, que prendió en lo alto pero no logró contener aquel huracán y fue desmontado. Colocó una segunda vara, en corto. Con valor y afición, este Ibelles acusó la falta de rodaje –tres tardes este año– y realizó una faena entre altibajos. Dio una vuelta y otra con el picador César Morales.

Cerró plaza Empeñoso, con 465 kilos, alto, feo de hechuras y con las peores ideas, que tras dos varas convirtió el ruedo en un herradero.

Pero Tomás Román no especula, se entrega, y fue arrollado en tablas al intentar una larga, luego en un pase y luego en otro, hasta sumar cuatro revolcones con fuertes golpes, y en el ínterin muletazos dramáticos sin pestañear a un astado geniudo que nunca humilló. Román no cortó nada, pero hecho un santocristo escuchó gritos de ¡torero!, al dar una sentida vuelta por su entrega. La empresa designó triunfador del serial a Héctor Gutiérrez y el ingeniero Alberto Narváez, propietario de La Florecita, anunció que el jurado otorgó el premio al mejor puyazo al joven Daniel Morales, el mejor par de banderillas a Fernando García hijo, y el mejor quite a Héctor Gutiérrez por garbosas saltilleras.

Publicado en La Jornada

¡Que si esta viva! Por El Bardo de la Taurina

Siempre ha sido sello recomendar lo sustancial, así que a localizar en la red el programa; Desde el Tendido TV, de fecha del 27 de mayo con el Dr. Leopoldo de la Rosa, Luis Sarmiento, Sebastián Nogueira en baraja de expresión a la que el matador Alfredo Gómez le aporta el ángulo del torero y la cereza la pone la Dra. Florisa Barquera, ellos coinciden que a la Fiesta Brava le queda cuerda, ante eso pues vayamos con la mayoría, aunque pa’ mis adentros pienso que la fiesta va camino a la angostura local y se aleja del espectáculo para las masas, como alguna vez lo fue.

Sebastián Nogueira subraya que los ganaderos están haciendo un esfuerzo pa’ reverdecer la fiesta y que bueno que lo hagan, porque sin fiesta, ¿a quién le venderían su producto?, se soslaya el que hoy los dreamers ya no practican la retroalimentación y no lo hacen porque están entretenidos jugueteando con el móvil, por ello me quedo con algo que dice Luis Sarmiento; Cuando el toreo se lleva en la sangre, se vive para el toro.

El clímax llega en ese programa con la sección, ‘El quite femenino’ donde la Dra. Barquera con nitidez que da pa’ el entendimiento brinda una lección sobre ese momento importantísimo del campo bravo, que se conoce como tienta y el cual era tema velado para los aficionados, en el contexto de la calificación de las becerras y solo decir que pa’ mi menda es ahí donde está el futuro, del futuro, por eso pienso que no sería locuaz decir que en algunos casos la plaza de tientas es aula de repostería, taller de corte o  laboratorio de bravura dependiendo de que dehesa se trate, pues ya sabemos que en algunas se maquila a voluntad de los consumidores, cuyo único requisito pa’ ordenar el producto es ser figura extranjera, y aclarar que no incluyo a los aztecas porque ellos consumen ralito y sin control de calidad.

Y decir que en lo novilleril  esta habiendo mucho en cantidad y poco pa’ retener en la memoria, porque una cosa es vestirse de luces y otra es decir algo y mucho es pensar  que alguno de estos jovencitos ha resultado extraordinario como pa’ que nos acordemos de su nombre pasado mañana y si no que lo digan las entradas que se registren el día que se den los festejos de triunfadores, donde poco menos que agotado el boletaje va a ser un triunfo pa’ la indiferencia.

Ya veremos, porque esto es de contundencia en el ruedo, de alarido en el tendido,  de volandas por Reforma, de ocho columnas… ¡Es que son babys y están soñando!

El moreliano Isaac Fonseca estará en la Feria Taurina de Bayonne, Francia

Por Oscar Tapia.

La internacionalización del joven novillero moreliano Isaac Fonseca va viento en popa, en virtud de que luego de su sonoro triunfo en España, al cortar rabo y orejas al segundo burel de su debut en Europa, acaba de firmar contrato para torear en una novillada acartelada en el marco de la feria taurina de Bayonne, Francia.

Es la primera vez que un novillero michoacano sin picadores brinca el charco y llama la atención de tal manera, porque triunfar como lo hizo el día de su presentación en tierras españolas no había sucedido con anterioridad, toda vez que el pasado 13 de mayo en la Plaza de Toros el Molar, provincia de Madrid, se sobrepuso a la cornada que le propinó “Chingo”, novillo de Flor de Jara, para arrebatarle los tres trofeos.

Y también es un hecho sin precedentes en los anales de la historia el que un torero moreliano firme su segundo contrato en el Viejo Continente para torear en un país diferente al de su debut, toda vez que ha sido tomado en cuenta para alternar el venidero 15 de agosto en la ciudad de la zona vasca francesa.

Isaac Fonseca alternará con los toreros españoles Daniel Barbero (Las Navas del Marqués, Ávila) y Miguel Polope (Escuela Taurina de Valencia), y con el galo Yon Lamothe, ante novillos toros de la ganadería de Alma Serena, quienes han triunfado en cosos de los dos países, de tal suerte que será una prueba muy dura para el michoacano.

Fuente: 90 Grados

¿La Fiesta en Paz? Triunfan en La Florecita la ganadería de El Grullo, Héctor Gutiérrez y el varilarguero Carlos Domínguez

  • Exitosa presentación de un libro ideal para antitaurinos.

Por Leonardo Páez.

De gran taurinismo y torería debe calificarse la primera de las cuatro novilladas anunciadas en la plaza de La Florecita, de Ciudad Satélite.

Abrió plaza Colega, astifino y terciado o discreto de presencia, que de inmediato confirmó lo que todo buen aficionado sabe: el exceso de trapío, cornamenta y kilos no sustituye a la bravura, esa cualidad de algunos toros que se traduce en embestidas prontas y rectas, repetir éstas, pelear en el caballo tras acometer con codicia, no sólo seguir cansinamente la muleta y no buscar el refugio de las querencias. Colega recargó en un puyazo trasero, hirió en la pantorrilla derecha a su matador y primer espada, José María Hermosillo, cuando inició una caleserina, y al banderillero Juan Ramón Saldaña en la ingle derecha, al intentar cuartear.

Rabioso y sin mirarse la cornada, Saldaña volvió a tomar los palos, dejando el par en lo alto. Eso se llama ¡torería! Así de fuerte era la embestida y de certeros los derrotes. Salió Hermosillo con la pantorrilla vendada y mermado de facultades ante un novillo exigente, claro y con recorrido con el que sólo tuvo detalles.

Compadre, también de El Grullo, fue segundo y correspondió a Héctor Gutiérrez. Las emociones aumentaron cuando el novillo se arrancó de largo y con fuerza al caballo de Carlos Domínguez, que cobró un certero puyazo aguantando aquella embestida. ¡Qué escena más verdadera y qué momento más intenso! La suerte de varas ha perdido su gran importancia y posibilidades de torería, precisamente por la disminución de la bravura en las reses, que ahora se prueban por su duración en la muleta, no por su empuje en la puya. Brindó Gutiérrez a su paisano Hermosillo y consiguió una estructurada faena por ambos lados, mandando y ligando la exigente embestida coronada con entera en lo alto, recibiendo merecida oreja y los restos del astado los honores de la vuelta al ruedo.

Con su segundo, de La Paz, Gutiérrez tuvo el gran mérito de hacer lucir a un deslucido. Cobró otra certera estocada y obtuvo otro apéndice. Sé más tú y parécete lo menos posible a los demás, me permití decirle a la salida a tan prometedor novillero.

En Puebla, su rica tradición taurina prosigue entre altibajos con coliseos sin acreditarse, gobiernos panistas sin idea y libros de auténtico lujo, como el mencionado en la columna anterior, Ofensa y defensa de la tauromaquia, publicado por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), y cuyas nuevas, amplias y modernas instalaciones del Complejo Cultural Universitario demandan una difusión cultural en proporción. Su autor es el crítico taurino de La Jornada de Oriente, Horacio Reiba, Alcalino –en la presentación, Aurelio Fernández Fuentes, director del periódico hermano desde su fundación en 1990, informó que Reiba no ha dejado de entregar ni una sola vez sus colaboraciones semanales–, cuyo prestigio convocó a casi un centenar de asistentes.

¿Qué hacer con los antitaurinos?, preguntó alguien. Y el matador Raúl Ponce de León, ahí presente, contestó: hay que pedirles que lean. Ofensa y defensa de la tauromaquia es un compendio de principios, autocrítica y sustentadas reflexiones taurinas que, sin duda, puede ser de mucho provecho para cuantos deseen cuestionar, con bases no con fobias, la fiesta de los toros en general y el espectáculo taurino en particular. Ojalá que la BUAP no caiga en el marasmo distributivo que caracteriza a nuestras universidades.

Publicado en La Jornada

Última novillada de la Feria de San Isidro: Once años sin que un novillero salga a hombros

La Feria de San Isidro sigue avanzando. Este sábado se celebra la última novillada con picadores del ciclo con un cartel compuesto por Marcos, Francisco de Manuel y Alejandro Gardel, con novillos de Fuente Ymbro.

Las claves, curiosidades y récords, a continuación con la ayuda de Datoros.com:

Última novillada de la Feria de San Isidro… y última oportunidad para poner fin a una de las peores rachas históricas de la Feria. Ningún novillero ha salido a hombros en Madrid durante este ciclo desde hace 11 años: Pepe Moral (2007) fue el último en conseguirlo.

Orejas cortadas en novilladas en las últimas 4 temporadas: 2 en 2014, 3 en 2015, 2 en 2016, 1 en 2017 y 1 en 2018. Este año tan sólo Toñete ha tocado pelo.

Francisco de Manuel es uno de los novilleros que ya ha puntuado este año en Madrid. Lo hizo el 5 de mayo cortando una oreja a un novillo de López Gibaja.

Francisco de Manuel tiene una oportunidad histórica para convertirse en el único torero del escalafón en haber salido a hombros de Madrid sin picadores y con los del castoreño. Lo primero lo consiguió en la final del Camino hacia Las Ventas de 2014.

Dos novilleros hacen este sábado su debut en Madrid: Marcos y Alejandro Gardel. Gardel sí toreó como sin picadores en 2014.

Tercer encierro que Fuente Ymbro lidia este año en Madrid tras la novillada del mes de abril y la corrida de la Feria de San Isidro.

Nunca un novillero ni un matador de toros han salido a hombros con esta ganadería en Las Ventas.

Ninguno de los 3 novilleros han salido a hombros en una plaza de 1ª Categoría. Marcos es el que más orejas (2) ha cortado con los del castoreño.

Este sábado se cumplen 51 años de una corrida histórica en Madrid.

Ocurrió en 1967 cuando se vio a los tres toreros salir a hombros: Paco Camino, Diego Puerta y Curro Romero.

Twitter @Twittaurino

Orejas de poco peso para Pablo Mora y Francisco de Manuel en Las Ventas

Novillada mansa y noble de López.

Por Alejandro Martínez.

El canto de un duro le faltó a Francisco de Manuel para abrir la puerta grande de Las Ventas en la tarde de su presentación como novillero con caballos en Madrid. Y, si bien la actuación del jovencísimo torero madrileño fue de lo más meritoria, esos méritos no fueron -ni mucho menos- suficientes como para alcanzar tal logro. Eso sí, si su segundo novillo hubiera caído rápido y De Manuel no hubiera necesitado usar el descabello para acabar definitivamente con él, con total seguridad, el presidente habría atendido la petición de oreja y el novillero se habría marchado a hombros.

Ya había concedido antes el usía dos orejas de ínfimo peso, impensables hace no tantos años en esta plaza. Una de ellas la obtuvo el propio Francisco de Manuel en el tercero, tras una actuación muy voluntariosa en todos los tercios. Tras recibir con estimables verónicas al utrero de López Gibaja, De Manuel cogió los palos y banderilleó con más disposición que acierto. Salvo en el último par, colocado al quiebro, se abrió mucho a la hora de clavar, sin el necesario ajuste y pureza. Brindó al público y comenzó la faena de rodillas, aunque pronto tuvo que levantarse. Seguidamente, llegaron las tandas de derechazos y una, solo una, de naturales. De la obra, un tanto acelerada y llena de desparpajo, sobresalió un magnífico pase de pecho, rematado en la hombrera contraria y ejecutado con gran torería. Mató a la primera, afloraron los pañuelos y el presidente no tuvo más remedio que conceder el trofeo.

Habría sido toda una injusticia no darle la oreja a De Manuel teniendo en cuenta que, poco antes, se la había dado a Pablo Mora por una labor de similar peso. El también madrileño, que como su compañero trenzaba el paseíllo por vez primera en Las Ventas, demostró poseer un buen concepto del toreo y ejecutó un puñado de naturales largos y de buen trazo, pero a su faena le faltó la emoción que da la casta. Una casta y fuerza de las que careció ese segundo, y toda la novillada. Pero el chaval, inteligente, sacó a relucir las infalibles -e insoportables- bernadinas de turno, elevando inmediatamente los ánimos. Eso y una buena estocada le valieron la orejita.

Frente al quinto, un toro, firmó algún redondo templado, aunque -como es costumbre hoy en día- casi siempre citó con el pico y no con la panza de la muleta. ¡Mira qué es difícil ver a un torero actual presentando el engaño plano! También, para no desentonar con la moda, todo su trasteo fue sobre la mano diestra. Al primer intento con la izquierda, el astado se le quedó corto, le pegó un cabezazo y Mora desistió.

Mejor estuvo Francisco de Manuel en el sexto, al que de nuevo saludó con notables verónicas, bajando las manos y ganando terreno. Volvió a banderillear y se metió al público en el bolsillo con un inicio espectacular. De rodillas, citó desde el mismo centro del ruedo y toreó con templanza. La faena, abrochada con remates por bajo muy toreros, tuvo más poso y contó con algunos naturales hondos y desmayados.

Al contrario que sus dos compañeros, Amor Rodríguez pasó de puntillas y solo escuchó unas cuantas palmas -que correspondió saliendo rápidamente a saludar al tercio- tras un trasteo largo carente de emoción ante el noble y descastado primero, que no decía nada. Peor fue lo de su segundo turno, en el que a punto estuvo de escuchar los tres avisos al ser incapaz de matar al manso y huidizo ejemplar de López Gibaja.

LÓPEZ GIBAJA / RODRÍGUEZ, MORA, DE MANUEL

Seis novillos de López Gibaja, desiguales de presentación, mansos, nobles y descastados. El feo y chico segundo, mal presentado; quinto y sexto, más fuertes y serios.

Amor Rodríguez: estocada desprendida (palmas y sale a saludar); dos pinchazos _aviso_ estocada corta delantera y ligeramente desprendida y atravesada _2º aviso_ y dos descabellos (silencio).

Pablo Mora, que se presentaba en Madrid: estocada (oreja); pinchazo y espadazo corto delantero (palmas).

Francisco de Manuel, que se presentaba en Madrid: estocada algo trasera y atravesada (oreja); estocada corta atravesada _aviso_ y dos descabellos (vuelta al ruedo tras petición).

Plaza de toros de Las Ventas. Martes, 1 de mayo. 1ª de la Feria de la Comunidad de Madrid. Menos de un tercio de entrada (7.789 espectadores, según la empresa).

Publicado en El País

Sólo para Villamelones: Diego Sanromán, novillero de dinastía

Por Manuel Naredo.

En el mundo del toro, las dinastías se dan con frecuencia. Desde los grandes toreros de antaño, cuyos descendientes arroparon la misma profesión, hasta los más recientes, cuyos hijos y nietos parecen haber sido vacunados con el mismo virus que los obliga a vestirse de luces.

Y como con los diestros, las dinastías también suelen darse con otros protagonistas de la Fiesta; lo mismo ganaderos, que banderilleros o varilargueros; igual empresarios que médicos y hasta monosabios.

Justo el viernes venidero, en la queretana plaza Santa María, se podrá apreciar un duelo entre dos dinastías toreras. Una, la de los Hermoso de Mendoza, con apenas dos generaciones de rejoneadores, y otra, la de los Silveti, que ya van por la cuarta.

Añádale usted otras muchas y famosas. Los Adame, por ejemplo, tiene un muy buen número de integrantes, y la de los Espinosa ha logrado dar lustre al apellido, y al apodo de Armillita.

Hoy quisiera ocuparme de una muy especial, que por queretana reviste para los afincados en estas tierras un significado adicional. Desde luego, me refiero a la de los Sanromán, que ya también ha dado tres generaciones de toreros, desde Agustín y Ernesto, hasta una nueva promesa novilleril, nieto del primero.

Diego Sanromán, el hijo de Oscar, quien también se distinguiera como matador de toros, e incluso dirigiera la asociación que agrupa a los toreros mexicanos, acaba de triunfar rotundamente en Tlaquepaque, en las inmediaciones de la capital jalisciense, y lo hizo de tan eficaz manera que ha sido incluido en el cartel del próximo domingo en esa misma plaza.

El más pequeño de la dinastía Sanromán se ha preparado de manera intensa en España y está siendo guiado por el matador de toros Alberto Elvira, cuajando triunfos importantes en plazas de la península ibérica y también de nuestro país, donde ha caído con el pie derecho.

No debe tener Diego muchos temores en esto de ser torero, pues creció con el ejemplo de su padre y, seguramente, de las pláticas de su abuelo, además de que, antes de pretender incursionar en los ruedos, fue destacadísimo practicante del motociclismo.

Habrá que seguirle la pista a Diego Sanromán, no sólo porque forma parte de una entrañable dinastía de toreros queretanos, sino además, y sobre todo, porque su participación en el ambiente novilleril ha entusiasmado. Tenemos pues un nuevo torero queretano, con lo que parece un brillante futuro por delante

Publicado en Diario de Querétaro