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En la Muerte de Mario Aguilar – Adiós la Torera Inspiración.

Mario Aguilar y el muletazo por bajo a “Abelardo” de San Martín, uno de los más bellos episodios en los últimos tiempos en la Plaza México.

México se consagra como líder mundial en toreros malogrados, por las razones que sean, esta vez, las peores. Una más es el tristemente fallecimiento, la mañana de hoy en Aguascalientes, de Mario Alberto Aguilar Tavares, el célebre novillero, autor de una de las grandes faenas novilleriles de la década pasada en la Plaza México, poseedor de distintas y difíciles virtudes toreras. Se va, lamentablemente, por decisión propia, dejando una esperanza rota dentro y fuera del ruedo y, peor aun, sin lograr plenamente como torero las múltiples virtudes que atesoró. Ahora, tan solo el recuerdo taurino queda y a nosotros corresponde volver a vivirlo.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA.

Si vivir es como torear, si torear es decidir, la elección de Mario Aguilar, además de dolorosísima es sencillamente desgarradora.

Ya no solo para una familia de varios hermanos, uno de ellos importante esperanza taurina, para una madre y una novia hoy el indescriptible desconsuelo total. Siempre son las damas las que más lágrimas derraman ante la muerte pues necesariamente, como diría Fernando Marcos, son las que más sufren al dar la vida. Con Mario Aguilar el camino, siempre espinoso, el drama de ser toreo, se precipita de la peor manera.

Todo lo contrario a sus virtudes toreras.

Supimos de su existencia taurina allá en el hoy lejano 2002, cuando se decía que había una cuadrilla infantil, principalmente, del Bajío que era impulsada por taurinos españoles y varios ganaderos mexicanos que habían importado el encaste Domecq. Luego supimos por el Dr. Octavio Lagunes, partidario inicial de dicha cuadrilla, que en Juriquilla, dos años después, el muchacho de Aguascalientes había salido bien librado de una terrible novillada de Jesús Cabrera y, no solo eso, lo había hecho con artística diferencia.

Luego, la semana en que Silverio Pérez se unió con Carmelo, es decir, Septiembre de 2006, aquella emocionante vuelta al ruedo de la Plaza México con las cenizas del Faraón de Texcoco y las notas del celebérrimo pasodoble preludiaron una novillada de La Joya para, en aquel entonces, Saldívar, “El Payo” y Aguilar, un festejo de altos vuelos donde, mayormente, los dos primeros destacaron.

No obstante, en aquel Mario Aguilar, no cabían, ni con sus quince años, las prisas.

Por ello remontó en Septiembre, esta vez con “El Payo” y Jairo Miguel con una mansada de Ayala que sustituía a las rechazadas Marco Garfias y Reyes Huerta, con la que Aguilar se repuso y toreo perfecto al natural al tercero y caminó con pases alternados de los medios al tercio para rematar la faena al sexto cerca de tablas para cortar una oreja y comenzar lentamente la ebullición. Esa oreja dejó ver las virtudes para nada menores del joven hidrocálido, serenidad y temple.

Fue entonces cuando para casi rematar la Temporada, en una novillada de lujo, San Martín, aun con Chafik y Miaja, envió un encierro para la historia, sería la última novillada que enviaría. Ahí Aguilar se sublimó, se despegó de sus compañeros de aquella cuadrilla infantil y pareció alejarse de la disparidad de “El Payo” y la frialdad de Saldívar, quien esa temporada había oído los tres avisos de un novillo de Manolo Martínez, haciéndose notar ya no solo por temple y valor, sino por su empaque y sello.

Se consagró al cortar una oreja al tercero pese a una voltereta y desorejar al sexto. “Abelardo” nombrado, para la historia.

La faena fue un compendio de ritmo.

Abelardo”, cárdeno oscuro de reunidos y blancos pitones, fue clarísimo hermano del cuarto, “Soñador” de bandera, bravísimo, triste y penosamente se le fue al primer espada Roberto Galán, quien no se impuso. “El Payo” se mostró sin recursos y Aguilar, tras el triunfo con el tercero, no se conformó con poco y desde el recibo, palpó, tras doble puyazo, que el novillo quedaría servido idealmente para su toque, en un quite por tafalleras que aun vibra por su plácido vaivén que rompió en una rebolera perfecta que al novillo le llevó por donde habría todo de ocurrir y ser.

Todas las virtudes en él vistas se sublimaron al bordar, desde el péndulo inicial hasta las joselillinas finales, la embestida de el noble pero bravo “Abelardo” que respondió ante el oleaje todo calma de la muleta del de Aguascalientes que fue trazando a partir de los derechazos el camino del pase natural, momento cumbre de aquella faena de cielo gris pero de luminosa composición.

De alarido, la fijeza del toro y la ligereza grácil, casi infantil del entonces novillero.

La largueza de la embestida, enviada al sitio correcto por el mando.

La caricia del temple y la rotundidad del bien hacer.

El milagro del toreo surgía con el novillo que se bebía entero la bamba de la muleta que provocaba la arrancada y Aguilar se regodeaba en cada remate ya sea arriba en liberación o abajo y contrario en sometimiento y caricia. Naturalidad, completa y soberbia muestra que ese, no cuentos o simulaciones, es el toreo real. Una de las dos mejores faenas de la década pasada, la otra ocurrió un año antes con “Arlequín” de Marco Garfias y Fermín Rivera.

¿Qué habría ocurrido un año después si ambas generaciones se hubieran encontrado en 2006 en La México? Buen intento. Pero a Rafael Herrerías se le cocían las habas y batió el arroz al doctorar aceleradamente, primero a Fermín Rivera y luego a José Mauricio en la Temporada Grande siguiente. Y a Tauromaquia Mexicana, con agenda propia, le urgía mandar a “El Payo” y a Aguilar a España aun cortando cualquier otra aspiración histórica.

La Afición, como siempre, frustrada.

No pudo verse el encuentro entre el también triunfador Víctor Mora y Mario Aguilar en ese mismo 2006, intereses y sobre intereses dejaron las cosas incompletas. Para variar un poco.

Aguilar volvería en 2007 para inaugurar la Temporada Chica y triunfar con San Isidro alternando con Murillo y Saldívar. No se le volvería a ver sino hasta la confirmación. Pero su paso por Madrid en 2008, con la oreja a un novillo de Martelilla, pareció colocarle en un sitio muy importante, no obstante, nadie lo ha aclarado nunca, su paso por España simplemente se acabó en el San Isidro del año siguiente, a diferencia de “El Payo” un año antes, sin suerte con un encierro de La Quinta.

Entonces, el tiempo que no perdona comenzó a acelerar la carrera de Aguilar.

Ya sin una guía ni una voz taurinamente benigna que le llevara con claridad, el afán de darle la alternativa y colocarle con ganaderías a modo le abatieron, como recuerdo en la goyesca de Guanajuato capital en apoteosis de Ponce con Arroyo Zarco o, en menos de tres meses, León, con “Juli” en plenitud para hacerle confirmar al dia siguiente también  con “Juli” y un Arturo Macías en su mejor momento.

Tan sólo resultó una precipitación y relego de su toreo.

Luego, para la otra Temporada, la apoteosis de Talavante con “Alma Gemela” de Julián Hamdan coincidió con su falta de sitio y de concentración, aquella tarde solo dejó ver su gran clase a la verónica con el tercero. Aguilar toreó en cantidad pero su arribo a mayor calidad no llegó. Si ser torero es difícil, muchas veces un drama, más lo es sin la cabeza fría y la guía adecuada. Cualquier profesión lo requiere, siempre dio la impresión que Aguilar la dejó de tener.

Aun así, una tarde de Calaveras, un año después, con un serio encierro de Celia Barbabosa, alternando con Talavante y Joselito Adame, así le vi y lo consignamos aquí en De SOL Y SOMBRA:

“Diferencia. Siempre hay diferencia cuando Mario Aguilar baja las manos.”

“Los ‘brazos pordioseros’ que conjugan belleza y majestad a la verónica con la que saluda al tercero muestran de Aguilar lo mejor que tiene, que es con lo qué tiene siempre que contar: el trazo clásico y sentido, bien hecho, el buen hábito técnico que sumado al sentimiento hondo sacan igualmente lo mejor de una afición que palpita al corear igual la plomada estática y la broncínea estética de la media que el gran recorte de regreso.”

Porque pareció que Aguilar requería del buen toreo, de lo mejor de sí mismo, para regresar al origen, a lo esencial a los fundamentos, del oficio taurómaco y de la vida.

Y pese a los triunfos en la propia Plaza México, Villa Carmela y Marrón en 2011, poco se le abonó al hidrocálido, comenzó el desfile de apoderados, el manejo inadecuado, gente que por vanidad tan solo se acerca a los toreros, que los pretende usar y que abonan en nada. Cortaría la oreja a un bravo novillo de Barralva.

Con Aguilar, la dejazón es una constante, personal y empresarial.

Los chispazos igualmente aparecieron porque los toreros con sello no se agotan en un solo acto. Aguascalientes disfrutó de su capote y su toque, con los Piedras Negras en Texcoco triunfaría y la tarde de Reyes redonda con los trastos ante los Carranco en Enero de 2014 en La México secaría con la espada una actuación de Puerta Grande.

Esa tarde pareció renacer el Mario Aguilar artista.

Reafirmaría aun en diciembre con Xajay, valiente y decidido. Pero sería de lo último.

Poco a poco escasearían los contratos, la consistencia en su toreo, se le vería fuera de forma como su tarde final en La México con los Piedras Negras donde pese a ser el mejor librado, no fue el torero que siempre anhelamos salvo un chispazo al natural ante el tercero, “Ranchero” de nombre al que, misteriosamente, se empeñó en matarle recibiendo para tan sólo pinchar.

Sospechoso, decían algunos, de depresión y quizá abusos, pasó todo un año hasta llegar al premonitorio catafalco y azabache de su última aparición san marqueña.

Lo que es hoy además de tristes nos deja el desgarro del coraje, la oscuridad de la desolación y, principalmente, la repetición, quién sabe cuántas veces más, de que en México el ritual, diría Don Dificultades se hace astillas entre los peñascos de la idiotez.

Sin importar de quién sea la culpa.

Mario Aguilar deja a un hermano, de nombre Miguel, como Carmelo dejó a Silverio. Como Joaquín dejó a Paco Camino, como Alberto Balderas dejó a Francisco o José Cubero dejó a Juan y también a Miguel. Y, tristemente, como Nimeño II a Nimeño. Perdón por hacer uso de lugares comunes pero siempre podrá el joven Miguel Aguilar pensar o sentir que, igual que a Silverio, Mario ha de asomarse en el cielo, como Carmelo, para verle torear.

Y nos recuerda Goethe tras anunciar la recopilación del epistolario lleno con las cuitas del joven Werther y que puede bien aplicar a cualquiera en el ruedo de la vida:

“¡Y tú, alma sensible y piadosa, oprimida y afligida por iguales quebrantos, aprende a consolarte en sus padecimientos! Si el destino o tus errores no te permiten tener cerca a un amigo, que este libro pueda suplir su ausencia.”

No pretendemos que estas líneas suplan a nadie.

Pero cada vez que el desconsuelo, personal o taurino, aletee sobre nosotros, sepamos que queda el consuelo en la obra del artista que hoy ha partido, en sus distancias, en sus fundamentos y aun en el lamento de su muerte, nos quedará el aliento de su temple y de su gracia.

Descanse en Paz.

Twitter: @CaballoNegroII.

Mario Alberto Aguilar Tavares (Aguascalientes, 1991) falleció en la primera mitad del día 10 de junio de 2018 en su domicilio del centro oriente de la capital hidrocálida. Le sobrevive su madre María Tavares y sus hermanos, el mayor de ellos, Miguel, novillero sin caballos. Sus restos están siendo velados en la Funeraria Hernández de la mencionada ciudad. Descanse en Paz, así sea.

Aguilar a la verónica con el encierro de Villa Carmela en La México, en 2011.
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Tendido 7: ¡Silencio, estamos de luto!

El capote de Víctor Barrio colgado en el balcón de la casa del reloj, con un crespón negro

Por Xavier Toscano G. de Quevedo

Nuestro enigmático Espectáculo Taurino es un acontecimiento que lleva implícito un fondo de dramatismo y muerte. En esta celebración encontramos dos opositores, a su majestad el Toro Bravo y a un lidiador llamado torero, cada uno preparado con sus armas; el toro con sus cualidades que le ha otorgado la naturaleza, que son su carácter de acometividad y sus astifinas astas —armas letales— y el torero con su inteligencia reflejada en el oficio para lidiarlo, y sus implementos —capote, muleta y estoque— que constituyen un difícil equilibrio, pero que son los elementos con los que se crea este incomparable arte.

Este complejo dilema son los elementos de una celebración solemne, nacida de la casualidad —el encuentro fortuito con el toro bravo hace más de nueve siglos— y el ingenio de los caballeros de esa época, que a través de los tiempos se convertiría en un hecho social, que no únicamente fue adoptado en sus inicios, finalmente se adaptó a una sociedad que continua con “vigencia” hasta nuestros días.

El Espectáculo Taurino es un hecho cultural, como lo han definido muchos intelectuales, poetas y filósofos  a través de su historia, como Federico García Lorca, Ortega y Gasset, Mario Vargas Llosa y muchos más. Sin la fiesta brava sería muy difícil comprender el desarrollo de muchas sociedades, iniciando por sus creadores el pueblo español, continuada y perpetuada por las naciones de nuestro continente en donde sus sociedades igualmente se “adaptaron y la adoptaron” como parte de su legado cultural.

Así, la realidad de nuestra fiesta —vilmente criticada por personas manipulas, y sin el más mínimo conocimiento de su esencia, pero que no se miden para insultar y agredir — en donde el componente cardinal queda implícito en el riego de la muerte, fundamento serio y muy radical que prevalece, pero que se convierte a algo profundo y de incalculable respeto que le es consustancial, que deriva en la posibilidad de que un toro pueda herir o también privar de la vida a un torero.

Todo esto, no debe transportar a una reflexión rigurosa y formal sobre el hecho de igual forma un hombre, nombrado torero, al asumir ésta profesión acepta la posibilidad de morir. Es éste un predicamento muy serio, grave e importante que le da un valor inmenso e incalculable a nuestro sublime Espectáculo Taurino.

¡Estamos de luto! Una vez más nos falta un torero, se llama Víctor Barrio, y falleció la tarde del pasado sábado a causa de una impresionante cornada en el pecho que le infirió el tercer toro de la tarde; se llamó “Lorenzo” marcado con el No. 26 de 529 kilos y pertenecía a la dehesa de Los Maños, era de pelaje negro. ¡La corrida se ha suspendido, así lo dictaminó el director de lidia Curro Díaz!

¡Silencio, hoy estamos de luto, un hombre se ha jugado la vida en la Plaza de Teruel! UN TORERO una vez más ha entregado su vida a la fiesta, asumiendo un riesgo que él escogió libremente, con la ilusión —como tantos a través de los siglos— de llegar a ser una figura importante, y de alcanzar la gloria en este enigmático espectáculo que nace de la presencia  de su Majestad, el Toro Bravo.

Fuente: EL INFORMADOR

Rajoy avisa: “El Gobierno no admitirá “exabruptos” contra Barrio”

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, hoy en la rueda de prensa del Congreso.

De S y S.

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ha alertado de que su Ejecutivo “no está dispuesto a admitir” los “exabruptos” lanzados desde las redes sociales contra el torero Víctor Barrio, muerto en una cogida en la plaza de toros de Teruel. En la rueda de prensa en el Congreso tras reunirse con el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en la ronda de consultas para su investidura, Rajoy ha aplaudido que la Fiscalía haya actuado con “diligencia” para investigar esos “bárbaros insultos”. “Nada justifica esas barbaridades; creo que todas las personas de bien debemos condenarlas”, ha proclamado Rajoy, que ayer, miércoles, envió sus condolencias a la viuda del diestro.

El presidente del PP cree que ese tipo de comportamientos, de gran “vileza”, son minoritarios, y que la sociedad española es respetuosa, civilizada y tolerante y debe trabajar para que sigan siendo actuaciones “residuales”.

Mientras, el secretario político de Podemos, Íñigo Errejón, ha reiterado su rechazo a las corridas de toros al tiempo que ha censurado los mensajes ofensivos que se han difundido en Twitter contra Barrio. “Soy contrario a los toros, pero son una barbaridad [los tuits] cuando muere un torero, contra su mujer y su familia, con independencia de lo que uno piense de los toros”, ha asegurado en una entrevista en la cadena SER. Errejón ha admitido que las redes sociales “sacan lo mejor y lo peor” de las personas porque “son públicas y anónimas a la vez”.

Solidaridad del Ayuntamiento de Sepúlveda

El Ayuntamiento de Sepúlveda (Segovia), donde residía el torero, ha mostrado su “malestar e indignación” por los comentarios insultantes contra el diestro. En un comunicado firmado por el alcalde, Ramón López Blázquez (PSOE), el consistorio muestra la “profunda tristeza y desolación que sufre esta Villa por la trágica pérdida de Víctor Barrio Hernanz, uno de nuestros convecinos más queridos y admirados”. Asimismo, añade que esta situación “se ve agravada por los miserables comentarios que algunos desalmados están vertiendo en las redes sociales, la mayoría amparándose en un cobarde anonimato”.

La nota añade que “estos abyectos comentarios, aunque nos conmocionan por su terrible crueldad, sólo denotan la falta de cerebro y la inmensa bajeza moral de quienes los profieren, no pueden siquiera empañar el recuerdo de Víctor”. Para el consistorio sepulvedano, Barrio siempre permanecerá en la memoria colectiva de la villa “no sólo por su arte y valentía como torero, sino también y fundamentalmente por su enorme calidad como ser humano, que le ha hecho merecedor del cariño y respeto de todos cuantos hemos tenido el privilegio de conocerle”. López argumenta que, haciéndose eco del sentir unánime de los sepulvedanos, el Ayuntamiento “quiere expresar por medio de este comunicado su malestar e indignación por esas incalificables ofensas y el más absoluto desprecio por sus autores”. Por último, pone de manifiesto a la viuda del torero y portavoz del Grupo Popular, Raquel Sanz, y a toda la familia de Víctor, “el mayor afecto y solidaridad de esta entidad y la población que representa”.

EL PAÍS

Nestlé despide al youtuber JPelirrojo por alegrarse de la muerte del torero Barrio

JPelirrojo en la campaña de Maxibon.

De S y S.

Nestlé ha comunicado en la mañana del miércoles que prescinde del youtuber @JPelirrojo como imagen de su campaña promocional para el helado Maxibon por “manifestar su alegría por la muerte de un ser humano”, en referencia a los mensajes que colgó en Twitter tras la cornada que acabó con la vida del torero Víctor Barrio.

“Estaría siendo hipócrita al afirmar que no me alegro cada vez que un torero muere, sea en la plaza o sea en un accidente de coche. Y siento si eso me convierte en mala persona para tí, pero me siento tan feliz cuando un toro coge y mata a un torero como cuando marca tu equipo un gol”. Con esta dureza se expresaba el lunes en su cuenta de Twitter, una de tantas reacciones extremas de antitaurinos que la Fundación Toro de Lidia recopila estos días con objeto de presentar querellas por injurias.

El tono provocativo y sin ambages del youtuber es su marca de la casa, por lo que no sorprendió a sus seguidores. Viendo que no rectificaba sino que perseveraba en los insultos, los usuarios ofendidos lanzaron una campaña de boicot a la marca Nestlé que lo estaba empleando en una campaña publicitaria bajo el hashtag #BoicotNestlé.

“Un torero muerto es un asesino menos. Y un asesino y un torturador menos en este mundo, hace de este un mundo un poquito mejor” – continuaba JPelirrojo en su extenso mensaje. “No entiendo como hay gente en el 2016 homófoba, racista o que esclavice, torture y asesine animales por placer. Y sí, creo que el mundo está mejor sin ellos”.

A primera hora del miércoles, JPelirrojo borraba los mensajes. Capturas de su carta permanecen, sin embargo, y los textos reproducidos a continuación son el contenido íntegro de los tuits originales.

Ante las críticas de los tuiteros JPelirrojo extendió su calificación de “psicópatas” a todos los aficionados de la tauromaquia y descartó rebajar sus ataques en consideración a la familia del torero, mencionando la tradición ganadera de extinguir la línea de un toro que ha matado sacrificando también a su madre.

Figuras del mundo del toro como Fermín Bohórquez se sumaron a la campaña. La compañía contestó en un primer momento con dos líneas desautorizando a JPelirrojo: “Para Nestlé la vida humana está por encima de cualquier otra consideración. Por tanto, no podemos estar de acuerdo con ninguna opinión que no responda a este principio.”

CABO SUELTO: El Maestro

Por ANTONIO LUCAS.

A razón de los mensajes expedidos en redes sociales por decenas de mujeres y hombres celebrando la muerte del torero Víctor Barrio vuelve a tomar sitio esa histeria loca que a ratos asoma como un hacha en este país. Una de sus muchas coartadas es la defensa del animal hasta el extremo de delatar otra crueldad semejante a la que atacan. (Raro asunto ese). Y toma a cualquier bestia de escudo humano para desalojar una violencia detenida, una espada civil, una sublimación moral de nuevo cuño. Aunque en realidad sólo es un asunto de seres humanos. Y en medio, lo demás.

Entre los miles de salvajes que fueron percutiendo en el dolor de la viuda, de la familia y los amigos del torero hubo un maestro. Un maestro valenciano. Un maestro que celebró la muerte en un mensaje abierto. Un maestro dispuesto a ‘bailar sobre la tumba’ y ‘mear en las coronas de flores’. Un maestro con chicas y chicos a su cargo. Un maestro celebrando la muerte de un hombre empitonado por un toro. Un tipo que ayuda a educar a otros hablaba con esa banalidad del mal que investigó Hannah Arendt cuando asistió en Jerusalén al juicio del nazi Adolph Eichmann enviada por The New Yorker. El maestro valenciano, como Eichmann, tampoco veía exactamente a un hombre sino a un enemigo de su causa. Eso es lo perverso.

Cualquier gesto de barbarie es repulsivo. Da igual contra lo que se perpetre. Al fondo exhibe un barro de fanatismo. Una sed de venganza. Un algo averiado. Las redes sociales son el desagüe de ese compromiso con el odio. De esa devoción por el ajuste de cuentas. Del linchamiento indiscriminado. La muerte del torero ha hecho palanca en esa mentalidad de tíos y tías que han confundido defender con atacar, reivindicar con fumigar, visibilizar con suprimir. No aceptan matices. Y hacen un mito de su obsesión, de su afán redentor y de su escudo de armas. Es un asombroso ejercicio creacionista.

Aquí todo dios se siente cualificado para insultar, para humillar, para ofender en público a una mujer que está velando el cadáver de su marido. Eso también es un asalto a la intimidad. Y lo hace a gritos en Twitter o en Facebook con la impunidad que un día derivará en un calentamiento a peor. Es un abuso. Un abuso del derecho a la expresión y de sus libertades. Y anda cerca de ser un delito si es no lo es ya. Estas prácticas están más cerca de las dictaduras que de las democracias: amedrentar, humillar, rapar moralmente al otro. Y algunos aún creen estar colocados del lado bueno de la vida. La condición de hombre no se puede igualar a la de animal. Y al revés, tampoco. Alguien dijo que la ecología empezaba por el minero silicótico.

A lo largo de dos días una banda de taimados insultaron y festejaron la muerte de un hombre partido en dos por asta de toro. Actuaban como el cardumen. Bateaban con mensajes públicos a los que no estaban de su parte. A los íntimos del cadáver. A cualquiera. ¿Ése es el debate que quieren abrir? ¿Así es la defensa de una culturalimpia de sangre? Portan la misma banalidad del mal que denunció Hannah Arendt. La que impulsa también al maestro valenciano. Por un animal. Por un puñado de tierra. Por un trapo raído. Qué más da.

Publicado en EL MUNDO.

El profesor que insultó a Víctor Barrio recibe más de 150.000 firmas para su inhabilitación

 

Por RUBÉN RODRÍGUEZ

Raquel Sanz, portavoz del PP de Sepúlveda (Segovia) y viuda del torero, se ha convertido en el blanco de algunos usuarios en las redes. El más grave ha sido un ataque sufrido en Twitter, que no solo insulta a Víctor Barrio sino que asegura que “recibió lo que merecía“. Otro de los que han corrido como la pólvora es uno supuestamente publicado en Facebook, en la misma línea del anterior, aunque su usuario ha asegurado horas después haber sufrido el ‘hackeo’ de la cuenta.

Un usuario de Change.org ha abierto una petición para que a dicha persona -que ha eliminado su cuenta de Facebook- se le retire el titulo y se le aparte del mundo de la enseñanza. Pese a que asegura ser profesor en la Comunidad Valenciana, incluso la Generalitat ha tenido que salir al paso de la polémica para negar la mayor en un comunicado de urgencia: “Dice ser maestro de profesión, pero no ejerce de profesor” en ningún centro público ni concertado, afirma la nota.

 Muchos toreros, como Enrique Ponce, Sebastián Castella, David Mora, Paco Ureña, Rafaelillo o Juan Mora, mostraron sus condolencias por lo sucedido, como también lo hicieron personalidades como los Reyes de España o el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy. Pero la ignominia humana también hizo acto de presencia en las redes sociales, donde se han podido ver muchos mensajes fuera de lugar alegrándose del fallecimiento del matador.

Se trata del primer fallecimiento de un matador en una plaza española en lo que va de siglo, y la primera desde que José Cubero ‘El Yiyo’ perdiera la vida el 30 de agosto de 1985 en Colmenar Viejo (Madrid). Y las redes sociales se han convertido en un hervidero: no solo por las infinitas muestras de apoyo que ha recibido la familia en unos momentos tan complicados, sino sobre todo por las numerosas faltas de respeto que se han podido ver, sobre todo hacia la viuda de Barrio.

Muchos antitaurinos han aprovechado el grave suceso para mostrar su alegría por el fallecimiento del torero, y los comentarios celebrando lo sucedido han sido numerosos. No es menos cierto que otros han llamado a la mesura, pidiendo respeto por un momento tan duro como el que vive la familia; eso sí, la polémica ha vuelto a surgir cuando se confirmó que, como manda la tradición, la madre de ‘Lorenzo’ acabará en el matadero.

La muerte de Víctor Barrio ha servido para unir más al toreo en uno de los momentos más duros que se han podido vivir en los últimos años, tras convertirse en el primer torero que fallece en una plaza española desde 1985. Este domingo, fue recibido con honores en el polideportivo de Sepúlveda, donde su féretro fue portado a hombros por su cuadrilla al grito de “¡torero!”. Una gloria que muchos malintencionados tratan de empañar y pisotear en las redes sociales.

La Policía y el toreo anuncian acciones legales

La Fundación del Toro de Lidia aseguró este lunes a través de un comunicado que tomará acciones legales contra los usuarios de las redes que se hayan burlado del fallecimiento de Barrio. Con más de 50 mensajes recopilados, aseguran que se trata de “verdaderos delitos por injurias, penados con hasta 14 meses de prisión, viéndose agravados por la publicidad que de los mismos se hace con su difusión en redes sociales, así como delitos de calumnias”, afirma su nota.

De igual manera, la Unidad de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional abrió una investigación por los mismos comentarios, con el objetivo de analizar si existe algún tipo de delito en los mismos. La UIT de la Policía Nacional ha comenzado una búsqueda activa en internet para rastrear redes sociales en busca de las reacciones a la muerte del joven torero segoviano por si fueran constitutivas de delito. En caso de ello, se abrirán diligencias que serán remitidas al juzgado.

Torero, la ultima y nos vamos: Hasta siempre.

De cuerpo presente estaba Víctor Barrio, ni los niños ni los ancianos se quedaron en casa. Fueron a despedirse de Víctor. Porque Víctor no tenía apellido en Sepúlveda. Era el hijo de Joaquín, el panadero. Y Joaquín se trastabillaba porque no podía caminar. Lo sujetaban sus amigos, como los amigos sujetaban a la viuda del maestro, concejala del PP, viuda de aspecto adolescente y de rictus cadavérico, con las mejillas surcadas de lagrimones.

Es impudoroso contar estas cosas, asomarse a la sima del dolor ajeno, aunque sea con la coartada de la obligación profesional. Y reconoce uno haberse precipitado al féretro del maestro. Que no fue amortajado de luces, sino como un príncipe en blanco y negro, aunque estaba su vestido catafalco y oro en una silla, custodiando la escena de la capilla ardiente, un traje funerario y deshabitado que desgarraba la ausencia. (El País)

Por Luis CuestaDe SOL y SOMBRA

Por una calle soleada en la ciudad de la eterna primavera me alcanzó la nueva. En la brillante amanecida provinciana la noticia fue como un derrote de toro negro sobre un terno grana y oro. Victor Barrio había muerto. Y la mañana quedó rota.

Dos días después el mundo del toro y centenares de personas han despedido este lunes en Sepúlveda (Segovia) al torero segoviano Víctor Barrio, quien falleció en la tarde del sábado en la plaza de toros de Teruel y que ha sido portado a hombros por miembros de su cuadrilla y familiares en el que ha sido su último paseillo y su última vuelta al ruedo, en la plaza del pueblo donde residía.

Su mujer Raquel Sanz, concejal del PP en el Ayuntamiento de Sepúlveda, sus padres, su familia, sus amigos de toda la vida y su cuadrilla han estado arropados por la totalidad de los vecinos de esta localidad.

La misa y el funeral por el diestro se celebró esta mañana a las 11 horas en Sepúlveda. El cuerpo del torero fue llevado desde el tanatorio a la Iglesia de San Bartolomé donde multitud de aficionados, políticos, toreros y vecinos de la localidad le esperaban.

El Presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, se acercó hasta Sepúlveda a apoyar a la familia en estos momentos tan duros. Silvia Clemente, Óscar López o el Teniente Alcalde de Teruel también presenciaron el funeral. Entre los toreros que brindaron su adiós a Víctor Barrio estuvieron Palomo Linares, Jaime Ostos, El Soro, Espartaco, Enrique Ponce, Juan Mora, Joselito, El Juli, José Tomás, Cristina Sánchez, Miguel Ángel Perera, Cayetano, José María Manzanares, Miguel Abellán y un largo etcétera.

Después de la misa, sus compañeros de profesión le dieron la última vuelta al ruedo, en este caso en la Plaza de España, entre una fortísima ovación y al grito de ‘¡Torero!.

Barrio es el primer matador de toros que fallece en una plaza española desde 1985, cuando José Cubero Yiyo sufrió una cornada fatal.

La carrera taurina de Barrio fue tardía, comenzó a los veinte años, sin antecedentes familiares pero fruto de una afición que heredó de su abuelo. Debutó con picadores en Sepúlveda el 29 de agosto de 2009 y el 13 de junio de 2010 hizo su presentación en las Ventas, donde se doctoró el 8 de abril de 2012 y actuó por última vez el pasado 29 de mayo en la Feria de San Isidro.

La última temporada (2015) sumó diez festejos en los que cortó veintidós orejas y un rabo.

Y luego el silencio…

Muchos podran igualar su vida, pero no su muerte. Porque Barrio hizo de la fiesta de los toros rito, sacrificio y mística siendo leal a su liturgia.

Leal hasta la muerte.

Twitter @LuisCuesta_

Las conmovedoras palabras de la viuda del torero Víctor Barrio

Victor Barrio y Raquel Sanz

De S y S.

El torero Victor Barrio falleció a los 29 años de edad tras sufrir una cogida mortal en la plaza de toros de Teruel. El tercer toro de la tarde le asestó una cornada en el pecho que le quitó la vida. El joven fue trasladado inconsciente a la enfermería donde pocos minutos después se confirmaba su muerte. Tras este trágico suceso, su viuda, Raquel Sanz, ha utilizado las redes sociales para mostrar su tremendo dolor por la trágica muerte de su marido: “Siempre soñamos con la portada de la Puerta Grande de Las Ventas. No pudo ser. Injusta vida. La que se me ha ido contigo”, ha sido el primero de los tres mensajes escritos por la mujer del diestro.

“Gracias Sepúlveda. Nuestra Sepúlveda. La tuya y la mía. Seguro que desde donde estás tienes una vista privilegiada”, manifestaba en su segundo mensaje.

Víctor Barrio y Raquel Sanz habían contraído matrimonio en 2014 y estaban comenzando su vida en común. “Gracias a todos. No puedo contestaros, no tengo palabras. Se ha ido mi vida, no tengo fuerzas, pero sí mucho agradecimiento”, añadió la viuda de Barrio, que el día que falleció Víctor se encontraba en la plaza de toros acompañada por el padre del torero, Juan Manuel Barrio Águeda, y otros familiares.

Raquel Sanz, de 31 años, que es periodista especializada en Comunicación y Marketing y concejala del Partido Popular en el Ayuntamiento de Sepúlveda, ha querido agradecer a la ciudad segoviana donde ambos residían, todo el dispositivo que se está llevando a cabo para rendir el último adiós a Víctor Barrio, y ha hecho extensivo el agradecimiento a toda la familia taurina, que desde que se hizo pública la triste noticia del fallecimiento del joven Barrio se han volcado mandando mensajes de ánimo y condolencias a los familiares.

La capilla ardiente quedó instalada ayer en el polideportivo municipal de la ciudad. La entrada del féretro llegó a hombros de la destrozada cuadrilla y compañeros de profesión, entre gritos de torero, torero. Medio centenar de coronas, varias pinturas, su muleta, el estoque y un traje de luces permanecían al lado del cuerpo sin vida de Víctor Barrio.

Durante horas una familia destrozada recíbia el pésame de más de tres mil personas que acudieron a la capilla ardiente. Hoy a las 11 de la mañana fue el funeral en la iglesia de San Bartolomé por su eterno descanso.

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