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Así vio la prensa la actuación de Joselito Adame en la Feria de Otoño de Madrid

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De SOL y SOMBRA.

Carlos Ilián – Marca: Joselito Adame se relajó sobre la mano derecha en su primer toro con verticalidad, ligando los derechazos, todo muy templado, sin recurrir a las gesticulaciones y espacios de otras veces. Era la mejor versión del mexicano. Pero el bajonazo final lo estropeó. En el quinto, que brindó a Nacho, del Real Madrid hizo un esfuerzo ante un manso rajado al que sin embargo ligó y templó en derechazos en la querencia.

Andrés Amorós – ABC: El segundo flaquea pero es noble. Joselito Adame brinda al cielo. Con facilidad, le coge el aire: liga templados naturales con el de pecho. Una faena estimable, de buen oficio. En el quinto, que mansea y no se entrega, destaca Fernando Sánchez, con los palos.

Brinda a Nacho, el defensa del Real Madrid. Le saca algunos muletazos, aprovechando la querencia a tablas, pero la espada cae baja. Una tarde de veterano profesional, no más.

Paco Aguado –  El Periódico: El mexicano Joselito Adame dio una protestada vuelta al ruedo después que, sin fuerza suficiente, se le pidiera la oreja de su primero, al que hizo una faena habilidosa y de poco temple, en la que brillaron sólo los ayudados rodilla en tierra de remate antes de matarlo de un bajonazo. Ya con el manso quinto, que buscó las tablas desde el primer momento, no pudo desquitarse.

Rincón Taurino: Joselito Adame brindó al cielo el alto y basto que hizo segundo. Le anduvo con la muleta hacia los medios antes de ligar series por el derecho. La faena estuvo bien construida con un principio y un final torero, rodilla en tierra. Entre medias hubo un cambio de mano templado. Mató de estocada caída y la petición fue insuficiente pero dio una vuelta al ruedo. El quinto soltó la cara y se rajó después de la tercera serie. No obstante, después de la huida a tablas pudo dejar muletazos de mano baja. La estocada fue efectiva.

Antonio Lorca – El País: Joselito Adame consiguió dar la vuelta al ruedo en su primero en una actuación que tuvo color y cierta enjundia que no pudo rematar. Dibujó muletazos garbosos aprovechando el viaje de un toro tan noble como desfondado; en el quinto se justificó a pesar de la sosería del animal.

Vicente Zabala – El Mundo: La desigual, escalonada y seria corrida de Fuente Ymbro tuvo en este toro tan bien hecho y en el segundo, tan lejano a la belleza, sus más notables representantes. De mejor estilo y mayor fondo el de Joselito Adame. Cuando Adame lo trató convenientemente, el fuenteymbro respondió con amabilidad. Cuando lo violentó, la embestida se descompuso. Así en el prólogo y en el epílogo de la faena, el torero méxicano alcanzó el entendimiento y, probablemente, la línea del toreo que persigue: desmayado, templado, acinturado, caído de hombros. Pero el exceso de toques dinamitó ese camino. La obra perdió la brújula hasta que de nuevo el toreo despacioso y en redondo brotó. Un excelso cambio de mano apuntó el yacimiento no explotado de la embestida a izquierdas. Los doblones desprendieron sabor. Desgraciamente lo que se despredió de la cruz fue una estocada baja que desligitimaba la petición. La vuelta al ruedo valía como consolación por los momentos brillantes. O tampoco. Otro espadazo en los blandos se cargó también lo hecho con un quinto cinqueño, hondo y cuajado. Un mansote sin maldad que Joselito Adame toreó en otra versión más despatarrada.

Barqueito – Torosdos:  Los dos toros de Joselito Adame tuvieron en común la nobleza y, además, una querencia a tablas no del todo incorregible. En tenerlos lejos de querencia y desengañarlos estribó el mérito de las dos faenas de Adame. Y no solo. En saber tenerlos en la mano también. Tuvo una apertura muy graciosa de toreo andado –recurso habitual en el torero de Aguascalientes- y un final por abajo y genuflexo. Censuraron una estocada demasiado desprendida. Se protestó la vuelta al ruedo. Al gordinflón quinto, que se iba a tablas en cuanto encontraba vía, le buscó Adame las vueltas y las cosquillas, y lo acabó pasando como el que torea un mosquito. También la espada se fue dos o tres dedos de la línea que divide a los toros por el lomo en dos mitades.

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Feria de Otoño 2017: Aquí y Ahora para Luis David, Ahora o Nunca para José Adame.

Pase del desdén de Luis David Adame en Madrid. Vuelve a Las Ventas a confirmar.

Con todos los radares apuntando hacia Luis David ante la oportunidad de su vida, Joselito Adame se juega la última carta cobijado, tal como ha ocurrido todo el año, por la casa de apoderamiento y de sus socios, con la cargada y el oficialismo aun de su lado pero con el enorme riesgo que implica el obligatorio salto cualitativo y no solo el numérico. Tal encrucijada, misteriosamente, no se televisa a México y deja al descubierto que el encubrimiento de la realidad taurina será, de nuevo, develado por las muy certeras redes sociales que, estridentes, muestran más pasión taurina que el oficialismo. Leo Valadez aun puede enderezar su desigual año en sus últimos minutos de novillero. Embestido los toros en los primeros días del Otoño madrileño, ¿Lo harán cuando más importa? Posible entronización de Ferrera justo al umbral de rematar por todo lo alto su gran Temporada.

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EL APUNTE: TACOS DE FIGURA

Por Paco Tijerina.

De muchos es conocida mi afición por la cocina, así que hoy utilicemos el espacio para preparar unos “tacos de figura”.

Y bien, para preparar “Tacos de figura” se requieren tres ingredientes: huevos, muchos huevos, pero también sesos y corazón; ninguno de los tres se puede obviar o suplantar, puede que halla más o menos de uno u otro, pero se requiere forzosamente de los tres cuando se desea preparar el platillo con verdad.

Huevos, que le dan el necesario valor al plato; sesos, que le permiten dotar a la receta de la necesaria claridad y corazón, elemento esencial, que le brinda el sentimiento y proyección.

Así, con una simple receta de cocina, se puede reseñar la actuación de hoy de Joselito Adame en Las Ventas.

Hay quienes ponderan los huevos del platillo y los pretenden convertir en el ingrediente único de la preparación, pero si en realidad queremos que se trate de una figura no basta con ello, se necesitan sesos y mucho corazón.

No nos ceguemos, reconozcamos el valor de una importante oreja, pero hasta ahí, porque de justicia y sin falsos nacionalismos debemos aceptar que el trofeo fue producto de un momento “efectista”, válido, pero no suficiente para cimentar un poderío.

¿Huevos? También los tiene José Tomás, Castella, Talavante o Roca Rey y en todos, todos, existen marcadas diferencias con lo realizado hoy por Joselito Adame.

No se trata de minimizar un logro, lo que pretendo es ubicar en su exacta dimensión lo conseguido.

José hoy estuvo, como ha estado otras veces, cumplió como siempre ha cumplido, cortó una oreja como las ha cortado en otras muchas ocasiones, pero no ha reventado Madrid y eso es lo que nos debería de preocupar y de ocupar.

Fuente: Burladerodos

Autlán de la Grana: Triunfo de Frausto en nuevo ocaso de José Adame

Ricardo Frausto feliz. Foto Letra Fría.

Ricardo Frausto fue el  triunfador de la primera corrida de la tradicional Feria de Autlán de la Grana 2017, en Jalisco, al cortar una merecida oreja. 

Frausto alternó en este festejo de feria en la Plaza Alberto Balderas de Autlán de la Grana, al lado de su compatriota José Adame quien ha tenido una mala tarde y con el diestro español Enrique Ponce, quien por sus fallas con la espada perdió algunos trofeos.

De S y S. 

Se lidió un encierro de la ganadería de Fernando de la Mora, bien presentado pero de regular juego. El aguascalentense Ricardo Frausto realizó dos labores de mucho empeño, valor y entrega.En su primero corto una oreja. Mientras que con su segundo toro mostró ganas y empeño y dio una vuelta al ruedo.

El valenciano Enrique Ponce estuvo voluntarioso con dos toros parados y sosos, por lo que se fue en silencio tras aviso en su primero y ovación en su segundo.

José en el ocaso. Foto Letra Fría Facebook.

José Adame esta irreconocible, ayer demostró nuevamente que pasa por un grave bache en su carrera. Escucho los tres avisos en su primero ante fuertes protestas, y una marcada división de opiniones en su segundo.

La plaza registro tres cuartos de entrada.

Twitter @Twittaurino 

@Taurinisimos 98 – Sergio Flores Triunfador @ La México. Invitado @RLoretdeM1.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 24 de Febrero de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Invitado: Rafael Loret de Mola (@RLoretdeM1) 50 Años en el Periodismo.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2016 – 2017. Análisis Toros de Los Encinos para Hermoso de Mendoza y de Jaral de Peñas para Joselito Adame y Sergio Flores.

Faena de Sergio Flores a “Feudal” de Jaral de Peñas.

Recuerdo de Paco Camino y Manolo Martínez en Querétaro y José Tomás en Madrid, 2008.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 3 de Marzo de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

Producción: Miguel Ramos.

Operación: Abraham Romero.

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

La Regadera de Sergio Flores – Sequedad y Realidad de José Adame.

Arremete el jaraleño a la tapatía de Sergio Flores en plenos medios. FOTO: Edmundo Toca.
Arremete el jaraleño a la tapatía de Sergio Flores en plenos medios. FOTO: Edmundo Toca.

La constante búsqueda de la excelencia taurina de Sergio Flores, su paciencia dentro y fuera del ruedo, convierte la mala programación empresarial de su Temporada en la mejor de las presencias. Pleno de entrega y realización, su promesa de triunfo se torna en la sentencia que apunta a la mejor realidad taurina. La corrida de Jaral de Peñas se topa con sus propios defectos principalmente la mansedumbre y se estrella con un torero vestido, no de azabache, sino de conformidad y contrariedad. Joselito Adame recibe un descontón que exhibe a sus panegíricos y entreguistas incondicionales que ayer lo entronizan y hoy esconden la cabeza. Hace la entrada y el toreo Hermoso que pincha hasta la saciedad de nuevo.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si Hermoso de Mendoza trae la gente, Sergio Flores se la echa a la bolsa.

Y ésta se lo echa a hombros al finalizar la corrida.

Así es esto del toreo, más en una Plaza que espera año con año al navarro para hacer la mejor entrada de cada Temporada. Es más que entendible, nunca está taurinamente mal, eso parece imposible. Hermoso entra a La México, llena su tendido y deja ver que hay visos de reforma, es decir, que él también entra al sentimiento de traer toros mejor presentados.

Tomemos la palabra a las figuras.

Así, cada tarde vendría el filtro tan necesario.

Las dos faenas de Hermoso, una ante el bravo y noble primero, otra ante el manso y tardo cuarto, ocurren ante el asombro de un público que le aplaude cuando le puede y exprime en su totalidad al buen primero, “Sebastián” nombrado, con el paso preciso y templado, quizá la contrariedad es colocar el segundo rejón y la ya inexplicable y lamentable, terrible, forma de matar del navarro. Simplemente así no se puede estar.

Al primero le para magníficamente, decide colocar el segundo rejón luego de que le aprieta, Pablo torea magnífico y acaricia con la cola del equino la cara del astado, luego crece en banderillas piruetas incluidas y cuando parece que el cárdeno seguirá ese ritmo, afloja tristemente dejando lo que dibuja premio doble, al bajon grado de matar fatal y descabellar peor.

Con el cuarto repite, malamente, la dosis.

Mata fatal tras hacer andar un manso, tardo y probón, protestón, al que Hermoso de Mendoza encela muy en lo corto, aguanta cabezazos y alterna lados del toro y perfiles del equino al torear al hilo de las tablas, de nuevo piruetas exponiendo y, en momento bueno, muy airoso sale de la suerte. El de Los Encinos, manso sin mayor fondo, queda sin aire dentro para soportar el final, tristemente deficiente, del estellés.

Perdido con el rejón de muerte. ¿Qué ocurre con Pablo en el último tercio?

Francamente parece no haber solución.

Y qué habrá ocurrido con la Temporada si Empresa no desperdicia la oportunidad para que a tendido lleno, un torero como Juan Pablo Sánchez, triunfador de la Temporada, se muestre ante el gran orfeón de la Monumental. Al menos, le hacen un favor a la versión que de Joselito Adame aparece por la Puerta de Cuadrillas. Esta sombría, mediana y muy contradictoria aparición, empezando por el principio: el vestido elegido. Una muestra del estado taurino del torero, más sombra y menos luz.

Lo peor es que esto ocurre con el único toro con expresa posibilidad de triunfo, el primero de lidia ordinaria. Este castaño “Ciervo Rojo”, alto y serio, calcetero de los cuartos traseros igualmente, complica las cosas al hidrocálido que no alcanza a sujetar sin ser enganchado en el recibo, le receta doble puyazo al dejarlo ir suelto y es entonces cuando toda su pretendida pompa y prefabricada circunstancia, se derrumban justo al momento en que Sergio Flores le aprieta.

Basta una de las más hermosas tradiciones del toreo para que tal cosa ocurra, el quite.

Que a cada puyazo, tres deberían ser, corresponde un quite.

Y del segundo en adelante, toca a los alternantes. Flores echa mano

El quite de Sergio Flores al toro de Joselito, factor de cambio. FOTO: Edmundo Toca.
El quite de Sergio Flores al toro de Joselito, factor de cambio. FOTO: Edmundo Toca.

del catálogo habitual y tira de la chicuelina con emoción rematada en soberbia y vertical media verónica. En ese punto, el toro pone las cosas difíciles, Adame desespera por la incapacidad de la cuadrilla de salir al frente de un astado que echa para atrás y tira el ancla en síntoma de mansedumbre. Luego, ésta, expresa en el segundo tercio, parece desaparecer cuando José se dobla poderoso, acaso demasiado, latiguea la embestida que responde violenta en el de pecho con la derecha.

Atención, se trata de un manso con casta, es decir, de lío y que no se apacigua.

Pero Joselito, pese a un lado derecho con embestida larga y repetida, opone el tirón, el serrote y el martillo, tira del toro sin mayor temple, le enganchan de pronto y apurado se ve al rematar cada tanda. El toro, franco en su intención, no miente al anunciar que su pitón izquierdo es el complicado, donde puntea y se vuelve pronto, ante esto, no hay más que un mero ejercicio de exploración sin el mínimo esfuerzo de realización.

La vuelta a la derecha, la falta de compás, pese a despatarrarse, lo hacen ver descuadrado varias veces, no supera el cabeceo, se junta el viento y, aunque la gente le corea, pesa más en él la incomodidad que tratar de echar para adelante, cae en el ritmo del toro y no éste en su temple. La bagatela de la manoletina no disfraza la realidad.

El toro se ha ido y se va, sin haberle toreado del todo.

Hacer pasar no es torear. Feo espadazo.

En fin, así anda este torero, insuficiente ante el manso y deslucido, aunque violento, quinto, que le desarma tras la necedad de iniciar por alto, le hacer ver insolvente y le cobra la indolencia de tardes pasadas. Notorias son sus ganas de irse de la Temporada y reafirma José que, tras su encerrona, el trono queda más que vacante que nunca y, después de hoy, que no está ya siquiera en fila del mismo, su atención parece estar en todo menos en lo que importa, gana la forma al fondo y hoy sí que hay varios más que amenazan, más bien concretan, su mayor y mejor avance hacia la primera línea.

Tal es el caso de Sergio Flores. Con el mismo terno de su gran tarde hace dos años.

Porque no es causalidad que el bordado tlaxcalteca supere esta vez al deshilado hidrocálido, el berrendo y serio tercero, tal como el castaño ya descrito, es una real prueba. Y Sergio Flores hace posible lo imposible, detiene con los dedos un ventilador y no se corta, porque el berrendo, con todo y su percha, sale únicamente a calamochear y rebanar, a protestar y deslucir, a dejar mal al que viste de grana y oro .

Va a la querencia, ahí le pican, complica la brega, Flores ordena y convence.

Siempre en el sitio exacto espera el tlaxcalteca que se queda, tras iniciar abajo, en el lugar exacto para girar plantas y, como si nada, ligar con la derecha ante una protesta expresa que no trasciende sino al ojo del taurino pues al calamocheo le falta fuerza.

Flores insiste pero, pese a plantear las cosas en serio y hacerle pasar por ambos lados, la nula intención del astado, su irrenunciable protesta, le hace cortar por lo sano. Increíble que tras espadazo entero, cuando el toro se acuerda que tiene casta y aguanta a ceder en la hora final haya quien aplauda, no se confunda querido diletante, el chiste es aguantar y ser bravo en todos los tercios no solo en el final del último.

Claramente, Sergio Flores ha leído al tendido.

Compuesto por esta variopinta e incipiente, pero al fin, Afición.

Pero también ha hecho el torero y para muestra los lances, en algún momento sutiles y diáfanos, en otro desmayados y serenos,

Derechazo de Sergio Flores, a la huida del toro respondió con mando torero. FOTO: Edmundo Toca.
Derechazo de Sergio Flores, a la huida del toro respondió con mando torero. FOTO: Edmundo Toca.

sujetando al manso sexto que amaga con frenar y salir suelto, el manto de la verónica se desgrana entre su cintura que juega y las manos que al vuelo resuelven la embestida de la res como la playa la embestida del mar. Media muy toreada en los medios es el remate.

Y ahí comienza la escalada.

Porque, aunque ya lo ha hecho anteriormente, lo que se hace bajo el reflector de luz suele ser más importante que lo que se hace entre sombras, así que esta faena mirémosla como la indeclinable vocación de Sergio Flores de buscar lo mejor de un astado que mansea y que tal condición implica desplegar, no de cualquier modo, los resquicios, principalmente, de casta que posee el que cierra plaza.

Siendo la casta la agresividad ofensiva del toro, el de Jaral cuando arranca y deja de mansear toma el engaño, es bien picado y Sergio da la vuelta al intentado régimen adamista con un clásico del capote mexicano, Ortíz, la tapatía, esa suerte con el capote por detrás y por las afueras, con el lance siempre hacia los medios y el torero hacia el tercio, momento que no vivimos con tal emoción en esta Plaza desde Jorge Gutiérrez y su gran tarde en Diciembre 2001.

Esta vez no sale del todo al paso dado lo suelto del toro pero se remata airosamente alentando la esperanza de que el de negro embista.

Se complican las cosas en banderillas.

Vuelven a temblar a las cuadrillas y a mansear el jaraleño.

Entonces Flores ordena, recoge al astado y brega, hace las cosas en el sitio y, además, escucha y lee a la gente, a la que brinda sincero y entregado.

Cierto es que equivoca el inicio, tanto insistir en el repetitivo pase cambiado por la espalda a un toro tan manso viene mal, descubre la gracia en el morito de doblar contrario y hacerla varias veces. Flores, que insiste en el cambiado, lo consigue con la plaza hirviendo pero a riesgo de estropear la posible faena al tropezarse con el toro, entonces en el tercio frente a toriles, tras doblar contrario, Sergio, vertical y muy desmayado el brazo, se da, al fin, a torear.

Y no pararía.

Pese a las vueltas contrarias del toro al que castiga, lucidor, en el trincherazo, al que cita de dentro a afuera varias veces y con el que se inventa el terreno alternando arrucina invertida o molinete, atacaría desafiante su terreno pese a impedirle ligar por bajo derechazos. Entonces Flores, inteligente, dueño de su ubicación y sitio, alterna circurret, capetillina, vitolina, luminoso afarolado y cambios de mano, para quedar el toro por dentro y él en el mando por el terreno cambiado, salvo en uno de pecho larguísimo en terreno natural.

Solo así, con la Plaza en vilo, convence al manso.

Porque con la zurda, tras ligar dos y huir el toro, viene el cambio de procedimiento para hacerlo embestir por el lado izquierdo con dos pinceladas de cartel. Alguien me decía que alguna voz de ultratumba califica la poncina como “populismo”, un simple golpe de efecto. Nada más errado y trampa. Flores cita para tan mentado muletazo, genuflexo y frente al burladero de la primera suerte donde, tras pegarlo de manera circular invertida, corta la huida del toro en la primera y provoca la vuelta para un cambio de mano maravilloso en tal posición.

De cartel.

De campanillas.

Tan genial que ahí, sobrado y torerísimo, en pleno domino de su tiempo torero, cuando el toro vuelve natural, en pleno disfrute, Sergio Flores hace suya para siempre la victoria sobre el astado al trazar el pase contrario por bajo y con la izquierda más rotundo y de mayor calado, sí Señores, de toda la Temporada.

La entrega de La México es total.

Surge de lo bien toreado, de lo fundamentalmente construido y continua en el remanguillé, flor invertida del molinete, más el de pecho con el estallido de la Plaza.

Pese a la desigualdad, porque hay enganchones y un inicio en titubeo, el final de faena y la entrega en la estocada ponen la segunda oreja y una salida a hombros que ratifica que la regadera la carga siempre Sergio Flores, volverlo a traer es lo que procede y si lo hace con una corrida tlaxcalteca, atención, será el gesto de gestos.

Lástima que la Afición, sus deseos y sueños, vayan a ser ignorados.

Vilmente.

A menos que, tal como ocurre hoy, inesperadamente, regrese en unas semanas, un nuevo milagro del toreo.

Para bien y enhorabuena de todos.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Domingo, Febrero 19 de 2017. Décima Sexta de Derecho de Apartado. Tres Cuartos de Plaza en tarde fresca soleada aunque con diversas ráfagas de viento durante la lidia de tercero, quinto y sexto. Falta iluminación en la Plaza para efecto de la lidia y en pasillo de la misma.

6 Toros, 2 para rejones de Los Encinos (Divisa Azul, Rosa y Verde) Serios y altos, bien presentados por sus cabezas serias y buena hechura: bravo y notable el primero mientras el cuarto resulta manso y probón, se frena en banderillas; y 4 de Jaral de Peñas (Divisa Obispo, Amarillo y Blanco) Variopintos y mansos los cuatro, serios por delante: encastado el segundo con un tremendo pitón derecho .

Indebidamente la Empresa inexplicablemente remueve a un posible tercer espada en contravención a lo originalmente anunciado como corrida de triunfadores.

Bien la Autoridad al aguantar la improcedente petición de homenaje y de máximos trofeos luego de premiar el sexto turno.

El Rejoneador Hermoso de Mendoza Ovación y División. Joselito Adame (Sangre de Toro y Oro) Palmas y Pitos. Sergio Flores (Grana y Oro) Ovación y Dos Orejas tras leve petición de Rabo.

El tercer espada salió a hombros.

Difícil tarde de las cuadrillas a pie, buen puyazo durante el primer tercio del tercer turno de Othón Salinas Ortega.

Tras la poncina, Sergio Flores se inspira en formidable muletazo que cierra la faena.

La Hecatombe del Toro – Triunfo de “El Payo” en el Último Suspiro.

Todo el brazo en el mando y toda la sutileza en la muñeca en el natural de “El Payo”. FOTO: Emilio Méndez – Suerte Matador.

De las que se ha salvado, dos van, Luis David Adame: dos mansadas. Terrible fue la de Xajay y peor ha sido la de San Isidro para otro muy forzado, de nuevo, mano a mano que tampoco convoca. Pero lo más grave es que el toro que ofrece la Plaza México, en lo general, ni es serio ni embiste en una lamentable situación que parece no tener fin. En esas, Castella apenas solventa su falta de ritmo con la imposición de su mando ante el manso quinto mientras que “El Payo” brinda una espléndida actuación pese a las limitaciones, en todo momento lamentables, de su descastado lote.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Suele decirse que la peor corrida es la que no se torea.

Afortunadamente para él, Luis David Adame no ha venido a confirmar a La México. Y no se malentienda esto, ha sido una pena su lesión pues uno de los atractivos de la Temporada queda fuera. Pero para bien del torero, durante el tiempo que convalece, logra indirectamente evitar dos desfiles, con mucho colorido, de mansos: Xajay y ahora San Isidro, ha librado que dos espantosos encierros estropeen su confirmación.

La actual Plaza México quiere desligarse del antiguo régimen. Me dice uno de los allegados que por eso hasta el óvalo rojo, tan posicionado, la tipografía clásica, se han abandonado. Lo que no se ha dejado del todo es la mala práctica en cuanto al toro, lo demuestra la presencia de las corridas que, excepto la de José Julián Llaguno, han tenido tal desigualdad en presencia que parece no se han ido las viejas formas.

Así tenemos la repetición de carteles pasados.

Es la segunda vez que Castella y “El Payo” alternan y con San Isidro en lo que va de la década. Algunos contamos con memoria taurina y también la suficiente paciencia para volver a ver repeticiones, otros no. Vean la entrada. Por ello, igualmente, consignamos que esta ha sido una corrida en lo general mejor presentada que la de 2012. No así, superior a la de 2009, aquella que sustituyó a la de Arroyo Zarco con la que reaparecía Miguel Espinosa “Armillita” y confirma Cayetano.

Tampoco exageremos.

Simplemente que el toro, tradicionalmente no grande de San Isidro, se ha estrellado con un trapío que ha empeorado. La armonía en trapío el encierro de hoy está presente solo en casos contados, como en el sexto, los demás, incluidos dos berrendos, algo tienen que no terminan por enamorar el ojo del taurino. Y peor aún no cumplen aquello que a mejor trapío, mejor bravura porque en realidad ninguno la ha tenido.

Para muestra el lote de Castella.

Dos de tres son picados en la querencia. El primero derriba con esas ganas de quitarse el palo y coloca en apuros a Carlos Ibarra, toma otro picotazo y se da a berrear todo el tiempo. Es entonces cuando ocurre uno de los momentos claves de la corrida. Pese a la mueca del francés, “El Payo” ha pegado un quite compuesto de tres lances y media, hacia el tercio frente a toriles, en donde muestra lo afinado de su toreo, lo torera de su planta en un perla y oro de cartel.

Aquí es claro, para este medio toro, manso de condición y protestón, la suavidad es clave. La muestra el queretano pero no prosigue en ello Castella, enganchado y rápido, desde el inicio por alto en el tercio hasta quedar cerca de tablas donde se ve brusco y atropellado. Mata mal. Luego el tercero, un berrendo de una pobreza de cara que da pena. Que vuelve a hacer picado, perfectamente, en todo lo alto en la querencia. Se enciende el astado y Castella obtiene uno de sus mejores momentos.

Las chicuelinas en los medios, lucidas y bien rematadas, han sido todo.

Resulta que el berrendo recuerda su tal condición y Castella solo atina en una tanda de derechazos y el estoconazo, el resto es luchar con la mansedumbre. Por ello, en el brindis ante el feo y exhausto cárdeno, de muy feos y cenizos pitones, que cabecea defendiéndose que abre el hocico y que al solo sentir el mando con la mano baja afloja su posible casta, Sebastián prefiere no apresurarse por fin con un manso que puede estropear cualquier esfuerzo.

Al contrario, aparece al fin la paciencia e impone su paso y su toque, a veces retrasado y con la muleta oculta, desde el alternado inicio tandas frente a Matadores y las primeras tandas, primero en los medios, después por fuera de las rayas para que el cárdeno se escape de la suerte, doble contrario y se refugie fuera de los tableros.

Simplemente desesperante.

Castella insiste hasta obtener rotundo el pase de la ranchera y soberbio el de pecho. Ahí la cosa rompe y solo un metisaca pésimo deja las cosas en saludos desde el tercio y, al parecer, en suspenso su segundo contrato al cancelarse la corrida del próximo viernes.

Veremos si regresa.

El que volverá para bien nuestro y quizá de toda la Temporada es “El Payo”.

Si lancea en el quite al primero muy plácidamente haciendo todo a favor, en el saludo al berrendo segundo no se deja nada oculto. Solo la falta de fuerza del botinero astado estropea las verónicas que casi llegan a las rayas. Ordena la lidia, pide llevar largo luego de no emplearse el berrendo en el caballo. García lo ve muy claro, sabe de la falta de fuerza y a la convicción de su capacidad y su firmeza, cosa que se nota desde el brindis general y los muletazos arriba.

Inunda “El Payo” de silencio a una plaza que está puestísima al jolgorio.

Se palpa al inicio prosigue después.

Una embestida que se desmorona que al pasito se desplaza y que se mantiene gracias a la colocación de la muleta a la media altura y al temple de los derechazos, los mejores de la tarde, y el toreo al natural, plenamente cristalino. Largo el trazo, cargando la suerte en varios pasajes y logrando insistir y ligar pese a lo agotado y tardo del toro.

Todo queda en ovación tras emplear mal la espada.

Como con el cuarto, al que tiene que descabellar en dos tiempos y con el que no hay ni entendimiento ni acoplamiento por lo falto de casta y lo desrazado parece que sus reacciones tras lo remates de la suerte no corresponden a un toro de lidia, pajarean, se escurren de la muleta, traen el bostezo y no la majestad o la admiración de su estirpe.

Incluso el sexto finta con saltar al callejón.

Por si fuera poco.

Este cárdeno oscuro, de nombre “Caporal” sale y resiente, tras el brinco que se queda en la barrera, el efecto de los lances como si algo en el lance le hiciera no seguir. Entonces “Payo” procura darle por su lado, no contradecir al que quizá sea el más toro de la corrida, con un esperanzador pitón blanco, no obstante su juego se empieza a derrumbar.

El inicio es fundamental, por arriba, alternadamente y el toro, que se derrumba de inicio, se topa con la paciencia, quietud y la lentitud del temple de “El Payo” tan preciso como su toque y ritmo en los primeros derechazos, la media altura de nuevo es la llave que permite ligar. Tal como hace en su primero, se da a pegar ese muletazo que desde niño borda, el pase contrario por bajo y a pies juntos.

Se descara y el toro, que quiere escapar saliéndose de la muleta que tiene a no humillar, se encuentra con un muletazo alumbrador, cambio de mano por delante, de una redondez que en plena circunferencia del ruedo, resuelve la tangente que busca la mansedumbre del toro, con el trazo de una la hipérbola de su muletazo, toreadísimo que despierta la callada pasión.

Sencillamente de escándalo y potenciada en el de pecho.

“El Payo” prosigue y vence.

Con el manso a media altura, derrumbando la bravura, Octavio García se va detrás del engaño y pese a tomarse de los cuartos traseros vuelve a la senda artista con el desdén. Luego los naturales elevando su estaquillador para tapar la cara del manso previo a la dosantina y el final de faena con nuevo cambio de mano y definitivo ayudado por bajo que apasiona al personal que espera la estocada que llegue para poblar de amarillos pañuelos (ver para creer) el tendido.

Solo en La México.

Cositas como estas hacen que la Monumental equivoque sus formas.

El amarillo solo en el capote.

Jorge Ramos al fin, tapa la segunda oreja, correcto. Más vale que falte y no que sobre.

Porque la estocada es caída, como de bajonazo ha sido la corrida.

En cambio por alto ha sido el toreo de “El Payo” ante la caída y derrumbe del toro de lidia.

Qué diferencia de ganadería aquella del encierro de “Arte Puro” al que “El Payo” cuajó en esta corrida de 2009 en su primera puerta grande en La México. Qué más da cuando el torero está, con o sin orejas, listo para lo que viene, el próximo sábado para empezar.

Que aunque los toros estén en horas bajas, en derrumbe o en destrozo.

Siempre queda de los toreros, el arte, la seda y el oro.

Quiera Dios.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Sábado, Diciembre 3 de 2016. Quinta de Derecho de Apartado. Un Cuarto de Plaza en tarde muy agradable con cielo despejado, luz artificial desde la lidia del segundo. Poco viento intermitente sin llegar a estropear por completo la lidia.

6 Toros, 6 de San Isidro (Divisa Azul, Rojo y Amarillo) De fea cabeza y justos de presencia, en el tipo de la casa y vario pinta con los berrendos segundo y tercero. Mansa en general con tendencia al caballo de la querencia, débil y falta de casta. Siempre doblando contrario en algún punto de la muleta y sin da la embestida completa. Inexplicablemente aplaudido en el arrastre el sexto, más por jolgorio popular que por la valoración seria de su juego que nunca muestra una embestida completa en la muleta.

Bien el Juez de Plaza, Jorge Ramos al negar la petición de la segunda oreja tras la lidia del sexto.

Sebastián Castella (Añil y Azabache) Silencio, Silencio y Saludos. Octavio García “El Payo” (Gris Perla y Oro) Saludos, Silencio tras Aviso y Oreja con Petición de la segunda con bronca a la autoridad al negarla.

El festejo se queda en Mano a Mano al no sustituir la Empresa al aun convaleciente Luis David Adame.

Carlos Ibarra es derribado al arrear el primero al caballo de la querencia. Buen puyazo de Hugo Campos al cuarto.

José Tomás, el rey de la incognita 


Por Pablo García Mancha.

José Tomás le han bastado seis corridas (Jerez, Alicante, Huelva, San Sebastián y Valladolid, donde actuó dos tardes, ya que una de ellas fue el homenaje a Víctor Barrio) para volver a marcar diferencias abismales con el resto, tanto en el toreo como en su poder de convocatoria, ya que incluso a su núcleo más cercano le sorprendió el hecho de que los aficionados agotaran los abonos de las ferias de dichos cosos para asegurarse el boleto de la tarde del diestro de Galapagar. Da la sensación de que cuanto menos torea más interesa y más expectación levanta y más suerte tienen los empresarios que logran contratarle porque se aseguran el éxito económico de sus ferias, tal y como ha sucedido en todas las plazas de un año en el que sólo se le resistió la Puerta Grande de San Sebastián, tarde en la que estuvo sencillamente memorable con la mano izquierda y con el capote pero en la que se fue a hombros Julián López ‘El Juli’. Su promedio ha sido de 1,4 orejas cortadas por toro lidiado. Ha puntuado en 10 de los 11 toros estoqueados, con 7 orejas de los toros que lidió en primer lugar y 8 de los segundos de su lote, tal y como recoge ‘Datoros’ en un concienzudo informe estadístico sobre el torero de Galapagar.

Pero la realidad es que el fenómeno de José Tomás va mucho más allá de los números y con su casi absoluto hermetismo ha roto barreras mediáticas y de todo tipo. Es la excelencia del toreo contemporáneo y apenas se sabe nada de él; no se deja entrevistar ni televisar a pesar de las suculentísimas ofertas que ha recibido en un año que comenzó llenando hasta los pasillos del coso más grande del mundo un 31 de enero en México DF.

Es más, los artículos más duros y sesgados que se escriben en los siempre ‘amables’ portales taurinos suelen tener en él a su principal destinatario: los ha habido de todo tipo, incluso poniendo en entredicho su capacidad profesional. Tiene seguidores insignes como Miquel Barceló o José Andrés –el chef de Obama-, incluso el Rey Emérito, al que no le ha brindado un toro en toda la temporada a pesar de las múltiples oportunidades que ha tenido para hacerlo. Pero José Tomás va a su aire y se sabe de donaciones que ha realizado para determinadas causas que casi siempre tienen que ver con niños… Y poco más.

La gran pregunta que tienen los aficionados qué va a hacer el año que viene, ¿volverá a Madrid, Sevilla o Bilbao? ¿O planteará otra temporada al margen del primer circuito y con un número muy medido de tardes?

Este año ha roto con cosas que parecían harto complicadas: actuar con toros de Núñez del Cuvillo, contratarse con la empresa ‘Chopera’ y actuar por vez primera en una corrida con otros cinco matadores. Por lo tanto nada parece descartable ni imposible. El nuevo empresario de Las Ventas, el francés Simón Casas, lo llevó a Nimes a su tarde más gloriosa y este año lo contrató en Alicante. Lo intentará todo para Madrid con José Tomás, del que se supo que hace unos días estuvo en Ribadesella descasando y jugando al golf, tal y como publicó el diario ‘El Comercio’.

A partir de ahí absoluto mutismo y todas las interrogantes del mundo para tratar de descifrar cualquier paso en la carrera del tipo en el que descansa buena parte del peso de la tauromaquia.

Fuente: La Rioja