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Triunfo artístico y una gran entrada en el día de la Tauromaquia en València

Once orejas fue el resultado del exitoso festival celebrado este martes en València para conmemorar el día de la Tauromaquia, una jornada a beneficio de la Fundación del Toro de Lidia, iniciada por la mañana con un concurrido concurso de recortes y que, en global, fue todo en éxito en la taquilla.

Pero el plato fuerte del día llegaba en la sesión vespertina, con una función que congregó a importantes figuras del toreo actual como Enrique Ponce, el Juli o José María Manzanares, junto al veterano rejoneador Fermín Bohórquez, que regresaba a los ruedos por un día, Román, Álvaro Lorenzo, y al novillero local Borja Collado.

Un cartel que tuvo que ser remendado casi sobre la marcha tras las bajas de última hora de Alejandro Talavante, que no estaba de acuerdo con los emolumentos de su cuadrilla, Cayetano, que sigue convaleciente de una lesión costal, y Roca Rey, que directamente se quitó del medio sin dar mayores explicaciones.

Pero no importó. La gente respondió igual a su cita con la tauromaquia en la capital del Turia llenando prácticamente en su totalidad las 10.500 localidades del coso de calle Xàtiva para disfrutar de una tarde en la que se cortaron once orejas.

Lo más rotundo corrió a cargo del Juli frente a un “garcigrande” de vuelta al ruedo, un novillo de mucha clase y duración en los chismes del madrileño, que, tras un vistoso quite por lopecinas, lo cuajó de principio a fin con un toreo largo, templado, bien compactado y muy autoritario. Espazado y dos orejas para él.

También Enrique Ponce anduvo sobrado con un novillo de Daniel Ruiz, el segundo, que tuvo buen son lo poco que duró, suficiente para que el de Chiva lo toreara muy despacio al natural. Buena estocada y dos orejas.

Manzanares dejó retazos sueltos de mucha clase ante un “cuvillo“, el cuarto, rebrincado y a la defensiva por sus pocas fuerzas, dentro de una faena dispuesta pero sin continuidad, que le valió un trofeo, el mismo premio que paseó Román tras una labor muy decidida, variada y entregada ante el encastadito “juanpedro” que hizo quinto.

Álvaro Lorenzo volvió calentar los tendidos con una faena de extraordinaria expresión ante otro ejemplar de Daniel Ruiz de muy buena condición, y del que paseó el doble trofeo.

Cerró la tarde el novillero Borja Collado, muy animoso durante toda la faena a un buen novillo de Fuente Ymbro, cuya muerte brindó a todos los actuantes y al que cortó las dos orejas.

Abrió la función el rejoneador Fermín Bohórquez, que cortó una oreja de un novillo de su propia ganadería gracias a una faena de corte clásico y mal refrendada en la suerte suprema.

FICHA DEL FESTEJO.- Novillos, por este orden, de Fermín Bohórquez, noblote; Daniel Ruiz, manejable pero a menos; Garcigrande, de mucha clase, de nombre Flamenco, número 91 y premiado con la vuelta al ruedo; Núñez del Cuvillo, a la defensiva por sus pocas fuerzas temperamento y poca clase; Juan Pedro Domecq, encastadito; Daniel Ruiz, que se dejó; y Fuente Ymbro, bueno.

El rejoneador Fermín Bohórquez, que sustituía a Alejandro Talavante: rejón caído (oreja).

Enrique Ponce: estocada (dos orejas).

Julián López “El Juli“: estocada (dos orejas).

José María Manzanares: estocada desprendida (oreja).

Román, que sustituía a Roca Rey: dos pinchazos y estocada (oreja).

Álvaro Lorenzo, que sustituía a Cayetano: estocada caída (dos orejas).

El novillero Borja Collado: estocada (dos orejas).

La plaza prácticamente se llenó en tarde fría, lluviosa y muy desapacible.

Agencia EFE.

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Cayetano en México y Toros en Cadereyta

Monterrey, NL.- Amigas y amigos aficionados a la fiesta más bella de todas las fiestas, la fiesta brava, pasada la euforia futbolística que acompañó a la Selección Mexicana en su pasada participación mundialista, ¡al toro que es una mona!

Y es que mañana en el cartel inaugural de la Plaza de Toros Arroyo, de la capital del país, reaparece nuestro novillero regiomontano Cayetano Delgado.

El chaval, dará cuenta de un ejemplar de la ganadería de ´Santillán´, al lado de Emilio Macías, ´Tato´ Loaiza y Fernando Vázquez, en lo que será la apertura capitalina de la temporada ´Soñadores de Gloria 2018´. ¡Qué haya suerte!

Por otra parte, déjeme le informó que el centauro jimenense y director del Grupo ´Los Alamares´, Joselito Ruiz, arrecia la promoción para la celebración de la segunda corrida del serial que desde el pasado mes lleva a cabo en la flamenquísima Plaza de Toros de Cadereyta.

Joselito, que en sus inicios vivió las penurias naturales que tiene la fiesta brava para aquellos que abrigan en sus sueños hacerse toreros, corresponde a ella con mucha gratitud ofreciendo la ansiada oportunidad a los diestros regiomontanos que han tenido muy poco movimiento en sus carreras.

El cartel del evento que tendrá lugar el próximo domingo 29 de julio, a las 18:30 horas, está encabezado por el extraordinario caballista regio Pedro Luceiro y a pie los también regios José Daniel Ayala, Isaac Leal y el novel matador Sergio Garza, quienes lidiarán un encierro de cuatro toros de la norteña ganadería de ´Golondrinas´, de don Óscar Domínguez.

Por otra parte, amable aficionado, déjeme le comento que la situación política recién vivida el pasado domingo en nuestro país, nos arrojó un senador taurinísimo, que a partir del siguiente periodo, defenderá con ahínco a la fiesta de los toros.

Nos referimos al empresario taurino y excelentísimo ganadero de bravo, Armando Guadiana Tijerina, quien ha sido elegido por el pueblo de su Coahuila querido para representar los intereses de su estado ante el Senado de la República.

Conociendo la calidad humana, sus principios, valores sociales y humanos, el ingeniero Guadiana, sin duda alguna sabemos deberá hacer un gran papel desde su escaño, en beneficio la sociedad coahuilense y de nuestra amada fiesta de los toros, por ello desde aquí le enviamos una cordial ¡enhorabuena! al nuevo senador.

Ya por último, amable aficionado, le comento que el Ing. Noé Elizondo Buenfil entregó en pasadas semanas la presidencia de la taurinísima Peña ´El Toreo´ de Monterrey, al joven y entusiasta aficionado Héctor Villalobos.

Noé, apasionado por la fiesta de los toros, desde su presidencia en la emblemática peña, le ha dado un gran impulso a las actividades culturales y sociales de la misma, en beneficio de la propia fiesta brava. Desde aquí va nuestro reconocimiento por esa gran labor y brillante gestión de orejas y rabo. ¡Enhorabuena, Noé!… ¡y suerte, mucha suerte para Héctor!

Por hoy es todo, amable aficionado, nos leemos el próximo viernes aquí mismo, pero mientras esto llega, ¡que Dios reparta suerte!

Publicado en El Horizonte

¿La fiesta en paz? La fiesta de los toros y Andrés Manuel López Obrador // Vigencia de sus señalamientos

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Por Leonardo Paéz.

En el número 1234 del semanario Proceso, publicado el domingo 25 de junio de 2000, apareció una entrevista sin desperdicio titulada López Obrador y la fiesta brava: hay que recuperar la legalidad, en la que el entonces candidato a la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal hizo declaraciones por demás interesantes, algunas de las cuales transcribo para la posible reflexión de taurinos y de antis, pues a ninguno de esos sectores le sobra disposición al autoexamen:

“… la falta de interés de los gobiernos por la fiesta brava –comenzaba el hoy candidato electo a la Presidencia de la República– se debe a que no hay mucha sensibilidad política para entender que ese espectáculo tiene que apegarse a las leyes vigentes… Si éstas son insuficientes o incompletas, justas o injustas, eso es otra cosa y puede revisarse. Pero mientras no haya otras, hay que respetar las vigentes, pues de lo contrario se deteriora la calidad de la fiesta y se pierde la seriedad del espectáculo”. Casi dos décadas después, una fiesta brava mexicana a la baja, gracias a la autorregulación de poderosos promotores sin vigilancia, muestra la vigencia de esas afirmaciones.

“… la fiesta brava es una tradición milenaria –continuaba AMLO– que habla de un tema tan esencial como la relación entre el ser humano y la naturaleza. Eso está en la mitología de todas las culturas antiguas. En Babilonia, Egipto, Grecia, Roma, etc., se tiene al toro como símbolo de fecundidad, de fuerza, de fiereza. Estos son los antecedentes de la fiesta taurina de España que, con el paso de los siglos, logra criar un toro propicio para el espectáculo… la fiesta brava, nos guste o no, es resultado final de una serie de hechos históricos que llega hasta nuestros días.

“… lo que está sucediendo con la fiesta brava en México –abundaba El Peje– de alguna manera refleja la situación del país… en febrero pedí a mi equipo un diagnóstico del estado actual del espectáculo en la Ciudad de México y en el país en general, y lo que falta es una política que defina los intereses y objetivos comunes que deben perseguir todos los sectores del mundo taurino para evitar abusos, componendas y engaños… Además, si el atractivo del espectáculo ha disminuido, eso no es culpa del gobierno de la ciudad, sino de los interesados en el negocio, porque se supone que la fuente de trabajo es de ellos, no del gobierno, y después, pero sólo después, de las autoridades responsables de cumplir y hacer cumplir el reglamento vigente.

“… en los toros, como en cualquier otro reglón de la vida pública, es injustificable toda omisión por parte de la autoridad responsable. Pero aquí no estamos hablando de taurinismo o de antitaurinismo, sino de algo muchísimo más importante para la salud de una comunidad: el compromiso con la ley. Si las leyes se incumplen, no hay negocio, público o privado, que pueda tener éxito ni trascendencia social”, subrayaba Andrés Manuel. Transcurridos 18 años, los resultados obtenidos por un multimillonario duopolio taurino –los Alemán y los Bailleres–, no pudieron ser más mediocres: ausencia de bravura, de figuras nacionales, de rivalidad y de interés del público, junto a la creciente dependencia de ventajistas toreros importados más una autoridad decorativa.”

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A reserva de finalizar en la próxima entrega las reflexiones de López Obrador hace 18 años en torno a la fiesta de los toros en nuestro país, ojalá Morena, por su bien, evite parecerse a impresentables partidos verdes y no le haga el juego al pensamiento único.

Publicado en La Jornada

Bajan a candidato por asistir a una corrida de toros

De SOL y SOMBRA.

Ciudad Juárez, Chihuahua.- El Partido Verde Ecologista de México (PVEM), bajó la fórmula del empresario Héctor Vitela Ramírez, candidato a la diputación local por el Distrito 04 por ser visto en la pasada corrida de toros que se realizó en esta ciudad, ya que se dijo que este tipo de espectáculos no van con los principios del partido verde.

Así lo informó el diputado local del PVEM Alejandro Gloria, luego de confirmar el hecho de que Héctor Vitela presentó su renuncia a la candidatura a la diputación local del Partido Verde Ecologista de México, lo mismo que el suplente Diego René González Escalante. Con esta acción se dio a conocer, que es muy clara la ideología del Partido Verde en contra del maltrato animal.

Los hechos se registraron el pasado 07 de abril en Ciudad Juárez, cuando en la plaza Alberto Balderas, se presentó el rejoneador español Pablo Hermoso de Mendoza y su hijo Guillermo.

En resumen, nuevamente ya sabemos porque partido no hay que votar nunca.

Twitter @Twittaurino

Arturo Macías se lleva la tarde en el cierre de la Feria de Texcoco

De SOL y SOMBRA.

Texcoco, Estado de México.- Arturo Macías se alzó como triunfador de la última corrida de la feria de Texcoco, al cortar dos orejas y salir a hombros, en tanto que su paisano el rejoneador Jorge Hernández Gárate y el diestro francés Sebastián Castella obtuvieron una oreja cada uno.

Poco más de un tercio de entrada y se lidiaron siete toros del hierro de Torreón de Cañas, con cuajo y bravos con vuelta al tercero y salida a hombros del ganadero.

Jorge Hernández Gárate, en el que abrió plaza, estuvo discreto y se silenció su labor. Mejor en el cuarto, con faena de buenos momentos, orejas con algunas protestas.

Sebastián Castella, sin escatimar deseos, solo discreto en su lote, segundo y quinto astados, regaló un séptimo, faena torera y mató pronto para una oreja.

Arturo Macías, el triunfador, al buen tercero le cuajó una faena entendida con firmeza y variedad. Mató de estocada para recibir las dos orejas. En el sexto estuvo muy bien y fue ovacionado.

Foto NTR TOROS Twitter.

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Pablo Hermoso fue el triunfador en Tijuana:

El español Pablo Hermoso de Mendoza, cortó hoy dos orejas y salió triunfador en la primera corrida de la temporada en la plaza “Caliente” de la norteña ciudad de Tijuana en el estado de Baja California, en el que los mexicanos Alfredo Ríos “El Conde“, obtuvo un trofeo y Antonio Lomelí se fue en vacío.

Se lidiaron cuatro toros de Guanamé, primero, tercero. Cuarto y sexto de Marrón y San Isidro, segundo y quinto para rejones y un séptimo de regalo de Marcos Garfias, correctos y de juego desigual.

El Conde“, en su campaña de despedida, silencio en el primero, oreja en el cuarto y ovación en el séptimo de regalo.

Pablo Hermoso de Mendoza, palmas en el segundo y torero de altura en el quinto. Dos orejas y salida a hombros.

Antonio Lomelí, silencio y silencio.

La plaza registró lleno en los tendidos.

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Angelino y El Chihuahua en hombros:

Plaza de toros La Ronda Pomuch, Campeche 2a corrida de feria. Casi lleno, toros de Rancho Seco, bien presentados y juego variado.

El rejoneador Cuauhtémoc Ayala: Al tercio.

José Luis Angelino: Dos Orejas y Ovación.

Antonio García El Chihuahua: Dos Orejas y Rabo y Ovación.

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Rabo para José Mauricio:

AHUATEPEC, Puebla.- Corrida mixta. Buena entrada. Un astado bueno de José María Arturo Huerta y tres de Zotoluca, difíciles.

El diestro José Mauricio, dos orejas y rabo, y dos orejas; el novillero Pepe Medina, oreja de peso tras faena de mérito. En su segundo, palmas.

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La Soledad de la Plaza México:

Con un ambiente un tanto desolador, solo destacó el valor de los novilleros y una solitaria vuelta al ruedo para Sebastián Macías en la sexta novillada de la temporada de “Soñadores de Gloria”, en la Plaza México, en tarde agradable con algunas ráfagas de viento, ante una escasa asistencia de público en los tendidos.

Se lidiaron novillos de Real de Valladolid, bien presentados y de juego variado.

Sebastián Macías, vuelta al ruedo.

Arturo Soto, salida al tercio tras aviso.

Jorge Salvatierra, palmas.

Juan Padilla, palmas.

Arturo de Alba, palmas tras aviso.

Sebastián Soriano, palmas.

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Triunfa San Román en Tlaquepaque Por Alfredo Cruz / Milenio.

En la primera novillada del serial Reviviendo Tradiciones, el triunfo llegó por partida doble. Diego San Román, lo logró al cortar dos orejas tras un valiente y emotivo trasteo con el corrido en cuarto. Mientras que el novillo Alfarero de la dehesa de San Pablo, que abrió plaza, puso en alto su divisa al embestir con bravura y ser homenajeado con arrastre lento.

La plaza El Centenario, registró alrededor de media entrada en tarde cálida que invitaba al toro. El premiado Alfarero le correspondió a José María Hermosillo, quien instrumentó una faena por ambos lados destacando tres series de derechazos con la mano baja. Mató de una estocada defectuosa y todo quedó en salida al tercio y arrastre lento al novillo.

Héctor Gutiérrez, poco pudo hacer con el novillo de la ganadería del 7 y Alejandro Fernández recibió benévola oreja tras pasaportar a su débil oponente.

Otro novillo reservón le correspondió a Diego San Román, sin embargo, el novillero queretano se la jugó metido entre los pitones, arrancando los pases al novillo y los olés al respetable. Además de las dos orejas Diego se ganó su repetición el próximo domingo.

Regaló un novillo Alejandro Fernández, con el cual no pudo redondear la faena.

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LASTIMAN EL PRESTIGIO DE LA SAN MARCOS EN AGUASCALIENTES:

Por Sergio Martín del Campo. R. / Noticiero TaurinoMexicano.

Los llamados “antitaurinos” ya nos pueden tener sin el menor cuidado. Quienes con puntería escalofriante dañan a lo que nos queda de la fiesta, a veces brava, son quienes están sumergidos en ella.

Al sistema que éstos forman –“cronistas” paleros, apoderados ventajistas, “ganaderos” que prácticamente han hecho desaparecer la casta y toreros punto más que antiéticos y con sobradas comodidades, impiden a costa de lo que sea la rivalidad en los ruedos, entre otras tóxicas hierbas-, hay que agregar jueces que, además de no sostener un criterio equilibrado, acusan el síndrome del paisanaje, como el que despacha en el balcón del más que centenario e histórico coso San Marcos de Aguascalientes, Ignacio Rivera Río, hombre que en esta séptima novillada de la campaña tuvo una actuación desastrosa al haber otorgado una oreja mucho más que absurda a un Rafael Díaz de León que, además de diáfanamente traslucir que no tiene la menor noción de lo que es practicar la tauromaquia, mató a uno de sus enemigos, el cuarto, de una estocada golletera y contraria. Con ello “se ganó” el derecho de lidiar al sexto, firmando, una vez más, otro recio petardo.

También hay, entre los llamados taurinos, personajes que no saben de la seriedad y severidad que conlleva el ejercicio bárbaro de lidiar animales de casta. Estos son, justamente, quienes animan a chavales a etiquetarse de novilleros sin reparar en lo que arriesga todo aquel que pretende ser torero: LA VIDA.

El toreo es, entre otras cosas, de inteligencia.

Esta tarde salieron al anillo dos jóvenes que nada tienen que hacer dentro de la tauromaquia práctica: el ecuatoriano Javier Segovia y el ya mencionado aguascalentense Rafael Díaz de León.

Ambos cuentan con unas estadísticas por demás modestas: dos novilladas cada uno. No obstante, para quien tiene intuición, les son bastantes para calificar y mostrar personalidad e idea natural para enfrentar animales de lidia.

Segovia acabó como acabó el hijo del carpintero aquel Viernes de Calvario. Por fin, luego de infinidad de salvajes maromones, fue llevado a la enfermería de donde, afortunadamente y por su propio bienestar, ya no regresó.

Los patrones de la explotación ganadera de “Arellano Hermanos” desencajonaron seis reses sólida y bárbaramente desniveladas en tipo.

Su juego fue, igualmente, dispar. Hubo uno, el primero, que estaba orejano, algo que no debe suceder en una plaza que se precie de tener seriedad…

Solo el tercero se escupió en la suerte de varas, el resto recargó al sentir los filos de las almendras. Dentro de las malas notas, se vieron algunas buenas para los haberes de los supuestos ganaderos: la bella lámina de los corridos en cuarto y quinto sitios, por lo que fueron aplaudidos al aparecer en escena, y la bravura y calidad del segundo, virtudes que obligaron a los entendidos a brindarle palmas a sus restos cuando eran llevados al desolladero.

Pablo Gallego (al tercio y palmas en el que estoqueó por Segovia) dio cara a un bien cortado utrero, primero de la función, que resultó ser un infame topón, que amenazó siempre en echar todo a perder; y así hubiera sido, sino porque, de cualquier forma, se reveló el oficio, clase y firmeza del peninsular, quien sin agobios resolvió el trance, sellando el acto con un espadazo, aunque trasero y tendido, certero.

El segundo de la tarde, feo pero cuajado, otorgó las primeras embestidas como si hubiera sido criollo, empero la disposición de Francisco Martínez (vuelta tras petición y palmas) y su buena colocación, generaron verónicas de excelente manufactura, no doblando la capa hasta firmar con denuedo gaoneras. Luego de un suntuoso segundo tercio, en el que clavó las banderillas en la cara y uniéndose emocionantemente al antagonista, éste detonó y comenzó a embestir con casta, largueza e inmejorable estilo, virtudes que solo aprovechó el de San Miguel de Allende al cincuenta por ciento, forjando un par de series derechistas, pero destiñéndose finalmente por haber perdido las distancias, el son y, sobre todo, el mando. Luego del desencanto dio fin a su intervención con una estocada caída y tendida.

Otro horrendo ungulado apareció en el turno de honor. Le correspondió lidiarlo al sanmiguelense, por haber logrado mayor éxito que sus alternantes, según se planteó en la propaganda; y en nueva edición cuajó unas verónicas formidables en las que embarcó con mucho acento. Con tino y variedad se volvió a lucir en el segundo tercio para posteriormente armar la sarga y enfrentarse al bovino, que a estas alturas ya embestía con pésimo estilo y notado poder. La faena del joven fue sin adornos, pero de subrayada entrega y verdad; bastante enterado se observó de lo que tenía que hacerse técnicamente.

En consonancia con la pasión mostrada al manejar los avíos se tiró tras la espada, pero lamentablemente ejecutó un bajonazo.

Twitter @Twittaurino

Ginés Marín: “En esta profesión hay muchas injusticias. Aquí el más puro es el toro”

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Por María Fuentes.

Ginés Marín es el nombre propio de esta temporada 2017. Tocó la gloria el pasado 25 de mayo en la Plaza de Toros de las Ventas cuando desorejó al buen ejemplar y salió en volandas camino de la Puerta de la Alcalá. Una puerta grande que todos sueñan. Desde esa tarde, éxitos en plazas de primera como Valencia, Pamplona o Santander, entre otras muchas tardes de triunfo. La Glorieta lo espera el próximo 15 de septiembre.

¿Cómo está viviendo el momento de ser uno de los nombres de la temporada?

Está siendo una temporada soñada para mí, estoy toreando en muchísimas ferias que siempre he teñido ilusión por torear y además triunfando en la mayoría de ellas por lo que es un sueño que se está haciendo realidad.

El sistema está respondiendo y está anunciado en las principales Ferias, y en las que no lo estaba, lo está haciendo por la vía de la sustitución. ¿Retarse con las figuras duplica ese nivel de exigencia?

Bueno todos sabemos el nivel que marcan las figuras todas las tardes y para destacar y poder sacar la cabeza hay que mantener ese nivel a pesar de la diferencia de experiencia que es algo evidente. Sí es verdad que la responsabilidad crece pero al final poder ir triunfando es lo importante para seguir dando argumentos.

¿Qué cree que ha aportado su toreo a una Fiesta de los toros que cada vez está más cuestionada?
Creo que de momento puede aportar aire fresco e ilusión aunque mi meta es que mi toreo sea parte fundamental de la tauromaquia y por ello me preparo y trabajo duro cada día.

¿Qué es lo más duro de esta profesión?

Está profesión tiene cosas muy duras. Implica mucho sacrificio, cuando decides ir hacia adelante para ser torero implica que dejas muchas cosas atrás, por no hablar de las injusticias, que también las hay. Dentro del sistema yo creo que el toro es el más puro.

El próximo 15 de septiembre debuta aquí en La Glorieta con Enrique Ponce y Miguel Ángel Perera. Toros de Montalvo. ¿Qué le dice ese cartel?

Creo que un cartel muy rematado y bonito que además se está dando mucho esta temporada. Sobre el papel es una apuesta muy completa que da buen resultado, espero que Salamanca no sea menos y su afición pueda verme triunfar.

Salamanca es mítica por su Campo Charro, y ha participado en muchos de esos tentaderos. ¿Cómo le acoge nuestra tierra en esos meses de preparación?

Es una tierra muy taurina que siempre me ha acogido con cariño. Me gusta de vez en cuando subir al campo para participar en los diferentes tentaderos a pesar del frío que los caracteriza.

¿Se ve cada vez más cerca de convertirse en una figura del toreo?

Es un sueño y sí es verdad que cada vez lo voy viendo más cerca y voy viviendo la realidad con mayor intensidad. Para mí ser figura del toreo es lo máximo en la vida y ojalá algún día lo consiga.

¿En qué espejos se mira para seguir creciendo?

Son muchas las fuentes de las cuales he bebido y sigo haciéndolo sobre todo de las figuras. Aún que si es verdad que cada vez intento crecer más interiormente para desarrollar más mi personalidad.

¿Qué sueños quedan aún por cumplir?

Muchísimos gracias a dios. Mi filosofía dice que muere el hombre cuando mueren sus sueños y a mí aún me quedan muchos, principalmente lo que hablábamos: ser figura del toreo que es mi sueño desde niño.

Salamanca al día 

Así vio la prensa la actuación de Joselito Adame en Las Ventas de Madrid


Joselito Adame ha cortado una oreja tras una vibrante faena al sexto de la tarde, que coronó con una estocada a cuerpo limpio, como alguna vez lo hiciera el Maestro Lorenzo Garza de novillero en Las Ventas.

A continuación les presentamos la opinión de la prensa acerca de la actuación del torero hidrocálido que hoy ha reafirmado ante los micrófonos del canal @Toros su título de figura con estas palabras: “He conseguido llegar a figura en mi país, ahora quiero serlo aquí”, reconocía el hidrocálido al terminar la tarde.

Habrá que reafirmarlo nuevamente José, pero deja ya la seriedad y la rigidez, regresa al toreo alegre y vistoso que tanto gusta.

Y por favor ya definite de una vez por todas, para que puedas llegar a ser esa gran  figura del toreo que muchos esperan.

Por El Guerra – De SOL y SOMBRA.

José Antonio del Moral para Toros en Libertad: Adame anduvo como siempre muy valiente, capaz y vulgar en sus formas. No del todo a gusto con el segundo toro que resultó manejable aunque echando la cara arriba al final de sus viajes hasta que, por fin, dejó de hacerlo en una templada ronda final de la faena por el lado derecho, inmediatamente antes de que el animal se rajara.

Algo mejor fue el cuarto tras mansear en varas aunque resultó soso. Adame anduvo bien sin mayores aditamentos en una faena demasiado larga aunque tuvo un final con templados medios muletazos sobre el lado derecho tras adornarse con trincheras y desdenes con la gente cansada del ya pesado epílogo. Aviso y estocada baja con descabello y silencio en los graderíos.

Arregló su tarde en el sexto que fue el más bonancible de la corrida. Un toro muy noble por el lado izquierdo, descubierto tras un comienzo de faena por estatuarios y un pase del desdén seguido de una caída del animal, echado sobre la arena. Pero a esta momentánea decepción le siguieron dos rondas por naturales de creciente factura, aislados muletazos diestros y una estocada que recetó tras tirar la muleta estando ya perfilado, de la que resultó feamente atropellado, pisoteado y caído bajo el peso de medio toro sobre las piernas que tuvo que ser sacado por las asistencias como el corcho de una botella e imagino que sufriendo no pocos traumatismos que, de momento, no le impidieron pasear la oreja que le pidieron apasionadamente los espectadores y concedieron de inmediato. El dramático entrar a matar o a morir caló grandemente en los tendidos finalmente agarrados al espectacular incidente para compensar el decepcionante espectáculo hasta ese momento.

Vicente Zabala para El Mundo: Cuajo y hondura tenía el cuarto, uno de los tres cinqueños de la corrida de El Torero, abiertos en los lotes. Noble, humillado y gazapón. Contado el empuje para salirse de los vuelos. Por ello Joselito Adame jugó con las distancias y las inercias en la primera mitad de la faena. Y después con la muleta más retrasada. Oficio y cabeza del mexicano. El toreo hilvanado más que ligado, mucho sitio y no poco metraje. Algo premiosa finalmente su labor.

Como último saltó al ruedo un sexto con cierta armonía. Y cierta clase en su escaso poder. Joselito Adame remontó un derrumbe inicial del domecq. A base del pulso de su izquierda. Los mejores muletazos de 120 minutos. Mucho temple en la palma de la mano. La gente regresó del limbo y se metió en la faena. A más los decibelios y los oles. Y a más con los ¡ayes! de las bernadinas ajustadas. De pronto, Joselito se desentendió de la muleta cuando perfilaba el volapié. Y como un hombre bala se lanzó entre los pitones espada en ristre. La escena de escalofrío. El pitonazo en la ingle brutal. Como la voltereta. Bestial como el espadazo. Antonio José Galán en la memoria. De la escena tremenda rodó el toro muerto encima del cuerpo de Adame. Puro macho, el cabrón. No había sangre tras el boquete de la taleguilla. La raza de México enarbolada como bandera. La oreja tan de ley como la plata de su país. Qué bestia.

Carlos Ilián para Marca: El final de la corrida ha sido el más inesperado, el más estrambótico y también el más heroíco en lo que llevamos de San Isidro. Sí, es que Joselito Adame entró a matar al sexto toro sin muleta, a cuerpo limpio, jugándosela. No tenía salida. Había que encunarse entre los pitones y hundir el acero. Ejecutó la suerte a cara y cruz y salió cara. Estocada fulminante y cogida inevitable, cayendo toro y torero a la vez. Adame debajo de la mole. Conmovió a la plaza y hubo oreja. Oreja a un gesto torero. No añado más. Ah, y hubo una tanda soberbia de naturales de frente a este mismo toro.

Patricia Navarro para La Razón: Un metro tenía de pitón a pitón el segundo, que se abrió la punta de las astas enseguida, pero le faltaba remate por detrás. Tuvo movilidad y nobleza después, aunque otra cosa era empujar de verdad detrás del engaño de Joselito Adame. La faena estaba condenada. Y así fue. Voluntariosa sin más. Mucha más historia tuvo dentro el cuarto, que fue noble y de buena condición, pero a pesar de la firmeza de la faena del torero mexicano la faena no conectó con el público y comenzó a pesar la falta de transmisión, la contundencia de la labor… No rodaba la tarde ni locos. Fue con el sexto con el que vimos a Joselito más relajado, más a gusto, más desprendido de tensiones. Tuvo el toro bondad y calidad aunque con el empuje justo. Quizá al natural llegó la mejor tanda, al final. Dentro de la corrección no conquistaba grandes glorias, pero apostó fuerte Adame y a matar o morir se desprendió de la muleta al entrar en la suerte suprema, resultó cogido, rota la taleguilla, hundió el acero y en tres segundos cayó el toro de manera fulminante, atrapando sobre sus patas al propio diestro al ser derribado. Todo muy volcánico, muy arrebatado, muy loco, aquella capacidad de salirse del guión hizo posible que paseara un trofeo. Y parecía imposible tal y como iba la tarde.

Adame había estoqueado a este ejemplar en sustitución de Franciso José Espada, cogido al entrar a matar al toro de su confirmación, sufriendo traumatismo craneoencefálico y traumatismo facial. Fue una cogida espeluznante. El muchacho había arriesgado para tapar dignamente una actuación trapacera con la muleta.

Dario Juárez Por el Piton Derecho: El protagonista a partes iguales con la dueña del hierro sería el diestro hidrocálido Joselito Adame. Todo sucedería al final, en el quinto de la lidia ordinaria, lidiado en sexto lugar. Aunque la suavidad no existió cuando llegó a la muleta, hay que decir que fue el único animal que se quiso emplear metiendo la cara pero sin ninguna emoción. Serían dos tandas de naturales con sólo tres buenos llevándolo atrás. El público, aburrido testigo, jaleaba cualquier detalle que se pudiera comentar, como el coger la muleta al vuelo cuando te desarma un toro, sin que toque la arena o silbar a dos culés que salían para ver la final de la Copa del Rey. Bernadinas ceñidas y un final sin lógica. Cuadre, engaño al suelo y a volar por los aires. Dejando, eso sí, una estocada entera que haría rodar sin puntilla a este Omaní al querer seguir cebándose con su matador. El sensacionalismo volvía a aflorar para conceder una oreja al no torear sino al tremendismo.

Antonio Lorca para El País: Joselito Adame mató tres toros y dijo no estar dispuesto a marcharse de vacío. Nada interesante realizó ante su primero, enclenque y soso, al que dio muchos pases ante la indiferencia general; otro toro inservible fue el que lidió por la cogida de Espada, parado y sin carácter; y el único que demostró algunas notas de nobleza fue el sexto.

Brindó al público, comenzó con estatuarios, y el animal se derrumbó en la arena. Siguió con la mano izquierda y algún muletazo destacó sobre la sosería general. Insistió el torero mexicano y dibujo finalmente cuatro naturales muy templados, que levantaron los ánimos y envalentonaron a su protagonista. Tanto es así que vio cercana la oreja y no se le ocurrió mejor treta que tirar la muleta y lanzarse sobre el morrillo del animal a pecho descubierto. Salió trompicado y se salvó de milagro de la cornada, pero tocó el triunfo con la mano. Benditas locuras de los toreros…

Cultoro: “Omani” llevaba por nombre el sexto de la tarde, el más armónico de la tarde. Óscar Bernal se encargó del tercio de varas del animal, al que lidió Miguel Martín. El toro respondió con clase ante el inicio por estatuarios de Adame, aunque no demasiada raza.

Buenas fueron las dos siguientes series por el pitón derecho, en las que el torero hidrocálido conectó con el tendido. Por el izquierdo fue el mexicano consiguiendo conectar cruzándose y si no embestía el animal sí lo hizo Adame. Por bernadinas finiquitó faena, arriesgando una barbaridad, y la sorpresa llegó cuando se tiró a matar sin muleta, consiguiendo a sangre y fuego una oreja. En tres segundos cayó el animal, echándose justo encima de Joselito Adame. Al calor de la afición paseó el premio.

EFE: El diestro mexicano Joselito Adame acabó cortando una oreja del último toro de la corrida de hoy de la feria de San Isidro después de que sorprendiera a todos tirándose a matar sin muleta, con tanto riesgo como éxito, en una escena que logró un gran impacto en los tendidos.

Iñigo Crespo para Aplausos: Oreja para Joselito Adame que encogió el corazon de Madrid con una estocada a ley entrando a matar sin muleta, tumbando al toro como una pelota, quedándose debajo del animal. Heroicidad del mexicano en Las Ventas. Esfuerzo sin mácula y sincero. Emoción contenida en Madrid. La faena frente a un animal manejable tuvo pasajes de templada ligazón, destacando los muletazos sobre la mano izquierda de frente. Valiente a carta cabal. Épica de Adame.

Rosario Pérez para El ABC: El mexicano ganó terreno con maestría en la bienvenida al más cuajado cuarto. Se atisbaba buen son en este «Oropéndolo» y el matador hidrocálido trató de amasarlo sobre la derecha en dos tandas de cierto eco. Cuando pasó a la zurda, el viaje era más corto por ese pitón. Adame buscó la templanza, se adornó con la trincherilla y la firma. En el regreso a la mano de escribir, no acabaron de encontrarse en un punto ni toro ni torero, ni las distancias ni el acople.

Adame, figura en México, no quería marcharse en blanco de la grisácea tarde y se creció con listeza en el último, que apuntó calidad por el pitón izquierdo. Estatuarios de aperitivo del hidrocálido, que se centró al natural con dos series de suavidad y calado, exprimiendo con oficio, técnica y temple la clase de «Omaní», con una a pies juntos con sabor. Claro que a un sector lo que más le entusiasmó fue cómo recogió las telas perdidas en las bernadinas… ¡Qué cosas! La sorpresa llegó cuando se desprendió de la muleta en la suerte suprema y se tiró a matar a cuerpo limpio, con el alma y el corazón desnudos. A lo Galán y lo Fandiño, enterró un espadazo a cuerpo limpio, un cuerpo que acabó con erosiones múltiples al ser pisoteado por el toro. La entrega del torero y la emotividad de la escena desataron la pañolada y se ganó una oreja al valor, como militar mayor del ruedo en la jornada de las Fuerzas Armadas.

Juan Diego Madueño para El Español: No había mucho más tiempo. La tarde se despeñaba. Algún natural suelto de Joselito Adame al sexto la sostenía en el filo, cruzándose ahora. De repente una pitada volvió las cabezas. Por una fila del ‘2’ desfilaban despreocupadas tres personas, dos hombres y una mujer: vestían camisetas del Barça. Las rayas verticales, la horterada del azul y el rojo, hicieron de imán y el abucheo fue tomando cuerpo hasta que alcanzaron el vomitorio. Adame seguía cruzándose. Sin prisa, el trío desapareció por los interiores de la plaza, recogiendo pitidos, gustándose, saludando, toreros, en definitiva. La chispa había saltado. Adame citó. Un ole recorrió la plaza, encendida. Habían arrancado los cinco minutos más extraños de la historia del toreo.

Tres naturales más, con el palillo recto, suavidad en el toque, redondearon la embestida del sexto, apagado, noblón, que se dejaba a su altura. Adame consintió primero y ahora recogía. Una ventolera sacudió el ambiente como en Sleepy Hollow. Volaban los programas de mano cuando Adame se colocó para las bernadinas. Hurtador, enorme, paletón, pasó muy cerca. Dos veces más. A la cuarta, el matador se venció. La bestia lo encontró, rebañando la chaquetilla, hurgando en el chaleco. De un cabezazo, Hurtador elevó la muleta, impulsada por el aire. Adame, ileso y en pie, la seguía con la mirada. Vi a Isco recogiendo un balón llovido. A Comanecci completando un ejercicio de suelo: la muleta le cayó en la mano, prendida del palillo, perfecta para torear. Había algunos con las manos en la cabeza. Un desprecio completó la acrobacia. Dos en uno. En el palco de prensa casi sacamos los carteles con la puntuación. Adame había entrado en un búcle heroico. La gente entusiasmada, exclamó. Perfilado para entrar a matar, tiró la muleta al suelo. A cuerpo limpio. Giraba la moneda cuando sólo la mano marcó al ojo. Hurtador marcó la pierna, directo a la ingle. La espada se enterró antes que el pitón. La punta perfiló la vida, arrancando la taleguilla y salió despedido el mexicano. El veneno del acero hizo efecto en Hurtador el tiempo que tardó en caer el matador. Tambaleándose, la fiera lo buscó. Pasó por encima y justo se derrumbó sobre el hombre, muerto, tieso. Adame manoteaba con las piernas enterradas en 580 kilos de carne inerte. Pedía ayuda. Sobre él ya no respiraba nada. Un banderillero lo sacó arrastrado mientras apuntillaban al toro, que descubrió el vientre y al hombre, que volvío al mundo. La oreja hizo desaparecer la cojera. La vuelta al ruedo fue felicísima.

Emilio Martínez para el Diario Criticó: Lo que son las cosas al mayor de la dinastía de los Adame se le habían escapado dos toros de posible triunfo y caminaba cuesta abajo en su primer cartel isidril. Sobre todo ante su segundo, ‘Oropéndolo’ un cinqueño serio y con gran fijeza y movilidad desde que salió y le puso en apuros con el capote. Y que en la flámula derrochó fijeza, casta y nobleza a partes iguales, ofreciendo sus orejas a un coletudo inspirado, que no fue el caso del mexicano, quien para no quedar más en evidencia, limitándose a aprovechar su viaje sin mando alguno, decidió acortar las distancias, que era todo lo contrario a lo que demandaba ‘Oropéndolo’.

Tampoco Joselito Adame supo sacar partido del anterior, que dio menos juego y entraba algo rebrincado al engaño, pero el coletudo no encontró el lugar mágico de las distancias y las querencias y volvió a fracasar. Sin embargo salió a por todas ante el que debía haber correspondido a Francisco José Espada, de menor calidad en su juego que ‘Oropéndolo’, pero al que fue sobando poco a poco y con el que brilló en templados redondos y naturales unidos con la rima de la ligazón. Y para el final se jugó las femorales con unas bernadinas de escalofrío cambiando el viaje del burel.

El cotarro, que ya había perdido casi la esperanza de ver algo artístico en la tarde, se entregó al mexicano. Y éste decidió apostar el todo por el todo despreciando la muleta y echándose sobre ‘Omaní’ a cuerpo limpo-‘¡pues puro macho!’- enterró el estoque aunque se quedó colgado de un pitón y en una escena tragicómica los dos, toro y torero, rodaron por la arena. 

El público, conmocionado, solicitó mayoritariamente la oreja –excesiva por los méritos muleteros- y el usía accedió.

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FERIA DE SAN ISIDRO: Astifina y muy dura sosería


Por Antonio Lorca.

Diez minutos antes del inicio de la corrida comenzó a lloviznar y, al poco, cayó un aguacero de esos que dicen que viene de la parte de Toledo; el ruedo quedó encharcado en distintas zonas, y el vecino, que sabía de lo que hablaba, comentó: “La culpa de esto la tiene Morante”. ¿De la lluvia? “No, de los charcos, que se ha empeñado en que se rebaje el suelo, y, encima, no viene más que a una corrida. Pues que lo hubieran rebajado el día antes”.

El asunto no pasó a mayores porque pronto dejó de llover y el agua se diluyó a pesar del capricho del artista sevillano.

Y comenzó el festejo, y acabó cuando habían dado ya las nueve y media y el frío se había metido en los huesos de los espectadores; porque a los toreros lo que les llegó al alma fue la dureza de la corrida de La Quinta, de bella estampa, muy astifinos pitones, mansa de libro, descastada y con malas ideas; especialmente, el segundo de la tarde, violento y brusco, que llegó entero al tercio final y no paró hasta que enganchó por la pierna derecha a David Galván, lo zarandeó, lo buscó con saña en el suelo, y le ha hecho la puñeta. Una probable fractura en el codo izquierdo puede ser mucho peor que una cornada. Y con la falta que tiene Galván de un triunfo que lo saque del pozo en que se encuentra…

Es lo que tienen los toros, dirán algunos. No exactamente. Es lo que tiene estos toros que, de entrada, muestran unos pitones de miedo, de esos que saben que si te levantan las zapatillas, te calan, que fue lo que le ocurrió a Galván; y, además, con malas ideas, y falta de casta y bravura. Toros de comportamiento muy desigual, sosos y descastados; tan solo el quinto embistió con codicia por el lado izquierdo a la muleta de Javier Jiménez, que, de forma intermitente, dibujó algunos naturales estimables cuando se decidió a asentar los pies y torear hacia dentro. No fue la suya una faena con argumento propio, sino irregular y más propia de quien no las tiene todas consigo.

Tenía motivos, quizá, el torero sevillano, pues la corrida había dejado en la enfermería a un compañero, y el más veterano de la terna las había pasado canutas con su lote. En fin, que Jiménez lo intentó de veras, con más voluntad que decisión, y todo quedó en una ovación cariñosa y la percepción de que se esperaba algo más.

Se le vio más centrado ante su primero, que tampoco era de fiar, pero al que se enfrentó con firmeza y trazó muletazos muy serios, producto de su decisión y valentía. Estuvo por encima de su oponente, que pronto dejó de embestir.

Poco después, pasó un calvario con el corrido en sexto lugar, que le correspondía al compañero herido. Abierto de pitones, sosísimo en la muleta, se empeñó en no morirse y a poco le cuesta a Jiménez escuchar el tercer aviso. Vamos, que lo salvó la campana, pues el animal se echó cuando el reloj se acercaba peligrosamente al pitido final. Duro de roer era ese sexto toro y poco acertado con el estoque estuvo el torero, quien aunó su mala puntería con sus lógicas precauciones.

Otros tres toros mató Alberto Aguilar, que no tuvo su tarde. No se entendió nada con su primero, soso y noblote, al que aburrió con una actitud anodina e impropia de alguien que quiere escalar peldaños en el toreo. Se le vio muy desconfiado, excesivamente, ante el peligroso segundo que hirió a Galván, y corroboró que le habían abandonado las ideas ante el cuarto, que acudía a regañadientes.
En fin, que la primera en la frente; que la corrida de La Quinta decepcionó por su aspereza y mala casta, y los toreros lo pasaron mal. Quizá, a los tres les pase factura, la tarde lo que sería injusto, por otra parte.

Habría que haber visto ante estos toros a más de uno; al que exigió el rebaje del ruedo, por ejemplo, a ver cómo se las apañaba con semejantes astados. Y como él, a tantos otros, que no quieren ver ni en pintura a toros como los de ayer. Vamos, que si la mayoría de los salen por chiqueros fueran así, la mayor parte del escalafón —las figuras, los primeros— estaba prejubilada.

LA QUINTA /AGUILAR, GALVÁN, JIMÉNEZ

Toros de La Quinta, bien presentados, muy astifinos, mansos, sosos y descastados. El segundo, muy peligroso.


Alberto Aguilar
: estocada —aviso— y dos descabellos (silencio); en el que mató por Galván, cuatro pinchazos, media tendida y tres descabellos (silencio); estocada, un descabello —aviso— y cuatro descabellos (silencio).


David Galván
: cogido por su primero durante la faena de muleta.


Javier Jiménez
: pinchazo —aviso— y tres pinchazos (silencio); estocada tendida —aviso— (ovación); estocada atravesada, un descabello —aviso— tres pinchazos, estocada casi entera —2º aviso— pinchazo y media (silencio).

Parte médico: Galván sufrió un puntazo corrido en el tercio inferior del muslo derecho, ligera conmoción cerebral y probable fractura del codo izquierdo.


Plaza de Las Ventas
. Primera corrida de feria. 11 de mayo. Más de media entrada.