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Rubén Pinar, intervenido de una cornada “muy grave”

La gravísima cornada de dos trayectorias que sufrió Rubén Pinar y la sólida actuación de Gómez del Pilar, que dio una vuelta al ruedo, fueron los dos pasajes diametralmente opuestos de la mansa, dura y muy deslucida corrida de Partido de Resina que ha clausurado la temporada en Las Ventas, otra hecatombe “torista” en Madrid.

De SOL y SOMBRA.

El torero Rubén Pinar, herido por el primer toro de la corrida que se celebró ayer en Las Ventas, ha sido intervenido en la enfermería de una cornada de dos trayectorias, de 25 y 20 centímetros, en el muslo derecho, de pronóstico “muy grave”, según reza el parte médico oficial.

El parte, que firma el doctor García Leirado, recoge lo siguiente: “herida por asta de toro en tercio superior, cara interna del muslo derecho con dos trayectorias: Una de 25 cms hacia arriba que contusiona el isquion y otra hacia atrás de 20 que bordea el fémur y produce destrozos en músculos adductores y contusiona el paquete vasculonervioso”.

El pronóstico de la cornada es “muy grave”, motivo por el que ha sido trasladado en UVI móvil al hospital San Francisco de Asís de la capital madrileña, donde quedará ingresado.

El percance del otro caído de la tarde, el banderillero José Antonio Prestel, reviste mucha menos gravedad, al ser atendido únicamente de “contusiones en el primer dedo de la mano izquierdo y en el muslo derecho, de pronóstico reservado.

PARTIDO DE RESINA/PINAR, CORTÉS, DEL PILAR

Cinco toros de Partido de Resina, bien presentados, mansos y muy deslucidos, unos por remisos, algunos por rajados y otros directamente por desarrollar mucho peligro. El caso es que no hubo ni uno apto para el lucimiento. El cuarto fue un ‘remiendo’ de José Luis Pereda, feo, anciano y sin fuerzas.

Rubén Pinar: pinchazo y estocada baja y tres descabellos (ovación en el único que mató).

Javier Cortés: dos pinchazos al encuentro y estocada baja (ovación); media atravesada y tres descabellos (silencio); y estocada y cuatro descabellos (silencio en el que mató por Pinar).

Gómez del Pilar: pinchazo y estocada desprendida (aviso y vuelta al ruedo tras petición); y estocada baja y muy atravesada, y dos descabellos (silencio tras aviso).

En la enfermería fue intervenido Rubén Pinar “cornada en tercio superior, cara interna del muslo derecho con dos trayectorias: Una de 25 centímetros hacia arriba que contusiona el isquion y otra hacia atrás de 20 que bordea el fémur y produce destrozos en músculos aductores y contusiona el paquete vasculonervioso. Pronóstico muy grave”.

Plaza de Las Ventas. 12 de octubre. Algo más de un tercio de entrada (9.236 espectadores, según la empresa). Se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de las inundaciones de Mallorca.

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Feria de Otoño: Talavante, una caricatura de figura

Talavante, en la faena del segundo lote de la ganadería de Adolfo Martín. JUANJO MARTÍN EFE.
Talavante, en la faena del segundo lote de la ganadería de Adolfo Martín. JUANJO MARTÍN EFE.

Fracaso sin paliativos de los toros de Adolfo Martín y la terna de toreros.

Por ANTONIO LORCA.

Alejandro Talavante pisó la arena con ínfulas de figurón del toreo. Cuando se perdían las notas de clarines y timbales, salió del callejón, tomó la montera con la mano derecha y el capote con la zurda, y a paso lento cruzó el diámetro de la plaza entre la ovación del respetable. Se detuvo en los medios, frente a toriles, cubrióse la cabeza, desplegó el engaño y se dejó caer de rodillas. De tan toreras maneras esperó al primero de la tarde entre la expectación general. Salió el animal con prisas y huyó pronto de su sombra; la larga cambiada salió desordenada y ahí se deshizo el encanto.

Fin de la película. Se acabó el figurón del toreo. Todo lo que sucedió después fue un mal sueño, inesperado y real. Permitió Talavante que al toro lo castigaran con fuerza en varas; después, el subalterno Juan José Trujillo resbaló y sufrió un volteretón de miedo que lo tuvo renqueante todo el festejo. Y cuando el jefe de filas tomó la muleta, pocos esperaban un milagro.

El toro era un pájaro —bronco y dificultoso—, pero era un toro, y como tal exigía su lidia; pero no. Talavante olvidó sus ínfulas de figurón, y a punto estuvo de dar la espantá. Preso de una cruel desconfianza y precauciones excesivas, prefirió alargar el brazo para enseñar el engaño a distancia, despegarse de su oponente y ofrecer una pésima imagen de su condición torera. Las moscas le quitó al cuarto, otra prenda, sosísimo y parado, con el que, otra vez, fue incapaz de superar las inclemencias del toro.

En fin, que Alejandro Talavante apostó y perdió; quiso auparse al cetro del figurón de época y se ha debido conformar con seguir siendo figura de la modernidad. Y el sistema, el mando en la sombra del toreo, se lo habrá agradecido. En ese corral donde gobiernan cuatro no son bienvenidos los gallos de pelea. Por eso, el fracaso del torero es su éxito.

La corrida pudo ser un escándalo si se celebra cuando la fiesta de los toros se vivía con pasión. Mal el cabeza de cartel, pésimos los toros de Adolfo Martín, guapitos de cara, pero acongojados, indolentes, flojos, sosos, lacios, marchitos, blanditos, sin nervio, adormilados… Y suspensos los dos jóvenes toreros.

No es de recibo que Lorenzo necesitara diez descabellos para matar a su primer toro y ocho en el segundo. Eso es de clase de primaria. Intolerable en un matador de toros. Toreó siempre al hilo del pitón a su noble primero, y poco pudo hacer ante el mastodonte sobrero.

Tres pinchazos y ocho descabellos necesitó Luis David ante el sexto; otro torero que faltó mucho a clase. Puso empeño en su lote, pero su toreo no emocionó.

Cuando los toreros se encaminaban hacia la puerta de cuadrillas, el público les mostró su respetuoso enfado. Si la corrida se celebra hace unos años, faltan escudos para aguantar las almohadillas…

MARTÍN/TALAVANTE, LORENZO, LUIS DAVID

Toros de Adolfo Martín -el quinto, devuelto-, bien presentados, cumplidores en los caballos, sosos, descastados, deslucidos y nobles. Sobrero de Conde de Mayalde, grandón, blando y soso.

Alejandro Talavante: pinchazo hondo y media tendida (silencio); tres pinchazos y tres descabellos (pitos).

Álvaro Lorenzo: estocada atravesada _aviso_ y diez descabellos (silencio); dos pinchazos _aviso_ y ocho descabellos _segundo aviso_ (silencio).

Luis David: bajonazo y estocada (silencio); tres pinchazos, dos descabellos _aviso_ y seis descabellos (silencio).

Publicado en El País

Feria de Otoño: Fortes vuelve a nacer y Pablo Aguado convence en Madrid

Talavante, espeso y distante, casi llena la plaza pero no llena las ilusiones de la gente.

Por Carlos Ilián.

Pudo ser una tragedia y por algo milagroso apenas ha pasado de una paliza con múltiples contusiones y erosiones, pendiente de estudio radiológico, según el parte médico.

Sí, es que Fortes ha vuelto a nacer ayer en la plaza de Madrid después de ser cogido al entrar a matar al quinto toro, un sobrero de Mayalde que lo zarandeó como un trapo, empitonándole una y otra vez, con auténtica fiereza. Un momento de angustia porque cualquiera de los brutales hachazos del toro podía ser mortal, y es que Fortes estaba a merced de los pìtones. Sí, un milagro le salvó la vida.

Era el momento brutal de la primera tarde de Otoño en la que Alejandro Talavante fue ovacionado después del paseíllo por su gesto de venir dos tardes y sorteando con los demás compañeros. Luego anduvo espeso con su primer toro, muy despegado y solo al final, muy de frente, ligó los naturales de su sello. El cuarto toro, un inválifdo, no le dejó ningún margen

La buena notcia ha sido la confirmación de Pablo Aguado, que no encontró el temple en su primero pero si que lo hizo en el sexto, cuajando con la mano izquierda lo muletazos de la tarde y dejando un toque de reposo, igual con el capote, en una actuación que la oreja final, tal vez bondadosa, le premia en la tarde de su gran cita con Madrid

Fortes había estado sin brújula en una labor reiterativa y espesa en su primero y luego dignificó su tarde entrando a matar con todo al quinto toro.

Plaza de Madrid. Primera corrida. Asistencia: 20.884 espectadores, más de tres cuartos de entrada. Toros de VICTORIANO DEL RÍO / CORTES y un sobrero (5º) de MAYALDE (5), en general terciados y de juego muy desigual. ALEJANDRO TALAVANTE (5), de gris perla y oro. Pinchazo y estocada caída. Un aviso (saludos). Dos pinchazos y estocada trasera (silencio). FORTES (5), de tabaco y oro. Bajonazo y descabello. Un aviso (silencio). Dos pinchazos y estocada, sale cogido y Talavante finaliza de dos descabellos (silencio). PABLO AGUADO (6), de marfil y oro. Estocada trasera y tendida (saludos). Estocada (una oreja).

Las feria de Otoño de Madrid una cita taurina trascendental

Talavante en el ojo del huracán.

Este viernes comienza las feria de Otoño, en Madrid, una cita trascendental del calendario taurino que marca el inicio de la recta final de la temporada.

Seis festejos, distribuidos en dos fines de semana, componen la feria, con Alejandro Talavante a la cabeza. Por vez primera en la historia, se han elegido los carteles mediante un sorteo al estilo del sistema utilizado para establecer los emparejamientos de equipos en el fútbol. La feria cuenta con el aliciente de la doble presencia de Alejandro Talavante, y el desencanto por la baja de Paco Ureña, herido de gravedad en el ojo izquierdo el pasado día 14 en la feria de Albacete.

La ausencia del diestro murciano será cubierta por el sevillano Pablo Aguado, un joven matador que tomó la alternativa en la Maestranza en septiembre del año pasado y que, después dejar destellos de buen gusto en la Feria de Abril, solo ha participado en cuatro festejos.

Otro protagonista de la cita madrileña es el rejoneador Diego Ventura, que se encerrará en solitario con seis toros, dos de ellos de Miura, para celebrar su vigésimo aniversario de alternativa.

Se da la circunstancia, asimismo, de que están convalecientes otros dos toreros anunciados: el novillero Francisco de Manuel, herido el pasado día 17 en el glúteo izquierdo en Fuensalida (Toledo), y el matador Emilio de Justo, que sufrió una grave cogida el sábado 22 en la plaza francesa de Mont de Marsan.

La Feria de Otoño ha despertado, además, el interés de los aficionados, pues, según ha informado la gerencia de la plaza de Las Ventas, se han vendido 500 abonos más que en el pasado ciclo de San Isidro: de 15.482 en el mes de mayo se ha pasado a 16.028.

Feria de Otoño

Viernes, 28 de septiembre: Alejandro Talavante, Fortes y Pablo Aguado (toros de Victoriano del Río).

Sábado, 29. Novillada. Juanito, Pablo Mora y Francisco de Manuel (novillos de Fuente Ymbro).

Domingo, 30. Emilio de Justo, Ginés Marín y Román (toros de Puerto de San Lorenzo).

Viernes, 5 de octubre. Alejandro Talavante, Álvaro Lorenzo y Luis David Adame (toros de Adolfo Martín).

Sábado, 6. Espectáculo de rejoneo. Diego Ventura, en solitario ante toros de Miura, Ángel Sánchez y María Guiomar.

Domingo, 7. Diego Urdiales, Octavio Chacón y David Mora (toros de Fuente Ymbro).

Con información del País.

Feria de Otoño 2018 – Carteles: La fiesta de los toros adopta las prácticas del fútbol

Alejandro Talavante lidiará los toros de Victoriano del Río y Adolfo Martín.

Por Antonio Lorca.

Alejandro Talavante, el torero olvidado por las empresas tras su ruptura con su apoderado Antonio Matilla, y gran protagonista de la Feria de Otoño, lidiará las corridas de Victoriano del Río, el viernes 28 de septiembre, y la de Adolfo Martín, el 5 de octubre.

Esta es la nota más sobresaliente del sorteo celebrado en el patio de caballos de la plaza de Las Ventas para decidir los carteles del próximo ciclo taurino madrileño.

Con un lleno de ‘no hay billetes’, olor a equino y molestas moscas, la fiesta de los toros adoptó una práctica habitual en el mundo del fútbol y la ha convertido en una iniciativa novedosa, innovadora y hasta ‘revolucionaria’, en palabras del presentador del acto, el periodista deportivo -también es casualidad- Roberto Gómez.

En una sesión ‘solemne’, en presencia del notario José Enrique García, una notable representación de toreros, ganaderos y apoderados y muchos aficionados, dos bombos guardaron bolas rojas, blancas y azules, “idénticas en composición y textura”, según explicó el fedatario público.

Las bolas rojas decidieron en primer lugar las dos ganaderías correspondientes a Talavante, y, posteriormente, diez bolas blancas, que guardaban los nombres de los demás toreros, y nueve azules para los toros compusieron el resto de los carteles.

Previamente, la empresa de Madrid, dirigida por Simón Casas, autor de la idea, había contratado cuatro hierros ganaderos y once toreros. Cedió el protagonismo a Talavante, triunfador de la pasada Feria de San Isidro, y eligió a otros triunfadores en esta plaza.

La idea del empresario francés es nueva en el mundo del toro, y aunque los toros y toreros elegidos puedan dar lugar a opiniones contrarias por presencias poco argumentadas y ausencias incomprensibles, es cierto que la idea ha concitado la atención de los aficionados.

El propio Casas, visiblemente emocionado, dijo al final del acto que “la tauromaquia es una liturgia porque manda el misterio, y este es el que hace grande a los toreros”. “Quiero agradecerles a ellos -enfatizó- que tengan los c… de dejar su vida en manos del misterio”, y recibió una sonora ovación, como mandan los cánones.

Los carteles son los siguientes:

Viernes, 28 de septiembre: Alejandro Talavante, Paco Ureña y Fortes (toros de Victoriano del Río).

Sábado, 29. Novillada. Juanito, Pablo Mora y Francisco de Manuel (novillos de Fuente Ymbro).

Domingo, 30. Emilio de Justo, Ginés Marín y Román (toros de Puerto de San Lorenzo).

Viernes, 5 de octubre. Alejandro Talavante, Álvaro Lorenzo y Luis David Adame (toros de Adolfo Martín).

Sábado, 6. Espectáculo de rejoneo. Diego Ventura, en solitario ante toros de seis ganaderías.

Domingo, 7. Diego Urdiales, Octavio Chacón y David Mora (toros de Fuente Ymbro).

Publicado en El País

Cuatro festejos toristas + el regreso de Arturo Macías y de Luis David Adame en Las Ventas

Tres desafíos ganaderos -seis encastes distintos- y una novillada componen el ciclo en el que comparecerá el mexicano Arturo Macías.

Listos los nombres de los matadores de toros para la Feria de Otoño, con Luis David Adame en el sorteo.

De SOL y SOMBRA.

Tres desafíos ganaderos, en modalidad de corridas de toros, y una novillada torista componen la programación taurina del mes de septiembre en la plaza de toros de Las Ventas. Madrid apuesta por un año más por esta modalidad de enfrentar a dos ganaderías en cada tarde, hierros de encastes diversos y del gusto de la afición madrileña. Como la propia novillada que abrirá el mes, el domingo 2 de septiembre, en la que se lidiarán utreros de Saltillo.

Estos son las combinaciones de los cuatro carteles programados para el mes de septiembre en Las Ventas:

Domingo, 2. Novillada. Alberto Pozo, Manuel Ponce y Jesús Díez (novillos de Saltillo).

Domingo, 9. Primer desafío ganadero. Fernando Robleño, José Carlos Venegas y Cristian Escribano (toros de Saltillo y Valdellán).

Domingo, 16. Segundo desafío ganadero. Javier Castaño, Ricardo Torres y Arturo Macías (toros de José Escolar y San Martín).

Domingo, 23. Tercer desafío ganadero. Sánchez Vara, Javier Cortés y Thomas Dufau (toros de Palha y Pallarés).

En los tres festejos de los desafíos se dará protagonismo al tercio de varas, y para ello se marcará en el ruedo la zona del caballo, delimitada entre el tendido 7 y el tendido 8; otras tres rayas hasta el centro del ruedo señalarán la distancia a la que se arranca al toro.

Luis David Adame en la Feria de Otoño

Las doce bolas del sorteo de la Feria de Otoño ya tienen nombre. Según lo ha dado a conocer el semanario Aplausos, y a falta de confirmación oficial, Simón Casas tiene cerrados, salvo cambios de última hora, los once toreros que cubrirán los doce puestos para las cuatro corridas de toros que se celebrarán en el serial venteño.

El único doblete lo hará Alejandro Talavante, último triunfador de la Feria de San Isidro, que ha aceptado el reto de anunciarse dos tardes en el nuevo formato de sorteo con el que se elaborará la Feria de Otoño. El extremeño, rebelado por causas de fuerza mayor contra el sistema al que alguna vez perteneció, pretende reivindicar su categoría de figura que considera menoscabada.

También estarán los triunfadores de San Isidro 2017 y 2016, Ginés Marín y David Mora, aunque el caso de Mora no se entiende del todo. A ellos hay que sumar a Diego Urdiales, ausente en el ciclo isidril de este año y de todas la ferias importantes con la excepción de Bilbao; Román, que hará su cuarto paseíllo en Las Ventas esta temporada; Paco Ureña y Álvaro Lorenzo, que ya sabe lo que es abrir la puerta grande de Las Ventas esta campaña; Octavio Chacón y Emilio de Justo, dos toreros revelación de la temporada; Luis David Adame, que cortó una oreja en San Isidro y hace unos días en Bilbao; y Fortes, que tan grata impresión ha dejado en sus dos actuaciones este año en Las Ventas.

Además de una tercia de novilleros, se anunciará una encerrona de Diego Ventura dentro del ciclo de otoño.

Fuente: El Pais

Talavante, dos tardes en la Feria de Otoño de Madrid

Por José Luis Benlloch / Aplausos.

Finalmente serán dos tardes en la feria de otoño de Madrid para Talavante, ya que después de muchas negociaciones, ha dicho que si entrará con dos bolitas calientes.

Un paso adelante, un acuerdo, con el que sujetar su leyenda… Cuando todos escapaban llegó Talavante y… ¡zape! Poner en marcha ideas tan atrevidas en tiempos de tanta rutina o activar ferias de ese calibre en tiempos tan necesitados ayudan a forjar leyendas y este Talavante tiene cualidades, la personalidad entre otras, para eso.

Otoño en Madrid con Talavante será primavera, que aunque suene cursi tiene su verdad y dejará a muchos con las vergüenzas al aire.

Twitter @Twittaurino

Pablo Mora, triunfador del Certamen de Novilleros 2018

Por Barquerito.

El Espartaco ganadero llevaba seis años sin lidiar una novillada completa en Madrid. La de 2012 salió seria, brava y buena. Y, luego, nunca más se supo. Poco más se supo de Alberto Durán, un novillero zamorano -de Villamor de los Escuderos, en La Guareña- muy capaz y preparado que encabezó la terna de aquella novillada y convenció. Una brillante alternativa en Zamora y al pozo de la marginación casi de golpe.

Volverán los novillos de Espartaco antes o después, porque este regreso a las Ventas quedó marcado por la variedad, el buen juego y el serio empleo de casi todos los novillos de banderillas en adelante. Quedará por satisfacer la curiosidad de una corrida de toros en regla. De las dos líneas de la ganadería: la mixta de Torrestrella y la de Los Guateles de ascendencia pura de Juan Pedro Domecq. Las dos líneas embisten, las dos tienen plaza y cara. En tipo las dos, presentes en esta traca final.

Lo seguro es que, en la novillada de la próxima feria de Otoño de las Ventas, el viernes 28 de septiembre, estará de vuelta Pablo Mora. Para el triunfador del Certamen de verano está reservado uno de los tres puestos. Un jurado anónimo de especialistas -con el añadido de un voto decantado procedentes de las redes sociales- declaró al novillero de Moralzarzal triunfador por unanimidad. Lo fue en las urnas, en el voto especializado y, con ventaja, lo fue en el ruedo también.

No se sabe si bendecido de la fortuna, pues el primero de lote -tercero de corrida y sorteo-, muy astifino, fue toro distraído, deslumbrado e incierto y, vista la corrida entera, el único de los seis, o siete si se cuenta el sobrero, con problemas para torero novel. Los muletazos con los que Pablo Mora dejó cuadrado el toro fueron sorpresa por primorosos. La estocada, notable.

Arrastrado ese tercero, a mitad de festejo, flotaba la posibilidad de que el concurso pudiera declararse desierto, pues el cacereño Alejandro Fermín, firme y resuelto, no terminó de entenderse con un primero un punto mansito, pero de embestidas descolgadas y pastueñas por la mano derecha, y el toledano Rafael González, que venía en papel de favorito, todo desparpajo y asiento, impostada teatralidad, muchos paseos gratitos, muy pendiente de los tendidos, tampoco redondeó con el segundo de la noche, uno de los tres de nota del envío. Fermín no pasó con la espada. La estocada de Rafael, muy trasera, necesito el refrendo del descabello y sonó un aviso, que en Madrid suele ser fatal. Señal pésima.

Faena valerosa de Fermín

Como estaba por dilucidarse el concurso, los tres últimos novillos parecieron los cartuchos definitivos. El cuarto, muy armado -acodado, astifino-, salió con muchos pies y, sin gobernar en el engaño, llegó a descomponerse al cabo de una faena de Alejandro Fermín valerosa pero temeraria, acelerada, salpicada de soluciones desangeladas -los cambiados intercalados por la espalda del repertorio Roca Rey, las sedicentes bernadinas- y rematada sin fortuna con la espada: un pinchazo hondo, nueve descabellos. La cosa había empezado con cuatro largas cambiadas de rodillas en tablas y un reto en quites con Rafael González más atrevido que logrado por las dos partes: saltilleras, los rizos de El Calesero, los lances del Zapopán.

El quinto, engatillado, muy bien rematado, fue el mejor de todos, el que mejor cumplió en varas, el de más fijeza y mejor son. Con él vino una versión de Rafael González bastante más segura que la primera, pero con dos pecados visibles: el exceso de pausas y paseos -raudas salidas marciales y gesticuladas de la cara del toro- y el caro error de torear muy encima, por fuera, y al toque y no con los vuelos. La nobleza del novillo consintió. Los cabales, no tanto. Una estocada cobrada con fe, un descabello y una vuelta al ruedo por libre que provocó la bronca de la velada. No se recuerda una vuelta al ruedo tan protestada en las Ventas. Le tomaron a Rafael el número de la matrícula.

El todo o nada quedó para los postres, que fueron dos: un sexto novillo de hechuras y elasticidad sobresalientes, que se lastimó en un puyazo trasero y fue devuelto no se sabe sin con precipitación, y un hondo sobrero con cuajo de cuatreño que se peleó con genio en el caballo -picó muy bien Tito FICHA DEL FESTEJO

Toros

Seis novillos de Juan Antonio Ruiz Román (Espartaco).

Toreros

Alejandro Fermín, silencio tras aviso en los dos. Rafael González, silencio tras aviso y vuelta muy protestada. Pablo Mora, silencio y vuelta tras un aviso. Buenos puyazos de Tito Sandoval. Miguel Martín y Raúl Ruiz cumplieron en brega y banderillas con su facilidad y buen sentido de siempre.

Plaza

Madrid. 51º festejo de temporada. Final del Certamen de novilleros. 8.200 almas. Calor sofocante. Dos horas y veinticinco minutos de función. Pablo Mora, declarado por unanimidad triunfador del Certamen. Sandoval, lidió con preciso mimo Raúl Ruiz– y que, aunque justo de celo y gas en la muleta, descolgó y se entregó, y repitió despacito. Y ese fue el toro de la faena de la noche y del certamen todo. Sobre todo, cuando Pablo Mora dio con el terreno, la distancia, la mano y el cómo: la muleta por delante, el toro embarcado, el muletazo a la cadera, sorprendente cadencia, la figura vertical, suave el encaje, pulso sereno, naturalidad, pases de pecho preciosos ligados con el natural. Porque fue toro de izquierdas. Media estocada atravesada y un aviso. Pero ya estaba el botín cobrado y limpiamente ganado.

FICHA DEL FESTEJO

Toros: Seis novillos de Juan Antonio Ruiz Román (Espartaco).

Toreros

Alejandro Fermín, silencio tras aviso en los dos.

Rafael González, silencio tras aviso y vuelta muy protestada.

Pablo Mora, silencio y vuelta tras un aviso. Buenos puyazos de Tito Sandoval.

Miguel Martín y Raúl Ruiz cumplieron en brega y banderillas con su facilidad y buen sentido de siempre.

Plaza/ Madrid. 51º festejo de temporada. Final del Certamen de novilleros. 8.200 almas. Calor sofocante. Dos horas y veinticinco minutos de función. Pablo Mora, declarado por unanimidad triunfador del Certamen.

Publicado en Hoy.es