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FOTOS: Los Toros de Piedras Negras para la Plaza México.

Marco González acompañado de su hijo Patricio, más de 21 años después, la Hora de Piedras Negras llega.

La corrida de Piedras Negras, largamente esperada y envuelta en la ilusión de la Afición, ya está en los corrales de La México. Sin embargo, es en la majestad del campo, bajo la mirada centenaria de sabios llorones y al amparo del cielo tlaxcalteca, donde los 8 cromos, 8 de Marco Antonio González, relucen su más amplia majestad. He aquí la muestra.

Por De SOL y SOMBRA – FOTOS Ganadería Piedras Negras.

La última vez que Piedras Negras lidió en La México, Don Raúl González envió dos corridas, la primera la mataron las figuras, la otra, entonces, tres toreros modestos. Y esa segunda corrida tuvo una seriedad tremendra.

Sin embargo, a la distancia, guardando los respetos y respetando la memoria, estos ocho cárdenos resúmen mucho del tipo histórico que desde el inicio del Siglo XX define a la divisa rojo y negro.

Desde el cárdeno casi ensabanado al entrepelado bragado o ese cárdeno casi cenizo que parece que el heno del sabio y su plomizo cariz se impregna en su capa, toda la historia preclásica, clásica, moderna y contemporánea de Piedras Negras está en los pitones blancos, vueltos y los veletos, el hocico redondeado, la reunión y sierra perfectas de estos ocho toros que se retratan en su plenitud y que reúnen tantas características de fenotipo que bien podría hacerse bueno lo que Santiago Amón, tan recordado mencionaba al hablar de los nombres que el hombre brinda a la naturaleza taurina que en la dehesa reposa y que, encadenados, podrían formar el más hermoso poema de lengua española.

Bien decía Manuel J. Othon al vislumbrar el paso de los toros en el campo con “Silencio, lobreguez, pavor tremendo//Que vienen sólo a interrumpir apenas el galope triunfal de los berrendos.”

Aunque estos se forjan sobre la base cárdena, es impresionante la belleza de sus formas.

Sobresalen todos y el propio Ganadero sueña con los mismos ocho. Solo Tauro sabe desde ahora el misterio que guarda el enigma gris de este ya histórico, pase lo que pase, en encierro piedranegrino.

Tan sólo basta ilusionarse, estar en el sorteo y en el tendido, atender al toro en todo momento y suplicar a las cuadrillas estar a la altura. Que la importancia de la Fiesta está en el toro y, albricias, estará el domingo en el máximo coso.

Suerte… Dios la reparta.

Twitter: @Twittaurino.

De Rojo y Negro, el color de la divisa.

 

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@Taurinisimos 101-Triunfo de @33Silis. Vuelve Piedras Negras. Adiós a Jesús Solórzano.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 17 de Marzo de 2017, con: Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII y Lic. Julio Téllez García.

Actualidad Taurina. Plaza México Feria de la Cuaresma:

1. Rancho Seco – Juan Luis Silis con “Pelotari” en su confirmación de alternativa.
2. Rancho Seco – Toro “Campanero”  para Óliver Godoy.

Invitado en el estudio Juan Luis Silis (@33Silis).

Previo Encierro Piedras Negras, entrevista con Marco Antonio González Villa, Ganadero previo al regreso a La México.

Faena de Miguel Baez “Litri” y “Dancero” de Piedras Negras en la Plaza México, 60 Aniversario, 60.

Recuerdo de Jesús Solórzano Pesado tras su fallecimiento.
Faena de “Fedayín” de Torrecilla a colores. Semblanza con Julio Téllez.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 24 de Marzo de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

@Taurinisimos 100 – PREVIO – Juan Luis @33Silis Confirmación Plaza México.

@Taurinisimos cumple sus 100 primeros programas, el invitado ha sido Juan Luis Silis, segundo espada y confirmante el próximo domingo con la corrida de Rancho Seco, comparte aquí con Miriam Cardona y Luis Eduardo Maya conceptos y su historia.

De SOL Y SOMBRA. Redacción.

Programa 100  de @Taurinisimos vía @RadioTVMx del viernes 10 de Marzo de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Invitado: Juan Luis Silis (@33Silis) Matador de Toros.

Actualidad Taurina. Plaza México Feria de Cuaresma 2017.

Análisis Previo Temporada Cuaresma: 6 Rancho Seco, 6 para Christian Ortega, Juan Luis Silis (Confirmación) Óliver Godoy y Antonio Mendoza (Confirmación).

Faena de indulto de Mariano Ramos a “Poblano” de José Julián Llaguno.

Faenas de Juan Luis Silis en Pachuca, Tlaxcala y Texcoco

Video Introducción: Omar Bolaños.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 17 de Marzo de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Producción: Miguel Ramos.
Operación: Abraham Romero.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinisimo

La Regadera de Sergio Flores – Sequedad y Realidad de José Adame.

Arremete el jaraleño a la tapatía de Sergio Flores en plenos medios. FOTO: Edmundo Toca.
Arremete el jaraleño a la tapatía de Sergio Flores en plenos medios. FOTO: Edmundo Toca.

La constante búsqueda de la excelencia taurina de Sergio Flores, su paciencia dentro y fuera del ruedo, convierte la mala programación empresarial de su Temporada en la mejor de las presencias. Pleno de entrega y realización, su promesa de triunfo se torna en la sentencia que apunta a la mejor realidad taurina. La corrida de Jaral de Peñas se topa con sus propios defectos principalmente la mansedumbre y se estrella con un torero vestido, no de azabache, sino de conformidad y contrariedad. Joselito Adame recibe un descontón que exhibe a sus panegíricos y entreguistas incondicionales que ayer lo entronizan y hoy esconden la cabeza. Hace la entrada y el toreo Hermoso que pincha hasta la saciedad de nuevo.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si Hermoso de Mendoza trae la gente, Sergio Flores se la echa a la bolsa.

Y ésta se lo echa a hombros al finalizar la corrida.

Así es esto del toreo, más en una Plaza que espera año con año al navarro para hacer la mejor entrada de cada Temporada. Es más que entendible, nunca está taurinamente mal, eso parece imposible. Hermoso entra a La México, llena su tendido y deja ver que hay visos de reforma, es decir, que él también entra al sentimiento de traer toros mejor presentados.

Tomemos la palabra a las figuras.

Así, cada tarde vendría el filtro tan necesario.

Las dos faenas de Hermoso, una ante el bravo y noble primero, otra ante el manso y tardo cuarto, ocurren ante el asombro de un público que le aplaude cuando le puede y exprime en su totalidad al buen primero, “Sebastián” nombrado, con el paso preciso y templado, quizá la contrariedad es colocar el segundo rejón y la ya inexplicable y lamentable, terrible, forma de matar del navarro. Simplemente así no se puede estar.

Al primero le para magníficamente, decide colocar el segundo rejón luego de que le aprieta, Pablo torea magnífico y acaricia con la cola del equino la cara del astado, luego crece en banderillas piruetas incluidas y cuando parece que el cárdeno seguirá ese ritmo, afloja tristemente dejando lo que dibuja premio doble, al bajon grado de matar fatal y descabellar peor.

Con el cuarto repite, malamente, la dosis.

Mata fatal tras hacer andar un manso, tardo y probón, protestón, al que Hermoso de Mendoza encela muy en lo corto, aguanta cabezazos y alterna lados del toro y perfiles del equino al torear al hilo de las tablas, de nuevo piruetas exponiendo y, en momento bueno, muy airoso sale de la suerte. El de Los Encinos, manso sin mayor fondo, queda sin aire dentro para soportar el final, tristemente deficiente, del estellés.

Perdido con el rejón de muerte. ¿Qué ocurre con Pablo en el último tercio?

Francamente parece no haber solución.

Y qué habrá ocurrido con la Temporada si Empresa no desperdicia la oportunidad para que a tendido lleno, un torero como Juan Pablo Sánchez, triunfador de la Temporada, se muestre ante el gran orfeón de la Monumental. Al menos, le hacen un favor a la versión que de Joselito Adame aparece por la Puerta de Cuadrillas. Esta sombría, mediana y muy contradictoria aparición, empezando por el principio: el vestido elegido. Una muestra del estado taurino del torero, más sombra y menos luz.

Lo peor es que esto ocurre con el único toro con expresa posibilidad de triunfo, el primero de lidia ordinaria. Este castaño “Ciervo Rojo”, alto y serio, calcetero de los cuartos traseros igualmente, complica las cosas al hidrocálido que no alcanza a sujetar sin ser enganchado en el recibo, le receta doble puyazo al dejarlo ir suelto y es entonces cuando toda su pretendida pompa y prefabricada circunstancia, se derrumban justo al momento en que Sergio Flores le aprieta.

Basta una de las más hermosas tradiciones del toreo para que tal cosa ocurra, el quite.

Que a cada puyazo, tres deberían ser, corresponde un quite.

Y del segundo en adelante, toca a los alternantes. Flores echa mano

El quite de Sergio Flores al toro de Joselito, factor de cambio. FOTO: Edmundo Toca.
El quite de Sergio Flores al toro de Joselito, factor de cambio. FOTO: Edmundo Toca.

del catálogo habitual y tira de la chicuelina con emoción rematada en soberbia y vertical media verónica. En ese punto, el toro pone las cosas difíciles, Adame desespera por la incapacidad de la cuadrilla de salir al frente de un astado que echa para atrás y tira el ancla en síntoma de mansedumbre. Luego, ésta, expresa en el segundo tercio, parece desaparecer cuando José se dobla poderoso, acaso demasiado, latiguea la embestida que responde violenta en el de pecho con la derecha.

Atención, se trata de un manso con casta, es decir, de lío y que no se apacigua.

Pero Joselito, pese a un lado derecho con embestida larga y repetida, opone el tirón, el serrote y el martillo, tira del toro sin mayor temple, le enganchan de pronto y apurado se ve al rematar cada tanda. El toro, franco en su intención, no miente al anunciar que su pitón izquierdo es el complicado, donde puntea y se vuelve pronto, ante esto, no hay más que un mero ejercicio de exploración sin el mínimo esfuerzo de realización.

La vuelta a la derecha, la falta de compás, pese a despatarrarse, lo hacen ver descuadrado varias veces, no supera el cabeceo, se junta el viento y, aunque la gente le corea, pesa más en él la incomodidad que tratar de echar para adelante, cae en el ritmo del toro y no éste en su temple. La bagatela de la manoletina no disfraza la realidad.

El toro se ha ido y se va, sin haberle toreado del todo.

Hacer pasar no es torear. Feo espadazo.

En fin, así anda este torero, insuficiente ante el manso y deslucido, aunque violento, quinto, que le desarma tras la necedad de iniciar por alto, le hacer ver insolvente y le cobra la indolencia de tardes pasadas. Notorias son sus ganas de irse de la Temporada y reafirma José que, tras su encerrona, el trono queda más que vacante que nunca y, después de hoy, que no está ya siquiera en fila del mismo, su atención parece estar en todo menos en lo que importa, gana la forma al fondo y hoy sí que hay varios más que amenazan, más bien concretan, su mayor y mejor avance hacia la primera línea.

Tal es el caso de Sergio Flores. Con el mismo terno de su gran tarde hace dos años.

Porque no es causalidad que el bordado tlaxcalteca supere esta vez al deshilado hidrocálido, el berrendo y serio tercero, tal como el castaño ya descrito, es una real prueba. Y Sergio Flores hace posible lo imposible, detiene con los dedos un ventilador y no se corta, porque el berrendo, con todo y su percha, sale únicamente a calamochear y rebanar, a protestar y deslucir, a dejar mal al que viste de grana y oro .

Va a la querencia, ahí le pican, complica la brega, Flores ordena y convence.

Siempre en el sitio exacto espera el tlaxcalteca que se queda, tras iniciar abajo, en el lugar exacto para girar plantas y, como si nada, ligar con la derecha ante una protesta expresa que no trasciende sino al ojo del taurino pues al calamocheo le falta fuerza.

Flores insiste pero, pese a plantear las cosas en serio y hacerle pasar por ambos lados, la nula intención del astado, su irrenunciable protesta, le hace cortar por lo sano. Increíble que tras espadazo entero, cuando el toro se acuerda que tiene casta y aguanta a ceder en la hora final haya quien aplauda, no se confunda querido diletante, el chiste es aguantar y ser bravo en todos los tercios no solo en el final del último.

Claramente, Sergio Flores ha leído al tendido.

Compuesto por esta variopinta e incipiente, pero al fin, Afición.

Pero también ha hecho el torero y para muestra los lances, en algún momento sutiles y diáfanos, en otro desmayados y serenos,

Derechazo de Sergio Flores, a la huida del toro respondió con mando torero. FOTO: Edmundo Toca.
Derechazo de Sergio Flores, a la huida del toro respondió con mando torero. FOTO: Edmundo Toca.

sujetando al manso sexto que amaga con frenar y salir suelto, el manto de la verónica se desgrana entre su cintura que juega y las manos que al vuelo resuelven la embestida de la res como la playa la embestida del mar. Media muy toreada en los medios es el remate.

Y ahí comienza la escalada.

Porque, aunque ya lo ha hecho anteriormente, lo que se hace bajo el reflector de luz suele ser más importante que lo que se hace entre sombras, así que esta faena mirémosla como la indeclinable vocación de Sergio Flores de buscar lo mejor de un astado que mansea y que tal condición implica desplegar, no de cualquier modo, los resquicios, principalmente, de casta que posee el que cierra plaza.

Siendo la casta la agresividad ofensiva del toro, el de Jaral cuando arranca y deja de mansear toma el engaño, es bien picado y Sergio da la vuelta al intentado régimen adamista con un clásico del capote mexicano, Ortíz, la tapatía, esa suerte con el capote por detrás y por las afueras, con el lance siempre hacia los medios y el torero hacia el tercio, momento que no vivimos con tal emoción en esta Plaza desde Jorge Gutiérrez y su gran tarde en Diciembre 2001.

Esta vez no sale del todo al paso dado lo suelto del toro pero se remata airosamente alentando la esperanza de que el de negro embista.

Se complican las cosas en banderillas.

Vuelven a temblar a las cuadrillas y a mansear el jaraleño.

Entonces Flores ordena, recoge al astado y brega, hace las cosas en el sitio y, además, escucha y lee a la gente, a la que brinda sincero y entregado.

Cierto es que equivoca el inicio, tanto insistir en el repetitivo pase cambiado por la espalda a un toro tan manso viene mal, descubre la gracia en el morito de doblar contrario y hacerla varias veces. Flores, que insiste en el cambiado, lo consigue con la plaza hirviendo pero a riesgo de estropear la posible faena al tropezarse con el toro, entonces en el tercio frente a toriles, tras doblar contrario, Sergio, vertical y muy desmayado el brazo, se da, al fin, a torear.

Y no pararía.

Pese a las vueltas contrarias del toro al que castiga, lucidor, en el trincherazo, al que cita de dentro a afuera varias veces y con el que se inventa el terreno alternando arrucina invertida o molinete, atacaría desafiante su terreno pese a impedirle ligar por bajo derechazos. Entonces Flores, inteligente, dueño de su ubicación y sitio, alterna circurret, capetillina, vitolina, luminoso afarolado y cambios de mano, para quedar el toro por dentro y él en el mando por el terreno cambiado, salvo en uno de pecho larguísimo en terreno natural.

Solo así, con la Plaza en vilo, convence al manso.

Porque con la zurda, tras ligar dos y huir el toro, viene el cambio de procedimiento para hacerlo embestir por el lado izquierdo con dos pinceladas de cartel. Alguien me decía que alguna voz de ultratumba califica la poncina como “populismo”, un simple golpe de efecto. Nada más errado y trampa. Flores cita para tan mentado muletazo, genuflexo y frente al burladero de la primera suerte donde, tras pegarlo de manera circular invertida, corta la huida del toro en la primera y provoca la vuelta para un cambio de mano maravilloso en tal posición.

De cartel.

De campanillas.

Tan genial que ahí, sobrado y torerísimo, en pleno domino de su tiempo torero, cuando el toro vuelve natural, en pleno disfrute, Sergio Flores hace suya para siempre la victoria sobre el astado al trazar el pase contrario por bajo y con la izquierda más rotundo y de mayor calado, sí Señores, de toda la Temporada.

La entrega de La México es total.

Surge de lo bien toreado, de lo fundamentalmente construido y continua en el remanguillé, flor invertida del molinete, más el de pecho con el estallido de la Plaza.

Pese a la desigualdad, porque hay enganchones y un inicio en titubeo, el final de faena y la entrega en la estocada ponen la segunda oreja y una salida a hombros que ratifica que la regadera la carga siempre Sergio Flores, volverlo a traer es lo que procede y si lo hace con una corrida tlaxcalteca, atención, será el gesto de gestos.

Lástima que la Afición, sus deseos y sueños, vayan a ser ignorados.

Vilmente.

A menos que, tal como ocurre hoy, inesperadamente, regrese en unas semanas, un nuevo milagro del toreo.

Para bien y enhorabuena de todos.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Domingo, Febrero 19 de 2017. Décima Sexta de Derecho de Apartado. Tres Cuartos de Plaza en tarde fresca soleada aunque con diversas ráfagas de viento durante la lidia de tercero, quinto y sexto. Falta iluminación en la Plaza para efecto de la lidia y en pasillo de la misma.

6 Toros, 2 para rejones de Los Encinos (Divisa Azul, Rosa y Verde) Serios y altos, bien presentados por sus cabezas serias y buena hechura: bravo y notable el primero mientras el cuarto resulta manso y probón, se frena en banderillas; y 4 de Jaral de Peñas (Divisa Obispo, Amarillo y Blanco) Variopintos y mansos los cuatro, serios por delante: encastado el segundo con un tremendo pitón derecho .

Indebidamente la Empresa inexplicablemente remueve a un posible tercer espada en contravención a lo originalmente anunciado como corrida de triunfadores.

Bien la Autoridad al aguantar la improcedente petición de homenaje y de máximos trofeos luego de premiar el sexto turno.

El Rejoneador Hermoso de Mendoza Ovación y División. Joselito Adame (Sangre de Toro y Oro) Palmas y Pitos. Sergio Flores (Grana y Oro) Ovación y Dos Orejas tras leve petición de Rabo.

El tercer espada salió a hombros.

Difícil tarde de las cuadrillas a pie, buen puyazo durante el primer tercio del tercer turno de Othón Salinas Ortega.

Tras la poncina, Sergio Flores se inspira en formidable muletazo que cierra la faena.

En Tlaxcala: Un Pasito

El Payo, el mejor torero de México en la actualidad.

Por José Antonio Luna.

Siempre me asombrare que paguen un dineral por los boletos para una corrida de toros y que se queden impasibles cuando a la arena saltan, uno tras otro, seis novillos seis. Que además, se aprecia a simple vista que a los pitacos les pasaron el serrucho. La afición es paciente. No hubo uno sólo espectador, por lo menos esa tarde, que despotricara tras la talega que pagó por su entrada. Se la comen con queso y sin soltar siquiera un improperio que raje en dos el viento de la tarde contagiando a otros para empezar la bronca.

Tengo una larga lista de cosas que, en los toros, la gente acepta con la mansedumbre de un santo varón. Por ejemplo, que por más chico que sea el novillín que abanto recorre la arena en paralelo a las tablas, la tibia rechifla del público que lo protesta, se calla en cuanto el diestro de turno -cobijadito en tablas- pega una larga cambiada al joven cornúpeta y de paso, a la borreguil clientela que ya embaucada troca los silbidos por aplausos.

Sin embargo, parece que a pesar del conformismo de los miembros del ovejuno rebaño y de su falta de voluntad para defender sus derechos, a algunos diestros les está cayendo el veinte y quieren subirse al carro de la honestidad que conduce a las ligas mayores. Lo digo por Sergio Flores que hace casi dos meses, para su encerrona eligió toros y no becerros, y por El Payo que el miércoles, en la primera corrida de la feria de Tlaxcala, se plantó firme, echó el pie de salida para adelante y toreó cómo se debe.

Fue en el tercero de la tarde, el único con apariencia de toro, un sardo de capa y veleto de cornamenta, justito. La faena de Octavio García fue de toreo verdad, por lo tanto, fue reconciliadora e interesante. Es que en vez de perder un paso con la pierna contraria del torero con respecto al sitio en el que arranca el toro, El Payo movía ese pie hacia adelante. Ahora, que vivimos tan a gusto con las cosas de imitación, falsas y provisionales, en el toreo está de moda echar la pierna de salida para atrás en lugar de hacerlo como se debe, o sea, al frente. 

Dicen los diestros del choro mareador que con la zapatilla atrás se alarga el muletazo, se despide el toro a la espalda y con ello, casi da una vuelta completa en torno al que torea. Retrasando la pierna de salida, aseguran ufanos, se da más dimensión al muletazo. Sí, y también más coba, más pedrería de plástico y más rollo sandunguero. Esa es la razón por la que, al final de la serie, tienen que rematar con un cambiado por la espalda.

Con lo hecho, El Payo demostró torería y no “pegapasismo”. Al contrario a lo que hacen los demás, se esforzaba por quedar colocado. No perdía el pasito y se aplicaba en muletear según las reglas de la tauromaquia, que son como las mujeres feas, es decir, no hay quien las siga. La diferencia entre el toreo verdad y el toreo ventajista es más grande que un océano. La cosa adquirió tintes de seriedad –hay que decirlo, en medio de una parodia- tanto que los espectadores seguían la lidia atentos y respetuosos sin pedir música y sin gritar memeces. Es que cuando se da el toreo auténtico, el público intuye el riesgo y percibe el dominio que está ejerciendo el espada.

El resto de la corrida fue la cara opuesta. Gerardo Rivera que recibió la alternativa y Joselito Adame que se la otorgó, dado que torean mucho en España, vinieron a hacer la América. El colmo se dio en el segundo de Adame, un animal corniausente y con lo que le dejaron de madera hecha cisco. Los restos de cuernos fueron inaceptables para un público que ya había aguantado demasiado. 

Además, el de Aguascalientes mató de sendos golletazos, por demás, infames.  La corrida de Montecristo tuvo apariencia de novillada, además, salió sin casta y con la debilidad de un convicto en un internado para señoritas.

Si El Payo continúa en su empeño de ganar un paso con la pierna que debe ir adelante, los que vayan al tendido cambiarán el jolgorio por el aprecio de la profundidad, comprendiendo que las cosas sólo adquieren importancia cuando pasan por el tamiz de la verdad. Ese es el camino a la auténtica gloria.

Fuente: De Purisima y Oro

Inicia la Feria de Tlaxcala 2016 con la alternativa de Gerardo Rivera 

De S y S.

Hoy Gerardo Rivera inicia su etapa como matador de toros en Tlaxcala.

Compartirá cartel en la plaza Jorge Aguilar “El Ranchero” con Joselito Adame y  “El Payo” para lidiar toros de Montecristo.

“Cambiar de escalafón implica mucha responsabilidad y nuevas experiencias. Llego en un momento de solidez, pero sobre todo convencido que lograré algo por lo que he luchado”, explicó Rivera, quien regresó de Europa con una tauromaquia más sólida.

Lamentablemente Rivera no pudo concluir en la Plaza México y en Guadalajara su temporada novilleril de manera triunfal.

 “Fueron  tardes de mucho aprendizaje, las cosas no se dieron bien. Fue un resbalón, al que no le resto importancia, pero le tomo lo positivo. Ahora mi responsabilidad es ver hacia adelante como matador de toros”, reconoció.

Gerardo es uno de los toreros tlaxcaltecas que ha apoyado convencido el ganadero Sergio Hernández.

 “Es un torero con argumentos, personalidad y sobre todo con una idea muy fija de alcanzar la meta que muchos dudaban alcanzaría”, dijo Hernández.

Con información de E- Consulta Tlaxcala.

La Sombra de los Murubes – Triunfa venezolano Colombo en La México.

Natural de Colombo en su debut en La México, la zurda y la espada la diferencia. FOTO: Mundotoro.
Natural de Colombo en su debut en La México, la zurda y la espada la diferencia. FOTO: Mundotoro.

El encaste Murube regresa para festejo a pie con la reaparición de Zacatepec en La México con la mala suerte de caer en una época en que en México el toreo se trata de hacer siempre de la misma forma y por ello, aunado a la falta de fuerza y casta en su mayoría, el encierro dice muy pocas cosas. La también reaparición del triunfador Nicolás Gutiérrez se queda a medias al dejar de lado la despaciosidad tan necesaria en La México para caer en la más insulsa indiferencia mientras su paisano Hermosillo hace notar su verdor, contrastado con el salero y disposición del venezolano Colombo única luz en una tarde de sombra.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Sinceramente hay interés por ver los murubes de Zacatepec en La México.

Tristemente el desconocimiento reinante maneja incluso como el debut de la propia ganadería esta novillada, nada más lamentable. Por ello da gusto ver sentados en barreras y tendidos a quienes buscan indeclinablemente el tiempo del toro bravo y sueñan con esa diversidad de encastes que siempre debió mantenerse en este país. La monotonía, rectora de la Fiesta aquí, se carga cosas que los toreros no deben olvidar.

Una que encaste no solo hay uno.

Y que nunca hay que traer la faena hecha o preconcebida.

Por eso tenemos que, a pesar de lauros que la Porra Libre entrega, a pesar de incluso gustarnos en ocasiones pasadas, a Nicolás Gutiérrez se le olvida que a La México, sea cual sea la novillada a matar hay que venir despacio. Hace el paseíllo a tremenda velocidad, si no es por el recuerdo a Gonzalo Vega no se habría detenido; velocidad mucha, precisión cero al momento de bregar al primero, no interviene en quites, no sujeta en banderillas deja todo en las cuadrillas y el astado le exige firmeza.

Un novillo diferente en tipo, alto y largo, de pitones cortos y que en banderillas galopa puede tomar el engaño de largo sin estorbarle, Gutiérrez echa mano del catálogo habitual y falla, los doblones le quiebran el tranco al astado que aunque pierde fuerza en plenos medios pega muchos pases, da muchos pasos y no logra convencer.

A decir, del Maestro Fermín Rivera: “En España el torero mexicano solo debe adaptarse.” Lo decía previo al faenón en Bilbao de Curro en ’72, a un murube de Carmen de Federico que desorejó en esa Feria. Y lo hizo porque fue capaz de esperar y dar su sitio y distancia al astado que se venía para encontrarse con la muleta. Nicolás Gutiérrez le plantea los derechazos en los medios al novillo al que dobla y que le engancha deshaciendo todo posible alcance artístico de la faena, además le derrumba.

A diestras y a siniestras.

Porque hay dos naturales buenos tras el inicio de la tanda, entonces no crece el trasteo porque cuando su enemigo siente que se cae y rompe el embroque, Gutiérrez se descoloca y adelanta, el novillo descompone. No le desengaña por el pitón derecho a tiempo, trata de echar los vuelos y termina acentuando el cabeceo.

Y de ahí tropezar por el aburrimiento.

Pasando por las impresentables cuadrillas.

Luego de matar desprendido, la novillada se rompe tras el lucido tercio de banderillas del debutante venezolano Jesús Enrique Colombo, el segundo murube se da a cabecear, a rascar la arena y, por momentos, a quitarse el trapo pese a la buena planta y disposición del novillero que se arrima al extremo de la voltereta por la pantorrilla y destaca en los cambios de mano con la capa y la muleta.

Entonces el debutante Hermosillo muestra más su voz que su toreo.

Y su amontonamiento. Se la pasa gritando a su primero que lo tropieza y le hace pegar horribles intentos de caleserinas de recibo y un quite más que movido por gaoneras. Luego en el sexto, tras espantosas zapopinas, tampoco tendría suerte, sino la pésima coincidencia de que el agua quitara la atención a su debut y esfuerzo ante otro murube sin fuerza ni casta.

Así, las cosas empeoran con dos toros que se inutilizan, el cuarto de la mano derecha, al que tardan años en reemplazar, cortesía de Jesús Morales, y el malogrado quinto. Al primero le sustituye un abecerrado cárdeno de Cerro Viejo, un toro que por cuya fea presencia no debe lidiarse nunca en esta Plaza y cuyo juego decepciona por manso y geniudo, tal como Gutiérrez, a merced del toro, de la Plaza y del viento.

Tarde para el olvido del hidrocálido.

Entonces resulta que el quinto, cortesía de las cuadrillas, es estrellado por Jorge Luna en el burladero de la Porra y despitorrado queda del pitón derecho, pena porque Colombo había. Lluvia torrencial al finalla diana. trasero paso para dejar al “la mano derecha, al que tardan años en reemplazar, corteslro, alborotado el tendido con banderillas, un mes después de haberse quedado de un encierro de novilladas para picadores, sin cartelón salta al ruedo “Ojo Alegre” de San Lucas e ilusiona por su hechura y su inicial juego.

Y el venezolano luce con el capote, lancea al paso para dejar en suerte el puyazo trasero y nuevo alboroto en banderillas forja, tras dos cuarteos, un tercer par por dentro, peligroso y valentísimo, que desgrana las palmas y la dianas.

Dispara la ilusión de la gente.

Nos habría gustado ver otro planteamiento de faena puesto que al sanluqueño le vino mal esos cambiados por la espalda y al torero también.

Con percha y con clase no se debe quedar todo en pases por la espalda.

Menos mal, pese al bajón en la fuerza el astado y descastamiento, Colombo se arrima, se va a las tablas y ahí encuentra sitio, tras iniciales derechazos con el toro a menos, es entonces cuando cerca de los pitones, ayudándose primero, a pleno natural después, saca los naturales más lucidos, en lo corto pero con sabor, en plena noche pero con la luz que el pase bueno tiene.

Y así prosigue.

Con el toro a menos le encierra en tablas y alterna lados cambia de mano y vacía arriba, se gusta y gusta a la gente que mantiene el interés previo a la estocada.

Simplemente, volapié ejemplar.

Tose el toro al que sorprende por decidido y valiente al atacarle con prontitud y rotundidad en el embroque en la suerte contraria y el sitio del estoque no puede ser más perfecto, Colombo entierra con su espada al burel y le arranca la oreja con resplandor en granate y oro, como su terno. La reacción del toro ante la estocada de la tarde es patear, es abrir el hocico, resistirse y vencerse en su condición mansa.

La vuelta del torero es la condición triunfal.

No importa que la ganadería titular no tuviera suerte.

Ni fuese el debut.

La decisión y la determinación cuentan, como la planta y el alma de un torero que puede ser, mientras su misterio y su verdad, su tipo y valor realcen su proceder.

Así sea para iluminar, como ha sido esta, una tarde de sombras. Ya vendrá, esperamos verlo, el resplandor murubeño.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada de Novilladas 2016. Domingo, Octubre 17. Sexto festejo de Temporada. Segunda novillada con picadores. Menos de un cuarto de plaza en tarde soleada de principio y nublada después con viento muy molesto y por ráfagas durante diversos momentos del festejo a partir del segundo que interrumpen y molestan durante la Lidia. Lluvia torrencial justo tras el final. Mal la Autoridad al no avisar con claridad los datos del quinto bis y no obligar a que se anuncie el novillo en los cartelones.

6 Novillos, 4 de Zacatepec (Divisa Rojo y Plomo) encaste Murube; lidiados en primero, segundo, tercero y sexto lugar, en el tipo del encaste, largos y estrechos, altos, algunos cornicortos, mansos en general y débiles, el primero ha tenido mayor fondo, el resto descastados y a menos d; 1 de Cerro Viejo (Divisa Rojo y Rosa) cuarto bis, muy chico y feo, manso y descastado sustituye al titular lastimado de la mano derecha; y 1 de San Lucas (Divisa Rosa, Blanco y Negro) quinto bis, corraleado aunque de buena hechura dura muy poco y se coloca a la defensiva manseando al final, sustituye al despitorrado titular.

Nicolás Gutiérrez (Blanco y Plata) Silencio y Silencio. Jesús Enrique Colombo (Granate y Oro) Silencio tras Aviso y Oreja.  José María Hermosillo (Celeste y Oro) Silencio y Silencio.

Segundo y tercer espadas nuevos en esta Plaza. La Porra Libre, A.C., entrega terminado el paseíllo el trofeo “Joselillo” al primer espada al ser triunfador de la Temporada Chica anterior.

Tarde terrible para las cuadrillas a pie a la brega y en banderillas, incontables las faltas y las pifias, muy mal Diego Martínez se va en banda al banderillear varias veces, estrellones a varios novillos malamente hasta despitorrar Jorge Luna al quinto. Buen puyazo de Jorge Morales al titular que ocupa el lugar de honor.

Se guarda respetuoso minuto de homenaje por la sensible pérdida del ganadero mexicano y primer actor Gonzalo Vega acaecida el pasado lunes.

Feria de Tlaxcala 2016: Corridas de Toros

De S y S.

La empresa Casa Toreros, presentó los carteles taurinos de la feria Tlaxcala 2016 que en esta ocasión estarán compuestos en su mayoría con toreros y ganaderías tlaxcaltecas.

Hay carteles interesantes como el del 2 de noviembre, fecha en que tomara la alternativa Gerardo Rivera, además de la participación de Roca Rey, uno de los toreros extranjeros mas esperados por la afición mexicana.

También hay ausencias destacadas en el serial, como la de Fermín Rivera y Juan Pablo Sánchez. Dos toreros que pasan por un buen momento, pero que no están toreando con mucha regularidad.

Los carteles son los siguientes:

Sábado 29 de octubre Festejo de Pre – Feria con una novillada con siete astados de Santo Tomás para Alan Corona, José Alberto Corona, Rivera del Pilar, Fernando Ramírez, Moctezuma Romero e Israel Sosa.

El dos de noviembre, primera corrida de feria, toros de Montecristo para Joselito Adame, Octavio García “El Payo” y la alternativa del tlaxcalteca Gerardo Rivera.

Sábado cinco de noviembre, segunda corrida, siete toros de La Soledad para el rejoneador Andrés Romero y a pie Daniel Luque, Arturo Saldívar y Sergio Flores.

Sábado 12 de noviembre, tercera corrida, toros de Rancho Seco para Uriel Moreno “El Zapata”, Jerónimo y José Luis Angelino.

Sábado 19 de noviembre, cuarta corrida, toros de Reyes Huerta para el rejoneador Jorge Hernández y a pie El “Zotoluco” que se despide con el peruano Andrés Roca Rey.

Domingo 20 de noviembre, segunda novillada de la feria para Rafael Serna, Ulises Sánchez y Gerardo Sánchez con astados de Piedras Negras, De Haro y Tenexac.

Twitter @Twittaurino