Archivo de la categoría: TOROS Y TOREROS

@Taurinisimos 90 – FERIA GUADALUPANA: Triunfo @DiegoSilveti e @InfoMorante en La México.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 16 de Diciembre de 2016. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII y Miguel Ramos.

Invitado: Omar Bolaños.

Actualidad Taurina. Plaza México, Temporada Grande 2016 – 2017. Feria Guadalupana.

Recuerdo del LXX Aniversario de la gran faena de Fermín Espinosa “Armillita” a “Nacarillo” de Piedras Negras en la Plaza México el 15 de Diciembre de 1946. Cuarto rabo cortado en la historia de la Monumental.

Análisis y Faenas en la Plaza México de Fermín Rivera, “El Payo” y el triunfo de Diego Silveti con Santa María de Xalpa; Encerrona de Joselito Adame y Corrida de Teófilo Gómez: Faenas de Gerardo Rivera y Morante de la Puebla.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 23 de Diciembre de 2016 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

Florecer en Diciembre – Violetas Guadalupanas de Morante de la Puebla.

El pass natural que aun no termina de Morante de la Puebla.
El pase natural que aun no termina de Morante de la Puebla en La México.

Cuanto más compleja es la situación taurina, cuando menos embisten los toros o la Empresa paga su noviciado, llegan las figuras a arreglar el colmao. Esto ocurre con Morante de la Puebla, en malva y azabache, ante su complicado lote de Teófilo Gómez que lidia su tercer encierro en el año con la ya acostumbrada desigualdad. En fecha tremendamente simbólica para la Monumental, las figuras se esfuerzan pese a no terminar Manzanares de redondear su paso por el Derecho de Apartado, mientras que con el mejor lote de la corrida el confirmante Rivera reafirma todas las dudas respecto de su anuncio en esta corrida.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Setenta años hacen hoy, 11 de Diciembre, del encuentro entre Lorenzo Garza y “Manolete” en la entonces jovencísima Plaza México. Fue en atípico miércoles. Oficialmente nadie lo ha recordado. Entonces también la Empresa padecía ciertas cosas que padece hoy. Pero, igual que hoy, cuando aparece y podemos palpar el arte del toreo, cualquier otra consideración queda a un lado y las cosas parecen tomar su sitio.

Por momentos.

Hoy, como hace setenta años, se ha incluido una confirmación, esta vez sin mayor mérito y, tal como en la efemérides, el confirmante no solo queda rebasado por las figuras sino por las bondades de su desigual lote de teófilos, anovillado el cárdeno primero, bien hecho el negro sexto, que se presentan por tercera vez en el año en La México y que brindan una tarde que empieza mal en trapío, no así en juego.

Porque este muy chico y protestado primero, sale a embestir a los trastos de Gerardo Rivera que pega la larga cambiada en el tercio ante toriles y prosigue con lances y chicuelinas previo remate. El burel es brevemente picado y las saltilleras con brionesa final del quite le vienen bien a su tranco y a su disposición a embestir. Rivera lo sabe, por ello luce en banderillas donde, espectacular, luce principalmente en el segundo cuarteo donde el toro galopa, se va largo y toma a bien el efecto de los palitroques.

De dulce, tanto el toro como la gente en los tendidos.

Y de exquisita torería la confirmación.

Morante ha de disculparse con el palco de Usía por no postrarse debajo y hasta exagerado bocinazo envía el Juez Jesús Morales exigente en la forma mas no en la aprobación del encierro, protagónico y prepotente en la pose flojo y chambón en lo realmente importante. Para variar.

Sorprende Rivera de inicio al llevar largo por la derecha, en un pase de pecho muy rotundo descubre el olé de La México y el pitón izquierdo del toro que ya no aprovecharía como tal, al dejar al descubierto su muy corto concepto torero y sustituir el toreo al natural con “circulinas” que acaban en “enredadinas” para rematar en innecesaria voltereta al echarse encima al toro que le perdona en intento de arrucina.

Desperdicia las posibilidades reales del toro que se aburre y escurre de la muleta.

Para pena de la concurrencia.

Tras el pinchazo del confirmante, comienza el encuentro de las figuras con el negro y ofensivo segundo, chico de caja pero muy serio de cara y cabeza.

Todo lo hecho por Morante ha sido en abono de un astado de cabecea, protesta y lleva la cara arriba desde salida. Osa enganchar al sevillano, pisa y desacomoda su capote pero el ajuste, la sutilísima manera de realizar el envite atemperan, lo mismo que el puyazo y el andar de Carretero con los palos, la desigual embestida del toro.

Como no quiere nada abajo, Morante hace una síntesis del toreo por alto, todo en la medida justa de mando, ayudados y el de pecho tratando de quitarle las amarras que hacen protesta al toro para darse a torear con la derecha.

A placer.

Al menos dos tandas son así, con la colocación exacta de su planta y su muleta, el toque mandón y el muletazo, además de templado, mandado y templado donde el toro se sorprende de tal despaciosidad y tal redondez, único respingo del toro que en cuanto siente que la cosa va hacia dentro vuelve la protesta desdeñada con toque por arriba, tan de Morante, que el aire de la plaza se impregna.

De torería.

El toro es lo contrario, se impregna de disgusto, de desacuerdo con el torero que le vuelve a llevar lento y en la redondez del derechazo y para cuando viene el tercero, llega la protesta. Morante contesta acariciando pero en cuanto el tercio se acaba y los tableros aparecen el astado le vuelve sobre las manos y le cabecea, vaya malagradecimiento, Morante se ve en aprieto pero el firmazo, artista y castigador, el toque abajo, poderoso, y el ayudado arriba, artista le hacen volver.

Y pelear con el toro, en el arrebato enganchado.

Las cosas no se quedan así. Con el final de faena al paso, con medios pases con la derecha y el cambio de mano hacia arriba que antecede al pinchazo.

Desafió el negro toro a Morante, éste responde aun sin trofeos.

Manzanares, pese a su disposición, no ha terminado por estar a gusto, el lote, el más serio del encierro, no ha sido para menos. Alto el cárdeno segundo, se defiende todo el tiempo, desde tumbar a “Chocolate” hasta el formidable puyazo con el que el propio piquero se impone y es ovacionado, hasta los muletazos de pitón a pitón con los que el alicantino le castiga previo a pinchar.

Y en el quinto pesan dos cosas: el genio del toro y el faenón en el cuarto de Morante.

En un solo año, dos faenas para el recuerdo.

Esta tampoco se ha encontrado, a diferencia de Enero, un toro con mayor entrega en la muleta. Este cárdeno claro, en la raya del trapío a diferencia de hace once meses, ha visto a su paso la chicuelina de salida de Morante en evocación jimenista y en elevación pues si aquello de antes dice que: “El arte del toreo//Vino del cielo//y en la tierra se llama//Manuel Chicuelo”.

Hoy en la tierra el arte, a mayor consonancia, se llama Morante de la Puebla.

Por ello el desparpajo de la chicuelina encela al cárdeno que ya para los lances cabecea. Con tal confianza, con tal asentamiento y a la vez ligereza, Morante pega el manguerazo que brinda desahoga la protesta e inunda la escena de gracia y grandeza.

A Teófilo Gómez se le ha escapado la bravura. Pasan sin emoción.

Porque los que empujan al caballo ha sido por genio, los demás, como este cárdeno han sido apenas y picados. A pesar de ello, a la manera de Ortiz, Morante pasa el capote por detrás del cuerpo y su cite anuncia el quite de oro pero, al último momento, desahoga por alto la embestida, inteligentemente, para girar en el remate a una mano en el quite, quizá, que puede ser el de la Temporada.

Al tiempo.

Luego la brega de Carretero, quien más, pone al toro y las cosas en suerte para que los banderilleros, debió ser solo Gustavo Campos, alienten a la Afición que les hace saludar. Y Morante entonces prosiga en ese aire con el brindis general, muy ovacionado.

Tenemos un animal débil, ateofilado, es decir, sin mayor emoción dramática, protesta y cabecea de inicio, el comienzo al paso, alternadamente y por bajo, a dos manos, del sevillano, quien en las siguientes dos tandas de derechazos, abierto en los medios, mece el toreo, construye dos columnas al tranco del toro, al que lleva largo con tal despaciosidad que le hace ver mejor. Vuelta contraria en el verticalísimo pase de pecho con la zurda.

Luego, pisa el terreno y toca el alma de la Afición.

Ligada, trenzada prácticamente, la mano diestra se pasa al toro por la faja, el toreo de Morante es darle vida, ánima y cadencia al mármol de los derechazos y el cambio de mano entero donde la muleta gira, la planta se aquieta y la embestida desahoga por arriba su perdido embate. Los andares y los caprichos del de la Puebla se armonizan con la preparación del toreo al natural, tres pases sin querer con el estaquillador caído son la aproximación solo previo al toreo natural en serio.

Aun así la protesta llega. Aun así, el arte también.

El canto del toreo natural ocurren en dos muletazos ligados, en el tercio y paralelo a las tablas, del último, tan arrastrado y rotundo, en redondo y fenomenal salió viendo visiones el astado que ya no se recuperaría el impacto de haber sido toreado así. Si Lorenzo Garza lo cantaba hace setenta años con la izquierda hoy Morante da la misma nota al natural de nuevo.

Ni nosotros.

Solo una tanda con la derecha más, de firmeza de roble, de aroma a naranjo. Morante ha hecho la primavera en diciembre y cambia las rosas guadalupanas por violetas o malva con la negritud de su bordado y la valentía de otra gran estocada de nuevo en la suerte natural, como la de 2008, ésta de efecto inmediato para abrochar las dos orejas.

Cómo no pesaría esto en Manzanares que se la juega pero que termina en voltereta a un toro con poder con el que confía en su muleta pero le termina por apretar y no resuelve, atacado y de prisa, salvo en una tanda ligada en el mismo sitio con mucha emoción

Será después.

El confirmante, cuatro turnos y la historia del toreo después, esfuerza en el sexto, liga derechazos, mata mal.

Y quién dirá si las cosas no se repiten, si la luna brilla en la anochecida guadalupana o las rosas o las violetas florecen diciembre, milagrosamente, en el toreo fundamental. Así el milagro de Morante revalida la Temporada. Como milagro sería repetirle en ocho días.

Florecería Diciembre, una vez más.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Domingo, Diciembre 11 de 2016. Octava de Derecho de Apartado. Más de Un Tercio de Plaza en tarde fresca, con viento que no molesta la lidia.

6 Toros, 6 de Teófilo Gómez (Divisa Celeste, Plomo y Blanco) Mal presentada por desigual, impresentable el primero, protestado correctamente de salida, y, salvo los lidiados en segundo y quinto lugar, apenas en la raya de trapío. Destaca el que abra plaza no por su presentación sino por su disposición a embestir y su calidad en la muleta, queda inédito por el pitón izquierdo y es aplaudido en el arrastre; maso y protestón el segundo, difícil por geniudo y violento el tercero; manso con algunos momentos de casta por el lado derecho el cuarto, indebidamente homenajeado con inexplicable Arrastre Lento; protestón, no obstante, muestra celo por la muleta por el lado derecho, el quinto. El cierra, chico igualmente, tiene momentos de nobleza y acometividad sin terminar de romper.

Fatal la Autoridad que preside al reseñar este tan disparejo encierro y obsequiar el Arrastre Lento descrito y permitir al banderillero Luis Alcantar e la cuadrilla del segundo espada intentar banderillear tres veces durante la lidia del tercero, sin ninguna amonestación.

Morante de la Puebla (Malva y Azabache) Saludos y Dos Orejas. Salió a Hombros. José María Manzanares (Marino y Oro) Leves Palmas y Saludos. Gerardo Rivera (Sangre de Toro y Oro) que confirma la Alternativa, Ovación y Silencio.

El tercer espada confirma su alternativa con el cárdeno, número 359, nombrado “Agua Clara” de 508 kilogramos de peso.

Al finalizar el Paseillo se guarda un muy sentido minuto de homenaje en memoria del matador de toros, ganadero, arquitecto y empresario vitivinícola Manuel Espinosa Acuña, Manolo Espinosa “Armillita” fallecido la noche de ayer en Aguascalientes, nuestra mayor condolencia con los deudos de tan notable personaje. Descanse en Paz.

Sensacional tercio de varas a cargo de Pedro Morales “Chocolate” que, tras ser derribado, pega el mejor puyazo de la Temporada durante la lidia del tercero. Espléndida tarde de José Antonio Carretero a la brega, fenomenal en el cuarto. Gustavo Campos, merecidamente, y Diego Martínez, con menor mérito, saludaron en el tercio tras banderillear al cuarto.

La inesperada cualidad del arte, Morante cita a la manera de Ortiz.
La inesperada cualidad del arte, Morante cita a la manera de Ortiz en la Plaza México.

La Casa del Jabonero – Resbalón y Caída de Santa María de Xalpa, Oreja a Silveti.

Triunfa Silveti en la Plaza México.
Triunfa Silveti en la Plaza México.

Tumbo y fuerte sacudida recibe la Temporada con el petardo, de nuevo por manso, del ganado que tras baile de corrales, no completa siquiera un encierro de seis. El único que apenas “pasa” es el remiendo de La Joya que abre plaza con el que Fermín Rivera muestra su gran momento, cualidades y calvario al torear sobradamente con temple pero matar, desconcertantemente, con deficiencia. Sin opción alguna “El Payo” abrevia mientras la suerte, eterna compañera, no abandona del todo a Diego Silveti que corta oreja por gran estocada recibiendo.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si no se cae, en la casa del jabonero, uno resbala.

En esto se ha convertido la Plaza México, más que los jaboneros de Santa María de Xalpa, han sido dos, segundo y tercero, más otros tantos melocotones, todos de infausto recuerdo, el resbalón de cada ocho días, la caída de cada turno en La México, es la mansedumbre, la que no distingue entre castaños y negros, diría Gerardo Diego: “Son los toros, tremendos//Negros de pena, cárdenos, berrendos.” Hoy inunda a todos y no importa pelaje. Antes iba y venía hoy habita en la Plaza, se acomoda tranquila noche y día.

Pero no nos confundamos.

Se vive mejor, a pesar de todo, en la Plaza.

Y prueba de ello es que los casi diez mil que acudimos aun mantenemos la ilusión y razones hay para ello, una es el primer espada, Fermín Rivera.

Como por arte de casualidad, nada parece tener esta empresa planeado, tanto Rivera como el toro de La Joya que lidia, aparecen para mejorar el cartel e incluso para sorprender a propios y extraños. Se palpa al inicio de la tarde, con la luz declinante cayendo tenue y el silencio de la importancia en el tendido, que el festejo comienza bien pero no contamos con que el astado, montado y serio por delante, apenas salir, sale resbalando del toril.

Fermín responde con el capote y lo hace quizá de la mejor manera que le hemos visto lancear a la verónica, recoge en plenas tablas y avanza, templando con la mano de salida mandona hasta más allá de las rayas. La México corea y rompe fuerte con la media, vertical y a pies juntos.

Luego el picotazo acostumbrado, apenas dice algo con el caballo.

A fuerza de ser franco, los mandiles del quite de Rivera han tenido arte, sumados a su ritmo, despaciosidad y, principalmente, caricia a la embestida, ha andado con el toro. Empapa al flojo astado a las telas, cosa que crece gracias a la muy importante adición a su cuadrilla de Alejandro Prado que brega con ritmo, prontitud –que no es igual a rapidez- al negro toro que desplaza en banderillas.

Pero que protesta al finalizar el segundo tercio y se lo piensa con la muleta.

De ahí que los doblones tengan autoridad, se palpen en ellos la fuerza de la expresión riverista y la rotundidad de su mando. Fermín deja tres cromos en tres muletazos rodilla en tierra y desahoga con el de pecho. La faena consiste en el consentir e insistir del torero contra el frenar del toro que, cuando se decide, es toreado verticalmente con largueza, ligazón y abandono con la derecha.

Con la izquierda, Fermín luce, utiliza la altura correcta, donde encela y traza con toda la extensión de sus brazos. Al natural construye en dos tandas valiosas y con la derecha reafirma la clase de su toreo, bien rematado alternadamente que solo se detiene con el uso de la espada. Incluso es avisado.

Para frustración de todos.

De él mismo. Saludos tras el ya mencionado.

Porque sería la única oportunidad real de los toreros.

El más toro, jabonero sucio, es el segundo, lastimado de los cuartos traseros. El reaparecido Juez Braun, tan exquisito y estricto en la semana, se convierte en uno más de cuantos hay en la Plaza que no está al pendiente ni viendo lo que ocurre con el toro que tras apretar a “El Payo” con el capote por el lado izquierdo, comienza a descoordinarse tras el puyazo, “Payo” luce al bregar y rematar con media tras el puyazo, pero el toro prosigue su mala condición en banderillas donde Rafael Romero queda enganchado. Malamente.

La Autoridad ya no es garante del espectáculo, como el Juez no devuelve como procedía el de Querétaro se encuentra con un toro que no se desplaza molestia causa en él, encuentra el proceder pero el astado no puede más que quedarse abajo por necesidad.

Aun queda un trincherazo y frustración.

Mayor aun con el quinto un astado, chico, soso y sin un ápice de casta con el que García, notoriamente molesto por la imposibilidad de fuerzas del astado que rueda por la arena en banderillas, colore su rostro con enojo, abrevia para bien de todos y despacha al manso con buena estocada. Esto mismo debe hacer Fermín con el cuarto, espantoso, andarín de horrible cabeza, tan fea que no debe haberse lidiado. Empeña el potosino pero es tan lamentable el cabeceo que pese a algún muletazo suelto, no merece la pena mayor esfuerzo.

Incluso se tuerce del brazo derecho al pinchar de nuevo

El primero del lote de Diego Silveti ha sido una muestra de lo que va de la Temporada en el tema ganadero, poca presencia, aprovechar la capa para levantar la apariencia, mucha mansedumbre, nula casta, inexistente raza. Se esfuerza el diestro, en blanco y plata enfundado, en las gaoneras con paso atrás y en el intento de derechazos donde el toro o tardea o cabecea en cada tanda.

Mal y de malas.

Entonces sale un cornalón, la definición nos dice poco, y colorado cierra plaza, lo desarrollado de lo pitones no corresponde quizá al desarrollo del cuerpo, sospechoso de pitones, sale con alegría y esto despierta a la Afición que pacientemente ha esperado cinco turnos. Solo que hoy hay demasiado público, gritón, corriente y vulgar y el frito ha perdido taurinismo.

Menos mal, Silveti se ajusta en los lances, brillante cierra con la media verónica y tras el leve puyazo, en los medios se queda quieto en la saltillera, únicamente interrumpida por la mansedumbre del toro que se toca con “El Payo” en la contraquerencia, resbala y se queda, plácidamente echado en la arena. Destaca el remate con la rebolera por detrás y prosigue un fenomenal tercio de banderillas. Solo “El Payo” no se coloca correctamente, a la salida del banderillero.

Como corresponde ante el cambio de terreno.

Con la mansedumbre del astado notoria, Héctor García y, principalmente, Ángel González lucen al colocar pares de tremenda exposición, el segundo de dentro afuera con el toro hacia el toril, deja a la gente emocionada y dispuesta a la faena de Silveti que brinda de forma general y que equivoca por buscar el efecto en la gente y no el desarrollo, a partir de su planteamiento y proceder, con el toro.

Típico y efectista pase cambiado por la espalda que permiten al manso pensarlo mucho desde el burladero de la Porra y dejarle hacer lo que le viene en gana sin someterle. La faena, con pasajes buenos, por ambas manos, destaca al natural en plenas tablas es una muestra de que Diego aun no se impone ni manda, da auténticamente una vuelta al ruedo pues no es capaz de someter y de hacer parar al manso, pasa por toriles y en vez de buscar los tableros como forma de cortar la salida del toro y tapar su ojo contrario con la muleta, acaba su toreo suelto como la condición del toro.

Años pasan para poder igualar.

Entonces lo que ha empezado en la Porra acaba en el sitio opuesto, con una gran estocada a recibir en la suerte natural, momento de gran emoción, con el estoque en su sitio, Silveti vuelve a encontrar la conexión que requiere mantener pero a partir del toreo mejor. No basta con muletear, torear es algo más.

Incluso ante el toro manso, como este cornalón, muestra de la mansedumbre reinante.

Un poco más de casta y habría sido de lio, mayor poder y mejor proceder y Silveti, con ese innegable carisma, aun puede ser lo que hace cinco años apuntaba.

Veremos.

Lo cierto es que el resbalón sufrido, la penosa situación del toro en La México revientan con esta corrida, pues ni “nuestro” toro ni la importación de hace veinte años están funcionando. ¿Qué va a funcionar? Mañana domingo, en fecha por demás histórica, quizá Teófilo Gómez tenga la respuesta.

Si no, puede que el resbalón, ojalá no, acabe en fractura.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Domingo, Diciembre 10 de 2016. Séptima de Derecho de Apartado. Más de Un Cuarto de Plaza en tarde con viento cambiante y fría a partir del quinto, luz artificial deficiente.

6 Toros, 5 de Santa María de Xalpa (Divisa Verde, Amarillo y Rojo) De encaste Domecq, lidiados a partir del segundo turno y que sustituyen a la rechazada Barralva, anunciada originalmente. Desigual y variopinta, sospechosos de pitones varios de ellos; chicos los lidiados a partir del tercero y hasta el quinto turno. Inutilizado tras banderillas y con una protuberancia grave en el vientre del lado derecho el segundo, indebidamente no devuelto. Mansos todos, protestones y débiles, sin la mínima casta, salvo el cornalón sexto que ha tenido cierta casta junto a una mansedumbre escandalosa; Y 1 de La Joya (Divisa Turquesa, Amarillo y Blanco) indebidamente colocada una divisa diferente; abre plaza, basto aunque con cierta clase en la muleta pese a resultar débil.

Fatal la Autoridad que preside al permitir colocar otra divisa al que abre festejo y no devolver al segundo, claramente afectado de la pata trasera derecha.

Fermín Rivera (Canela y Oro) Saludos tras Aviso y Silencio tras Aviso. Octavio García “El Payo” (Tabaco y Oro) Silencio y Silencio. Diego Silveti (Blanco y Plata) Silencio tras Aviso y Oreja.

Al finalizar el Paseillo se guarda un muy sentido minuto de homenaje en memoria del matador de toros, ganadero, arquitecto y empresario vitivinícola Manuel Espinosa Acuña, Manolo Espinosa “Armillita” fallecido la noche de ayer en Aguascalientes, nuestra mayor condolencia con los deudos de tan notable personaje. Descanse en Paz.

Siguen las cuadrillas enganchadas como Rafael Romero en el segundo. Destaca a la brega en el primero Alejandro Prado que se desmontera tras parear al cuarto, lo mismo Héctor García y, sobresaliente, Ángel González hijo tras parear al sexto.

Doblón formidable de Fermín Rivera al primero.

@Taurinisimos 89 – Entrevista @ElPayo_ PREVIO La México Feria Guadalupana.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 8 de Diciembre de 2016. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII y Miguel Ramos.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2016- 2017. Feria Guadalupana.

Análisis Previo Festejos Diciembre 2016.

Entrevista con Octavio García@ElPayo_“.

Faenas de Juan Pablo Sánchez, Miguel Angel Perera, Sebastián Castella y Octavio García “El Payo” en la Plaza México.

Faenas de José María Manzanares en 2006 y Diego Silveti en 2011

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 16 de Diciembre de 2016 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

Via: @RadioTVMx.

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

COMUNICADO – Roca Rey Baja Catorce Días. Se pierde La México.

De nuevo, Roca Rey y La México, tendrán que esperar.
De nuevo, Roca Rey y La México, tendrán que esperar.

Por si fueran pocas las coincidencias y accidentes ocurridos a la Temporada Grande de la Plaza México se suma la ausencia forzada de Roca Rey, confirmada por el siguiente comunicado de su apoderamiento fechado el día de hoy y que reproducimos íntegro.

COMUNICADO – Casa Toreros.

Por el presente comunicado les hacemos saber que el matador peruano Andrés Roca Rey permanecerá de baja a causa de una voltereta sufrida lidiando su segundo toro en la feria de Acho 2016 el pasado domingo 04 de diciembre.

Por tanto, y tal y como indican los doctores la clínica Anglo Americana de Lima, Perú, Roca Rey tendrá que guardar descanso durante 14 días, como indica el parte médico adjunto. Siéndole imposible por lo tanto cumplir con sus compromisos.

09 dic. Palacio del Arte – Morelia
10 dic. Plaza México
11 dic. Plaza Monumental Mérida – Yucatán.

Serían reprogramados sus compromisos en tierra mexicana hasta el próximo año.

Agradecemos su atención y difusión.

PRENSA CASA TOREROS

La Pócima del Toro – Triunfa Juan Pablo con La México en Cuenta de Protección.

Torear así, dice más que todo. Natural de Juan Pablo Sánchez en la Plaza México. Foto: Emilio Mendez (SuerteMatador.com)
Torear así, dice más que todo. Natural de Juan Pablo Sánchez en la Plaza México. Foto: Emilio Mendez (SuerteMatador.com)

Ver lidiar la ganadería de Julián Hamdan, año con año se convierte en un mal acostumbrado suplicio, un calvario donde los toros a penas y se sostienen, otros de plano visitan la arena y uno, incluso, queda noqueado tras chocar con el burladero. Lo malo, es que tal cosa, ya se ve como normal hasta graciosa para algunos. Nuevo tropiezo ganadero, no solo de falta de fuerza sino incluso la anovillada presencia que hace lastimosamente ver como el toro está ausente. Miguel Ángel Perera, muy interesado en lidiar esta corrida, se queda en una simplona vuelta al ruedo, tan sin chiste como su campaña mexicana mientras que los hidrocálidos Juan Pablo Sánchez y Fermín Espinosa obtienen resultados tan diametralmente opuestos como su aptitud para el toreo.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México. Foto: Emilio Méndez.

Si contamos las caídas de este encierro, sumamos las del año pasado y todas y cada una de las veces en que los toros del hierro de Julián Hamdan han “visitado la lona” en la Plaza México, simplemente no acabaríamos.

Recuerdo un día preguntarle la razón de tal flojedad, fue al aire.

“Es una cosa generalizada en todas las ganaderías, de repente salen toros flojos y otros no… Es algo que los Ganaderos… no sabemos a ciencia cierta a qué se debe, si lo supiéramos ya no se caerían los toros. Si alguien inventará la pócima mágica… sería millonario, todos los ganaderos seríamos sus clientes.” Dijo el ganadero.

La pócima mágica no ha llegado.

Como tampoco, salvo los dos primeros y el quinto, la presencia.

El lote de Fermín Espinosa ha sido lamentablemente mal presentado por desigual. Dispares entre sí, con un cuerpo cuya hondura no armoniza con la cabeza ni la cornamenta, el negro tercero de la tarde sale sin enterarse de las cosas, sin mostrar interés por la lidia pero cabecea, el muchacho Espinosa carece del carácter para imponerse a la protesta por la presencia y el hostigamiento que, por la razón que sea, se le presenta. Tampoco cuenta con la determinación para proseguir, tras los efectivos doblones iniciales, pisando el terreno del astado y darse a torear.

Aun así, liga una tanda y la gente en eso no escatima, estando cerca del toro, corriendo la mano con la derecha para ligar, le corean. Pero en este Fermín la mentalidad no es un activo. Abandona tal senda, fatal con la izquierda, termina por inexplicables manoletinas y tendencioso espadazo entero.

¿Qué ocurre con la juventud taurina?

Lo mismo o peor en el sexto, tan parecido a la madre que le ha parido que su trapío dice nada, al contrario. Este cariavacado astado derrumba su tranco varias veces, provoca en el tendido el hastío del toro anovillado y de un torero al que un pésimo manejo administrativo, poca mentalidad y amarras técnicas como no colocarse correctamente para citar con la zurda, han dejado en el limbo su carrera y sin saber a dónde ir.

Solo Dios.

Torea una “figura” como Miguel Ángel Perera que parece arropar, como en la confirmación, al tercer espada y, en este caso, a la ganadería. Muy preocupado parece estar por lidiar específicamente este hierro que solo se acartela una tarde y con una ganadería que no le viene bien a su estilo impositivo, valiente y dominante que tanto gustara en 2009 y que hasta un rabo puso en sus manos. Aquel torero parece lejos del que se presenta hoy.

Perera luce de inicio en los lances que intercala con ceñidas chicuelinas.

El toro dobla contrario.

Luego la inyección, piquete acostumbrado en varas, el temple de Curro Javier en los palos ayuda al toro que está evidentemente cayendo. Entonces para Miguel Ángel resulta natural quedarse quieto, abrirse a los medios y mérito técnico ha tenido para hacer que el astado no frene y se mantenga en pie, pese a perder la horizontal de pronto. Amplias tandas, principalmente de derechazos suceden con una dosantina entrelazada y el ritmo de Perera, circular o al natural, solo se rompe en un feo medio espadazo trasero y caído.

Derrumbado el toro, sobreviene el peligro con voltereta al puntillero que bien recuerda al “Puntillero” de Óscar Chávez: “Pasó algunos apurillos//Cuando un toro agonizante//Lo cogió por los colmillos y lo vistió de danzante…//Pasó algunos apurillos.”

Al toro no se le ha de hacer confianza… ni en el arrastre.

Jorge Ramos, tras finiquitar el cachetero al astado, aprieta correctamente ante la débil petición, derivado del feo espadazo. Perera, en descargo, da una vuelta que pudo bien haber evitado tanto como la antirreglamentaria salida del segundo sobrero que sustituye a un toro, chico igualmente, que no sobrevive la cuenta de protección al estrellarse solo con las tablas tras perseguir al banderillero.

Noqueado de pie, el torillo es cambiado y se va al trote al toril.

Reseñado está y anunciado es un Valparaíso que ilusionaría verle mientras sea algo distinto.

Pensamos que esto habría cambiado la tarde.

Pero no.

Imponen, no a la Autoridad sino a la gente que acude, el calvario de ver a Perera, connotado lidiador, triunfador de esta Plaza, reducido a cuidador de la fuerza del toro. El sobrero se duele, se desentiende del capote pese a los buenos lances quedándose por bajo. A este Perera todavía le receta el cambiado por la espalda que alborota de inicio pero que no centra al cárdeno que no termina por embestir sino por mostrar su descastamiento con esa cara alta que rompe la esperanza por completo.

Y aburre.

Tal como la Afición, cansada del medio toro a precio de oro.

Otro espadazo infame por bajo.

Menos mal, Juan Pablo Sánchez brinda una de las pocas alegrías del festejo.

Y lo hace porque, ya no solo su temple sería la llave con el serio, badanudo, negro, como la noche y de embestida incompleta, segundo, sino la paciencia y la sutileza de tratar con demasiada precaución al toro. Esto que tendría que no ser la regla se ha convertido en la constante. Sin embargo, el mérito de Sánchez es dosificar, administrar y quedarse quieto cuando el burel duda.

Entre tanta debilidad, el toro puede quebrar su voluntad.

Pero para ello está el toque de Sánchez que logra más que aliviar como dirá el oficialismo, encelar, hacer que la casta y la fuerza que no existen, aparezcan por momentos y, tras los derechazos, citar con la zurda, aguantando que la embestida, poco a poco, acuda al engaño y la mano izquierda desahogue por alto la embestida con la izquierda.

Así prosigue.

Juan Pablo Sánchez pone lo que falta, emoción, liga los naturales y si bien el drama está ausente, la emoción estética, plástica surge con la verticalidad de su planta y el trazo con la izquierda pese al cabeceo, le liga molinete y nuevo remate. Un toreo de suspiro y firmeza. Cierra la mano derecha, el astado mejora se muestra mejor de lo que es por el torero que tras molinete rubrica la faena con el giro que se resuelve con un cambio de mano, otro más este año, de campanillas.

Eso sería todo. Porque no hay más fondo en el negro astado que protesta en la dosantina y frena, su disposición a embestir, uno por uno, vuelven los derechazos previos a un feo espadazo entero pero muy caído. Siendo francos, no obstante la calidad de la faena, la espada hecha a perder todo. Pero la orejera petición se desata y en horrible color amarillo.

¿Qué será de Sánchez el día que plenamente podamos ver el real poder en su muleta?

Tendría que ser ante el toro fuerte, no el remedo.

Mientras, es de nosotros el suplicio de ver a Juan Pablo con un quinto toro de mucha cabeza que vuelve a frustrar a la Afición pues su peligro es de manso que se pone por delante a mala idea. No hay más.

Condenamos estamos, al parecer por lo que resta de la Temporada, a tolerar la ausencia. Mientras los ganaderos, porque se ha dicho que son todos, encuentran la “pócima mágica” Corran por favor, mil vueltas al potrero son necesarias, para que los toros no se caigan.

Hay otra “pócima” severa muy al uso hoy y que, esperamos, estén entendido quienes manejan esto: el veto.

Lo aplica la Afición real.

Quizá la Temporada esté si no contra las cuerdas, entablerada, si no en cuenta de protección, rota la ilusión de la Afición por marcada ausencia del Toro. Cansinamente, caída a caída, se está perdiendo, tal como pierden las manos los toros en la arena de la Monumental.

Ojalá, pronto, se encuentre, para la Afición, esa pócima.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Domingo, Diciembre 4 de 2016. Sexta de Derecho de Apartado. Un Cuarto de Plaza en tarde fría con cielo despejado bastante viento intermitente que aisladamente molesta la lidia.

7 Toros, 7 de Julián Hamdan (Divisa Azul y Morado) El cuarto lidiado como sobrero, luego de inutilizarse para la lidia, tras el primer par de banderillas, el titular. Variopinta, muy débil en general y descastada, salvo los dos primeros: dos negros serios de cara y buena hechuras aunque sobrado de kilos y débiles, que brindaron opciones en la muleta. El resto desigual de presencia, suelto y descompuesto en la embestida el tercero. El sobrero duró un instante perdiendo celo e interés por el engaño. El quinto saca peligro por el lado izquierdo y el impresentable sexto, sin fuerza ni casta, queda inédito.

Fatal la Autoridad de Plaza y la Autoridad de Callejón al ceder ante la presión del representante del primer espada y no lidiar, antirreglamentariamente, el reseñado como primer sobrero de la ganadería de Valparaíso, lidiando en cambio, el segundo reserva de la ganadería titular en contravención a la fracción IX del Artículo 57 del Reglamento vigente.

Atina el Juez de Plaza, Jorge Ramos al negar la petición de la oreja tras la lidia del primero, no obstante afloja respecto del segundo espada sin valorar su uso del estoque.

Miguel Ángel Perera (Verde Olivo y Oro) Vuelta tras Petición y Silencio. Juan Pablo Sánchez (Marino y Oro) Oreja y Silencio. Fermín Espinosa “Armillita IV” (Tabaco y Oro) División y Pitos.

Se desmontera tras banderillear al primero, de la cuadrilla del primer espada, Curro Javier. El primero de la tarde, voltea al intentarle apuntillar, al puntillero Fernando Ríos luego de que este le levantara e intentara ahondar el estoque, sin consecuencias.

Derechazo de Miguel Ángel Perera al primero de la tarde. FOTO: Emilio Méndez (SuerteMatador.com)
Derechazo de Miguel Ángel Perera al primero de la tarde. FOTO: Emilio Méndez (SuerteMatador.com)

La Hecatombe del Toro – Triunfo de “El Payo” en el Último Suspiro.

Todo el brazo en el mando y toda la sutileza en la muñeca en el natural de “El Payo”. FOTO: Emilio Méndez – Suerte Matador.

De las que se ha salvado, dos van, Luis David Adame: dos mansadas. Terrible fue la de Xajay y peor ha sido la de San Isidro para otro muy forzado, de nuevo, mano a mano que tampoco convoca. Pero lo más grave es que el toro que ofrece la Plaza México, en lo general, ni es serio ni embiste en una lamentable situación que parece no tener fin. En esas, Castella apenas solventa su falta de ritmo con la imposición de su mando ante el manso quinto mientras que “El Payo” brinda una espléndida actuación pese a las limitaciones, en todo momento lamentables, de su descastado lote.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Suele decirse que la peor corrida es la que no se torea.

Afortunadamente para él, Luis David Adame no ha venido a confirmar a La México. Y no se malentienda esto, ha sido una pena su lesión pues uno de los atractivos de la Temporada queda fuera. Pero para bien del torero, durante el tiempo que convalece, logra indirectamente evitar dos desfiles, con mucho colorido, de mansos: Xajay y ahora San Isidro, ha librado que dos espantosos encierros estropeen su confirmación.

La actual Plaza México quiere desligarse del antiguo régimen. Me dice uno de los allegados que por eso hasta el óvalo rojo, tan posicionado, la tipografía clásica, se han abandonado. Lo que no se ha dejado del todo es la mala práctica en cuanto al toro, lo demuestra la presencia de las corridas que, excepto la de José Julián Llaguno, han tenido tal desigualdad en presencia que parece no se han ido las viejas formas.

Así tenemos la repetición de carteles pasados.

Es la segunda vez que Castella y “El Payo” alternan y con San Isidro en lo que va de la década. Algunos contamos con memoria taurina y también la suficiente paciencia para volver a ver repeticiones, otros no. Vean la entrada. Por ello, igualmente, consignamos que esta ha sido una corrida en lo general mejor presentada que la de 2012. No así, superior a la de 2009, aquella que sustituyó a la de Arroyo Zarco con la que reaparecía Miguel Espinosa “Armillita” y confirma Cayetano.

Tampoco exageremos.

Simplemente que el toro, tradicionalmente no grande de San Isidro, se ha estrellado con un trapío que ha empeorado. La armonía en trapío el encierro de hoy está presente solo en casos contados, como en el sexto, los demás, incluidos dos berrendos, algo tienen que no terminan por enamorar el ojo del taurino. Y peor aún no cumplen aquello que a mejor trapío, mejor bravura porque en realidad ninguno la ha tenido.

Para muestra el lote de Castella.

Dos de tres son picados en la querencia. El primero derriba con esas ganas de quitarse el palo y coloca en apuros a Carlos Ibarra, toma otro picotazo y se da a berrear todo el tiempo. Es entonces cuando ocurre uno de los momentos claves de la corrida. Pese a la mueca del francés, “El Payo” ha pegado un quite compuesto de tres lances y media, hacia el tercio frente a toriles, en donde muestra lo afinado de su toreo, lo torera de su planta en un perla y oro de cartel.

Aquí es claro, para este medio toro, manso de condición y protestón, la suavidad es clave. La muestra el queretano pero no prosigue en ello Castella, enganchado y rápido, desde el inicio por alto en el tercio hasta quedar cerca de tablas donde se ve brusco y atropellado. Mata mal. Luego el tercero, un berrendo de una pobreza de cara que da pena. Que vuelve a hacer picado, perfectamente, en todo lo alto en la querencia. Se enciende el astado y Castella obtiene uno de sus mejores momentos.

Las chicuelinas en los medios, lucidas y bien rematadas, han sido todo.

Resulta que el berrendo recuerda su tal condición y Castella solo atina en una tanda de derechazos y el estoconazo, el resto es luchar con la mansedumbre. Por ello, en el brindis ante el feo y exhausto cárdeno, de muy feos y cenizos pitones, que cabecea defendiéndose que abre el hocico y que al solo sentir el mando con la mano baja afloja su posible casta, Sebastián prefiere no apresurarse por fin con un manso que puede estropear cualquier esfuerzo.

Al contrario, aparece al fin la paciencia e impone su paso y su toque, a veces retrasado y con la muleta oculta, desde el alternado inicio tandas frente a Matadores y las primeras tandas, primero en los medios, después por fuera de las rayas para que el cárdeno se escape de la suerte, doble contrario y se refugie fuera de los tableros.

Simplemente desesperante.

Castella insiste hasta obtener rotundo el pase de la ranchera y soberbio el de pecho. Ahí la cosa rompe y solo un metisaca pésimo deja las cosas en saludos desde el tercio y, al parecer, en suspenso su segundo contrato al cancelarse la corrida del próximo viernes.

Veremos si regresa.

El que volverá para bien nuestro y quizá de toda la Temporada es “El Payo”.

Si lancea en el quite al primero muy plácidamente haciendo todo a favor, en el saludo al berrendo segundo no se deja nada oculto. Solo la falta de fuerza del botinero astado estropea las verónicas que casi llegan a las rayas. Ordena la lidia, pide llevar largo luego de no emplearse el berrendo en el caballo. García lo ve muy claro, sabe de la falta de fuerza y a la convicción de su capacidad y su firmeza, cosa que se nota desde el brindis general y los muletazos arriba.

Inunda “El Payo” de silencio a una plaza que está puestísima al jolgorio.

Se palpa al inicio prosigue después.

Una embestida que se desmorona que al pasito se desplaza y que se mantiene gracias a la colocación de la muleta a la media altura y al temple de los derechazos, los mejores de la tarde, y el toreo al natural, plenamente cristalino. Largo el trazo, cargando la suerte en varios pasajes y logrando insistir y ligar pese a lo agotado y tardo del toro.

Todo queda en ovación tras emplear mal la espada.

Como con el cuarto, al que tiene que descabellar en dos tiempos y con el que no hay ni entendimiento ni acoplamiento por lo falto de casta y lo desrazado parece que sus reacciones tras lo remates de la suerte no corresponden a un toro de lidia, pajarean, se escurren de la muleta, traen el bostezo y no la majestad o la admiración de su estirpe.

Incluso el sexto finta con saltar al callejón.

Por si fuera poco.

Este cárdeno oscuro, de nombre “Caporal” sale y resiente, tras el brinco que se queda en la barrera, el efecto de los lances como si algo en el lance le hiciera no seguir. Entonces “Payo” procura darle por su lado, no contradecir al que quizá sea el más toro de la corrida, con un esperanzador pitón blanco, no obstante su juego se empieza a derrumbar.

El inicio es fundamental, por arriba, alternadamente y el toro, que se derrumba de inicio, se topa con la paciencia, quietud y la lentitud del temple de “El Payo” tan preciso como su toque y ritmo en los primeros derechazos, la media altura de nuevo es la llave que permite ligar. Tal como hace en su primero, se da a pegar ese muletazo que desde niño borda, el pase contrario por bajo y a pies juntos.

Se descara y el toro, que quiere escapar saliéndose de la muleta que tiene a no humillar, se encuentra con un muletazo alumbrador, cambio de mano por delante, de una redondez que en plena circunferencia del ruedo, resuelve la tangente que busca la mansedumbre del toro, con el trazo de una la hipérbola de su muletazo, toreadísimo que despierta la callada pasión.

Sencillamente de escándalo y potenciada en el de pecho.

“El Payo” prosigue y vence.

Con el manso a media altura, derrumbando la bravura, Octavio García se va detrás del engaño y pese a tomarse de los cuartos traseros vuelve a la senda artista con el desdén. Luego los naturales elevando su estaquillador para tapar la cara del manso previo a la dosantina y el final de faena con nuevo cambio de mano y definitivo ayudado por bajo que apasiona al personal que espera la estocada que llegue para poblar de amarillos pañuelos (ver para creer) el tendido.

Solo en La México.

Cositas como estas hacen que la Monumental equivoque sus formas.

El amarillo solo en el capote.

Jorge Ramos al fin, tapa la segunda oreja, correcto. Más vale que falte y no que sobre.

Porque la estocada es caída, como de bajonazo ha sido la corrida.

En cambio por alto ha sido el toreo de “El Payo” ante la caída y derrumbe del toro de lidia.

Qué diferencia de ganadería aquella del encierro de “Arte Puro” al que “El Payo” cuajó en esta corrida de 2009 en su primera puerta grande en La México. Qué más da cuando el torero está, con o sin orejas, listo para lo que viene, el próximo sábado para empezar.

Que aunque los toros estén en horas bajas, en derrumbe o en destrozo.

Siempre queda de los toreros, el arte, la seda y el oro.

Quiera Dios.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Sábado, Diciembre 3 de 2016. Quinta de Derecho de Apartado. Un Cuarto de Plaza en tarde muy agradable con cielo despejado, luz artificial desde la lidia del segundo. Poco viento intermitente sin llegar a estropear por completo la lidia.

6 Toros, 6 de San Isidro (Divisa Azul, Rojo y Amarillo) De fea cabeza y justos de presencia, en el tipo de la casa y vario pinta con los berrendos segundo y tercero. Mansa en general con tendencia al caballo de la querencia, débil y falta de casta. Siempre doblando contrario en algún punto de la muleta y sin da la embestida completa. Inexplicablemente aplaudido en el arrastre el sexto, más por jolgorio popular que por la valoración seria de su juego que nunca muestra una embestida completa en la muleta.

Bien el Juez de Plaza, Jorge Ramos al negar la petición de la segunda oreja tras la lidia del sexto.

Sebastián Castella (Añil y Azabache) Silencio, Silencio y Saludos. Octavio García “El Payo” (Gris Perla y Oro) Saludos, Silencio tras Aviso y Oreja con Petición de la segunda con bronca a la autoridad al negarla.

El festejo se queda en Mano a Mano al no sustituir la Empresa al aun convaleciente Luis David Adame.

Carlos Ibarra es derribado al arrear el primero al caballo de la querencia. Buen puyazo de Hugo Campos al cuarto.

@Taurinisimos 88 – @FerminRiveraA (Entrevista) y @Sergio17Flores en La México.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2016 – 2017.Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 2 de Diciembre de 2016. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII y Miguel Ramos.

Análisis: Toros de José Julián Llaguno para Arturo Saldívar, Juan Pablo Llaguno y Ginés Marín que confirma. Toros de El Vergel Fermín Rivera, Sergio Flores y José Garrido que confirma.

Entrevista con Fermín Rivera.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 9 de Diciembre de 2016 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinisimo.