Archivo de la categoría: Aguascalientes

En la Muerte de Mario Aguilar – Adiós la Torera Inspiración.

Mario Aguilar y el muletazo por bajo a “Abelardo” de San Martín, uno de los más bellos episodios en los últimos tiempos en la Plaza México.

México se consagra como líder mundial en toreros malogrados, por las razones que sean, esta vez, las peores. Una más es el tristemente fallecimiento, la mañana de hoy en Aguascalientes, de Mario Alberto Aguilar Tavares, el célebre novillero, autor de una de las grandes faenas novilleriles de la década pasada en la Plaza México, poseedor de distintas y difíciles virtudes toreras. Se va, lamentablemente, por decisión propia, dejando una esperanza rota dentro y fuera del ruedo y, peor aun, sin lograr plenamente como torero las múltiples virtudes que atesoró. Ahora, tan solo el recuerdo taurino queda y a nosotros corresponde volver a vivirlo.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA.

Si vivir es como torear, si torear es decidir, la elección de Mario Aguilar, además de dolorosísima es sencillamente desgarradora.

Ya no solo para una familia de varios hermanos, uno de ellos importante esperanza taurina, para una madre y una novia hoy el indescriptible desconsuelo total. Siempre son las damas las que más lágrimas derraman ante la muerte pues necesariamente, como diría Fernando Marcos, son las que más sufren al dar la vida. Con Mario Aguilar el camino, siempre espinoso, el drama de ser toreo, se precipita de la peor manera.

Todo lo contrario a sus virtudes toreras.

Supimos de su existencia taurina allá en el hoy lejano 2002, cuando se decía que había una cuadrilla infantil, principalmente, del Bajío que era impulsada por taurinos españoles y varios ganaderos mexicanos que habían importado el encaste Domecq. Luego supimos por el Dr. Octavio Lagunes, partidario inicial de dicha cuadrilla, que en Juriquilla, dos años después, el muchacho de Aguascalientes había salido bien librado de una terrible novillada de Jesús Cabrera y, no solo eso, lo había hecho con artística diferencia.

Luego, la semana en que Silverio Pérez se unió con Carmelo, es decir, Septiembre de 2006, aquella emocionante vuelta al ruedo de la Plaza México con las cenizas del Faraón de Texcoco y las notas del celebérrimo pasodoble preludiaron una novillada de La Joya para, en aquel entonces, Saldívar, “El Payo” y Aguilar, un festejo de altos vuelos donde, mayormente, los dos primeros destacaron.

No obstante, en aquel Mario Aguilar, no cabían, ni con sus quince años, las prisas.

Por ello remontó en Septiembre, esta vez con “El Payo” y Jairo Miguel con una mansada de Ayala que sustituía a las rechazadas Marco Garfias y Reyes Huerta, con la que Aguilar se repuso y toreo perfecto al natural al tercero y caminó con pases alternados de los medios al tercio para rematar la faena al sexto cerca de tablas para cortar una oreja y comenzar lentamente la ebullición. Esa oreja dejó ver las virtudes para nada menores del joven hidrocálido, serenidad y temple.

Fue entonces cuando para casi rematar la Temporada, en una novillada de lujo, San Martín, aun con Chafik y Miaja, envió un encierro para la historia, sería la última novillada que enviaría. Ahí Aguilar se sublimó, se despegó de sus compañeros de aquella cuadrilla infantil y pareció alejarse de la disparidad de “El Payo” y la frialdad de Saldívar, quien esa temporada había oído los tres avisos de un novillo de Manolo Martínez, haciéndose notar ya no solo por temple y valor, sino por su empaque y sello.

Se consagró al cortar una oreja al tercero pese a una voltereta y desorejar al sexto. “Abelardo” nombrado, para la historia.

La faena fue un compendio de ritmo.

Abelardo”, cárdeno oscuro de reunidos y blancos pitones, fue clarísimo hermano del cuarto, “Soñador” de bandera, bravísimo, triste y penosamente se le fue al primer espada Roberto Galán, quien no se impuso. “El Payo” se mostró sin recursos y Aguilar, tras el triunfo con el tercero, no se conformó con poco y desde el recibo, palpó, tras doble puyazo, que el novillo quedaría servido idealmente para su toque, en un quite por tafalleras que aun vibra por su plácido vaivén que rompió en una rebolera perfecta que al novillo le llevó por donde habría todo de ocurrir y ser.

Todas las virtudes en él vistas se sublimaron al bordar, desde el péndulo inicial hasta las joselillinas finales, la embestida de el noble pero bravo “Abelardo” que respondió ante el oleaje todo calma de la muleta del de Aguascalientes que fue trazando a partir de los derechazos el camino del pase natural, momento cumbre de aquella faena de cielo gris pero de luminosa composición.

De alarido, la fijeza del toro y la ligereza grácil, casi infantil del entonces novillero.

La largueza de la embestida, enviada al sitio correcto por el mando.

La caricia del temple y la rotundidad del bien hacer.

El milagro del toreo surgía con el novillo que se bebía entero la bamba de la muleta que provocaba la arrancada y Aguilar se regodeaba en cada remate ya sea arriba en liberación o abajo y contrario en sometimiento y caricia. Naturalidad, completa y soberbia muestra que ese, no cuentos o simulaciones, es el toreo real. Una de las dos mejores faenas de la década pasada, la otra ocurrió un año antes con “Arlequín” de Marco Garfias y Fermín Rivera.

¿Qué habría ocurrido un año después si ambas generaciones se hubieran encontrado en 2006 en La México? Buen intento. Pero a Rafael Herrerías se le cocían las habas y batió el arroz al doctorar aceleradamente, primero a Fermín Rivera y luego a José Mauricio en la Temporada Grande siguiente. Y a Tauromaquia Mexicana, con agenda propia, le urgía mandar a “El Payo” y a Aguilar a España aun cortando cualquier otra aspiración histórica.

La Afición, como siempre, frustrada.

No pudo verse el encuentro entre el también triunfador Víctor Mora y Mario Aguilar en ese mismo 2006, intereses y sobre intereses dejaron las cosas incompletas. Para variar un poco.

Aguilar volvería en 2007 para inaugurar la Temporada Chica y triunfar con San Isidro alternando con Murillo y Saldívar. No se le volvería a ver sino hasta la confirmación. Pero su paso por Madrid en 2008, con la oreja a un novillo de Martelilla, pareció colocarle en un sitio muy importante, no obstante, nadie lo ha aclarado nunca, su paso por España simplemente se acabó en el San Isidro del año siguiente, a diferencia de “El Payo” un año antes, sin suerte con un encierro de La Quinta.

Entonces, el tiempo que no perdona comenzó a acelerar la carrera de Aguilar.

Ya sin una guía ni una voz taurinamente benigna que le llevara con claridad, el afán de darle la alternativa y colocarle con ganaderías a modo le abatieron, como recuerdo en la goyesca de Guanajuato capital en apoteosis de Ponce con Arroyo Zarco o, en menos de tres meses, León, con “Juli” en plenitud para hacerle confirmar al dia siguiente también  con “Juli” y un Arturo Macías en su mejor momento.

Tan sólo resultó una precipitación y relego de su toreo.

Luego, para la otra Temporada, la apoteosis de Talavante con “Alma Gemela” de Julián Hamdan coincidió con su falta de sitio y de concentración, aquella tarde solo dejó ver su gran clase a la verónica con el tercero. Aguilar toreó en cantidad pero su arribo a mayor calidad no llegó. Si ser torero es difícil, muchas veces un drama, más lo es sin la cabeza fría y la guía adecuada. Cualquier profesión lo requiere, siempre dio la impresión que Aguilar la dejó de tener.

Aun así, una tarde de Calaveras, un año después, con un serio encierro de Celia Barbabosa, alternando con Talavante y Joselito Adame, así le vi y lo consignamos aquí en De SOL Y SOMBRA:

“Diferencia. Siempre hay diferencia cuando Mario Aguilar baja las manos.”

“Los ‘brazos pordioseros’ que conjugan belleza y majestad a la verónica con la que saluda al tercero muestran de Aguilar lo mejor que tiene, que es con lo qué tiene siempre que contar: el trazo clásico y sentido, bien hecho, el buen hábito técnico que sumado al sentimiento hondo sacan igualmente lo mejor de una afición que palpita al corear igual la plomada estática y la broncínea estética de la media que el gran recorte de regreso.”

Porque pareció que Aguilar requería del buen toreo, de lo mejor de sí mismo, para regresar al origen, a lo esencial a los fundamentos, del oficio taurómaco y de la vida.

Y pese a los triunfos en la propia Plaza México, Villa Carmela y Marrón en 2011, poco se le abonó al hidrocálido, comenzó el desfile de apoderados, el manejo inadecuado, gente que por vanidad tan solo se acerca a los toreros, que los pretende usar y que abonan en nada. Cortaría la oreja a un bravo novillo de Barralva.

Con Aguilar, la dejazón es una constante, personal y empresarial.

Los chispazos igualmente aparecieron porque los toreros con sello no se agotan en un solo acto. Aguascalientes disfrutó de su capote y su toque, con los Piedras Negras en Texcoco triunfaría y la tarde de Reyes redonda con los trastos ante los Carranco en Enero de 2014 en La México secaría con la espada una actuación de Puerta Grande.

Esa tarde pareció renacer el Mario Aguilar artista.

Reafirmaría aun en diciembre con Xajay, valiente y decidido. Pero sería de lo último.

Poco a poco escasearían los contratos, la consistencia en su toreo, se le vería fuera de forma como su tarde final en La México con los Piedras Negras donde pese a ser el mejor librado, no fue el torero que siempre anhelamos salvo un chispazo al natural ante el tercero, “Ranchero” de nombre al que, misteriosamente, se empeñó en matarle recibiendo para tan sólo pinchar.

Sospechoso, decían algunos, de depresión y quizá abusos, pasó todo un año hasta llegar al premonitorio catafalco y azabache de su última aparición san marqueña.

Lo que es hoy además de tristes nos deja el desgarro del coraje, la oscuridad de la desolación y, principalmente, la repetición, quién sabe cuántas veces más, de que en México el ritual, diría Don Dificultades se hace astillas entre los peñascos de la idiotez.

Sin importar de quién sea la culpa.

Mario Aguilar deja a un hermano, de nombre Miguel, como Carmelo dejó a Silverio. Como Joaquín dejó a Paco Camino, como Alberto Balderas dejó a Francisco o José Cubero dejó a Juan y también a Miguel. Y, tristemente, como Nimeño II a Nimeño. Perdón por hacer uso de lugares comunes pero siempre podrá el joven Miguel Aguilar pensar o sentir que, igual que a Silverio, Mario ha de asomarse en el cielo, como Carmelo, para verle torear.

Y nos recuerda Goethe tras anunciar la recopilación del epistolario lleno con las cuitas del joven Werther y que puede bien aplicar a cualquiera en el ruedo de la vida:

“¡Y tú, alma sensible y piadosa, oprimida y afligida por iguales quebrantos, aprende a consolarte en sus padecimientos! Si el destino o tus errores no te permiten tener cerca a un amigo, que este libro pueda suplir su ausencia.”

No pretendemos que estas líneas suplan a nadie.

Pero cada vez que el desconsuelo, personal o taurino, aletee sobre nosotros, sepamos que queda el consuelo en la obra del artista que hoy ha partido, en sus distancias, en sus fundamentos y aun en el lamento de su muerte, nos quedará el aliento de su temple y de su gracia.

Descanse en Paz.

Twitter: @CaballoNegroII.

Mario Alberto Aguilar Tavares (Aguascalientes, 1991) falleció en la primera mitad del día 10 de junio de 2018 en su domicilio del centro oriente de la capital hidrocálida. Le sobrevive su madre María Tavares y sus hermanos, el mayor de ellos, Miguel, novillero sin caballos. Sus restos están siendo velados en la Funeraria Hernández de la mencionada ciudad. Descanse en Paz, así sea.

Aguilar a la verónica con el encierro de Villa Carmela en La México, en 2011.
Anuncios

Opinión: ¿Salió fortalecida la Fiesta Brava tras el Serial Taurino San Marcos 2018?

Concluido el Serial Taurino de la Feria Nacional de San Marcos 2018, Líder Empresarial habló con Gerardo Salado, presidente del Centro Taurino México-España, y Julio César Ramos López, Secretario General de la Peña Taurina Tendido Bravo. De la conversación se pueden extraer dos conclusiones. Aguascalientes el estado más taurino de México y la Fiesta Brava ha salido fortalecida. Pero eso no exime situaciones que pueden debilitar la Fiesta Brava y provocar el alejamiento de los aficionados.

¿Aguascalientes, la auténtica ciudad taurina de México?

“Definitivamente. Por ello, se se ven grandes entradas en las corridas de toros y novilladas. El público taurino cada vez se va enterando más de sus derechos como aficionados, ante la empresa y Autoridad y se está volviendo cada vez más exigente, lo que sin duda abona a la grandeza de la fiesta en el estado”, refiere Ramos López.

“A la ciudad la veo muy bien. Aguascalientes ha dado más de 50 matadores, dime qué estado tiene eso. Y seguirá siendo semillero de toreros. La afición está viva. No hace falta más que ver los periódicos, los programas de televisión, ir a la Academia Taurina Municipal que ha de tener más de 100 niños…contamos con unas niñas toreras que te dejan totalmente sorprendido. Son adolescentes que si no llegan, van a ser buenos aficionados. Estamos en un lugar privilegiado”, expresa Gerardo Salado.

Pero pese a la buena salud que goza la tauromaquia en el estado, hubo situaciones dentro del Serial de la Feria de San Marcos que dejó molestos a los aficionados, y que si persisten, pueden provocar el alejamiento de los seguidores de pura cepa.

Críticas hacia las figuras, los ganaderos, la Empresa y la Autoridad.

Parte de la afición está muy disconforme con algunas figuras del toreo, quienes escogen lidiar toros -“novillos” más bien- sin trapío, sin edad, bobos, inválidos; la empresa por consentir las exigencias de éstos; las ganaderías por presentarlos y la Autoridad por aceptarlos y no cuidar al espectador.

“Es una realidad, no solo en Aguascalientes, sino en todo el país, incluso en Europa. En efecto, las llamadas “figuras” vienen cómodamente a torear animales carentes de edad y trapío (de manera evidente). Además, exigen ciertas ganaderías cuyo comportamiento es muy sabido representan total mansedumbre, de la cuales están cansados los aficionados, pues garantizan aburrimiento, tedio, fastidio y sensación de desperdicio de dinero. Cuando en el ruedo hay un animal bravo y encastado, con presencia de adulto, la gente se sienta al filo de su asiento por la emoción que le provoca y esto es lo que hace regresar al aficionado a la plaza”, dice el Secretario General de la Peña Tendido Bravo.

Uno de los episodios que reflejan esta situación se vivió el 29 de abril, cuando hubo de devolverse el segundo toro del lote del matador Enrique Ponce. En un video que circuló por redes sociales, se registró el momento en el que espada valenciano, visiblemente molesto, se queja y comenta: “Hay que educarlos –refiriéndose al público- porque si no se van a cargar la fiesta”

“Incidente lamentable pues el torero piensa que la afición confunde kilos con trapío. Tal parece que el diestro piensa que el público mexicano desconoce las características físicas de los toros de lidia de acuerdo a su encaste. No puede venir a una plaza de primera categoría exigiendo e imponiendo toros que evidentemente no cumplen con la edad, ni el trapío, además de haber designado en sus actuaciones a las dos ganaderías soporíferas que ya no deseamos volver a ver”, señala Ramos López. Las reses que lidió Enrique Ponce pertencen a las ganaderías de Teófilo Gómez y Bernaldo de Quiroz.

“Él debe ser el primero en exigir toros íntegros y salvaguardar el rito taurómaco, partiendo de que el eje de la fiesta es el toro bravo en plenitud de condiciones, siempre tomando en cuenta las características propias de su encaste”, declara el Secretario General de Tendido Bravo.

Pero las críticas no solo apuntan al matador. Se extienden a la empresa (Espectáculos Taurinos de México) y a la Autoridad:

“La empresa no respeta la oferta de “corrida de toros” que hace al público, pues compra animales anovillados, esto es, no da el espectáculo que ofrece y por el cual se paga, violentando las normas que regulan las relaciones proveedor-consumidor, previstas en la Ley Federal de Protección al Consumidor.

Por otra parte, la Autoridad, enviada por la administración municipal, tampoco protege al espectador de las corridas de toros, pues su deber es, en términos de ley (Código Municipal), garantizar que se lidien verdaderos toros, que la empresa cumpla con ello, sin importar las imposiciones de las llamadas “figuras”. Así, la Autoridad, frecuentemente en los festejos taurinos, deja desamparado al público que asistió al evento, cuando su deber es protegerle de los intereses de la empresa, ganaderos y toreros”

Gerardo Salado considera que ha habido encastes que han sido relegados al ostracismo porque son animales más fieros, más bravos, y pocos toreros van a aceptar voluntariamente ponerse enfrente de ellos ante la dificultad de cortar orejas o lucirse.

Pero para él, este tipo de toros desvela y evidencia a los grandes -o malos- toreros: “son encastes que cuando eres un buen lidiador, torero, un torero poderoso, tu dices ‘mira, es un matador muy poderoso, ‘mira qué bien lo metió a la muleta’, etcétera. Son toros con trapío que logran transmitir al tendido”.

¿Qué hacer para incrementar la afición?

El presidente del Centro Taurino México-España admite que los festejos pueden llegar a ser costosos, por lo que una de las posibles maniobras para incrementar la afición taurina sería que la empresa redujera los precios de las entradas. En este sentido, festejó el esfuerzo hecho de Gobierno, el Patronato y la Empresa por acercar a la gente a los toros a través del regalo de boletos para una de las corridas del serial.

Expone que otra de las acciones podría ser la mayor difusión de los distintos eventos que existen alrededor de la Fiesta Brava: festivales, corridas de aficionados prácticos, conferencias, etcétera. Otra alternativa, apunta, sería el regreso de la transmisión de algunas corridas por la cadena nacional.

“A menos de que cuentes con un sistema de cable, no hay manera de ver las corridas de la Plaza México. Anteriormente, las pasaban en cadena nacional y las narraban unos señorones de la crónica como Pepe Alameda y la gente se empapaba y se adentraba al mundo taurino”. Además, señala que los ganadores podrían beneficiar a la Fiesta Brava si dejasen de regalar o dar barata la bravura de los animales.

A la pregunta, Ramos López responde lo siguiente:

“Explicándoles la naturaleza del toro bravo, del rito de la tauromaquia. En los festejos, que haya participación y coordinación de empresa, ganaderos, toreros y autoridad, para que se lidien reses con edad y trapío, pues cuando no es así y además es evidente su mansedumbre, el nuevo aficionado se crea un pensamiento en relación a una aparente indefensión en la que se encuentra el toro ante el torero (pues se le ve pequeño, por su falta de trapío y mermado en su comportamiento, por la ausencia de bravura), cuando no debe ser así”.

“Un toro con los requisitos que exigimos, transmitirá la sensación de peligro al espectador, de que el toro se encuentra en condiciones para la lucha contra el torero que tiene enfrente y que no está indefenso ni mermado de facultades, por lo que se apreciará una lucha épica de fuerza contra inteligencia, que viene siendo la lidia o la doma del toro salvaje, máxime que el espectador podrá encontrar pasajes artísticos durante el desarrollo del espectáculo”.

Ahora bien, en esas condiciones, se despertará el interés de jóvenes y niños, para apreciar un espectáculo lleno de valores, de entrega, de aspectos éticos, estéticos y culturales que no encierra ningún otro, pero siempre en la medida de que se respete al toro y se le vea como el rey de la fiesta, imponente, bravo y jamás infravalorado ni subestimado, conservando así esa categoría de ícono de grandeza, de fuerza, de fiereza y como ícono y centro de un sinnúmero de rituales humanos en los que se venera al toro, lo que desde luego se realiza en muchas culturas alrededor del mundo”

Publicado en https://www.liderempresarial.com/time-out/salio-fortalecida-la-fiesta-brava-tras-el-serial-taurino-de-la-fnsm/

El cordón umbilical: El Toro en México – Por el Bardo de la Taurina.

Pase natural de Adame al jabonero de Juan Pedro.

Por: El Bardo de la Taurina.

Acto I

No triunfar con la miel es tragar con la hiel.

Aunque mucho peor hubiese sido que Luis David Adame no le hubiese podido a sus toros en su presentación en este San Isidro, lo que sucedió el jueves pasado en el que Madrid le regaló una tarde apacible en lo climático, un cartel amable, unos toros con presencia sí, pero también sin fauces tiburoneras y uno de ellos, el primero del aguascalentense que era un guardián ligero de una retacería más flojas y desprendidas que la virginidad a los treinta, le ha endilgado tandas cortas y limpias que le receto el torero a un goloso de Juan Pedro Domecq, tan colaborador y tan educado que apenas reclamaba cuando el torero lo dejaba con hambre en cada capítulo de tres y remate.

Porque no llegaba el cuarto, el quinto, el sexto, que son los más complejos, los se dan con las espuelas de la ambición, tandas que nunca terminaron de romper o de calar hasta la médula ni por la derecha, ni por la izquierda, al grado que la gente coreo con más contundencia lo alegórico en lo complementario que en lo básico de los lados sólidos.

Luis David deberá de hacer un examen en el que tome conciencia que, si en verdad quiere ser alguien en este galimatías, ha llegado el momento del corte del cordón umbilical y que empiece a depender auténticamente de lo que sea capaz de hacer por sí mismo y a volar la inclusión en los carteles bajo el sistema combo, donde la base es el hermano mayor.

La reflexión es y será piedra angular del crecimiento de los hombres que tienen con qué saber en dónde están parados y hasta donde el engranaje les puede dar pa’ rodar pa’ lante, porque también se rueda pa’ atrás y a veces hay que cuestionarse ¿si a dónde se llegó, es el techo?

Y esto lo subrayo porque aquí ya se escucha que si no llegó el triunfo grande es porque Luis David toco su real nivel, en lo personal la opinión va en el sentido de la mesura que es la contraparte a las campanas del turrón y del badajo que escurre miel, y comienzo diciendo que el torero entró a la plaza de Las Ventas siendo el primogénito de uno que nació antes que él y hoy puede anunciarse simplemente como Luis David el que no necesita ya ser el remedo ese que irrespetuosamente lanza la montera por los vientos de las tolvaneras al momento del serio ritual del brindis, hoy debió de haber aprendido que con el percal se debe de ir al centro dejando las tablas pa’ los resguardos y las comodidades, también debe de saber que en esto el son, el ritmo, la duración y las pausas, las debe de imponer el torero, pa’ evitar que el toro al tercer muletazo este preguntando ¿Dónde está la sarga?

Y de una vez decir que en esto es tan importante el cite como el telar y si estos no se dan coordinados vienen los amontones, luego tendrá que saber que después de una faena corta pero sobria no caben las valentonadas de las temerarias Bernardinas que también son copia del consanguíneo

¡Ya! ¡A cortarse el cordón umbilical!

En fin, hoy solo son sensaciones las que debieron de haber sido tres llaves peludas y una cola larga con las que se estaría abriendo las puertas de las contrataciones, mas sin embargo ahora Luis David ganó el tenernos hablando de él, por lo que es él.

Acto II
Y ahora permítaseme constatar un hecho que entró dentro de lo extraño y que se suscitó el sábado inmediato, llevando como actuante a otro de los muchos de apellido Adame que se dedican a buscar sobresalir en esto de los capotazos y los muletazos, se trata de José Guadalupe, un toreador que en esto tiene más de veinte años y que fue anunciado dentro de la Feria de San Isidro con dos fechas que ya ocurrieron con el registro de que en la primera de ellas pues dejó ir un triunfo más rotundo que una zarzuela en plena calle de Alcalá.

No obstante, eso la gente dejándose llevar por la inercia que había provocado el hermano menor y de la que ya dimos cuenta, letras arriba, pues sintonizó las pantallas y se encontró con que el segundo toro de Alcurrucén que le correspondía al torero de Aguascalientes, México, traía prendidas las orejas con saliva indicando que con ellas podría abrirse la Puerta Grande sin ningún problema, salvo pa’ el toreador que como por acá se dice se le hizo bolas el engrudo y solito enterró, una vez más, cualquier ilusión.

Ante la decepción de lo que estábamos viendo y teniendo la glamorosa oferta de ver en otro canal la boda real del príncipe Harry & Meghan Markle, no en la Plaza de las Ventas sino en la capilla de San Jorge en el Castillo de Windsor, donde el mano a mano terminó en Puerta Grande, pues en tropel abandonamos la trasmisión madrileña, ya después a través del compendio, de cómo vio la prensa madrileña a José Adame nos enteramos que al extranjero y al presidente don Jesús María Gómez Martin, les fue como piñata por una congregación de pifias las que después de una hemorragia que el espadachín le provocó al difunto vacuno, desencadenó uno de los abaratamientos más patéticos que se hayan vivido en el palco.

Moraleja.

Siempre será más sencillo ser reconocido dentro de la nobleza, que aspirar a ser una figura en el reino de los elegidos.

Twitter: @BardoTaurina.

Ocho con Ocho: Al relance Por Luis Ramón Carazo

Con la alternativa de José María Pastor (al que deseamos mucha suerte en su etapa de matador) el 6 de mayo de 2018, se cerró el ciclo de la feria de Aguascalientes que se inició con una corrida de toros de San Isidro el 15 de abril y en la cual la actuación de Fabián Barba, fue como acostumbra, con conocimiento y buen trazo, para quedarse a un tris de salir en hombros.

La anterior le sirvió para sustituir el 22 de abril a Roca Rey (quién resultó herido en Sevilla) para lidiar los toros de Begoña, tarde en la que desafortunadamente sufrió un percance en las costillas y el pulmón, que lo tienen convaleciendo, pero como siempre con el ánimo en alto de quién por actitud no para y da muestra de que su manera de sentirse torero es ejemplar, también ese día se anotó una oreja para su espuerta, como lo hizo Sergio Flores, presto a partir a Madrid.

En esa misma tarde Antonio Ferrera, con un muy buen toro de Begoña ha realizado un trasteo de lo más imaginativo, dejando una profunda huella en los aficionados, quienes tuvieron la fortuna de ser testigos del momento que vive un torero que acude a lo añejo para sorprender, dejó una tarjeta de presentación memorable, aunque se fue sin trofeos, por sus fallos en la suerte suprema.

Y en esa misma línea, con un toro de La Joya, de regalo El Payo el 29 de abril con el capote y la muleta, ha realizado una faena que cantaría Paco Malgesto de “honda y profunda” Con pases de todas marcas ejecutados con la característica de frenar la codicia de la embestida con capote y muleta que la templaban; fue de altos vuelos y solo por la suerte suprema (ejecutada con verdad, pero que no fue eficaz) es que no recibió trofeos, pero dejó con una gratísima impresión su manera tan artística de interpretar el toreo. En esa misma fecha Diego Silveti dejó en la retina un gran quite por Gaoneras.

Pablo Hermoso de Mendoza y Joselito Adame, en hombros el 21 de abril con una sabrosa faena de Sebastián Castella a un muy buen toro de Jaral de Peñas.
Antes de seguir, quiero dejar claro que me hubiera gustado estar en todas, pero no fue así, estuve del 28 al 1 de mayo lo demás lo relato de oídos de buenos aficionados y que conste.

Joselito Adame el 1 de mayo y en mano con El Juli, se despidió para irse a España y en unos cuantos días lo veremos en Madrid, parece que marcha con buenos augurios.

El madrileño puso voluntad pero no pudo esta vez desbordarse como lo quería él y todos los aficionados que llenaron los tendidos en sus dos actuaciones.

Entiendo que el encierro de La Joya procedencia Domecq lidiado el 27 de abril, fue muy aplaudido y Sebastián Castella se fue en hombros, mientras que Arturo Macías que recién cumplió 13 años de alternativa, sufrió el percance 30 de su carrera y su cornada 22, cuando trataba de demostrar en su segundo toro lo que le vimos en su trazo en la reciente Temporada Grande de La México.

Uno de los médicos que lo atendió Luis Miguel Chávez Gómez, gran aficionado y que escribió un muy buen texto en una revista taurina me comentó “Fue un tabaco grande en el muslo” y lo dice quién integra unos de los mejores equipos médicos del mundo, gracias a ellos se recupera quién ya se ha anunciado en Francia.

La feria fue dedicada a la memoria de Miguel Espinosa Armillita y del festival en la Plaza de San Marcos, destaqué en colaboración pasada a todos, pero principalmente a Espartaco, quién vino a disfrutar de la noble embestida de un novillo de Teófilo Gómez que fue indultado el día del Niño.

Por ahí me platicaron de las buenas actuaciones de Diego Emilio y de Diego Sánchez el 26 de abril cuando se ungió matador de toros Javier Castro. Así como de Paco Ureña con un toro de Xajay el 20 de abril.

La despedida de Juan José Padilla, con toros de Santa María de Xalpa y los Cues, se cerró con su salida en hombros producto de una gran actuación como la tuvo El Zapata, para irse de la misma manera con el jerezano, el 5 de mayo, día que en esa plaza se despidió también, El Conde.

Fermín Rivera tuvo una buena actuación el 3 de mayo y el valenciano Román se hizo del trofeo de la Oreja de Oro.

Y dejó para casi finalizar a Enrique Ponce, que con un bravo y noble Artista de Bernaldo de Quirós, cimbró a la Monumental, aunque no todos estuvieron de acuerdo con los máximos trofeos otorgados, lo que al final es peccata minuta, la realidad, es que estuvo con ese nervio propio de quién no se apea de la cima con el transcurrir del tiempo.

Aguascalientes es el corazón del toreo mexicano, los llenos en las novilladas celebradas con antelación a la feria en la plaza San Marcos y las más de 100 mil asistencias estimadas a las corridas de la feria, así lo comprueban, siempre habrá espacio para mejorar, pero estos pocos datos me sirven para afirmarlo y desear que así se mantenga, para bien de nuestra tauromaquia.

Foto: JM Foto.

Oreja para Pastor en el cierre de la Feria de San Marcos 2018

De SOL y SOMBRA.

Ayer concluyó el serial de San Marcos 2018, con un festejo en el que cortaron una oreja el español Padro Gutiérrez “El Capea” y José María Pastor que tomó la alternativa.

Mientras que el español Domingo López Chávez y Gerardo Adame, se fueron de vacío.

Con un tercio de entrada se lidiaron cuatro toros de La Punta, primero, tercero, quinto y séptimo y cuatro mas de Los Cués, en números pares, segundo y un sustituto de este que se fracturó un pitón, cuarto, sexto y octavo, correctos de presencia, pero escasos de fuerza.

Pastor, con el primero de nombre “Perlito“, estuvo bien con capote y muleta, pese a lo poco toreado que esta y su trasteo tuvo plan y fondo, para cortar una oreja que lucio orgulloso y con el octavo cumplió al nivel de condiciones de su enemigo, silencio.

López Chávez, anduvo con oficio, pero sin alcanzar el triunfo. Con el segundo se vio fácil pero sin conectar e igualmente con el quinto, que tampoco dio facilidades. Silencio en ambos.

“El Capea”, en cambio con el tercero estuvo voluntarioso y con deseos, valiente y estructuró una faena con destellos de calidad para matar pronto y cortar una oreja. El sexto, no le dio oportunidad de nada. Silencio.

Gerardo Adame, estuvo voluntarioso toda la tarde, sin conseguir el éxito. Sus enemigos con poca fuerza no se prestaron a la faena. Ovacionado en el cuarto y silencio tras su labor en el séptimo.

El torero de plata Christián Sánchez, resultó herido en el muslo derecho, una herida de las llamadas limpias.

Twitter @Twittaurino

FERIA DE SAN MARCOS: CORRIDA DE HOMBRES, CORRIDA SIN TRAMPAS

Cuatro toros de Santa María de Xalpa, de los que destacó el 3o. por su bravura, premiado con arrastre lento, uno de El Vergel (1o.) y otro de Los Cues (5to).

Por Sergio Martín del Campo. R.

Foto: NTR Toros Twitter.

Orgullosamente se pregona. Así fue, una función sin chapuzas, sin patrones, sin ventajas ni decodificadores, de esos cartabones que las llamadas figuras -abusivas, soberbias e insulsas- imponen por su gusto.

Fueron no tres toreros, si no tres hombres los que partieron el anillo en el despeje de cuadrillas. Y seis toros, si, seis toros con las dos únicas características que demanda el
pagador y aguantador público y demanda la fiesta: edad y trapío. Dos características, en las que se mezclan la ética y el honor de quien los cría, que son veneno letal para los sinvergüenzas peninsulares, sobre todo. Si… seis toros que atravesaron orgullosamente los
portones de toriles.

No fáciles, no blandos, no mansos-mensos, no dúctiles, no maleables como los “teofilitos”, “fernanditos”, “bernalditos” y otras tóxicas yerbas que son enemigas y anestésicas sustancias de la fiesta, o bípedos disfrazados cobardemente de “taurinos”. Los toros aquellos, aromáticos de antaño, fueron no para la “faena bonita”, no para “erguir la figura”, no para hacerse ver hermoso el que los “enfrenta”, no. Sí para hacer ver y deslumbrar con la entraña profunda de la tauromaquia práctica que tanta falta hace y que es la única que, paulatinamente, podría devolver el sentido trágico y sacrificial -como sostiene un “tal” Leonardo Páez”-, lo que es el olor mero de la fiesta brava.

Y fueron tres toreros de seda y alamares los que rayaron el albero en su caminar; tres entes marginados que fueron toda la vida por el chapucero sistema que busca e impone la “tauromafia” imperante.

Los “papelillos” más desafortunados fueron a dar a las yemas del apoderado de Alfredo Ríos “El Conde” (división y silencio). En ellos iban los números de los toros con menores opciones de sacar algún provecho, no obstante, el tapatío sacó adelante el compromiso decorosamente.

Juan José Padilla (oreja y dos orejas), sin cuidarse de las posturas, lanceó con enjundia de acero a su primero; posteriormente mantuvo cautivo al cotarro en el segundo tercio, y el hombre de Jerez, que cuenta con un mítico respaldo en su nombre, se perfiló con entrega y marcada vehemencia, y pese a las malas formas de embestir del antagonista, le hurtó sin trampas varios pases de basta exposición, para luego amacizar el brazo y dibujar una estocada un poco contraria pero suficiente.

Si decorosa, variada y vistosamente saludó con la capa a su segundo adversario, mejor se marcó al tomar las banderillas, mientras al coger la de ballesta se entroncó con un toro resabiado y mal intencionado al que sin embargo le desprendió algunos muletazos valiosos, flagelados que fueron por el viento, y acabando el acto sobre la escena de un espadazo bien ejecutado en regular sitio.

Y llegó el momento en el que desemparejaron el portón de toriles. Dejó éste su espacio libre.

Era el tercer lugar y reclamó espacio el volumen de un torazo muy serio, enmorrillado, alto, hondo, mejor que bien armado y ante al que se les arrugó el ceño a más de diez.

Y seria, duramente seria, fue la labor completa que le hizo el tlaxcalteca Uriel Moreno “El Zapata” (oreja y oreja). Para abrir pasta le clavó en inmejorable sitio el “Par Monumental”, tal acción el tercio, bastante comprometido en la frontera del tablero, para luego blandir su sarga – atormentada que fue en todo instante por las impetuosas embestidas del burel y las malditas ráfagas implacables del viento-, no aplacando sus ansias el de seda y brocados, hasta dar cabal
entrega a un trasteo heroico, como para volver loco al más cuerdo. Si, era la faena de un hombre de absoluta entrega a la tauromaquia y no a su remedo, cuando de pronto se echó el
alfanje al pecho, se fue tras él y dejó media arma tendenciosa y muy poco caída.

Función estremecedora estaba viendo el público. En un tono. En una tesitura. Y esta indicación terrible no se destiñó. El sexto toro tampoco dejó vértice a la duda. Ni el más insignificante.

Para hacer los honores a la ética del criador, “El Zapata” presentó un mosaico muy vistoso de suertes con el percal, más que nada en el quite, y al empuñar las banderillas fue el acabose.

Tres pares distintos: reeditó el “Monumental”, siguió con un cambio en los medios y firmó con un cambio al paralelo de las maderas.

Tomada y armada la tela roja, buriló una faena recia, de basta profundidad, no importándole que el toro a estas alturas embestía descompuesto, con poder y sin entrega a las telas, pero al que atinó a matar de un supremo espadazo.

Feria de San Marcos: Román tiene exitoso debut en Aguascalientes

De SOL y SOMBRA.

El español Román Collado corto una oreja en su debut en Aguascalientes que fue suficiente para ganar la Oreja de Oro, durante un festejo extraordinario dentro del serial hidrocálido.

Se lidiaron tres toros de José María Arturo Huerta, primero segundo y tercero y tres más del hierro de Marcos Garfias, los tres últimos sin dar opciones.

La plaza registró un cuarto de entrada.

Fermín Rivera, silencio en su lote.

Román aprovechó al mejor toro de Jose María Huerta, el segundo, haciéndole una faena con oficio y sitio, para recibir la oreja. Con el quinto se mostró valiente con algunos destellos de buen toreo. Ovación y al final el trofeo dorado.

Michelito Lagravere, dos avisos en el tercero y un aviso en el sexto.

Twitter @Twittaurino

La mafia taurina, presente en Aguascalientes

Apuntes de un fin de semana en Aguascalientes.

Si en verdad el enojo llega a este manoteo, hay que dejar de escoger estas bueyadas. Así de fácil. Aquí el único culpable es él (Ponce). Ese enojo, hagámoslo notar, es el mismo que sienten todos y cada uno de los partidarios del toreo, los aficionados que aman la Fiesta en este lado del mundo cuando toca ver a Enrique Ponce envuelto en escándalos, regateando su prestigio y valor en despachos y apartados en plazas como las mexicanas pero luego quejarse en plena corrida. Todo esto, envuelto de decepción es ensuciar una impecable hoja de vida innecesariamente. No queremos kilos, queremos casta y trapío” – Luis Eduardo Maya sobre la actuación de Enrique Ponce del pasado 29 de abril en Aguascalientes.

Por Juan Carlos Valadez De SOL y SOMBRA.

¡Ay feria de “agüitas”! que divertida y progresista eres ya que cada año nos sorprende tu crecimiento, las instalaciones de tu macro plaza y la cantidad de turistas que te visitan de todas partes del mundo.

Para nosotros los taurinos peregrinar cada año por tu feria es una obligación y una tradición. Este año acudimos con la ilusión de ver el regreso de Enrique Ponce y al gran triunfador de Sevilla –Julián López ” El Juli”– después de la épica hazaña del indulto de “Orgullito“, y también asistimos para comprobar el estado de salud de la Feria Taurina más importante de América.

Pero el resultado no ha podido ser más desastroso, nuevamente hemos podido comprobar que la fiesta brava en México esta enferma en gran parte de un “porrismo” extremo (excesiva admiración) y que la mafia, es decir las administraciones de los diestros ibéricos, sigue abusando de los nobles aficionados.

“Esto se lo van a cargar” dijo el maestro Enrique Ponce en alusión a un “toro” anovillado del hierro de Bernaldo que le regresaron a los corrales el pasado domingo 29 de abril.

Lo cuál es cierto, porque si seguimos exigiéndoles a las figuras extranjeras que enfrenten toros con trapío, estas ya no van a querer regresar y entonces sí nos vamos a cargar la Feria de Aguascalientes, porque el toro mexicano como alguna vez lo dijo Ponce en un programa televisivo, tiene que “tener su carita”.

Así como la afición mexicana también tiene que tener su carita ¡pero de mensos! porque seguimos aguantando éstos desplantes de dos figuras del toreo, que si las analizamos con detenimiento, muy poco han abonando en nuestro país en la presente década.

Lo de Enrique Ponce y “El Juli” ya es sistemático y en su afán de hacer mucho con lo menos, continúan imponiendo toros anovillados de ganaderías “light” que les permiten que la estética prevalezca sobre la épica, para realizarles faenas monótonas y carentes de emoción a reses sin edad, sin trapío y descastadas.

Usted se preguntará; pero si la plaza se llenó, se cortaron orejas y hasta un rabo ¿por qué tanta molestia?

La queja es por la deprimente imagen que nos ofrecen Enrique Ponce y “El Juli” que parece que actúan convencidos de que el negocio se les acaba en México y que hay que recoger hasta las últimas migajas con las mismas fórmulas de siempre, es decir, despreciando al toro y a todos los que pasan por taquilla.

Y entonces usted se preguntará, las autoridades ¿para que sirven?

Realmente para casi nada, son simples comparsas de la empresa, algunos personajes enfermos de protagonismo fuera y dentro de la plaza, pero sin autoridad dentro de la misma, razón por la que dejan al aficionado huérfano ante el secretismo y la mafia taurina.

¿Y los toreros mexicanos?

Algunos anduvieron mejor que otros, como en el caso de Octavio García “El Payo” qué el pasado domingo 29 de abril tuvo una actuación destacada, pero al igual que los aficionados nuestros toreros mexicanos son víctimas de las imposiciones de las figuras de ultramar.

¿Y Joselito Adame?

Apoyado por la influyente empresa que lo administra, se presentó al mano a mano con “El Juli” con sus toros bajo el brazo -de mejor presentación que los del maestro de San Blas- pero en esta ocasión dijo muy poco, además de que parece que la euforia local que sentía su afición por José ha bajado notablemente.

Finalmente ¿Que nos queda?

Nada, parece que solo nos queda tragar para que no nos digan reventadores o dejar de asistir a las plazas en forma de protesta, porque si uno exige “esto se lo van a cargar” dijo Ponce en su condición de figura. Una figura que por cierto lleva varios años sin haber sido capaz de ligar una faena en México ante una corrida de toros auténtica, seria, íntegra y encastada. Un señor que al igual que Julian López “El Juli” intenta estafar en cada ocasión que puede, la buena fe de los aficionados para llevarse el dinero a manos llenas con becerradas indecorosas.

Pero así está la Fiesta y así la tienen los taurinos y todos los aprovechados que quieren vivir del cuento, entre ellos los críticos que amparan, alaban y ponderan tanta desfachatez faltando a la verdad.

Y que siga la alegría de torear sin toro: una gran alegría, sobre todo para el torero, y que la fiesta siga siendo una verbena, tal como les encanta a los taurinos. Pero que no se olvide que un toro mutilado de pitones -como los lidiados el pasado fin de semana-, es medió toro, y que toro que no soporta mínimo dos puyazos está lejos de ser un toro bravo y podrá ser lo que usted quiera que sea, pero bravo no es…. Tal vez sea un Vaco.

Twitter @Twittaurino