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Lunes de @Taurinisimos 131 – Carteles La México, Temporada Grande 2017-2018. Con Julio Téllez y Leonardo Páez (@fiespaz)

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del lunes 23 de Octubre de 2017. Conduce Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Hoy con Julio Téllez y Leonardo Páez @FiesPaz.

Análisis Temporada Grande, 2017-2018. Presentación de Carteles y Derecho de Apartado.

Recuerdo José Rodríguez “Joselillo” LXX Aniversario luctuoso.

Alejandro Talavante y Roca Rey en Zaragoza.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 27 de Octubre de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

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PLAZA MÉXICO: Temporada Grande 2017-2018 – CARTELES – La Temporada del Atraso.

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Javier Sordo presenta la Temporada Grande. FOTO: Plaza México.

Tener un pie fuera de la Ley es estar fuera de ella, totalmente. Palacio de las otrora hazañas taurinas, el lienzo de la historia queda incompleto al quedarse la Plaza México en la superficie y únicamente con la camarilla que conjunta unos carteles tan desiguales como descafeinados dejando, para variar, al toro en último sitio con muy pocas y relativas variantes en los mismos. El inexplicable retraso vuelve a mostrar no solo la novatez y el leso taurinismo de la presente administración sino, además, su muy limitada concepción taurina pasando a ser protectorado nacional y no la mayor vitrina taurina de América. Decadencia crónica soportada por el porrismo rastrero e interesado que, como cada año, aquí analizamos.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Especial.

Se nos pregunta, si este año ese es el anuncio, dónde quedó lo demás…

Claro, refiere la Afición a lo que falta: las novilladas previas, como dice la Ley, esa empolvada pero vigente Ley de Espectáculos y que muestra además las olvidadas formas taurinas. El mismo chocante ordenamiento que indica que “la venta de derechos de apartado… Únicamente se permitirá… si el titular demuestra haber cumplido con los requisitos que lo obligan a iniciar la temporada en el mes de octubre o a más tardar el segundo domingo de noviembre con un mínimo de doce corridas ininterrumpidas. Previamente al inicio de la temporada se deberán dar por lo menos doce novilladas…”  

Esto es el Artículo 43, fracción primera.

Con esto, está dicho todo.

¿Con qué saldrá este año la Autoridad? Ahora, ¿Cuál es, de nuevo, la razón para no llegar a tiempo? ¿Por qué desperdiciar tres domingos claves? El último de octubre y los dos primeros de noviembre, tiempo de televisión incluido.

Pero más grave aun, dónde están las ganas y los deseos de forjar una historia más allá de la convencional. No caigamos en la trampa de la Corrida Guadalupana, sobre la cual privó el mutismo en la presentación, la corrida sin toros a la que con mucho tino hace alusión Bardo de la Taurina, si esa es la salida, es un camino suficientemente falto de torería, corto de visión y nada novedoso.

¿Dónde está la apuesta de los toreros?

¿Dónde, la riqueza material y de imaginación de la Empresa?

Y falta saber dónde está el resto de los toreros y, claro, de nuevo, año con año es la misma letanía, lo que ocurrió con el toro. Donde esté estará la Fiesta. Ciertamente en La México muchas cosas y formas están más que olvidadas, perdidas, primeramente, la legal y la taurina y, principalmente, aquella que por mucho tiempo hizo de la Temporada Grande la gran vitrina taurina en América: la variedad y la apuesta.

Ese prestigio, ganado a pulso, hoy se reduce al dudoso que trae consigo la mitad del Consorcio que conforma la burocrática empresa. Espectáculos Taurinos de México hace uso del manual ganadero de siempre y de su monopolio toreril, falto de figuras, ideas frescas y plagado de proteccionismo, casi clientelar, que olvida el mérito taurino y exagera la posición de una supuesta figura, vapuleada taurinamente el año pasado.

Pero primero lo primero.

De nuevo, La México comete el pecado de anunciar minúsculamente al toro en unos carteles cuya forma, poco taurina, se limita a la simpleza de colocar fotos sin que la anunciadora pieza taurina se revista de arte.

Desde ahí, no hay distinción ni importancia en el anuncio del toro, esperamos que, aun con tan poco nivel de relevancia, no salga de ese mismo tamaño, que sea cierto esa intención que nos reportan desde Guadalajara que indica que la Empresa tiene la idea de nivelar el trapío de ambas plazas.

Cosa que se agradecería en tanto el trapío de ambas plazas sea el mismo.

Sin embargo, poco que esperar de Teófilo Gómez celebrando sus treinta años de tormentosa y bipolar relación con La México. De Julio Delgado que, por gracia de la tacañería taurina, regresa y de las relegadas, Rancho Seco y San Marcos. Y no podemos obviar, por más que pese o punce, la inexplicable ausencia de Piedras Negras, cuya presencia después del triunfo de Marzo era obligada.

Por qué, nos preguntamos, las dejan en la sombra.

Solo la anfitriona Xajay y el encaste Barroso pueden, de nuevo, sacar la cara, considerando todos los encierros que, pudiendo venir, quedan fuera.

La pregunta es sobre Jaral de Peñas, sobre Torreón de Cañas a la que tristemente ni siquiera hay oportunidad de verla completa, sino en el inicio del final del año. Qué habría sido, volvemos a cuestionar, si esta ganadería habría podido mostrar todo el color de la divisa, por todo lo alto y con seis, u ocho con los sobreros y, principalmente, enfrentada por un primer espada de mayor veteranía, como Antonio Ferrera.

Y de ahí que objetemos la corrida de rejones.

Porque al llegar tarde la Temporada, ese cartel se queda incompleto al no hacer que Cartagena toree por lo menos con Gamero y con mucha más gente en la Plaza, deja incompleta una corrida de a pie y, claro, a la afición estrellada con unos encierros que, salvo el Jaral de Peñas, dicen poco y no volteemos a los anunciados en el Elenco porque la cosa empeora, como todo lo que se hace a las carreras. De ahí que La México reduzca su idea taurina a cubrir, forzadamente, un expediente llamado, José Adame.

Un eje de Temporada ya muy transitado. A lo mejor, saturado.

En un año, de Diciembre 12 de 2016 a la misma fecha pero de este año, habrá matado un total de diecisiete toros, once del año pasado y seis este. Y sin ser la atracción en taquilla ni la diferencia taurina que apasione pero está puesto porque el corporativismo y la mezquinocracia taurina encuentra en Adame bajo costo y una fácil solución.

Y claro, con todo el equipaje que le acompaña.

Esto surge pues ningún otro torero mexicano confronta y replica ni busca en tan necesario choque la chispa de la pasión. Solo mantienen la posición unifilar, distancia por tiempos, sin disputa real del trono, si aun existe, del toreo mexicano. Ahí de que Sergio Flores, que renunció a confrontarse aun luego del baño a Adame en Febrero, por tal medida, quede al lado de Castella y Ginés con la de Xajay, dejando, raramente a José Adame con “Juli” y, de premio, con Enrique Ponce con la resucitada Julio Delgado y, la discutida, Teófilo.

Un cartel que el ganado puede echar a perder, tristemente.

Como puede ser casi toda la Temporada.

Siendo Sergio Flores un factor de cambio tiene en la mano apretar al alternar con Ginés Marín y su enorme racha, si físicamente lo de San Luis no hizo mella. Debe y tiene que ser el encargado de cambiar de régimen y apuntarse, sin más ayuda que su capote y muleta, al auténtico mando. Lo mismo que “El Payo” en la Temporada de su ahora o nunca, donde debe buscar la guerra si quiere, en verdad, la paz

Porque hoy solo manda el Corporativo, La México ya no es contrapeso.

Solo así entendemos que sea el proteccionismo el que hizo la tarea y relegue a Rivera y Sánchez, a cambio de Luis David, sin fuerza tras Madrid y a Leo Valadez, sin el cartel necesario, gracias a la pésima decisión de no traerlo a La México de novillero. Por mera calidad, Rivera y Sánchez, revestirían esos carteles con mayor categoría. Principalmente, el cartel que encabeza, por primera vez en mucho tiempo en Noviembre, Hermoso de Mendoza, que traerá gente, misma que no verá a Fermín Rivera o Juan Pablo Sánchez.

No, cuando Casa Matriz dicta, no hay interés que se oponga.

Triste el caso de Juan Pablo, abandonado hoy por el Corporativo.

Peor el de Fermín, ni por ser apoderado por la propia Empresa quedó mejor colocado.

Y llegamos al colmo de colmos, ni Roca Rey ni Talavante figuran, imperdonable decisión. La confirmación de Valadez, con Talavante de padrino y Roca Rey de testigo, habría sido un cartel por demás clave. Si ya se torció la Ley…

Quizá el presupuesto no dio para más.

Ni tampoco la imaginación para amarrar el Aniversario de Plata de Enrique Ponce, ya no digamos con una gesta que solo genera gestos en los taurinos, sino con la mera importancia que la efemérides reviste y no con, otro, rejoneador por delante o a “Juli” por segunda vez en el año con Teófilo, que parece ser la única fórmula del madrileño.

Como inexplicablemente también La México deja pasar a otro Adame, Gerardo, después de su muy desafortunado paso por la Temporada primaveral e ignore al triunfador de ese ciclo, Juan Luis Silis, ya triunfador en su confirmación con la propia Rancho Seco, tan cercana ya a su centenario para ya no ahondar tanto en las ausencias, en estos tiempos taurinamente perdidos, de los toreros con sello auténtico.

Ni Jerónimo ni José Mauricio cuentan.

Solo cuenta la camarilla, el grupo menor que enfrenta una responsabilidad mayúscula.

De nuevo, mencionamos, las formas son fondo.

La apuesta por una afición nueva, no puede ignorar los elementales principios de la afición taurina, esa que no se logra con bares, pachanga acabando cada corrida y hacer de los toros un espectáculo que no mira más a su base popular. Al contrario, la maravilla de los toros está en la sencillez de lo real y en el drama eterno que logra el encuentro entre toro y torero, lo simple, lo fundamental siempre impacta, el artificio se quema, dura poco y reduce la semilla a cenizas.

Hoy tristemente poco contado porque aparece poco y los que lo cuentan saben aun menos.

Solo queda desear suerte, tan necesaria, siempre, a pesar de todo, en los toros.

Quedan aquí los carteles para el mejor juicio, el de la Afición.

Twitter: @CaballoNegroII. 

NOTA de De SOL Y SOMBRA:

Convocamos a la Afición, tal como amablemente hicieron en el anuncio del Elenco el año pasado a hacer notar su voz y opinión contestando el correo para los suscriptores o dejando comentario debajo de esta entrada.

Agradecemos su atención.

Atte.

De SOL Y SOMBRA.

 

PLAZA MÉXICO – Carteles: Temporada Grande 2018-2017, Derecho de Apartado.

Todos los festejos comienzan a las 4:30 pm en la Monumental Plaza de Toros México.

I. Domingo, 19 de Noviembre de 2017. Primera de Derecho de Apartado. 6 Toros, 6 de Teófilo Gómez para “El Juli” y Joselito Adame, en mano a mano.

II. Domingo, 26 de Noviembre de 2017. Segunda de Derecho de Apartado. 8 Toros, 2 para Rejones por designar para Hermoso de Mendoza y 6 de Jaral de Peñas, 6 para Cayetano, Arturo Saldívar y Leo Valadez, que confirma alternativa.

III. Domingo, 3 de Diciembre de 2017. Tercera de Derecho de Apartado. 7 Toros, 1 para Rejones de El Vergel para Jorge Hernández Gárate y 6, 3 de Teófilo Gómez y 3 de Julio Delgado para Enrique Ponce, Joselito Adame y Octavio García “El Payo”.

IV. Domingo, 10 de Diciembre de 2017. Cuarta de Derecho de Apartado. 8 Toros, 8 de Xajay para Sebastián Castella, Sergio Flores, Ginés Marín y Luis David Adame.

V. Martes, 12 de Diciembre de 2017. Extraordinaria Corrida Guadalupana. 8 Toros por designar, 1 para Rejones para Hermoso de Mendoza y 7 por designar para José Tomás, Julián López “El Juli”, José María Manzanares, Joselito Adame, Octavio García “El Payo”, Sergio Flores y Luis David Adame.

VI. Domingo, 17 de Diciembre de 2017. Quinta de Derecho de Apartado. 6 Toros, 2 para Rejones de Rancho Seco para Andy Cartagena y 4 de Torreón de Cañas, para Fermín Rivera y Juan Pablo Sánchez.

VI. Lunes, 25 de Diciembre de 2017. Sexta de Derecho de Apartado. 6 Toros, 6 de Rancho Seco para Fabián Barba, Antonio Romero y Gerardo Adame.

VII. Domingo, 1 de Enero de 2018. Séptima de Derecho de Apartado. 6 Toros para rejones de San Marcos, 6 para Emiliano Gamero, Luis Pimentel y Sebastián Torre acompañados de los Forcados Mazatlecos y los Forcados Portugueses de Alcochete.

Consulte la lista de precios para la presente temporada: Precios Boletos Temporada Grande 2017-2018

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Programa de la Plaza México. Corto, incompleto y a destiempo, Derecho de Apartado 2017-2018. 

RADAR TAURINO: La Mezquindad Tomasista – Una Posible y Plateada Respuesta de Enrique Ponce.

El tiempo de Enrique Ponce se mantiene 25 años después de su confirmación de alternativa en la Plaza México. Foto: suertematador.com

Algo sabemos en México sobre desastres, no pocas veces nos ha tocado lidiar con tales marrajos, varias en la capital mexicana. Por eso sabemos que todo ayuda y que no se puede restar o, peor aun, agarrar la situación como rehén, como hacen los peores políticos mexicanos. Por ello ante el ya casi consumado codazo tomasista, Enrique Ponce puede aplicar el necesario “No corro. No grito. No empujo.” que debe siempre prevalecer en estos casos y, por su cuenta, a puño cerrado, realizar un movimiento cantado que haría valer su historia, jerarquía y taurinamente dejaría las cosas en claro, justo en el Aniversario XXV de su confirmación de alternativa en la plaza de su mayor leyenda, la Monumental México.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA.

Si el rumor es la antesala de la noticia, esto es un hecho consumado.

Lo hemos puesto en De SOL Y SOMBRA desde la crónica del fallido 31-E, los viernes de Taurinísimo y lo mencionábamos desde hace meses en los círculos taurinos: José Tomás torearía en La México porque José Tomás siempre vuelve.

Más si la espina quedó muy honda, más porque respira por la herida y, aun tras el petardo, el gancho taquillero, con sus debidas y anti televisivas martingalas, es una tentación irresistible para la Empresa. Menos mal, porque en la vida siempre hay que dar la cara.

Aunque sea para que nos la partan.

Se buscó antes del sismo, con mayor razón ahora tras lo tristemente ocurrido.

Sin embargo, la mezquinocracia taurina tan proclive en las grandes citas y mayormente en México es, por necesidad, contraria al mérito o al peso de la historia taurina y no es capaz, ni aun con todo los medios para hacerlo, de pugnar y hacer realidad lo tendría que proceder: la confrontación entre Enrique Ponce y José Tomás, así tal cual, mano a mano, en La México, con sismo o sin este.

Y sí, se podría. No alcanza ni el dinero ni la voluntad político-diplomática.

Pesa la mezquindad.

Porque en México, primero en tiempo no es primero en derecho, ni la historia, ni los triunfos ni petardos recientes se valoran, la Empresa navega sobre las aguas de un mar de porristas alineados y no hay mayor taurinísimo para hacer y dictar la historia. En 1985 la Casa Domecq se quitó de polémicas taurinas y trajo a cinco figuras retiradas y otra, semi retirada en festival.

Aquello funcionó.

Hoy el “festival” versión 2017 es otra martingala, una más, de José Tomás: los ocho toreros, sin tele, claro, ni modo de transmitir en directo otro petardo y en 12 de diciembre y, sobre todo, la elusión de la cita histórica.

Pero ya habrá tiempo de diseccionar ese lado de la ecuación.

Hoy lo grande es la enorme oportunidad que este tinglado le deja servida y en bandeja de Taxco a Enrique Ponce para festejar su Aniversario de Plata de confirmación mexicana.

Sin martingalas ni poses estudiadas, con tele y con los únicos misterios que le debe rodear a toda figura del toreo, si lo es, y que son la estela de su propio arte y el desdén de su poderío, puede el valenciano quitarse detractores de tópico, tornar hacia él todas las miradas y forjar una gesta para la memoria si elige para una ocasión de plata otros tantos toros, igualmente, de plata.

Por veinticinco años, casi ininterrumpidos Enrique Ponce ha marcado las páginas más gloriosas en la Plaza México que torero extranjero haya escrito y es posible, a la puerta podría estar, que corone y reafirme el trono si elige la corrida clave, el encierro que luce como imposible de cerrar, casi imposible de triunfar y no es otro más que el de Piedras Negras y sus 147 años de historia.

El único encaste que nunca ha enfrentado el torero de Valencia.

Una noche de coloquio Rafael Herrerías dijo claramente que aquello era un sueño y como sueño se tenía que quedar. Fue en el taurinísimo y desaparecido “Tío Luis” de la Condesa. Pero hoy a los aficionados tan carentes de ilusiones taurinas, tan vilipendiados por el oficialismo, tan decepcionados por la mezquindad y la falta de personalidad en el taurinísimo podrían encontrar una última carta.

Quizá ganadora.

Que no se deseche ni se descarte que los toros son el teatro de lo real y de lo inesperado.

Porque de aburrirnos con bernaldos, marrones, teófilos… o algo de fierro viejo que vendan… mil veces Piedras Negras.

Solo falta que la muleta a la que, en los últimos años, siempre que se le descarta responde con un nuevo milagro taurino, en la Plaza México y en ocasión fundida de plata realice un milagro más, el más deslumbrante quizá, veinticinco años después.

La historia, ¿Se escribirá?

Solo sabemos que no falta mucho para saberlo.

Twitter: @CaballoNegroII.

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José Tomás devuelve la oreja en La México en su última aparición.

Lunes de @Taurinisimos 125 – Aste Nagusia, Bilbao 2017. Adiós a Dámaso. Manolete, 70 Aniversario.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del lunes 28 de Agosto de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Novilleril 2017. Novillada Inaugural: 6 Las Huertas, 6 para Ricardo De Santiago, Isaac Fonseca y Héctor Gutiérrez.

Recuerdo de Manolete en el LVII Aniversario Luctuoso.
Testimonio de Francisco Cano “Canito”, fotógrafo taurino.

Análisis sobre la Semana Grande de Bilbao, Aste Nagusia 2017.
Puerta Grande de Enrique Ponce.

Faenas de Curro Díaz, Antonio Ferrera, Juan del Álamo, Joselito Adame, Diego Urdiales, Roca Rey, Román. Encierros de Miura, Victorino, Victoriano del Río, Alcurrucén, entre otros.

Recuerdo de José Cubero “Yiyo” en su XXXII Aniversario Luctuso. Musical “Mi Amigo El Yiyo”

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 1 de Septiembre de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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@Taurinisimos 116 – Madrid, Mejores Faenas. Fandiño en Mont de Marsan. Adiós Gregorio Sánchez.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 23 de Junio de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina.

Resumen, Mejores Faenas, Madrid 2017.

Gines Marín, Enrique Ponce, Alejandro Talavante, Juan del Álamo y Sebastián Castella. Ganaderías Alcurrucén, Victoriano Del Río, Conde de Mayalde y Jandilla.

Recuerdo de Gregorio Sánchez, fallecido esta semana.

Iván Fandiño en Mont de Marsan en 2014, corrida de La Quinta.

Recuerdo infancia de Iván Fandiño (EITB).

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 30 de Junio de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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Una auténtica figura (y Ponce lo es) hubiera renunciado a la puerta grande

Enrique Ponce sale a hombros entre la algarabía de los aficionados. Plaza1.
Por Antonio Lorca.

Sigue coleando la salida a hombros de Enrique Ponce por la puerta grande de la plaza de Las Ventas el pasado 2 de junio tras cortar dos orejas a los toros de Garcigrande. Y no es para menos, pues ese honor se considera el máximo galardón que puede alcanzar un torero, es una inyección de prestigio profesional y económico y la consideración o consolidación del estatus de figura del toreo.

No es cualquier cosa cruzar el dintel de esa entrada desde la que se atisba la calle Alcalá a una altura solo reservada a los héroes artistas, a aquellos privilegiados que una tarde se sienten inspirados, sacan de lo más hondo el misterio con el que nacieron, y emocionan, arrebatan, conmueven e irradian felicidad a miles de personas que hacen realidad un sueño y son testigos de una obra mágica y deslumbrante para la vista y los recuerdos.

Con dos pinchazos no se puede salir a hombros con la conciencia tranquila.

Salir por la puerta grande de Las Ventas es entrar en la historia; cruzarla a hombros y sufrir la paliza de aficionados extasiados, curiosos sorprendidos y ladrones de reliquias de un traje que quedará hecho trizas y será guardado como una joya de familia por su dueño, es cumplir la ilusión de una vida; es vivir una experiencia única, y algo sobrenatural para quien se siente torero en el alma, y para quienes tienen la fortuna de asistir a un espectáculo irrepetible.

Por todo ello, —casi nada—, el cerrojo de la puerta grande de Madrid solo se debe abrir en ocasiones muy especiales; cuando un torero, un toro, una afición, un presidente y el cielo y la tierra se funden en una amalgama de sentimientos y brotan por generación espontánea destellos de la magia inexplicable que solo puede destilar la fiesta de los toros.

La puerta grande solo se debe abrir cuando un torero protagoniza una faena cumbre, una obra rematada de principio a fin, desde los capotazos de recibo hasta la estocada final. Solo así, y nunca de otra manera, se justifica un premio tan extraordinario.

Se esté de acuerdo o no, guste o no guste, eso no sucedió la tarde del 2 de junio.

No merece ya, a estas alturas, volver a las consideraciones repetidas sobre el magisterio indiscutible de Enrique Ponce y su posición de privilegio en la historia del toreo. Lo que se debe discutir, en todo caso, es si su salida a hombros respondió o no a una actuación fuera de lo común.

En primer lugar, llamó la atención la devoción y arrebato poncista que se vivió aquella tarde en Las Ventas. Parecía que jugaba en casa, que toreaba en Valencia o que miles de paisanos admiradores se habían trasladado a la capital para dar un premio a su ídolo por tan larga y exitosa carrera taurina. Ponce es, además, un hombre educado, amable y generoso con todos, pero nada de ello justificaba ese afecto desbordante de la plaza entera hacia la presencia del torero.

Ponce perdió una oportunidad preciosa para engrandecer la tauromaquia y su propia figura.

No fue normal, nada normal, el entusiasmo que se creó en Las Ventas desde el momento mismo en que Enrique Ponce se abrió de capa para recibir a su primer toro. Sorprendió, asimismo, el frenesí que produjeron sus primeros compases por bajo con la muleta, enardecimiento general que se mantuvo durante toda la faena, que fue, ciertamente, un compendio de la sabiduría de Ponce frente a un noble animal. Enrique pinchó antes de cobrar una estocada, pero ningún admirador, poseído como estaba del fulgor que desprendía su torero, recaló en el detalle. Mayoritariamente, se pidió la oreja, que el maestro paseó entre vítores y alabanzas.

El segundo ya no fue tan noble; descarado de pitones astifinos, declaró pronto su invalidez; no contribuyó en el tercio de banderillas y llegó a la muleta sin resuello ni clase. El torero demostró su conocimiento y experiencia y le robó muletazos, algunos enganchados, otros de escaso interés, pero siempre muy por encima de las casi nulas condiciones de su oponente. A pesar de todo, la plaza vivió unos momentos de locura colectiva, como si en el ruedo estuviera sucediendo algo mágico. Y no era así. En el ruedo había un torero que estaba resolviendo muy dignamente la papeleta de un toro muerto en vida.

Enrique Ponce volvió a fallar con los aceros. Pinchó otra vez y cobró una estocada tendida en el segundo intento. Pero los tendidos, tras una brevísima duda inicial, se poblaron otra vez de pañuelos.

No fueron las suyas faenas de puerta grande. Fueron faenas inteligentes de una gran figura, pero no obras de arte de principio a fin y rematadas en la suerte suprema; aunque todo es discutible y válido que miles de espectadores pensaran lo contrario.

Pero lo grave es que el catedrático, Enrique Ponce, sí sabía, mejor que nadie, que su triunfo no había sido apoteósico; sabía que la oreja del cuarto era más que discutible; y sabía que con dos pinchazos no se puede cruzar la puerta grande con la conciencia tranquila.

Sin embargo, salió. Se dejó izar a hombros y no se resistió a vivir ese momento tan especial. Y ese no fue un comportamiento de figura del toreo.

Un maestro de verdad, un catedrático, agradece el cariño, pero no permite que lo saquen a hombros por respeto a ese preciado galardón y a los compañeros que sí se merecieron el premio.

Pero Ponce flaqueó como humano que es, y prefirió la gloria de una tarde —aunque no la mereciera— al respeto de la historia.

En una palabra, perdió una oportunidad preciosa para engrandecer la tauromaquia y su propia figura. Allá cada uno…

Publicado en El País 

‘Desde el carajo’ miran a Madrid  Por Bardo de la Taurina

Enrique Ponce. Foto @Pablo_Cobos Twitter

Comenzare por el principio, que no necesariamente es con lo que debería de arrancar esta columna y es explicando o más bien, refiriéndome al título con el que he cabeceado, ‘Desde el carajo’ es el título de una columna que se ocupa de temas genéricos que sale de ésta misma tinta, toma el nombre de esa canastilla que remataba en las alturas del mástil mayor de las embarcaciones de vela, según definición de la Real Academia Española, sin duda el hecho de mayor envergadura que ha tenido que ver con el carajo lo fue el que se suscitó en tiempos del descubridor Cristóbal Colón, con aquello que pregonó uno de sus navegantes; ‘Tierra a la vista’, precisando; carajo es el punto desde donde alguien a la distancia, vislumbra lo que no todos los ojos pueden ver.

Se podría decir que México taurinamente hablando, tiene la mayor cantidad de carajeros, que a miles de millas náuticas no solo vislumbran sino que juzgan imperativamente como si hubiesen estado montados en el carajo de una nave navegando en Las Ventas, todo esto viene en referencia a lo que en Madrid sucedió el viernes 2 del mes que corre en curso, durante la feria de San Isidro y que en México no se vivió y solo se vio a través de la televisión o de las computadoras en relación a lo que realizó o dejo de realizar su majestad Enrique Ponce, las imágenes satelitales son solo eso, imágenes, que se están sucediendo a 9076 Km. de distancia, pero eso es nada pa’ los exhibicionistas de ambos sexos que con tal de darse a notar en esta tierras de loros y guacamayas están excitados por la forma en que fueron reconocidas las faenas que realizó el torero valenciano.

 Aceptamos la libre expresión de los medios profesionales o amateurs (sin que sea obligatoria la coincidencia) sabemos que existen quienes guardan equilibrio en las redes sociales y quienes juegan a escribir orgasmos o frustraciones, la oscilación va entre que si después de que el torero majo se fue con un metisaca y un pincho, pa’ luego recetar las estocadas de ordenanza, ¿fue atinado el que fuera premiado a peluda por toro?, lo que le valió pa’ salir por la Puerta Grande, acción que resultó justo pa ’algunos e injusto pa’ otros.

En este caso hay cuatro involucrados en la masacre de la cordura o en la alegoría de la justicia, donde los actores principales que lo fueron los toros y el torero, pasan a segundo término, desde acá a quienes se está juzgando es al señor presidente y a la afición madrilista, a usía por haberse hecho eco de la que debió de haber sido mayoría entre algo así como 24,000 almas, ¿justo o injusto el otorgamiento de las orejas?

Por obvias razones, no juzgare al juez de plaza porque ya se sabe que yo estaba en el carajo o sea lejísimos del lugar de los acontecimientos, donde las distancias de los terrenos por más fidedignas que sean las tomas son distorsionadas y se ven en un cuadro y no siempre en el contexto global de la embestida y la salida, no sentí como me dijo alguien que ahí estuvo, cómo se cimbraba la Plaza de las Ventas, cómo los presentes se expresaban en un olé gigantesco, no vi en vivo como se veía la plaza tapizada de pañuelos blancos, no escuche porque me dicen que allá tan poco se escucho reclamos por los premios, ni por la salida en volandas, si todo eso fue excedido, tampoco lo sé, lo que sí sé, es que el maestro Enrique Ponce cambio el curso de la historia y no me refiero a un antes y después de él, porque eso ya lo había hecho desde en denates, aceptando que a lo mejor no es el mejor torero del mundo, solamente es el que le dio y le está dando nombre a esta época del toreo que es la de Enrique Ponce y subrayo que esto no lo digo por lo de esta tarde, que creo quedó a deber pa’ completar el caldo.

Y vuelvo a eso de que cambio la historia porque hoy en pleno junio nos remontó a la Semana Santa, pues hasta donde alcanzo a ver como a consecuencia de su cuarta Puerta Grande, muchísimos aficionados, otros borregos de ocasión y gatilleros de oficio, se están abriendo las venas y las carnes como en cuaresma y otros de euforia siguen aventando incienso por los poros y eso ¡Sí es histórico!

Y solo reconocer la grandeza de Ponce, que quienes lo vieron en la plaza aseveran que esa tarde blindo su toreo de telas con la maestría, el valor, el poderío, la inteligencia, la hermosura, la enjundia de un superdotado y por si algo le faltara, un presidente en la meca del toreo que lo es Madrid, lo consagró con sus decisiones como el torero que mayor polémica ha provocado en las últimas décadas…lo que no es cosa menor.

Ocho con Ocho: Cuarta de Ponce Por Luis Ramón Carazo

   

Entendiendo que el concepto de la tauromaquia de Enrique Ponce por algunos es poco apreciada, escribo estas líneas después de verle en la pantalla dos faenas brillantes, en especial la primera, que ejecutó en una de las plazas en el mundo taurino que más lo ha hostilizado, sin embargo, hasta cuatro veces ha salido en hombros de Madrid.

La más reciente, en medio de la polémica, por considerar algunos muy populista la oreja que le otorgó el presidente de un toro de Domingo Hernández, por haberla culminado tanto de un de pinchazo como de media tendida en la suerte suprema, eso si la petición al menos por la pantalla, parecía mayoritaria, pero finalmente y 30 años después de presentarse de novillero en Madrid, salió en volandas, en un principio cargado en hombros por el matador de Málaga, Javier Conde.

La torería de Ponce es inmensa, es una figura fraguada en más de 27 años de vida activa de matador, indudablemente en la historia del toreo es quién a un mayor número de astados extrae lo bueno que en el fondo de su instinto tienen y que muchas veces para los que estamos de testigos, es poco o nada visible.

Así sucedió con el segundo ejemplar que le tocó en suerte el 2 de junio en Las Ventas de 2017.

De memoria recuerdo aquella gran faena del 1 de mayo de 2005 a un toro de Fernando de la Mora, en Aguascalientes en la Feria de San Marcos, al que desde que salió al ruedo, lo fue lidiando con el capote para después con la muleta enloquecernos a los que fuimos testigos de la magia de su muñeca que va encauzando la embestida hacia la muleta, para hacer que los toros en su arcano vayan componiendo su estilo y al final se entreguen al toreo del valenciano.

Ponce es una enciclopedia taurina, en la que figuran algunas de las más bellas páginas de un artista clásico, contradictorio y fiel a sus circunstancias, reconocido y venerado por los amantes más exigentes de la tauromaquia, sin dejar de lado a sus muchos detractores.

Ha quedado para la historia aquella faena a Lironcito, un toro de Valdefresno, con el que se fundió en una sinfonía de arte en aquel inolvidable el 27 de mayo de 1996 en la plaza de las Ventas.

El de Valdefresno en Madrid al principio por el lado derecho no tragaba los cites e iba por el izquierdo a regañadientes, pero hacia el final era un dúctil por ambos costados y si no le cortó los máximos trofeos (como tampoco lo pudo conseguir con el de Fernando de la Mora en Aguascalientes) fue por sus fallas con el alfanje que es su única debilidad, pues si no fuera así, la cantidad de trofeos de por si espectacular, sería aún más rotunda.

En Madrid dejó para la retina un instante en el que con la muleta en la mano derecha, dio un pequeño toque para atraer la atención del segundo toro de su lote, un astado que tendía a quedarse corto, una vez fijo le ejecutó un precioso ayudado por alto, para rematar una serie en el que se fue embebido el toro en los vuelos de la muleta , como decían antaño el pase, barriendo de pitón a rabo el lomo ¿O que me dice de los muletazos por bajo con los que finalizó la faena a su primer buen ejemplar de Domingo Hernández?

El celo que tiene Enrique por seguir ocupando un lugar de privilegio 27 años después de su alternativa, llama la atención, lo vemos destilando plasticidad, estética con la presencia de la motivación de aquel que va labrando su vida momento a momento y no quiere apearse de figura del toreo.

Enrique es uno de los toreros con mayor cerebro privilegiado para lidiar astados en la historia y de esos muy, pero muy pocos. Si a eso le aunamos que está motivado a seguir en las alturas, me parece que habría que verlo tardes futuras, en general cada una lección de lo que constituye entender las embestidas de un toro y canalizarlas a favor.

En longevidad en la cumbre ninguna figura del toreo se le puede comparar, dicho lo anterior, a disfrutar de su toreo cuanto se pueda, no todo los días surge un torero de esos vuelos, al tiempo que es justiciero cedo, la última palabra.