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¿La Fiesta en Paz? La cínica universalidad de la tauromaquia en otra producción de Simón Casas

Confirmador triunfo de Francisco Martínez en La Florecita:

Por Leonardo Páez.

En el segundo festejo en la plaza La Florecita, de Naucalpan, se anunciaron reses de la ganadería de La Paz, cuyo buen juego en general contrastó con los dos ejemplares del mismo hierro lidiados en el festejo anterior. El mejor fue el joven de San Miguel de Allende, Francisco Martínez, triunfador de las plazas México, San Marcos, Querétaro y otras, que hizo lucir a un astado deslucido.

Al abreplaza Montero, bien presentado, Martínez lo recibió con templadas verónicas. Cubrió el tercio de banderillas con espectacularidad y precisión, destacando un violín y un magnífico par corriendo hacia atrás, templando la fuerte embestida a escasos centímetros. El novillo exigía mando y colocación y fue aprovechado por Francisco por ambos lados. Dejó una estocada casi entera en lo alto y cortó merecida oreja. La tauromaquia de este Martínez posee el don de la sobriedad, con un ingrediente adicional: la intensidad. Vaya porvenir.

El otro alternante que dejó huella fue el más verde, pero con gran disposición: Alejandro Moreno, que recibió a su novillo con dos sosegadas gaoneras de mano baja. Las tandas, de variado temple, tuvieron eco en el tendido, que puede no saber pero siempre siente. Resultó cogido en cuatro ocasiones y por su entrega se retiró entre una nutrida ovación. Hoy partieron plaza Ricardo de Santiago, Roberto Román, Alejandro Fernández y Cayetano Delgado con cuatro de Xajay.

Dime de qué presumes y te diré de qué careces. Más tardó el elocuente y habilidoso productor, no empresario, como se autonombra el francés Simón Casas, en prometer las perlas de la virgen y cambios radicales en la gestión de la Plaza de Las Ventas, que en superar a sus antecesores en el mantenimiento de un estado de cosas en beneficio de la tauromafia que hace décadas se adueñó del negocio taurino en el mundo.

Casas es un continuador del estado de cosas que, como el resto de las globalizaciones, mantiene un esquema de operación centralizado, monopólico y de escaso interés masivo fuera de los cuatro o cinco toreros-marca que, frente a reses dóciles y desbravadas, vetando toreros, recorren el llamado planeta de los toros, o los cuatro o cinco países taurinos donde aquellos aún tienen mercado.

La fiesta refleja complejos, idiosincrasia y capacidad de negociación del país donde tiene cabida. Luego de casi un siglo de inexcusable coloniaje taurino español, Sudamérica muy poco abonó al fortalecimiento de su tradición taurina y al surgimiento de figuras nacionales de nivel internacional que reflejaran y enorgullecieran al pueblo y favorecieran un eficaz intercambio taurino internacional.

Presidentes antiimperialistas y alcaldes animalistas, todos mal asesorados en materia taurina pero enterados de la carencia de figuras nacionales y del saqueo anual de las figuras extranjeras, optaron por la fácil salida prohibicionista, en vez de vigilar y estimular una fiesta de toros propia que aprovechara el potencial taurino de sus países como posibilidad de expresión identitaria y competitividad equitativa.

Un cachondeo entonces la Corrida de las Seis Naciones, número 24 de 34, de la desalmada Feria de San Isidro 2018, subtitulada por el productor como El mundial del toreo. Toros de El Pilar para el francés Juan Bautista, el colombiano Luis Bolívar, el español Juan del Álamo, el peruano Joaquín Galdós, el mexicano Luis David Adame y el venezolano Jesús Enrique Colombo. Ocho nacionalidades diferentes pues el toreo es universal, bla, bla, bla.

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United Colors of Simon por Plaza 1

Por J.C. Valadez De SOL y SOMBRA.

Una de las formas más efectivas que tienen las marcas para generar engagement y posicionarse en el top of mind del consumidor, es a través de campañas publicitarias, mismas que se valen de una gran cantidad de recursos visuales, auditivos e incluso interactivos para destacar a los productos o servicios que proponen.

Con estos conceptos de marketing en mente, los “Mad Men” de la empresa de la plaza de toros de Madrid, que hoy estuvieron representados por Nacho Lloret y Rafael García Garrido y junto a ellos estuvo el mercadólogo José Ramón Lozano, se reunieron para presentar una desconcertante campaña para promocionar el Ciclo Isidril 2018.

José Ramón Lozano quien seguramente se inspiró en algún comercial de la firma Benetton o Abercrombie defendió su frankestein asegurando que “No existen las fronteras en el mundo del toro y queríamos representar que cada uno en su cuerpo lleva los símbolos de su país con orgullo (¿United Colors?). Es una campaña arriesgada en el mundo del toro pero ellos confían y la empresa apuesta” …y los aficionados se lo comen con papas.

Y como si habláramos de la presentación de una fragancia de la mano de Justin Bieber, Nacho Lloret quien hoy presume la internacionalidad de su empresa defendió esta campaña de torsos desnudos a la Abercrombie y presumió que hasta se ha creado una corrida especial para ello: “El día 31 de mayo celebraremos la Corrida de las 6 Naciones en ‘El Mundial del Toreo’.”

Felices por el resultado los “Mad Men castizos” piensan que usando torsos desnudos y musculosos es una gran forma de promocionar la Feria de San Isidro en su parte taurina, ya que en palabras de Lloret “el toreo es universal y así hay que venderlo”.

Vaya, vaya ¿entonces la próxima edición será en pelotas?

Por su parte Rafael García Garrido dijo que “Esta campaña tiene el fin de impactar y captar a las personas que no son taurinas”.

Basándonos en las afirmaciones de la gente de Plaza 1, la empresa busca impactar a toda costa pero principalmente buscan vender la fiesta brava con estas imágenes, que nosotros francamente no entendemos y que pensamos nada tienen que ver con el toreo.

No sabemos si resultará contraproducente la campaña, pero esta claro que ya despertaron críticas en un gran número de usuarios en redes sociales, particularmente en Twitter, ya que algunos usuarios señalaron que la campaña fomenta un concepto equivocado de lo que representa un torero y del vestido de luces.

Lozano, Casas & Cia. en su afán por innovar esta vez quizás han ido muy lejos y le han faltado el respeto al traje de luces, así como a la categoría de los toreros con una campaña que no pienso que consiga interesar a muchas personas que no sean taurinas.

A ver cuanto tiempo se tardan nuestros empresarios locales en importar estas ideas chafas a México. Que tomen nota los chavos de las agencias taurinas.

Twitter @Twittaurino

Lunes @Taurinisimos 153 – Triunfa Jose María Hermosillo @ La México. Polémico Indulto @ Guadalajara.

El triunfo de José María Hermosillo en La México,  sus dos faenas en este Taurinísimo.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 12 de Marzo de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Chica 2018. LXXII, Segunda Novillada: 6 Santo Tomás, 6 para Andre Lagravere, José María Pastor y José María Hermosillo.

Faenas de Pastor y Hermosillo.

Novillada en Aguascalientes: Triunfo de Ricardo De Santiago con novillos de El Garambullo y faenas de Juan Pablo Herrera y José Miguel Arellano.

Palabras de Gonzalo Caballero en Gala San Isidro.

Faenas de Antonio Ferrera y Ginés Marín en Olivenza.

Análisis Polémica Indulto en Guadalajara de Pablo Hermoso de Mendoza a “Tapatío” de Fernando de la Mora. Opinión de Javier Ángeles Rodríguez desde Guadalajara.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 16 de Marzo de 2018 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

El nuevo eje ya ha movido ficha

Por Alvaro R. del Moral.

La contratación de José María Manzanares ha revelado una de las claves del sorprendente acuerdo que une en un mismo empeño empresarial al combo de plazas que gestionan Ramón Valencia y Simón Casas. El alicantino ya estaría puesto, previsiblemente, en los puentes de mando de Sevilla y Madrid además de Valencia, Alicante, Málaga, Mont de Marsan o Nimes. Esa contratación en bloque, orquestada por dos empresarios que han recalcado que abarca “todas” sus plazas en un brevísimo comunicado, supone la primera contestación a los interrogantes que planteábamos la semana pasada en torno a esta inesperada alianza. El binomio alinea en el mismo frente a dos personas y personalidades opuestas aunque no sabemos si complementarias. La tercera pata de la contratación del alicantino -y de unos cuantos toreros más propios o en su órbita- son los hermanos Matilla, discretísimos y discutidos fontaneros de las entrañas del toreo. Los apoderados charros controlan directa o indirectamente la confección de gran parte de los carteles que se cuecen en la piel de toro y ya deben estar tejiendo la primera urdimbre de los carteles abrileños que, en mayor sigilo que otras ocasiones, ya se encuentran en plena cocción. Cabe pensar que esta nueva forma de operar en el mercado también tendrá su reflejo en la contabilidad de las empresas. En el horizonte -lo repetimos una vez más- sigue dibujándose una polarización de la patronal taurina de la que aún desconocemos las consecuencias.

¿Qué se puede contar de la Feria de Abril?

Y ya que hablamos de Manzanares y su encaje sevillano hay que destacar que su nombre podría ser ya fijo en la tarde del Domingo de Resurrección, ese brillante mascarón de proa de la temporada baratillera que obliga a echar toda la carne en el asador. El tercer espada de la terna, dicen, es Andrés Roca Rey, figura precoz, torero de la casa y único matador que desorejó a un toro por partida doble en la pasada campaña maestrante. Las complicaciones podrían llegar a la cabecera del cartel. Debía ser el sitio natural de Antonio Ferrera, triunfador de la última Feria de Abril e indiscutible torero del año. No sabemos en qué quedará la cosa si, tal y como siguen contando, el puesto cuenta con otros novios como Enrique Ponce o El Juli, que quiere celebrar su vigésimo aniversario de alternativa con gestos y acontecimientos puntuales. Los carteles no tardarán en salir del horno.

Barcelona: en la muerte de Pedro Balañá

El fallecimiento del propietario de la Monumental de la Barcelona ocupó la primera línea de actualidad taurina de la pasada semana. La muerte de Pedro Balañá Forts es también la de la ¿última? esperanza de volver a contemplar la lidia de un toro bravo en el histórico coso barcelonés, último bastión taurino de Cataluña que, al menos hasta ahora, estaba perfectamente dispuesto, preparado y cuidado para celebrar un espectáculo taurino. Era una resistencia pasiva a la traída y llevada abolición que, en el terreno teórico, había quedado revocada por la sentencia del Tribunal Constitucional. El actual panorama sociopolítico que vive la región no es el mejor caldo de cultivo para cocinar la recuperación de la fiesta. Pedro y María José Balañá Mombrú, tercera generación de esta casa empresarial diversificada en otros negocios de la industria del ocio no moverán un dedo por ello. Y tampoco tienen demasiado radio de acción, ésa es la verdad. Don Pedro se ha muerto con ganas de abrir la plaza. “Oye tú, ¿podemos ya dar toros?”. Ésa fue su pregunta cuando el alto tribunal se pronunció sobre la inconstitucionalidad de la abolición. Ya no podrá hacerlo. No sabemos si pudo hacer más por el toro en Cataluña pero su responsabilidad sería exactamente la misma que la de todo un sector que nunca movió un dedo mientras veía desmontarse piedra a piedra la arquitectura taurina de la región que más toros daba de España. Cuando llegó la abolición legal sólo había tierra quemada.

Fuente: CORREOWEB

Tensión en Sevilla ¿Otro G5?

Por Pedro Toledano.

En el mundo del toro, los abusos, las excesivas complacencias o las rutinas un tanto extravagantes, suelen hacer acto de presencia con más frecuencia de la deseada. Son los males que suelen afectar a aquellos sectores de la economía en los que la endogamia se hace presente con inusitada frecuencia. En estas fechas se están poniendo en marchas las primeras gestiones entre empresarios, ganaderos y apoderados, para diseñar lo que será la temporada que comenzará apenas concluya el mes de enero.

Lo cierto es que se está apreciando cierta tensión en los primeros encuentros entre los distintos estamentos. Una tensión que ha venido a hacerse más visible a raíz de la reunión mantenida entre los empresarios de Sevilla, Ramón Valencia, a la sazón apoderado, o exclusivista, de la figura emergente Roca Rey, y el productor francés, Simón Casas, de quien hay que remarcar que además de ser gestor de un gran número de plazas de Francia y España, también gestiona a Castella, e indirectamente a otros toreros.

El comunicado que estos empresarios hicieron público, recogía que habían llegado a un acuerdo para: «potenciar todos los vectores de desarrollo de la Tauromaquia priorizando el fomento de la calidad y la protección de los nuevos valores». Llegados a este punto hay que decir que es una obviedad que el empresario siempre debe procurar fomentar la calidad, y que la «protección de nuevos valores» debería ser baza, no sólo a potenciar ahora, sino como filosofía continuada.

Sin embargo, más allá de los argumentos esgrimidos por tan poderosos profesionales, potenciar la calidad y salvaguardar la carrera de los nuevos valores, subyace algo que no han descifrado en su comunicado, y que deberían haber hecho si querían evitar que saltaran las alarmas que anuncian un nuevo enfrentamiento con las figuras, como aquella del G5 que dejó huérfana a la feria de Sevilla.

Los empresarios quieren renegociar los honorarios y abrir los carteles de las fechas claves a los nuevos valores, mientras que las llamadas figuras se quieren hacer fuertes arropándose entre ellas. Al final choque de intereses que acabará pagando el aficionado.

Ay, si cada uno se dedicara a lo que debe hacer.

Fuente: Las Provincias

Cursilería, amargura y toros 

Simón Casas y la rejoneadora Lea Vicens.
Simón Casas y la rejoneadora Lea Vicens.

Por Jean Palette-Cazajus.

«Hacerle el amor al toro, desde luego es impúdico, es hermoso. Viene hacia nosotros, no para cornearnos sino para amarnos. La muleta se arrastra por el suelo como una lengua que nos invitase a un beso profundo. El espectador se vuelve vouyerista, lo que presenciamos es un coito, un orgasmo colectivo, […] la corrida es vaginal…»

Dentro de la logorrea y la cursilería que tanto abruman la literatura taurina, lo que acaban de leer se sitúa sin duda entre lo más granado del género. Pocos se extrañarán si les digo que acabo de traducir tan antológica pieza del francés. Y a muchos les invadirá una auténtica «schadenfreude» cuando se enteren de que el autor es el impagable Bernard Domb, más conocido en el mundillo taurino como Simón Casas, actual y muy cuestionado gestor de la plaza de Las Ventas. 

Los improbables desbordamientos están extraídos de un libro publicado en 2003 por el polifacético personaje y titulado «Manchas de tinta y de sangre». El caso es que esta misma mañana tropiezo en un conocido blog taurino con un ataque inmisericorde y sin duda justificado contra la gestión de Simon Casas, si bien enhebrado en una retórica patriotera donde, resumiendo, vienen a decirnos, entre más veras que bromas, que el aludido es un daño «colateral» de la invasión napoleónica y del reinado de Pepe Botella. El enconamiento de la agresión antitaurina ha propiciado el auge de un tipo de defensa neo casposa que me provoca erisipela.

Estoy recién salido de la dura experiencia de tener que reflexionar por obligación sobre una hipotética filosofía taurina. Me encuentro confrontado con la declaración de guerra a la tauromaquia recientemente protagonizada por el filósofo francés más mediático, el prolífico Michel Onfray. Espero tener algo de tiempo para reconsiderar ambos eventos. De momento les dejo mi respuesta al cuestionario de la «Revista de Estudios Taurinos», publicada en el reciente número 40, en compañía de otras varias opiniones entre las cuales están las de Pepe Campos, Víctor Gómez Pino Francis Wolff. 

Redactado de prisa y corriendo, no me avergüenzo del todo de un texto que llega a reflejar mis conceptos fundamentales sobre la cuestión, además de mi distancia sideral con cierto tipo de aficionados que nos conducen al precipicio. Descuiden, soy el primero en darme cuenta de mis propios coqueteos con la logorrea y la cursilería. 

En otro momento intentaré exponer mi particular hipótesis sobre las razones por las cuales ni los más prevenidos nos libramos de tan aterradora plaga.  

1)    Qué razones avalan su afición a la fiesta de toros?

En mi caso personal, joven adolescente francés, no cabe negar el papel inicial de lo que se conoce como exotismo. El exotismo es el sueño de una radical exterioridad. Puede ser trivial punto de fuga o basculación de los ejes vitales y de la propia identidad. Lean a Víctor Segalen. Hoy tras compartir mi vida entre ambas naciones, sigo pensando que la corrida es, fundamentalmente, exotismo absoluto.  Entendida como ritual, como misterio en el sentido griego, o como simple espectáculo, «la corrida de muerte» consiste efectivamente en una exteriorización absoluta del sujeto humano fuera de los aplomos cotidianos de su condición básica. 

Descarto el argumento de la belleza. Primero porque solo surge en muy contadas ocasiones. Luego porque es convención. La tauromaquia no es retórica. Es la respuesta del logos a la etología del toro. En el ruedo reinan las reglas. Si surge la belleza no será perceptible para quien las desconozca. No hay belleza sin educación previa. En los Toros, la belleza es la respuesta fácil que acalla las preguntas complicadas. Antes que de educación, convendría hablar aquí de «iniciación». La excepcionalidad de la corrida de toros se basa en una transgresión fundamental. En la sociedad del simulacro y de la realidad «virtual», la corrida expone, única, la obscenidad de la muerte. La conciencia del aficionado más básico debe estar modelada por esta sagrada premisa.

Intuí desde un principio que las palabras básicas, contradictorias, conflictivas que denotaban la corrida de toros, muerte, peligro, belleza, tragedia, sangre, entusiasmo, aburrimiento, vulgaridad, cutrez, verdad, mentira… perdían todo sentido consideradas una por una. La corrida de toros es, parodiemos a Marcel Mauss, un «hecho existencial total». Por ello, siempre resultará un proyecto aporético intentar explicarla. Las circunstancias actuales me empujan a procurar entender lo que ella explica de mí.

2)    ¿Qué opina de las circunstancias actuales que están viviendo las fiestas de toros?

La sensibilidad zoófila se ha apoderado de los siquismos humanos. Se trata de una ruptura epistemológica y deóntica brutal. La temática de los llamados derechos animales ocupa el primer plano de las preocupaciones en la sociedad posoccidental. Una sociedad ilusa, atomizada en mónadas egoístas, de pronto asustada por el pitón buido de la razón y tentada por el necio refugio en el cascarón de las creencias autocompasivas. Algunos piensan así conjurar la violencia intraespecífica que define nuestra condición. Califican de culminación del proceso de civilización lo que son, al contrario, los síntomas de su crisis agónica. Sus salmodias lastimeras calan hondo en un abanico que va desde el fervor místico a la indiferencia benevolente. Tal ideología se extiende de forma viral y hace buena las teorías de Richard Dawkins sobre la replicación cultural de los llamados «memes».

Mientras, buena parte de la afición honra el verso machadiano y «desprecia cuanto ignora». Nada quiere saber sobre sus adversarios, ni quiénes, ni cómo, ni cuántos. Semejantes tropas suelen ser el plato favorito de los desastres. Piensan enfrentarse a una secta necia y minoritaria. Y sin embargo ven, día tras día, los estragos de su capacidad de influencia, ven como la sociedad se define mayoritariamente opuesta o indiferente a los toros. La pereza discursiva se acuerda entonces del viejo compló judeomasónico, resucitado hoy en catalanopodemita. Aires de caverna miope y oscurantista  soplan sobre tal afición. 

Creen defender la Fiesta y la trivializan. Son los primeros en tapar su grandeza. Su  rancia retórica oculta el temor a enfrentarse a la gravedad de esta relación a vida o muerte con «la sustancia peligrosa de los seres vivos», palabras de Lévi Strauss. Hace años que afirmo que todo aficionado dotado del cupo neuronal reglamentario es alguien que sólo puede cabalgar inconfortablemente en el filo de la navaja entre el Sí y el No. Quienes no renunciaremos nunca a «la funesta manía de discurrir» sabemos que la corrida de toros es un terrible lecho de Procusto para la mente humana. Formo parte de quienes, al final, consideran no obstante que la aportación de los toros a la inexplicable anomalía humana inclina positivamente el fiel de la balanza.

La paleoantropología y la biología evolutivas, la ecología del comportamiento, las neurociencias son cada vez más aptas para desbaratar las obsesiones antropomórficas del lamento animalista. Tal afirmación sólo le puede resultar contraintuitiva al dueño de un cerebro previamente colonizado por semejantes dogmas. No soy el primero en negar toda dualidad ontológica de las sustancias entre el hombre y el animal. O en recusar la intervención de toda trascendencia  en el debate. Pero precisamente porque el hombre ocupa, en tanto que uno más en la cadena de los seres vivos, su sitio en la evolución del genoma, es más fácil evidenciar la inconmensurabilidad de destino entre cualquiera de las especies animales y los factores autopoiéticos y emergentes que propiciaron la particularidad humana. Sólo desde la fe antropomórfica se puede pretender que las citadas ciencias contribuyen a borrar las fronteras entre hombre y animal. Creo que, muy al contrario, van afianzando cada día la realidad de una frontera tan inexorable como irreductible.

Un buen natural, siempre que el toro «no se deje» ¡claro!, puede calificarse de neguentrópico. El toreo sirve para reactivar en cada ocasión el núcleo fisible del tiempo y de la muerte. El bifaz lítico anunció la hominización. Chronos/Thanatos configuran el bifaz existencial que anuncia y fataliza la humana condición. El primate se hominizó cuando accedió al tiempo, es decir a la convivencia -¿la connivencia?- con la muerte. Tiempo y muerte sedimentaron durante milenios en el espesor geológico del lenguaje. Por eso no debemos dudar de que el contenido existencial de cada especie reside por entero en lo que cada ejemplar sea capaz de decir de sí mismo. De modo que el toro muere, pero sólo el hombre es mortal. La «creación» es muda, los animalistas burdos ventrílocuos.

Ni siquiera el hombre acaba de acceder a la total conciencia de su finitud. Su animalidad constitutiva le borra parcial y afortunadamente la nitidez de su horizonte mortal. Si tuviéramos cabal conciencia de tal e inmenso absurdo, la vida se nos haría literalmente imposible. Los ingenuos siempre pensaron que el devenir de la especie iría aportando paz y respuestas a sus preguntas. El devenir sólo invalida las viejas respuestas y carga de tormentas las nuevas preguntas. Prohibir la corrida de toros no supondría acabar con una respuesta inconveniente sino abortar una pregunta necesaria. La corrida de toros, es así la mejor vacuna contra las ilusiones mortales de quienes esperan respuestas desde el porvenir o la historia. En nuestro tiempo, como en el de los estoicos, la respuesta no tiene pregunta, la pregunta no tiene respuesta y sólo cabe confiar en la capacidad torera del alma propia.

3)    ¿Qué soluciones daría para incentivar en la sociedad del siglo XXI las fiestas de toros?

Muchas cosas deberían cambiar para que la corrida de toros saliera viva del siglo XXI. Me pierdo en la historia del hombre y me voy sin evocar siquiera la necrosis interna de la Fiesta actual, sus menguantes públicos papanatas, sus  toros precocinados y su toreo fraudulento. Suena el tercer aviso sin tiempo para explicar por qué, cualquier medida positiva en los toros, sería siempre aquella que suscite el rechazo unánime de empresarios, ganaderos y toreros. Si la Fiesta Brava puede salvarse lo tendrá que hacer contra todas sus letales rutinas. De momento la única pregunta seria es la de saber quién acabará primero con los ritos táuricos, si el cáncer en las propias entrañas o la agresión exterior. No por ello debe aflojar nuestra voluntad de defender la tauromaquia. Recordemos a Camus y «El mito de Sísifo ». Vivimus quia absurdum.

Publicado en Salmonetes ya no nos quedan.

Ferias de julio de Valencia: Una oreja para Rafaelillo y una templada faena de Román

Roman.

Por Carlos Ilián.

En el toreo cabe también el detalle humano al margen de lo que acontece en el ruedo. 

Por eso ayer Rafaelillo quiso rendir un homenaje sentido a la memoria del niño Adrián que murió de cáncer pero que en la misma enfermedad nunca declinó su afición por los toros. 

Rafaelillo brindo a su memoria la muerte del cuarto toro y al final invitó al padre del niño para recibir la solidaridad de la gente. Un detalle sensible, no sensiblero. en estas tiempos de canallas embestidas contra la fiesta. El toreo es así, solidario y humano y no quienes se alegraron de la muerte del chaval.

Sobre el ruedo una corrida de Cuadri, muy seria y muy desigual en su comportamiento. El tercero derrochó buena clase y el cuarto quería coger por ambos pitones. Otros, como el quinto pelearon de verdad en varas mientras el sexto salía huyendo del caballo aunque luego se dejara, cabeceando al peto, en los medios. 

Con el toro bueno, el tercero, Román templó, dejando siempre la muletita adelantada y cargando la suerte. Una faena medida con dos o tres chispazos en el toreo al natural, aunque fundamentada sobre el pitón derecho. Un pinchazo, un feo sablazo atravesado y dos descabellos le dejaron sin premio a pesar de darse una vuelta al ruedo.

En elm sexto toro, probón y pensándoselo, Román bregó para rescatar alguna embestida potable, pero el de Cuadri no estaba por la labor. Rafaelillo se encontró como pez en el agua con su primero, blandito pero dejándose sin rechistar. Naturales de frente sin exgir demasiado al toro y buena factura en los redondos. Una estocada y una orejita valenciana. El cuarto fue la otra cara de la moneda, un Cuadri con mala baba que equivocó al principio dejándose por el pitón derecho pero a continuación cambió para obligar a Rafaelillo a un macheteo por la cara.

Por esas cosas de esta tierra hay que poner valencianos en los carteles, así no presenten las mínimas condiciones para una feria de primera. 

Es el caso de Alberto Gómez que no pasó angustias con el segundo porque el animalito estaba fundido, pero que en el quinto, al que dejó de largo en el caballo donde el toro se empleó con fiereza, fue incapaz de cruzarse un solo milímetro, falto de recursos y de ánimo.

Ficha

Plaza de Valencia. Cuarta corrida. Más de media entrada. Toros de Cuadri (), muy desiguales en todo, desde el peso hasta en su juego, con clase el 3º y con peligro `pregonado el 4º, aunque en varas casi todos se dejaron pegar. 

Rafaelillo (6), de nazareno y oro. Estocada (una oreja). Pinchazo y estocada (ovación). 

Alberto Gómez (3), de rosa y oro. Pinchazo y bajonazo (silencio). Cuatro pinchazos y media estocada tendida (silencio). 

Román (6), de grana y oro. Pinchazo, estocada que atraviesa y dos descabellos (vuelta). Pinchazo, media estocada tendida y descabellos (palmas). Publicado en Marca 

ROQUETAS DEL MAR

El diestro Miguel Ángel Perera dejó su sello con una faena para el recuerdo al segundo de la tarde, al que cuajó dándole distancia y templando su embestida por ambos pitones para acabar cortándole las dos orejas y salir a hombros en el cierre de la feria de Roquetas de Mar (Almería).

Alejandro Talavante perdió la oreja del tercero por el mal uso de los aceros y no tuvo opciones con su segundo oponente, mientras que Morante de la Puebla, sin suerte con su lote, dejó pinceladas con el capote a la verónica.

Se lidiaron toros pertenecientes a la ganadería de Hermanos García Jiménez, bien presentados, nobles y de buen juego en general. Destacó el segundo, aplaudido en el arrastre

José Antonio “Morante de la Puebla”, silencio y silencio tras aviso

Miguel Ángel Perera, que sustituía al  Andrés Roca Rey, dos orejas tras aviso y ovación tras aviso

Alejandro Talavante, silencio tras aviso y ovación

En cuadrillas, Javier Ambel se desmonteró tras parear al segundo de la tarde.

La plaza se llenó hasta la bandera en tarde de calor.

Twitter @Twittaurino

Cartel de la Feria de Julio de Valencia 2017


De SOL y SOMBRA.

Carteles, toreros y ganaderías de la Feria de Julio de Valencia: día 19, 20, 21, 22 y 23.
El francés Sebastián Castella, el alicantino José María Manzanares y el peruano Andrés Roca Rey, con toros de Núñez del Cuvillo, conforman el cartel principal de la feria de julio de Valencia, cuyos carteles han sido presentados hoy por la empresa Simón Casas Productions en un comunicado.

El ciclo, compuesto de tres corridas de toros y una novillada picada, tendrá lugar entre los días 20 y 23 del próximo mes de julio, y en ella tomarán parte otros toreros de primer nivel como Alberto López Simón, Paco Ureña o Francisco Rivera Ordóñez, que se despedirá de la afición valenciana, además del experimentado Rafael Rubio “Rafaelillo” y los locales Román y Alberto Gómez.

En cuanto al elenco ganadero, estarán presentes, además de la de Núñez del Cuvillo en la corrida de “las figuras”, las divisas de Luis Algarra y la “torista” Cuadri, además de los “Santa Coloma” de Los Maños en la novillada que abrirá el serial, en la que están anunciados el valenciano Jesús Chover, el madrileño Ángel Sánchez y el zaragozano Jorge Isiegas.

Un día antes, el miércoles 19 de julio por la noche, tendrá lugar el desencajonamiento en el ruedo del coso valenciano de todas las corridas de toros –Cuvillo, Algarra y Cuadri– que se lidiarán en el serial, cuyo cartel homenajea al histórico torero Manuel Rodríguez “Manolete” en el año del centenario de su nacimiento en Córdoba.

También se ha presentado la novillada con picadores que tendrá lugar el 9 de septiembre con motivo de la festividad de la Virgen de los Desamparados, con el valenciano Fernando Beltrán, el venezolano Jesús Enrique Colombo y el manchego Ángel Téllez, con utreros de Los Chospes.

Estos son los carteles de la feria de julio, en honor a San Jaime, de Valencia 2017, más el festejo por la festividad de la Virgen de los Desamparados.

Cartel de la Feria de Julio

Miércoles, 19 de julio.- Desencajonamiento de todas las corridas de toros que se lidiarán en la feria: Luis Algarra, Núñez del Cuvillo y Cuadri.

Jueves, 20.- Novillos de Los Maños para Jesús Chover, Ángel Sánchez y Jorge Isiegas.

Viernes, 21.- Toros de Núñez del Cuvillo para Sebastián Castella, José María Manzanares y Andrés Roca Rey.

Sábado, 22.- Toros de Luis Algarra para Francisco Rivera Ordóñez “Paquirri”, Paco Ureña y Alberto López Simón.

Domingo, 23.- Toros de Cuadri para Rafael Rubio “Rafaelillo”, Alberto Gómez y Román.

Lunes, 9 de octubre.- Novillos de Los Chospes para Fernando Beltrán, Jesús Enrique Colombo y Ángel Téllez.

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