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La Enésima Tropelía – Cierra Temporada “Mayor” con sabor a Menor.

Cambio de mano de Arturo Macías a “Petirrojo” de Las Huertas. Foto: Miriam Cardona.

Ahora es el Juez Braun, en mala hora nombrado, porque no se puede hacer ridículo mayor, al no saber ver la lidia, ya sea a pie o a caballo, así como las reacciones de cada toro y así valorar y guiar a la asistencia, cada día más confundida. Salta un toro bravo, esto sumado la lastimera y chabacana actuación de Andy Cartagena consigue conmover y promover el camino fácil e inventar un indulto con muy poco de fondo propio y que subraya que de aquel torero a caballo ilusionante de 2000-2001 solo queda un tramposa y vulgar puesta en escena. Arturo Macías aporta la parte menos alborotadora de un espectáculo lamentable y, pese a la exageración que ha tenido su novena puerta grande en La México, se contrasta con la débil y decepcionante aparición de Leo Valadez, sin sitio y superficial, sin mayor recurso para quitarse un lote infame, reflejo del estado de la Fiesta.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Seriedad y solemnidad revisten las formas taurinas.

No negamos, decía Don Neto, la gran algarabía del público mexicano, que goza más del jolgorio de la corrida que de la entendedera del fenómeno taurino. Lo cierto es que la Plaza México está completamente perdida entre la desorientación a la que se le ha sometido de varios años para acá, la falta de autoridad y la auto complacencia de la actual administración. El mejor ejemplo de ello es el rejoneador Cartagena.

La aparición de un anovillado astado que abre plaza hace ver al torero a caballo preciso clavando un solo rejón en lo alto de salida pero acelerado y vacilante en los cites, al quiebro o a la tira en banderillas y sin mayor temple, a la misma velocidad siempre al galopar, sin torear, solo dando vueltas por el ruedo.

Así los toros, nunca mejoran.

Y veamos la lidia a caballo, precursora fundamental del toreo a pie, como un ejercicio también de sometimiento, de poderío y de temple. Esto Cartagena lo muestra a medias ante este cárdeno oscuro primero, fiel a su tipo ganadero pero infiel a su encaste pues este ejemplar sale flojo y se le esfuma la casta, acaba parado. A esto se homenajea con impensable Arrastre Lento. Claro, el rejoneador está tan pendiente de la galera y de dar coba a la gente que, ésta, predispuesta, aplaude incluso lo realizado fuera de la cara del toro.

Olvidando que, salvo el cite psicodélico, todo lo que se haga fuera de la línea de ataque del toro, del lugar donde puede herir, es ensayo o simulación.

Más, si esto se pretende que tenga mérito.

Pincha Cartagena varias veces y es silenciado.

Entonces la corrida encuentra, sorprendentemente, dos partes serias, una en la presencia aun cariavacada del castaño primero de lidia ordinaria, un burel largo y alto, demasiado zancudo acaso pero con cabeza bien armada. Y otra con la aparición tardía de Arturo Macías con buen proceder capotero, concentrado en el toro y firme ante un burel que se escurre a la querencia, dos veces, además de repucharse del caballo de recibir.

Macías ve como Valadez, en su único momento de lucimiento, interviene correctamente por chicuelinas y el veterano contesta con tafalleras cargando la suerte donde hace notar la tardanza y flojedad del castaño pero cierto son en la embestida, mismo que no alcanza a ser mejorado por las cuadrillas que no atinan y no ahondan la condición del astado.

Pena grande porque los de plata han abandonado el temple y el bien hacer.

Macías por el contrario.

En ambos turnos ha planteado y colocado correctamente el andamiaje. Ha caminado por una estructura adecuada, alternado y genuflexo, vaciando hacia arriba en el primero, sereno y templado, de pie, con el segundo. Este procedimiento le viene perfecto al castaño que agarra son y contagia a Macías de temple en un inicio donde después de iniciar bien se descuadra al girar en el martinete pero que encuentra soberbio desdén. Aquí el toro le responde y le indica que solo embestirá en cierto terreno –sobre las rayas- y a cierta altura y distancia –media altura, de preferencia.

De malva y oro, contra el viento, hace que el toro acuda en dos tandas breves de derechazos, rematadas bien, abajo y con la zurda. Pero trata de enroscarse al toro por el pitón izquierdo sin notar que la flojedad le pide respetar la línea para encelar. La informalidad del toro, su mansedumbre, impide que siga el engaño y descuadra a Macías que responde con la mejor tanda de su actuación, largos derechazos que encienden la esperanza.

Solo por una tanda.

Luego no terminaría por adecuarse ni rematar: plantea correcto, ejecuta desigual. Y en eso se parecen las dos faenas, la primera rematada por alto y con espadazo entero caído. Habría sido bueno tapar el pañuelo. La México, su Juez, tal como en el que abre plaza, aflojan.

Lo malo en los toros es caer una sola vez en la tentación.

Cuando es así, se cae para siempre.

Pese a ello Macías se mantiene ajeno al jolgorio, no hace mella en él, el numerito del cuarto turno y a un precioso toro lidiado en tercer turno ordinario le construye una faena que, de haber respetado la altura y tirado del toro sin descuadrarse o engancharse, el astado habría roto a mejor. No obstante la innecesaria voltereta propia en el intento de gaonera donde pierde tiempos preciosos, se nota de nuevo con estructura y, pese a no rematar, con poca ligazón, termina acertando con la espada, tras alternadamente rematar con cambios de mano por bajo en los terrenos cambiados bajo la Porra.

Estocada entera, en lo alto y en la suerte contraria, incluso la curva del estoque acentua su pronunciado trazo al clavar y, pese a tener algo de tendencia contraria el estoque, Macías hace uso paciente y magnífico del verduguillo, fulmina al precioso “Muñeco”, nombre célebre, y corta la segunda oreja para su novena puerta grande.

Justo cuando más lo necesitaba.

Ya veremos el tiempo qué sitio da a este su triunfo.

Pues así como Valadez no sabe qué hacer con un manso espantoso que hace de segundo ordinario al que no es capaz de sujetar y parar primero para castigar después, el novel torero se ve imposibilitado para apenas mostrarse con tanta pata para atrás, muchas zapopinas en el quite y, claro, demasiadas precauciones al empecinarse a lidiar en redondo a un toro tan manso como chico. Cómo se extraña ese toreo que domeña y remata a pitón contrario para alternar rodilla en tierra el castigo y el latiguillo que merecen los mansos. Su insustancial actuación se acentúa a peor con el inválido sexto al que intenta quite de oro sin mayor lucimiento ante un inválido que debió ser devuelto. Tarde para su olvido.

Y esas mismas tenemos para lo acaecido a la mitad de la tarde.

Cuando salta un dije como el cuarto, “Copo de Nieve” ya histórico, las esperanzas se avivan nomas de verlo. Recordemos, a mejor trapío, mejor bravura.

Aprieta al caballero en plaza, tanto, que pese a clavarle contrario y hacerle dudar sobre el segundo rejón, el toro muestra una condición de atacar con plena alegría en el tranco durante el segundo tercio.

Eso si, si no se le tapa, si se le pasa apenas por encima, sale suelto.

Pero basta sentir el engaño para que embista. Cartagena galopa y galopa, vueltas al ruedo más con las ancas y dando la espalda al cárdeno que encelándole con la grupa y con mejor temple que derive en despaciosidad y, sobre todo, verle torear en plenos medios, más allá del simple ejercicio, hoy ya rebasado, de solo clavar. Porque si Cartagena emociona no es por la manera enfrentar al toro mientras embiste, sino del modo en que él mismo “embiste” al tendido, más pendiente de la puesta en escena que del fundamento de la escena misma.

Y para muestra, un botón.

En uno de los múltiples cambios de jaca, el sobresaliente Jorge López traza caleserinas y el toro acude con tal clase y casta al engaño que termina entablerando y pidiendo más pelea al desorientado y sempiterno sobresaliente. Ahí Cartagena ya no sabe que hacer mas que recurrir baratamente a la chambonería del parado de manos del caballo para jamás citar con compromiso al hermoso cárdeno sino llamarle desde la periferia sin no provocar debdiamente en el cite sino aburriendo al toro y brindar el tramposo espectáculo que su peón de brega tocara los lados del noble toro en abusivo Capote.

A grado tal que “Copo de Nieve” acabara soso y doblando contrario.

Pero todo es posible en La México.

Y el indulto se promueve gracias al ridículo y lastimero ruego de Cartagena, echado en la arena sobre el caballo, todo con tal de no consumar la suerte suprema. Indulto tramposo y tolerado por una Autoridad aun peor y una empresa que festeja el hecho como todo un triunfo cuando quizá ha sido el retroceso donde no gana la bravura pues no hemos podido ver en total dimensión la condición de un toro inicialmente bravo sino la puerta falsa de la pachanga a la que hoy La México está reducida.

La que evita a propósito la suerte suprema.

Esa que impide una mejor y mayor Afición, pues hoy se interesa más la patronal el público y su relajo que en el futuro más duradero, el que nace en el amor de la asistencia por los valores más auténticos la Fiesta. Eso por lo que nadie apuesta…

Eso que es la Afición.

Y quedamos en el último episodio de esta infausta Temporada como el microrelato de @Narratorio, ayer aparecido: “Todo comenzó cuando cayó la última hoja. Se miraron a los ojos con fiereza y sus espadas chocaron. Tras varios minutos de combate cayó un copo de nieve y para alivio de ambos, la lucha a muerte quedó aplazada hasta la primavera.”

Así llega este “Copo de Nieve” y su indulto, a partir del cual, un lidiador se alivia.

Aplaza la realidad, da la falsa salida a lo inevitable de la Fiesta, la verdad del encuentro último, como decía Alfred Tennynson: “Permanece a mi lado cuando vaya apagándome//Y puedas señalarme el final de mi lucha.” Ese final que el cárdeno se ha ganado, luchando, al que la trampa cartaginera le ha cambiado por la muerte en la vejez y la soledad del campirano olvido.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2017-2018. Domingo, Febrero 11 de 2018. Décima Cuarta de Derecho de Apartado. Un Cuarto de Plaza en tarde fresca con viento molesto en diversos pasajes de la lidia. Palco desatinado y distraído que incide, lamentablemente, en la lidia y el resultado del festejo, para variar, la Autoridad no supo ni como indultar al cuarto de la tarde, ocupó todo menos el pañuelo verde.

6 Toros, 2 para rejones de Reyes Huerta (Divisa Rojo, Blanco y Rosa, saltan al ruedo con otra divisa) chico el primero, sin fondo y con flojedad, increíblemente homenajeado con el Arrastre Lento a cargo de Usía. Precioso de hechura perfecta el lidiado en segundo lugar de la lidia para rejones, cárdeno claro número 250 de 514 kgs., con bravura y alegría en el tranco, responde bien en los capotazos de la cuadrilla y en el quite del sobresaliente así como a los cites de su lidiador, no obstante acaba soso y desentendiéndose de las jacas, indebidamente indultado por la pésima y lastimera actitud del rejoneador y la banalidad de Usía. Y 4 de Las Huertas (Divisa Negro, Oro y Amarillo) Desigual y variopinta, destaca el lote del primer espada, con flojedad pero nobleza. Manso y descastado, saltando al callejón dos veces el segundo e inutilizado el cuarto que debió ser devuelto.

Al finalizar la lida del segundo para rejones el ganadero José María Arturo Huerta y su hijo dieron la vuelta el ruedo.

El Rejoneador Andy Cartagena, Silencio y División en la vuelta al ruedo. Salió a Hombros. Arturo Macías (Malva y Oro) Oreja con Protestas y Oreja tras Aviso. Salió a Hombros. Leo Valadez (Azul Rey y Oro) Silencio en Ambos.

Padecen las cuadrillas nuevamente, al bregar y parear. Imprecisos toda la tarde.

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“Aquí sigo, toreando a pie o a caballo”: ‘El Glison’

El Glison by Adrian Meland.

De SOL y SOMBRA.

Jorge de Jesús Gleason Berumen, continúa actuando en plazas de provincia toreando a pie y a caballo.

“Soy el único torero del mundo que torea tanto a pie como a caballo al mismo tiempo, muchos otros toreros se retiran de torear a pie y luego empiezan a torear a caballo, acabo de torear un festival mano a mano en Santa Clara en Ecatepec y el mes pasado me eché tres corridas en Campeche”, señaló el matador de toros “El Glison”.

Mencionó que si lo contratan él va ya sea de luces o de campero. Está toreando dos corridas por mes.

En el tema de la poesía dijo que está por publicar otro libro, “ya están los poemas pero no ha tenido tiempo de buscar la logística para la edición; del primero hubo cinco ediciones que están agotadas”.

Es un personaje que a pesar de las vicisitudes que le a dado la fiesta brava ha tomado la vida por los cuernos, su principal merecimiento ha sido llevar a cabo sus fantasías.

Escrito por Jesús Robledo.

La Fiesta está Viva: Reinventarse

Por Rafael Cué.

Pablo Hermoso de Mendoza es un referente mundial del toreo a caballo, revolucionario total de la lidia del toro bravo bajo las normas del rejoneo.

A la fecha son 2 mil 331 corridas de toros entre España, México, Francia, Portugal y Colombia. Son ya 27 años de alternativa en los que el navarro ha logrado la increíble fusión del toreo a caballo con el toreo a pie.

Parecerá ilógico lo escrito en la línea anterior. ¿Cómo se puede fusionar el toreo a pie con el rejoneo?

Por muchos años el rejoneo fue un acto de un solo toro como apertura a una corrida. La gran mayoría de los rejoneadores se guiaban por la antigua forma de lidiar los toros desde el caballo, que era fijar al toro, pararlo y luego pasar y clavar los distintos fierros. Los públicos reconocían y disfrutaban desde entonces la gran complejidad del acto, no sólo controlar su miedo el torero y dominar al toro, sino además incluir un tercer participante, como lo es el caballo de rejoneo.

Previo al maestro Pablo Hermoso de Mendoza hubo sin duda grandes maestros, siempre los ha habido, de los cuales el navarro fue analizando, asimilando y poniendo en práctica.

Los tiempos muertos en el rejoneo eran un tema que no ayudaba al espectáculo, esto lo supo ver Pablo Hermoso y empezó poco a poco a fusionar más las suertes, a darle más ritmo al espectáculo, a preparar las suertes más en la cara de los toros, a rematarlas después de clavar y a ligar, como sucede en el toreo a pie.

En ese momento inició la locura y el descubrimiento del rejoneo moderno. No bastaba ya con sólo clavar rejones y banderillas, a partir del maestro Pablo Hermoso la lidia comenzó a tener conjunción, ritmo y emociones que nunca antes se habían sentido. Las plazas comenzaron a llenarse, los empresarios se dieron cuenta y el rejoneo subió no sólo en nivel, sino en categoría.

Este es otro gran logro de Hermoso de Mendoza, la conquista de los despachos. Los de a caballo dejaron de ir a las plazas con un solo toro, llegaron a exigir garantías en el ganado (y no a limpiar corrales con los toros viejos y defectuosos), pero sobre todo el dinero. El rejoneo dejó de ser un espectáculo previo para convertirse en el espectáculo principal y tomar fechas clave en ferias y en corridas exclusivas de rejones.

Como es lógico los detractores no se hicieron esperar. El medio taurino es muy complejo, muchas veces lo que no se puede lograr ante el toro se intenta lograr con juego sucio y lamentables declaraciones. A todo esto Pablo Hermoso le ha hecho faena, porque a la base es capaz de llenar plazas y resolver ante el toro todos los problemas generados fuera de ellas, esa es la gran diferencia.

Pero volviendo a la lidia, pensábamos que en 27 años de verle ya poco más se podría hacer ante los toros. Las suertes, los terrenos y las cercanías con las que lidia a los astados han llegado a puntos increíbles. En más de una ocasión he tenido la oportunidad de preguntarle al maestro si se considera mejor jinete o mejor torero.

Es tal la unión de Hermoso de Mendoza con sus cabalgaduras, que ha logrado utilizar al caballo como hacen los toreros con su capote o muleta. Los vuelos del capote se transforman al cuerpo del caballo, que con increíble flexibilidad toca y provoca al toro para incitar su arrancada; con hermosa composición el cuerpo de los equinos rodea con media luna al toro para irle tapando la cara y llevarlo muy templado a escasos centímetros, al tiempo que las cuatro patas de toro y caballo se mueven con increíble precisión y ritmo, como si fuera un ballet.

La madurez taurina y como jinete de Pablo Hermoso lo convierten en un lujo al alcance de todos, imperdible. Si ya lo ha visto se sorprenderá, y si no lo ha visto nunca no se pierda la oportunidad de vivir un espectáculo de mayúscula expresión artística y cultural. Gracias maestro por reinventarse.

Twitter: @rafaelcue
Publicado en El Financiero 

Rodrigo Santos: “Después de todos estos años me voy pleno y satisfecho”

Tras 29 años en los ruedos, el rejoneador potosino Rodrigo Santos ha decidido retirarse de la actividad, con un amplio historial en su haber, mas de novecientas corridas avalan su exitosa carrera.

Su camino hacia el rejoneo no fue fácil, aunque desde niño tuvo claro su objetivo, dejar huella en esa disciplina y ser el parteaguas para dejar escuela de cara al futuro y ser un maestro para las nuevas generaciones.

Para despedirse a toda regla, Santos realizará una gira de despedida por los cosos más importantes de nuestro país. Rodrigo Santos platicó con Excélsior sobre su próximo adiós a la tauromaquia.

˝Se dice rápido pero son 29 años, un cúmulo de experiencias y situaciones buenas y malas pero que al final, mi pasión mis ilusiones, mis metas se han cumplido, me siento satisfecho, a tope, en un momento clave para irme porque estoy vigente soy referente del rejoneo en México”. Dijo Santos.

Santos expresó su satisfacción en cuanto a la forma en la que llevó su carrera, pese a los sinsabores y percances que sufrió en su momento, además confiesa que el balance es positivo y es tiempo de irse dignamente para ser mantener un buen recuerdo en la mente de los aficionados.

˝Después de todos estos años me voy pleno y satisfecho, estoy muy lastimado, tengo 27 fracturas, 6 cornadas pero haciendo el balance haz de cuenta que no me duele y como si no las tuviera simplemente ya era tiempo de decir adiós, la edad no perdona y los golpes, las fracturas, tengo cinco conmociones, todo eso merma el tiempo entonces antes que eso llegue quiero irme a tope y que la gente me recuerde con esa energía y esa explosión en el ruedo”. Manifestó el rejoneador.

Entre los consejos que recibió durante su andar en las plazas, recuerda que la gente desea ver toreros y rejoneadores diferentes con estilo propio porque al final, quien ofrece algo distinto es el que permanece en la fiesta brava.

˝Para ser torero tienes que tener tu sello, el que tiene su sello muy particular y hace las cosas con disciplina y entrega tiene oportunidad de destacar y mantenerse, la gente quiere ver algo diferente”, aseveró.

Sobre la gira de despedida que iniciará en agosto en Huamantla, Tlaxcala, el rejoneador hizo énfasis al manifestar que una vez retirado, no volverá a ejercer su profesión en ningún tipo de festejo.

˝Afortunadamente en esta gira estaremos toreando 40 corridas, reaparezco este sábado en el Lienzo Charro de Constituyentes, mi gira está planeada de Agosto a Mayo, después de esa fecha no volveré a torear, ni en festivales y nunca regresaré, lo tengo muy claro. No quiero empañar lo que hice, he visto a toreros que regresan y nunca es lo mismo. Vamos a torear en todas las plazas de importancia, es decir inicio en agosto en Huamantla, Juriquilla, San Luis, Zacatecas, Ciudad Juárez, Cholula, Guadalajara, León, Aguascalientes, Mérida, Querétaro y por supuesto la Plaza México en la temporada Grande”.

Ante el resto de los exponentes del rejoneo como Mónica Serrano, Horacio Casas, Jorge Hernández Gárate y Sebastián Torre, Santos se siente parte importante en el crecimiento de esta profesión.

˝Me lo han comentado algunas veces, siento que es muy bonito e importante dejar huella, sembrar el interés de otros en el rejoneo y que quieran seguir tus pasos, abrir brecha en cuanto a tener carteles, hacer dinero y vivir de esto, que no siempre pasa y fui de los primeros porque casi no pasa y por dejar escuela pues es todavía mejor”.

Con toda la experiencia y recorrido que atesora Rodrigo Santos, son muchas las cosas que puede enseñar y transmitir. Ser forjador de nuevas generaciones es algo que le ilusiona y no descarta ser apoderado del talento joven como Lorenzo Barroso.

˝Tengo como alumno a Lorenzo Barroso, hijo de la familia Barroso, los ganaderos, quiere ser rejoneador, estará en él lograrlo, en su interés, su profesionalismo, su sueños y metas que me hagan estar a su lado y apoderarlo, tengo un bagaje de conocimientos del toreo y conozco los recovecos de esta fiesta así que me hace ilusión que lo logre y yo estaré con él”. Aclaró Santos.

Twitter @Twittaurino

Llego el que andaba ausente: Pablo Hermoso regresa a México con 40 tardes firmadas.

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De SOL y SOMBRA.

El rejoneador español Pablo Hermoso de Mendoza llegará este miércoles a la Ciudad de México, para iniciar su campaña en ruedos mexicanos, la cual se compondrá de 40 corridas de toros entre mixtas y de rejones.

El rejoneador viajará a San Miguel de Allende, Guanajuato, para alistar su cuadra de caballos, misma que llegó el lunes, procedentes de España y otros de Colombia.

Hermoso de Mendoza iniciará su campaña en México este sábado 25 en Juriquilla, Querétaro, y continuará el 26 en la Feria de León, Guanajuato.

Volverá a viajar a Colombia para torear el 1 de febrero en Medellín y regresa de inmediato para continuar su campaña mexicana el 7 de febrero en Cihuatlán, Jalisco; el 8 en Tepic, Nayarit, y el 9 en la Plaza Nuevo Progreso de Guadalajara.

Para el 14 en Puebla, el 15 en la Monumental de Morelos, el 16 en Zacatecas, el 18 en “La Petatera” de Villa de Álvarez, Colima; el 21 en Monterrey, el 22 en Saltillo y el 23 en la Plaza México.

Después hará un viaje relámpago a Venezuela para torear el 28 febrero y 1 de marzo en la Feria de Mérida; regresará a México al día siguiente y el lunes 3 se presentará en Mazatlán, Sinaloa, y el 4 en Jalostotitlán, Jalisco.

Continuara su temporada hasta principios de mayo en Mexico, algo inusual en Pablo porque generalmente en abril finalizaba su temporada americana.

Twitter @Twittaurino