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El Juli, valor de ley

Por Rubén Amón.

El niño que se lanzó a los ruedos es hoy un maestro del toreo con 20 años de alternativa. Tras su celebrado indulto del toro ‘Orgullito’ en La Maestranza de Sevilla, mañana disputa un mano a mano en la plaza de Las Ventas. Hoy asegura sentirse más vulnerable que nunca.

EL SILENCIO de la dehesa en una tarde templada de primavera se interrumpe por la algarabía entusiasta de los hijos de El Juli. Dos mellizos de siete años, Fernando y Rosario, y una niña de cuatro, Isabel, cuya devoción al padre alcanza a imitarlo con un capotillo de juguete mientras los caballos se secan al sol y el viento mece las encinas. Es una escena cotidiana en la exuberante finca extremeña del matador. Tan cotidiana que los niños y su madre, Rosario Domecq, son los únicos que se relacionan con Julián López (Madrid, 1982) como lo hacían antes del 16 de abril. Es la fecha del trance y del éxtasis. El día en que El Juli indultó en La Maestranza un ejemplar de Garcigrande. Acaso la mejor faena de su vida. Y la jornada más dichosa de los aficionados que abarrotaron la plaza de Sevilla, estupefactos por la emoción y la conmoción que procuró el torero madrileño en la lidia a cámara lenta de Orgullito. Así se llamaba el toro y el protagonista del indulto excepcional, aunque el diminutivo no contradice el diagnóstico de una experiencia superlativa.

Los hijos de El Juli no han observado transformaciones evidentes, pero los taurinos, los críticos y hasta los vecinos de Olivenza (Badajoz) se relacionan con el ­matador como si hubiera regresado de un acontecimiento sublime. Ya no puede desayunar con la tranquilidad de antaño en los bares del pueblo que siempre frecuentaba. Se le acercan. Le tocan. Y lo zarandean con preguntas e inquietudes a semejanza de una aparición. Como si El Juli levitara. O procediera de una aventura extrasensorial. “Lo que viví es muy difícil de contar. Cada vez que lo intento me doy cuenta de que la descripción limita lo que realmente sentí. Sentí que me abandonaba. Desaparecieron el miedo, la sensación de peligro, la técnica, el control. Era como si la muleta llevara mi cuerpo. Sentía que me rompía por dentro. No hay nada parecido a esa sensación de plenitud. Te dejas ir. Trasciendes. Y estableces con el toro una relación de intimidad. También desaparece su ferocidad y su peligro. Lo percibes no como un antagonista, sino como un cómplice. Sabía que no iba a matarlo”.

Hacerlo hubiera sido como dañarse a sí mismo. El Juli hubiera querido abrazar al toro. Y hubiera querido curarle las heridas, como luego hicieron los veterinarios. El Juli se despojaba del vestido de luces y se vestía de fraile franciscano. Más que jalear a Orgullito, lo arrullaba con la voz. Susurraba al hermano toro. “Amaba a ese animal. Y me conmovió cuando regresó vivo a los corrales. Llegué a sentir que la faena no iba a terminar nunca. Que estábamos en la eternidad”.

Impresiona el relato del indulto por la experiencia en sí y por los antecedentes. Julián conocía al padre de Orgullito. Que se llama Cazador. Y al que ha visto encampanarse en la finca salmantina de Garcigrande. Habla de él como si fuera un familiar. Y como si la simiente del torazo estuviera predispuesta a su tarde de gloria. El Juli había visto a Orgullito en el campo. Lo reconoció como a un amigo en cuanto apareció entre las sombras del toril de La Maestranza. “Son experiencias que suceden muy pocas veces. Que te abruman. Que te sobrepasan. Y me acordé del primer novillo que indulté en mi vida. Tenía 14 años. Ocurrió en México. Y cuando le perdonaron la vida me puse a llorar y no podía controlar las lágrimas. Me desbordaba la experiencia. Ahora ha sido distinto. Muy intenso, pero no hacia fuera, sino hacia dentro. Como si me descoyuntara y me partiera por la mitad”.

El Juli habla con más pudor que timidez. Una mirada profunda y expresiva que se acomoda a un rostro todavía adolescente, aunque las cicatrices que amenazan la boca retratan las costuras de una vida al límite. Niño prodigio fue Julián. Tan precoz que no podía torear en España. Y en hombre prodigio se ha convertido cuando cumple 20 años de alternativa. Sevilla ha capitulado a su maestría en una tarde de euforia. Madrid lo hará el 24 de mayo. Se anuncia mano a mano con Ginés Marín en la Feria de San Isidro. La plaza más difícil. La más hostil. Y la que más estimula su camino de superación, aunque El Juli se reconoce “más frágil y vulnerable que nunca” ahora que ya tiene 35 años y que le acechan unas sombras inquietantes. “Me impresionaron mucho las muertes de Víctor Barrio (2016) y de Iván Fandiño (2017). Me conmovieron. Y me hicieron adquirir conciencia de los peligros. He tenido cornadas fuertes, momentos de mucho riesgo, pero nunca crees realmente que puedes morir en una plaza. Hablamos de jugarnos la vida sin reparar en lo que estamos diciendo. Y te das cuenta de que puedes morirte de verdad. Y empiezas a convivir con esas sombras. No se marchan nunca, pero tratas de alejarlas. Y entonces te das cuenta de tu vulnerabilidad y de tu fragilidad. Se te presupone un torero poderoso, valiente, técnico, muy capacitado, pero en realidad eres frágil. Y esa conciencia de la fragilidad te abre a incertidumbres, a dudas, a preocupaciones. Y entonces rezas”.

Habla Julián como si las palabras pesaran. Y como si le costara confiar su intimidad. Coopera en la confesión la serenidad de una sobremesa de primavera en el porche de su finca. Portugal está al alcance de la vista. Las reses bravas transitan con antigua parsimonia. Y el torero apura un café de verdad y un cigarrillo de mentira, estimulantes de una conversación metafísica. “No soy practicante, pero sí creyente. Hablo con Dios, tengo conversaciones. Me conforta la conciencia de algo superior. Que no acierto a definir, pero sí a sentir. Y que me sirve de ayuda cuando vienen momentos de preocupación. La paternidad ha sido una experiencia maravillosa, pero también es una responsabilidad enorme. Y siendo torero, contraes unos riesgos que multiplican esa responsabilidad. Sabes que tienes una familia. Que tienes que velar por ella. No quiero decir que haya dejado de correr riesgos, pero no es lo mismo torear cuando estas solo que cuando tienes tres niños esperándote”.

El primogénito le ha salido del Real Madrid. Un contratiempo a la tradición atlética de la familia que El Juli observa con más ternura que indignación. Se emocionó y lloró cuando el chaval apareció de la mano de Sergio Ramos en el partido de Champions que enfrentó a los blancos contra la Juventus. “No me gustaría que mi hijo fuera torero. Sufriría yo más que él. Y lo haría él también porque esta profesión es muy dura, muy exigente. Si le va tan bien como a mí, lo va a pasar muy mal. Y si le va peor, va a sufrir muchísimo. Claro que no me arrepiento de haber sido torero. Esta profesión no es una profesión, sino una manera de vivir. He tenido experiencias increíbles. Grandes sacrificios. Ha sido mi vida, pero preferiría que mi hijo eligiera otra profesión”. El cortijo de El Juli parece el de un torero decimonónico. Un caserón de techos altos cuyas paredes están recubiertas de carteles antiguos. Y los sofás del porche trasero predisponen a la contemplación y a la sinceridad. “¿Que si he pensado en retirarme? Claro. Hay veces que te sientes frustrado y otras en las que crees haber hecho todo lo que tenías que hacer. Empecé de muy niño. Llevo 20 años. Y me he exigido mucho. Incluso ahora, que me importan muy poco las estadísticas, me preparo más que nunca. Y lo hago corrida a corrida, como el cholismo. Me reconozco bastante en esa idiosincrasia de luchar, de sufrir, de ganar, de perder. He procurado ser íntegro. Defender mi forma de torear y de vivir. Y hay ocasiones en las que sí me planteo dejarlo. Esas sombras que he mencionado tienen que ver. A veces incluso se me aparece una cornada muy fuerte que un toro me pegó en Sevilla. Estoy toreando y se me viene el recuerdo porque el toro que tengo delante me la recuerda. Y entonces dudo. Creo que hay un equívoco conmigo. Se me considera un torero técnico, a veces frío, pero yo me reconozco como un torero y un hombre pasional y apasionado. Me entrego mucho”.

Los niños reanudan el acoso al padre. Interrumpen la conversación. O más bien la derivan al debate del animalismo. “¿Tú crees que están traumatizados?”, nos pregunta el joven patriarca. “Estos niños viven en la naturaleza. Conocen los animales, los árboles. Están en contacto con la vida, y viven con naturalidad la muerte. Porque la muerte es parte de la vida, aunque pretendamos esconderla. Me da rabia el malentendido de los toros. Al toro no se le maltrata, se le respeta. Yo crío toros, los cuido en el campo. Y son los antitaurinos quienes parecen querer exterminarlos, incluso a costa de dañar los ecosistemas. El mundo taurino tiene que explicarse mejor. Hacer pedagogía. Hemos pecado de pasividad, de división”.

El Juli considera prioritario desvincular la tauromaquia de la ideología. Rescatarla de la refriega política. “La bestia se despertó en Cataluña. La decisión de prohibir los toros y de cerrar la plaza de Barcelona trasladó el mensaje de que los toros eran una españolada. Y a partir de ahí empezó a relacionarse la fiesta con lo conservador y el antitaurinismo con lo progre. Es un despropósito. Los toros son un fenómeno universal. Y su perversión política es solo una manera de utilizarlos como arma arrojadiza. Este malentendido me obliga a mí mismo no a votar según mis ideas políticas —siempre he votado—, sino a diferenciar entre los partidos que los atacan y los que los protegen. Es un gran sinsentido”.

Publicado en El País

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La mafia taurina, presente en Aguascalientes

Apuntes de un fin de semana en Aguascalientes.

Si en verdad el enojo llega a este manoteo, hay que dejar de escoger estas bueyadas. Así de fácil. Aquí el único culpable es él (Ponce). Ese enojo, hagámoslo notar, es el mismo que sienten todos y cada uno de los partidarios del toreo, los aficionados que aman la Fiesta en este lado del mundo cuando toca ver a Enrique Ponce envuelto en escándalos, regateando su prestigio y valor en despachos y apartados en plazas como las mexicanas pero luego quejarse en plena corrida. Todo esto, envuelto de decepción es ensuciar una impecable hoja de vida innecesariamente. No queremos kilos, queremos casta y trapío” – Luis Eduardo Maya sobre la actuación de Enrique Ponce del pasado 29 de abril en Aguascalientes.

Por Juan Carlos Valadez De SOL y SOMBRA.

¡Ay feria de “agüitas”! que divertida y progresista eres ya que cada año nos sorprende tu crecimiento, las instalaciones de tu macro plaza y la cantidad de turistas que te visitan de todas partes del mundo.

Para nosotros los taurinos peregrinar cada año por tu feria es una obligación y una tradición. Este año acudimos con la ilusión de ver el regreso de Enrique Ponce y al gran triunfador de Sevilla –Julián López ” El Juli”– después de la épica hazaña del indulto de “Orgullito“, y también asistimos para comprobar el estado de salud de la Feria Taurina más importante de América.

Pero el resultado no ha podido ser más desastroso, nuevamente hemos podido comprobar que la fiesta brava en México esta enferma en gran parte de un “porrismo” extremo (excesiva admiración) y que la mafia, es decir las administraciones de los diestros ibéricos, sigue abusando de los nobles aficionados.

“Esto se lo van a cargar” dijo el maestro Enrique Ponce en alusión a un “toro” anovillado del hierro de Bernaldo que le regresaron a los corrales el pasado domingo 29 de abril.

Lo cuál es cierto, porque si seguimos exigiéndoles a las figuras extranjeras que enfrenten toros con trapío, estas ya no van a querer regresar y entonces sí nos vamos a cargar la Feria de Aguascalientes, porque el toro mexicano como alguna vez lo dijo Ponce en un programa televisivo, tiene que “tener su carita”.

Así como la afición mexicana también tiene que tener su carita ¡pero de mensos! porque seguimos aguantando éstos desplantes de dos figuras del toreo, que si las analizamos con detenimiento, muy poco han abonando en nuestro país en la presente década.

Lo de Enrique Ponce y “El Juli” ya es sistemático y en su afán de hacer mucho con lo menos, continúan imponiendo toros anovillados de ganaderías “light” que les permiten que la estética prevalezca sobre la épica, para realizarles faenas monótonas y carentes de emoción a reses sin edad, sin trapío y descastadas.

Usted se preguntará; pero si la plaza se llenó, se cortaron orejas y hasta un rabo ¿por qué tanta molestia?

La queja es por la deprimente imagen que nos ofrecen Enrique Ponce y “El Juli” que parece que actúan convencidos de que el negocio se les acaba en México y que hay que recoger hasta las últimas migajas con las mismas fórmulas de siempre, es decir, despreciando al toro y a todos los que pasan por taquilla.

Y entonces usted se preguntará, las autoridades ¿para que sirven?

Realmente para casi nada, son simples comparsas de la empresa, algunos personajes enfermos de protagonismo fuera y dentro de la plaza, pero sin autoridad dentro de la misma, razón por la que dejan al aficionado huérfano ante el secretismo y la mafia taurina.

¿Y los toreros mexicanos?

Algunos anduvieron mejor que otros, como en el caso de Octavio García “El Payo” qué el pasado domingo 29 de abril tuvo una actuación destacada, pero al igual que los aficionados nuestros toreros mexicanos son víctimas de las imposiciones de las figuras de ultramar.

¿Y Joselito Adame?

Apoyado por la influyente empresa que lo administra, se presentó al mano a mano con “El Juli” con sus toros bajo el brazo -de mejor presentación que los del maestro de San Blas- pero en esta ocasión dijo muy poco, además de que parece que la euforia local que sentía su afición por José ha bajado notablemente.

Finalmente ¿Que nos queda?

Nada, parece que solo nos queda tragar para que no nos digan reventadores o dejar de asistir a las plazas en forma de protesta, porque si uno exige “esto se lo van a cargar” dijo Ponce en su condición de figura. Una figura que por cierto lleva varios años sin haber sido capaz de ligar una faena en México ante una corrida de toros auténtica, seria, íntegra y encastada. Un señor que al igual que Julian López “El Juli” intenta estafar en cada ocasión que puede, la buena fe de los aficionados para llevarse el dinero a manos llenas con becerradas indecorosas.

Pero así está la Fiesta y así la tienen los taurinos y todos los aprovechados que quieren vivir del cuento, entre ellos los críticos que amparan, alaban y ponderan tanta desfachatez faltando a la verdad.

Y que siga la alegría de torear sin toro: una gran alegría, sobre todo para el torero, y que la fiesta siga siendo una verbena, tal como les encanta a los taurinos. Pero que no se olvide que un toro mutilado de pitones -como los lidiados el pasado fin de semana-, es medió toro, y que toro que no soporta mínimo dos puyazos está lejos de ser un toro bravo y podrá ser lo que usted quiera que sea, pero bravo no es…. Tal vez sea un Vaco.

Twitter @Twittaurino

CARTELES: Aguascalientes, Feria de San Marcos 2018 – Ferrera debuta, Ponce vuelve… con Teófilo y Bernaldo.

El homenaje a Miguel Espinosa “Armillita” enmarca una desigual Feria de Aguascalientes.

Saltan los carteles que completan la primavera mexicana: Texcoco, Aguascalientes y Puebla ya tienen carteles y, previo a analizarlos, los listamos para el visto bueno más importante, el de la Afición.

Por: De SOL Y SOMBRA. Aguascalientes.

Los carteles de la Feria Nacional de San Marcos están ya en pleno con dieciséis festejos taurinos, incluyendo una novillada, el concurso de recortadores, un torerísimo festival del recuerdo y trece corridas de toros en las que destaca el regreso de Enrique Ponce, trece años después, la presentación de Ferrera… no obstante pocas novedades, para variar, aparecen en los encierros.

Las combinaciones son las siguientes:

  1. Sábado 14 de Abril, Novillada de Triunfadores: 6 La Antigua, 6 para tres novilleros triunfadores por designar.
  2. Domingo 15 de Abril, Primera Corrida de Feria: 6 San Isidro, 6 para Jerónimo, Fabián Barba y José Garrido.
  3. Viernes 20 de abril. Toros de Xajay para Paco Ureña, Arturo Saldívar y Leo Valadez.
  4. Sábado 21 de abril. Dos toros de La Estancia para rejones para Pablo Hermoso de Mendoza y cuatro de Jaral de Peñas para Sebastián Castella y Joselito Adame.
  5. Domingo 22. Toros de Begoña para Antonio Ferrera, Sergio Flores y Andrés Roca Rey.
  6. Martes 24 de abril. Plaza “San Marcos”. Concurso de recortadores.
  7. Miércoles 25 de abril. Toros de Teófilo Gómez para Enrique Ponce, Ginés Marín y Luis David Adame.
  8. Jueves 26. Concurso de ganaderías “Orgullo San Marcos”. Toros de Rosas Viejas, Medina Ibarra, Puerta Grande, Cortina Pizarro, Felipe Castorena y Santa Inés para Israel Téllez, Mario Aguilar, Diego Sánchez, Nicolás Gutiérrez, Diego Emilio y Javier Castro, que tomará la alternativa.
  9. Viernes 27 de abril. Toros de La Joya para Arturo Macías, Sergio Flores y Andrés Roca Rey.
  10. Sábado 28 de abril. Toros de San Miguel de Mimiahuápam para Julián López “El Juli”, Juan Pablo Sánchez y Fermín Espinosa “Armillita”.
  11. Domingo 29 de abril. Toros de Bernaldo de Quirós para Enrique Ponce, Octavio García “El Payo” y Diego Silveti.
  12. Lunes 30 de abril. Plaza “San Marcos”. 20:00 horas. Festival. Novillos de distintas ganaderías para José Ortega Cano, Fermín Espinosa “Armillita”, Guillermo Capetillo, Juan Antonio Ruiz “Espartaco”, Pepe Luis Vázquez y Eulalio López “Zotoluco”.
  13. Martes 1 de mayo. Toros de diversas ganaderías para Julián López “El Juli” y Joselito Adame, mano a mano.
  14. Jueves 3 de mayo. Toros de José María Arturo Huerta para Fermín Rivera, Román y Michelito Lagravere.
  15. Sábado 5 de mayo. Toros de Santa María de Xalpa para Juan José Padilla, Alfredo Ríos “El Conde” y Uriel Moreno “El Zapata”.
  16. Domingo 6 de mayo. Cuatro toros de La Punta y cuatro de Los Cues para López Chaves, Pedro Gutiérrez “El Capea”, Gerardo Adame y José María Pastor, que tomará la alternativa.

Los boletos estarán disponibles en las taquillas de la Plaza y en el sistema ticketmaster.

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AVANCE: Regresa Enrique Ponce a la Feria de San Marcos 2018. Posible Elenco para Aguascalientes.

Armilla y Ponce
Enrique Ponce en cuadrillas el histórico 1 de Mayo de 2005, el valenciano cerca de volver a Aguascalientes.

De SOL y SOMBRA. Redacción. Aguascalientes.

La empresa Espectáculos Taurinos de México, S.A., “ETMSA”, está armando un gran elenco para la próxima Feria de San Marcos, 2018 y prueba de esto es el regreso del maestro valenciano Enrique Ponce que reaparecería en la Monumental trece años después, plaza en donde la última vez qué apareció acartelado fue el 1 de Mayo de 2005 en la despedida de Armillita Chico, tarde donde Ponce, de blanco y plata, alcanzó la cumbre del toreo con sus tres toros, en especial, una faena inolvidable al sobrero cárdeno claro  “Arlequín” de Fernando de la Mora lidiado en cuarto sitio.

Además de Ponce, en una Feria que implicaría un sentido homenaje a Miguel Espinosa “Armillita” recientemente fallecido, también contempla a los ya apalabrados José Mari Manzanares, Sebastián Castella, Alejandro Talavante, Julián López “El Juli”, el triunfador del serial pasado Andrés Roca Rey y Gines Marín, entre otros diestros.

Lo de una posible actuación de José Tomás, como cada año, es tan solo un rumor pero que esta vez no se puede descartar del todo, luego que este año el Gobierno del Estado conjuntamente con la Empresa, buscan constituir el serial taurino más importante en los últimos años. Tal situación ha sido reporatada inclusive por medios locales que colocan a José Tomás en el segundo sábado de Feria, en un único paseillo.

Recordemos que José Tomás reapareció y triunfó en su ultimo paseillo en Aguascalientes el 2 de Mayo de 2015 luego de 5 años de ausencia tras la gravísima cornada del toro “Navegante” de De Santiago el 24 de Abril de 2010.

Cabe mencionar que el Serial Sanmarqueño es la Feria Taurina más importante de todo México y en lo que va del siglo han destacado por su confección y resultados los seriales presentados, principalmente, para las Ferias de 2005, 2008, 2010, 2012 y 2015.

Habrá que esperar los carteles oficiales que se presentarán en los próximos días y que acapararán seguramente la atención de la afición taurina de ambos lados del Atlántico.

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«Madrid es Madrid, y no la voy a descubrir ahora»: El Juli …¿Fuera de San Isidro 2018?

Escribir una leyenda

El Juli estaría fuera de San Isidro 2018 en la temporada de su veinte aniversario de alternativa, una vez que se han dado a conocer los primeros avances de los carteles.

De SOL y SOMBRA – Redacción.

Decía El Juli “Madrid es Madrid, y no la voy a descubrir ahora”, esas declaraciones fueron realizadas en el año del 2015 para la agencia EFE al finalizar una tarde en Madrid y en relación a la actitud de cierto sector del público hacia él durante sus tres faenas y, sobre todo, ante la pitada que le acompañó mientras abandonaba la plaza de camino al coche de cuadrillas.

“Me voy disgustado, la verdad, porque el objetivo era triunfar, pero aún así pienso que he dado la cara con lo que he tenido delante”, concluyó.

Ese es el problema de Julian López Escobar, que siempre quiere dar la cara solamente con lo que le gusta ponerse por delante y que por lo general suele ser muy poco para el tremendo poderío que algunos pregonan que tiene este torero, verdadero paradigma del toreo moderno y también del destoreo para sus críticos.

El caso es que el maestro de San Blas se ha quedado fuera de San Isidro 2018 por un capricho, una rabieta impropia de su categoría de figura, aunque algunos seguramente aplaudiran el desplante, porque ya sabemos que el El Juli hasta cuando está mal, esta bien para algunos de la prensa.

¿Por qué se queda fuera Julián?

Pues al parecer López Escobar se quedó fuera porque quería matar la corrida de Garcigrande, pero esta la matará Ponce y como solo hay una ganadería de su gusto para Madrid en todo España, Julián ha pasado sin ver y se ha quedado fuera de Madrid.

Aunque parezca aventurado pronosticarlo, todo indica que Madrid no lo extrañará y el maestro de San Blas tampoco extrañará mucho a su afición, ya que esa aduana es muy amarga para El Juli, una de las grandes figuras del toreo con uno de los curriculums más pobres en Las Ventas, tomando en cuenta su nivel o el nivel en el que algunos lo han puesto.

Si observamos las estadísticas, El Juli comparte junto con José Nelo “Morenito de Maracay” entre otros toreros, tan solo una puerta grande en Las Ventas y este 2018 al parecer no se producirá el desempate.

Habrá que esperar el anuncio oficial de la empresa, pero todo indica que ya podemos anotar su ausencia de Madrid y de Pamplona en la temporada de sus 20 años de alternativa.

Vergonzoso para una figura de su nivel.

Twitter @Twittaurino

@Taurinisimos 150 – Arturo Macías a Hombros, Polémico Indulto @ La México. Barralva @ Guadalajara.

Arturo Macías. Foto Plaza México Twitter.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 19 de Febrero de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México: Cerrojazo, Temporada Grande 2017-2018.

Análisis Indulto toro “Copo de Nieve” de Reyes Huerta, polémica faena de Andy Cartagena.

Faenas y Puerta Grande de Arturo Macías con los toros “Petirrojo” y “Muñeco” de Las Huertas.

Festejos en Guadalajara, Monumental Nuevo Progreso, triunfos de Joselito Adame y Sergio Flores, encierros de Julián Handam-Villa Carmela y Barralva. Enlace con Javier Ángeles Rodríguez, corresponsal.

Festejos y polémica en Monterrey, JuliJoselito Adame

Corrida en Cadereyta, Nuevo León: Carranco para Enrique Ponce, Juan Antonio Adame y Fermín Rivera.

La próxima emisión de @Taurinisimos, 151, será el próximo viernes 23 de Febrero de 2018 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

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Es lo que digo yo: Un cartelazo en San Luis Potosí

Por Luis CuestaDe SOL y SOMBRA.

Existe mucha expectación en San Luis Potosí por el festejo de hoy en la noche y se espera un entradón la Monumental El Paseo.

El cartel como ya es bien conocido esta encabezado por el rejoneador Jorge Hernández Gárate, la primera figura del toreo mundial Julián López “El Juli” , Octavio García “El Payo” y Arturo Saldívar quienes lidiarán un encierro de la ganadería de Xajay.

Abrirá el festejo el rejoneador Jorge Hernández Gárate que debutó un 25 de agosto de 1996 en San Luís de la Paz, siendo sumamente joven y algo inexperto. Recuerdo haberlo visto en su presentación en Guadalajara, aunque no recuerdo el año. Aquella no fue una buena tarde, pero aquel joven rejoneador me había emocionado por su carácter y por su destreza como jinete, algunas personas con las que asistí a ese festejo pensaban que su carrera sería algo pasajero. Afortunadamente no lo fue. Y desde ese momento su carrera ha ido en ascenso.

Hoy Hernandez Gárate es un rejoneador más maduro, más seguro y con un toreo que cala hondo en los tendidos y que está listo para competir con cualquier rejoneador nacional e internacional. Esta noche ante sus paisanos seguramente saldrá en busca de la puerta grande.

Del Juli que más se puede decir a estas alturas, es una figura histórica que vive un gran momento y que se encuentra festejando sus 20 años de alternativa en completa plenitud de sus facultades y que además está toreando con mucho gusto y reposo. Su campaña por nuestro país ha estado plagada por muchas polémicas, pero aún así ha conseguido algunas faenas importantes como sucedio el pasado cuatro de febrero en la Plaza México, en una tarde en donde realizo una importante faena ante un astado noble y encastado de la ganadería de Bernaldo de Quirós al que le cortó las dos orejas.

Por su parte Octavio García “El Payo” reaparece después de recibir una cornada en la pasada feria de León Guanajuato, en una tarde donde bordo el toreo de arte que es el que verdaderamente deja huella en la mente de los aficionados, especialmente cuando se hace bien y con mucha verdad como lo viene haciendo este torero.

El Payo” es un prototipo de la estética moderna del toreo y del toreo clásico, pero a ratos, algunas tardes depende del toro y de la inspiración. De toreros como “El Payo“, los aficionados siempre esperan la nota distintiva, la tabla de salvación a la frialdad técnica, el soplo de “otra cosa”, eso que se llama arte, y que alguien lo definió como “lo que el torero siente y añade, después de ejecutar la suerte como mandan los cánones”.

Esperamos que los toros ayuden un poco y el diestro queretano pueda expresar en el ruedo sus sentimientos y sus emociones.

Arturo Saldívar por su parte es un torero de raza, alegre y bullidor que siempre intenta triunfar en base a un toreo temerario y vertical que en esta plaza le ha dado buenos resultados en el pasado, ya que le ha permitido conseguir algunos triunfos importantes ante la afición potosina.

Los toros serán de la ganadería de Xajay, astados que en el hierro llevan marcada la categoría de esta casa ganadera, que es sinónimo siempre de calidad en la crianza de sus animales y de mucha seriedad.

Ante las críticas y polémicas vertidas estos últimos días en las redes sociales, los aficionados tienen que entender que cada plaza tiene su toro y no podemos exigir el mismo trapío en algunas plazas de provincia que el mismo que se pide en la Plaza México o en Guadalajara. Esto tampoco quiere decir que se deban lidiar toros que no cumplan con las exigencias mínimas de los reglamentos que marca cada Plaza de Toros.

Pero la intolerancia tampoco es el camino para salvar a un espectáculo que pasa por momentos muy difíciles.

En cuanto al comportamiento de los toros y las prediciones del festejo, creo que hay que entender esto de una vez por todas; los toros son un arte y el arte es impredecible. Se pueden prevenir, organizar y planear muchas cosas pero el toreo alcanza su categoría de arte a partir de que es algo nuevo, algo que no se puede planificar y que brota de manera especial en cada evento, ya qué está marcado por el comportamiento de los animales y en cada estilo de los toreros. No existe una predeterminación en el toreo.

Por eso las corridas de toros son tan mágicas, tan dramáticas y tan reales.

Así que como dice el refrán taurino: ¡Avíate, que esta noche vas a los toros!

Es lo que digo yo.

Twitter @LuisCuesta_

Solo para Villamelones: El Juli, la exigencia recubierta de crítica

El Juli. Foto NTR Toros Twitter.

Por Manuel Naredo.

La tarde del pasado sábado, durante la corrida conmemorativa de la promulgación de nuestra Constitución, un grito destemplado, acaso irreflexivo, se dejó escuchar desde el tendido de sol de la queretana plaza Santa María; pretendía hacerle ver a Julián López, El Juli, que muleteaba con demasiada distancia de por medio a su primer burel.

El diestro madrileño, el que recibió ayer martes la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes, de manos del rey Felipe VI en Málaga, detuvo su quehacer, volvió el rostro para encarar a las alturas y responder que el del grito estaba todavía más lejos. Aquella muestra de enojo, y también de soberbia, pudo tener una respuesta que, por miedo o por falta de imaginación, no llegó: esa tarde el que cobraba era El Juli.

Julián López está atravesando por esa etapa a la que suelen llegar las figuras de largo peregrinar por los ruedos, en mayor o menor medida, justificadamente o no: la de la exigencia recubierta de crítica constante.

Habría que recordar, tan sólo, los ejemplos de Manolete o de Manolo Martínez, o ahora mismo los de Ponce o Hermoso de Mendoza. Sólo que el niño prodigio del toreo, el hoy también ganadero, el consentido de México, con base en distancias y “julipies”, aviva de manera constante el fuego del reproche de los más exigentes.

Justo el otorgamiento de la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes, la misma que le repudiaron a Francisco Rivera Ordóñez, el hijo de Paquirri, le viene al Juli con la aparición de un libro, escrito por Néstor García, quien fuera apoderado del malogrado Iván Fandiño, donde de alguna manera se cuenta la silenciosa y persistente forma en la que ciertas figuras, de las que el madrileño ha sido abanderado, le fueron cerrando siempre el paso al torero vasco. Le llega también cuando tanto se habla de los toritos a modo que Julián lidia en plazas mexicanas, y de los incesantes rumores de que pone y quita ganaderías y alternantes a su gusto y antojo.

Nada es nuevo, sin embargo, en este cíclico mundo del toro. Lo mismo pasó con otros, que a sabiendas de su poder y su magnetismo popular, decidieron mandar más allá de los límites de la circunferencia de los ruedos e imponer condiciones en los carteles, en los sorteos, en las formas y pormenores de una Fiesta, que de lejos parecieran románticamente inamovibles.

Y aunque las voces críticas se multiplican a últimas fechas, al Juli lo siguen queriendo, y consintiendo, las mayorías; la prueba más cercana y clara de ello se dio en la corrida del domingo anterior en la México, cuando al diestro español no le fueron pitados los bureles de escasa presencia, de la ganadería de Teófilo Gómez, que le salieron por la puerta de toriles, a diferencia de los de Sergio Flores, que conformó con él un cartel de mano a mano. La buena vibra que aún genera entre los aficionados mexicanos, que quizá lo siguen viendo como aquel niño torero al que le apasionaba ponerse frente a una res brava, y una faena a un clásico toro de regalo, previamente escogido, lo salvaron de la rechifla en una tarde que presagiaba petardo.

De cualquier forma, cada vez son más las voces que se suman a la crítica de un enorme torero que, con la seguridad de quien se siente poderoso, le ha ido dando espacio a la fatuidad, y aún peor, a vicios técnicos que calan abiertamente en su tauromaquia, y en otros que, al menos, ensucian las sanas prácticas del espectáculo taurino.

Alentado por alguna cerveza, el aficionado de sol en la Santa María le cuestionó, no de la mejor manera, sus distancias, y en una respuesta que podría ir dedicada a todos sus críticos, El Juli respondió que el gritón estaba aún más lejos de la res, de las dos de Montecristo que curiosamente le tocaron esa tarde en suerte. El caso es que el aficionado no cobra por torear, y sobre todo, no carga sobre sus espaldas el inalienable compromiso de ser fiel al toreo auténtico que debería caracterizar y enaltecer a las figuras.

Publicado en El Diario de Querétaro