Archivo de la categoría: Las Ventas

@Taurinisimos 116 – Madrid, Mejores Faenas. Fandiño en Mont de Marsan. Adiós Gregorio Sánchez.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 23 de Junio de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina.

Resumen, Mejores Faenas, Madrid 2017.

Gines Marín, Enrique Ponce, Alejandro Talavante, Juan del Álamo y Sebastián Castella. Ganaderías Alcurrucén, Victoriano Del Río, Conde de Mayalde y Jandilla.

Recuerdo de Gregorio Sánchez, fallecido esta semana.

Iván Fandiño en Mont de Marsan en 2014, corrida de La Quinta.

Recuerdo infancia de Iván Fandiño (EITB).

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 30 de Junio de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

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Las Ventas suspende su temporada taurina hasta San Isidro 2018


De SOL y SOMBRA.

La plaza de toros de Las Ventas cerrará en los próximos meses para llevar obras de mejora en seguridad y accesos. 

Por este motivo, la tres partes (Ejecutivo regional, Consistorio y el empresario francés Simón Casas) han decidido cerrar la plaza por un largo espacio de tiempo para comenzar cuanto antes las obras. El gran objetivo, según revela el diario ABC, es que las obras estén finalizadas para la próxima feria de San Isidro de 2018.

De momento, no existe un calendario fijado para la remodelación. Por este motivo, se ve como prácticamente imposible que esta temporada pueda celebrarse la Feria de Otoño. Simón Casas anunció en mayo su intención de celebrar diez corridas seguidas que comenzarían el sábado 23 de septiembre hasta el domingo 1 de octubre. Finalmente, casi con toda probabilidad, tendrá que suspenderse para disgusto de los aficionados.

La Comunidad de Madrid no tiene una fecha fijada para cerrar la plaza y comenzar con las obras. Primero, admiten, tendrá que eleborarse un proyecto y fijar el presupuesto de la obra, que será sufragado por el Gobierno de Cristina Cifuentes. De todas formas, admiten que el cierre será de larga duración y que podría comenzar en cualquier momento de este verano.

Con información de ABC España.

Especial Lunes de @Taurinisimos 115 – Gloria @IvanFandino (1980-2017) ¡Adiós, Torero!

Programa Especial @Taurinisimos de @RadioTVMx del lunes 19 de Junio de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Legado de Iván Fandiño, Matador de Toros.

Repaso por su carrera, filosofía y legado. Paso de Iván Fandiño por México.

Faenas en Madrid, Pachuca, tentadero en Piedras Negras.

Entrevista con Marco Antonio González, ganadero de Piedras Negras hablando sobre Iván Fandiño.

Pasodoble “Iván Fandiño” por Gema Castaño y recuerdo fotográfico, brindis a “El Pana” en la Plaza de Toros, Jorge “Ranchero” Aguilar.

Producción: Miguel Ramos.
Operación: Abraham Romero.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 23 de Junio de 2016 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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La de la Cultura. Performance con toros de granja en Madrid


Por José Ramón Márquez.

Por fuerza hoy lo del final debe ir al principio. Subíamos por la calle de Alcalá y, llegando a Manuel Becerra, mi acompañante recibe una llamada en su teléfono. Se descompone y se le saltan las lágrimas, le inquiero con un gesto: “A Fandiño acaba de matarle un toro de Ibán en Francia”, me dice. Al final la Cultura era eso, el viejo rito de la vida y de la muerte; no lo de andar marcando posturas con un torete de granja, sino que se te eche encima un toro encastado y te quite el futuro. Estadísticamente es inapelable que la muerte siempre está del lado del toro; lo raro es que pierda la vida el hombre y por eso, cuando tal cosa ocurre, apabulla. Fandiño sacó los pies del tiesto, y acaso otro día hablaremos de qué motivaciones le llevaron a anunciar su Domingo de Ramos en el que se jugó a sí mismo a una carta en una apuesta que acabó perdiendo, cuando vio bien a las claras cómo funciona el tinglado y las nulas oportunidades que tenía de romper la maraña de intereses que atoran el natural fluir de la parte alta del escalafón de los matadores de toros. Fandiño nos metió la ilusión en el cuerpo, la mayor ilusión colectiva en lo que llevamos de siglo XXI, en una corrida irrepetible en la que él solo fue capaz de llenar Las Ventas como hacía muchísimos años que no se veía en un festejo fuera de San Isidro. En el pobre resultado de aquella singularísima tarde perdió Fandiño y perdimos todos los que pensamos que la auténtica cultura del toro es la que se hace jugándose la vida, el físico y el alma frente a toros que no permiten estar “a gusto”. Tengo entre mis libros uno titulado “El día cuatro de agosto de 1947 moría Manolete en la Plaza de Vitoria”, su autor Gregorio de Altube; en ocasiones he fantaseado con Fandiño y la tarde de Resurrección, pensando, al hilo del libro aquél, que Iván Fandiño murió el 25 de marzo de 2015 en la Plaza de Las Ventas. Desde estas páginas se le animó, con la mejor intención, a que cortase su temporada en el año 16 y a que dejase pasar un poco de tiempo para meditar y recomponerse. No hay desdoro en ello. Muchos lo han hecho para retornar con más fuerza. Él o quienes le influían no contemplaron esa posibilidad, y ahora es ya demasiado tarde para saber qué podría haber pasado. Su deslumbrante e ilusionante irrupción en el panorama taurino en el año 11 es el otro gran recuerdo que hoy, en el día de su fin, se nos viene de Iván Fandiño.

Y ahora se hace difícil escribir porque la primera premisa de la corrida de hoy, titulada artera y ridículamente como “Corrida de la Cultura”, estaba concebida sobre la base de la inexistencia del toro como animal ofensivo, inteligente, memorioso y vigoroso, que de la casta ya ni hablamos. Cuando pensamos en Fandiño corneado por un toro de Baltasar Ibán y comparamos con los seis desgraciados que han salido hoy a Las Ventas y cuyas medias canales ya estarán en algún frigorífico, se ve a la perfección que existe un mundo de diferencia y que aunque el espectáculo se llame de la misma manera, apenas tiene nada que ver. Hoy en Madrid habían comprado una redada de Cuvis, de esos cuvillejos de cuya estirpe fue el impar Idílico, muerto en extrañas circunstancias, el alto, el bajo, el regordete, la sardina, el canijo, el donnadie: un control de alcoholemia a la salida del Fabrik, vamos. Y ahí estuvieron los seis cuvis, correteando y proclamando su supina bobería, su falta de ideas y su necia embestida perruna, con el fin de que sus matadores no pasasen otras fatiguitas que las que se derivan del calor sahariano que caía de manera viscosa sobre la Plaza. Y el mayoral, ya lo hemos dicho más veces, con el video grabando la corrida, para verla con el amo en el Grullo en invierno, en las noches de levante.

Para la cosa de la Cultura, además del insustituible octogenario Gárgoris Dragó, empeñado en vestir con T-Shirt, se trajeron a Morante, Cayetano y Ginés Marín, por lo culturales que son los tres.

Morante es más de la cultura ingenieril, de tipo terraplén. Se empeñó en que había que alisar el ruedo de Las Ventas en el que triunfaron Domingo Ortega y Dominguín y Ordóñez y Camino y Bienvenida y Antoñete y Rincón y Tomás y hasta que no se lo pusieron liso el tío no paró. Ahora está liso y tampoco torea ná de ná, o sea que lo mismo lo siguiente es pedir que le hagan un gua. Se plantó el tío en Las Ventas vestido de lingote de Fort Knox, que no cabía un hilillo de oro más en la chaquetilla, chaquetilla de picador bordada como un manto de la Macarena y, eso sí, con los dos pañuelitos de verdad en los bolsillos, como Lagartijo o Bienvenida, un detallazo. 

Apretadito de romana anda el de La Puebla, que eso no es obstáculo para el toreo, y con un capotón descomunal que nada tiene que ver con aquella inolvidable servilleta con la que toreaba Curro Romero, al que algunos insensatos tratan de equiparar a Morante. La verdad es que lo de Morante hay que verlo casi desde la óptica de las sectas o de los conversos: sale el primero, él despliega la manta de cama de matrimonio, le pega un lance al coloradito del que el bicho se va y la Plaza se viene arriba y ruge como si ahí, en ese preciso momento y de esa manera se hubiese fundado el toreo por los siglos de los siglos. En esta vida es mejor caer en gracia que ser gracioso, como dijo aquél. Acaso ni merezca la pena reseñar cómo dejó al toro ir suelto al caballo a que no le pegasen y cómo el burel se pegó por su cuenta una tercera entrada al jamelgo. En banderillas, una novedad de Morante: los seis palos son encarnados, acaso como homenaje al 39º Congreso del PSOE, vaya usted a saber. En banderillas Ginés Marín, pésimamente colocado toda la tarde, se cruza con Lili, estorbándole, cuando venía de parear perseguido por el toro, creando una innecesaria situación de riesgo. El inicio de la faena consiste en Araújo llamando al toro con el capote desde el callejón de manera insistente ante la mirada inocente del alguacilillo. No pasa ná. Morante se compone y traza sus medios pases, con la figura que tiene y que tan bien da en las fotos, se pasa al animal lo más lejos posible, abusa de las ventajas usuales y cobra una estocada habilidosa echándose fuera. Era su segundo de condición mucho menos clara que el primero y si con el primero no lo hizo, con el segundo menos. Y eso que el cuvi era una especie de novillo negro. En los lances de recibo le pega dos verónicas de gran gusto, soltando al toro antes de lo debido, con esa gracia que atesora. Cambiaron el tercio literalmente sin picar al toro y vuelven los peones con las banderillas del 39º Congreso. Comienza su faena por enganchinas, una y otra y otra y otra, que se ve que el toro no colabora, aunque lo que más claro queda es que a Morante lo que le molesta de verdad es el toro, no la arena. Viendo que no hay nada que hacer se demora en la nada por tratar de soliviantar un poco al público, que de broncas también se vive, cosa que consigue. Luego pega un mitin con la espada mientras en el tendido alto y la grada del 5 se produce una auténtica redada de la policía llevándose espectadores, acaso aficionados yihadistas.

Cayetano vino el hombre a dar de sí lo que pudo. La verdad es que cuesta explicar lo mal que está porque ni sabe ni puede estar mejor, y en un honesto rasgo de pundonor pone toda la -poca- carne que atesora en el asador de justificarse. Su primero, el salpicado, era la máquina de embestir. A la distancia que se la pusiera, sin un mal gesto, el bicho iba e iba y Cayetano hacía lo que sabía lo mejor que sabía. El momento mejor de su actuación son cuatro naturales muy denodados, medio quedándose y sin maldita la gracia. Con una estocada habilidosa echándose fuera liquida al salpicado, que se va sin torear. A su segundo lo recibe con unas verónicas rodilla en tierra à sa façon, de nuevo con ganas de agradar. No puede dar más de sí que eso. Iván García pone las banderillas con majestuosidad y Cayetano está el hombre con una toalla de hotel, que le va más que un capote; con la toalla finalmente le hace el “quite de la toalla” a Alberto Zayas. Brinda a Curro Vázquez y quiere que salga, pero Curro sabe bien que él, amónido cosmopolita, de paisano no debe salir a la Plaza, así que el brindis se produce en la boca del burladero del 9. Se va al 6, se quita las zapatillas, por el calor, e inicia su faena de rodillas, como aquella vez en Arévalo. La cosa baja de intensidad cuando se pone en pie y se va llevando al toro a los medios donde apura su trasteo cada vez más a menos hasta que deja una estocada contraria quedándose en la cara y un descabello para finalizar su actuación.

Y Ginés Marín… ¡ay Ginés! Es un torerito pinturero al que falta muchísimo. Su primero, toro de granja-escuela, le saca de la Plaza obligándole a tomar el olivo tirando el capote, que de paso diremos que lo de la capa no es ni mucho menos lo más fuerte de Ginés. Cuando pican al toro el hombre se queda a la derecha del picador, como un pasmarote, de espectador sin que nadie le haya dicho que ahí no debe estar. Le importa un bledo. La faena la inicia con una inspirada fantasía andando con la que se saca el toro a los medios, y luego allí la lía a base de lo de cada día, lo del pico, lo del por las afueras, lo de la pata atrás, y el toro venga a repetir y repetir y las gentes bramando como si aquello fuese grande; si hay que estar bien colocado, él no lo estaba; si hay que torear hacia el terreno de adentro, él toreaba hacia afuera; si hay que quedarse dentro en el final del muletazo, él se quedaba fuera, ligando desde la oreja. Las buenas gentes bramaban como si hubiesen visto resucitar a Lagartijo y Ginés dio fiesta al público ansioso de vitorearle. Tres pinchazos y una estocada delantera y desprendida acaban con el torete y hay quienes hasta le aplauden en el arrastre, entre ellos don Simón el empresario. El sexto es otra cabra que no impone el más mínimo respeto; cuando el bicho se le viene y Ginés resuelve el muletazo con una espaldina de esas de ¡Ay! ya te das cuenta de que no respeta lo más mínimo al toro, lo que pasa es que este sexto no es el tercero el de ir y venir y quedarse él solito colocado, este dice ¡fu! por lo bajinis, pero eso no le interesa a Ginés, que no ha venido al mundo del toreo a resolver ecuaciones, por lo que parece. Para animar un poco le dio las bernardas que no se le pudieron dar a los de Cuadri antes de atizar un bajonazo que hizo que el animal se fuese raudo a chiqueros, para salir bien en el video del mayoral y cantar su mansedumbre de manera patente, antes de recibir dos descabellos con los que se puso el punto final al festejo de la Cultura.

A las nueve y treinta y cinco llegábamos a Manuel Becerra, comentando la corrida…

Publicado en http://salmonetesyanonosquedan.blogspot.mx/2017/06/la-de-la-cultura-performance-con-toros.html?m=1

Feria de San Isidro: El que quiso…¡pudo! 

Juan del Alamo. Foto Manolo Briones NTR Toros.
Por Paco Jara para De SOL y SOMBRA.

Las Ventas de Madrid.- Hoy se celebró un festejo más de la llamada semana torista dentro del serial Isidril. En el cartel tres toreros que venían buscando cada uno algo diferente, El Cid tratando de renacer, Adame buscando después de 45 años por fin abrir la puerta grande para un coleta mexicano y un Juan Del Álamo que fue el único que llegó decidido a todo para lidiar un encierro de Alcurrucén donde han destacado los corridos en 3o y 4o lugar. El encierro lo completo un toro del hierro de El Cortijillo.

Manuel Jesús con “Coplero” de El Cortijillo un negro listón bragado con 546 kilos en los lomos ha sido un mar de dudas, no ha sucedido nada durante su labor y después de una entera tendida y un golpe de descabello, se ha retirado en silencio. 

Con su segundo de nombre “Antequerano” un toro negro chorreado bragado de capa, con 560 kilos ha estado en algo que ya se ha hecho costumbre en su historial, mejor dicho, una mala costumbre; ha estado irregular ante un toro de triunfó. Ahí quedo en el recuerdo ese “Antequerano” que en el segundo encuentro con el caballo fue de largo y con el que El Cid solo ha dejado detalles dejandose ir un toro con las orejas puestas. Al final señaló una entera y un golpe de descabello para saludar, creo yo, inmerecidamente desde el tercio. Palmas en el arrastre para el de la familia Lozano.

Por su parte José Guadalupe Adame ha tenido una segunda mala tarde en este San Isidro, en la que ha confirmado que está muy, pero muy lejos de ser alguien importante de este lado del continente y quién siga diciendo que es una figura del toreo en México, está en un grave error. 

Si bien su primero “Listillo” un colorado con 521 kilos no ha sido un buen toro, Joselito tampoco ha estado solvente. Después de 3 pinchazos y 3 golpes de descabello acabo con el de Alcurrucén para escuchar un aviso y algunos pitos.

Con “Afectísimo” un negro bragado de 527 kilos, lo más rescatable de su labor ha sido su inicio con ceñidos ayudados por alto, para después estar toda la faena fuera de cacho, sin sitio, sin encontrar la distancia, ni las alturas, ni los terrenos que el toro pedía. Por momentos estuvo haciendo el toreo que práctica en cualquier plaza de segunda o tercera categoría en México y daba la impresión de que se le olvidaba en donde estaba. El de Alcurrucen pedía distancia, mando y sometimiento y al no encontrarlo en la muleta de su matador, terminó igual que todo el tendido, aburrido. Dejo una estocada desprendida, dos pinchazos y un bajonazo para nuevamente escuchar pitos. 

Ya son muchas tardes de José Guadalupe en Madrid y no se cuántas más le van a aguantar. 

Juan Del Álamo quiso y pudo, y es que el que quiere puede, claro, siempre y cuando vaya acompañado de una solida y sustentada tauromaquia. 

Con su primero, “Licenciado” un colorado bragado meano de 551 kilos que tuvo un inicio incierto, Juan estuvo técnicamente perfecto y con sapiencia, ya que pudo ver los defectos y las virtudes del toro desde el capote. Y es que tras una salida incierta “Licenciado” rompió para bueno y parecía que planeaba en sus embestidas de tanto humillar. 

Con la muleta inició con unos doblones muy toreros que nos dejaron ver que “Licenciado” podría ir a más. Despues llegaron dos tandas por el derecho que calaron fuerte en el tendido por la enorme transmisión de las embestidas, y aunque en algunos momentos del Alamo anduvo un poco apresurado, enderezó el rumbo al cambiarse la muleta a la mano izquierda y fue en ese momento cuando llegó lo mejor de la faena; tres naturales de cartel que hicieron vibrar al tendido. Despues llegaron dos naturales más y un par de trincherillas que hicieron crujir los cimientos de Las Ventas. Se volcó con la espada sobre el toro dejando una estocada entera, pero un pelín desprendida. Sin embargo el de Alcurrucén vendio cara su muerte de bravo, en los medios, dejando en suspenso el final triunfal de la vibrante faena. 

Al doblar “Licenciado” la petición fue mayoritaria, pero el presidente Trinidad López ha querido ser el “protagonista” y solo ha concedido una oreja cuando la plaza exigía las dos orejas. Pero ¡va! esos son despojos, el que paga y manda en este espectáculo lo obligó a dar dos vueltas al ruedo. Y es que una cosa es ser EXIGENTE y otra muy distinta ser INTRANSIGENTE.

Cerró plaza “Bocineto” un toro con 570 kilos de capa negro salpicada. Desde su salida hasta que Del Álamo tomó la muleta todo había sido una capea, capotazos por todos lados, uno por aquí, otro por allá, en resumen un desastre de brega. Un picotazo por aquí y otro par más por allá. Sin embargo Juan ha sido muy inteligente y sabiendo que tenía a la gente en el bolsillo se fue ha plantarle pelea con muletazos de mucho valor, algunos cortos pero el toro no permitía el lucimiento. Se  tiro ha matar nuevamente con mucha verdad para dejar una estocada caída y tendida. Pero la petición fue mayoritaria y más allá de lo reglamentario, Trinidad ha sacado el pañuelo para pagar (mal hecho) la oreja que le había negado en su primero. 

Al final Puerta Grande para Juan Del Álamo

Para algunos será merecida para otros no, pero en conjunto y más allá de la oreja de su primero, logró por los menos para los que estábamos en la plaza, unificar criterios y eso en Las Ventas siempre ha sido algo muy difícil. 

Twitter @paco1rafigura

San Isidro 2017: Un Victorino fiero salva al ganadero y Paco Ureña se la juega

Paco Ureña, durante su faena. AFP.

Por Carlos Ilián.

Una escabechina en el reconocimiento de la corrida que había apartado Victorino Martín, lo deja en mal lugar. Un resbalón inaceptable en un ganadero de su prestigio. Y el descalabro pudo ser mayor si no sale ese tercer toro, de nombre Pastelero, de fiereza desbordante, de un derroche de casta y codicia que encumbró la tarde y exigió a Paco Ureña un esfuerzo titánico. El torero desplegó la tauromaquia que combina el valor y el toreo más ortodoxo. Se fajó en los redondos sin concederse ventajas, embarcando la embestida feroz y ligando los muletazos, en series rotundas.

La prueba de fuego llega cuando Ureña se echa la muleta a la izquierda para pasarse las guadañas de la fiera por la taleguilla y cuajar unos naturales que parecían imposibles. Había que culminar con la espada y el torero se le juega para dejar un espadazo tendido que necesitó de tres descabellos. Acababa de perder una oreja de muchos quilates. En el sexto, con mal estilo, metiéndose por dentro, salvó el pellejo.

Alejandro Talavante estuvo exquisito al natural pero sin grandeza ante un victorino de embestida humillada y noble. Por el pitón derecho el toro se quedaba corto, pero Talavante se sacó de la manga una arruina que le puso el viento a favor y a pesar de un espadazo desprendido y un descabello cortó una oreja más que generosa. En el quinto cortó por lo sano ante un buey.

Y dos bueyes tuvo enfrente Diego Urdiales. El primero, morucho perdido y el cuarto, ah, el cuarto que engañó a muchos porque el torero tuvo la generosidad de dejarlo de largo en el caballo, muy de largo. El toro se arrancó dos veces y emocionó. Pero ¡ojo!, en la muleta fue un manso distraído y buscando las musarañas. Urdiales, en vez de enfadarse y taparse estuvo contemplativo y equivocó con su aparente desidia. Otra vez se va de vacío de Madrid.

Plaza de Madrid. Vigesimoséptima corrida. Lleno.

 Toros de VICTORINO MARTÍN (4), un toro fiero el 3º, un toro suave el 2º y cuatro de juego morucho, aunque el 4º fuera de largo al caballo.

DIEGO URDIALES (4), de verde botella y oro. Cuatro pinchazos, media estocada atravesada y dos descabellos (algunos pitos). Pinchazo y estocada delantera (algunos pitos). 

ALEJANDRO TALAVANTE (6), de malva y oro. Estocada desprendida y descabello (una oreja). Dos pinchazos y estocada (silencio). 

PACO UREÑA (6), de caña y oro. Estocada tendida y tres descabellos. Dos avisos (vuelta). Pinchazo hondo, estocada y tres descabellos (silencio).

Publicado en Marca

Feria de San Isidro: La sonoridad vacía de Flor de Jara

Juan Daniel por los aires. Foto Plaza 1

Por Antonio Lorca.

Qué nombre más sonoro el de Flor de Jara, qué musicalidad al oído, qué buena vibración desprende; son tres palabras con ritmo, compás y empaque; qué bonito, por ejemplo, sería el título del marquesado de Flor de Jara, o la pura miel del mismo nombre, o el sofrito de tomate, pimiento y cebolla. Es un apelativo comercial que vende todo aquello que pretenda anunciar.

Flor de Jara es el nombre de la ganadería antigua de Buendía, después conocida como Bucaré, hasta que la compró su actual propietario, toda ella de procedencia Santa Coloma. Flor de Jara encierra ilusión de toros de bonita presencia, bravos y encastados, y la esperanza de una tarde de toreo grande cuando el resto del mundo está pendiente de un partido de fútbol.

Pero está visto que la publicidad no tiene por qué coincidir con la realidad. Los novillos que envió el ganadero a la feria de San Isidro lucían una procedencia muy pomposa, pero tuvieron un problema: los seis estaban durmiendo la siesta cuando sonaron los clarines y timbales. De otra forma, no se entiende que echaran por tierra el buen nombre de su dinastía y protagonizaran un comportamiento de una ganadería de tercera y de apellido tan común como humilde.

No se puede pertenecer a la familia de Flor de Jara y ser tan sosos de salida (recién despertados de la siesta), tan mansos en los caballos, tan desorientados en banderillas y tan parados y sin alma en la muleta; y tan flojos de remos, para rematar. En un palabra, mucha raigambre en el nombre, pero vaciedad absoluta de fortaleza y de casta. Está claro que nadie es perfecto.

La salida del primero ya fue un aviso para navegantes. Lo esperaba Juan Miguel en el centro del ruedo, de pie, con el capote en las manos; y hasta él llegó el novillo con andares titubeantes y accedió a embestir en dos tafalleras como quien hace un favor. Y ahí acabó su número. Los demás siguieron el guion previsto, como si vinieran con una estrategia marcada por el entrenador en el vestuario. Una birria, vamos; pura basura ganadera, imposibles para el triunfo de tres chavales que hicieron el paseíllo con la ilusión a flor de piel —no de jara— y la esperanza de un triunfo que los lanzara al estrellato.

Juan Miguel cortó una oreja al cuarto, pero que nadie se engañe: fue el regalo que le hizo el público facilón al muchacho tras una impresionante voltereta que lo dejó conmocionado. El novillo se lo echó a los lomos y el torero cayó al suelo de cabeza, de muy mala manera. Se recompuso pronto por la vida que encierra la juventud y lo mató por derecho y en lo alto y paseó el trofeo. Torear, lo que se dice torear, ni un pase porque el novillo no se lo permitió.

Más recorrido tuvo, quizá, el primero, al que muleteó con facilidad y sin la pasión que se le supone a los que empiezan. Dio la impresión de que se conformó con el silencio de la plaza; le faltó darse importancia aunque su oponente no la tuviera.

Alejandro Marcos solo pudo demostrar que le adornan maneras que pueden desembocar en algo más que en un aspirante a torero, pero no pudo pasar de voluntarioso y entregado ante un lote infumable por su corta embestida, su total sosería y ausencia de casta brava.

Y el tercero en discordia, Ángel Sánchez, se encontró, primero, con un sobrero manso de solemnidad que embistió poco, pero noblemente, en el tercio final y le permitió esbozar algunos muletazos con empaque. Su subalterno Iván García se lució ampliamente en el tercio de banderillas con un segundo par sensacional, el mismo torero que ante el sexto mostraría una lidia perfecta con el capote.

El novillo, que había acudido con alegría dos veces al caballo, hizo albergar las mejores esperanzas, que se diluyeron a medida que el torero le mostraba la muleta con resuelta intención de torearlo con temple y gracia. Lo consiguió solo en algunos momentos porque la falta de empuje del animal no contribuyó al triunfo. Lo intentó de veras ante un público cariñoso que cantaba cualquier detalle, pero no fueron suficientes para sacar los pañuelos. Además, mató muy mal.

FLOR DE JARA / JUAN MIGUEL, MARCOS, SÁNCHEZ

Novillos de Flor de Jara —el tercero, devuelto, y sustituido por un sobrero de Dolores Rufino— correctos de presentación, muy mansos, sosos y descastados. El sexto hizo una buena pelea en varas.

Juan Miguel: dos pinchazos, pinchazo hondo, dos descabellos y el novillo se echa (silencio); estocada (oreja).

Alejandro Marcos: tres pinchazos y estocada (silencio); media tendida, dos descabellos —aviso— y dos descabellos (silencio).

Ángel Sánchez: estocada (ovación); metisaca, dos pinchazos y casi entera (silencio).

Plaza de Las Ventas.Vigésimo cuarto festejo de feria, 3 de junio. Tres cuartos de entrada. (18.432 espectadores).

Fuente: El País 

@Taurinisimos 112 – Enrique Ponce A Hombros en Madrid. Recuerdo El Pana y Corrida del Siglo.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 2 de Junio de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina.

Feria de San Isidro 2017.

Triunfos de Joselito Adame, Roca Rey y Perera.

Puertas Grandes: Diego Ventura y Leonardo Hernández Hijo.

Análisis Puerta Grande de Enrique Ponce el 2 de junio de 2017 en Madrid.

Enlace con Jonathan Aguilera desde Madrid.

Recuerdo de Rodolfo Rodríguez “El Pana”, primer Aniversario Luctuoso y de la Corrida del Siglo 35 Aniversario.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 9 de Junio de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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