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Opinión: Taurinear

Por Paco Tijerina.

Rafael Herrerías dijo un día: “¿Quieres saber quién es mas malagradecido que un torero? ¡Otro torero! La frase aplica también a los taurinos.

Aclaremos, los aficionados son eso, aficionados, mientras que por “taurinos” entendemos a las personas que dentro de este ambiente se dedican a “taurinear”, es decir a engañar, robar, esquilmar, transar y aprovecharse de cuanta persona se cruza en su camino, ya por necesidad, por deporte o por pura vocación.

Y es que la verdad, hacer negocios del toro está difícil en nuestro tiempo, pero hay quienes no saben hacer otra cosa que eso, disfrazando su “modus vivendi” de “afición” y cual “Atila” van sembrando destrucción y negras historias a su paso.

Están en todas partes, en cualquier lugar en donde haya toros existen también los taurinos, casi todos simpáticos, cautivadores, de fácil verbo y mejor imaginación para diseñar increíbles formas de sacar ventajas. Muchos de ellos, me consta, no planean las cosas con la intención de joder al prójimo, pero en sus “cuentas alegres” siempre algo falla y terminan encontrando quién pague los platos rotos.

Cualquiera pensaría que los taurinos son personas que viven al día, a salto de mata, pero no siempre es así, porque cuando amarran un negocio en grande, se dan vida de millonarios y la mayor parte de las veces son compartidos con quienes les rodean. “Easy come, easy go”, el dinero que les llega fácil se les va de las manos igual… y vuelta a empezar.

Pero no, peor que los taurinos que hacen sus negocios pensando en “pegarle al gordo” en un solo golpe de suerte, son aquellos que teniendo solvencia y capacidad económica de sobra, hacen sus barbaries por el simple gusto de chingar al prójimo, sintiéndose más inteligentes o poderosos. Esos también abundan y la mayor parte de las veces son como cometas que tienen un fugaz paso por la Fiesta, eso sí ataviados de grandes galas y con una corte de aduladores, llamándose “empresarios”, “ganaderos” o “apoderados” y sintiéndose más conocedores que Cossío, más empresa que Gaona, más ganaderos que don Javier y más apoderados que “El Pipo”… tristemente a lo largo de 40 años he conocido a muchos así, que después de un rato se apagan y se van, por mucho dinero que traigan en las alforjas.

Y es una pena, porque los primeros, los “taurinos pobres” poseen una gran inteligencia que puesta al servicio de la fiesta tendría enormes resultados, mientras que los segundos tienen capacidad económica, pero su ego y afán protagónico los termina sepultando. Lo más simpático de todo es que en muchísimas ocasiones unos y otros forman un tándem muy interesante en el que ambas partes intentan picarse los ojos.

Traigo entre pecho y espalda la historia de un taurino que desde hace rato intenta verme la cara de tarugo en un asunto que, mire cómo son las cosas, primero me pidió le ayudase para resolver, pero del que no termina de cumplir con la parte a la que se comprometió. No es un asunto de pesos y centavos, es un asunto de honor, de palabra, de cumplir pactos, en un enredo en el que me metí por ayudar a los amigos y del que cada vez siento más pena y me provoca mayor mal sabor de boca.

Si vi pasar al Halley, a este cometa también puedo esperar a que se le termine su luz.

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Adiós a la Feria de Sevilla: Miura, y échate a correr…

Por José Ramón Márquez.

Y en el fin, como tantas veces, Miura. Otro domingo de Miura más en Sevilla, otra nueva muesca en el revólver con la forma de una A con asas, junto a aquéllas de cuando bajábamos a ver a los de Lora del Río porque no iban a Madrid, que nos tiramos lo menos diez años seguidos sin verlos en Las Ventas, y cuando venían nos íbamos a El Batán a poner a prueba lo que sabíamos de las capas de los toros, porque allí no había dos iguales, de los sardos a los retintos y de los negros con amplias bragas o jirones a los salineros. Ahora los Miura no suelen sacar aquella variedad de capas, y últimamente vemos muchos cárdenos que, para qué negarlo, nos tienen algo amoscados a los que somos partidarios sin fisuras de esta histórica vacada que el año próximo conmemorará los ciento setenta años de su presentación en Madrid.

Miura es un Tourmalet para un torero. No es otra corrida de toros más. Por ejemplo Ponce sólo tiene una en su haber, Manzanares ninguna, Julián tampoco… para qué seguir. Se ve que con los Miura no debe manar el arte ése y los artistas, entonces, no están por la labor. Algo tendrá esta A cuando les conviene tan poco a los reyes del poderío como a los figurones de época, que ellos pensarán que habiendo Domingo Hernández, ese mármol de Carrara con el que esculpen sus figuras de Lladró vendidas como obras de Praxíteles, para qué se las van a ver con las cuernas astigordas, los tipos agalgados y altos, o los humores cambiantes del ganado que crían don Eduardo y don Antonio Miura en la finca Zahariche. Mejor dejarlos para otros.

Para ser honestos, diremos que en la tarde de hoy, decimocuarto festejo del abono de Sevilla, ha salido un Miura de los de verdad, el primero de la tarde, un castaño llamado Redondito, número 36, y otro que prometía lo suyo pero que no hemos llegado a ver por las prisas presidenciales en echarlo, el quinto, Trianero, número 30. El resto del encierro no ha sido lo que se dice un modelo en cuanto a presentación, siendo el caso más evidente el del segundo, Londrito, número 78, que se llevaba ochenta quilos con el de más peso de la tarde, que resultó ser el sobrero, Limeño, número 84, que sustituyó al Trianero antes reseñado. El encierro no fue sobradísimo de fuerzas, pero se movió bastante. Los toreros que para su honra como matadores de toros pusieron su nombre en los carteles junto al de Miura fueron Manuel Escribano y Pepe Moral.

Ya me hubiera gustado a mí ver a toda la parte alta del escalafón de matadores de toros con el primero de la tarde, ese perfecto ejemplar de Miura, puro trapío, que demandaba caballos sin peto y lidia en los pies. Su lidia comienza cuando arrebata el capote a Escribano de manera limpísima, como un prestidigitador, luego hizo una pelea mansibrava o bravimansa con los del arre, se vino a todo trapo a los cites a banderillas que le propuso su matador y cuando éste comenzó su faena de muleta le arrebató la misma con idéntica facilidad con que le había quitado antes el capote. Escribano planteó un trasteo muy superficial y desde el tendido se aprecia perfectamente cómo el toro se va enterando y va tomando conciencia del papel que le corresponde para acabar siendo el amo del cotarro. Desde el inicio de la faena, con una innecesaria pedresina, hasta la estocada con la que le cazó, la relación entre el toro y el torero fue ganada de manera neta por el de cuatro patas. Acaso para compensar, su segundo, Bigote, número 66, fue el menos miureño de los siete que salieron hoy de los chiqueros; a éste lo volvió a banderillear el matador con muchas ventajas, salvo un último par por los adentros de valor y exposición. Aquí no había que poder al toro tantísimo como en el anterior, pero Escribano se amontonó con el de Zahariche (o acaso el realquilado de Zahariche) y no consiguió poner en movimiento su tauromaquia o lo que sea que pretendiese hacer con el tal Bigote. A Bigote lo había recibido de rodillas frente a la puerta de chiqueros y lo mismo se le ocurrió hacer con Trianero, número 30, otro neto miureño de gran trapío que literalmente le sacó de la Plaza persiguiéndole hasta el burladero. Este parecía acalambrado y doña Anabel Moreno Muela, de quien todo lo ignoramos, acaso pésimamente asesorada por el profesor don Santiago Sánchez Apellaniz decidió poner al hermoso animal de vuelta al chiquero, cosa que hizo el toro con una excelente movilidad de sus cuatro extremidades y sin asomo de cojera o acalambramiento. En su lugar salió Limeño y Escribano volvió de nuevo a ponerse de rodillas frente a la puerta de chiqueros, que esto era un no parar. Vuelve Escribano también a tomar los palos para, de nuevo, dejar dos pares veloces y ventajistas y un espeluznante par al quiebro, citando sentado en el estribo, ejecutado en una perra gorda, como decían nuestros abuelos. El toro embiste con la cara alta y no da la sensación de que Escribano vaya a solucionar eso, a cambio el torero le propone al toro diversos “volver a empezar” hasta que viendo que de esa alcuza no saca más que susto, decide pasaportarlo con media tendida que envía a Limeño a las regiones celestiales.

Pepe Moral lo tuvo en la mano

Cuando salió Pepe Moral se notaba el run-run y que las gentes estaban completamente a su favor. A veces pasa, y hoy era innegable cómo la Plaza entera estaba dispuesta a echar una mano en el triunfo del de Los Palacios. En su primero, el más chico y de menor presencia del conjunto, Moral se puso de rodillas a la puerta de toriles, que menuda tarde de rodillas a la puerta de toriles nos han dado los dos matadores, y luego desarrolló una teoría de muletazos sin acoplamiento y ayunos de mando, de mucho acompañamiento y muy poca ligazón y remate que fue culminada con una estocada de zambullón que resultó desprendida y que puso a las buenas gentes a pedir la oreja, petición desaforada a todas luces, que fue mansamente atendida por doña Anabel Moreno Muela, de quien todo lo desconocemos, acaso pésimamente asesorada por “Finito de Triana”.

Limonero, número 4, es el segundo de Pepe Moral y, acaso la clave de esta corrida para él. Ni que decir tiene que la cosa comenzó con el matador de rodillas frente a la puerta de chiqueros, pero tras ese momento reiterativo y tras cumplir en su encuentro con el del castoreño, se presenta un toro que da la impresión de ofrecer la posibilidad del triunfo. Moral pone en marcha su tauromaquia recibiendo en seguida el apoyo entusiasta del tendido, que no cesa de jalearle su labor. La verdad es que no debería habérsele pasado la ocasión a Pepe Moral, con todo el viento a favor, de haber pisado el acelerador para poner la Plaza como una olla express, porque en esa faena se jugaba el quedar como triunfador de la Feria, pues no es lo mismo lo del Julián con el bobo de “Orgullito” que lo de este con un Miura, pero Pepe Moral no revienta a torear, no levanta de verdad la faena en ningún momento y por eso cuando el toro tarda en caer se enfría un poco el entusiasmo y se lleva una oreja y no las dos a las que debería haber optado si hubiera tenido hambre y ansia de comerse el mundo. Nadie culpe a esa tal doña Anabel, pues la culpa de no tener hoy las dos orejas de Limonero en la nevera del mueble bar del Colón es toda de Pepe Moral.

La apuesta de “a ver qué pasa en el sexto” es harto complicada en una corrida de Miura. Salió Limosnero, número 52, largo y serio y Pepe Moral estaba a un trofeo de la Puerta del Príncipe, pero Limosnero se enteraba mucho de lo que pasaba a su alrededor y en sus acometidas estaba muy presente la promesa del hule. José Chacón dejó dos sobrios y expuestos pares de banderillas para que quede constancia de su clase como excelso peón y cuando llegó el momento de ponerse a torear lo que tenía Pepe Moral era un toro de hace cien años ante el que no planteó unos recursos de poder o simplemente de lidia que le hiciesen ponerse por encima del astado. Lo intentó por los dos pitones a lo moderno y en medio de esa batalla un metepatas de estos que ahora abundan se puso a cantar un fandango o lo que fuese, y fue acabar el cante y empezar a llover a mares, sin que con esto queramos decir que el cante tuviese relación alguna con la lluvia que cayó. La cosa es que entre el agua, el lío de que si canta o no canta y demás nadie echaba cuentas del quinario que estaba pasando Pepe Moral. Falló a espadas en su primera entrada y cazó a Limosnero a la segunda. Le sacaron a hombros, pero él, seguramente, no estará feliz con su resultado.

En resumen, una entretenidísima tarde de toros, porque habiendo toros no hay quien se aburra.

Publicado en Salmonetes ya no nos quedan…

Crónica de Monterrey: Rey Midas

Por Paco Tijerina.

En tarde de clima agradable con algunas ráfagas de viento y ante poco más de media entrada, se lidiaron toros de Arroyo Zarco, bien presentados y de juego variado.

Enrique Ponce: ovación y dos orejas.

Octavio García “El Payo”: oreja y oreja.

Leo Valadez: división tras tres avisos y dos orejas.

Enrique Ponce fue atendido en la enfermería de un golpe propinado por una banderilla en el ojo izquierdo que le provocó un ligero derrame.

Cuando el ejecutante alcanza esos niveles de excelsitud y el término “maestro” empieza a parecer insuficiente, uno tiene que rendirse y aceptar que lo de Enrique Ponce ha dejado ya un plano de magisterio para convertirse en un auténtico “Rey Midas”, que todo lo que toca se convierte en oro.

Porque sin diferenciar si está en España o en México, si es la Feria de Sevilla o Monterrey, el de Chiva se entrega por igual, sin cortapisas, sin restricciones en un ejercicio personal que va más allá de la simple vocación o el cumplimiento de un compromiso, el diestro enfrenta tarde a tarde, toro a toro, un reto personal en el que no hay concesiones de ninguna especie y tiene que mejorarse a cada paso.

Hoy no fue la excepción, tenía que triunfar en Monterrey, se lo debía a su afición, pero sobre todo, se lo debía a él mismo.

Con el primero de su lote dio cátedra al mimarlo y empaparlo en la magia de su muleta, ayudándole a romper a bueno, consintiéndole, extrayendo lo mejor de su enemigo a cada instante, en un largo trasteo por ambas manos en el que con plasticidad y estética tapó las deficiencias del astado, alcanzando pases de gran calidad, sobre todo por la derecha. Al momento de tirarse a matar el estoque alcanzó una banderilla y provocó que el alfanje se desviara, cayendo el torero a la arena, pero después tras un pinchazo cobrar una estoada entera para ser premiado con una ovación en el tercio.

Espoleado por la oreja que consiguió El Payo en el segundo del festejo, Ponce salió decidido a armar un taco y lo logró al exprimir materialmente al toro de Arroyo Zarco que le correspondió en suerte. Vistoso con la capa, estético, puro y sin mácula, lanceó como ordenan los cánones y con la muleta deletreó el toreo por ambas manos con una suavidad inaudita, recreándose en cada pase, paladeando y disfrutando, alternando las tandas con adornos y remates para crear un conjunto de enorme exposición. Mató de media en todo lo alto que hizo doblar al burel y teniendo como fondo el grito consagrador de “¡Torero, torero!” le fueron concedidas las dos orejas, mismas que paseó en una emotiva vuelta al ruedo.

Octavio García “El Payo” tuvo una actuación solvente esta tarde en Monterrey. Viejo conocido de la afición a la que enamoró desde sus inicios novilleriles cuando alcanzó sonados triunfos, el público acudió a verle con interés y el queretano se mantuvo fiel a su concepto del toreo serio y sin alardes innecesarios, dando a sus enemigos la lidia que requerían.

Los dos auriculares conseguidos hoy fueron producto de dos faenas interesantes pero, principalmente, de su eficiente manejo con la toledana con la que, hay que decirlo, tiene un “cañon”.

Con su primero supo sobreponerse a la falta de fuerza y logró interesantes pasajes por ambas manos. Su segundo fue uno de los buenos toros del encierro y por alguna causa “El Payo” insistió en torearlo corto, sin alargar los trazos, recortando el viaje y quedándose cerca entre pase y pase, cuando el astado le pedía distancia; con todo y ello hubo trazos de gran calidad.

Dos orejas, una en cada enemigo, como justo premio a dos trasteos de un torero que cumple con la expectativa y se justifica ante la afición.

Leo Valadez dejó ver que cuando se lo propone es capaz de alcanzar grandes cotas. Normal en esta etapa de su carrera, aún le falta definir y definirse en cuanto a estilos y espejos, ya que cuando no encuentra eco en el tendido tiende a imitar la escuela hidrocálida que busca el aplauso fácil con las zapopinas, sin darse cuenta de que cuando corre la mano de verdad tiene más réditos.

A su primero le enjaretó pases de gran calidad por ambos pitones, pero de pronto y cuando el cónclave empezaba a centrarse, el chaval cambiaba los procedimientos y dejaba el toreo en redondo y por bajo para ejecutar dosantinas, para luego volver a lo básico. El largo trasteo cobró factura y el enemigo se le hizo de hueso, tanto que escuchó los tres avisos, volviendo al callejón en una división de opiniones.

Mención aparte merece el deleznable detalle de la orden dada al puntillero Reyes Pérez por el juez de callejón, Pepe Lavín, de apuntillar al astado desde el callejón en una grotesca escena que fue reprobada por el público y el biombo, al percatarse del error, les lanzó un bocinazo para que dejaran de intentarlo, con tan buena suerte que el morito se echó para, ahora sí, apuntillarle con el respeto y dignidad que debe tratarse a un toro de lidia.

Si la orden es que un toro vuelva al corral así debe suceder, máxime que se encontraba justo frente a la puerta de toriles. El público no tiene culpa de que no se cuenta con una parada de mansos y no tiene por qué ver el patético espectáculo de ver a un hombre balancearse sobre su abdomen en la barrera para tratar de apuntillar a un toro… ni el público, ni la plaza, ni el toro, merecían ese trato indigno, pero como en Monterrey nunca pasa nada, el asunto quedó en eso: en nada.

Volviendo a Valadez, con el sexto la historia cambió y aunque de inicio apostó al toreo efectista postrándose de hinojos para ligar en redondo los muletazos, la acometividad y transmisión de otro buen pupilo de Arroyo Zarco le permitieron construir una faena que fue a más y que fue coronada con un estoconazo hasta las cintas que provocó que el respetable exigiese la concesión de trofeos, misma que el palco atendió al otorgar dos auriculares con los que dio la vuelta al redondel.

Al final los tres toreros salieron a hombros de los aficionados.

Publicado en Burladerodos

¿La Fiesta en Paz? La ilusión de la bravura llegó a Sevilla y la monotonía predecible sustituyó al azar

Por Leonardo Páez.

Siempre que el triunfalismo de los taurinos oportunistas, críticos convenencieros, villamelones complacientes y villamilenials aturdidos se encarama al carro del optimismo de emergencia, cuando se torea mejor que nunca pero con menos personalidad y casi nula tauridad, recurro a esta anécdota inolvidable, aleccionadora y aplastante.

Insistí en llevar a un amigo y a su hija de 10 u 11 años a una corrida de toros. Todavía no estaba de moda el animalismo ni se equiparaba la protección animal con los derechos humanos y Washington aún no decretaba a sus súbditos lo que debía ser política, económica y culturalmente correcto. Fue un festejo como la mayoría desde hace años: de trámite, es decir, con escasa emoción y abundantes orejas. Al salir le pregunté a la niña: ¿Te gustó la corrida? No, contestó segura. ¿Por qué?, inquirí. Porque nada más le sale sangre al toro, respondió convencida.

La pequeña no habló de crueldad ni de conmiseración por las reses y mucho menos de arte. Desde su fresca percepción se fijó en la inequidad y en la falta de equilibrio entre toro y torero. No le impresionaron las suertes ni las orejas concedidas, sino la ausencia de igualdad entre inteligencia y violencia, entre entendimiento y temperamento, de manera que si sólo al toro le salía sangre, la ventaja, la comodidad o la superioridad del torero era evidente.

¿Pero de qué superioridad hablamos? ¿Racional, técnica, emocional, expresiva? Si tauromaquia es el arte de lidiar toros, ¿cómo debe ser un toro para que enfrentarlo sea arte y no repetición mecánica de tres o cuatro suertes? Y la bravura, ¿qué es? ¿Presencia sin esencia? ¿Ir al caballo o pelear y crecerse al castigo? ¿Repetitividad y duración en la faena? ¿Bondad o codicia al meter la cabeza? ¿Rogar o aguantar y templar las embestidas? ¿Capacidad de herir o incluso de matar al torero que no someta esa bravura?

Estas y otras preguntas me hice mientras veía en transmisión directa la faena de El Juli, el lunes 16, en la Plaza de la Maestranza durante la actual feria de abril en Sevilla, al toro Orgullito, con 528 kilos, de la ganadería salmantina de Garcigrande, otro hierro con juampedros y, por ende, favorita de los ases. Ven, que la figura es comodona y todavía le indultan, comentó alguien, parafraseando el dicho “Ves que la changa es volada y todavía la columpias”.

Y sí, en la cima del toreo posmoderno hace casi dos décadas, Julián López es uno de los principales responsables de los derroteros tomados por el negocio taurino. No que inventara las ventajas, sino que las lleva a su máximo nivel en todo el orbe y en México más: él y otros cuatro o cinco diestros convertidos en toreros-marca, con considerable regularidad en sus actuaciones ante toros excesivamente boyantes, propicios para un lucimiento predecible y monótono, nunca para el encuentro sacrificial entre dos individuos con nombre y apellido, que honra deidades, estremece miles de almas o… cercena cabezas.

Frases como “Faena de perfección… Belleza inaudita… Toreo magistral… Esplendor de la fiesta… y otras confirman que: las apoteosis, “haigan sido como haigan sido”, le urgen a la fiesta, aunque sean con figuras; ante toros de la ilusión tandas de tres muletazos y el de pecho; la bravura no se prueba en varas, sino en repetición de derechazos y naturales; la tauromaquia consiste en torear bonito a toros obedientes, y Sevilla, con tamaña trayectoria taurina, también da la espalda a la bravura exigente, al pundonor y a lo imprevisible.

Publicado en La Jornada

Foto: Aplausos.com

@Taurinisimos 157 – Semana Mayor @ Sevilla, Madrid y Tlaxcala. Recuerdo de Paco Ojeda, 1988.

Ojeda en la línea de fuego, quieto y al frente, cita para el de pecho a “Dédalo” de Juan Pedro Domecq. La faena en su 30 Aniversario en este episodio de @Taurinisimos. FOTO: Arjona.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 6 de Abril de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Feria de Abril, Domingo de Resurrección en Sevilla y Madrid. Triunfos de Roca Rey y Puerta Grande de Álvaro Lorenzo en Las Ventas.

Retrospectiva: Faena de Paco Ojeda a “Dédalo” de Juan Pedro Domecq 30 años después, 15 de Abril de 1988.

Toros en Tlaxcala, Sábado de Gloria: 6 Felipe González, 6 para Miguel Villanueva, Raul Ponce de León y Rafaeillo, a hombros.

Indulto de Héctor Gutiérrez a “Izquierda de Oro” de D’Guadiana en la Plaza México.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 13 de Abril de 2018 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

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@Taurinisimos 156 – PREVIO: Polémica Carteles Feria de San Marcos Aguascalientes, 2018.

La Feria de San Marcos y sus 190 años se festejan taurinamente y sus carteles se analizan en @Taurinisimos.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 30 de Marzo de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Análisis Feria Nacional de San Marcos, Aguascalientes 2018.

Carteles de Feria.

Enlace con Sergio Martín del Campo, crítico taurino hidrocálido.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 6 de Abril de 2018 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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@Taurinisimos 155 – Novilleros: Héctor Gutiérrez @ Aguascalientes y Ricardo De Santiago @ La México.

La media verónica abre y marca el camino a “Buen Gusto” de San Martín al que bordó Héctor Gutiérrez. La faena, hoy aquí en @Taurinisimos.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del lunes 26 de Marzo de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Novilladas en México y Aguascalientes.

Análisis Novillada Plaza México, 6 San Constantino, 6 para José María Hermosillo, José Miguel Arellano y Ricardo De Santiago, discutida oreja.

Faena de Héctor Gutierrez en la Plaza de Toros San Marcos a “Buen Gusto” de San Martín, enlace con Sergio Martín del Campo, crítico taurino hidrocálido.

Corrida de Primavera en Irapuato, oreja para Jerónimo con Begoña.

Toros de Victorino Martín en Madrid, Domingo de Ramos: faena y oreja para Jiménez Fortes.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 30 de Marzo de 2018 a las 9 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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CARTELES: Aguascalientes, Feria de San Marcos 2018 – Ferrera debuta, Ponce vuelve… con Teófilo y Bernaldo.

El homenaje a Miguel Espinosa “Armillita” enmarca una desigual Feria de Aguascalientes.

Saltan los carteles que completan la primavera mexicana: Texcoco, Aguascalientes y Puebla ya tienen carteles y, previo a analizarlos, los listamos para el visto bueno más importante, el de la Afición.

Por: De SOL Y SOMBRA. Aguascalientes.

Los carteles de la Feria Nacional de San Marcos están ya en pleno con dieciséis festejos taurinos, incluyendo una novillada, el concurso de recortadores, un torerísimo festival del recuerdo y trece corridas de toros en las que destaca el regreso de Enrique Ponce, trece años después, la presentación de Ferrera… no obstante pocas novedades, para variar, aparecen en los encierros.

Las combinaciones son las siguientes:

  1. Sábado 14 de Abril, Novillada de Triunfadores: 6 La Antigua, 6 para tres novilleros triunfadores por designar.
  2. Domingo 15 de Abril, Primera Corrida de Feria: 6 San Isidro, 6 para Jerónimo, Fabián Barba y José Garrido.
  3. Viernes 20 de abril. Toros de Xajay para Paco Ureña, Arturo Saldívar y Leo Valadez.
  4. Sábado 21 de abril. Dos toros de La Estancia para rejones para Pablo Hermoso de Mendoza y cuatro de Jaral de Peñas para Sebastián Castella y Joselito Adame.
  5. Domingo 22. Toros de Begoña para Antonio Ferrera, Sergio Flores y Andrés Roca Rey.
  6. Martes 24 de abril. Plaza “San Marcos”. Concurso de recortadores.
  7. Miércoles 25 de abril. Toros de Teófilo Gómez para Enrique Ponce, Ginés Marín y Luis David Adame.
  8. Jueves 26. Concurso de ganaderías “Orgullo San Marcos”. Toros de Rosas Viejas, Medina Ibarra, Puerta Grande, Cortina Pizarro, Felipe Castorena y Santa Inés para Israel Téllez, Mario Aguilar, Diego Sánchez, Nicolás Gutiérrez, Diego Emilio y Javier Castro, que tomará la alternativa.
  9. Viernes 27 de abril. Toros de La Joya para Arturo Macías, Sergio Flores y Andrés Roca Rey.
  10. Sábado 28 de abril. Toros de San Miguel de Mimiahuápam para Julián López “El Juli”, Juan Pablo Sánchez y Fermín Espinosa “Armillita”.
  11. Domingo 29 de abril. Toros de Bernaldo de Quirós para Enrique Ponce, Octavio García “El Payo” y Diego Silveti.
  12. Lunes 30 de abril. Plaza “San Marcos”. 20:00 horas. Festival. Novillos de distintas ganaderías para José Ortega Cano, Fermín Espinosa “Armillita”, Guillermo Capetillo, Juan Antonio Ruiz “Espartaco”, Pepe Luis Vázquez y Eulalio López “Zotoluco”.
  13. Martes 1 de mayo. Toros de diversas ganaderías para Julián López “El Juli” y Joselito Adame, mano a mano.
  14. Jueves 3 de mayo. Toros de José María Arturo Huerta para Fermín Rivera, Román y Michelito Lagravere.
  15. Sábado 5 de mayo. Toros de Santa María de Xalpa para Juan José Padilla, Alfredo Ríos “El Conde” y Uriel Moreno “El Zapata”.
  16. Domingo 6 de mayo. Cuatro toros de La Punta y cuatro de Los Cues para López Chaves, Pedro Gutiérrez “El Capea”, Gerardo Adame y José María Pastor, que tomará la alternativa.

Los boletos estarán disponibles en las taquillas de la Plaza y en el sistema ticketmaster.

Twitter: @Twittaurino.