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Orejas de Tormenta – Jesús Morales Tropieza a La México (Otra Vez)

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Así embistió el garfeño “Victorioso” que se fue sin ser cabalmente aprovechado. FOTO: Edmundo Toca.

Perdona la lluvia el festejo pero castiga el viento, el cielo se queda encapotado, la bravura ausente y el descocado Juez vuelve a hacer sus gracias dejando en desgracia la realidad del festejo. Solo el inexplicable desorden del Usía hace que las cosas en La México estén peor cada vez, sin la menor consonancia taurina y con el público cada vez más confundido. Para el olvido el encierro garfeño cuyos únicos dos ejemplares con opciones caen en las manos atravancadas y sin temple de Roberto Román triunfador circunstancial de una Temporada tan contrastante y extraña como el clima esta tarde en Mixcoac.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si hay un año extraño, confuso y contradictorio es este 2017.

En materia taurina lo es más. Y esto se deriva de un planteamiento taurino muy posiblemente equivocado, el famoso cuento que al no haber novilladas hay que bajar la exigencia, hacer de La México el experimento y no el gran foro que ha sido y que a pesar de todo sigue siendo.

A pesar, claro está, de ese oscuro personaje, cuya intención taurina es absolutamente desconocida y que ocupa el Palco de la Autoridad de Plaza, la que, les pese o punce, tiene y resguarda el pendón de la Ciudad de México.

Jesús Morales añade con la de ayer otra tarde (más) para su olvido.

Lo mismo que Marco Garfías.

Dado que la ganadería potosina envía un encierro absolutamente disparejo se muestra un aspecto muy negativo en estos festejos, el gran espacio que queda para enviar astados que no les interesan a los ganaderos que lleguen ya no digamos a corrida de toros a mera novillada. Puede ser por algun defecto en las astas, puede ser por lo zancudo o por las mismas hechuras, varios han sido horribles, resulta increíble que el Ganadero no mande lo mejor a estos festejos.

Pero parece que no puede echar lo bueno a un experimento.

Así, tenemos un muestrario variopinto y de muy dispares hechuras.

Esta vez los novillos han clamado por el puyazo, como no se les da, queda tratar de que la muleta haga las vez de castigo y sometimiento, Sebastián Ibelles va al toro con decisión desde sus gaoneras en respuesta a las zapopinas, tropezadas de inicio, de Mendoza, bien logradas, salvo el remate, y sus doblones donde avanza. Pero su actuación, un año después de su esperanzador debut, se estrella con la brusquedad de su toque, la cerrazón de citar afuera en todos los pases, de aprovechar los viajes y, principalmente, de acelerarse.

Nada de eso hace bien a dos novillos, el primero con cierto son y el segundo con plena cabeza puesta, acaban desarmándolo y dejando la promesa con el primero en salida al tercio y después ignominia total.

La expectación crece por Mendoza, lástima que el viento se haga el aparecido.

Y la mansedumbre, también. Escandalosa.

Jose María, siempre colocado en la lida, no ceja en su empeño de echar para adelante, mejora con el capote, sujeta al manso novillo y el quite, a la postre inorportuno, de Carlos Mauricio muestra como novillos del trapío y actitud de este cárdeno requieren la vara. Como las cuadrillas dan un concierto de desconciertos, nada abona en que el novillo pueda someterse. Mendoza insiste con valor y planteamiento, destaca un cambio de mano, pero la huidiza y despavorida ausencia de casta impiden todo esfuerzo.

El colmo es que el novillo, aun con la muy defectuosa estocada, juega a echarse y levantarse, cosa que confunde a muchos y deja a Jose María con la opción de un sexto que brinda al resto del cartel pero con el que se vuelve a topar con mansedumbre, descastamiento y con mucho más viento. Pésimo con la espada, al borde del colpaso, el rubio torero debe, urgentemente, mejorar con los aceros so pena de quedarse en anécdota.

A este torero capitalino deben dársele toros más que a ninguno.

Tal como ocurrirá en Morelia.

Entonces, uno de sus alternantes del próximo 23 en la Monumental moreliana vuelve con cierta esperanza en el tendido, Carlos Mauricio regresa y repite para mostrar su extrema delgadez, su disposición y su pésima manera de torear de capa, salvo los remates. Estropea el muchacho Román los quites, increíble que un torero de academia no sea capaz de rematar un solo quite en todas sus intervenciones, aquí hace que el castaño tercero empiece a aprender y endurezca su mansa y protestona actitud.

El de Morelia entonces no se entiende, ni su proceder ni su temple, no aflora ninguna virtud de lo mostrado hace ocho días, sin efecto los doblones impone su ley el castaño y sin más recursos que pases derechazos sin mayor razón termina escuchando tres avisos, tras no manejar el descabello con fuerza, la debilidad que transmite es desesperante.

Entonces viene el disloque de la tarde.

Entre Juan Vázquez, otro oscuro ente taurino, y Jesús Morales, hoy ya un clásico de la tragicomedia taurina, se las arreglan para autorizar primero a Ibelles a lidiar y dar muerte al duro séptimo que golpea severamente a Medina, luego como, siempre sí, el de Morelia si regresa, desautorizan a Ibelles, lo hacen quedar como espontáneo y a Medina le reinicia la cuenta de los avisos.

Estrictamente debió el novillo irse vivo, tras nuevo sainete con la espada.

Afortunadamente, para Medina, luego de su esforzado pero muy poco brillante trasteo, Morales enmienda todo. Como por ejemplo premiar al atropellado y atropellante, un tractor andante, Roberto Román, con dos orejas y eventual salida a hombros.

Este joven no es capaz de con el capote mostrar lo escencial, lo que todo torero que inicia, inclusive, debe contar, los fundamentos. Sorpresivamente, luce al lancear al más bonito del encierro, el alto cuarto, muy garfeño, al que le liga tres lances, si ha llegado el cuarto la Plaza México estallaría, pero no.

Un desarme borra todo.

Y los quites, una muestra plena, como ocurre en el séptimo que el toreo no es de ganas, o de “echar los kilos”, aquí desde que se comienza hay que hacer las cosas bien con el fundamento necesario para que se filtre tanto desorientado.

Román falla en la caleserina, en la chicuelina al séptimo, en las relatadas verónicas y en ganar un paso y templarse con este cuarto, que tan solo pedía espacio y hacer bueno aquello que al garfias, paciencia y templanza. Nadie, ni los dos profesores son capaces de decir nada. ¿Qué se andará eseñando en tales academias? Nos cuesta trabajo creerlo pero que el concepto no sea claro, que es lo mínimo que deben mostrar, es una tristeza, apenas algún derechazo, todo enganchado.

El temple no se enseña, se trae.

Mala suerte para el novillo y para la Aficin.

Lo atraviesa, sí, hace guardia la estocada. Y Jesús Morales, mutis.

Primera oreja. Protestada.

La segunda viene con el más espantoso novillo… que le embiste.

Las navarras son a una velocidad para multarle, los doblones lo intentan e incluso alinean el tranco del novillo por embestir, a Román solo le alcanza para pegar trapazos, no hay otra manera de definirlo, y algún muletazo muleta arrastrada. Lo triste es como el porrismo le gana la partida a la Afición.

Mata recibiendo, algo tendido pero efectivo y, sumado a la oreja anterior, abre la Puerta Grande. Así como ha sido.

Lamentable que en manos de Jesús Morales quede, no solo la valoración orejeril sino la conducción del espectáculo. Pero así está todo, sin ahondar en el fondo y principalmente al garete, sin la mínima estructura, con la Afición alicaida y el porrismo ganando.

En plena tormenta y el arte abandonado.

Solo queda esperar quien recupera aquí la grandeza.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Novilleril 2017. Quinta Novillada Sin Picadores. Menos de un cuarto de entrada en tarde nublada con mucho viento todo el tiempo, estorba toda la lida y en momento la vuelve imposible, cede un poco en los turnos cuarto y octavo. Fatal el Palco, una vez más: premia la estocada que hace guarda atravesando la espada por un constado al cuarto y la deshilvanada faena al octavo, además, en el sexto tolera que el primer espada intervenga en plena lidia sin confirmar si el tercer espada regresaría o no de la Enfermería, esto con responsabilidad igualmente de la autoridad de Callejón.

6 Marco Garfias, 6 (Divisa Negro, Naranja y Rojo) Terriblemente desigual, con varios espantosos e impresentables por feos como el horrible octavo. Se rescata la presencia del segundo, sexto y especialmente el muy bonito cuarto que resulta el mejor, camina en la muleta el octavo pese a su tendencia en banderillas a doblar contrario. El resto mansos en distintos matices, la mayoría quejándose y doblando contrario.

Sebastián Ibelles (Verde Botella y Oro) Silencio y Silencio tras Aviso; José Maria Mendoza (Malva y Oro) Silencio tras Aviso y Silencio tras Dos Avisos; Carlos Mauricio (Blanco y Plata) Silencio tras Tres Avisos y Silencio tras Dos Avisos; Roberto Román (Obispo y Oro) Oreja con protestas en ambos, salió a hombros.

Horrible tarde de las cuadrillas, de nuevo, Jorge Guerrero por ejemplo incapaz de banderillear, lo mismo que Pascual Navarro, claramente, fuera de la profesión, que falla al banderillear. Tonatiuh Silva incapaz de bregar correctamente al octavo, Juan Ramón Saldaña igualmente desarmado con el séptimo, entre otras tropelías.

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@Taurinisimos 128 – Faena de Jose Mari Mendoza en La México. @RocaRey en Albacete.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del lunes 11 de Septiembre de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada de Novilladas, 2017.

Análisis Novillada de Guadiana y de San Judas Tadeo.

Invitados: Alfredo Acosta y Jose Mari Mendoza, novillero.

Clip: Musical “De Capote, Jose Mari Mendoza.”

Análisis faena de Jose Mari Mendoza a “Naruto” de San Judas Tadeo en la Plaza México.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 22 de Septiembre de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

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La Gracia del Temple – Triunfo Sin Orejas de José Mari Mendoza.

Derechazo todo ritmo y toda cadencia de José Mari Mendoza en la Plaza México a “Naruto” de San Judas Tadeo. Foto: Víctor Esparza.

El pésimo horario programado para la novillada de San Judas Tadeo, así como la falta de un mayor público deja a una de los más interesantes encierros sin todo el eco que habría acarreado de haberse lidiado, por algo lo dice el pasodoble, “un domingo en la tarde”. Novillos de tremendo interés y de distintos matices su juego brinda a la Afición la ganadería hidalguense, que suma a sus blasones un nuevo triunfo novilleril en esta Plaza donde se les extrañaba. Tres esperanzas novilleriles surgen destacando el gran fondo muleteril del capitalino Mendoza y la intensidad, en distinto grado, del sevillano “Liqui” y el michoacano Medina que vuelven a cuestionar el tan mentado formato que malamente ofrece la Empresa.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Suena “Granada”, otra vez a lo clásico, previo a la salida del quinto.

Tras su floreado remate, aparece el novillo real, de tremenda presencia, un castaño con actitud y estampa muy seria, que pide a gritos la presencia del caballo de picar, esos “parias” por los que Don Renato Leduc clamaba dar la debida eutanasia en “Los Banquetes”, esos abnegados y batalladores seres sobre cuyos lomos ha cabalgado la evolución verdadera del toreo.

Ese quinto y el muy negro sexto marcan una diferencia con el resto del encierro. En el juego y la presencia que traen consigo su edad y trapío. Y de ahí su actitud en el ruedo. Cómo hace falta este improvisado sábado novilleril el caballo de picar. Principalmente en los mencionados turnos. Porque el nivel del trapío que muestran los últimos dos son ya para novilladas picadas.

Contrasta con el resto.

Chicos y cómodos primero y segundo, justos para estos festejos. Perfectos, para los mismos efectos, tercero y cuarto.

Y principalmente hace falta el domingo, la amplitud que dan las dieciséis horas de cada séptimo día de la semana para disfrutar un festejo que inicia nublado como la entrada pero que lo hechos taurinos aclaran hasta llegar a pleno, bravo y quemante sol para rematar con la abundancia de un aguacero. Porque la novillada ha sido así, como el clima que la ha acompañado.

Así tenemos que el sevillano De la Fuente, conocido y anunciado por “Liqui”, se encuentra con un novillo que no supera su falta de casta y, principalmente, de fuerza. No la supera porque dentro no tiene más que ofrecer y porque el sevillano tarda un casi imperceptible tiempo en ponerse a tono.

O, mejor dicho, a compás.

“Liqui” trata. Luce en remates capoteros pese a adelantar en las verónicas, alterna con Mendoza en quites y, pese a quejarse el astado en banderillas, corre la mano con soltura hasta que el novillo se hecha. Luce por momentos en otros no se nota completamente adecuado al dispar tiempo del berrendo en cárdeno y, pese a entregarse, no atina con la espada. Saluda por su cuenta y promete que será en el otro, como si ya lo tuviera. Debió tenerlo.

Pero no, la Empresa deja las cosas al garete. Así llega la hora de José Mari Mendoza.

Que arriba ante un novillo, nombrado “Naruto”, que ni mandado a hacer por dentro y por fuera para poder triunfar, por su tipo, castaño cómodo de cabeza y armónico de hechura, promete y por su juego compromete al novillero a hacerse de él. El torero aun no puede manejar el capote con soltura, así el recibo solo se limita a recoger a un novillo que corretea, dada su mocedad, el castaño apunta para muchos lados.

Mendoza, pese a su incipiente recorrido, apunta el toreo.

Desde su quite por zapopinas luce y se distancia de Hernández Mendoza, un nombre que sobra en el cartel, por supuesto, y coloca al novillo que embiste largo, en el justo momento de ser banderilleado. Pese a berrear al astado tiene emoción y es bien banderilleado por Gustavo Campos que saluda y queda servido para el inicio alternado.

A partir de aquí sobreviene una espléndida faena.

Lo es por su arquitectura, inicia por alto y paulatinamente, camina a las rayas con muy efectivos doblones de gran concentración e imposición en el centro de la suerte para rematar cambiándose de mano abajo y solventando para arriba el inicio aplaudido por la concurrencia. La México responde.

Y claro está, aun en los mínimos de asistencia mantiene intacto, aun late, el sentido del buen toreo, por ello para cuando Mendoza liga los derechazos a compás abierto, clásicamente cargando la suerte con un embroque de solidez torera, el cambio de mano completo y templado en los medios y en aire de pleno embeleso, convence al novillo que para berrear es mejor no haber venido y a sí mismo de que puede cuajarle de mantener el tono.

Cosa que hace a plena cabalidad.

Se muestra sereno, sosegado, sin concesión a nadie, siempre ensimismado y concentrado en sacar lo mejor del novillo para el cual la muleta se vuelve, primero, tentación y, luego, obsesión de acudir pues el temple y la perfecta manera del capitalino que repite los derechazos y prosigue en el mismo aire, no deja que su engaño sea alcanzado. En medio del grisáceo cielo, José Mari llena de luz el ruedo, en el de pecho con la zurda rotundo y reunido, a pies juntos, luego de cambio de mano a media altura.

Y tal muletazo prepara el terreno al natural.

Una espléndida fase de exploración con la derecha.

Dos pases de tanteo contrarios y a rodilla flexionada que, de tan largos, alumbran el camino del natural luego del cambio de mano para torear con la izquierda. Dos tandas muestran su capacidad de convencer sin más ayuda que su muñeca, la primera la cierra con luminoso afarolado y la segunda, de solo tres pero muy rotundos, se remata con el primero de varios circulares, este lo cierra a lo “Ranchero” Aguilar con cambio de mano para salir andando tras pase de pecho a lo clásico, no de codo.

Con lo clásico trae lo moderno. Mendoza se abandona en los derechazos, crece el trazo a tal medida que prologa con circurret y, por si fuera poco, con la poncina muy rota abajo, con tal convencimiento que la entrega es total.

De majestad.

Ya decíamos que el concepto no se roba, se decreta. El estilo no se copia, se declara, y este novillero ha establecido claramente su deseo por envolver las embestidas del novillo hasta el último extremo de la embestida, lo logra con el castaño y con el público entre asombrado y sorprendido por lo bien hecho de los nuevos derechazos y dosantinas. Pero vendría un momento mejor.

Pues, si había sido la poncina un muletazo bueno, la que cierra la faena supera todo lo anterior al tender el trazo con mayor reunión y de mejor acabado pues la embestida completamente entregada termina por desgranarse en doble ayudado por bajo con la izquierda, dos carteles de toros que debieron rematar la cosa.

Mendoza se queda sin aire y deja al novillo sin fuerza luego de insistir con la derecha. Todo tiene su limite y el de este torero hoy está en el capote y principalmente con la espada. Pincha penosamente en la suerte contraria. Varias veces.

Todo queda en escueta salida al tercio y discutible Arrastre Lento.

La novillada en sí deja en serios problemas esta designación puesto que la nobleza acompaña al segundo, pero del tercero en adelante, la bravura del encierro trae casta, como en el tercero y cuarto e, incluso, es seca en los últimos dos. Aquí el desperdicio de la empresa en echar a lidiar al tercero a un joven, Hernández Medina, sin posibilidad alguna, salvo en banderillas, de poder con un novillo que se termina por imponer.

Que en bravura supera al segundo.

Y encuentra que un muchacho delgado como carrizo, muy de niño su expresión, busca ser torero, su nombre Mauricio Medina y pese a su limitación capotera saca una muleta garra que, si bien solo se entiende por el lado derecho, alcanza a lucir con el hermoso y negrísimo cuarto al que pincha pese aprovechar con sabor y largueza su embestida.

Pincha pero termina por eliminar a “Liqui” de la lidia para así pasar a enfrentar lo más serio de la novillada. Si la Empresa no hubiera cometido la torpeza de acartelar al tercer espada habríamos tenido un final de novillada épico.

Pues los novillos que cierran plaza, pese al gran esfuerzo, superan a los novilleros pues su presencia y juego son ya mucho más cercanos a la madurez del toro que a la mocedad de los toreros, les hace falta imponerse y sobre todo contar con las cabalgaduras, que abrían quitado aspereza y habrían desahogado al embestida que para el tercer muletazo protesta.

El quinto un imponente castaño. El sexto otro precioso y bien hecho negro.

Mendoza a como puede, sin amilanarse, planta cara e incluso liga derechazos y mata mal. Medina no se rinde y cuja dos tandas al natural que emocionan a la clientela y que, aun sin orejas, se queda a homenajear a toreros y a ganadero.

Sale Salvador Rojas hijo a dar la vuelta al ruedo San Judas Tadeo en nuevo triunfo de la trilogía de hierros familiares. Si la década pasada novilleril fue de la familia con “Juanpis” de Sergio Rojas y Elizabeth Moreno o “Brillante” de Salvador Rojas y Vanessa Montoya fue una escalada a lluvioso cielo hoy “Naruto” y Jose Mari Mendoza, aun sin orejas, se van a la historia de esta trilogía.

Tal como ocurriese con Hernán Ondarza y “Saca Plumas”, también de San Judas Tadeo en la Plaza México, en 1986. Aun sin orejas.

Porque a falta de retazos de toro queda la estela de lo toreado.

Para los restos que el alumbramiento del temple, la maravilla del arte y el enigma de la bravura. Lo que se mantiene en nuestro recuerdo.

Y en la flama eterna de nuestra afición.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO. 

Plaza México. Temporada Novilleril 2017. Tercera Novillada Sin Picadores. Matinal. Menos de un quinto de entrada en tarde nublada y cambiante con viento molesto en distintos pasajes de la lidia y con lluvia al terminar el festejo. Algo excesivo el homenaje al segundo de la tarde por parte de la Autoridad. 

Bien la solicitud del Usía que solicita minuto de aplausos en homenaje a los caídos del terremoto del viernes tras el Paseillo.

6 San Judas Tadeo, 6 (Divisa Roja) Dispareja y variopinta, no obstante, mantiene el interés durante todo el festejo, brava en lo general aunque casi todos quejándose y protestando, salvo el tercero, en banderillas. Chicos los dos primeros, muy bien hechos los dos siguientes, bien presentados para el festejo y muy serios los últimos dos. Destacan por su bravura los últimos cuatro lidiados y por su extraordinaria clase el inicialmente manso segundo que remata aflorando el fondo tras la lidia otorgada.

El ganadero Salvador Rojas hijo fue ovacionado e invitado por la concurrencia a dar una muy sentida vuelta al ruedo con

Daniel de la Fuente “El Liqui” (Tabaco y Oro) Saludos por su cuenta. José María Mendoza (Grana y Oro) Saludos y Palmas tras aviso.  André Jusef Hernández (Añil y Azabache) Silencio tras Aviso. Mauricio Medina (Blanco y Plata) Saludos tras Aviso y Palmas tras Aviso.

Todos los espadas nuevos en esta plaza. El segundo y cuarto espadas son designados para matar los astados lidiados en quinto y sexto lugar.

Saluda Gustavo Campos tras banderillear al segundo.

@Taurinisimos 127 – Recuerdo de El Calesero. Miguel Aguilar en La México. Festival Universitario.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 8 de Septiembre de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Chica 2017. Faenas de Miguel Aguilar y Juan Pedro Llaguno.

Previo a presentación de José Mari Mendoza en La México. Tienta de Mendoza, Jusef y El Liqui en Julián Hadam.

Arturo Gilio hijo Triunfador en Bayona, Francia.

Entrevista con el novillero Eduardo Romero, previo a la Tienta Pública Universitaria en Aguascalientes, Plaza San Marcos.

Faena de Juan Baustista, rabo en Mont de Marsan. Toro, “Palomito” de La Quinta.

Aniversario Luctuoso XV Alfonso Ramírez Alonso “El Calesero”
Faena: Campanillero de Jesús Cabrera, Plaza México 10 de Enero de 1954.

Clip “Hipérbole de El Calesero” por Pepe Alameda.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 15 de Septiembre de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

Por la Puerta Falsa – La Falacia de Jesús Morales captura a Miguel Aguilar.

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Miguel Aguilar, al natural, pese a lo descalzo y retorcido, el de Aguascalientes triunfa. FOTO: Alfredo Florez (Toriles.com)

Como si de un fenómeno astronómico se tratara, la estratósfera desde donde se sitúa Jesús Morales impide ver la realidad de como las cosas han ocurrido y, peor aún, en el turno que a la postre resulta ser el más trascendental, el quinto, donde la voluntad de Miguel Aguilar contrasta con la falta de bravura que, en general, muestra la birria de encierro a cargo de Caparica. El propio novillero hidrocálido no termina por cuajar el único astado valioso al que plantea una muy ligera faena de cara a la galería que encandila pero no convence. La mansada se carga la intención de Llaguno y deja a Loaiza en plena ignominia.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si habrá alguna consideración o mención al encierro mayormente manso de la Temporada, lamentablemente, Caparica lleva mano.

En presencia y juego.

Nos lo dice claramente Corrochano, no hay ni chicos ni grandes, hay toros o hay novillos.

Hoy en La México hay novillos, se supone, de tres años, lo que no hay es finura, nada que ver con la Caparica ilusionante de 2010, no. Hoy se manda lo de tercera línea a la Plaza de primera. Se somete a la más importante Plaza de este taurino país a un laboratorio, a una práctica de campo donde los practicantes, ganaderos y toreros, muestran no solo su verdor sino su inobservancia de las esenciales formas taurómacas.

Y en ese aire, es espantosa verdaderamente la presentación del ganado considerando la importancia de la Plaza México. Podemos ver claramente los pitones gachos y sucios, lo zancudos varios de ellos, lo faltos de trapíos y, varios, especialmente el quinto, despavoridamente mansos y descastados. La raza de lida no es esto. Para la masa, aquella que el propio Corrochano la identifica como contentadiza e ingenua, lo será, para la recta razón taurina, no.

Por ello, no queda otra más que consignar.

Por ello, no queda otra más que tratar de escapar de los falsos cantores.

De Jesús Morales… y la ignorancia de sus defensores.

Confunden y aplauden al manso quinto pero tapan al único novillo valioso, el segundo. Este novillo es un hermoso ejemplar, carifosco, negro de brillante pelaje y de pitones blancos y simétricos que mansea de salida y desarma al joven Loaiza, destemplado y poco preciso toda la tarde, que estorba el procedimiento y que deja al toro servido para poner a parir a las cuadrillas.

Toma aire el de Caparica y entonces Miguel Aguilar confirma lo que de él se espera.

En los doblones, dos, muy toreros, más los pases alternado ya de pie, pudiendo siempre, al frente, de las rayas a los medios y en la primera tanda por la derecha obliga al novillo exitosamente, con buen corte e intensidad en el centro de la suerte, ligando con ritmo e imantando al novillo de un temple que se paladea. Prosigue en la siguiente tanda derechista pero el hechizo se rompe en un firmazo mirando al tendido.

Porque la muchedumbre, ruge y cambia el proceder del novel torero.

Que ya no cambiaría, vendrían los golpes de efectos y el desarme, cambiar el proceder de un torero natural, sin poses, por un toreo afectado por el retorcimiento que ya señalábamos en la semana pasada que prevalece en los hidrocálidos. Este desarme sería ya el sino de la faena porque Aguilar, en vez de templar, comienza a encimar.

Y a hacer tropezar su corte natural de torero.

Para mal de la Afición y para regodeo de la masa.

Así se pierde el buen toreo por el arrimón, la despaciosidad, tan necesaria siempre, incluso desde la mocedad, por el relumbrón de hacer el cite de la galería, el “vamos ya” tan malamente extendido y la ausencia, esta sí preocupante, del cuarto y quinto muletazo, más por un pitón izquierdo que valía la pena intentarlo.

No, la cosa es orejear, ah, y descalzarse otra detestable moda.

Pero todo eso poco importa, incluso tampoco el espadazo al volapié, entero pero pasado y tendido con el que el astado, obvio está no dobla. Por eso Aguilar promete para el otro lo que Llaguno y Loaiza no consiguen en ninguno, triunfar. Uno por quedarse sin enemigo al frente con el abre plaza al grado de derrumbar su inicialmente alegre intervención, pasada por banderillas, pero rematada con desarmes y adornos a cabeza pasada, más lo insulso del espantoso cuarto con el que no tiene opciones.

Y el otro por estar negado para el toreo que, con el viento que sopla, le dice que este no es el camino. Sumemos a esto el juego manso del lote de Loaiza y tenemos la tarde perfecta a partir de la cual debe tomar una decisión.

Que sea la correcta.

Tal como no lo hace, adivinen ustedes, Jesús Morales.

Porque “Usía” premia a Aguilar de manera doble escudriñando, seguramente, el uno más uno, son dos. Diría Corrochano, en aritmética lo es, en tauromaquia, no.

Así tenemos que el novillo quinto, espantoso por chico y feo, por cornigacho y manso, berreón todo el tiempo y con más arreones que embestidas, más reparos que entrega hace ver a la faena en una constante persecución que germina con desarme en el capote y la cacería de un manso con cierta agresividad por la muleta pero que entre las vueltas irredentas y contrarias dejan al novillero mostrando su verdor.

Si tan solo la administración hubiera intercambiado turnos, Aguilar, más asentado, habría lidiado al mejor de los astados en el lugar de honor. Pero, en fin, en los toros no basta con tener temple en la mano, diría Don Gregorio, hay que tener temple en el ánimo. Fundamentalmente, consideramos, para pensar y sobre todo encerrar al manso paralelo a las tablas, no perpendicular a ellas.

Aquí Miguel Aguilar brilla pero corta brevemente a fin de hacer el poste, mirar al público, desde luego y…

Destemplarse y descalzarse, de nuevo.

Quien se considere amante de la verdad no podrá negar que la estocada seda en la suerte contraria, que es entera, casi a un tiempo y al volapié.

Como tampoco podrá negarse lo trasera y lo tendida, de ahí que solo una oreja fuese solo procedente.

El resorte mágico, casi onírico, de Jesús Morales y su letargo, lo pueden todo.

Incluso regalar la salida a hombros.

Y aquí ya no vamos a citar a Corrochano, dejémoslo en paz, sino a un precepto cartesiano, puede tomarse como verdad lo que es falto y puede negarse lo que es verdadero. Entre certezas y falacias la nebulosa confusión de este Juez y los que le siguen, que pocos no son, dan al traste con la Plaza México, única verdad taurina, la única evidente.

Al rato, nos amaneceremos que el toreo ya no es arte, sino diversión.

La que gusta a la masa, la que conviene a los panegíricos.

Esa que no valoró el quitazo de riesgo en el siguiente toro que el propio Aguilar haría al paso, incluso con elegancia, como resultado de su colocación a la salida del banderillero y que le permite tirar de una rebolera para librar la salida del banderillero.

No importa, para eso, para tranquilidad del crítico de Talavera, queda la real afición.

La única con certeza… hasta ahora.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Novilleril 2017. Segunda Novillada Sin Picadores. Menos de un cuarto de entrada en tarde nublada con leve brizna al inicio y al final del festejo, así como viento molesto durante casi toda la tarde, especialmente en la lida del primer a cuarto turno. Fatal el Palco al llevar al exceso la premiación dando al traste con la realidad de la corrida, no obstante procede Usía correctamente al negar la petición en el primero.

6 Caparica, 6 (Divisa Negro, Tabaco y Rojo) Muy feos de presencia, inaceptable para la plaza, salvo el hermoso segundo, quizá el primero. Sospechosa de pitones. Mansa y descastada en lo general exceptuando el primero del lote del segundo espada, muy reunido, muy bien hecho, negro de lustroso pelaje, carifosco con blancos y simétricos pitones que, tras mansear de salida, acaba embistiendo a la muleta largo y por abajo, aplaudido en el arrastre, contrario al resto del vario pinto encierro que dobla contrario y se descasta. Increíble como un sector de barrera de sombra aplaude el manso, descastado y cabeceante quinto.

Juan Pedro Llaguno (Verde Botella y Oro) Silencio en Ambos; Miguel Aguilar (Esperanza y Oro) Palmas tras petición y Dos Orejas con leves protestas; Tato Loaiza (Blanco y Oro) Silencio tras Aviso y Silencio.

Destaca el segundo espada en un gran quite al paso con rebolera que quita el novillo a Diego Martínez a la salida de tercer par al sexto.

Fatal las cuadrillas con capote y en banderillas durante los primeros cuatro turnos, incluso toreando descaradamente desde el callejón, estrellando al novillo tercero en el burladero de los matadores. Debió solo saludar Jorge Guerrero y no Juan Ramón Saldaña tras banderillear al quinto. Chambón y a cabeza pasada y risa y risa, saluda Diego Martínez tras par al sexto.

@Taurinisimos 126 – Antonio Romero en Piedras Negras. Juli, Roca Rey y Luis David Adame a Hombros.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 1 de Septiembre de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Chica 2017, faena de Miguel Aguilar a Contador de El Vergel, una oreja.

Análisis Feria de San Antonlín, Palencia 2017: Toros de Zalduendo para “El Juli”, Roca Rey y Luis David Adame.

Versos – “Dos Destinos” de Guillermo Rubio Belmonte.

Antonio Romero regresa en Piedras Negras, tentadero en Tlaxcala y faena de Romero a “Caporal” de Piedras Negras en la Plaza México.

Recuerdo de Armando Ramírez “El Bam-Bam” banderillero de toros en la Plaza México, Noviembre 29, 2009, Xajay, José Tomás y Arturo Macías en mano a mano.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 8 de Septiembre de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

Lunes de @Taurinisimos 125 – Aste Nagusia, Bilbao 2017. Adiós a Dámaso. Manolete, 70 Aniversario.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del lunes 28 de Agosto de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Novilleril 2017. Novillada Inaugural: 6 Las Huertas, 6 para Ricardo De Santiago, Isaac Fonseca y Héctor Gutiérrez.

Recuerdo de Manolete en el LVII Aniversario Luctuoso.
Testimonio de Francisco Cano “Canito”, fotógrafo taurino.

Análisis sobre la Semana Grande de Bilbao, Aste Nagusia 2017.
Puerta Grande de Enrique Ponce.

Faenas de Curro Díaz, Antonio Ferrera, Juan del Álamo, Joselito Adame, Diego Urdiales, Roca Rey, Román. Encierros de Miura, Victorino, Victoriano del Río, Alcurrucén, entre otros.

Recuerdo de José Cubero “Yiyo” en su XXXII Aniversario Luctuso. Musical “Mi Amigo El Yiyo”

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 1 de Septiembre de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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La Adolescente Gracia – Las Huertas, Fonseca y Gutiérrez triunfan en La México.

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Isaac Fonseca en la Rebolera por detrás del Cuerpo al novillo de Las Huertas en la Plaza México. Foto: Edmundo Toca.

La demora de La México, injustificada y criticable, deja a la gente que hoy compone la concurrencia con la consecuente impaciencia que trae la abstinencia, con muchas ganas de aplaudir. La fe taurina hoy es tan adolescente como los novillos, en momentos embistiendo como si de toros se tratara, en momentos reaccionando como si de berrinchudos se tratara. Esto, en un ambiente de gritos y sombrerazos, dispara las alarmas del taurinísimo, ausente cuando más se necesita. Vuelta exagerada del joven ganadero y pasos atrás los más y para delante los menos de la terna que corta orejas pero deja pendiente conocer la dimensión real de su evolución y su estado torero.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Solo una novillada sin picadores, a lo mucho dos, debería haber en la Plaza México.

En todo el año.

Obligada por la Ley, La México da, brinda, las novilladas tratando de innovar lo ya inventado y, al dejar a este invento de fijo pues, según dicen “no hay novilleros”, deja al descubierto falta de madurez taurina. Y esto es más cuando Guadalajara, al parecer, también se raja de las lides novilleriles. Una lástima. Yo me pregunto, ¿Qué ocurre de un año para acá con las demás plazas del mismo grupo al que hoy pertenece, al menos en lo económico, La México?

Simplemente nada, plácidamente durmiendo.

Decía José Luis Ramírez “El Padrino”, hay que hacer empresa, primero, con gusto.

En los toros lo forzado, si no es el de pecho, no sale, o sale mal.

Entonces queda confiar en la bravura.

La ganadería de Las Huertas cierra la Temporada Novilleril anterior y abre la presente con la misma emoción pero en diferente tono. Se va ayer ovacionado y con vuelta al ruedo su ganadero contagiado por la concurrencia y sin el consejo atinado en el callejón, con dos toros sin oreja cada uno, más un homenaje póstumo y con el deber cumplido.

Asegunda, eso ya es de buen labrador.

Pero habrá que decir que será bueno verle con caballos, no quedarse en este refugio y serenar el juicio, de ahí que la salida al tercio habría sido lo mejor para no perderse entre los vapores del aplauso del variopinto tendido pues nada más real para el toro de lidia y para esta tan perdida concurrencia que enfrentar y observar a novillo y caballo en la suerte de varas, respectivamente. Ya veremos cuando será tal prueba pues si la supera, con constancia, la ganadería de Las Huertas estará en el camino de la historia.

No solo de la anécdota.

Y no porque el encierro no tuviera bravura o emoción o no mantuviera la muy débil atención del público en todo momento, es más, los tres primeros por su prontitud y fijeza la han tenido, sino porque esos tres, en ciertos momentos, así como cuarto y quinto, han volteado contrario y buscado la querencia en varios momentos.

Quizá, de haber sido picados…

A pesar de esto, podemos concluir que tercero y sexto han sido bravos, indudablemente.

O sea el encierro trae un lote premiado. Una mano ganadora.

Pero, aun sin redondear en el sorteo, incluso con cartas menores, Ricardo De Santiago e Isaac Fonseca enfrentan cada quien, tanto al viento como a un novillo con amplias posibilidades como el primero, al que el potosino De Santiago no termina por templar, luce con el capote, en banderillas en el primer par y sobre todo en el segundo donde pasa en falso al ganarle el novillo la cara para luego cuadrar. Ya con la muleta, entre desarmes e imprecisiones, su desigual faena no remata donde debe, pincha y todo se desvanece.

El cuarto, novillo que mansea pero que tiene un inicio con la muleta bueno tras doblarse, le da una terrible voltereta a Ricardo al no salir bien de la suerte en quites, siempre trae al novillo encima al no rematar debidamente, le rompe parte de los labios y a como puede banderillea a un astado que dobló contrario lo que quiso porque no se le somete y con el que, tal como en el primero, escucha un aviso.

Pocos avances en uno de los toreros más esperados.

Tristemente.

En cambio Fonseca, de Morelia, se nota con mayor suficiencia torera de un año para acá.

Lo extraño no son sus intervenciones, lucidas en quites, gaoneras a pies juntos al que abre temporada de cartel, sino que el inicio a un novillo pronto y fijo como el segundo no es por bajo y. sobre todo, la colocación inicial en cada tanda de la muleta. Atención, a novillos así, sin picar, si no se les impone mando y sometimiento en todo tiempo se van para arriba.

Inicia por alto y remata con desdén pero a pesar de la emoción, no trae la imposición.

Siempre tan necesaria.

Fonseca liga por ambos lados e intenta pasar del tercer muletazo pero la reacción del novillo tras ligar le rebasa y no atempera, al contrario, a cada pase de la tanda el novillo en lugar de asentarse, de resentir el mando de cada muletazo, los hay muy buenos, se crece y protesta en buena medida por no ser picado ni sometido, consideramos. En algún punto lo compromete y el torero se descompone, no obstante, es capaz de dejar un espadazo, en uno de los pocos momentos con silencio de la tarde, de gran ejecución, a un tiempo, entera que, no obstante lo tendida y trasera es, hace tronar la piel del toro.

Isaac no desespera, muy atinado con la cruceta, sin acelerarse, corta una oreja cariñosa, cortesía de Jorge Ramos y su taurina ceguera, así como la sensible, casi piadosa concurrencia que necesita urgentemente aplaudir.

Luego en el quinto, el más serio, tampoco alcanza a cortar la salida al manso que termina rehuyendo la pelea y buscando el toril, todo deriva de una larga cambiada de salida que no llega y que muestra de nuevo el chiquero al astado. Se la pasa Fonseca queriendo hacer la misma faena que en el primero, es decir, terminar dando naturales y derechazos, a la misma colocación y altura, por fuerza.

Yo pregunto si acaso la tauromaquia es solo tal cosa.

Tampoco lo es el final por alto, a la trágala y sin espada con la muleta por detrás, que alarga el trasteo sin necesidad alguna. Mata con descabello a dos tiempos, uno del cual el novillo resiente pero resiste y otro, fulminante, con notable facilidad que sepulta al astado.

Aun así, valdrá verle de nuevo

Contraste, es diferencia y resultado de confrontar estilos.

El de Morelia encuentra su contraste en fachada y estilo, incluso estructura, en también incipiente hidrocálido Gutiérrez que brinda en sentida dedicatoria a los médicos que le atendieron el año pasado en su fallido debut. Éste apenas destaca en el capote y muestra la técnica que les parece insertada a todos y cada uno de los novilleros hidrocálidos: retorcimiento, poco toreo de capa, largueza en los muletazos y siempre por la derecha. Todo esto ante un novillo, algo feo y paliabierto, pero que comienza a embestir largo y por abajo.

Gutiérrez pega muchos, quizá demasiados derechazos.

No hay temple ni imposición. Ni despaciosidad.

Parece que estos toreros en vez de usar la de cobrar, les cobran por usarla.

Pues cuando busca la mano izquierda, un desatino de su parte, adelantar y no presentar la muleta en sitio exacto, provoca la colada que impide ver al cárdeno al natural, simplemente ya no lo intenta. Ni por asomo. Y qué bien le habría hecho al astado desengañarse y, sobretodo, al mismo torero, porque torear es muchas veces, quizá siempre, hacer posible lo que parece no ser.

Muy mal con la espada.

Pero en el sexto, otro novillo principalmente fijo y con mejor son, Gutiérrez se observa con mayor soltura, torea más largo y con más temple, ahora sí, por ambos pitones no obstante las tandas son de altibajos y no crecen porque, como con Fonseca, después del segundo y tercer muletazo la tanda por colocación o falta de mando no va a más. Y en buena medida es resultado de esa programación que dice que en todos los turnos hay que hacer lo mismo, trapear la arena e ignorar la altura y su debida elección en cada pase que desahogaría a los bureles, sobretodo, cuando de tan jóvenes reaccionan cambiantes.

Como casi adolescentes.

Que hoy eso son los novillos.

Y los novilleros.

Y la empresa… y, tristemente, la mayoría de la concurrencia.

Por ello la oreja, tras un cambio de mano de mucho temple y sello, quizá lo más artístico de la tarde y estocada entera algo tendida, importa mucho para la mayoría que encuentra que la alegría está en las orejas. Ojalá estuviera en el respeto a la lidia, o sea, en el silencio de las Porras y los vendedores que no hay Autoridad o ésta algún interés protege. Y, sobre todo, en la serenidad que no existe en la vuelta del Ganadero, la salida al tercio sería suficiente.

Pero así las cosas, a falta de caballos, la rienda muchos en La México la traen suelta.

Arte es, en buena parte, nuestra madurez.

Menos mal nos queda el toreo, su temple, su interior estructura y fuerza, su galope y su paso. Aunque sea adolescente. Siempre y cuando, no lo olviden, no lo guarden en espuertas y despachos, no lo dejen para el rato porque lo que más se requiere aquí, urgente, es mando y sometimiento de lo indómito.

Más aún, claro está, cuando de adolescentes se trata.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Novilleril 2017. Primera Novillada Sin Picadores. Menos de un cuarto de entrada en tarde nublada con lluvia intermitente y viento molesto. Público variopinto y distraído, entre gritos y vendedores la mayor parte de la tarde.

6 Las Huertas, 6 (Divisa Negro, Amarillo y Oro) Desiguales de presentación, feos en su mayoría, salvo primero, segundo y cuarto. Con fijeza y bravura tercero y sexto, con intermitencia en su embestida en la muleta pero con posibilidades de triunfo. Mansos cuarto y quinto con reacciones sumamente contradictorias principalmente en la muleta.

Ricardo de Santiago (Azul Añil y Oro) Silencio tras Aviso en Ambos; Isaac Fonseca (Corinto y Oro) Oreja y Palmas; Héctor Gutiérrez (Rosa y Oro) Silencio y Oreja.

El ganadero da exagerada vuelta al ruedo al terminar la lidia del sexto en compañía del tercer espada.

Mal las cuadrillas en banderillas y estrellando al toro en burladeros entre cada tercio. Oportuno quite de Juan Ramón Saldaña en banderillas al cuarto, no obstante apurado se nota toda la lidia.