Archivo de la etiqueta: toreo

En la Muerte de Mario Aguilar – Adiós la Torera Inspiración.

Mario Aguilar y el muletazo por bajo a “Abelardo” de San Martín, uno de los más bellos episodios en los últimos tiempos en la Plaza México.

México se consagra como líder mundial en toreros malogrados, por las razones que sean, esta vez, las peores. Una más es el tristemente fallecimiento, la mañana de hoy en Aguascalientes, de Mario Alberto Aguilar Tavares, el célebre novillero, autor de una de las grandes faenas novilleriles de la década pasada en la Plaza México, poseedor de distintas y difíciles virtudes toreras. Se va, lamentablemente, por decisión propia, dejando una esperanza rota dentro y fuera del ruedo y, peor aun, sin lograr plenamente como torero las múltiples virtudes que atesoró. Ahora, tan solo el recuerdo taurino queda y a nosotros corresponde volver a vivirlo.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA.

Si vivir es como torear, si torear es decidir, la elección de Mario Aguilar, además de dolorosísima es sencillamente desgarradora.

Ya no solo para una familia de varios hermanos, uno de ellos importante esperanza taurina, para una madre y una novia hoy el indescriptible desconsuelo total. Siempre son las damas las que más lágrimas derraman ante la muerte pues necesariamente, como diría Fernando Marcos, son las que más sufren al dar la vida. Con Mario Aguilar el camino, siempre espinoso, el drama de ser toreo, se precipita de la peor manera.

Todo lo contrario a sus virtudes toreras.

Supimos de su existencia taurina allá en el hoy lejano 2002, cuando se decía que había una cuadrilla infantil, principalmente, del Bajío que era impulsada por taurinos españoles y varios ganaderos mexicanos que habían importado el encaste Domecq. Luego supimos por el Dr. Octavio Lagunes, partidario inicial de dicha cuadrilla, que en Juriquilla, dos años después, el muchacho de Aguascalientes había salido bien librado de una terrible novillada de Jesús Cabrera y, no solo eso, lo había hecho con artística diferencia.

Luego, la semana en que Silverio Pérez se unió con Carmelo, es decir, Septiembre de 2006, aquella emocionante vuelta al ruedo de la Plaza México con las cenizas del Faraón de Texcoco y las notas del celebérrimo pasodoble preludiaron una novillada de La Joya para, en aquel entonces, Saldívar, “El Payo” y Aguilar, un festejo de altos vuelos donde, mayormente, los dos primeros destacaron.

No obstante, en aquel Mario Aguilar, no cabían, ni con sus quince años, las prisas.

Por ello remontó en Septiembre, esta vez con “El Payo” y Jairo Miguel con una mansada de Ayala que sustituía a las rechazadas Marco Garfias y Reyes Huerta, con la que Aguilar se repuso y toreo perfecto al natural al tercero y caminó con pases alternados de los medios al tercio para rematar la faena al sexto cerca de tablas para cortar una oreja y comenzar lentamente la ebullición. Esa oreja dejó ver las virtudes para nada menores del joven hidrocálido, serenidad y temple.

Fue entonces cuando para casi rematar la Temporada, en una novillada de lujo, San Martín, aun con Chafik y Miaja, envió un encierro para la historia, sería la última novillada que enviaría. Ahí Aguilar se sublimó, se despegó de sus compañeros de aquella cuadrilla infantil y pareció alejarse de la disparidad de “El Payo” y la frialdad de Saldívar, quien esa temporada había oído los tres avisos de un novillo de Manolo Martínez, haciéndose notar ya no solo por temple y valor, sino por su empaque y sello.

Se consagró al cortar una oreja al tercero pese a una voltereta y desorejar al sexto. “Abelardo” nombrado, para la historia.

La faena fue un compendio de ritmo.

Abelardo”, cárdeno oscuro de reunidos y blancos pitones, fue clarísimo hermano del cuarto, “Soñador” de bandera, bravísimo, triste y penosamente se le fue al primer espada Roberto Galán, quien no se impuso. “El Payo” se mostró sin recursos y Aguilar, tras el triunfo con el tercero, no se conformó con poco y desde el recibo, palpó, tras doble puyazo, que el novillo quedaría servido idealmente para su toque, en un quite por tafalleras que aun vibra por su plácido vaivén que rompió en una rebolera perfecta que al novillo le llevó por donde habría todo de ocurrir y ser.

Todas las virtudes en él vistas se sublimaron al bordar, desde el péndulo inicial hasta las joselillinas finales, la embestida de el noble pero bravo “Abelardo” que respondió ante el oleaje todo calma de la muleta del de Aguascalientes que fue trazando a partir de los derechazos el camino del pase natural, momento cumbre de aquella faena de cielo gris pero de luminosa composición.

De alarido, la fijeza del toro y la ligereza grácil, casi infantil del entonces novillero.

La largueza de la embestida, enviada al sitio correcto por el mando.

La caricia del temple y la rotundidad del bien hacer.

El milagro del toreo surgía con el novillo que se bebía entero la bamba de la muleta que provocaba la arrancada y Aguilar se regodeaba en cada remate ya sea arriba en liberación o abajo y contrario en sometimiento y caricia. Naturalidad, completa y soberbia muestra que ese, no cuentos o simulaciones, es el toreo real. Una de las dos mejores faenas de la década pasada, la otra ocurrió un año antes con “Arlequín” de Marco Garfias y Fermín Rivera.

¿Qué habría ocurrido un año después si ambas generaciones se hubieran encontrado en 2006 en La México? Buen intento. Pero a Rafael Herrerías se le cocían las habas y batió el arroz al doctorar aceleradamente, primero a Fermín Rivera y luego a José Mauricio en la Temporada Grande siguiente. Y a Tauromaquia Mexicana, con agenda propia, le urgía mandar a “El Payo” y a Aguilar a España aun cortando cualquier otra aspiración histórica.

La Afición, como siempre, frustrada.

No pudo verse el encuentro entre el también triunfador Víctor Mora y Mario Aguilar en ese mismo 2006, intereses y sobre intereses dejaron las cosas incompletas. Para variar un poco.

Aguilar volvería en 2007 para inaugurar la Temporada Chica y triunfar con San Isidro alternando con Murillo y Saldívar. No se le volvería a ver sino hasta la confirmación. Pero su paso por Madrid en 2008, con la oreja a un novillo de Martelilla, pareció colocarle en un sitio muy importante, no obstante, nadie lo ha aclarado nunca, su paso por España simplemente se acabó en el San Isidro del año siguiente, a diferencia de “El Payo” un año antes, sin suerte con un encierro de La Quinta.

Entonces, el tiempo que no perdona comenzó a acelerar la carrera de Aguilar.

Ya sin una guía ni una voz taurinamente benigna que le llevara con claridad, el afán de darle la alternativa y colocarle con ganaderías a modo le abatieron, como recuerdo en la goyesca de Guanajuato capital en apoteosis de Ponce con Arroyo Zarco o, en menos de tres meses, León, con “Juli” en plenitud para hacerle confirmar al dia siguiente también  con “Juli” y un Arturo Macías en su mejor momento.

Tan sólo resultó una precipitación y relego de su toreo.

Luego, para la otra Temporada, la apoteosis de Talavante con “Alma Gemela” de Julián Hamdan coincidió con su falta de sitio y de concentración, aquella tarde solo dejó ver su gran clase a la verónica con el tercero. Aguilar toreó en cantidad pero su arribo a mayor calidad no llegó. Si ser torero es difícil, muchas veces un drama, más lo es sin la cabeza fría y la guía adecuada. Cualquier profesión lo requiere, siempre dio la impresión que Aguilar la dejó de tener.

Aun así, una tarde de Calaveras, un año después, con un serio encierro de Celia Barbabosa, alternando con Talavante y Joselito Adame, así le vi y lo consignamos aquí en De SOL Y SOMBRA:

“Diferencia. Siempre hay diferencia cuando Mario Aguilar baja las manos.”

“Los ‘brazos pordioseros’ que conjugan belleza y majestad a la verónica con la que saluda al tercero muestran de Aguilar lo mejor que tiene, que es con lo qué tiene siempre que contar: el trazo clásico y sentido, bien hecho, el buen hábito técnico que sumado al sentimiento hondo sacan igualmente lo mejor de una afición que palpita al corear igual la plomada estática y la broncínea estética de la media que el gran recorte de regreso.”

Porque pareció que Aguilar requería del buen toreo, de lo mejor de sí mismo, para regresar al origen, a lo esencial a los fundamentos, del oficio taurómaco y de la vida.

Y pese a los triunfos en la propia Plaza México, Villa Carmela y Marrón en 2011, poco se le abonó al hidrocálido, comenzó el desfile de apoderados, el manejo inadecuado, gente que por vanidad tan solo se acerca a los toreros, que los pretende usar y que abonan en nada. Cortaría la oreja a un bravo novillo de Barralva.

Con Aguilar, la dejazón es una constante, personal y empresarial.

Los chispazos igualmente aparecieron porque los toreros con sello no se agotan en un solo acto. Aguascalientes disfrutó de su capote y su toque, con los Piedras Negras en Texcoco triunfaría y la tarde de Reyes redonda con los trastos ante los Carranco en Enero de 2014 en La México secaría con la espada una actuación de Puerta Grande.

Esa tarde pareció renacer el Mario Aguilar artista.

Reafirmaría aun en diciembre con Xajay, valiente y decidido. Pero sería de lo último.

Poco a poco escasearían los contratos, la consistencia en su toreo, se le vería fuera de forma como su tarde final en La México con los Piedras Negras donde pese a ser el mejor librado, no fue el torero que siempre anhelamos salvo un chispazo al natural ante el tercero, “Ranchero” de nombre al que, misteriosamente, se empeñó en matarle recibiendo para tan sólo pinchar.

Sospechoso, decían algunos, de depresión y quizá abusos, pasó todo un año hasta llegar al premonitorio catafalco y azabache de su última aparición san marqueña.

Lo que es hoy además de tristes nos deja el desgarro del coraje, la oscuridad de la desolación y, principalmente, la repetición, quién sabe cuántas veces más, de que en México el ritual, diría Don Dificultades se hace astillas entre los peñascos de la idiotez.

Sin importar de quién sea la culpa.

Mario Aguilar deja a un hermano, de nombre Miguel, como Carmelo dejó a Silverio. Como Joaquín dejó a Paco Camino, como Alberto Balderas dejó a Francisco o José Cubero dejó a Juan y también a Miguel. Y, tristemente, como Nimeño II a Nimeño. Perdón por hacer uso de lugares comunes pero siempre podrá el joven Miguel Aguilar pensar o sentir que, igual que a Silverio, Mario ha de asomarse en el cielo, como Carmelo, para verle torear.

Y nos recuerda Goethe tras anunciar la recopilación del epistolario lleno con las cuitas del joven Werther y que puede bien aplicar a cualquiera en el ruedo de la vida:

“¡Y tú, alma sensible y piadosa, oprimida y afligida por iguales quebrantos, aprende a consolarte en sus padecimientos! Si el destino o tus errores no te permiten tener cerca a un amigo, que este libro pueda suplir su ausencia.”

No pretendemos que estas líneas suplan a nadie.

Pero cada vez que el desconsuelo, personal o taurino, aletee sobre nosotros, sepamos que queda el consuelo en la obra del artista que hoy ha partido, en sus distancias, en sus fundamentos y aun en el lamento de su muerte, nos quedará el aliento de su temple y de su gracia.

Descanse en Paz.

Twitter: @CaballoNegroII.

Mario Alberto Aguilar Tavares (Aguascalientes, 1991) falleció en la primera mitad del día 10 de junio de 2018 en su domicilio del centro oriente de la capital hidrocálida. Le sobrevive su madre María Tavares y sus hermanos, el mayor de ellos, Miguel, novillero sin caballos. Sus restos están siendo velados en la Funeraria Hernández de la mencionada ciudad. Descanse en Paz, así sea.

Aguilar a la verónica con el encierro de Villa Carmela en La México, en 2011.
Anuncios

De @TorosyToreros72: Las Puertas de Curro Rivera en Madrid – Julio Téllez en @DSolySombra.

Formidable muletazo del desdén de Curro Rivera en plena Plaza Monumental de Las Ventas. Desdeñosa verticalidad y superior donaire en su apoteosis isidril de 1972. Con estos recuerdos madrileños damos la bienvenida a De SOL Y SOMBRA al Lic. Julio Téllez García para seguir platicando de Toros y Toreros.

A la sombra del mes de Mayo, de tantos recuerdos de Toros y Toreros, recordamos que ayer domingo ha sido el aniversario 47 de la primer Puerta Grande de Curro Rivera en Madrid, la de Junio de 1971. Pero claro está, nuestro recuerdo siempre se centra en la tarde maravillosa ocurrida un año después y que lo confrontaría en una naciente y creciente rivalidad con Sebastián Palomo Linares en medio de la sempiterna polémica corrida de Atanasio Fernández en la Feria de San Isidro de 1972. Estuvimos ahí y hoy que partimos plaza por primera vez en De SOL Y SOMBRA, lo hacemos con este hermoso recuerdo.

Por: Julio Téllez GarcíaDe SOL Y SOMBRA.

Nos recuerdan las redes, hoy un catálogo taurino abierto también al recuerdo, que el lunes 22 de mayo de 1972 -no fue el 23- Curro Rivera salió por la Puerta Grande de las Ventas en Madrid, al cortar cuatro orejas situación que no se repetiría sino treinta y seis años después.

Los comentarios a tal hecho no tienen desperdicio.

Curro salió dos veces en hombros de Las Ventas, la primera el 3 de junio de 1971 en la extraordinaria Corrida de Beneficencia, mano a mano con el maestro Antonio Bienvenida quien fue “ahogado” por Curro, al decir la prensa. No pudo Bienvenida con un torero joven e impetuoso que estuvo sensacional en sus tres toros. Currocortó la oreja al segundo de la tarde de nombre “Grajador”, perdió las orejas del cuarto “Callejero” de nombre, por fallar con la espada y cortó la oreja del último de la tarde, “Niño”, por gran faena. Los toros fueron de Felipe Bartolomé y el maestro Bienvenida estuvo bien, a secas, en su lote.

A Curro lo pasearon en hombros por el ruedo y salió por la Puerta Grande. Curro toreó diez tardes en Las Ventas cortando nueve orejas en total, según nos cuenta el Señor Hernández Silva.

Pero grandiosa fue la corrida del 22 de mayo de 1972, Curro cortó 4 orejas alternando con Palomo Linares y Andrés Vázquez, con toros de Atanasio Fernández. Esta es la corrida que propagó uno de los mitos más extendidos en el toreo, el cuento de que le fue entregado a Palomo Linares el rabo de un toro por “un estúpido nacionalismo”, argumento que usó hace muchos años Pancho Lazo en forma equivocada, engañando a sus lectores haciéndoles creer que el rabo entregado a Palomo fue para demeritar el triunfo de Curro.

Nada más falso.

Lazo ocultó la realidad de lo sucedido esa tarde en la que Curro, después del triunfo de Palomo, le peleó en el último toro de la tarde realizando una faena del más puro clasismo y cortando dos orejas a pesar de un pinchazo, algo inusitado en Las Ventas como inusitado fue el rabo otorgado a Palomo por su extraordinaria faena.

Muy tarde tratemos de encontrar la verdad sobre las mentiras de Lazo que hicieron escuela y todavía se las creen muchos taurinos malamente, tomemos como guía la reseña y las fotos de la corrida publicadas por El Ruedo, semanario de gran prestigio y credibilidad.

Nos cuenta El Ruedo que Palomo en su primero, segundo de la tarde de nombre “Clavijero”, lo toreo por naturales y pases de trinchera ligados con molinetes. Toda la faena fue por naturales, limpios, serenos, tranquilos con el “desahogo grande del pase de pecho” rematando su faena con dos trincherazos contundentes previos a una estocada desprendida.

A petición popular le concedieron dos orejas.

Curro Rivera en el tercero de la tarde, su primer toro de nombre “Cigarrero” le da la réplica saludando al toro con cinco verónicas templadísimas sin enmendar y cierra con “media de suave armonía”. Con la muleta empieza Curro con estatutarios pases por alto. El momento sorpresivo que provocó la aclamación pública la provocaron “unos circulares sin enmendarse en que tres veces pudo sin mover los pies, constituirse en el eje de la embestida” siguió Curro con series de naturales perfectos como prólogo de media estocada de efectos culminantes, provocando la aclamación popular y la exigencia de las dos orejas.

Hasta aquí los dos toreros actuaban en igualdad de circunstancias por las orejas cortadas, no así por el impacto de las faenas. Curro había conmocionado al público con los “circulares” que por primera ocasión ejecutaba en Las Ventas. En México, estos muletazos que desataron toda clase de polémica, los conocíamos con el feo mote de “circurret”.

Sale el quinto de la tarde, segundo de Palomo de nombre “Cigarrón” y, en franca réplica a Curro, recibe a su toro toreando a la verónica con gran temple, erguida la figura,

curro-y-palomo-gloria-ventec3b1a.jpeg
Curro y Palomo en 1972, gloria venteña.

toreando y caminando hacia los medios. Con la muleta, aprovechando la bravura y nobleza de “Cigarrón”, con gran decisión, lo torea de rodillas “con la misma soltura, mando y perfección que los mejores que se hayan dado de pie. La faena fue una maciza obra de arte en que el toreo más puro y más moderno se terminaron fundiendo como solamente se funden en los momentos de inspiración máxima. Una faena para guardar en el recuerdo.”

El final dramático conmocionó al público.

Palomo citó a recibir pero “Cigarrón”no acudió al cite, entonces, al encuentro, Sebastián se tiró a matar o a dejarse coger, dejó media estocada, salió prendido por el muslo y levantado en el aire.

El toro dobla y se produce una conmoción de entusiasmo de las que se ven pocas veces en la vida taurina y la plaza “exigió la rotura de normas y tabúes, obligando al Presidente a otorgar las orejas y el rabo”, aquel hombre al que se le terminaría haciéndole renunciar al día siguiente. He ahí uno de tantos hitos.

Era evidente la rivalidad y “pique” entre dos toreros jóvenes.

“Pitito”fue el último toro de la lidia y le tocaba a Curro.

¡Qué difícil remontar el rabo cortado por Sebastián!

Pero Curro tenía todas las armas para triunfar: juventud, creatividad plena con su toreo psicodélico muy a tono con la época que le tocó vivir, pero sobre todo, tenía las enseñanzas del toreo clásico que le enseñó su padre, el gran Fermín Rivera, y de esas enseñanzas hecho mano Curro para triunfar con “Pitito”, sin abandonar por momentos su toreo “psicodélico” del que era dueño y señor.

El anónimo cronista de El Ruedo, después de hacer una detallada crónica de la faena, la resume con este juicio: “… con el toro que tenía más respeto… Curro realizó la faena más clásica, más arriesgada, seguramente más maciza, dentro de la sobriedad elegante de los redondos y pases de pecho en línea, creciente de perfección. Después de un pinchazo y una estocada en buen sitio, el público embalado por el triunfo de los toreros, exige unánimemente las dos orejas para Curro.

De esta corrida, hay y habrá mucha tela para cortar; quise agregarme a la opinión muchos aficionados para aclarar algunos temas, sin descartar seguir platicando sobre esta eterna polémica.

Saludos y abrazos para toda la Afición envío desde Coeneo, Michoacán.

Twitter: @TorosyToreros72.

La Revolución Riverista entronizó, tras su paso por Madrid, a Curro Cumbre, Emperador Azteca del Toreo.
La Revolución Riverista entronizó en 1972, tras su paso por Madrid, a “Curro Cumbre, Emperador Azteca del Toreo.”

@Taurinisimos 157 – Semana Mayor @ Sevilla, Madrid y Tlaxcala. Recuerdo de Paco Ojeda, 1988.

Ojeda en la línea de fuego, quieto y al frente, cita para el de pecho a “Dédalo” de Juan Pedro Domecq. La faena en su 30 Aniversario en este episodio de @Taurinisimos. FOTO: Arjona.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 6 de Abril de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Feria de Abril, Domingo de Resurrección en Sevilla y Madrid. Triunfos de Roca Rey y Puerta Grande de Álvaro Lorenzo en Las Ventas.

Retrospectiva: Faena de Paco Ojeda a “Dédalo” de Juan Pedro Domecq 30 años después, 15 de Abril de 1988.

Toros en Tlaxcala, Sábado de Gloria: 6 Felipe González, 6 para Miguel Villanueva, Raul Ponce de León y Rafaeillo, a hombros.

Indulto de Héctor Gutiérrez a “Izquierda de Oro” de D’Guadiana en la Plaza México.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 13 de Abril de 2018 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

@Taurinisimos 156 – PREVIO: Polémica Carteles Feria de San Marcos Aguascalientes, 2018.

La Feria de San Marcos y sus 190 años se festejan taurinamente y sus carteles se analizan en @Taurinisimos.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 30 de Marzo de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Análisis Feria Nacional de San Marcos, Aguascalientes 2018.

Carteles de Feria.

Enlace con Sergio Martín del Campo, crítico taurino hidrocálido.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 6 de Abril de 2018 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

@Taurinisimos 155 – Novilleros: Héctor Gutiérrez @ Aguascalientes y Ricardo De Santiago @ La México.

La media verónica abre y marca el camino a “Buen Gusto” de San Martín al que bordó Héctor Gutiérrez. La faena, hoy aquí en @Taurinisimos.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del lunes 26 de Marzo de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Novilladas en México y Aguascalientes.

Análisis Novillada Plaza México, 6 San Constantino, 6 para José María Hermosillo, José Miguel Arellano y Ricardo De Santiago, discutida oreja.

Faena de Héctor Gutierrez en la Plaza de Toros San Marcos a “Buen Gusto” de San Martín, enlace con Sergio Martín del Campo, crítico taurino hidrocálido.

Corrida de Primavera en Irapuato, oreja para Jerónimo con Begoña.

Toros de Victorino Martín en Madrid, Domingo de Ramos: faena y oreja para Jiménez Fortes.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 30 de Marzo de 2018 a las 9 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

CARTELES: Aguascalientes, Feria de San Marcos 2018 – Ferrera debuta, Ponce vuelve… con Teófilo y Bernaldo.

El homenaje a Miguel Espinosa “Armillita” enmarca una desigual Feria de Aguascalientes.

Saltan los carteles que completan la primavera mexicana: Texcoco, Aguascalientes y Puebla ya tienen carteles y, previo a analizarlos, los listamos para el visto bueno más importante, el de la Afición.

Por: De SOL Y SOMBRA. Aguascalientes.

Los carteles de la Feria Nacional de San Marcos están ya en pleno con dieciséis festejos taurinos, incluyendo una novillada, el concurso de recortadores, un torerísimo festival del recuerdo y trece corridas de toros en las que destaca el regreso de Enrique Ponce, trece años después, la presentación de Ferrera… no obstante pocas novedades, para variar, aparecen en los encierros.

Las combinaciones son las siguientes:

  1. Sábado 14 de Abril, Novillada de Triunfadores: 6 La Antigua, 6 para tres novilleros triunfadores por designar.
  2. Domingo 15 de Abril, Primera Corrida de Feria: 6 San Isidro, 6 para Jerónimo, Fabián Barba y José Garrido.
  3. Viernes 20 de abril. Toros de Xajay para Paco Ureña, Arturo Saldívar y Leo Valadez.
  4. Sábado 21 de abril. Dos toros de La Estancia para rejones para Pablo Hermoso de Mendoza y cuatro de Jaral de Peñas para Sebastián Castella y Joselito Adame.
  5. Domingo 22. Toros de Begoña para Antonio Ferrera, Sergio Flores y Andrés Roca Rey.
  6. Martes 24 de abril. Plaza “San Marcos”. Concurso de recortadores.
  7. Miércoles 25 de abril. Toros de Teófilo Gómez para Enrique Ponce, Ginés Marín y Luis David Adame.
  8. Jueves 26. Concurso de ganaderías “Orgullo San Marcos”. Toros de Rosas Viejas, Medina Ibarra, Puerta Grande, Cortina Pizarro, Felipe Castorena y Santa Inés para Israel Téllez, Mario Aguilar, Diego Sánchez, Nicolás Gutiérrez, Diego Emilio y Javier Castro, que tomará la alternativa.
  9. Viernes 27 de abril. Toros de La Joya para Arturo Macías, Sergio Flores y Andrés Roca Rey.
  10. Sábado 28 de abril. Toros de San Miguel de Mimiahuápam para Julián López “El Juli”, Juan Pablo Sánchez y Fermín Espinosa “Armillita”.
  11. Domingo 29 de abril. Toros de Bernaldo de Quirós para Enrique Ponce, Octavio García “El Payo” y Diego Silveti.
  12. Lunes 30 de abril. Plaza “San Marcos”. 20:00 horas. Festival. Novillos de distintas ganaderías para José Ortega Cano, Fermín Espinosa “Armillita”, Guillermo Capetillo, Juan Antonio Ruiz “Espartaco”, Pepe Luis Vázquez y Eulalio López “Zotoluco”.
  13. Martes 1 de mayo. Toros de diversas ganaderías para Julián López “El Juli” y Joselito Adame, mano a mano.
  14. Jueves 3 de mayo. Toros de José María Arturo Huerta para Fermín Rivera, Román y Michelito Lagravere.
  15. Sábado 5 de mayo. Toros de Santa María de Xalpa para Juan José Padilla, Alfredo Ríos “El Conde” y Uriel Moreno “El Zapata”.
  16. Domingo 6 de mayo. Cuatro toros de La Punta y cuatro de Los Cues para López Chaves, Pedro Gutiérrez “El Capea”, Gerardo Adame y José María Pastor, que tomará la alternativa.

Los boletos estarán disponibles en las taquillas de la Plaza y en el sistema ticketmaster.

Twitter: @Twittaurino.

Lunes @Taurinisimos 153 – Triunfa Jose María Hermosillo @ La México. Polémico Indulto @ Guadalajara.

El triunfo de José María Hermosillo en La México,  sus dos faenas en este Taurinísimo.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 12 de Marzo de 2018. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Chica 2018. LXXII, Segunda Novillada: 6 Santo Tomás, 6 para Andre Lagravere, José María Pastor y José María Hermosillo.

Faenas de Pastor y Hermosillo.

Novillada en Aguascalientes: Triunfo de Ricardo De Santiago con novillos de El Garambullo y faenas de Juan Pablo Herrera y José Miguel Arellano.

Palabras de Gonzalo Caballero en Gala San Isidro.

Faenas de Antonio Ferrera y Ginés Marín en Olivenza.

Análisis Polémica Indulto en Guadalajara de Pablo Hermoso de Mendoza a “Tapatío” de Fernando de la Mora. Opinión de Javier Ángeles Rodríguez desde Guadalajara.

La próxima emisión de @Taurinisimos será el próximo viernes 16 de Marzo de 2018 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

ENTREVISTA – Rafaelillo y Bala: duelo insólito entre un torero y un ciclista

Rafael Rubio Luján, ‘Rafaelillo’ y Alejandro Valverde, ‘Bala’. TIMM KÖLLN.

Por Carlos Arribas.

En esta charla improbable, un torero y un ciclista comparten confesiones sobre su oficio y, sobre todo, acerca de la valentía y del miedo, de los miedos. Rafael Rubio Luján, ‘Rafaelillo’, es uno de los matadores que más y con más arrojo se enfrentan en el ruedo a los legendarios ‘miuras’. Alejandro Valverde, ‘Bala’, sigue quemando etapas y subiendo cumbres a lomos de su bicicleta y de sus 200 pulsaciones por minuto. Dos cuerpos y dos mentes obsesionados por una meta: el triunfo.

DURANTE LOS años del hambre solo había dos oficios que sacaban adelante al obrero sin más talentos que su capacidad infinita de sufrimiento y el desprecio a la muerte. “Más cornás da el hambre”, proclamó El Espartero, un torero del siglo XIX, pobre pobre, que murió de una cornada de Perdigón, un miura, en el ruedo de Madrid. “Más se sufre en el andamio”, decían los ciclistas de hace 50 o 60 años. Algunas de las figuras más populares en la España de posguerra eran toreros millonarios, como Manolete o El Cordobés, o ciclistas que triunfaban, como Bernardo Ruiz o Bahamontes. Pero bien entrado el siglo XXI, los chavales ya no se hacen ni toreros ni ciclistas para huir del hambre. Pedalean y torean por pasión y por deseo y se dicen artistas. Se preparan físicamente siguiendo los planes de especialistas, cuidan la nutrición y todos los detalles. Están más cerca unos de otros de lo que en un principio pudiera pensarse. “Nos une nuestro poder para emocionar a la gente con lo que hacemos, y eso se llama arte”, coinciden Alejandro Valverde, Bala, y Rafael Rubio Luján, Rafaelillo: uno de los mejores ciclistas del momento y un matador que no teme a los miuras. Los dos nacieron apenas a unos kilómetros de distancia, en Murcia. Los dos se sientan frente a frente para hablar de su soledad ante los grandes desafíos, de su preparación, de su arte, del miedo.

Rafaelillo: “No es más valiente el que no pasa miedo, sino el que es consciente del peligro”

RAFAELILLO. Yo supe que sería torero a los ocho años, cuando me puse por primera vez solo delante de un becerro. Lo que entonces sentí que me pasaba por dentro fue algo que querría poder sentir siempre. Es una adicción.

VALVERDE. Cuando eres joven te sientes imbatible. Yo ya era campeón de niño, pero cuando eres pequeño y ganas aún te tomas el ciclismo como un hobby. No lo ves como un trabajo. Luego, cuando llegas a profesionales y estás corriendo con Bettini o con Armstrong, con monstruos que están ganando de todo, te sientes inferior. Y alguna vez les ganaba, pero era difícil. Y si te sientes inferior es difícil ganarles. Yo ya tenía trato de figura y quería ser figura, y ahí seguimos…

RAFAELILLO. En el toreo compites más contigo ­mismo. Te haces figura tú solo con tu espada, con tu muleta y con tus triunfos. Lo que pasa es que vosotros competís entre vosotros, entre equipos… Lo nuestro es distinto. Cuando tienes un festejo con dos compañeros, intentas triunfar y no dejarte ganar la pelea, pero al final lo más importante es competir contigo mismo, ganarte y mejorarte. Tienes que crecer en tu tauromaquia, crecer como persona, y cuando coges esa mentalidad es cuando tu carrera va a más. Esa es la mejor filosofía. Cuando te obsesionas con otro y no contigo mismo, te estás quitando tiempo de tu vida y de tu profesión. Lo mejor es siempre concentrarte en ti mismo para mejorar.

VALVERDE. Con Alberto sí que me he obsesionado un poco. Con Contador. Hemos tenido los dos mucha rivalidad deportiva, pero en lo personal, ningún problema. Y mira, lo que yo quería en el Tour, él sí lo pudo hacer. Creo que nunca lo ganaré.

RAFAELILLO. Por lo que entiendo, si eres ciclista y ganas una vez el Tour, ya tienes toda la vida resuelta, pero en los toros puedes abrir una vez la puerta grande de Las Ventas, que es el triunfo máximo, y a los dos días tener que seguir peleando, y si a la siguiente corrida en Madrid no estás bien y te pitan, no vale de nada lo del día anterior. Aquí es día a día. A vosotros os dura más la renta de un título. Lo nuestro es tarde tras tarde.

VALVERDE. Eso es España, ¿no? Eso pasa solo en España. Aquí se olvidan enseguida de los éxitos de sus figuras.

RAFAELILLO. No sé en tu mundo cómo es, pero en el nuestro es muy ingrato, muy ingrato.

VALVERDE. En el ciclismo es igual, pero a lo mejor no tan pronto. La rentabilidad de un título puede que dure más, pero también se acaba. Claro, nuestras victorias se ven. Es el cronómetro o el esprín, pero el valor de vuestras faenas depende de lo que piense el presidente o la prensa…

RAFAELILLO. El público, el público. El público es tu juez. Los medios también influyen, claro, para ganar popularidad. Antes los toreros pagaban a los periodistas para que les trataran bien. Aún te llegan recados de revistas para que pagues una publicidad, o una manera de colaborar con los medios… Yo nunca me he acercado a ese mundo. Y he sufrido corridas en las que he cortado orejas, he hecho buenas faenas, y hay cabrones que no me han puesto bien. ¿Por qué? Pues a lo mejor tienen otro tipo de interés, porque son amigos del otro torero o porque no le has dado lo que querían… Con el paso del tiempo he visto que esto es un sistema, un sistema en el que todo el mundo quiere comer y vivir, y todo el mundo come y vive de la profesión. Pero cuando eres joven dudas, porque invertir en ello es una forma de abrirte camino. Cuando ya llevas 21 años de alternativa y estás ya en la recta final de tu carrera, la manera de pensar es otra. Lo principal es el respeto profesional. ¿Y tú? Parece que siempre has confiado en ti, ¿no? ¿No te has sentido inseguro nunca?

VALVERDE. Pues muchísimo, siempre… Yo la inseguridad siempre la he sufrido mucho.

RAFAELILLO. Pero tiene que ser hasta bueno vivir esa inseguridad, porque te hace crecerte en momentos determinados. Ahí es donde se marca la diferencia. Todo el mundo pasamos miedo en la vida, todos somos personas. El que es capaz de superar esa incertidumbre, dominar ese miedo, superar ese dolor, ahí es donde está la capacidad de esa persona. Ese es el mérito…

Las piernas de Valverde con las cicatrices de la caída que sufrió en el Tour de 2017. TIMM KÖLLN.

VALVERDE. Y cuanto más esperan de mí, más miedo tengo. Es lo que decía de ahora y antes. Ahora ya lo tengo casi todo hecho en el ciclismo y estoy casi terminando. Y entonces corro sin miedo, sin presión, sin tener miedo a fallar, disfrutando… Como estoy bien de forma físicamente y no tengo miedo a fallar, hago movimientos arriesgados que antes no me atrevía y me la juego muchas veces y me sale bien. Y antes siempre pensaba: “A ver si me voy a quedar, a ver si tal…”. Y aquello me atenazaba.

RAFAELILLO. Se trata siempre de afrontar el desafío, ese momento de soledad y grandeza…

VALVERDE. Sí, sí… Pero yo en ese momento no lo pienso. Yo pienso en lo que quiero hacer…

RAFAELILLO. Te dejas llevar por tu pasión, por lo que te dice tu corazón.

VALVERDE. Exactamente…

RAFAELILLO. Te aíslas de todo. Si no te aíslas, no eres capaz de hacer estas cosas. Si piensas, te bloqueas. Esa es otra de las capacidades. Yo, por ejemplo, cuando estoy en un patio de caballos en Madrid antes de una corrida, si empiezo a pensar que me están viendo miles y miles de personas y que puedo fallar… Si empiezo a pensar en eso, se me paran las piernas y la mente me dice…

VALVERDE. No, no. Tú vas a lo tuyo. No piensas…

RAFAELILLO. Te dejas llevar por tu cuerpo, por tu mente, por tus condiciones innatas. Si te pones a pensar en el patio de caballos en que hay 24.000 personas en la plaza, y que tienes un toro que no sabes cómo va a salir, que lo tienes que intentar dominar, que te puede quitar la vida, y que entre esas 24.000 personas hay muchas que no te pueden ni ver… Como en todo, tienes gente a favor y gente en contra a la que no le interesa que triunfes porque eso perjudica a otros toreros que le gustan más… Y tienes que poner de acuerdo a 24.000 personas con un animal que no sabes lo que te va a hacer de un muletazo para otro… Milésimas, milésimas… Y dominar esa presión y todo el mundo enjuiciándote… te pones a pensar así y dices…

VALVERDE. Sí, sí, sí… Es que entonces te vienes abajo… Es el momento del campeón, el ataque en montaña, pero en ese instante no piensas qué significa lo que estás haciendo. Yo pienso en lo que quiero hacer. No me veo a mí mismo haciéndolo. Tú estás a lo tuyo. Si piensas en lo que te rodea, te vienes abajo.

RAFAELILLO. Eres consciente de ello, de todo eso, pero intentas aislarte. Y eso es también lo que te engancha, es lo adictivo, lo que cuando tienes ocho años te domina… Es el morbo. No es más valiente el que menos miedo pasa… El más valiente es el que es más consciente del peligro. Si no, seríamos todos como niños pequeños. Pero cuando creces y afrontas el miedo…, ese es el hombre valiente. Aunque pases más miedo que los ­inconscientes…

VALVERDE. Yo, el mayor momento de riesgo, quizá bajando un puerto, nunca pienso en nada. No piensas, eres una máquina.

RAFAELILLO. Yo ahí tuve un cambio cuando fui padre por primera vez. Me afectó. Me pudo, por mi hija, el instinto de protección. Y luego, fíjate, han sido ellas, mis hijas, las que me dan la fuerza para superarme en todo, como persona y como torero.

VALVERDE. A mí me pasó lo segundo. Por ellos, pum, pum, me motivé. Ahora, cuando vuelva a competir después de la caída que tuve en Düsseldorf, un poco de miedo voy a pasar. Pero bueno, tiene que ser así.

RAFAELILLO. Cuando vuelves al ruedo después de una cogida pasa igual. Siempre te acuerdas. La mente es débil, se va antes a lo fácil que a lo complicado. Para borrar el recuerdo, intento ponerme el mismo traje, las mismas circunstancias y superar ese fantasma…

VALVERDE. Ese miedo…

RAFAELILLO. ¿Cómo se superan los miedos? Afrontándolos lo antes posible. A veces lo consigo antes, otras tardo más. Y siempre llevo en el cuello la cruz de Caravaca. Me la dejó mi hermano, que falleció de cáncer, y me da fuerza.

VALVERDE. Yo también llevaba una cruz de Caravaca, pero ya no. Yo solo tengo manías en el tema de la bici. Digamos que son mis rituales, como abrir y cerrar los cierres de las ruedas antes de las etapas, ponerme la zapatilla izquierda antes que la derecha…

RAFAELILLO. Yo trato de no dejarme llevar, pero tengo dos o tres rituales. Me gusta poner y quitar mi capilla, a la hora de vestirme me gusta empezar todo por el pie derecho, cuando voy a la plaza me pongo siempre en el lado derecho antes de salir al patio de caballos, y siempre doy un puñetazo a la puerta de madera… Oye, y tú, ¿qué edad tienes, Alejandro?

VALVERDE. Yo, 37. Más o menos como tú, ¿no?

RAFAELILLO. Sí, te saco unos meses solo. Soy carmelitano, nací en Murcia-Murcia, en el barrio del Carmen, murciano por los cuatro costados. Murcianico, como se dice…

VALVERDE. Mis padres siguen viviendo en Las Lumbreras, donde nací; vivo a seis o siete kilómetros de ellos, en una urbanización…

RAFAELILLO. Pero estarás poco en casa, ¿no? No digo por las carreras solo. ¿Los ciclistas os vais a Colombia a entrenar en altura o a sitios de esos?

VALVERDE. Yo voy a Sierra Nevada, al CAR (centro de alto rendimiento), a 2.300 metros. Necesito estar mínimo un par de semanas allí para notar y asimilar la altura. Los glóbulos rojos, los hematíes, la hemoglobina, todo eso, pero más que subirlos muchas veces la altura te los fortalece. Luego, cuando haces ejercicio, no se rompen tan pronto. Ganan consistencia.

RAFAELILLO. Yo, en Perú o en Ecuador, he toreado a más de 3.000 metros. Llego dos días antes y ni me aclimato ni nada. Noto los cambios de ritmo. Cuando hago algo explosivo aquí abajo, como estoy bien preparado, ni me suben las pulsaciones; allí, un movimiento rápido me deja sin aliento… Y los toros están criados en altura y no paran de moverse.

VALVERDE. Estarás mareado todo el día a esa altura… Menuda… Yo noté la altura para mal en el Giro del año pasado: en una etapa por los Dolomitas teníamos cuatro puertos por encima de 2.000 metros todo el rato… Y tirarte casi cuatro horas por encima de 2.000 metros y caña y caña… Al final me atacaron y los miraba y no podía nada, arrancad lo que queráis, si yo voy a seguir a mi ritmo… Ni respondía, ni podía.

RAFAELILLO. Y mis movimientos son lentos, es como si estuviera en una nube, pero con dolor de cabeza… Tiene su peligro, pierdes reflejos y movilidad. Para evitarlo, lo que voy a hacer para preparar mis próximas corridas allí con mi entrenador personal es ponerme un chaleco de cinco kilos de peso, y también me voy a comprar una máscara…

VALVERDE. Ah, eso lo tengo yo. Las venden por Internet. A mí me la puso el entrenador del equipo. Te quita oxígeno y te cuesta más trabajo respirar. Tienes una válvula para regularlo. La uso una vez a la semana o así en la bici, y todos los días 15-20 minutos, cuando estoy moviéndome por casa. Fortalece todo.

RAFAELILLO. Oye, una pregunta, ¿qué media de pulsaciones tienes?

VALVERDE. En reposo tengo 32, 33…

RAFAELILLO. ¿32, 33? Si parece que estás muerto…

VALVERDE. Todas las mañanas nos tomamos las pulsaciones en carrera. Esas me salen un rato después de levantarme e ir a orinar y beberme un vaso de agua. Si me las tomo nada más despertarme, las tengo más altas. Recién despierto, como que te sobresaltas un poco, pero cuando pasan 8, 10 minutos…

RAFAELILLO. Yo tengo poco más de 50 en reposo. ¿Adónde voy a compararme contigo? Eso es inhumano.

VALVERDE. La media en una carrera dura son 145-150… Máxima, en torno a 200, 198… Y cuando era más joven llegaba a 203.

RAFAELILLO. ¿Cómo, cómo dices? 200 pulsaciones… pero si eso es el 100%, si eso no puede ser…

VALVERDE. Es el tope, claro… En una etapa dura, lo cojo tres o cuatro veces, pero poco tiempo, claro…, pero ha habido puertos que me he tirado por encima de 185-190 casi 25 minutos…

RAFAELILLO. Qué disparate, qué fondo, qué bestialidad… Yo cuando hago series y estoy en esas pulsaciones unos minutos acabo mareado, con ganas de vomitar… Cuando más me suben, que me lo midieron una vez que toreé una corrida con un pulsómetro, es a la hora de entrar a matar, que me llegan a 180… Pero solo unos segundos, 5 o 10… Y es por la adrenalina, porque estoy parado.

VALVERDE. Eso es como en las cronos. Estás parado en la rampa de salida y tienes como 35-40 pulsaciones más de lo normal. La adrenalina, la tensión… Pero ¿en la montaña? Por encima todo el rato. Y luego baja, y otra vez vuelve a subir en el siguiente puerto… Y con esas pulsaciones asimilas muy bien el ácido láctico. A nivel pulmonar a lo mejor puedes soportarlo, pero las piernas, como empiece a acumular ácido láctico, luego no lo sueltas…

RAFAELILLO. No sé en ciclismo, pero los corredores de maratón alcanzan su máxima capacidad pasados los 30 años…

VALVERDE. Y en el ciclismo también. A los 34-35 ya eres…

RAFAELILLO. Eso pensaba yo, tu cuerpo tiene que estar mucho más hecho al sufrimiento que uno de veintitantos años…
Valverde. Yo, en mi caso, ahora mismo, sí. En las vueltas grandes, cuando era más joven, terminaba muerto; terminaba que me tiraba una semana que no me movía.

RAFAELILLO. En el toreo no hay edad, mientras torees bien y el público quiera verte… Hay gente con 20 años que no torea y hay tíos con 45 años que siguen toreando porque la gente quiere verlos…

VALVERDE. Porque pueden, porque son buenos…

RAFAELILLO. Y porque cogen solera, salen a disfrutar, como tú dices, les sale todo… Y al final es como los buenos vinos, van cogiendo aroma.

VALVERDE. Antes realmente bajaba el rendimiento mucho con la edad, pero hoy día no baja tanto. El ciclismo de ahora no es el de antes, es totalmente diferente, no tiene nada que ver, el cuerpo aguanta mucho más. No se va a la velocidad de antes. Se corre diferente. Todo es mucho más medido. Los entrenamientos, todo. Todos estamos muy igualados. ¿Haces pesas?

RAFAELILLO. Sí, claro, es que para coger y manejar la muleta con la muñeca…

VALVERDE. Sí, sí, ya la he cogido y he visto que pesa un rato.

RAFAELILLO. Pesa mucho, mucho. Un traje de luces en tu cuerpo pesa entre cuatro y seis kilos… Luego, la muleta, otros tantos, la espada, el movimiento, el estrés… El capote pesa de cuatro a seis también, y lo tienes que sostener a pulso. O sea, que tienes que tener muy fuertes los hombros, los rotadores, los antebrazos, la muñeca… Tienes que tener fuerza-resistencia. Yo podría hacer como tú, perder masa muscular para ganar en ligereza y en velocidad, pero entonces la muleta se me cae, la tengo tres minutos y me pesa. Es un cuerpo distinto al tuyo. Tengo que tener fondo y fuerza, porque si no, no puedes con los trastos. Trabajo todo el cuerpo, piernas, corazón, lumbares…

VALVERDE. Tienes que ser uniforme, sí…

RAFAELILLO. Uniforme, pero sin pasarte de volumen, por cuestión estética. Yo soy bajo y con mucho múscu­lo y tengo que cuidar eso. La estética Manolete, alto y muy delgado, como un soplo, pero él nació con ese cuerpo… Como tú con el tuyo. Oye, y otra curiosidad, ¿a ti te pagan en bruto o en neto?

VALVERDE. En otros países puedes negociar un contrato neto, pero aquí todo es legal y se hace en bruto, en bruto, y casi la mitad lo pago en impuestos… He estado mirando ir a Andorra para pagar menos impuestos, pero es que al final es todo muy complicado. Prefiero estar dos años más corriendo, pero no irme de aquí, seguir en Murcia. Lo pago todo. Es una barbaridad, el cuarenta y tantos por ciento, pero lo acepto.

RAFAELILLO. Olé tú… Que todo se quede para tu país, así me gusta. Y la conciencia tranquila.

VALVERDE. Yo lo veo así, la mitad de mi carrera para mí y la mitad para Hacienda.

RAFAELILLO. Y yo digo un toro para mí y otro para ellos. Y del toro para mí, yo me tengo que pagar capote, muleta, traje…, aparte de que tú tienes contrato de trabajador y si tienes una lesión o algo te siguen pagando. Y yo, corrida que no toreas, corrida que no cobras. Por eso a veces hacemos cosas sobrehumanas. Tienes una cogida y toreas poco después aún con los puntos de la herida, con la cornada medio abierta y cojo pero infiltrado para aguantar el dolor. Y toreas, porque si no, no cobras…

VALVERDE. Y nosotros tenemos contrato, y luego primas por ganar y los premios de la carrera…

RAFAELILLO. Antes, en mi mundo, se decía que para ser rico había que ser torero, en los años cincuenta y sesenta. Ahora, los futbolistas, los ciclistas, todos podridos. Ganan tres veces más que cualquier torero de primerísima línea. Es la realidad.

VALVERDE. A nosotros nos ha venido bien la llegada del ciclismo a Inglaterra, han hecho que se revalorizara…

RAFAELILLO. Habéis sabido modernizaros, pero mi mundo no. Mi mundo es un mundo muy clasista, muy cerrado, muy antiguo. No lo han hecho crecer, no lo han vendido, y entonces ha pasado lo que ha pasado. No hay renovación ninguna. Todo va para el bolsillo de los empresarios, que no tienen más interés que seguir ganando su dinero. Pero le interesamos al Estado por la cantidad de impuestos que pagamos y no creo que permita que nos extingamos… Claro, hay un cambio sociológico porque los medios lo hacen ver de una forma… Cuando eras pequeño podías verlo y sencillamente tenías la opción de que te gustara o no te gustara. Ahora, apenas hay en televisión… Y acabas viéndolo como algo extraño, pero el toreo es como la vida. En la vida se vive y se muere. Aquí estamos de paso… El toreo es un reflejo de lo que es la vida, la vida y la muerte… Lo más feo que me pueden decir es cuando me llaman asesino, porque asesino es el que mata a traición. Y yo no lo soy, porque expongo mi vida ante un animal. Y luego veo a esos animalistas, que están enfermos, que prefieren la vida de un animal a la de un ser humano.

VALVERDE. Eso es verdad…

RAFAELILLO. Y hablo de un animal salvaje, no de un perrito. Hablo de un animal de 500 o 600 kilos, y yo para él soy como una servilleta de papel, que le haces así y la atraviesas con nada. Y yo, con mi valor, mi capacidad, mi fuerza mental, mi arte, soy capaz de dominar a esa bestia que no sé lo que me va a hacer en cualquier momento. Y encima, si soy capaz de emocionar al público porque lo ve bonito, pues eso es un arte. ¿Qué es el arte? Emocionar, crear…, y el que no lo vea así, que lo respete. Yo me juego mi vida, y no ante un perro o un gato, sino delante de un animal hecho para eso. Esa es la realidad y las redes sociales la deforman…

VALVERDE. Las redes sociales hacen mucho daño…

RAFAELILLO. Solo buscan el morbo.

Publicado en El País