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Feria de Sevilla: Diego Ventura triunfa en su ausencia

Por Carlos Ilián.

La ausencia de Diego Ventura en la tarde de rejones se notó, y mucho, en los tendidos. Apenas media entrada mientras nos cuentan que en Espartinas donde si que actuaba Ventura se puso el “no hay billetes”.

No se entiende que la tarde del toreo a caballo, ya en plenos días grandes de la feria el cartel sea tan pobre. Solo la presencia de Sergio Galán representaba al top 5 del rejoneo actual.

Por supuesto el rejoneador madrileño fue de largo el que hizo lo más ortodoxo y lo más serio. Con mucho oficio liquidó al paradísimo toro que abrió plaza, el menos propicio de la noble corrida de Bohórquez. A propósito, no es de extrañar que Diego Ventura se harte ya de este tipo de toro y busque más emoción y menos facilidades que estos de Bohórquez.

Lo cierto es que en el cuarto Galán hizo el toreo fundamental clavando muy al estribo y con gran limpieza. Hubo un par a dos manos magistral, en un palmo de terreno entre toro y caballo. La oreja fue de ley

Sin embargo las dos que cortó Romero, una por toro, ha sido el resultado de dos rejonazos mortales y el entusiasmo consiguiente en los tendidos, donde había numerosos paisanos de su pueblo, el onubense Escacena del Campo. Con el mejor lote de la corrida Romero clavó descaradamente a la grupa y en los quiebros se abría dejando un océano de por medio.

La francesa Lea Vicens brindó la lidia de s primer toro a la memoria de don Ángel Peralta quien fue su mentor maestreo. La rejoneadora, sin estridencias ni grandes alardes cumple muy dignamente y confirma que puede andar por las ferias. Estuvo desdibujada en el tercero pero muy certera y medida, ciñéndose en los encuentros con el toro y clavando certeramente. Un pinchazo y un rejón trasero, pero en lo alto, le permitieron cortar una oreja.

Plaza de la Real Maestranza. Sexta corrida. Media entrada. Toros de Fermín Bohórquez (6) nobles y de gran fijeza.

Sergio Galán (6). Pinchazo y rejón (silencio). Rejón (una oreja).

Andrés Romero (5). Rejón (una oreja). Rejón caído (una oreja).

Lea Vicens (5). Dos pinchazos y dos rejones (silencio). Pinchazo y rejón (una oreja).

Publicado en Marca

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Don Ángel Peralta, mi maestro Por Diego Ventura

Mi historia con Don Ángel empieza en 1982, año señalado en mi vida ya que fue el año en el que nací. Tres meses de vida me bastaron para que ese Genio de La Puebla se cruzara en mi camino. Desde ese mismo instante ya creo que mi vida empezaba a tomar un rumbo…

El maestro contrató a mi padre, Joao Ventura, para trabajar en su casa y torear una serie de corridas en España. Mi padre como rejoneador en Portugal nunca tuvo la suerte de tener ayuda, ni nadie que apostara por él; Don Ángel sí lo hizo.

Llegué a casa del Genio de la Puebla con 3 meses, y mi vida transcurrió allí a su lado hasta los 12 años. Puedo decir que gracias a mi padre hoy en día soy quien soy, pero sin lugar a dudas gracias a Don Ángel fuí rejoneador. Él fue quien me montó por primera vez a caballo y la vida q tuve allí con él en su casa, fue la que marcó mi infancia para que tuviera claro que quería ser de mayor.

Con 5 años me puse delante de mi primera becerra…

Cada vez que toreaban vacas me ponía en la misma puerta de la plaza para ver si algún día me decían “Venga Dieguito, pasa”. Y así fue, Don Ángel me dijo esas palabras que yo tanto esperaba y ahí comenzó mi trayectoria y mi vida como torero a caballo.

Jamás olvidaré aquello, Maestro…

Doce años a su lado me trajeron muchas vivencias buenas y también duras. Estuve presente en uno de los accidentes más graves de él, en La Zubia (Granada), la cual marcó mi niñez, ya que ver a ese genio pegar esa caída tan aparatosa, verlo tan mal…

Siempre lo recuerdo como un momento difícil por el que tuve que pasar, pero me marcó más aún lo duro que fue él para poder superar aquello.

Yo lo admiraba y lo idolatraba, él sin embargo me vió crecer como hombre y como rejoneador. Estoy seguro que se sintió y se siente muy orgulloso de que Dieguito siguiera sus pasos y más aún que consiguiera ser figura.

Me encantaba escucharlo hablar de toros, de la vida, de todo en general con esa humildad que le caracterizaba y le caracteriza ¡siendo quien era y quien es!era un maestro del rejoneo para mi, pero sobre todo maestro de la vida. Tiene una sabiduría especial…a día de hoy aún me quedo embobado escuchándolo hablar y recitar, ¡porque es un genio también de la poesía!

Fue un “Ángel” caído del cielo en mi vida, me marcó mucho en lo profesional y en lo personal, tanto que, a pesar de ser muy atleta, su único vicio era comer helados de café (A mí me tocó compartir muchos al caer la tarde en el rancho con él…) Ahora también comparto su vicio y su oficio… cosas del destino Don Ángel.

Ojalá y le sigamos viendo en las plazas, en La Puebla, en su Rancho… porque sigues dándole al rejoneo categoría e importancia. Y a mí en lo personal, ganas de seguir sintiendo este arte del toreo a caballo de esta manera tan especial.

Publicado en El MUNDO

Pablo Lozano: “Diego Ventura precisa otro tipo de toro con más movilidad para Sevilla”

Ventura / D.S.

Ventura se enfrenta a la empresa Pagés.

Por Luis Nieto.

Diego Ventura lidiará una corrida en solitario con seis toros de ganaderías diferentes el próximo 15 de abril, a las seis de la tarde, en la plaza de toros de Espartinas. Es la respuesta del rejoneador de La Puebla del Río a la empresa Pagés, que no le incluyó en los carteles de la Feria de Abril al desestimar el jinete la ganadería de Bohórquez. “El año próximo vendré a Sevilla si me gusta la ganadería y el cartel”, ha declarado el rejoneador.

Ventura, acompañado de su apoderado, Pablo Lozano, ha explicado a los medios de comunicación su ausencia en la Feria de Abril: “No me arrepiento de lo que dije en su momento. La empresa dijo que se enteró por la alcachofa de mis deseos. Siempre he soñado con esta plaza. Sevilla es el sueño de todos los profesionales. Mi preparación siempre va encaminada a Sevilla y Madrid. Si no puedo torear en mi plaza me quedo con el alma rota, me pregunto hacia dónde vamos, y como profesional y aficionado me muestro indignado, pero no me voy a venir abajo. Esto será un punto de inflexión. En 2008 toreé una mixta en Sevilla porque le hacía falta a la empresa y ahora no han querido”.

Pablo Lozano ha añadido: “Casi no hubo conversaciones con la empresa… Ya se sabe lo que quiere lidiar Diego en Sevilla. Y no se trata de menospreciar a la ganadería de Bohórquez, pero Diego precisa otro tipo de toro con más movilidad para Sevilla. De hecho la matará en otras plazas… Llevamos tres años intentado cambiar la ganadería en Sevilla… Queremos un ganado distinto, que galope, que provoque la emoción en los espectadores”.

El festejo de Espartinas -los hierros se harán públicos en los próximos días y pertenecerán a distintos encastes- será una corrida de toros a beneficio de la Asociación Niños Hacia el Futuro (ANEF) de La Puebla del Río, de la que Ventura es padrino. Lozano ha afirmado que “se han establecido precios “muy asequibles para todos los públicos” con el objetivo de “llenar por completo la plaza de toros de Espartinas y poder hacer una importante aportación económica a ANEF”. En el festejo intervendrá también el grupo de forcados Amadores de Alcochete, que harán pegas en dos de los toros que se lidien. Ésta de Espartinas será la cuarta ocasión en que Diego Ventura lidie una corrida en solitario. Antes lo ha hecho ya en Sevilla, Ronda y Huelva.

El torero explica: “Me hubiera encantado que hubiera sido en la Maestranza de Sevilla, sin duda, mi plaza, junto con Madrid, la que más me ha dado y a la que tanto le he dado también. Ya que no me lo han permitido, no me he querido resignar a dejar a la afición de Sevilla sin verme ni tampoco a no celebrar con ellos mi aniversario de alternativa. Y por eso nos pusimos a trabajar en esta corrida, en Espartinas, que es hacerlo a las puertas de Sevilla, de mi casa. Y a la manera en que quería hacerlo, sin que nadie me pusiera cortapisas, libre para ofrecerle a los aficionados y al público aquello que esperan de un torero al que consideran figura del toreo”.

El rejoneador ha aseverado que su relación con Fermín Bohórquez se ha resentido y en cuanto a su rivalidad con Hermoso de Mendoza ha señalado: “La relación con Pablo se ha frenado y no ha sido por nuestra parte… Es hora de que hable la otra parte y diga los motivos por los que no quieren que actuemos juntos”.

En cuanto a su ausencia en Valencia, ha relatado: “No nos han llamado. Han dado por supuesto que no quería la de Bohórquez. Me pasan cosas que me preocupan como aficionado. No he debutado ni en Pamplona ni Logroño. Llevo cuatro años sin acudir a Jerez. No he vuelto a Nimes después de un triunfo de clamor… Como profesional sigo adelante, pero como aficionado me da mucho que pensar porque estamos echando piedras al tejado de la Fiesta”.

Con respecto a San Isidro ha señalado: “No ha habido movimientos. Espero que nos llamen. Quiero seis toros en Madrid para celebrar los veinte años de alternativa que cumplo en este 2018”.

Publicado en El Diario de Sevilla

Feria de San Isidro: Apoteosis del rejoneo moderno

Diego Ventura.

El Capea / Ventura y Hernández, mano a mano

Toros despuntados para rejoneo de El Capea, justos de presentación, mansos, blandos, nobles, dóciles y descastados.

Diego Ventura: rejón trasero (oreja); rejón muy trasero y caído (dos orejas); pinchazo, rejón trasero y un descabello (ovación). Salió a hombros por la puerta grande.

Leonardo Hernández: rejón trasero (oreja); rejón trasero y un descabello (ovación); rejón trasero y dos descabellos (oreja). Salió a hombros por la puerta grande.

Plaza de Las Ventas. Decimoctava corrida de feria. 28 de mayo. Lleno (21.767 espectadores).

Por Antonio Lorca.

Ventura y Hernández están en la cumbre del rejoneo actual y lo han vuelto a demostrar en la plaza de Las Ventas. Los dos se emborracharon de triunfo y salieron a hombros por la puerta grande (el más veterano, por decimocuarta vez).

Fue una tarde apoteósica, muy completa y divertida por parte de ambos. A su depurada técnica y contrastada maestría añaden dos cuadras de caballos que hacen gala de una doma perfecta y una torería que ya quisieran para sí muchos de los que se visten de luces.

Los dos caballeros basan su tauromaquia en las cercanías, en alcanzar los límites del riesgo y en el temple con el caballo cabalgando a dos bandas. Apuran al máximo que el toro roce con los despuntados pitones el pecho de las monturas, y se lucen —y de qué manera— acompasando la velocidad de la montura a la del toro, con el primero desplazándose de lado, pegado a tablas, con el fin de llevar la congoja y la emoción a los tendidos. Y a fe que lo consiguen, y que hacen la suerte con un conocimiento apabullante.

Pero eso no es todo; dominan todos los tercios, lo que les permite jugar al toro más que torear a caballo.

Ya se conoce, por otra parte, que el público no es muy exigente (no puede serlo quien acude a los toros con dos pollos para regalárselos a los caballeros en las vueltas al ruedo), y solo pretenden que los rejones y garapullos queden prendidos y la muerte del animal sea rápida.

En fin, que tanto Ventura como Hernández se divirtieron como en el patio de su casa, y consiguieron el triunfo deseado.

El primero brilló a gran altura en su primero, con dos caballos estrellas: Sueño y Nazarí, toreros de auténtica categoría. Sueño templó de maravilla y los tendidos rugieron de emoción; Nazarí es de su misma escuela y compite con su compañero en el mismo tercio de banderillas.

Volvió a entusiasmar en el tercero; especialmente, al quiebro, con Fino, y en un par a dos manos sin riendas a lomos de Dólar. Y rubricó su actuación con la primera pareja protagonista y un caballo espectacular llamado Ritz. Mató mal a sus tres toros, pero la muerte de los dos primeros fue rápida, motivo suficiente para que aparecieran los pañuelos.

Hernández, por su parte, un punto menos espectacular que su compañero, también se lució sobradamente y templó con suficiencia en su lote; especialmente, a lomos de Despacio, que le permite poner banderillas al quiebro muy cerca del toro, con el que colocó también banderillas a dos manos. Menos brío demostró el toro cuarto, lo que enfrió los ánimos del respetable y del propio caballero, que se mostró más apagado; y volvió a decir que no quiere perder el tren de cabeza ante el sexto. Montó entonces a Calimocho, un caballo muy torero con el que recuperó la intensidad de su actuación. También mató mal a sus tres toros.

Todo muy bien, pero… El pero es que los toros de El Capea parecen programados para el éxito; nobilísimos, dóciles, buena gente de verdad, con las fuerzas muy justas, carentes de fiereza y desbordantes de clase. 

El toreo, aunque sea a caballo, debiera exigir algo más de casta.

La corrida de hoy

Toros de José Luis Pereda-La Dehesilla, para Morenito de Aranda, Iván Fandiño y Gonzalo Caballero.

Feria de San Isidro: Diego Ventura, caricatura del triunfo


Por Antonio Lorca.

El día que Diego Ventura decida enfrentarse en una plaza como esta a un toro habrá escalado el peldaño definitivo para ser reconocido como figura histórica del toreo a caballo.

Un toro bravo, se entiende, con el trapío suficiente, fortaleza, fiereza, casta, nobleza… y en puntas.

Mientras eso no ocurra, Ventura seguirá siendo un buen rejoneador, en la cima, sin duda, que enardece a los públicos generosos y festivos, pero cuya huella es pasajera y olvidable.

Ventura posee una cuadra extraordinaria y unas condiciones excepcionales como caballero y torero para no tener necesidad de engañar a nadie. Y lo de ayer, en Madrid, fue un burdo engaño; o, al menos, a eso sonaba.

Una supuesta figura del rejoneo no puede venir a Madrid con los toros de Los Espartales, una corrida impresentable, de esas que igual valen para Las Ventas que para una plaza portátil, con toros que derrocharon mansedumbre y falta de casta. Y algo peor, toros con un comportamiento extraño, enfermizo, impropio de un animal en plena madurez. Más que toros parecían perritos falderos, juguetes, muñecos de laboratorio con el ánimo corto para que planteen los menos problemas posibles.

Un perrito era su primero, sin fuerza ni casta, bondadoso hasta la extenuación, con el que Ventura jugó, se divirtió y animó a los tendidos. Se lució a lomos de Nazarí, un caballo torero, con el que templó en dos vueltas al ruedo completas, con el toro imantado a los costados de la cabalgadura. ¡Si hubiera sido un toro en lugar de un perrito faldero…!

Triunfó ante el quinto con Sueño, otro caballo para la historia, con el que templó, toreó y realizo todas las filigranas imaginables. Todo muy bonito, solo que no había toro, sino una caricatura con cuatro patas y color negro.

Salió a hombros —es ya la decimotercera vez que cruza la puerta grande de esta plaza—, y esbozaba una sonrisa de jovial y comprensible satisfacción. Pero en su fuero interno, sabe o, al menos, debe saber, que una figura solo se cincela ante toros de verdad. Y Ventura se está engañando a sí mismo y a los demás.

El caso de Andy Cartagena tiene otros argumentos. Este caballero prefiere el espectáculo circense al toreo auténtico. No tuvo toros, esa es la verdad. Su primero estaba cogido del pechito o padecía alguna enfermedad propia o sobrevenida porque su semblante era más que preocupante; parecía mareado o con sus facultades físicas muy perjudicadas. Pero no era menos sobresaliente su mansedumbre. En consecuencia, faltó toreo, emoción y torero. La lidia del cuarto fue un tormento, un sopor, un dolor… Huía de su propia sombra y buscaba una salida con lastimoso interés. Y a falta de toreo, el caballero optó por divertir al público con el caballo que anda a pie cojito, el otro que se alza de manos y un tercero que se sienta en la arena y saluda todo ufano al respetable. Un público, por otra parte, que se lo pasa en grande con estas veleidades.

Y el joven Leonardo Hernández no tuvo mejor suerte. Su primero no quería pelea y miraba hacia las tablas con desesperación; fue tal su fijación que consiguió saltar al callejón, motivo por el que se dio un tremendo costalazo sobre el cemento del que salió prácticamente lisiado. Solo la entrega del caballero consiguió algún momento de interés. Lo mismo sucedió en la lidia del sexto, otro manso de libro, al que Hernández le clavó un par de banderillas a dos manos a toro parado, lo cual también debe tener su mérito.

LOS ESPARTALES / CARTAGENA, VENTURA, HERNÁNDEZ

Toros despuntados de Los Espartales, mal presentados y de feas hechuras, muy mansos, blandos y muy descastados.

Andy Cartagena: pinchazo y rejón contrario (silencio); rejón en lo alto (ovación).

Diego Ventura: pinchazo y rejón en lo alto (oreja); pinchazo y rejón en lo alto (oreja). Salió a hombros por la puerta grande.

Leonardo Hernández: pinchazo trasero (ovación); rejón trasero y dos descabellos (silencio).

Plaza de Las Ventas. Décima corrida de feria. 20 de mayo. Lleno de ‘no hay billetes’ (23.624 espectadores).

Fuente El País 

Foto: Info. Diego Ventura

Ocho con Ocho: El pañuelo Por Luis Ramón Carazo

En la corrida de rejones del sábado pasado 16 de mayo de 2015 en Las Ventas de Madrid, después de la magnífica actuación de Diego Ventura ante dos ejemplares dela ganadería El Capea buena materia prima para los caballeros, el presidente del festejo que así se llama en España al juez de plaza de México, Julio Martínez tres veces mostró el pañuelo blanco y se entendió que se le concedían las orejas y el rabo del quinto de la tarde al rejoneador quién estuvo en plan extraordinario, con gran asentamiento y toreando a caballo con reposo y a la vez emotividad.

Después en una entrevista explicó Don Julio que se confundió; por eso hizo la seña con los dedos de sólo dos, tal vez en recuerdo de cuando el 22 de mayo de 1972 el presidente le concedió un rabo a Palomo Linares por una gran faena a un toro de Atanasio Fernández y al día siguiente presentó su dimisión.

La tarde fue memorable Sergio Galán y Leonardo Hernández junto con Diego, se fueron en hombros de los aficionados, en una inolvidable tarde de toreo a caballo, independientemente de la confusión del pañuelo en mi modo de entender, el rabo era merecido para el torero hispano lusitano quién con cabalgaduras como Nazarí y Sueño nos demostró que está en el momento álgido de madurez y plenitud interpretativas.

Lo del pañuelo me llevó a reflexionar en que es objeto que utiliza para que los presidentes o jueces para transmitir órdenes. En España se usa el blanco para iniciar el festejo, salida de los toros, cambios de tercio, concesión de trofeos (por eso al verle aparecer en la mano del presidente Julio Martínez por tres veces en la corrida de rejones referida de Madrid se pensó en el rabo) y para dar avisos de que expira el tiempo para ejecutar la suerte suprema. En México se usan dos pañuelos blancos para dos orejas y uno verde para el otorgamiento del rabo. El blanco en México se usa también para los indultos.

En España el verde se usa para la devolución de los toros para ser cambiados. El azul para la vuelta al ruedo del despojo de la res como homenaje a su bravura y el rojo para ordenar las banderillas negras un toro que por manso si así lo determina el presidente.

Históricamente, los pañuelos blancos se han utilizado en lugar de una bandera blanca para indicar una solicitud de tregua. De acuerdo a la Enciclopedia Universal Ilustrada de Espasa Calpe aparece por primera vez el vocablo orarium a los pañuelos que hacían flamear los espectadores en los espectáculos públicos como el circo a principio de la era cristiana y parece que el emperador Aureliano ordenaba su distribución a los asistentes para tal efecto. Nada nuevo bajo el sol.

Es facultad del presidente de la corrida en España decidir la concesión del rabo que en Madrid reitero desde 1972 no se otorga pero es su decisión, Don Julio Martínez no quiso arriesgar pero me parece que era merecido para Diego Ventura que sumó una salida más a hombros por la Puerta Grande de Las Ventas . Bueno sería entonces que vedarán el rabo en Madrid pues sus presidentes parecen dispuestos a no otorgarlo y en estricto rigor se saltan a la torera el reglamento que les concede esa facultad y se entiende obligación, cuando sea merecido, no es justo que se abstengan por temor a represalias de los duros de Las Ventas.

Y hablando de rejoneadores me parece que la actuación de Emiliano Gamero en Aguascalientes en la reciente feria y a quién se le concedió el único rabo en la Feria de San Marcos ante el magnífico toro de Fernando de la Mora, mueve a que se puedan armar carteles de rejoneadores en México con los muy buenos españoles y portugueses que viven una época brillante del toreo a caballo.

Mientras tanto sería una recompensa que Emiliano pudiera actuar en un número alto de festejos de matadores como lo hace Pablo Hermoso o lo hizo Diego Ventura en México guardando las distancias pero el mexicano es un torero que en el ruedo se ha ganado más oportunidades y sería de justicia las recibiera. En Madrid quién también levantó la mano fue Leonardo Hernández triunfando en toda la línea para hacer más interesante el panorama del toreo a caballo y que se antoje que en nuestra temporada mexicana no sea solamente el navarro, parteaguas del rejoneo, el único que cabalga en los festejos. Los dos mencionados Leonardo y Diego son muy conocidos en nuestro país por sus campañas previas.

Feria de abril: Penosa y tristísima tarde de rejoneo

Diego Ventura
El rejoneador Diego Ventura, con su segundo toro, al que cortó dos orejas. / josé manuel vidal (EFE)

Un espectáculo penoso, muy triste e impropio del prestigio que un día tuvo la Maestranza.

Por Antonio Lorca.

A Diego Ventura le regalaron su décima Puerta del Príncipe por una faena irregular, muy alejada de otras tardes de gloria protagonizadas por este caballero en esta misma plaza. Andrés Romero también paseó el obsequio inmerecido de las dos orejas del sexto de la tarde. El público, bullanguero, triunfalista y pueblerino, y los toros, tristones, amuermados, con cara de pena… En fin, un espectáculo penoso, muy triste e impropio del prestigio que un día tuvo la Maestranza.

Esto se acaba. Como alguien —autoridad, toreros, rejoneadores, empresarios, ganaderos y taurinos sin graduación— no ponga remedio, el espectáculo taurino morirá más pronto que tarde por su propia inanición y sin ayuda de opositores. Festejos como este, celebrado en plena Feria de Abril, ponen de manifiesto que un cáncer con serias aspiraciones de ser mortal se mueve a sus anchas por los entresijos de la fiesta

El espectáculo de rejoneo interesa cada vez menos. Prueba de ello es que una de las grandes figuras del momento actual como es Ventura no fue capaz de llenar la plaza. Pero es más: el desarrollo en sí del festejo carece de ritmo e interés; el encuentro entre el caballero y el toro es desigual, porque se enfrentan caballos poderosos, bien domados y alegres con toros amorfos, descastados y tristes. No existe la lidia, sino un juego irrespetuoso con el toro, auténtico convidado de piedra, en un espectáculo reducido a los números circenses del caballero. Da igual clavar al estribo que a la grupa; no importa hacerlo en lo alto o en los costillares, pasar en falso o acertar a la primera, porque lo importante es galopar y galopar, y acertar con el rejón de muerte, aunque la suerte final se haya convertido en una caricatura.

Además, el rejoneo se está quedando obsoleto. Todo suena a visto, como esa antiguada coreografía que los caballeros realizan tras el paseíllo, unos pasos insulsos e incoloros que repiten tarde tras tarde, como esa forma de engañar al toro siempre con ventajas, como esa imprecisión a la hora de colocar rejones y banderillas.

Ventura es un rejoneador que está bien hasta en las tardes grises. Su cuadra es espectacular y eso se nota. Ayer no levantó pasiones ante su primero, en una actuación muy difusa, con pasadas en falso y muchos tropiezos de los caballos con el toro. Mejoró ante el quinto, en el que emocionó de verdad cuando a lomos de Sueño citó a media distancia, el animal cabalgó hacia atrás con el toro ya arrancado, al que quebró espectacularmente en el encuentro y quedó una banderilla en todo lo alto. Extraordinario, sin duda. Pero no hubo faena redonda, sino, otra vez, pasadas en falso, un tropiezo con el caballo Maño que pudo acabar en drama e imprecisión con las banderillas cortas. Le concedieron inmerecidamente las dos orejas y se lo llevaron a hombros por la Puerta del Príncipe. Seguro que él, mejor que nadie, sabe que es un premio devaluado.

Andrés Romero sabe que la espectacularidad es una de las bases actuales del rejoneo, y procura imprimir dinamismo y jolgorio a sus actuaciones. No pudo brillar ante su primero, muy parado, pero salió en el sexto como si la pradera fuera suya y dispuesto a empatar con cabalgadas al mismísimo Séptimo de Caballería. Le sobra ilusión y le falta reposo y precisión. Es tremendista, se deja tropezar los caballos y jalea que es un primor. Divirtió al pueblerino público y le obsequiaron, sin mérito alguno, con las dos orejas. Pues muy bien.

Y el portugués Fernandes se esforzó ante su segundo porque, de entrada, se mostró cansino y aburrido. Templó bien ante el cuarto y quebró con soltura, se dejó llegar el toro muy cerca de las cabalgaduras y salió airoso de los encuentros. Vamos, que no estuvo mal.

Al final, dos triunfadores muy devaluados y en el ambiente una sensación de tristeza muy grande. ¡Quién te ha visto y quién te ve, Maestranza!

BOHÓRQUEZ / FERNANDES, VENTURA, ROMEROToros despuntados para rejoneo de Fermín Bohórquez, discretos de presentación, mansurrones y descastados.

Rui Fernandes: pinchazo y bajonazo (palmas); rejón caído (oreja).

Diego Ventura: rejón trasero y caído (oreja); rejón en lo alto (dos orejas). Salió a hombros por la Puerta del Príncipe.

Andrés Romero: rejón trasero y atravesado y dos descabellos (silencio); rejón trasero (dos orejas).

Plaza de la Maestranza, 19 de abril. Quinta corrida de feria. Tres cuartos de entrada.

Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2015/04/19/actualidad/1429474822_361539.html

Murcia 2014: Una feria más compacta.

murcia

Por Francisco Ojados.

El centenario coso de La Condomina acogió ayer el acto de presentación de la feria taurina de Murcia 2014, que se celebrará desde el 10 al 16 de septiembre, con siete días seguidos de festejos taurinos.

La presentación, que se llevó a cabo en los bajos de la plaza de toros, tuvo como ponente principal al representante de la empresa Toros Sureste, Ángel Bernal Manzanera, acompañado por sus hijos y socios en la empresa, Ángel y Rocío Bernal Barnuevo, y por el presidente del Colegio Oficial de Periodistas, Juan Antonio de Heras, encargado de presentar la Corrida de la Prensa, que en esta edición cumple cien años, incorporándose al cierre del acto el consejero de Cultura Pedro Antonio Sánchez.

El comienzo del evento consistió en la presentación al público del cartel anunciador de los festejos taurinos septembrinos, una obra del fotógrafo Conrado Abellán que cayó muy bien entre los asistentes. Se trata de una imagen con tres toreros haciendo el paseíllo sobre un fondo albero, realmente armónica.

En cuanto a la feria en sí, de lo más llamativo es el cambio en su estructura y fechas, en relación a lo que se venía haciendo en las últimas décadas. Desaparece la feria partida y se convierte en un ciclo compacto. Conforme explicó el empresario, los festejos taurinos, uno de los grandes motores de la feria de septiembre, si no el que más, se integran en los días de más actividad cultural de la feria. Comenzará con dos festejos sin picadores, en modalidad de clase práctica, en la que actuarán los alumnos de las Escuelas Taurinas, para ir in crescendo, el viernes 12, con la novillada con picadores -que se recupera tras su eliminación en el ciclo de 2013-; seguir con una gran corrida de rejones y cerrar con las tres corridas de toros que soportan la programación de la feria taurina, a celebrar entre el domingo 14 y el martes 16, día grande en Murcia con la Romería de la Fuensanta.

Ángel Bernal fue desgranando los carteles de uno en uno, y se complació con la recuperación de la novillada con picadores del viernes 12, que definió como un festejo con muchos matices interesantes. En primer lugar porque se lidiarán utreros de Fuente Ymbro, cuyo ganadero, Ricardo Gallardo, ha salido a hombros de la Maestranza de Sevilla este año, y luego por los novilleros actuantes, ya que se le da oportunidad al murciano Pablo Belando, se incluye a una de las grandes figuras del segundo escalafón, como es el sevillano de Góngora, y porque cierra el cartel el calasparreño Filiberto, el novillero de la Región que más ambiente tiene y que cuajó una sensacional actuación en esta plaza en el festival a beneficio de la Asociación Española contra el cáncer.

Respecto a la corrida de rejones del sábado 13 es el mejor cartel que se puede anunciar en este momento. Como viene siendo norma de la casa se han reseñado para la ocasión los toros de Fermín Bohórquez, que torearán a caballo los tres rejoneadores más punteros: Pablo Hermoso de Mendoza, Diego Ventura y Sergio Galán, que viene de un gran triunfo en Las Ventas de Madrid, al cortar tres orejas y ser el único rejoneador que ha salido a hombros en la Feria de San Isidro.

Tres corridas con figuras

Respecto a las combinaciones de las corridas de toros, el cartel del domingo 14 fue valorado por Bernal como un cartel muy del gusto del público de Murcia. Ese día se lidiarán toros de Hermanos García Giménez, decisión del empresario tras valorar su juego en el Festival del Cáncer de 2013.

Tanto ésta como las otras dos corridas de toros han sido objeto de seguimiento en el campo y en palabras del organizador se ha tratado de buscar ganaderías en buen momento. En cuanto a la terna que estoqueará el encierro de los ‘hermanos Matilla’ abre plaza un veterano ilustre como Enrique Ponce, en plenitud, al que acompañarán un torero espectáculo que tiene su buena legión de partidarios en esta plaza como David Fandila ‘El Fandi’ y alicantino José Mari Manzanares, que por su concepto de torero de arte y mediterráneo es de los preferidos de esta afición.

La tarde del lunes 15 será la de la corrida de la prensa, que celebra su centenario. Tendrá el honor de abrir el paseíllo el gran triunfador del año pasado, el murciano Rafael Rubio ‘Rafaelillo’ que ocupa por méritos propios un lugar de honor en la feria. El del barrio del Carmen se medirá a dos figuras que pese a su juventud atesoran experiencia, como el francés Sebastián Castella y el extremeño Alejandro Talavante, quien en los últimos años se ha encontrado con la inspiración en el albero de La Condomina. Para la ocasión se ha reseñado una corrida de toros de la ganadería triunfadora de la Feria de San Isidro, la de Parladé, propiedad de Juan Pedro Domecq.

Pondrá broche al ciclo, el martes 16, otra corrida de toros en la que vuelve una ganadería que está sumando triunfos y de las preferidas por las figuras, como es la de Victoriano del Río, y en la que estarán presentes El Juli, una de las grandes del momento, y Miguel Ángel Perera, gran triunfador de la pasada feria de San Isidro, en la que sumó cinco orejas y dos salidas por la puerta grande. Por delante remata el cartel Finito de Córdoba, torero veterano que está realizando una notable temporada.

Otro de los titulares que dejó la presentación fue la bajada en el precio de las entradas, que en los tendidos de sol descienden a la mitad respecto al año pasado, mientras que en la sombra bajan entre el 5 y el 10 %, en tendido y grada respectivamente.

En un esfuerzo de la empresa por facilitar la posibilidad de ir a los toros a la mayor gente posible, el abono en tendido de sol se queda en 73 euros, saliendo cada una de las corridas de toros a 16 euros y la novillada picada a 9 euros. También se mantiene la iniciativa del año pasado del tendido joven, para los menores de 30 años, que se venderá al precio de 40 euros y lo gestionarán a través de la sección joven del Club Taurino de Murcia y de la Asociación Tentadero Murcia.

Ausencia de Tomás y Ureña

En el turno de preguntas el empresario explicó que ha habido contactos con José Tomás, que al torear solo tres corridas este año no estará presente en el 99% de las ferias de España, y tras pasar por Málaga, seguramente no volverá a actuar esta temporada.

Respecto al lorquino Paco Ureña, revelación de la temporada pasada en Madrid y presente en las principales esta temporada, Bernal aseguró que había intención de ponerlo en la feria, y que se le ha hecho un seguimiento en Sevilla y Madrid, pero al contar la feria con solo tres festejos no ha sido posible. Para el empresario es un torero que va a dar alegrías a la afición murciana en forma de triunfos en plazas importantes y con el que espera contar más adelante.