Archivo de la categoría: Running of the Bulls

#PAMPLONA RUNNING OF THE BULLS 2016 – #SANFERMIN2016 FESTIVAL PROGRAM.

By Luis Cuesta for www.desolysombra.com

FIESTAS DE SAN FERMIN 2016 – PROGRAM.

July 6th – Evening Vespers, A religious service is held on the evening of Jul 6th which is attended by the entire city council at the church of San Lorenzo which proudly holds relics of Pamplona´s patron saint, San Fermin. Vespers are sung by local choir & recordings go back to 15th century.

July 7th -16st Bullrun/Encierro, At 7 a.m. the 1st bullrun takes place on July 7th streets adjoining the route of the running of the bulls are closed off in preparation for the 8 a.m. Bullrun. This day is always very dangerous as it attracts the most runners traditionally. We advise to be in your running position by 7 a.m. as streets get closed off!!

July 7th – 10:30 a.m. – Riau Riau At 10:30 am on July 7th, the effigy of San Fermin is carried from the church of San Lorenzo & is followed by a procession of the city council dressed in ceremonial regalia, clergy including the bishop of Pamplona & the locals.

July 6th-13th – Encierillo at Night, the bulls are moved from the large corrals accross the river up to the corral at Santo Domingo for the morning´s encierro. Spectators are limited by the City Council & must have a security pass. The Encierillo is signaled by the blowing of a ram´s horn. The only persons in the street are the pastors & herders who work with the bulls. Onlookers observe from the high walls in total silence, anyone making noise or using flash camera would be considered to be distracting the bulls & most likely find themselves in jail with a hefty fined.

pamplona

July 6th-14th – 9:30 a.m. – Gigantes, Daily the City Giants take to the streets of Pamplona. 8 giants, 4-5 metres in height & first designed by Navarra artist, Tadeo Amorena around 1850´s. they represent the mythical queens & kings of Europe, Africa, America & Asia. The Gigantes dance through the streets of pamplona & are extremely popular with the young children.

Plaza del Castillo - Jul 1959 Hemingway’s last visit to Pamplona.

July 7th-14th – 7:30 p.m. -Merienda in Bullring, A light late afternoon meal eaten all year round but during sanfermines it is typical to “meriendar” in the Plaza de Toros (bullring) at 7.30 pm after the 3rd of 6 bullfights & washed down with gallons of sangria & kalimotcho.

 

July 8th-14th – 3:00 a.m. – “Caldo Soup” A light consume which is very popular with the bullrunners who have stayed up all night! beware…they start serving at 3 a.m.

July 14 – Closing Ceremony- “Pobre de Mí” A beautiful candlelight closing ceremony held at the Plaza Consistorial on july 14th. At the stroke of midnight, a rocket is fired to mark the closing of the fiesta & this is when the pañuelo is removed.

Twitter: @LuisCuesta_

 

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FERIA DEL TORO: Ocho toreros históricos para recordar en San Fermín

Corrida del 7 de julio de 1943 con Manolete a la izquierda.ZUBIETA Y RETEGUI

Dicen que Pamplona es una plaza amable para torear, pero son muy pocos los toreros que han dejado huella en el ruedo.

Por  Marina Pérez Ruiz.

VICENTE BARRERA (VALENCIA, 1908-1956)

Entre 1928 y 1939 Barrera actuó en la plaza de toros 17 veces. En 1932 hizo lo que nadie había hecho: lidió cinco toros en dos corridas y a todos los morlacos les cortó las dos orejas y rabo, incluso la pata al segundo toro del domingo día 10. Dio tres vueltas al ruedo.

En los últimos cuatro años en los que estuvo se fue en blanco. Barrera era uno de los matadores que más cobraba. En 1933 el público se enfadó porque era el torero más caro del abono. Su actuación no fue buena. Ese año cobró 32.300 pesetas, es decir, 194 euros; casi el triple que sus compañeros de cartel.

JOAQUÍN RODRÍGUEZ, CAGANCHO (Sevilla, 1903-1984)

Una tarde para no olvidar fue la del martes 12 de julio de 1927, con toros de Conde de la Corte. A Cagancho le tocaba torear el sexto astado de nombre Pajarito, del que se llevó las dos orejas y el rabo. Según el diario ABC, Cagancho toreó en los medios, sujetando al toro, con pases superiores y dos pinchazos. El público lo ovacionó y fue paseado a hombros. En 1935 capeó en Pamplona por última vez, pero fue un desastre. “Ha estado aún peor que en lo más malo de sus peores tiempos”, según indicó LNV, “la ciudad en fiestas”.

DOMINGO ORTEGA (BOROX, TOLEDO, 1908-1988)

Ortega pisó la arena de la plaza 19 tardes entre 1931 y 1948. Las cinco primeras fueron grises, pero en 1934 toreó tres veces. En la primera y tercera se llevó las dos orejas y el rabo y en la segunda, las dos orejas y el rabo en los tres toros que lidió. Fue una tarde gloriosa para él. En 1944 vino a sustituir a Manolete (que no llegó a tiempo a la plaza) triunfó y rechazó un rabo.

MANUEL RODRÍGUEZ, MANOLETE  (CÓRDOBA, 1917-1947)

Manolete toreó en Pamplona doce días entre 1940 y 1947. Tres en 1940, cuatro en 1942 y 1943 y una en 1947. Estaba contratado también en 1944, año en el que se le pinchó una rueda del coche en su camino a la capital navarra, y en 1945, que no pudo asistir a la cita debido a una cogida. 1940 fue un fracaso. En 1942 cortó una oreja, al año siguiente cinco orejas y un rabo y en 1947, cuatro orejas.

Pero a Manolete se le recuerda en Pamplona por la faena de la última tarde que lidióen la plaza. Fueron dos toros. “Una de las corridas más completas y satisfactorias. Ajustado, parsimonioso, seguro, sin perder la línea y sin mancharse el vestido”, según lo reflejó AE, nº 3.577. Por esa actuación, el torero ganó 250 000 pesetas (1.502 euros) y sus compañeros de cartel, 25 200 pesetas (151 euros).

ANTONIO ORDÓÑEZ (RONDA, MÁLAGA, 1932-1998)

Ordóñez estuvo 33 tardes en Pamplona desde 1949 hasta 1971. Los espectadores que se deleitaban viéndole torear coinciden en que era uno de los mayores motivadores de la historia de la plaza y que marcó la época dorada de la plaza de Pamplona por la huella artística de su presencia. Alcanzó ocho tardes de orejas dobles, diez de una y un rabo.

La primera vez que pisó la arena de la plaza cobró 10.300 pesetas (62 euros) y en 1967 por una tarde cobró 1.002.000 pesetas (6.022 euros) porque el año anterior se celebró una corrida extraordinaria el 15 de julio con un joven Palomo Linares como protagonista. La Casa de la Misericordia lo quiso contratar para que lidiara en las fiestas, pero los representantes del joven torero no lo consideraron conveniente. Este hecho no estuvo exento de polémica y molestó a Ordóñez. Argumentó que se debía torear en los días de San Fermín y con la ganadería que tocara, no a libre elección de cada uno. Al final, se celebró la corrida extraordinaria.

DIEGO PUERTA (SEVILLA, 1941-2011)

Diego Puerta hizo el paseíllo en Pamplona 30 tardes, la última el 11 de julio de 1974. En el ruedo se ganó al público con su valor, técnica, gracia y fuerza.

La tarde del 12 de julio de 1961 fue para recordar. Puerta tuvo que terminar la faena delprimer toro, ya que este había mandado a la enfermería a sus dos compañeros de cartel, que por consiguiente, el sevillano acabó toreando los cinco toros restantes de la corrida. No fue novedad (antes lo habían logrado El Algabeño en 1923, Fuentes en 1902 o Guerrerito en 1909), pero sí la más notable.

FRANCISCO RUIZ MIGUEL (SAN FERNANDO, CÁDIZ, 1949-)

Ruiz Miguel es el diestro que más actuaciones ha cuajado en San Fermín: 35 entre los años 1973 y 1989. De ellas, 24 fue primero de la terna y consiguió once orejas en total. Ruiz Miguel no fue un torero trascendente, pero se ganó el respeto y el aplauso del público. Cuando toreó por última vez en el coso pamplonés, el diestro se emocionó.

ANTONIO JOSÉ GALÁN (BUJALANCE, CÓRDOBA, 1948-2001)  

Galán debutó en Pamplona en 1973 y el 14 de julio, una semana después de tener una cogida, llegó mermado, pero toreó miuras. En su primer astado, cortó dos orejas y hubo una fuerte petición para darle también el rabo. Aquella tarde cayó una tromba de agua en la plaza y Galán siguió con la faena, contra el miura y la tormenta. El diestro toreó cómo y dónde quiso y entró a matar sin muleta y sin engaño. Esa vez, la presidencia no le negó el rabo: salió a hombros de la plaza.

Publicado en Navarra.com

San Fermín: Toros imponentes, respeto creciente

 

Eugenio Mora en su primer toro, al que corto una oreja. / Luis Azanza (EL PAÍS)
 
  
Por Antonio Lorca.

El nombre de esta feria no es baladí. El toro es el protagonista y eligen a conciencia a los más serios del campo. Imponentes, como los de ayer, del Conde de la Maza, de impresionante trapío, de una seriedad y un cuajo deslumbrantes. Y esta circunstancia hace que los toreros hagan el paseíllo con la mosca detrás de la oreja; máxime si, además, su comportamiento, como así fue, es áspero, brusco, deslucido y cuajado de dificultades. Se entiende, pues, que todos los actuantes, desde el primer espada hasta el torilero, se tienten la ropa ante semejantes oponentes.

En fin, que los toros sevillanos no permitieron confianza alguna, y las cuadrillas se presentaron con buenas dosis de precaución, lo que, en modo alguno, facilita el toreo. En una palabra, la corrida, muy dificultosa; y los toreros, a la defensiva. Mala combinación.

A pesar de todo, Eugenio de Mora cortó una oreja sin peso alguno al primero de la tarde, que embestía con la cara a media altura y sin calidad, y con el que el torero mostró oficio y poco más. Enorme, de presencia intachable era el cuarto, pero todo lo que lucía de guapo lo manchó con brusca agresividad y mala condición. De Mora hizo lo que humanamente pudo, que fue poco, y lo despachó de manera nada ortodoxa.

Antonio Nazaré no tuvo opciones, pero lo intentó de veras porque no le sobran contratos. No es torero para la guerra del toro duro y pasó desapercibido. Permitió que a su primero le dieran muy fuerte en varas y el animal se paró antes de tiempo; con el quinto, tan deslucido como los demás, intentó justificarse y pasó un mal rato con el descabello y el enfado de las peñas.

Tampoco tuvo motivos de satisfacción Juan del Álamo, a quien parece que le ha abandonado la alegría del comienzo de temporada. Muy complicado y con sentido fue el comportamiento del tercero, y bastante hizo con zafarse de los gañafones, pero el sexto fue el más claro y el torero no se confió. Hubo pases sueltos e insípidos, y quedó la sensación de que el respeto ante el toro pudo más que su ilusión por el triunfo.

De la Maza/De Mora, Nazaré, Del Álamo

Toros de Hdros del Conde de la Maza, muy bien presentados, mansos, descastados, duros y muy complicados.

Eugenio de Mora: estocada trasera (oreja); pinchazo en los bajos y casi entera tendida y baja (silencio).

Antonio Nazaré: casi entera atravesada (silencio); estocada atravesada y cinco descabellos (silencio).

Juan del Álamo: pinchazo y metisaca (silencio); media estocada y un descabello (silencio)

Plaza de Pamplona. 12 de julio. Sexta corrida de la feria de San Fermín. Lleno.

Via:http://cultura.elpais.com/cultura/2015/07/12/actualidad/1436731568_056799.html

Sanfermines: don’t believe all the bull

People began filling up Pamplona’s City Hall square on Monday morning to witness the lighting of the ‘chupinazo’ firecracker, which marks the start of the Sanfermines. / Jesús Diges (EFE)

Don’t believe what they tell you. Most of it isn’t true. It’s all just marketing ploys, myths and not-so-ancient traditions that have been designed to lure in the tourists and get them to part with their money. Since we lack the sun and sand, we have had to come up with something to attract people to Pamplona…

To begin with, we came up with San Fermín, the saint who the July fiestas are named after. There is no historical certainty that a Saint Fermin ever existed. Until the 12th century, nobody around these parts had ever heard of him, but we clung to the fact that in the French city of Amiens, where Fermin is revered as a bishop and a martyr, the locals claim that he came from Pamplona.

The Catholic Church has his feast down as September 25, which is the date of his martyrdom in the third century AD. But ever since 1591 we have been observing his day on July 7 in order to make the most of the short Pamplona summer, and to make it coincide with the bullfights and fairs that have been taking place around that date here ever since the Middle Ages.

The march of progress is conspiring against bullfighting, “a bloody fiesta for a crude and fanatical people,” in the words of turn-of-the-century writer Pío Baroja, who spent part of his childhood in Pamplona. Yet hardly anyone questions the practice around here, even if it is just out of pure self-interest – not even the radical left-wing abertzale, who have just managed to seat one of their own in the mayor’s office. In fact, Joseba Asirón of EH Bildu will personally preside the bullfight held on Saint Fermin’s Day on Tuesday.

Truth is, we’ve never had many bulls or bullfighters around these parts, but we bring them in from Andalusia, Salamanca and Madrid, and make them put on a show for the visitors while we head off to munch on our afternoon snack somewhere else.

Also, it’s been over a century since bulls were herded on foot to bullrings for a fight – today they are loaded on to trains or trucks instead. But we in Pamplona insist on building a walled path leading to the arena so the bulls can race there by themselves. Neither is it tradition for people to run in front of them, either. Far from being an initiation rite for young Navarrese men, as many outsiders naïvely presume, the practice in fact attracts many more foreigners than natives to put themselves in horn’s reach. But how else were we going to make the global headlines?

Oh, and be wary of our alleged hospitality. We pamploneses are actually rather stern, in the good and the bad sense of the word: noble-hearted yet sullen mountain folk who have a hard time getting along with strangers. Yet every July 6, when the traditional chupinazo firecracker is set off to mark the beginning of the fiestas, we undergo a remarkable transformation: we suddenly start to ooze friendliness, welcoming people from all over the world with open arms; we also pretend to be sophisticated city types even though we still lift rocks for sport, and seal eternal friendships over a bar counter or around a roasted pig. It’s all hype. On July 15, we go back to being our regular selves.

Do not come here attracted by the legend that the Sanfermines are a let-your-hair-down, no-holds-barred, mother-of-all-orgies type of event”

By the way, don’t even attempt to follow the legendary – and completely phony – route of Ernest Hemingway’s favorite haunts. The writer only came to Pamplona nine times, nobody paid much attention to him while he was alive, and we only adopted him when we realized he was good for business. The spot where the Casa Marceliano bar once stood is now occupied by a municipal agency that is closed during the Sanfermines. The restaurant Las Pocholas was converted into a chocolate shop. The Quintana Hotel shut down and was seized by the authorities in 1936. And guess what: Hemingway never spent the Sanfermines at the hotel where guidebooks claim that his room has been preserved the exact same way it was – yeah, the way it was when he did NOT stay there.

The list goes on. The bar counter inside Café Iruña, where a life-size statue of the Nobel literature laureate rests its bronze elbows, didn’t even exist back in Hemingway’s day. And don’t fall for the Ava Gardner spiel: she never came to Pamplona. The movie The Sun Also Rises was shot in Mexico because it was cheaper, not because the Franco regime had banned it. We created all these glamorous legends – with great commercial success – to get the foreigners to come to Pamplona.

Ernest Hemingway in Pamplona. / MELBA

But sometimes it is the tourists themselves who make up the stories. In his novel The Drifters, James A. Michener places his characters at the beginning of the 1969 Sanfermines, where “in recent years Holt and I had developed an affectionate ritual” consisting of tying a red scarf around the neck of a bronze statue of Hemingway. Turns out this monument was only inaugurated in 1968.

Also, please don’t wear white clothes and tie a red scarf around your neck thinking that this is our traditional outfit passed down by our forefathers. We’ve only been wearing this costume for the last 40 years or so, ever since the advent of mass tourism. We buy the white outfits at superstores, where the labels say they are made in China or Bangladesh. And save for the dancers (dantzaris) and flute players (txistularis), nobody actually wears a beret. Peter Viertel, the screenwriter of The Sun Also Rises and someone who was personally familiar with the Sanfermines, recommended to director Henry King that the characters in the movie shouldn’t wear them, either, but his advice fell on deaf ears.

Last but not least, do not come here attracted by the legend that the Sanfermines are a let-your-hair-down, no-holds-barred, mother-of-all-orgies type of event held in a lawless city where anything goes. The chaos is actually very well organized. In fact, one Navarrese university has just delivered the first ever course in Sanfermines Law. Cleaning and garbage vehicles still come out at their usual hours, tow trucks take away double-parked cars, and municipal agencies offer children’s activities, run lost-property booths and deal with all the cases of alcohol intoxication. Programmed events start with Germanic-like punctuality (the rest of the year we prefer the rather more relaxed Iberian punctuality), and a marching band is sent out in the streets early in the morning not so much to wake up the troops as to herd them back together after a whole night out.

So it’s your problem if you ignore this advice and come anyway. You risk spending nine days and nine nights partying non-stop, drinking and eating far beyond what you thought your digestive system could take, singing songs you thought you didn’t know, and dancing dances you felt you couldn’t dance, running into strangers who soon become your best friends, speaking with them in strange languages you thought you couldn’t speak, finding legions of bullfighting haters sitting in the bullring, atheists taking part in the Saint Fermin procession, and teetotalers drinking at all the bars.

But you’ve been forewarned: it’s all a farce that will vanish on July 14 at the stroke of midnight, like Cinderella’s pumpkin carriage.

Miguel Izu is a journalist and writer from Navarre. He is the author of the novel El asesinato de Caravinagre (or, The Murder of Caravinagre), a thriller set during the Sanfermines.

English version by Susana Urra.

Bullfighting under threat from Spain’s new Left-wing councils

The bullfighters of Spain may have finally met their match, as a tranche of newly elected Left-wing mayors eye the demise of one of the country’s grandest, but most controversial, traditions.

A number of Spanish cities are now taking action to end the blood sport following last month’s local elections which left a host of small Leftist parties wielding power across the country. In Alicante, the Left-wing coalition council has proposed a referendum on bullfighting, a Socialist-led alliance is mulling a ban in Palma, Majorca, while Madrid plans to cut public subsidies to the practice.

The world-famous Running of the Bulls in Pamplona is even under threat.

Less than a month before the start of this year’s San Fermín festival, Pamplona’s new mayor, Joseba Asiron, raised the prospect of a public consultation on the city’s bull-running tradition.

He vowed that no action would be taken against the festival without “due reflection and a participatory process” – but that has done little to reassure fans of taurine sports. Mr Asiron’s Bildu party – which supports independence for the Basque Country in which Pamplona sits – prevented any bullfights taking place in San Sebastián during its four-year rule there up to May.

The provincial spokesman there said when pressed on the issue earlier this month that while bulls were “vital” to Pamplona’s culture, the “citizens should decide” whether they wanted such events in their cities.

Runners make their way through the street with El Pilar fighting bulls at the San Fermin festival in Pamplona (AP)
Runners make their way through the street with El Pilar fighting bulls at the San Fermin festival in Pamplona (AP)

In the Mediterranean city of Alicante, council members are drawing up plans for an unprecedented referendum on the issue. With opinion polls on the subject rare, it is unclear which way a vote would go; the last time the government’s CIS public opinion research body asked about the practice was in 1995, when 45.5 per cent said they were in favour and 39.9 per cent against.

In Madrid, where the 24,000 seats at Las Ventas bullring sell out daily for the month-long San Isidro festival in May and June, the city’s new mayor has made clear she does not support the sport. One week after retired judge Manuela Carmena, the leader of the Left-wing Ahora Madrid coalition, was inaugurated as mayor, the council’s box at Las Ventas was empty for last Sunday’s bullfight.

Ahora Madrid – which includes the far Left anti-austerity party Podemos – has pledged it will cut policy public assistance to bullfighting, a move which will affect the famed – and heavily subsidised – Marcial Lalanda bullfighting school.

The Galician city of A Coruña, now controlled by the Left-wing Marea Atlántica (Atlantic Tide) coalition, has said it will remove all subsidies from events based on “animal abuse”. In Palma, Majorca, the new Socialist-led coalition is debating whether to declare the city “bullfight free” in response to a local campaign which has gathered 127,000 signatures in favour of a ban. It would then join Barcelona, where the regional government outlawed the practice in 2011.

Javier Sanz Berrioategortua, a fan of ‘corridas’ (bullfights) who writes a blog on the subject called Toro, Torero y Afición, said he is not worried about the political animosity towards his passion, but rather the dwindling strength of the bullfighting sector itself.

“What really concerns me is how weak bullfighting is in many places. Where the bullrings fill with people, as in Pamplona for example, I doubt that anyone will dare to try and introduce a ban. But the figures are very weak in places like San Sebastián and Barcelona, where bullfighting was already dead before the law was changed.”

Mr Sanz Berrioategortua said he believes that political opportunism is at play, noting that Socialist party members voted for a ban in Catalonia, but have supported subsidies in Andalucia, where bullfighting retains greater popularity.

“In the past it was normal to see politicians of different stripes at bullrings. Now it is clear that they are frightened of being criticised. No one is defending bullfighting, starting with the businessmen who organise corridas. There is no union between them.”

Fuente: http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/europe/spain/11694875/Bullfighting-under-threat-from-Spains-new-Left-wing-councils.html

Encierros de Pamplona: pero ¿qué hago yo aquí?

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Por Borja Hermoso.

La idea de saltar una valla para correr delante de seis toros bravos que pueden liquidarte en cualquier momento no es explicable a partir de parámetros lógicos, así que hemos de archivarla definitivamente en los territorios que cabalgan entre el acto surrealista, la inconsciencia de vocación suicida y la necesidad adrenalínico-irremediable de probarte, de probar la vida, de probar la muerte. Sospecho que algo parecido a eso esgrimen los psiquiatras desde sus divanes. Desde luego, es lo que argumentan los corredores desde sus emociones y sus miedos.

A las ocho de la mañana repican las campanas de la iglesia de San Cernin y repican las agujas invisibles bajo los pies y las almas de cada corredor del encierro. Retumba el primer cohete: la manada está en las calles. ¿Por qué estoy yo aquí? La boca seca, las ganas de decir hola sin parar a todo bicho viviente, lo conozcas o no, el tic irremediable de anudar y reanudar el reanudado de los cordones de las zapatillas, la noria de la locura, ¿por qué estaré aquí si no tengo saliva que tragar?, una suerte de hermandad invisible con los otros corredores, el sudor en las manos, el sol de julio asomando entre los tejados de Pamplona, la imagen tan lejana y deseada de verte en una terraza de la Plaza del Castillo o en la calle Mañueta desayunando un chocolate con churros.

Si has elegido la Cuesta de Santo Domingo los tienes bien puestos. Los ojos, queremos decir: puestos exactamente en el punto en el que crees que vas a empezar a correr. No esperes a tener la manada encima para arrancar. Ni siquiera a 10 o 12 metros. Toma como referencia una distancia de algo que creas que se parece a unos 20 o 25 metros, salta al medio de la calle y corre, corre, corre. Corre mirando hacia atrás sin parar, miradas cortas, de décimas de segundo, para evitar que el grupo te gane el terreno antes de tiempo y (en el mejor de los casos) no te enteres de la misa la media o (en el peor) te cace sin solución de continuidad. Alterna esas miradas con miradas hacia adelante, sin parar también, para evitar tropezar con otro mozo. La masificación es tan peligrosa como los toros. Vamos, procura tener cuatro ojos en lugar de dos. ¿Complicado? No haber venido.

La manada subiendo por Santo Domingo, derrotando hacia los primeros corredores pegados a los muros, es el toro bravo en su máximo esplendor. También en su estado máximo de pavor, téngase en cuenta que anteayer pisaba la hierba serena de la dehesa y hoy pisa el adoquín duro y desconocido. Animales de más de 600 kilos remontan estos 280 metros de 6% de desnivel como almas que lleva el diablo, su anatomía se lo permite, y en cosa de 20 segundos pisan ya la Plaza del Ayuntamiento. Aquí fue empitonado, el 13 de julio de 1995, Matthew Peter Tassio, 22 años, el primer estadounidense muerto en un encierro. A Tassio, que había conocido Pamplona dos días antes y el encierro esa misma mañana, nadie le transmitió, por desgracia, una de las reglas de oro del encierro. Si te caes, quédate tumbado, boca abajo, besa el suelo, protege tu cabeza con tus manos y antebrazos y reza a San Fermín, si es que eres de rezar, y si no, también. Tassio cayó y trató de levantarse. Para cuando se quiso dar cuenta tenía encima los pitones de Castellano, una fiera de la ganadería de Torrestrella. En total han sido 15 las muertes infligidas por los toros en los encierros de Pamplona desde 1922, año que se considera como el inicio de la Edad moderna del encierro y desde el que se mantiene invariable el recorrido de 848,6 metros: desde los corrales de San Domingo hasta los toriles de la plaza de Pamplona.

Entre el final de la Cuesta de Santo Domingo y el inicio del tramo de Mercaderes los mozos corren unos 80 metros en diagonal: es la zona más ancha del recorrido. Tras una leve curva a la izquierda, la manada, que a menudo ya ha comenzado a romperse, enfila por Mercaderes hacia uno de los puntos más espectaculares y peligrosos del encierro: la curva que separa Mercaderes de la calle Estafeta. Prácticamente un ángulo recto.

Ahí, bajo los objetivos de fotógrafos de medio mundo (entre ellos el extraordinario Jim Hollander, el estadounidense que se pasó 30 años fotografiando los encierros para la agencia Reuters y para otros medios y muy probablemente el periodista gráfico extranjero que mejor conoce esta curva, esta ciudad y estas fiestas) los toros chocan contra el vallado y acometen la autopista de la Estafeta. Aviso a navegantes primerizos: cuidado con tomar la curva por la parte exterior, a no ser que tengas vocación de sándwich. Alerta roja. Siempre la curva corta, o por el medio de la calle.

La Estafeta son 305 metros de línea recta con una leve pendiente. Cada uno de los 2.000 o 3.000 mozos del encierro (depende de los días, aunque la masificación es ya preocupante en cualquiera de ellos) tiene su lugar favorito para arrancar, pero un punto especialmente fascinante es el que se sitúa en algún lugar entre 20 o 30 metros después de que los toros hayan girado hacia Estafeta: tras haberse frenado en la curva —aunque cada vez menos: desde la supresión de las aceras y la sustitución de los adoquines por losetas en 1998, además del uso de productos antideslizantes en el suelo, los morlacos negocian cada vez mejor la curva— los animales están reanudando la fuerza de su trote poderoso. Es un punto y un momento mágico para correr el encierro de Pamplona.

Tu referencia antes de echar a correr será —deberás saltar sin descanso para tenerla clara y no perderla— un montón de astas blancas dando tumbos. El pavor primero, y el estrés por buscar tu hueco a codazos después, no impedirán que tus sentidos te transmitan el runrún del encierro: el ruido de 56 pezuñas (seis toros bravos y ocho cabestros acompañantes) chasqueando el suelo de Pamplona machacona, obsesivamente, chas, chas, chas, chas, chas, chas. El rugido y los chillidos de pánico de la gente instalada en los balcones (pagados por algunos visitantes a precio de oro para ver el encierro). Y el olor. El olor a toro. El inconfundible, acre, intenso olor a toro.

El ‘pero ¿qué hago yo aquí?’ de los momentos previos ha venido a quedar disuelto en la feroz inmediatez de un no pensar en nada, solo mirar, empujar, pisar, correr, saltar, esquivar, gritar, rectificar si es preciso, caer, levantarse, y saber salir, echarse a un lado de la calle con rapidez y solidaridad para no entorpecer al que viene detrás.

Estafeta remata en una pronunciada curva hacia la izquierda. Es el tramo de Telefónica, siempre atestado de gente y con una altísima densidad de patas por metro cuadrado (los patas son esos que nadie sabe qué hacen en el trazado del encierro, que no corren, que están ahí para mirar, para sacar fotos o vídeos, o para citar o tocar al toro, o sea, los dos actos más proscritos del encierro de Pamplona). Son apenas unos 60 metros, y una peligrosísima antesala al callejón de entrada a la plaza. Abstenerse idiotas de vocación aventurera o mamarrachos con ambiciones de subir a Facebook, YouTube o Twitter sus hazañas con el móvil.

El callejón es el lugar donde más incidentes se han producido en la historia de los encierros. Son unos pocos metros sin escapatoria para el corredor en caso de encuentro indeseado con el morlaco. Aquí, más de 20 montones humanos se han formado en la historia del encierro. Especialmente trágico fue el del 8 de julio de 1977, con un muerto por asfixia (o por pisotón de uno de los toros, nunca quedó del todo claro), el joven pamplonés de 17 años José Joaquín Esparza. También en el callejón fue corneado de forma dramática hasta en seis ocasiones en 2004 el guipuzcoano Julen Madina, uno de los corredores con más horas de vuelo entre la gran familia de los encierros.

Y el encierro llega por fin a la Plaza de Toros de Pamplona. Si has llegado aquí, ábrete en abanico a derecha o izquierda en cuanto pises la arena. Jamás sigas corriendo hacia el centro del ruedo.

Tu encierro ya es Historia. Recuperas, poco a poco, saliva que tragar. Te sientas en el suelo. Piensas. Recuerdas. Y no olvidas. Nunca.

No te preguntes por qué. No servirá de nada. Tampoco en el caso de que hagas surf entre tiburones blancos o practiques paracaidismo. O si pasas tus tardes entre los gorilas de Ruanda. O husmeando el rastro del tigre de bengala.

Los toros corriendo por las calles de Pamplona. Y tú delante de ellos.

Seguiremos leyendo a Freud.

Via: http://cultura.elpais.com/cultura/2014/07/07/actualidad/1404714767_155386.html

#PAMPLONA: Cartel de Toros #SanFermin2013 / Bullfights

SAN FERMIN 2013 CARTEL

De SOL y SOMBRA.

La Casa de Misericordia de Pamplona presento como cada año los carteles de la próxima Feria de San Fermín. La Feria del Toro 2013 es también la feria de los dobletes este año, ya que El Juli, Juan José Padilla, Iván Fandiño, David Mora y Jiménez Fortes partiran plaza en dos ocasiones.

La noticia mas grata del serial es sin duda el regreso de Morante de la Puebla, que actuó por última vez en San Fermín el 14 de julio de 2009.

Las combinaciones son las siguientes:

Viernes 5 julio. Novillos de El Parralejo para Javier Antón, Cerro y Posada de Maravillas.

Sábado 6. Toros de San Pelayo para Pablo Hermoso Mendoza, Sergio Galán y Armendáriz.

Domingo 7. Toros de Alcurrucén para Antonio Ferrera, Antonio Nazaré y López Simón.

Lunes 8. Toros de Dolores de Aguirre para Joselillo, Manuel Escribano y Juan del Álamo.

Martes 9. Toros de de Cebada Gago para Alberto Aguilar, David Mora y Rubén Pinar.

Miércoles 10. Toros de Victoriano del Río para Morante de la Puebla, El Juli y Alejandro Talavante.

Jueves 11. Toros de Torrestrella para Francisco Marco, Iván Fandiño y David Mora.

Viernes 12. Toros de El Pilar para Juan José Padilla, El Juli y Jiménez Fortes.

Sábado 13: Toros de Fuente Ymbro Juan José Padilla, Perera y Fandiño.

Domingo 14. Toros de Miura para Rafaelillo, Javier Castaño y Jiménez Fortes.

SAN FERMIN 2013: La mejor fiesta taurina del mundo.
SAN FERMIN 2013: La mejor fiesta taurina del mundo.

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#PAMPLONA Running of the Bulls 2013 | #SanFermin2013 Festival Program.

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By Luis Cuesta for www.desolysombra.com

FIESTAS DE SAN FERMIN – PROGRAM.

July 6th – Evening Vespers, A religious service is held on the evening of Jul 6th which is attended by the entire city council at the church of San Lorenzo which proudly holds relics of Pamplona´s patron saint, San Fermin. Vespers are sung by local choir & recordings go back to 15th century.

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July 7th -16st Bullrun/Encierro, At 7 a.m. the 1st bullrun takes place on July 7th streets adjoining the route of the running of the bulls are closed off in preparation for the 8 a.m. Bullrun. This day is always very dangerous as it attracts the most runners traditionally. We advise to be in your running position by 7 a.m. as streets get closed off!!

July 7th – 10:30 a.m. – Riau Riau At 10:30 am on July 7th, the effigy of San Fermin is carried from the church of San Lorenzo & is followed by a procession of the city council dressed in ceremonial regalia, clergy including the bishop of Pamplona & the locals.

July 6th-13th – Encierillo at Night, the bulls are moved from the large corrals accross the river up to the corral at Santo Domingo for the morning´s encierro. Spectators are limited by the City Council & must have a security pass. The Encierillo is signaled by the blowing of a ram´s horn. The only persons in the street are the pastors & herders who work with the bulls. Onlookers observe from the high walls in total silence, anyone making noise or using flash camera would be considered to be distracting the bulls & most likely find themselves in jail with a hefty fined.

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July 6th-14th – 9:30 a.m. – Gigantes, Daily the City Giants take to the streets of Pamplona. 8 giants, 4-5 metres in height & first designed by Navarra artist, Tadeo Amorena around 1850´s. they represent the mythical queens & kings of Europe, Africa, America & Asia. The Gigantes dance through the streets of pamplona & are extremely popular with the young children.

Plaza del Castillo - Jul 1959 Hemingway’s last visit to Pamplona.
Plaza del Castillo – Jul 1959 Hemingway’s last visit to Pamplona.

July 7th-14th – 7:30 p.m. -Merienda in Bullring, A light late afternoon meal eaten all year round but during sanfermines it is typical to “meriendar” in the Plaza de Toros (bullring) at 7.30 pm after the 3rd of 6 bullfights & washed down with gallons of sangria & kalimotcho.

san fermin

party

July 8th-14th – 3:00 a.m. – “Caldo Soup” A light consume which is very popular with the bullrunners who have stayed up all night! beware…they start serving at 3 a.m.

*A: JOSÉ CARLOS CORDOVILLA- FOTO DIGITAL *F: 06-07-2009 *P: PABLO HER

July 14 – Closing Ceremony- “Pobre de Mí” A beautiful candlelight closing ceremony held at the Plaza Consistorial on july 14th. At the stroke of midnight, a rocket is fired to mark the closing of the fiesta & this is when the pañuelo is removed.

SPAIN-BULLFIGHTING-SAN FERMIN-POBRE DE MI

Twitter: @LuisCuesta_