Archivo de la categoría: Las Ventas

Manolete y los aficionados, cartel de San Isidro 2017

De SOL y SOMBRA.

El cartel ilustrador de la Feria de San Isidro 2017 es una novedosa composición cuya base está formada por más de 1000 fotografías realizadas y enviadas por los aficionados para la recreación de un retrato de Manolete
31 tardes seguidas de toros que comenzarán el 11 de mayo y finalizarán el 11 de junio, a las que hay que sumar la Corrida de la Beneficencia, la primera edición de la Corrida de la Cultura y la novillada de triunfadores; y en la que se darán cita un gran número de personas que son la base en la que se sustenta la tauromaquia. San Isidro eres tú.

El año en que se cumple el centenario de su nacimiento, Manolete es la figura clave para ilustrar los carteles de San Isidro 2017, pero no es el IV Califa del Toreo el único en el cartel, ya que más de 1000 fotografías de aficionados componen como partículas del toreo, una bella imagen.

La idea partió de la inquietud de querer mostrar también a un gran protagonista de la tauromaquia como es el público, y para ello se convocó a los aficionados a enviar sus fotografías para ser parte activa, no solo de la feria, sino también del cartel ilustrador de la misma, haciéndolos partícipes de un nuevo homenaje a Manolete.

Alrededor de 1000 aficionados enviaron sus fotos a través de la red social Facebook y con estas imágenes se ha recreado una postal única que ensalza no sólo el recuerdo a Manolete en el aniversario de su nacimiento sino también la importancia que tiene el aficionado para que la tauromaquia siga viva.

Toros, toreros, afición, pasión y… Manolete. Todo a la espera de que dé comienzo la feria taurina más importante del mundo en su setenta aniversario.

Fuente: La Razón

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Resurrección en Madrid. Puedo y no quiero de Díaz y quiero y no puedo de Garrido


Por José Ramón Márquez.

Para presentar esta corrida de toros del Domingo de Resurrección, mano a mano, los expertos en mercadotecnia de Plaza 1 organizaron un acto en el gimnasio Momo (sic), emplazado en la llamada Caja Mágica, recinto deportivo que se halla en el antaño temible barrio de San Fermín, situando a los toreros que se anunciaban dentro de un ring de boxeo. Acaso poniendo a Curro Díaz y a José Garrido dentro de las doce cuerdas, con el impar Matías Prats ejerciendo de speaker, pretendían dar al encuentro un aire de rivalidad, de desafío, de confrontación de estilos… Acaso pretendían dar la sensación de que había una tensión entre los protagonistas de la tarde, una especie de Mayweather y Canelo del toreo, que se trasladaría al redondel de Las Ventas para poder contemplar la decisión de cada uno de ellos por estar por encima del otro. De esto, como puede suponerse, no hubo nada. 
Prevaleció la visión contemporánea de los toreros como “compañeros” que ni se molestan ni se pisan la manguera, que eso va más acorde con estos mansos tiempos que vivimos, y por allí no asomó ni la rivalidad, ni el desafío ni ná de ná, no vaya a ser que alguno se lleve un berrinche. Mucho nos tememos que si en estos tiempos hubiese alguno que, al romper el paseíllo, se le ocurriese decir aquello de “¡Cornás pa tóos, hijos de p…!”, sería inmediatamente acusado de delito de odio y censurada de forma unánime en todas las redes sociales su ineducada y violenta actitud. Ya lo dice Morante, mientras besuquea la uña de un paquidermo: “Vivimos tiempos raros, complicados para los animales, no sólo para los humanos.” 

La otra parte del espectáculo, la que no estuvo en el ring de la Caja Mágica, eran los toros, que en principio eran los que tenían la cosa más complicada, como tan bien señalaba el inmarcesible artista de la Puebla del Río, pues la previsión era -y como tal se cumplió- de que ninguno de ellos volviese a contemplar en su vida terrenal los cercados de piedra de Los Vaenes, predios donde don Agustín Montes Díaz cuida el ganado que, procedente de una compra a Luis Algarra y a Francisco Medina, hierra con la eme, de Montes,y la de, de Díaz, y lidia en las Plazas con el nombre de El Montecillo. 
Volveremos aquí a reseñar la gran corrida que don Agustín soltó en Madrid el 2 de mayo de hace un par de años y lo poco clara que resultó la del Isidro 2016 para tomar un poco de carrerilla y ponerle los peros a la que se ha traído hoy a Madrid. 
Lo primero la presentación, que entre el más gordo y el más flaco había ciento setenta y cinco kilogramos de diferencia, que se dice pronto; lo segundo lo mansa tirando a descastada que ha salido, con toros saliendo sueltos de la vara a toda carrera; lo tercero lo tirando a blanda que resultó, ya que sin desplomarse ni mucho menos, tampoco dio la sensación de que los pupilos de don Agustín fuesen hercúleos titanes. La verdad es que no parece que el material visto en Madrid esta tarde sea como para que el mayoral se haya ido lo que se dice feliz, pues la cosa en comportamiento ni apuntó a lo juampedrero de su origen ni tampoco a la interesante variedad de comportamientos, viveza, dureza de pezuñas y seriedad de hace dos años. 
En descargo de los bóvidos digamos que no hubo durante toda la tarde el más mínimo sentido de la lidia, que se picó de pena, llevándose la palma de la inutilidad la incompetencia varilarguera de Javier García “Jabato hijo”, que Antonio Chacón recibió un puntazo corrido cuando entraba en el burladero del 10, acosado por el cuarto, Bordador, número 78, sin que hubiese por allí un capote para llevarse al toro y que hubo un toro, Campanita, número 40, que ofreció franca su embestida por si su matador se decidía a aprovecharla en beneficio propio.

En su primero Curro Díaz planteó una faena breve que no llega en momento alguno a cobrar vuelo, pero en la que quedan algunos retazos de la clase que atesora el jienense, sin que muchos se diesen cuenta. Venciendo su natural prevención hacia el toro, en seguida se queda quieto y ofrece su muleta de manera franca sin rectificar la posición, el medio pecho por delante, ligando dos muletazos. Es tan sólo un fulgor del toreo bueno, que no tiene continuidad en un trasteo en el que prima cierta desconfianza del torero, empeñado en no acabar el muletazo y fiando la solución de sus problemas a la inequívoca y torera estampa que compone Curro Díaz en su manera de estar en la Plaza. Mata de una estocada entera de buena ejecución.

Su segundo se llamaba Argentino, número 66, y lo mismo se podía haber llamado Barrabás, porque desde que lo recibió con la franela se vio que no tenía la más mínima intención de llegar a nada con él. Lo tuvo bastante claro y no anduvo pajareando, lo tocó por ambos pitones, no le gustó lo que vio y se echó a matar, esta vez con menos puntería que en el primero.

El tercero, un jabonero claro que atendía por Campanita, sirvió para poner a prueba la ambición de Curro Díaz. El animal se movía por ambos lados, acudió pronto a los cites y no hizo aspaviento alguno como para temerle más allá de lo que dicta la prudencia. Curro recibe a ese toro de manera muy personal con esos suaves trincherazos suyos, acaso más de acompañamiento que de mando, pero que ponen la Plaza a mil por hora. Ése es el momento en que Curro Díaz, en vez de profundizar en su toreo hacia adelante, buscando la hondura y el desgarro, opta por ceder la posición al toro, esconder la pierna de salida de manera inmisericorde y dedicarse a moverlo de acá para allá sin que se produzca el milagro del toreo, que una cosa es pegar pases y otra muy distinta torear. Con ese jarro de agua fría la afición se queda con un palmo de narices y la faena va despeñándose a menos y quedándose en una futesa. El toro se va sin torear, Curro Díaz firma una faenilla sin ambición de grandeza, óptima para un gache, y deja pasar la ocasión de pegar un aldabonazo fuerte en Madrid. Tuvo material y lo dejó ir. Y luego, con el estoque lo degolló.

Y GarridoJosé Garrido no se sabe qué demonios hacía en este ring. A Garrido la tarde le vino grande. En su primero, Virtuoso, número 84, le jalearon unos telonazos como al modo de verónicas que se dio el toro solo y yendo por donde le vino en gana y luego su labor se diluyó en la lidia y muerte del animal sin que nada reseñable ocurriese. El segundo, un castaño listón albardado bragado, Bordador, número 78, que desde el principio cantó la excelencia de su pitón izquierdo, le dio la oportunidad de entrar en la corrida. 
La lástima para él fue que el toro necesitaba que se le provocase metiéndose en su terreno, cosa que Garrido ni soñaba hacer, por lo que las posibilidades de mandar al tendido un inequívoco mensaje de decisión y de ganas se diluyeron como el azucarillo aquél de cuando había azucarillos. Garrido se obstinó en no ir donde el toro le respondía y el toro se empeñó en no ir donde el matador se la ponía, por lo que no hubo acuerdo. El sexto, Novillero, número 59, con Garrido fuera de la corrida, fue el mastodonte cárnico de 680 kilos, casi 60 arrobas, que era un pobrecillo que no se comía a nadie y bastante tenía con arrastrar sus lorzas. Ahí Garrido volvió a insistir en los mismos argumentos que en los anteriores sin que su labor llegase a emocionar ni a los más impresionables.

Luego, a la salida, había quienes se quejaban, pero al menos los que hicimos Domingo de Resurrección en Madrid habíamos visto algo parecido a una corrida de toros. 
Anda que si nos llegamos a quedar en Sevilla…

Fuente: Salmonetes ya no nos quedan

Las Ventas y la Maestranza celebran este domingo corridas de alto voltaje

Uno de los toros de la ganadería de Montealto, presentados para la corrida del domingo. Plaza 1.

Por Antonio Lorca.

Curro Díaz y José Garrido -artística veteranía y juventud arrolladora- en Madrid; Morante, Manzanares y Roca Rey, en Sevilla. Los dos primeros lidiarán seis toros de la ganadería de Montealto; a los tres restantes les esperan reses de Núñez del Cuvillo.

Estas son las dos propuestas que presentan las dos plazas más importantes del mundo taurino para este Domingo de Resurrección, 16 de abril. Dos festejos de alto voltaje, entre los que destaca, sin duda, el que se anuncia en la capital de España por el emocionantísimo recuerdo que ambos toreros dejaron en la afición en la Feria de Otoño del año pasado, cuando se enfrentaron a una durísima y correosa corrida de Puerto de San Lorenzo, de la que salieron victoriosos tras recibir una fuerte paliza.

Curro Díaz volvió a demostrar aquella tarde que es un torero de una pieza, valiente y elegante artista, que no se arredra ante las enormes dificultades que le planteó su lote; el joven Garrido, por su parte, fue volteado, zarandeado, perseguido y pisoteado por sus toros, ofreció toda una lección de pundonor y se ganó el respeto y la admiración de la afición madrileña.

Los dos vuelven a Las Ventas con todos los honores, junto a los toros de Montealto, en uno de los carteles más interesantes de la temporada que ahora comienza. La ganadería que dirige Agustín Montes, fundada en el año 2000 con vacas y sementales de Luis Algarra y Victoriano del Río, ha triunfado ya en esta plaza, y se ha distinguido por su clase y encastada nobleza.

En otro plato fuerte se celebrará en la plaza de la Real Maestranza de Sevilla, que inaugura la temporada con un cartel torerista, como es habitual cada año en esta ciudad.

Tras una intensa Semana Santa, el Domingo de Resurrección en la capital andaluza es el día taurino por excelencia; se espera que se cuelgue el cartel de ‘no hay billetes’ y los ánimos estarán dispuestos para que se abra la Puerta del Príncipe a poco que los toreros ofrezcan motivos. No en vano están anunciados dos ‘consentidos’ de esta plaza, Morante de la Puebla, a quien todo se le perdona y jalea, y José María Manzanares, que tiempo ha fue acogido como hijo predilecto aunque naciera en tierras alicantinas. Ambos estarán acompañados por el joven Andrés Roca Rey, nuevo en este cartel, la gran esperanza de la temporada, en quien están depositadas todas las ilusiones. En este cartel, los toros importan menos. Pertenecen a la ganadería gaditana de Núñez del Cuvillo, una de las más comerciales y nobles -y también menos emocionantes- del campo español, razones suficientes para que figure entre las preferidas de los toreros de postín.

Veinticuatro horas antes de que se abran las puertas de cuadrillas en Madrid y Sevilla, habrá toros en la plaza de Málaga. Allí, el llamado Sábado de Gloria se inaugurará la temporada con un festejo mixto, en el que se lidiarán dos toros de Guiomar Cortés Moura, para el rejoneador Diego Ventura, y cuatro de Torrehandila-Torreherberos, para Fortes y López Simón.

La gesta heroica de Dávila Miura y otros ‘detalles’ de la Feria de San Isidro

Dávila Miura da la vuelta al ruedo en la plaza de la Maestranza. EMPRESA PAGÉS.

Por Antonio Lorca.

Por lo general, a los periodistas nos tira más la gesta de una figura de relumbrón; por ejemplo, el anuncio de Talavante con victorinos en Madrid (“¿Qué tal, Alex?”, “Hola”, responde el torero en el hall de un hotel cualquiera o en el patio de cuadrillas de una plaza perdida, con esa sonrisa extraña del diestro extremeño de la que no puedes deducir si te ha conocido o no), que la de otro torero que no concede al plumilla pretencioso la gracia gratificante de presumir de un amigo en las alturas.

Y honra a Talavante quede claro- que sea el único de la parte alta del escalafón que se ha dignado dar un paso al frente junto a la manifiesta huída de sus compañeros de camada. 

Es una vergüenza sonrojante que toreros jóvenes como Roca Rey y López Simón, veteranos como Ponce, Castella, Manzanares, El Juli, Perera y Morante, y aspirantes a la gloria como Ginés Marín, Álvaro Lorenzo, Joaquín Galdós, Garrido o Varea sean incapaces de sorprender a los aficionados con un detalle de torero que se quiere comer el mundo, que llega con aire de barrer a sus competidores, que pretende ser torero de época. Es decepcionante y descorazonador que todos busquen el amparo de carteles bonitos, de toros de garantías, de fechas de claveles… Pero en el pecado llevan la penitencia; no provocan el entusiasmo ni largas colas en las taquillas. Aspiran a ser grandes, pero solo uno más entre ellos, y decadentes en su incomprensible e inaceptable comodidad.

Bueno, a lo que iba…

Una de las sorpresas más sobresalientes de este San Isidro es que un torero que se retiró de los ruedos en 2006 -hace ya once años- decida reaparecer por un día y lo haga en Madrid y ante toros de Miura. Este que lo es se quita el sombrero y rinde un homenaje de respeto y admiración hacia un torero como la copa de un pino, un figurón del toreo, un ejemplo para la torería andante del siglo XXI. Su nombre es Eduardo Dávila Miura, que se ganó en activo un merecido prestigio profesional, y que desde la veteranía ha protagonizado con éxito dos reapariciones instantáneas, en la Feria de Abril de 2015, y en los Sanfermines de 2016, y en ambas ocasiones con toros del hierro de su familia.

Es sonrojante que toreros veteranos y jóvenes aspirantes a la gloria sean incapaces de sorprender a los aficionados

Toreros así no quedan; y si los hay, están desaparecidos. Toreros así son grandes de verdad, dan lustre a la tauromaquia y se convierten en sí mismos en referentes del héroe por antonomasia.

Que tenga que salir un señor retirado a hacer el paseíllo en Las Ventas con los impresionantes toros de Miura es solo un detalle de cómo está fiesta. Si hubiera figuras de verdad, habría bofetadas para acompañar al maestro Dávila el 11 de junio.

Esta misma mañana, un buen aficionado comentaba que el gesto del torero sevillano le parecía una locura. Claro que lo es. Pero desde cuándo una figura del toreo es un hombre cuerdo. Honor, gloria y suerte para ese loco maravilloso que vuelve a vestirse de luces para que nuestros corazones palpiten a un ritmo desacostumbrado mientras el suyo se mantiene templado (¡ojalá!) para que pueda pensar delante de los astifinos pitones de los inciertos toros de Miura.

Y un par de detalles finales sobre los carteles isidriles.

Que tenga que salir un señor retirado para anunciarse con toros de Miura es un detalle de la situación actual de la fiesta

Primero: magnífica la idea del nuevo empresario madrileño de presentar la feria en el transcurso de una gala musical en el ruedo venteño. El ciclo taurino más largo e importante del mundo mereció siempre algo más, mucho más, que una simple rueda de prensa.

Lo triste es que el toreo -toreros, empresarios, ganaderos, aficionados, medios de comunicación, etc- carezca de la fortaleza necesaria para que la televisión pública retransmita en directo un evento de interés capital para los millones de españoles interesados en la tauromaquia. Otra vez, lo políticamente correcto invalida el supuesto apoyo a la fiesta del partido que gobierna.

Y segundo: los hermanos Rivera Ordóñez, Francisco y Cayetano, deben rezar lo que sepan y dar las gracias al ser superior que consideren por la prebenda recibida, que no es otra que estar bien colocados en San Isidro sin méritos para ello.

Francisco, que alcanzó la gloria vestido de luces, hace años que no es ni sombra de lo que fue; su vuelta a los ruedos solo deja el recuerdo de una gravísima cornada y tardes para el olvido. Que pueda despedirse de Madrid sin que nadie lo haya pedido es un regalo excesivo.

Es triste que el toreo carezca de fuerza para que la TV pública retransmita la gala de presentación de San Isidro.

Y Cayetano aparece en los carteles como si fuera el mesías prometido cuando no es más que un singular torero venido muy a menos por su desmedido afán por huir de serios compromiso. Que su nombre aparezca en la corrida de Juan Pedro Domecq y en la de la Cultura es una tomadura de pelo del no menos singular empresario Simón Casas.

Publicado en El País.

San Isidro 2017 – Corridas de Toros

Por Antonio Lorca

No es por fastidiar, pero la Feria de San Isidro que acaba de presentar Simón Casas, nuevo empresario de Madrid, es la constatación de que la fiesta de los toros está en un callejón sin salida. Ojalá se vendan muchos abonos, nos esperen muchas tardes de gloria y más de uno (este que lo es, el primero) se trague sus malos augurios, pero, a la vista de la realidad, eso sería un milagro. Casas dio a entender que se iba a comer el mundo y organizó una gala por todo lo alto (buena idea, por cierto), pero, cuando mostró sus poderes, evidenció que está atado de pies y manos por esos extraños poderes fácticos que impiden la revolución que la tauromaquia necesita para recuperar la emoción perdida.

Una vez más, se organiza una gran feria de espaldas a los aficionados; una vez más, como ha debido de ocurrir en Sevilla, el empresario se reúne con las figuras que mandan (¡esas sí que mandan!) y les pregunta: “A ver, señores, ¿qué van a querer ustedes?”. Y Morante, por ejemplo, va y responde: “Yo, una, y por hacerte un favor, Simón, que no han arreglado aún la pendiente del ruedo”. “Vale, José Antonio. ¿Y tú, Julián? ¿Enrique? ¿Alejandro?”. Y es Talavante quien toma la palabra y sorprende a la concurrencia: “A mí apúntame en la de Victorino y tres más, pero de las buenas”. “Hombre, no sabes cómo te agradezco el gesto; con otro como tú salvo la feria. ¿Alguien se apunta?”. Silencio en la sala. Por cierto, de ganaderías ni se habla. El empresario sabe que lo mejorcito del campo, lo más bonito, lo más noble y lo más artista se reparte entre los señores asistentes.

Un dato positivo: están todas las figuras. Y otro negativo: pero mal repartidas. Todas acomodadas en carteles que son famosos por sus reiterados fracasos. ¿Ese es el compromiso con los toros del siglo XXI de Morante, Manzanares, Juli, Perera, Castella, López Simón, Roca Rey… y la pléyade de jóvenes cachorros? Váyanle a otro con ese cuento.

La fiesta necesita innovación, ideas nuevas y motivadoras, heroicidades… Y este San Isidro no cuenta más que con una gesta relevante: la vuelta de Eduardo Dávila con toros de Miura. Eso se llama reaparecer por un día como una auténtica figura del toreo. Dirá Casas con razón que en los carteles están casi todos los que son (¿por qué la ausencia de Pepe Moral?) y que no hay más cera que la que arde. Pero eso no es una revolución, señor empresario. Hacer las cosas como siempre lleva, indefectiblemente, al mismo resultado. Y los carteles de San Isidro 2017 son los mismos de años anteriores con ligeros retoques.

¿Y las ganaderías? ¿Por qué vuelven hierros que se han ganado a pulso, tarde tras tarde, el destierro? ¿Por qué se es tan severo con un torero de la zona media que fracasa y tan generoso con ganaderos que solo emocionan el corazón de las figuras? No pueden volver, lo exija quien lo exija, porque esa es una traición al que paga, cansado de aburrimiento y desesperación.

Otro dato positivo: la presencia de La Quinta, Dolores Aguirre, Rehuelga, Victorino, Adolfo, Cuadri o Miura. Y otro negativo: la ausencia de Bañuelos, Torrestrella, Escolar, Ibán, Palha… La feria es larga, como todos los años, y prima, de nuevo, la cantidad sobre la calidad. La feria es anodina porque las figuras se esconden, los jóvenes aspiran a esconderse y son muchos los carteles que carecen de interés.

Esta no es la revolución que prometió Simón Casas. Ojalá triunfemos todos, pero cuando las cosas se hacen como siempre, el resultado es el mismo.

Calendario

Domingo de Ramos, 9 de abril: Iván Fandiño, Alberto Aguilar y Gómez del Pilar, que confirmará la alternativa (toros de Victorino Martín).

Domingo de Resurrección, 16 de abril: Curro Díaz y José Garrido, mano a mano (toros de Montealto).

Miniferia de la Comunidad

30 de abril: Novillada. Tulio Salguero, Álvaro García y Daniel Menes (Sánchez Herrero).

1 de mayo: Novillada. Miguel Maestro, Javier Marín y Fernando Flores (Dolores Aguirre).

2 de mayo: Diego Urdiales y Paco Ureña mano a mano (Salvador Domecq, Toros de Cortés y José Vázquez). 7 de mayo: Novillada. Ángel Jiménez, Aitor Darío ‘El Gallo’ y Juan Silva ‘Juanito’ (Conde de Mayalde).

Feria de San Isidro

Jueves, 11 de mayo: Alberto Aguilar, David Galván y Javier Jiménez (toros de La Quinta).

Viernes, 12 de mayo: Eugenio de Mora, Morenito de Aranda y Román (toros de El Ventorrillo).

Sábado, 13 de mayo: Diego Urdiales, David Mora y José Garrido (toros de El Pilar).

Domingo, 14 de mayo: Espectáculo de rejoneo. Andy Cartagena, Sergio Galán y Manuel Manzanares (toros de Benítez Cubero).

Lunes, 15 de mayo: Curro Díaz, Paco Ureña y López Simón (toros de Montalvo). Martes, 16 de mayo: Juan del Álamo, Fortes y Román (toros de Lagunajanda).

Miércoles, 17 de mayo: El Fandi, Perera y José Garrido (toros de Fuente Ymbro).

Jueves, 18 de mayo: Curro Díaz, Iván Fandiño y David Mora (toros de Parladé).

Viernes, 19 de mayo: Corrida de la Prensa. Sebastián Castella, Alejandro Talavante y Javier Jiménez (toros de El Puerto de San Lorenzo).

Sábado, 20 de mayo: Espectáculo de rejoneo. Andy Cartagena, Diego Ventura y Leonardo Hernández (toros de Espartales).

Domingo, 21 de mayo: Juan José Padilla, Antonio Ferrera y Manuel Escribano (toros de Las Ramblas).

Lunes, 22 de mayo: Novillada. Jesús Enrique Colombo, Pablo Aguado y Rafael Serna (novillos de El Montecillo).

Martes, 23 de mayo: Daniel Luque, Fortes y Juan Leal (toros de Valdefresno).

Miércoles, 24 de mayo: Juan Bautista, Alejandro Talavante y Andrés Roca Rey (toros de Núñez del Cuvillo).

Jueves, 25 de mayo: El Juli, Ginés Marín y Álvaro Lorenzo, ambos confirmarán la alternativa (toros de Alcurrucén).

Viernes, 26 de mayo: Paquirri, Sebastián Castella y López Simón (toros de Jandilla).

Sábado, 27 de mayo: Joselito Adame, Francisco José Espada y Ginés Marín (toros de El Torero).

Domingo, 28 de mayo: Espectáculo de rejoneo. Diego Ventura y Leonardo Hernández, mano a mano (toros de Capea, Carmen Lorenzo y San Pelayo).

Lunes, 29 de mayo: Morenito de Aranda, Iván Fandiño y Gonzalo Caballero (toros de José Luis Pereda).

Martes, 30 de mayo: novillada. Leo Valadez, Diego Carretero y Andy Younes (novillos de Montealto).

Miércoles, 31 de mayo: Miguel Ángel Perera, López Simón y Andrés Roca Rey (toros de Victoriano del Río).

Jueves, 1 de junio: José María Manzanares, Cayetano y Joaquín Galdós, que confirma la alternativa (toros de Juan Pedro Domecq).

Viernes, 2 de junio: Enrique Ponce, David Mora y Varea, que confirma la alternativa (toros de Garcigrande).

Sábado, 3 de junio: novillada. Juan Miguel, Alejandro Marcos y Ángel Sánchez (novillos de Flor de Jara).

Domingo, 4 de junio: Javier Castaño, Fernando Robleño y José Carlos Venegas (toros de Cuadri).

Lunes, 5 de junio: Rafaelillo, Alberto Lamelas y Gómez del Pilar (toros de Dolores Aguirre).

Martes, 6 de junio: Diego Urdiales, Alejandro Talavante y Paco Ureña (toros de Victorino Martín).

Miércoles, 7 de junio: Fernando Robleño, Alberto Aguilar y Pérez Mota (toros de Rehuelga).

Jueves, 8 de junio: El Cid, Joselito Adame y Juan del Álamo (toros de Alcurrucén).

Viernes, 9 de junio: Antonio Ferrera, Juan Bautista y Manuel Escribano (toros de Adolfo Martín).

Sábado, 10 de junio: espectáculo de rejoneo. Hermoso de Mendoza, Sergio Galán y Lea Vicens (toros de Fermín Bohórquez).

Domingo, 11 de junio: Rafaelillo, Dávila Miura y Rubén Pinar (toros de Miura).

Corrida de Beneficencia.

Viernes, 16 de junio: El Juli, Alejandro Talavante y José María Manzanares (toros de Victoriano del Río).

Corrida de la Cultura Sábado, 17 de junio: Morante de la Puebla, Cayetano y un triunfador de San Isidro (toros de Núñez del Cuvillo).

Domingo, 18 de junio: Novillos de José Luis Marca para tres triunfadores de la feria de San Isidro.

Domingo, 25 de junio: Uceda Leal, Ricardo Torres e Iván Vicente (toros de Martín Lorca).

Publicado en El País.

Feria de San Isidro 2017, cuajada de figuras y carteles anodinos

El productor y la compañía de teatro.

Morante solo se anuncia una tarde en un largo ciclo carente de gestas, sorpresas y de toreros mexicanos, ya que solo están anunciados José Adame y el novillero Leo Valadez.

De SOL y SOMBRA.

Veintisiete corridas de toros, cuatro espectáculos de rejoneo y tres novilladas componen la Feria de San Isidro de 2017, presentada anoche por Simón Casas, el nuevo empresario de Madrid, en el transcurso de una gala musical celebrada en la plaza de Las Ventas, a la que asistieron numerosos toreros y personajes de la vida social. 

El ciclo taurino más importante del mundo comenzará el 11 de mayo y se alargará hasta el 11 de junio de forma ininterrumpida; no obstante, la plaza volverá a abrirse los días 16 y 17 de ese mes para celebrar las corridas de la Beneficencia y la llamada de la Cultura, una iniciativa de la nueva empresa. 

Los carteles presentados se completan con las combinaciones de los domingos de Ramos, inauguración de la temporada, y de Resurrección, y la Miniferia de la Comunidad de Madrid.

Un buen cartel durante la presentación.

La feria de San Isidro cuenta con la presencia de todas las figuras consagradas, toreros emergentes con posibilidades y una larga lista de matadores hasta un total de 49; las combinaciones de toros y toreros son las de siempre, sin lugar para las gestas o las sorpresas. 

Las figuras se acomodan entre ellas con las ganaderías más comerciales, son muchos los carteles carentes de interés, y llamativas y numerosas las ganaderías consideradas ‘duras’ que no aparecen en el programa. 

Cayetano regresa a Las Ventas.

Alejandro Talavante actuará cuatro tardes; tres, López Simón, David Mora, Paco Ureña y Diego Urdiales, y una sola Morante de la Puebla. 

Los carteles son los siguientes: 

Domingo de Ramos, 9 de abril: Iván Fandiño, Alberto Aguilar y Gómez del Pilar, que confirmará la alternativa (toros de Victorino Martín). 

Domingo de Resurrección, 16 de abril: Curro Díaz y José Garrido, mano a mano (toros de Montealto). 

Miniferia de la Comunidad 30 de abril: Novillada. Tulio Salguero, Álvaro García y Daniel Menes (Sánchez Herrero). 

1 de mayo: Novillada. Miguel Maestro, Javier Marín y Fernando Flores (Dolores Aguirre). 

2 de mayo: Diego Urdiales y Paco Ureña mano a mano (Salvador Domecq, Toros de Cortés y José Vázquez). 

7 de mayo: Novillada. Ángel Jiménez, Aitor Darío ‘El Gallo’ y Juan Silva ‘Juanito’ (Conde de Mayalde). 

Feria de San Isidro 

Jueves, 11 de mayo: Alberto Aguilar, David Galván y Javier Jiménez (toros de La Quinta). 

Viernes, 12 de mayo: Eugenio de Mora, Morenito de Aranda y Román (toros de El Ventorrillo). 

Sábado, 13 de mayo: Diego Urdiales, David Mora y José Garrido (toros de El Pilar). Domingo, 

14 de mayo: Espectáculo de rejoneo. Andy Cartagena, Sergio Galán y Manuel Manzanares (toros de Benítez Cubero). 

Lunes, 15 de mayo: Curro Díaz, Paco Ureña y López Simón (toros de Montalvo). 

Martes, 16 de mayo: Juan del Álamo, Fortes y Román (toros de Lagunajanda). 

Miércoles, 17 de mayo: El Fandi, Perera y José Garrido (toros de Fuente Ymbro). 

Jueves, 18 de mayo: Curro Díaz, Iván Fandiño y David Mora (toros de Parladé). 

Viernes, 19 de mayo: Corrida de la Prensa. Sebastián Castella, Alejandro Talavante y Javier Jiménez (toros de El Puerto de San Lorenzo). 

Sábado, 20 de mayo: Espectáculo de rejoneo. Andy Cartagena, Diego Ventura y Leonardo Hernández (toros de Espartales). 

Domingo, 21 de mayo: Juan José Padilla, Antonio Ferrera y Manuel Escribano (toros de Las Ramblas). 

Lunes, 22 de mayo: Novillada. Jesús Enrique Colombo, Pablo Aguado y Rafael Serna (novillos de El Montecillo). 

Martes, 23 de mayo: Daniel Luque, Fortes y Juan Leal (toros de Valdefresno). 

Miércoles, 24 de mayo: Juan Bautista, Alejandro Talavante y Andrés Roca Rey (toros de Núñez del Cuvillo). 

Jueves, 25 de mayo: El Juli, Ginés Marín y Álvaro Lorenzo, ambos confirmarán la alternativa (toros de Alcurrucén). 

Viernes, 26 de mayo: Paquirri, Sebastián Castella y López Simón (toros de Jandilla). 

Sábado, 27 de mayo: Joselito Adame, Francisco José Espada y Ginés Marín (toros de El Torero). 

Domingo, 28 de mayo: Espectáculo de rejoneo. Diego Ventura y Leonardo Hernández, mano a mano (toros de Capea, Carmen Lorenzo y San Pelayo). 

Lunes, 29 de mayo: Morenito de Aranda, Iván Fandiño y Gonzalo Caballero (toros de José Luis Pereda). 

Martes, 30 de mayo: novillada. Leo Valadez, Diego Carretero y Andy Younes (novillos de Montealto). 

Miércoles, 31 de mayo: Miguel Ángel Perera, López Simón y Andrés Roca Rey (toros de Victoriano del Río). 

Jueves, 1 de junio: José María Manzanares, Cayetano y Joaquín Galdós, que confirma la alternativa (toros de Juan Pedro Domecq). 

Viernes, 2 de junio: Enrique Ponce, David Mora y Varea, que confirma la alternativa (toros de Garcigrande). 

Sábado, 3 de junio: novillada. Juan Miguel, Alejandro Marcos y Ángel Sánchez (novillos de Flor de Jara). 

Domingo, 4 de junio: Javier Castaño, Fernando Robleño y José Carlos Venegas (toros de Cuadri). 

Lunes, 5 de junio: Rafaelillo, Alberto Lamelas y Gómez del Pilar (toros de Dolores Aguirre). 

Martes, 6 de junio: Diego Urdiales, Alejandro Talavante y Paco Ureña (toros de Victorino Martín). 

Miércoles, 7 de junio: Fernando Robleño, Alberto Aguilar y Pérez Mota (toros de Rehuelga). 

Jueves, 8 de junio: El Cid, Joselito Adame y Juan del Álamo (toros de Alcurrucén). 

Viernes, 9 de junio: Antonio Ferrera, Juan Bautista y Manuel Escribano (toros de Adolfo Martín). 

Sábado, 10 de junio: espectáculo de rejoneo. Hermoso de Mendoza, Sergio Galán y Lea Vicens (toros de Fermín Bohórquez). 

Domingo, 11 de junio: Rafaelillo, Dávila Miura y Rubén Pinar (toros de Miura). 

Corrida de Beneficencia. Viernes, 16 de junio: El Juli, Alejandro Talavante y José María Manzanares (toros de Victoriano del Río). 

Corrida de la Cultura Sábado, 17 de junio: Morante de la Puebla, Cayetano y un triunfador de San Isidro (toros de Núñez del Cuvillo). 

Domingo, 18 de junio: Novillos de José Luis Marca para tres triunfadores de la feria de San Isidro. 

Domingo, 25 de junio: Uceda Leal, Ricardo Torres e Iván Vicente (toros de Martín Lorca).

Fuente EL PAIS 

Simón Casas: “Yo me considero un artista y hacer carteles es una escritura”

“Las Ventas se va a convertir en un palacio de congresos”

Por Juanma Lamet.

En el despacho venteño de Simón Casas hay dos fotos definitorias. En una se ve a los gestores de la plaza con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, tras ser nombrados adjudicatarios de Las Ventas. Es la escenificación de la cima hollada. La otra retrata el abrazo del empresario con José Tomás, a hombros, tras cortar 11 orejas y un rabo en la plaza francesa de Nimes, cuyas riendas también lleva Casas. Fue en 2012, en una encerrona que muchos consideran la mejor corrida del siglo. Casas escribió un libro sobre aquella hazaña matutina: La tarde perfecta de José Tomás (Demipage, 2013).

El dios de piedra de Galapagar no estará en el primer San Isidro de Simón Casas y Nautalia. El acontecimiento no será tal. 

¿Por qué no toreará el mito? ¿Cómo han sido las negociaciones? “Este año José Tomás no se ha manifestado con ninguna empresa. Está en un silencio que llama la atención. Otros años, aunque toreara poco, ya se sabía que buscaba toros y que iba a lidiar tres o cuatro corridas. Este año, José Tomás ha desaparecido, y no ha enviado ningún veedor al campo. Eso significa que no va a torear en San Isidro o después. Nadie sabe si lo va a hacer. Ésa es la magia de José Tomás”, relata Casas.

Así que San Isidro no tendrá la guinda soñada. Aun así, Casas defiende que el ciclo de 32 tardes tendrá argumentos suficiente como para llenar los tendidos al menos dos de cada tres tardes. “He contabilizado 22 festejos de lleno o casi lleno. Hemos multiplicado por más de dos los espectáculos con contenido objetivo, los carteles rematados. Eso supondrá un aumento de 100.000 espectadores con respecto a 2016, o sea un 20% más, contando el aumento de los abonos y la venta de entradas sueltas”, sostiene el productor francés. Esto generaría unos ingresos adicionales de alrededor de 2,5 millones de euros.

Casas defiende “la narrativa del arte de hacer carteles de toros”, de manera que la feria sea “como una obra teatral en 32 actos, en la que cada torero y cada ganadería tienen personalidades específicas y cada día tiene un sentido específico -torismo, figuras, alternativas, etcétera-“. Para crear “un evento que dure un mes sin tiempos muertos, tiene que existir una cronología que encadene esos actos narrativos entre sí”, metaforiza el productor galo. “Yo me considero un artista y hacer carteles es una escritura”, ataja. “Se trata de crear emociones que vayan más allá de la plaza, de manera que el ritual contagie a la sociedad.

Tiene que ser un mes sin tiempos muertos que al final cree lo que yo llamo el tiempo de la memoria”, enfatiza Casas.

Cuando se hizo con la gestión de Las Ventas, Simón Casas dijo que iba a duplicar la comparecencia de figuras taurinas, y eso no se aprecia en la programación. ¿Qué ha pasado? Ésta es la versión del empresario francés: “Cada torero decide su programación. Hay que tener una visión global, contando antes de San Isidro, la feria y después. 

Talavante toreará tres tardes en San Isidro, más la corrida de la Beneficencia. David Mora y López Simón vendrán tres tardes también. El Juli, José María Manzanares, y Cayetano estarán dos veces: una en San Isidro y otra en Beneficencia o en la corrida de la Cultura. Enrique Ponce viene una tarde, y luego hay muchos toreros con dos tardes”.

¿Y Morante? “Viene en la corrida de la Cultura, y no quiere venir en San Isidro por decisión de él, porque el ruedo tiene mucha cuesta arriba”, contesta Casas. ¿Y no se le ha ofrecido aplanar el ruedo? “Después de San Isidro, sí, pero en la feria no lo podemos hacer”, sostiene.

Al final, el primer San Isidro se antoja variado e interesante, pero queda un poco pode debajo de las expectativas generadas. Casas lo justifica: “Había que abrir la programación a, por lo menos, 22 tardes de interés. Hemos querido que estén todos. En San Isidro estarán los 50 primeros toreros del escalafón. Es el mundial de la tauromaquia”.

Pero del abono sólo tiran dos cosas: que las figuras vengan muchas tardes o que se anuncie José Tomás, y no se da ninguna de las dos. “Del abono tira una programación con muchos espectáculos de objetivo interés.

Antes las figuras toreaban juntos, y ahora algunos de ellos llenan la plaza por sí solos, por ser Talavante, Manzanares o El Juli.

La novedad es que a ellos los juntamos con los nuevos valores jóvenes de la fiesta. Por ejemplo, El Juli da dos alternativas [en un mismo día], a Álvaro Lorenzo y Ginés Marín, cosa que sólo ha ocurrido en una ocasión en toda la Historia. Y Enrique Ponce da una alternativa, a Varea, y torea con el triunfador del año pasado David Mora”.

Sea como fuere, Simón Casas es consciente de que, al final, la feria de San Isidro será buena, mala, muy mala o muy buena según un factor más determinante que la programación: “La suerte”.

Fuente: Expansión 

Acontecimientos de la Feria de San Isidro (y más)

De SOL y SOMBRA.

Capotes y muletas se desempolvan este fin de semana en Olivenza. Llegarán luego una gran feria de La Magdalena y Fallas, con colas para adquirir entradas alrededor de ambos cosos. Y una Feria de Abril cuajada de figuras… con la vista puesta en Madrid. Mayo traerá la flor más codiciada de todas las ferias: San Isidro, el primero de Simón Casas y Nautalia al frente de la plaza que es corazón del toreo, Las Ventas. Será un ciclo abierto, con figuras, jóvenes, encastes variados y la búsqueda de un hilo argumental. Y un guiño a los abonados: la reducción en un diez por ciento del precio del abono y la preferencia para elegir las corridas -que serán lujosos acontecimientos- fuera de él.

Habrá carteles de mucho interés y expectación, como el encuentro de Alejandro Talavante -torero por excelencia en la actualidad en Madrid, será la estrella con cinco tardes (una de ellas en Otoño)- con los victorinos -la A coronada abrirá, además, el telón el Domingo de Ramos-, la doble confirmación de El Juli a Álvaro Lorenzo y Ginés Marín o la confirmación de Enrique Ponce a Varea. Otro 

San Isidro 2017 será también el escenario de un adiós: Francisco Rivera Ordóñez se despedirá de Las Ventas acompañado por Sebastián Castella y Alberto López Simón con la corrida de Jandilla.

En junio, pasado el ciclo más importante del mundo, llegarán la Beneficencia, con El Juli, José María Manzanares y Alejandro Talavante frente a toros de Victoriano del Río; y la bautizada por Casas como Corrida de la Cultura, con Morante del Puebla y Cayetano, ante toros de Cuvillo, con el objetivo de mantener el interés durante todo mayo y junio.

Será la única comparecencia del torero de La Puebla del Río: la pendiente del ruedo es su sempiterna lucha y, finalizado el serial continuado de San Isidro, es más fácil allanarlo.

No se descarta alguna sorpresa…

Fuente: ABC