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COMUNICADO: Vuelve @Taurinisimos – NUEVA TEMPORADA. HOY 7 PM www.radiotv.mx #TemporadaGrande.

Taurinísimo Original
Hoy @Taurinisimos. 7 de la noche opr RadioTV.mx.

Nueva Temporada Grande y nueva temporada de Taurinísimo, la tercera, a través de la red, a partir de hoy a las siete de la noche y todos los viernes siguientes a través de http://www.radiotv.mx en vivo: Taurinísimo, el programa taurino de la red. Luis Eduardo Maya Lora junto a Miriam Cardona y José González retoman este espacio como desde 2014, a partir de hoy, en el sitio de siempre un compromiso con la Afición taurina.

COMUNICADO– TaurinísimoTV.

Este viernes, hoy, 19 de Octubre, en punto de las diecinueve horas, siete de la noche, la estación de radio y televisión por internet, RadioTV (www.radiotv.mx) estrena la Tercera Temporada de su programa taurino: “Taurinísimo”.

Como desde 2014, se transmitirá semanalmente durante la Temporada Grande.

La conducción del programa estará a cargo de Luis Eduardo Maya Lora (@CaballoNegroII) cronista de este Portal, quien estará acompañado de Miriam Cardona (@MyRyCar) y, tal como al inicio de esta emisión en Junio de 2014, el crítico taurino José González (@JoseNinoG), retomando así el equipo original. Reiteramos que los fundamentos de nuestra emisión siguen siendo y serán la afición a los toros, la independencia y el único interés de fomentar el sentimiento y arte taurinos.

Como es esperado, a partir de hoy,  tras el anuncio de la Temporada Grande de la Plaza México analizaremos el anuncio y los 10 primeros carteles sin mayor atadura que el gusto taurino.

Convocamos a la Afición taurina a quien agradecemos su espera y paciencia a sumarse de nueva cuenta a este ya conocido espacio a través de www.radio.tv así como las redes sociales Fan Page: FB/Taurinisimo y Twitter: @Taurinisimos, así como el canal de YouTube:TaurinsisimoTV.

“Arte – Pasión – Entrega” siguen siendo lo que distingue a la emisión que hoy comienza y que esperamos nos brinde la Afición  su presencia y preferencia.

Agradecemos la atención a partir de hoy y los viernes siguientes, como siempre a  las siete de la noche.

¡Enhorabuena!

Twitter: @Taurinisimos.

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La Estela del Brillo – La México: Triunfo y Firmeza de José María Hermosillo.

Así de rotundo, firme y rota la cintura, José María Hermosillo manda sobre la embestida de “Campeador”, a la casta del novillo de San Antonio de Padua se opone el mando del torero. FOTO: Toca.

Tarde entretenida y de realidades en diversos aspectos en la Plaza México. Se parcha el encierro y, pese a la desigualdad de trapío encuentra varios episodios de mucho interés en una novillada donde incluso el clima embiste a favor del aficionado taurino. En esas, Roberto Román encuentra el camino inevitable a su realidad taurina mientras Héctor Gutiérrez se ve rebasado en concepto y realización por la gran posibilidad más que promesa, de José María Hermosillo que, salvo con el estoque, libra uno por uno los obstáculos que la novillada le coloca hasta romper en otra importante faena que lo coloca al frente de la novillería mexicana y a la espera dentro de quince días de finalizar por todo lo alto esta campaña novilleril, esperemos sea el comienzo de una gran carrera taurina.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México. Foto: Edmundo Toca Olguín.

Se cumple el centenario de la muerte de Saturnino Herrán, el genio entre genios de la pintura mexicana, esperanza joven, frustrada, para variar, y a destiempo. De Aguascalientes. Y en Aguascalientes se encuentra viva mucha de su brevísima obra. Incluso, sabemos, se guardan celosamente sus apuntes taurinos enclavados en la primera época de la Plaza San Marcos.

Hoy, seguramente sin intención alguna, La México programa tres hidrocálidos.

Pero lo hace ante un encierro parchado sin necesidad alguna.

Con todo el tiempo del mundo para haber reseñado una novillada entera, seria y bien hecha, que se eleve a la ocasión, la Monumental cae en retraso y parcha el encierro de Maravillas, por suerte, el remiendo de San Antonio de Padua trae consigo los episodios más interesantes de la Temporada.

El cartel bueno queda en mano a mano por la natural realidad de Roberto Román todo deseo pero nulo en idea y concepto, enganchado y sin sometimiento con el capote, tiene la pésima suerte de encontrarse con un alto y muy serio novillo de origen Rancho Seco -esa capa cárdena, ese cuello y esos pitones no mienten- al que deja hacer lo que se le viene en gana, en vez de someterme de salida.

El toreo empieza cuando el toro para. El cárdeno en vez de deternerle, arrolla.

Nadie es capaz de ordenar, de aconsejar, en última instancia, mandar en el más que bisoño novillero quien desatinadamente se da a tirar de la cordobina de recibo, queda desarmado y hace que el novillo empiece a alargar la gaita desde muy temprano. Crudo tras el brevísimo y flojo puyazo -cuando las cuadrillas deben pegar no lo hacen- llega a un intento de quite donde gana terreno y, al tratar Román de rematar, apunta el pitón derecho a la ingle. La Virgen vuelve a cuidarle en los aires pero, ya en el piso, el novillo lo tiene a merced y no le perdona.

Ahí la tarde cambia pues hace que sobre los dos valores más adelantados de la novillería mexicana caiga el pesado fardo de la responsabilidad: Hermosillo y Gutiérrez.

Pero hay con qué responder.

Ese cárdeno tlaxcalteca se encuentra a José María Hermosillo lleno de sitio e inteligencia. Antes, en el que abre plaza, sobrepasa la prueba de un serio y bello ejemplar de Maravillas uno de esos novillos cuyo juego es regular, pues rasca y tardea en muleta tras mediocre tercio de (una) vara. Hermosillo, emociona en los lances, gusta en el quite por tafalleras al grado de pegar una en redondo y rematar hasta el exceso a una mano. Luego, se da a correr la mano a un novillo que duda pues le falta la casta para crecerse ante el exigente mando. Corre la mano por ambos lados con entendedera, la muleta en el sitio desde el inicio alternado abajo hace al novillo templarse y acudir.

Emociona pero mata mal.

Jorge Ramos, milagro, niega correctamente la oreja. Ojalá hayan tomado nota Jesús Morales y su secretario Juan Vázquez, pareja para el olvido. Bien Usía de forma, al no haber mayoría visible y de fondo, al no premiar una estocada defectuosa por atravesada.

Pero poco importan los trofeos cuando se tiene arte y cabeza.

Por ello, el cárdeno tercero y su juego, pese a no ser su toro, pese a lo crudo que queda y el sentido que desarrolla gracias a la falta de sometimiento inicial y al relajito que le forman las cuadrillas encabezadas por Christian Sánchez que recorta el viaje tras pasar en falso como si el novillo no hubiera aprendido lo suficiente, no hace mella en Hermosillo que se lo quita de encima con perfecto toreo de castigo de inicio por bajo, rematando con solvencia y suficiencia. Es más, prácticamente, lo hace pasar con la derecha con un mérito tremendo y al novillo, al fin sometido, lo único que le queda es morir de cara al sol tras la estocada.

Tras responder Hermosillo, queda la pena de que no haya mayor imaginación y pesen más sabrá Dios qué compromisos para hacer que el muchacho Héctor Gutiérrez repita tres domingos seguidos en la Plaza México y para este tercero muestre cierto cansancio mental. Aun así, lo intenta con el cárdeno claro segundo, chico pero con cara seria. Gutiérrez luce con el capote pero se muestra algo repetitivo y sin frescura con la muleta. Se trata de un novillero que esta vez sacrifica el fondo en pos de una forma que no le abona, equivoca el inicio con el cambiado por la espalda y el novillo, que necesita empaparse de muleta, pone el freno de mano para el último tercio.

Torear no es componer la figura. Torear no es lo mismo que dejar pasar.

Por ello tras la muerte del tercero, Gutiérrez se ve contrariado con el flaco, esmirriado, cariavacado e impresentable cuarto. Para sorpresa del personal el negro astado de Maravillas, hay que reconocerlo, embiste. Y no para. Gutiérrez trata pero no consigue nada en firme. Se confía, hace concha y el novillo no le perdona esa fijación que tiene por componer la figura, pendiente de las posturas a la mitad de la suerte y los desmayados remates. No es suficiente, aburre y se queda por debajo de la circunstancia.

Ese contraste se marca aun más al correr turno, con el quinto, el segundo novillo de San Antonio de Padua que deja en alto el color de la divisa por su hechura, apenas el trapío exacto para un cartel de este nivel y para esta Plaza y por la lidia que le otorga José María Hermosillo. Bien hecho de arboladura fino de corte es bien recibido por el novillero con la capa donde remata a una mano de salida. En cambio es muy maltratado por Efrén hijo en la cabalgadura. Cómo sería el golpe que el aparato motor del novillo resiente el efecto del feo puyazo contrario y sus patas traseras se doblan.

Ante todo eso el temple queda, alivia.

Y queda la casta, que rescata.

En la caleserina al propio ritmo del novillo y pese a que dobla las manos, Hermosillo aviva la esperanza y, aun adelantando la suerte, único señalamiento que hacemos al diestro, el astado da la pelea y el torero luce en la larga de remate. Lo mismo en banderillas donde agarra el astado aire al grado de derribar a Gilberto Aragón Zamora, como siempre sufriendo.. Hay casta pero falta fuerza. José María, entonces, aplica la medicina, quietud y alivio por alto, en el inicio pegado a tablas que repara el tranco del novillo quien le dicta al torero no hacer tonterías como ese intento de cambiado por la espalda o querer ligar derechazos en el mismo inicio que solo derrumban.

Diría José Chafik, al novillo mexicano hay que esperarlo pues éste enseña a torear. Hermosillo lo hace consiente inicialmente.

Y comienza entonces, en plenos medios, el concierto.

Hermosillo abandona el intento inicial de llevar muy por bajo y ajusta a la media altura para, además de mantener el pie, encelar, lograr que el novillo rompa adelante y, pese a tener el hocico floreado, crecerse al acariciar la embestida en derechazos largos y en un pase de pecho con la derecha completamente en redondo. Perfecto al natural pese a lo despatarrado, Hermosillo rompe su muñeca pese a trompicarse en algun momento por la colocación esencial de su muleta y el despliegue de su trazo. No duda cuando las miradas se cruzan en el cite y se apodera de la embestida, en definitiva, tras tardear el astado previo a un magnífico pase de la ranchera donde el cambio de mano hace reventar a la Afición junto al de pecho ligado.

Luego la tanda grande con la derecha, abierta con amplio pase de pecho donde prende Hermosillo los muletazos adelante y en los que se rompen plenamente su cintura y su muñeca, donde se va detrás del muletazo en redondo y ahí donde le pelea el novillo apretar y responde abrochado la tanda en pleno clamor con magnífico remate arriba y ayudado por bajo.

De cartel.

En otra época, no tan lejana, prendas y dianas habrían caído y tocado desde las alturas

Ya en la postrimería, con la faena hecha, las dosantinas y nueva ranchera ya cerca de tablas, pese a coquetear con pasarse de faena e intentar la arrucina, deja la mesa servida para la estocada algo caída. Esto y la casta del novillo retardan la hora final al grado de, en medio de un silencio total, requerir el descabello tras el aviso, perfecta decisión por parte de la Autoridad que preside y que hoy ha estado en el sitio.

Y una escena magnífica es la que sobreviene entonces.

La cruceta se asoma en el callejón y la gente, que desea el triunfo como el propio diestro, sabe que el descabello puede prevenirlo. Pero el arte del torero es una constante apuesta de la cual José María Hermosillo, no se raja. Al contrario, pese a demorar el uso del verduguillo y el aviso que diluyen la segunda oreja, el diestro se serena, busca encontrar el sitio exacto y el momento preciso en que “Campeador” descubra y, entonces, el rayo plateado de la espada ejerce con toda su fugaz, fulgurante y fulminante belleza con el descabello perfecto que rompe el silencio con el estruendo que no logra la segunda oreja pero que valora y aclama la gran faena. Oreja con todo el peso del triunfo y la responsabilidad, oreja que huele a triunfador.

Discutible el Arrastre Lento por la falta de fuerza, indiscutible por la casta y la bravura. Entonces, en tal caso, in dubio pro bous.

Gutiérrez se ve insípido pese al esfuerzo con el cierra plaza, manso e intrascendente.

Rebasado su forma habrá que esperarle, claro que sí, en la de triunfadores, donde saldrá a no dejarse rebasar. A picarse con lo ocurrido hoy a ver en Hermosillo a un adversario peligroso, sí, pero al que habrá que responderle a la altura.

Lo veremos. Ahí estaremos.

Ya quien se lo quería perder… pretexto no hay.

Falta que la Empresa, después de lo ocurrido, no vaya a convertir la graciosa huida en desapasionada intriga.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada de Novilladas 2018. Domingo, Octubre 7. Noveno festejo de Temporada Chica. Menos de un cuarto de Plaza en tarde espléndida por fresca y prácticamente nula de viento. Nubes blancas durante los primeros dos turnos y,  tras el quinto alumbrado artificial.

6 Novillos, 4 de Maravillas (Divisa Morado y Rosa) Disparejos de presencia, esmirriado y acariavacado el negro quinto, preciosos primero y segundo, bonito aunque chico el sexto. El primero es mejorado en la muleta por el espada en turno, no peleó fuerte en varas y le faltó casta en el último tercio, el segundo calamocheaba no obstante ofreció posibilidades. Bravo el anovillado cuarto que no paró de embestir a la muleta y flojo el sexto; y 2 de San Antonio de Padua (Divisa Caña y Nazareno) Desiguales, muy serio el tercero desarrolló sentido gracias a la pésima lidia otorgada por espada y, especialmente, las cuadrillas. Hermoso aunque chico el quinto, número 109 “Campeador” nombrado de 386 kilogramos, que desarrollo buenas virtudes por ambos pitones pese al puyazo y la falta de fuerza, sacó bravura en la muleta. Fue homenajeado con, discutible, Arrastre Lento.

Se corre el turno por la cornada del tercer espada, lidiándose el quinto en cuarto lugar y viceversa. 

José María Hermosillo (Grana y Oro) Vuelta tras Petición, Ovación y Oreja con petición de la segunda tras Aviso. Héctor Gutiérrez (Grosella y Oro) Ovación, Silencio y Silencio. Roberto Román (Grana y Azabache) Palmas al retirarse a la Enfermería.

Extraordinaria e inusitada actitud, por seria y centrada, de la Autoridad que preside en persona del Juez Jorge Ramos que niega perfectamente la petición tras la muerte del primero y la segunda oreja a la muerte del quinto además de enviar muy atinado y en el sitio el aviso al primer espada previo a la muerte de este astado, no obstante, discutible, el Arrastre Lento a este último pero procedente.

Protestan actuantes, espadas y cuadrillas con vuelta al ruedo contra las iniciativas contrarias a los festejos taurinos aludiendo al Artículo 123 Constitucional pero omitiendo el muy importante 5, referente a la libertad de profesión.

Pésima tarde de las cuadrillas a pie y a caballo. Artero puyazo contrario y carioca de Efrén Acosta hijo ante el quinto al que daña el aparato motor. Fatal a la brega Diego Martínez, no obstante consigue un excelente par de banderillas ante el cuarto y sus correspondientes saludos. Bien Fernando García al banderillear al difícil tercero lo mismo que la valentía de Adolfo Sánchez al tragar y salir comprometido tras banderillear al primero, ambos saludan en su turno. Ventajosos y abusivos los lamentables recortes tocando los lados de Christian Sánchez haciendo desarrollar aun más sentido al referido y peligroso tercero, no obstante, se cuela, para no variar, en el saludo de GarcíaGilberto Aragón sufriendo como cada fin de semana en banderillas es derribado por el quinto. Tarde desigual con el capote de Juan Ramón Saldaña. Mal colocado y desarmado Marco Antonio Dones.

Natural de José María Hermosillo a “Marismeño” el novillo que abrió plaza de Maravillas. FOTO: Toca.

INVITACIÓN: XXIII Congreso Internacional de Cirugía Taurina – Guadalajara 2018.

Invitación a las XXX Jornadas Nacionales de Cirugía Taurina y su Congreso Internacional.

El Capítulo Mexicano convoca al XXIII Congreso Internacional de Cirugía Taurina bianual donde se hace una abierta invitación a toda la comunidad médico taurina, los servicios auxiliares de Plaza y a la afición interesada en este tema a adentrarse al mundo de uno de los últimos sagrados oficios en este particular universo de la Tauromaquia.

COMUNICADOSociedad Internacional de Cirugía Taurina, Capitulo México.

A partir del próximo 24 de octubre en el Auditorio “Dr. Roberto Mendiola Orta” del Nuevo Hospital Civil, “Dr. Juan I. Menchaca” de la Ciudad de Guadalajara, Jalisco, la Sociedad Internacional de Cirugía Taurina en su Capítulo Mexicano iniciará las actividades de su XXIII Congreso y sus Jornadas Nacionales de Cirugía Taurina en la edición XXX de estas últimas.

Este año el estado de Jalisco y su ciudad Capital serán los anfitriones en una fecha en la que coincide la celebración de las Fiestas de Octubre y la Temporada Taurina de su Plaza de Toros Monumental Nuevo Progreso.

Los médicos taurinos de nuestro país han convocado a un programa completísimo dividido en ocho distintos módulos entre los que se encuentran:

  1. Historia,
  2. Manejo de lesionados por trauma taurino,
  3. Lesiones vasculares por trauma taurino,
  4. Lesiones torácicas por trauma taurino,
  5. Lesiones de Cabeza y cuello por trauma taurino,
  6. Lesiones Abdominales por trauma taurino,
  7. Lesiones del Sistema musculoso, y
  8. Misceláneos.

Como es toda una costumbre, los médicos taurinos pasarán revista sobre los casos que médicamente requieren un estudio detenido e, igualmente, se presentará el libro “Historia de la Cirugía Taurina en México” del Doctor Raúl Aragón y del Maestro en Historia José Francisco Coello, así como la obligada visita a la ganadería de San Mateo y al festejo correspondiente a la Segunda de la Temporada del Nuevo Progreso el próximo día 28 del presente.

Por lo que un nuevo libro taurino y en especial de cirugía saldrá a la luz y habrá que conseguirlo.

Cabe mencionar que desde Perú se estrenará en territorio mexicano el Pasodoble “Cirujano Taurino” obra del Doctor y músico peruano Moisés Martín Tacuri que marcará la formal inauguración de este trascendental evento.

La invitación corre a cargo de los Doctores Francisco Preciado y Jorge Uribe, Presidentes del presente Congreso y del Capitulo Mexicano de la Sociedad Internacional, respectivamente.

Enhorabuena a todos los participantes por tan loable esfuerzo. Y, como dijera Don Dificultades, el Servicio Médico, pese a todo lo turbio del negocio taurino, aun constituye uno de los últimos resquicios de decencia existentes en las Plazas de Toros.

Twitter: @Twittaurino.

The preserving of the bulls

PETE KIEHART/NYTA bullfighter prepared to finish his fight as José Luis Martín Moro, right, watches from the seats at the 96-year-old arena in Pamplona, Spain, on July 13, 2018. In his job as taxidermist for the festival of San Fermín, known for its running of the bulls, Martín Moro turns the slain animals into trophies for a diverse clientele. (Pete Kiehart/The New York Times)

By Andrew Keh – The New York Times.

PAMPLONA, Spain — The joys and pleasures of bullfighting are fleeting, corporeal and often ambiguous. José Luis Martín Moro tries to materialize them, to preserve them forever.

Martín Moro is a taxidermist, one of the best in all of Spain. He travels the country each summer taking inventory and seeking clients wherever bulls are ritualistically killed for entertainment. He has won acclaim for the hyper-realism of his creations, the way he imbues them with emotion. For the past two years, he has served here as the taxidermist for the festival of San Fermín, in a role as vital as it is unsung.

“I think I have reached the pinnacle of my career,” he said. “What I don’t know is how long this will last.”

The popularity of bullfighting — a sport, an art form or a travesty, depending on whom one asks — has waned for decades. Animal rights activists denounce it as cruel. Much of the public in Spain has lost interest in it.

Such concerns, though, can seem invisible at the thousands of bullfighting festivals that take place every year in Spain. San Fermín, the best known of them all, has, for generations, drawn scores of people to Pamplona every July for nine days of bull-centric merriment.

Every morning, there is the ceremonial running of the bulls, known as “el encierro,” in which six bulls and thousands of daring revelers undertake a rollicking half-mile run through cobblestone streets to the city’s 96-year-old arena. There, at night, the same six bulls are sent to be slain at the hands of some of the country’s top bullfighters, or toreros.

“And once the bull is killed,” Martín Moro said, “I own it.”

Martín Moro, 42, has a deal with the organizers for all 60 of the festival’s bulls, which he then prepares for a diverse clientele, including runners, bullfighters, business owners and aficionados. (Last year, he visited a hospital to offer an injured American runner the head of the bull that had gored him. The man declined.) He charges around 1,500 to 2,000 euros, or about $1,700 to $2,300, for a head. An entire bull, a project he does maybe once a year, sells for 6,000 euros, or about $7,000. In all, he attends about 90 festivals and handles about 110 bulls every year.

After the run on the second-to-last day of the festival, Martín Moro slipped through a dense, buzzing crowd to meet potential clients. He was dressed in white, with a red handkerchief around his neck, like everyone else. He gripped a notebook that contained the name, registration number, color and weight of each of the specially bred bulls. Clients always request specific animals, and he had pictures of each in his phone.

The bulls, which can run up to 15 mph, had moved briskly that morning in a tight pack, and the whole thing was over after an adrenaline-soaked 2 minutes 24 seconds. It was a subpar run, messy and clogged with amateurs, according to Javier Delgado, a well-known runner and client of Martín Moro. One person was gored but survived.

Serious runners can sound like hard-core surfers. The bulls, like an ocean’s waves, are unpredictable and unrelenting, and the runners, seeking an ephemeral thrill, try to harness that energy. Many crib the language of addiction. It can be a good run or a bad one; they will do it again the next day regardless. A great one is savored for years.

Martín Moro’s work indulges those feelings. Last summer, Delgado sprinted for several seconds squarely between the horns of a bull that had become separated from the pack. The experience was intoxicating, he said, and for the first time in his eight years running in Pamplona, he craved a memento. He contacted Martín Moro to purchase the bull’s head.

“I saw that it was a beautiful bull, and I was happy about how I ran, and I wanted to keep that memory with me,” said Delgado, 29, who works in a factory in Badajoz.

Martín Moro has long reveled in this world. As a child, he used to admire the heads mounted in restaurants near his hometown, Ciudad Rodrigo, a 20-minute drive from the border with Portugal.

He began experimenting with taxidermy when he was 14, working on small animals he and his friends hunted. He had an early breakthrough when he filched a piece of wire from one of his mother’s artificial plants to fortify the tongue of a wild boar. At 18, he made his first bull’s head. It was imperfect, but someone from his town nevertheless asked to buy it. He made another, and someone bought that, too.

During the 2008 financial crisis, Martín Moro lost his job as an accountant at a construction company. Depressed, he turned to taxidermy for comfort. Eventually, friends and family members suggested he make it his career.

“Now my passion is my profession,” he said. “I’m living in a dream.”

That night, Martín Moro went to the Plaza de Toros, where Juan José Padilla, one of the most famous bullfighters in Spain, would perform for the last time before his coming retirement.

Almost 20,000 people packed the stands. Spectators belted out folk songs and tilted wineskins toward their mouths. The festivals in certain other cities are more prestigious, but San Fermín attracts the biggest bulls and often the rowdiest crowds. This suits Padilla, known for his swashbuckling charisma and his black eye patch, a vestige of a gruesome goring he suffered, and remarkably returned from, seven years ago.

One of his associates had already contacted Martín Moro during the week to reserve both bulls the torero would face. Martín Moro considered it an honor. He said he would give the bulls hardened expressions to match Padilla’s character.

“He will hang them in his home for the rest of his life,” Martín Moro said. “His sons and his grandsons will look at them, and my name will be on the plaque.” With lightning flashing across the gray sky, Padilla luxuriated in the outpouring of love from the crowd. (“Padilla, maravilla!”) He drew appreciative coos when he began his fight — against a 1,100-pound brown bull named Decano — on his knees. He waved the animal close, coaxing it into tight, gentle turns, as if the gravel ring were a ballroom floor.

When the moment came, Padilla lifted his sword and thrust it between the bull’s shoulder blades. The strike was pure. The animal staggered for a few seconds and then keeled onto its side. The stands erupted in cheers.

“I couldn’t dream of an afternoon like the one I lived in Pamplona,” said Padilla, who has collected 36 other taxidermy pieces during his 20-year career. “I will always feel proud when I see those heads.”

It was late that night when Martín Moro arrived at the slaughterhouse where the vanquished bulls had been transported to be dismembered, decapitated and disemboweled. Six heads awaited him. With a knife, he peeled the skin off each one, taking extra care around the eyelids and lips. He grabbed an electric handsaw and detached the horns. Blood dripped everywhere — on the ground, over his hands, onto his white protective coat.

“This is the ugly side of the job,” he said. “Every day I arrive clean, and every night I leave dirty.”

Two days later, he returned to Serradilla del Arroyo, a village of 200 people in the province of Salamanca, where he lives with his wife, Teresa, and two sons — Diego, 12, and Rodrigo, 7 — in a two-story house he built himself. After the hectic days in Pamplona, the silence in his backyard workshop felt gaping.

On the agenda was a hairy black bull from a regional festival. He moved meticulously through a process perfected over the past decade: He hardens a polyurethane-based form inside a mold, carves it with a knife, manipulates clay to recreate the bull’s facial structure, and sews on the hide. Each step brought the object closer to life. He pulled out a picture of the bull and crouched to examine the sculpture, like a barber lining up a buzz cut. He said he visited ranches to see bulls when they are young to better recall their personalities when they are dead. He angled a pair of glass eyeballs imported from Germany slightly to the side and narrowed the eyelids. It had been a suspicious bull, he said.

Martín Moro’s children share his passion for bulls. Diego sometimes assists him in the workshop, helping to mold clay. When the family gathered for lunch later at the only restaurant in the village, Rodrigo popped out of his seat and pretended to be a bullfighter, swaying a paper napkin back and forth, tilting his head theatrically to the side. Everyone laughed. But Martín Moro said he did not want Rodrigo to become a torero.

Eight years ago, Martín Moro befriended Iván Fandiño, the first big-time bullfighter to entrust him with a commission. It was Fandiño’s initial faith, Martín Moro said, that helped him become one of the country’s top taxidermists. Last summer, Fandiño was killed during a bullfight in France.

“It’s beautiful, everything that surrounds this,” Martín Moro said. “But beneath it all is death.”

Garazi Erburu Irigoyen contributed reporting.

Source: My Palm Beach Report

Running of the Bulls Dates at San Fermín Festival 2018

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De SOL y SOMBRA.

The running of the bulls is the main attraction in this famous celebration that turns Pamplona into one non-stop fiesta.

The city of Pamplona is world famous thanks to its San Fermín fiestas. Thousands of people come every year to experience the risk and excitement of the popular running of the bulls, immortalised by Ernest Hemingway in his novel Fiesta. For nine days, Pamplona residents and visitors alike, dressed typically in red and white, get carried away by the continuous festive spirit that invades the streets.

San Fermín starts 6 July at midday. At that moment the chupinazo is launched from the balcony of the town hall. It is a rocket that marks the official start of the fiesta, causing an outburst of joy amidst the crowd gathered in the square. The first running of the bulls is held the following day: at 8am sharp the doors of the Santo Domingo corral are opened, and hundreds of people run in front of the bulls on their route through the old town to the bullring.

This brief yet intense race is repeated every day 7-14 July. It covers 825 metres and lasts barely three minutes. The launching of rockets indicates the different parts of the race to participants: the first rocket signals the opening of the corral gates; the second means that all the bulls are out; the third, this one in the square, marks the entrance of the bulls into the ring; the fourth means they are in the bullpen and that the race is over. One of the most exciting moments happens a few minutes before the start of the running of the bulls, when runners entrust themselves to San Fermín, singing three times in front of a small statue on Cuesta de Santo Domingo Street.

Furthermore, every morning during the fiestas there is a parade of “giants and big-heads” through the centre of the city, for the little ones to enjoy. The festive programme also includes open-air celebrations, concerts, dance exhibitions and, of course, bullfights. They tend to be lively events, as organised groups of bullfighting fans pack the stands. San Fermín finishes 14th July at midnight, when the crowds make their way to the Town Hall Square and, with candles alight, sing “Pobre de mí”, to bid farewell to the fiesta until the following year.

The Running of the Bulls 2018 dates are July 7 – 14, 2018, while the San Fermin Festival runs from July 6, 2018 at Noon, until July 14, 2018 at Midnight.

Here is a list of what day these dates fall on in 2018 and the general focus of each day:

Thursday, July 5, 2018: Arrival day for those who want to see the opening ceremony the next day

Friday, July 6, 2018: Opening ceremonies begin at Noon on Plaza Consistorial (be on a balcony by 10:00 a.m. if you want to see it), today is the only day of the Rejones bullfight (matador on horseback) at 6:30 p.m. Big arrival day for Europeans traveling in for the weekend.

Saturday, July 7, 2018: First Pamplona bull run at 8:00 a.m. (be on a balcony by 7am if you want to see it), Procession of San Fermin at 10:00 a.m., first traditional bullfight in the Plaza de Torors at 6:30 p.m. Very crowded day at the bull run due to it being the first run, and Europeans come in for the weekends.

Sunday, July 8, 2018: Daily bull runs and bullfights continue. Also crowded during the bull run due to weekenders participating from Europe.

Monday, July 9, 2018: Daily bull run and bullfights continue. Prices drop significantly after weekend rush.

Tuesday, July 10, 2018: Beginning of mid-fiesta period with less crowding during the running of the bulls.

Wednesday, July 11, 2018: Daily Pamplona bull run and bullfights continue.

Thursday, July 12, 2018: Closing days of the Fiestas de San Fermin begin. Daily bull run and bullfights continue.

Friday, July 13, 2018: Bull running and Pamplona bullfights continue.

Saturday, July 14, 2018: Final day of the festival. Pobre de Mi Closing Ceremony occurs at Midnight in Plaza Consistorial (be on a balcony by 10:30pm if you want to see it from above).

Sunday, July 15, 2018: Departure day for people who watch the Closing Ceremonies of the San Fermin Festival.

For a detailed schedule of daily events at the San Fermin Festival and the Pamplona Running of the Bulls, go to our page www.desolysombra.com

De @TorosyToreros72: Las Puertas de Curro Rivera en Madrid – Julio Téllez en @DSolySombra.

Formidable muletazo del desdén de Curro Rivera en plena Plaza Monumental de Las Ventas. Desdeñosa verticalidad y superior donaire en su apoteosis isidril de 1972. Con estos recuerdos madrileños damos la bienvenida a De SOL Y SOMBRA al Lic. Julio Téllez García para seguir platicando de Toros y Toreros.

A la sombra del mes de Mayo, de tantos recuerdos de Toros y Toreros, recordamos que ayer domingo ha sido el aniversario 47 de la primer Puerta Grande de Curro Rivera en Madrid, la de Junio de 1971. Pero claro está, nuestro recuerdo siempre se centra en la tarde maravillosa ocurrida un año después y que lo confrontaría en una naciente y creciente rivalidad con Sebastián Palomo Linares en medio de la sempiterna polémica corrida de Atanasio Fernández en la Feria de San Isidro de 1972. Estuvimos ahí y hoy que partimos plaza por primera vez en De SOL Y SOMBRA, lo hacemos con este hermoso recuerdo.

Por: Julio Téllez GarcíaDe SOL Y SOMBRA.

Nos recuerdan las redes, hoy un catálogo taurino abierto también al recuerdo, que el lunes 22 de mayo de 1972 -no fue el 23- Curro Rivera salió por la Puerta Grande de las Ventas en Madrid, al cortar cuatro orejas situación que no se repetiría sino treinta y seis años después.

Los comentarios a tal hecho no tienen desperdicio.

Curro salió dos veces en hombros de Las Ventas, la primera el 3 de junio de 1971 en la extraordinaria Corrida de Beneficencia, mano a mano con el maestro Antonio Bienvenida quien fue “ahogado” por Curro, al decir la prensa. No pudo Bienvenida con un torero joven e impetuoso que estuvo sensacional en sus tres toros. Currocortó la oreja al segundo de la tarde de nombre “Grajador”, perdió las orejas del cuarto “Callejero” de nombre, por fallar con la espada y cortó la oreja del último de la tarde, “Niño”, por gran faena. Los toros fueron de Felipe Bartolomé y el maestro Bienvenida estuvo bien, a secas, en su lote.

A Curro lo pasearon en hombros por el ruedo y salió por la Puerta Grande. Curro toreó diez tardes en Las Ventas cortando nueve orejas en total, según nos cuenta el Señor Hernández Silva.

Pero grandiosa fue la corrida del 22 de mayo de 1972, Curro cortó 4 orejas alternando con Palomo Linares y Andrés Vázquez, con toros de Atanasio Fernández. Esta es la corrida que propagó uno de los mitos más extendidos en el toreo, el cuento de que le fue entregado a Palomo Linares el rabo de un toro por “un estúpido nacionalismo”, argumento que usó hace muchos años Pancho Lazo en forma equivocada, engañando a sus lectores haciéndoles creer que el rabo entregado a Palomo fue para demeritar el triunfo de Curro.

Nada más falso.

Lazo ocultó la realidad de lo sucedido esa tarde en la que Curro, después del triunfo de Palomo, le peleó en el último toro de la tarde realizando una faena del más puro clasismo y cortando dos orejas a pesar de un pinchazo, algo inusitado en Las Ventas como inusitado fue el rabo otorgado a Palomo por su extraordinaria faena.

Muy tarde tratemos de encontrar la verdad sobre las mentiras de Lazo que hicieron escuela y todavía se las creen muchos taurinos malamente, tomemos como guía la reseña y las fotos de la corrida publicadas por El Ruedo, semanario de gran prestigio y credibilidad.

Nos cuenta El Ruedo que Palomo en su primero, segundo de la tarde de nombre “Clavijero”, lo toreo por naturales y pases de trinchera ligados con molinetes. Toda la faena fue por naturales, limpios, serenos, tranquilos con el “desahogo grande del pase de pecho” rematando su faena con dos trincherazos contundentes previos a una estocada desprendida.

A petición popular le concedieron dos orejas.

Curro Rivera en el tercero de la tarde, su primer toro de nombre “Cigarrero” le da la réplica saludando al toro con cinco verónicas templadísimas sin enmendar y cierra con “media de suave armonía”. Con la muleta empieza Curro con estatutarios pases por alto. El momento sorpresivo que provocó la aclamación pública la provocaron “unos circulares sin enmendarse en que tres veces pudo sin mover los pies, constituirse en el eje de la embestida” siguió Curro con series de naturales perfectos como prólogo de media estocada de efectos culminantes, provocando la aclamación popular y la exigencia de las dos orejas.

Hasta aquí los dos toreros actuaban en igualdad de circunstancias por las orejas cortadas, no así por el impacto de las faenas. Curro había conmocionado al público con los “circulares” que por primera ocasión ejecutaba en Las Ventas. En México, estos muletazos que desataron toda clase de polémica, los conocíamos con el feo mote de “circurret”.

Sale el quinto de la tarde, segundo de Palomo de nombre “Cigarrón” y, en franca réplica a Curro, recibe a su toro toreando a la verónica con gran temple, erguida la figura,

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Curro y Palomo en 1972, gloria venteña.

toreando y caminando hacia los medios. Con la muleta, aprovechando la bravura y nobleza de “Cigarrón”, con gran decisión, lo torea de rodillas “con la misma soltura, mando y perfección que los mejores que se hayan dado de pie. La faena fue una maciza obra de arte en que el toreo más puro y más moderno se terminaron fundiendo como solamente se funden en los momentos de inspiración máxima. Una faena para guardar en el recuerdo.”

El final dramático conmocionó al público.

Palomo citó a recibir pero “Cigarrón”no acudió al cite, entonces, al encuentro, Sebastián se tiró a matar o a dejarse coger, dejó media estocada, salió prendido por el muslo y levantado en el aire.

El toro dobla y se produce una conmoción de entusiasmo de las que se ven pocas veces en la vida taurina y la plaza “exigió la rotura de normas y tabúes, obligando al Presidente a otorgar las orejas y el rabo”, aquel hombre al que se le terminaría haciéndole renunciar al día siguiente. He ahí uno de tantos hitos.

Era evidente la rivalidad y “pique” entre dos toreros jóvenes.

“Pitito”fue el último toro de la lidia y le tocaba a Curro.

¡Qué difícil remontar el rabo cortado por Sebastián!

Pero Curro tenía todas las armas para triunfar: juventud, creatividad plena con su toreo psicodélico muy a tono con la época que le tocó vivir, pero sobre todo, tenía las enseñanzas del toreo clásico que le enseñó su padre, el gran Fermín Rivera, y de esas enseñanzas hecho mano Curro para triunfar con “Pitito”, sin abandonar por momentos su toreo “psicodélico” del que era dueño y señor.

El anónimo cronista de El Ruedo, después de hacer una detallada crónica de la faena, la resume con este juicio: “… con el toro que tenía más respeto… Curro realizó la faena más clásica, más arriesgada, seguramente más maciza, dentro de la sobriedad elegante de los redondos y pases de pecho en línea, creciente de perfección. Después de un pinchazo y una estocada en buen sitio, el público embalado por el triunfo de los toreros, exige unánimemente las dos orejas para Curro.

De esta corrida, hay y habrá mucha tela para cortar; quise agregarme a la opinión muchos aficionados para aclarar algunos temas, sin descartar seguir platicando sobre esta eterna polémica.

Saludos y abrazos para toda la Afición envío desde Coeneo, Michoacán.

Twitter: @TorosyToreros72.

La Revolución Riverista entronizó, tras su paso por Madrid, a Curro Cumbre, Emperador Azteca del Toreo.
La Revolución Riverista entronizó en 1972, tras su paso por Madrid, a “Curro Cumbre, Emperador Azteca del Toreo.”

El cordón umbilical: El Toro en México – Por el Bardo de la Taurina.

Pase natural de Adame al jabonero de Juan Pedro.

Por: El Bardo de la Taurina.

Acto I

No triunfar con la miel es tragar con la hiel.

Aunque mucho peor hubiese sido que Luis David Adame no le hubiese podido a sus toros en su presentación en este San Isidro, lo que sucedió el jueves pasado en el que Madrid le regaló una tarde apacible en lo climático, un cartel amable, unos toros con presencia sí, pero también sin fauces tiburoneras y uno de ellos, el primero del aguascalentense que era un guardián ligero de una retacería más flojas y desprendidas que la virginidad a los treinta, le ha endilgado tandas cortas y limpias que le receto el torero a un goloso de Juan Pedro Domecq, tan colaborador y tan educado que apenas reclamaba cuando el torero lo dejaba con hambre en cada capítulo de tres y remate.

Porque no llegaba el cuarto, el quinto, el sexto, que son los más complejos, los se dan con las espuelas de la ambición, tandas que nunca terminaron de romper o de calar hasta la médula ni por la derecha, ni por la izquierda, al grado que la gente coreo con más contundencia lo alegórico en lo complementario que en lo básico de los lados sólidos.

Luis David deberá de hacer un examen en el que tome conciencia que, si en verdad quiere ser alguien en este galimatías, ha llegado el momento del corte del cordón umbilical y que empiece a depender auténticamente de lo que sea capaz de hacer por sí mismo y a volar la inclusión en los carteles bajo el sistema combo, donde la base es el hermano mayor.

La reflexión es y será piedra angular del crecimiento de los hombres que tienen con qué saber en dónde están parados y hasta donde el engranaje les puede dar pa’ rodar pa’ lante, porque también se rueda pa’ atrás y a veces hay que cuestionarse ¿si a dónde se llegó, es el techo?

Y esto lo subrayo porque aquí ya se escucha que si no llegó el triunfo grande es porque Luis David toco su real nivel, en lo personal la opinión va en el sentido de la mesura que es la contraparte a las campanas del turrón y del badajo que escurre miel, y comienzo diciendo que el torero entró a la plaza de Las Ventas siendo el primogénito de uno que nació antes que él y hoy puede anunciarse simplemente como Luis David el que no necesita ya ser el remedo ese que irrespetuosamente lanza la montera por los vientos de las tolvaneras al momento del serio ritual del brindis, hoy debió de haber aprendido que con el percal se debe de ir al centro dejando las tablas pa’ los resguardos y las comodidades, también debe de saber que en esto el son, el ritmo, la duración y las pausas, las debe de imponer el torero, pa’ evitar que el toro al tercer muletazo este preguntando ¿Dónde está la sarga?

Y de una vez decir que en esto es tan importante el cite como el telar y si estos no se dan coordinados vienen los amontones, luego tendrá que saber que después de una faena corta pero sobria no caben las valentonadas de las temerarias Bernardinas que también son copia del consanguíneo

¡Ya! ¡A cortarse el cordón umbilical!

En fin, hoy solo son sensaciones las que debieron de haber sido tres llaves peludas y una cola larga con las que se estaría abriendo las puertas de las contrataciones, mas sin embargo ahora Luis David ganó el tenernos hablando de él, por lo que es él.

Acto II
Y ahora permítaseme constatar un hecho que entró dentro de lo extraño y que se suscitó el sábado inmediato, llevando como actuante a otro de los muchos de apellido Adame que se dedican a buscar sobresalir en esto de los capotazos y los muletazos, se trata de José Guadalupe, un toreador que en esto tiene más de veinte años y que fue anunciado dentro de la Feria de San Isidro con dos fechas que ya ocurrieron con el registro de que en la primera de ellas pues dejó ir un triunfo más rotundo que una zarzuela en plena calle de Alcalá.

No obstante, eso la gente dejándose llevar por la inercia que había provocado el hermano menor y de la que ya dimos cuenta, letras arriba, pues sintonizó las pantallas y se encontró con que el segundo toro de Alcurrucén que le correspondía al torero de Aguascalientes, México, traía prendidas las orejas con saliva indicando que con ellas podría abrirse la Puerta Grande sin ningún problema, salvo pa’ el toreador que como por acá se dice se le hizo bolas el engrudo y solito enterró, una vez más, cualquier ilusión.

Ante la decepción de lo que estábamos viendo y teniendo la glamorosa oferta de ver en otro canal la boda real del príncipe Harry & Meghan Markle, no en la Plaza de las Ventas sino en la capilla de San Jorge en el Castillo de Windsor, donde el mano a mano terminó en Puerta Grande, pues en tropel abandonamos la trasmisión madrileña, ya después a través del compendio, de cómo vio la prensa madrileña a José Adame nos enteramos que al extranjero y al presidente don Jesús María Gómez Martin, les fue como piñata por una congregación de pifias las que después de una hemorragia que el espadachín le provocó al difunto vacuno, desencadenó uno de los abaratamientos más patéticos que se hayan vivido en el palco.

Moraleja.

Siempre será más sencillo ser reconocido dentro de la nobleza, que aspirar a ser una figura en el reino de los elegidos.

Twitter: @BardoTaurina.

La Caprichosa Similitud – Triunfa Ponce en Desastre de la Autoridad en Aguascalientes.

El cambio de mano de Enrique Ponce en su faena al castaño “Artista” de Bernaldo de Quirós. Foto: Emilio Méndez

Una de las más esperadas citas, doce años, once meses y veintiocho días después se colma entre similitudes, caprichos y ridículos. Y se esfuma con la sensación de que vuelve a faltar algo. Ya sea la sobre administración o la mala suerte de Enrique Ponce quedeja las cosas en suspenso ante el nuevo y enésimo ridículo de la “Autoridad” en Aguascalientes que todo lo que aprieta a la hora del apartado termina aflojando y aflojerando una señalada tarde donde se vuelven a hacer notar los peores males de el actual momento taurino: apatía, cinismo y, principalmente, la conveniencia y acomodo de los agentes y gestores del régimen incapaces, cubierta la papeleta, de ofrecer un espectáculo mejor.
Por: Luis Eduardo Maya Lora De SOL Y SOMBRA. Aguascalientes.

Si Enrique Ponce, que se encarga de hacer patente su enojo en todo el callejón por vérselas con el zambombo cuarto, espantoso por acochinado, feo y, además, manso, si no quiere pasar más corajes primero tiene que dejar de hacerse, como dijera “El Negro” Aranda… igual que aquel otro paisano suyo una tarde de toro de regalo en la Plaza México.

Si, en verdad el enojo llega a este manoteo, hay que dejar de escoger estas bueyadas.

Así de fácil.

Aquí el único culpable es él.

Ese enojo, hagámoslo notar, es el mismo que sienten todos y cada uno de los partidarios del toreo, los aficionados que aman la Fiesta en este lado del mundo cuando toca ver a Enrique Ponce envuelto en escándalos, regateando su prestigio y valor en despachos y apartados en plazas como las mexicanas pero luego quejarse en plena corrida. Todo esto, envuelto de decepción es ensuciar una impecable hoja de vida innecesariamente. No queremos kilos, queremos casta y trapío.

La espera mencionada en la introducción se rompe este año y ha tenido “Armillita” que despedirse primero y morirse después para tener a Ponce en la Feria de San Marcos. Todo está a punto de echarse a perder desde el anuncio, ni Teofilo ni Bernaldo, en casta principalmente, serán jamás lo esperado y anhelado por el público, que no se moviliza igual que hace trece años. Y tal como ocurre la última vez, tiene que haber baile de corrales y sustituciones para que ocurra el milagro.

Solo así y a medias, porque las coincidencias tienen algo de caprichosas.

Aquella vez un novillo adelantado de Santa Bárbara, afortunadamente, hubo de romperse un pitón para que saliera el celebérrimo “Arlequín” de Fernando de la Mora, un toro, sobrero, en toda la extensión de la palabra. Esta vez, el baile de corrales acomoda una tarde ventosa en Aguascalientes que comienza con la salida de un alto y bien hecho castaño, con seriedad suficiente para aguardarle y, pese a ser de Bernaldo, el toro comienza reaccionando con fuerza y plena actitud de toro, alegra su rabo e, incluso, protesta ante el capote que logra avanzar hasta los medios y, pese a un enganchón, remata con media.

Aquí viene uno de los grandes episodios de la corrida: el tercio de varas.

Bendito Dios.

Ponce se templa, no toca los lados y deja en suerte para que por un vuelco del destino, al arrancarse fuerte el castaño, este resbale y al recibir un puyazo contrario haga perder la horizontal al caballo derribándole y desmontando al piquero que termina pisando al toro antes de caer incluso la propia jaca parcialmente cae encima del castaño. En ese momento nuestra impresión es que el astado habría de romperse.

En ese momento nuestra impresión es que el astado habría de romperse.

No, no con este bravo castaño.

Que, si bien sus extremidades traseras resienten el hecho, de pronto se pone en pie y sin vacilar persigue al caballo, ciego a fuerzas, lo hace con alegría en su trote y con la luz de su casta que muestra su disposición a atacar recorriendo circunferencia insospechada hacia la querencia, que también los animales, aun sin ver, mantienen su sentido de orientación, el toro se apodera de la escena y hasta que el caballo choca con su mansa resignación en la barrera, la escena se calma, como si ese encontronazo nos devolviera del drama hacia el mismo ruedo.

Entonces la decisión acertada de no picar de nuevo, sino de dar paso a un nuevo milagro de Mariano de la Viña, permite que el toro, aun pese a la inutilidad de los hermanos Luna que pasan hasta por cuatro veces, aun pese estar casi roto de los cuartos traseros, recupere aire, acentúe la largueza de sus viajes y comience a desarrollar paulatinamente por abajo.

Y tanto es así que “Artista” crece.

Cabecea y embiste al momento que se le cierra en el burladero de matadores y tira el tablón alto de la barrera justo cuando Ponce brinda a toda la Plaza que expectante vislumbra la llegada de amenazantes y grises nubes. Todo este ambiente de calma contrasta con el ansia del astado por ir a la muleta se palpa en los muletazos iniciales donde la embestida se encausa y se somete en el pase de la firma donde comienza a andar el castaño que aun protesta por arriba.

Por ello las tres primeras tandas son una constante por encontrar acople sobre la verticalidad y el temple sobre la mano derecha, basta un enganchón, uno solo para que el valenciano ajuste, vuelva sobre pitón izquierdo en el pase de pecho para vaciar lo más largo posible. Así, evita la tentación de la querencia tirando a los medios, abre entonces el compás, se proteje del viento tirando por abajo y liga cadenciosamente aun contra el viento que le interrumpe nuevo remate de pecho.

La paciencia paga frutos.

Decía Gabriel Figueroa, el gran fotógrafo de la luz, la sombra y el color: “Técnica es una forma de resolver los problemas de contar una historia en la mejor forma posible.” Y esta vez, la mejor forma es mantener la verticalidad, aguantar y, pese al viento, templa, sin eso el castaño se habría descompuesto. La tanda, rotunda y muy cadenciosa, sobre las rayas revienta en el de pecho y prepara la senda de la mano izquierda primero largo y arriba, el toro tiene nervio por ello luego responde abajo.

Ponce aguanta la ráfaga y tras ayudarse llegan los tres mejores pases de la faena, al natural, casi con media muleta por el viento molesto rompiendo la cintura y que proseguirían en una tanda al natural donde el castaño comienza a resentir el peso de la lidia, Ponce, entonces, encela colocando y quitando el engaño en plena cara dándose a torear hasta exprimir al toro al natural aguantando su medio paso, sin duda alguna, para tirar al final de un toro que ya se queda pero del que el magisterio completa.

La vuelta a la derecha obtiene derechazos ligados y un enorme cambio de mano previo a los adornos finales, poncina incluida, por ambos perfiles y sobre la mano derecha. La faena, de gran realización roza a una altura importante que empaña la estocada baja y la inexplicable concesión del rabo, debidamente, protestado.Como para echarle la gente y la criticaduria encima.

Como para echarle la gente y la criticaduria encima.
Como para echarle la gente y la criticaduria encima.

A Ponce le agrada la mencionada concesión y alegre da la vuelta al ruedo. La multitud se espanta por una llovizna que resulta hasta agradable pero que hace huir al personal de palcos como vanidosos de pueblo.

Y ahí terminaría casi todo. Malamente.

El público repudia la presencia del cuarto, flaco y demasiado feo para ser lidiado. Peor el sobrero demasiado retacado para ser siquiera embarcado, Ponce tras el pucherazo y brindis a Armando Manzanero, se esfuerza pero termina oyendo un aviso.

Pese al gran esfuerzo, Payo falla en momentos claves ante el difícil segundo que le desarma en un momento clave no obstante vence al viento y al sentido del toro que le busca siempre. Turno que pincha antes de un gran espadazo. Falla el quinto y regala un novillo manso de La Joya con el que está voluntarioso y al que vuelve a pinchar.

De Silveti, convidado de aparador, su falta de soltura contrasta con el gran quite por gaoneras del sexto con el que se regala la vuelta al ruedo en ratonero modo.Que se le está volviendo costumbre.

Que se le está volviendo costumbre.

Entonces la llovizna trae la abundancia y el despilfarro, la sangre brava que superó, aun increíblemente siendo de Bernaldo de Quirós, que de no haberse lastimado o de haber salido en cuarto turno, habría marcado una composición de mayor alcance artístico.

Como ese cielo del centro de México, el perfecto escenario que tantas veces captara Gabriel Figueroa, al que se rindieran Cannes y Venecia, el celaje ideal de púrpura y amaranto, pues ya que por capricho el toro no coincide en las grandes citas, en Aguascalientes queda siempre, la coincidencia, esta sin capricho, del atardecer.

Celaje, ese sí, fantástico e infaltable.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza Monumental de Aguascalientes. Feria Nacional de San Marcos 2018. Décimo Festejo del Serial Taurino. Novena Corrida de Toros. Casi Lleno en tarde de viento cambiante, con leves gotas al momento del paseillo, ráfagas muy molestas durante los dos primeros turnos que impiden el desarrollo de la lidia sumada a la refrescante llovizna culminado el primer turno. Precioso crepúsculo para terminar el festejo.

Fatal la actuación del Usía que devuelve al cuarto previamente autorizado, no da el primer aviso al primer espada luego de sobrepasar por casi diez minutos el tiempo reglamentario en la lidia del cuarto, inadecuadamente ordena la música para ser callado por el público y, principalmente, otorga inadecuadamente los máximos trofeos al primer espada a la muerte del que abre plaza y homenajea al manso sexto. Distraído en diversos pasajes de la lidia, el sujeto en cuestión responde al nombre de Ignacio Rivera Ríopersonaje de dudosa capacidad taurina y que, de tener mínima vergüenza, habría de presentar su dimisión.

8, Toros, 4 de Bernaldo de Quirós (Divisa Obispo, Rojo y Verde) Los lidiados como primero, segundo, cuarto y sexto turnos. Anunciados como titulares pero rechazados en el reconocimiento, el cuarto es devuelto por feo y escurrido; disparejos de presentación, chico el manso y soso sexto, con cara aunque chico también el difícil segundo, con sentido y emoción en la muleta. Destaca el bravo y noble primero, precioso castaño oscuro, alto y serio por delate; 3 de La Estancia (Divisa Rosa, Blanco y Azul) lidiados en tercero, cuarto como sobrero y quinto; disparejos de presencia y feos, el cuarto es terriblemente acochinado y manso lo mismo que sus hermanos; y 1 de La Joya (Divisa Turquesa, Blanco y Amarillo) Anovillado y manso, jabonero sucio, manso con tendencia a la querencia, inexplicablemente ovacionado y homenajeado en el arrastre.

El que abre plaza número 837, “Artista” nombrado, de 518 kilogramos, castaño aldinegro, alto, ojinegro y bragado, delantero de pitones, fue con justicia homenajeado con el Arrastre Lento ovacionado por la Afición.

Enrique Ponce (Marfil y Oro) Rabo con Protestas y Palmas tras aviso. Octavio García “El Payo” (Nazareno y Oro) Saludos en el Tercio, Silencio y Gran Ovación en el de regalo. Diego Silveti (Salmón y Oro) Palmas y Vuelta por su cuenta con protestas.

El Primer espada salió a hombros.

Bien a la brega Mariano de la Viña con el primero pese a la inutilidad de Jorge Luna, fatal con el capote Ángel González hijo.