Archivo de la etiqueta: EL JULI

De bien nacido es ser agradecido, Majestad

l rey Felipe VI, entre la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, y el ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo. SAMUEL SÁNCHEZ / atlas
l rey Felipe VI, entre la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, y el ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo. SAMUEL SÁNCHEZ / atlas

Del Río / El Juli, Manzanares, Talavante



Toros de Victoriano del Río-Toros de Cortés —el segundo, devuelto— correctos de presentación, cumplidores en los caballos, a excepción del manso primero, nobles, desfondados y corto recorrido; fiero y rajado el tercero. El sobrero, de Domingo Hernández, bravo y con clase.

El Juli: pinchazo y casi entera atravesada (silencio);

estocada caída y trasera (oreja).

José María Manzanares: estocada —aviso— (silencio); casi entera caída y atravesada (silencio).

Alejandro Talavante: pinchazo y estocada (silencio); pinchazo y media trasera (silencio).

Plaza de Las Ventas. Corrida de Beneficencia. 16 de junio. Lleno de “no hay billetes” (23.624 espectadores). Presidió el rey Felipe VI desde el palco real, acompañado por el ministro de Cultura y la presidenta de la Comunidad de Madrid.
Por Antonio Lorca.
La gran ovación de la tarde —unánime, cerrada, clamorosa— comenzó cuando el rey Felipe VI apareció en el palco real, y arreció al finalizar las notas del himno nacional. La plaza, de bote en bote, puesta en pie, silenciosa primero, y emocionada después, manifestó de modo tan ceremonioso y expresivo su cariño a la Corona y el agradecimiento al Rey por su presencia en la corrida de Beneficencia.
Pues que no se engañe Su Majestad. Recibió un afecto que él no se ha ganado, porque la fiesta de los toros no ha recibido del nuevo monarca más que desapego y frialdad.
Es la segunda vez que asiste a Las Ventas desde que asumió la jefatura del Estado, un balance muy pobre para quien representa a todos los españoles. Y en lugar de que la afición le recibiera como merece, con desaprobación por su lejanía manifiesta, va y le ofrece un abrazo de amigo, como si el Rey fuera de los nuestros —los aficionados—, que no lo es.
No debiera olvidar el Rey que en Las Ventas no escucha pitos —solo recibe simpatía— y sería lógico que, en justa reciprocidad, devolviera algún gesto de apoyo a la fiesta; aunque no le gusten los toros. Algún republicano habría en la plaza y, sin embargo, estaba de pie, en actitud de respeto, porque estaba allí el jefe del Estado. Pues eso… En dos palabras, que si don Felipe no es aficionado, al menos que sea agradecido, que ya se sabe que esa condición es de bien nacido.
Asunto distinto es que el Rey se aburriera; primero, porque la corrida fue un pestiñazo; segundo, porque debe de estar corto de conocimientos taurinos, y tercero, porque tenía a su lado al ministro de Cultura, que va a los toros menos que él, y de poca ayuda le pudo servir.
 El Juli, en un pase de pecho a su segundo toro.

El Juli, en un pase de pecho a su segundo toro. SAMUEL SÁNCHEZ

En fin, que la extraordinaria corrida de Beneficencia no cumplió con las expectativas. Los toros de Victoriano del Río ofrecieron un juego muy desigual; cumplieron en varas, pero se rajaron en la muleta, a excepción del cuarto, al que El Juli le cortó una oreja, y del sobrero, de Domingo Hernández, el más completo de la tarde, con el que naufragó Manzanares.
La corrida no fue buena, pero tampoco quiso comerse a nadie; muy noble toda ella, bobalicona y dulce, puso, también, de manifiesto que la zona alta del escalafón, las llamadas figuras, no está sobrada de ideas.
José María Manzanares, por ejemplo, se lució con unas buenas verónicas a su primero, que fue devuelto, y otro manojo de estimables capotazos al quinto, al que llevó al caballo con una larga cambiada en el centro del ruedo y un vistoso galleo por chicuelinas. Pero ahí acabó su obra.
Se encontró con el buen sobrero de Domingo Hernández, muy bravo en el caballo y al que picó con eficacia y torería Chocolate, que llegó al tercio final con clase y recorrido. Se esperaba faena grande —el público, entusiasmado, eufórico y entregado al torero alicantino—, pero todo quedó en una triste decepción. Comenzó con un trincherazo, un recorte y un pase de pecho, a los que siguieron dos bellos redondos, y no hubo más. Muletazos enganchados, falta de acoplamiento con el toro y de conexión con los tendidos; toreo anodino, sin gracia ni sentimiento. Todo muy embarullado y desdibujado. Pronto se rajó el quinto, noble y soso, y Manzanares se fue con más pena que gloria.
No es bien recibido El Juli en esta plaza, y no parece posible relajarse, asentarse y torear en un ambiente manifiestamente hostil. No está bien que eso ocurra, pero el propio torero debiera preguntarse su cuota de responsabilidad en este desafuero. Han sido muchas las tardes en las que se ha anunciado con reses impresentables después de un ajetreado baile de corrales; y, claro, el que siembra vientos ya se sabe lo que recoge…
No estuvo a gusto —no parecía posible— ante el noblón y descastado primero; y se esforzó ante el muy noble y bobalicón cuarto, en una labor intermitente, menos emocionante de lo que expresaron los veleidosos tendidos, pero con destellos de su experiencia y torería. Cortó una oreja tras una estocada trasera y caída y quedó la impresión de que se esperaba algo más.
Talavante tuvo peor suerte con su lote, pero tampoco estuvo lúcido. Fiero y codicioso llegó a la muleta su primero, y el torero no supo cómo frenar la velocidad impetuosa del animal. Pero pronto se rajó, se refugió en tablas y se esfumó la codicia. Y el sexto era blando, como casi todo, y sin pizca de calidad.
El Rey se marchó entre nuevas muestras de afecto. ¡Cómo es el público de toros…!
La corrida de hoy
I Corrida de la Cultura. Toros de Núñez del Cuvillo, para Morante de la Puebla, Cayetano y Ginés Marín.

Anuncios

@Taurinisimos 114 – Polémica Unión Picadores y Banderilleros – Pepe Luis Vázquez Hijo en Granada.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 16 de Junio de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina.

Polémica Unión de Picadores y Banderilleros caso Héctor Cobos en Madrid. Debate con el Subalterno en Retiro, Rafael Romero, invitado.

Imágenes de Alfredo Acosta, Vito Cavazos, Chato de Acámbaro y Efrén Acosta con los Victorino en Valencia en 2001.

Corrida de la Beneficencia en Madrid.
Triunfo de “El Juli” con toro de Victoriano del Río.

Recuerdo, Morante de la Puebla en Madrid, San Isidro 2001 Toro de Pérez Tabernero.

Producción: Miguel Ramos.
Operación: Abraham Romero.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 23 de Junio de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

Decimotercera de Feria: A Julián le crecen los enanos (léase los jóvenes)

Por José Ramón Márquez.

Llegando Julián, no falla, siempre hay cosas. Es que no falla. Para su única actuación en San Isidro no se vayan a creer que el chiquitín de San Blas buscó la confrontación con Manzanares o con Talavante o con Ponce o con Roca, nada de eso. 

Como se le va pasando el arroz y por edad ya le tocaría ir abriendo carteles, que nació en el 82, el año del indulto de Belador y de la corrida del siglo, se ha buscado la triquiñuela de poner a uno al que dar la alternativa para que se coma el inicio de la tarde, romper el frío y hacer de prólogo, y como quien hace un cesto hace ciento pues su magín caviló que, ya puestos, mejor dos que uno y el tío se montó una corrida ad hoc con dos actuaciones en el papel de poderdante lo cual le abría ampliamente, a su modo de ver, las posibilidades de poder franquear la Puerta Grande de Madrid subido en el cogote de un capitalista. Parece ser que su obsesión es abrir al precio que sea la Puerta Grande de Madrid; lo mismo que el Capitán Cook estaba obsesionado por llegar más lejos que ningún hombre, Julian el Poderdante está obsesionado por tener al menos una Puerta más que Morenito de Maracay, inolvidable Pepe Nelo, con quien hasta el momento está empatado en salidas como matador.

Para que el contubernio fuera completo hacían falta dos toreros, que en este caso fueron Álvaro Lorenzo y Ginés Marín, un Presidente que tenga un hijo torero, en este caso don Justo Polo, un adiestrado tiro de benhures de la mula que hayan educado a los animales en el paso milímetro a milímetro, en el llamado paso de la ameba y, además, un anónimo colaborador que tarde lo suyo y más en abrir la puerta de arrastre por donde deben salir los benhures. De todo eso dispuso el Julián, convencido de que sería capaz de descerrojar la salida a base del llamado “una más una”: esa fórmula que ha dado tan buenos resultados para ir colando, como quien no quiere la cosa, salidas triunfales de bajo vuelo y nulo recorrido. La ocasión estaba diseñada como la Operación Overlord y aunque la cosa salió más en plan Operación Over and Over (again), nadie puede negar la alambicada urdimbre que se trajo Julián de su casa a ver si era capaz de echar abajo la puerta ésa que, al decir de los que le conocen, tantísimo le obsesiona. Los toros, de Alcurrucén, que es ganadería muy larga y con multiplicidad de productos; encaste Núñez, como es bien sabido.

El primero, Fiscal, número 25, le tocó a Álvaro Lorenzo, de Toledo, nuevo en esta Plaza. El animal arrebató el capote de las manos al matador en los lances de saludo y tras un aceptable paso por las manos del jinete y de los rehileteros se dispuso a dar su Do de pecho en la muleta del toledano. Antes asistimos a la proyección de El Padrino Parte I al lado del burladero del 9 con intercambios, besamanos y zalemas usuales en estos casos. La cara que presenta Álvaro Lorenzo es la que se esperaba en la tarde de hoy, otro torero más en cuyas maneras no se percibe rasgo alguno de personalidad, anegado en la escuela del neotoreo. Como es habitual plantea su trasteo por afuera, al estilo de los aficionados prácticos, y entre sus muletazos va cosechando una gavilla de enganchones que deslucen su labor ya de por sí poco lucida. Da la impresión de que ni él mismo sabe a qué ha venido, acaso superado por las emociones de tan crucial tarde para él. En un derrote Fiscal le quita la muleta, la herramienta de trabajo, y mientras Álvaro Lorenzo deshoja la margarita de su primero Julián en el callejón se retuerce toreando de salón para sí. El final de la actuación de Lorenzo termina en arrimón, como nos imaginábamos, trata de dar el invertido pero el toro dice que nones, se queda clavado en la pala del pitón en un parón y finalmente deja un bajonazo en las carnes de Fiscal como para llamar a la fiscalía.

A continuación le toca su cameo a Castañuela, número 91. Julián decide demostrar su poderío, tan cantado por los rapsodas, y despliega su capote para demostrar que se puede ser poderoso incluso cediendo el terreno al toro. Castañuela sale corriendo ante tal despliegue de poder y corre hacia el picador de reserva, que le sujeta, y luego dándose una carrera hasta el de tanda a su libre albedrío para hacer ver que Julián no estaba por lo de la dirección de la lidia. En banderillas se pone de manifiesto que una buena cuadrilla cuesta dinero y que Julián no está dispuesto a pagarlo. Después asistimos a la proyección de El Padrino Parte II al lado del burladero del 9 con intercambios, besamanos y otras zalemas. Julián se lo saca… ¿con poderío? hacia el tercio y sigue en su línea de poderío construyendo su faena a base de poderosos derechazos bien por las afueras y de series dadas porque sí, como mera demostración de poder, a condición de no cargar la suerte, que eso resta poderío. Luego el toro le quita la muleta, la herramienta, pero eso no es importante porque ahí está Julián con sus carreritas, aunque hoy ha hecho menos que otros días, toreo de runner, pasándose el toro lo más lejos que puede y dejándolo por allá, ensayando el invertido, recorriendo todas las partes de la Plaza, un ratito aquí, otro ratito allá, para, finalmente, recetar un julipié caído, que la bondad del pueblo convierte en la primera oreja del 1+1 con la ayuda principalísima de los benhures de la mula.

Asoma un castaño y ya sabemos que en el ruedo está Favorito, número 60, de carácter algo parado y distraído, que lo que queremos es ver cuanto antes la proyección de El Padrino Parte III al lado del burladero del 9, esta vez con algo de frialdad en los modos. El poderdado es Ginés Marín, de Jerez de la Frontera, nuevo en esta Plaza. Ginés plantea la misma tauromaquia que Julián, pero con bastante mejor tipo. Donde Julián es bajito y culibajo, Ginés es esbelto y elegante; donde Julián es tosco y basto, Gines es fino y delicado; donde Julián es mayor, Ginés es joven. Lo del muleteo, lo mismo que los anteriores, con las salvedades dichas y pondremos aquí el cite en cinco fases: 1) ponerla donde el toro no va, 2) moverse a donde se sabe que tampoco va, 3) moverse a donde el toro se da por enterado de la presencia del torero, 4) ponerse donde el toro va a ir, 5) citar y comenzar la serie. La cosa acaba con una ensalada de medios y cuartos de pase… un perfecto julibis con mejores hechuras. Un pinchazo desprendido, un pinchazo tendido y luego otro y un descabello acabaron con Favorito.

Antes de asistir a la proyección de El Padrino Parte IV al lado del burladero del 9 ya con evidentes signos de hartazgo de tanto toma y daca, vimos las fatiguitas que paso José Antonio Barroso para hacerse con los mandos del aleluya que montaba en las dos entradas al caballo de Cornetillo, número 177; lo de las banderillas es inenarrable. ¡Menuda cuadrilla la de un figuras como Julián! Y es que para tener una buena cuadrilla hay que pagarla, Julián. La faena, como es costumbre, basada en ejercicios lumbares, carreritas, echar el toro como quien tira una servilleta en el suelo de un bar, ratonería con quinquenios y de pronto, oh, milagro, un natural, un auténtico y buen natural de Julián, que anotado queda. Después aguanta un terrorífico parón en el que el torero está en la oreja derecha del toro, toda la cabeza pasada, que entusiasma a las gentes. Ya casi puede tocar Julián la llave de la Puerta Grande: el 1+1 ha funcionado, pero hay que matar y ahí se le atraviesa el julipié, pinchando, luego otro dejando una baja trasera. Todo se enfría y Julián se queda sin su Puerta 1+1, porque 1+0 es 1.

Allá se fue Álvaro Lorenzo a practicar el toreo, o lo que sea, con el quinto, Peleón, número 170 un Núñez muy ensillado al que los peones habían dejado como un acerico con banderillas por diversas partes de su corpachón. Después de Julián Lorenzo brilla porque aunque la faena que propone es la previsible faena post-juliana basada en la ausencia de verdad tiene mejor tipo y es más fresco en su destoreo, al ser más joven. Termina con el Canónico arrimón que todos hacen a los toros que no inspiran miedo y lo mata de una gran estocada, marcando tiempos lentamente y dejando una entera hasta la gamuza ligeramente atravesada. La estocada de la feria hasta ahora, porque no ha habido otra.

Y de postre ahí tenemos de nuevo a Ginés Marín, esta vez con Barberillo, número 117, toro corto que apenas si cumple en varas y de óptimas condiciones para la muleta, con una bonita embestida y un tranco alegre, nada cansino. En este toro se revela la inteligencia de Ginés, que en seguida ve las condiciones del toro, sus ganas de embestir a la distancia, su manera de meter la cara y, sin dudarlo, pone en marcha una faena basada en los mismos principios que todas las del resto de la tarde con dos derivadas, que diría un tertuliano de la radio: de un lado la inteligencia del torero en hacer series muy templadas, verticales y muy bien ligadas, con el toro siempre en movimiento, que es lo que más puede gustar a los públicos actuales, y a continuación finalizar la serie en una fantasía de tres o cuatro remates consecutivos, una trincherilla, un molinete, uno del desprecio y uno de pecho pongamos por caso. El chico pone en ebullición la Plaza con esa claridad de ideas y tiene la cabeza fría como para juntar sus cuatro o cinco series, todas de similar jaez, y en seguida ir a por el acero, dar otra serie de similar remate de fantasía y luego una estocada baja que tira al toro y pone en sus manos las dos orejas que vino Julián a buscar. Ginés, no nos engañemos, ha toreado sobre los mismos argumentos de Julián, pero ha sido capaz de amalgamar a la perfección una faena inteligente y a favor de su obra de la que su valor más elevado es su condición densa, con algunos retazos de calidad algo incierta.

Se fue Julián por la puerta de caballos. Junto al burladero del 9 a Ginés Marín le esperaban las anchas espaldas del Yiyo de Yunquera de Henares para sacarle a hombros hacia la calle de Alcalá, a cumplir su sueño.

Fuentehttp://salmonetesyanonosquedan.blogspot.mx/2017/05/decimetercera-de-feria-julian-le-crecen.html?m=1

SEVILLA: FIESTA DE DESPEDIDA 

Por Álvaro Acevedo / Foto: Toromedia

Se despedía Rivera Ordoñez de la Maestranza y le montaron su fiesta con un público con ganas de divertirse, que es a lo que va la gente a las fiestas. Y el destino, para colmo de dichas, le guardó para el adiós un toro extraordinario con el hierro de Daniel Ruiz al que Francisco  toreó lo mejor que sabe. Más dispuesto que otras veces y, sobre todo, ajustándose más con el toro, lo muleteó fundamentalmente con la derecha en tandas ligadas, a veces incluso sometiendo la brava y profunda embestida de su oponente, en un trasteo correcto y acogido con cariño. Tanto, que no se tuvo en cuenta ni que la embestida del toro superó de manera flagrante su rústica forma de torear, ni que su voluntarioso trasteo contó con un bajonazo como rúbrica. En cualquier caso Rivera Ordóñez completó una actuación muy digna y es de justicia decir que desde el principio salió a por todas, pues además de la faena ya descrita, recibió a su primer toro con una larga cambiada en la puerta de chiqueros y además lo banderilleó con acierto. Y a quien da todo lo que tiene pedirle otra cosa es injusto, además de inútil.

Su hermano Cayetano también salió a por todas, aunque la excesiva debilidad de su nobilísimo primero le impidió cualquier posibilidad de éxito. Se desquitó en el sexto, otra vez con una actitud soberbia desde un arriesgado quite por gaoneras hasta la estocada final. Antes se la había jugado en un emocionante inicio de rodillas, muy de verdad, y había toreado despacio y elegante, con buen gusto, en una faena muy corta, pues el toro se rajó a los quince pases.

La fiesta tuvo un invitado de lujo, El Juli, que entendió de maravilla al mansito segundo pero lo pinchó; y se estrelló con el quinto, mansón y brusco. En el pecado llevó la penitencia, pues una figura del toreo no puede venir a Sevilla a ninguna fiesta, sino a competir (siempre) con los mejores, pero aceptó un cartel en el que pensó que todo sería pan comido, y se equivocó. Él se fue en blanco; a Francisco le obsequiaron con una oreja; y a Cayetano, ya con la fiesta desmadrada, hasta le pidieron las dos. 

Ferrera, era la misma plaza…

Publicado en Cuadernos de Tauromaquia 

FERIA DE ABRIL: Arbitraria, honrosa y desigual despedida

Rivera Ordóñez, en el primero de su tarde, en La Maestranza. PACO PUENTE.

Por Antonio Lorca.

Quede constancia de que la despedida de Rivera Ordóñez ha sido una decisión arbitraria del empresario, que no responde en modo alguno a los méritos contraídos por el torero en su vuelta a los ruedos. 

Estar incluido en un cartel de lujo en la Feria de Sevilla es una prebenda inmerecida que parece obedecer más a su popularidad como personaje público que a su trayectoria taurina. Se despidió, además, Rivera sin que nadie se lo hubiera pedido. Es más, si lo hace por Twitter nadie se hubiera extrañado.

Dicho lo cual, es justo reconocer que ha sido la suya una despedida honrosa, pues mantuvo toda la tarde una actitud de encomiable responsabilidad torera. Recibió a su primero de rodillas en la puerta de toriles, participó en quites en los dos de su lote, banderilleó al primero con facilidad, acierto y compostura, trató de capotear y muletear con seriedad y mató al segundo volcándose en el morrillo del animal. Como es hombre de suerte, aprovechó una tarde generosa del presidente y paseó una oreja inmerecida que puede enmarcar y lucir con orgullo en el salón de su casa.

Arbitraria inclusión en los carteles, honrosa actitud, y también muy desigual actuación de este Rivera Ordóñez que sorprendió al toreo el día de su alternativa, allá por la feria sevillana de 1995, triunfó en las plazas principales, pero prefirió pronto iluminar su facilona estrella como protagonista de la crónica social en detrimento de su aureola como torero.

Rivera Ordóñez ha dedicado mucho tiempo a destorear, a desaprender lo mamado y asimilado, y eso se nota en exceso. Ha perdido el misterio, y se le ha vaciado el alma torera que le infundieron sus genes; a todo su quehacer le faltó gracia, temple, reposo, hondura, torería… Quiso, pero no pudo. Luchó por ser una brillante realidad y solo pudo expresarse como una sombra de sí mismo.

Por esa razón tan simple como enjundiosa, sus capotazos surgieron acelerados y sin destellos, y su toreo de muleta careció de profundidad y hondura. No interesó ni a los suyos en su primero, porque se mostró como un torero vacío y amortizado ante un toro agotado. Y quedó en evidencia ante el cuarto, el de más movilidad de la tarde, un caramelo bombón para una retirada exitosa en la Maestranza. Se deshizo de la coleta antes del primer muletazo, toreó por ambas con encomiable voluntad de triunfo, pero todo surgió sin fundamento porque hace tiempo que él mismo no siente el toreo en lo más hondo. Y de tal modo, se puede uno despedir con un abrazo fraterno, pero como un ladrón de corazones enamorados. Adiós a Rivera Ordóñez, que se va con más regalos de los que se ganó en el ruedo y con una deuda eterna con la fiesta de los toros, porque no ha devuelto lo que de ella recibió.

Otro de actitud meritoria fue su hermano Cayetano, enrabietado ante el muy noble sexto, al que capoteó con genio por gaoneras, y consiguió conectar con los tendidos con un espectacular inicio de faena de rodillas. Había brindado a su hermano, y se lució con la mano derecha con serenidad, templanza y seguridad. Pronto se rajó el toro, a pesar de lo cual surgió algún natural estimable y tras una estocada de efectos rápidos, paseó una oreja, aunque parte del público pidió las dos. El tercero era un inválido mortecino ante el que se empeñó en dar pases insulsos entre las protestas del respetable.

El Juli estaría en su salsa entre sus toros preferidos de Daniel Ruiz; se le vio suelto, tranquilo, como en el patio de su casa, entre animales tan noblotes como tontunos. Lo intentó sin éxito ante el rajado segundo, y naufragó ante el complicado quinto. (El día que se enfrente a toros de verdad se le dedicará más espacio).

Por cierto, el público se torna más verbenero a medida que la manzanilla del ferial hace estragos. La petición de la segunda oreja para Cayetano solo puede ocurrir en plaza de tercera.

RUIZ / RIVERA, EL JULI, CAYETANO

Toros de Daniel Ruiz, justos de presentación, blandos -inválido el tercero-, nobles y descastados.

Rivera Ordóñez: estocada trasera (ovación); estocada caída (oreja).

El Juli: pinchazo hondo, un descabello y el toro se echa (ovación); pinchazo y estocada (silencio).

Cayetano: bajonazo trasero (silencio); estocada (oreja).

Plaza de La Maestranza. Octava corrida de abono. 1 de mayo. Lleno. Se guardó un minuto de silencio en memoria del banderillero Manolo Montoliu, muerto en esta plaza el 1 de mayo de 1992.

Publicado en El País 

El Juli y Victorino Martín, 15 años de posturas encontradas y verdades silenciadas 

El Juli durante una actuación en San Fermín del 2015 con toros de Garcigrande.

De SOL y SOMBRA

La edición impresa de Aplausos publicaba en un número del 2014 una entrevista a Julián López “El Juli” torero considerado por muchos especialistas como poderoso y sabio, además de un torero que siempre da la cara. 

No tenemos duda de que El Juli dio la cara en muchas ocasiones y de forma indiscutible en el pasado. Pero hoy, que El Juli ha optado por la comodidad se le han cuestionado muchas cosas. 

Su pasada actuación en Sevilla con toros borregunos de Garcigrande y su próxima actuación en La Maestranza con los hermanos Rivera Ordoñez, solo demuestran que ese “poderoso” torero hace muchos años vive en él conformismo y alejado del lugar que le tenía reservado la historia del toreo, al quedarse muy corto de la silla en la qué todos pensamos que podía haberse sentado el de San Blas.

La gran pregunta es ¿Porque El Juli no torea hierros como Victorino ahora que su maestría y su poder es tan infinito según algunos críticos? El propio diestro en aquella entrevista del 2014 para el semanario taurino ventilaba el asunto, con algunos comentarios como los siguientes:


– “Me han ligado a situaciones, no siempre con razón y la realidad es que existe un ambiente crispado y raro en torno a mí. Eso me ha desestabilizado en ocasiones este año (2014) y lo asumo. No he estado bien muchas tardes”.

– “¿Que yo obligo a los compañeros a tomar ciertas decisiones? Eso es una falta de respeto tremenda hacia esos toreros. Quien dice eso falta a la verdad y además no está respetando a matadores hechos y derechos que toman sus propias decisiones”. 


Palabras para excusarse (si realmente sí ha influido en decisiones equivocadas, tan solo hay que recordar el G10 o el G5) o tan solo justificarse. La cuestión es que se pone en duda el comportamiento de Julián en diversas ocasiones, ¿será que El Juli no es ese torero tan poderoso como la mayoría cree y los rumores sobre sus malas acciones afuera del ruedo son ciertas tanto en América como en Europa? 

En México prestigiados ganaderos tiemblan cuando El Juli se quiere anunciar con sus toros, “es que nos mueve toda la ganadería” comentaba el pasado invierno un prestigiado ganadero queretano.

La realidad es que el agua suena ya en cantidades abundantes con este torero, aunque los aficionados no tengan pruebas para afirmar algo, pero quizás es momento de pensar ¿Es este torero digno del respeto que muchos le tienen? Me refiero al respeto como profesional. Muchos pueden afirmar que la labor de El Juli delante del toro no es tan admirable como muchos pueden considerar (El Juli, figura del destoreo). 


Y también recordemos las palabras de acreditados ganaderos, como son Victorino Martín padre y su hijo, a los que tampoco les gustó la forma de proceder de El Juli en su momento y así lo admitieron públicamente en una entrevista, en donde, dijo Victorino padre toda la verdad o ¿calló algo? Y digo “recordemos” porque según las palabras de El Juli, da la impresión de que ese ambiente que dice percibir en su contra siempre es injusto, y conviene reflexionar sobre el asunto, es bueno tener también en cuenta todos los indicios, y que cada cual, opine lo que quiera.

Pregunta. ¿Nunca se han negado a que sus toros estén en un determinado cartel? 


Victorino Martín hijo. Hay un solo antecedente: en 2003, mi padre se negó a que una figura que quería torear sus toros en Madrid lo hiciera, y la figura no los mató. El empresario decía: «Esto no lo he visto en mi vida».

¿Se está refiriendo a El Juli?


Victorino Martín hijo. Sí, le hizo una pajarraca en Ávila en el año del 2002 y mi padre dijo: «Este ya no me mata una corrida más». 

¿Qué es una pajarraca?

Victorino Martín hijo. Actuó de una forma muy poco correcta en Ávila y mi padre se molestó y se plantó.

¿Y qué quiere decir con «poco correcta»?

Victorino Martín hijo. No trató bien a los toros en el ruedo. Digamos que acabó con el toro antes de la cuenta y mi padre le puso cruz y raya.

Victorino Martín padre Es que era…

Victorino Martín hijo. ¡Cuidado que luego se publica todo! [le interrumpe el hijo a su padre]. Hay que ser diplomáticos…

Victorino Martín padre. Ni diplomáticos ni gaitas [insiste el ganadero]. A mí me van a hablar ahora de diplomacias a estas alturas. ¡Y que publique lo que quiera! Son unos golfos. A mi edad ya puedo decir lo que me dé la gana [enfadado], que tengo más premios que años.

¿Qué ha aprendido de su padre?

Victorino Martín hijo. Ya ves que no se muerde la lengua [sonríe un poco preocupado]. Él habla poco, da pocos consejos. Pero el ejemplo que he visto en él es brutal y me ha enseñado a luchar por lo que uno tiene con integridad y a ver que no hay nada imposible, porque el trabajo es el fundamento de todo éxito. 

LAS DIFERENCIAS 

El Juli y Victorino, Victorino y El Juli, ¿Qué ocurrió entre ellos? Una pregunta de difícil respuesta porque ninguno dio en su momento muchas explicaciones más allá del cruce de escuetos comunicados en los que cada uno habia fijado su postura.

El caso es que el torero quería torear una corrida del ganadero de Galapagar en la plaza de Madrid, dentro del ciclo de San Isidro, y el criador de bravo se nego. Mientras, la empresa de Las Ventas intentaba reconducir el asunto y poner a todas las partes de acuerdo. Y es que el espada madrileño habia puesto como condición sine qua non para estar en la feria que se le anunciara con los victorinos ¡Como han cambiado los tiempos en este 2017 con El Juli!

CONDICION IMPRESCINDIBLE

La postura de El Juli habia quedado expresa en un comunicado de prensa. En este se decia que el torero “ha reiterado su intención de plantear esta temporada asumiendo la responsabilidad creciente que significa el lugar que ocupa en su profesión y su forma de concebir el toreo”. Esta “exigencia personal”, continúa el comunicado, implica “una mayor presencia en las plazas de máxima categoría así como protagonizar gestos de importancia”, tanto por el número de corridas como por el de las ganaderías a lidiar. Y siendo este planteamiento así, El Juli ha propuesto a la empresa de Madrid torear tres tardes en el abono de San isidro, anunciándose en una de ellas con toros de Victorino Martín, “condición imprescindible” ésta para estar en ese año en Madrid.

Y tan clara como la postura de El Juli fue la del ganadero Victorino Martín, en otro comunicado, anuncio con rotundidad que “he tomado la decisión firme e irrevocable de que El Juli no va a torear ningún toro de mi ganadería. Así se lo comuniqué a sus representantes en distintas conversaciones mantenidas en días pasados, en la que también les informé de los motivos para esta decisión”.

Pero, ¿cuáles son esos motivos? Victorino ha dado “por zanjado” el asunto sin querer entrar en detalles, y El Juli se limita a ratificarse en su proyecto sin arrojar luz sobre la negativa del ganadero. Y como consecuencia de esto, la polémica encuentra terreno abonado para las suposiciones y la rumorología.

POSIBLES MOTIVOS

En ese terreno pantanoso, con todas las reservas de la falta de datos que propician los propios protagonistas, todo se remonto a las corridas de Avila y Bilbao del 2002, tardes en las que Victorino achacó el mal juego de sus toros a unas supuestas actuaciones extrañas del equipo del torero, a unas exigencias especiales de sus mentores. Incluso hay quien asegura que el ganadero sospechó de que se le hubiera podido administrar algún tipo de sustancia prohibida a sus animales. Desde hecho en Avila solo lidió un toro de Victorino ya que el segundo de su lote en aquella ocasión fue sustituido por uno del hierro de San Román, al que le cortaría las dos orejas para salir en hombros, anécdota que los julistas olvidan y cantan a los cuatro vientos que en aquella ocasión El Juli salio en hombros en Avila con los victorinos, siendo esto una leyenda urbana, ya que el de San Blas con el del hierro titular solo fue silenciado.

Quince años después la verdad, en cualquier caso, es todavía desconocida. Y lo único cierto es que El Juli queria matar victorinos en Madrid y el ganadero se nego y que al día de hoy El Juli es un torero comodino que ha renunciado a la grandeza, lidiando casi siempre reses impresentables y afeitadas por toda la orbe taurina.

Y como muestra de esto, mañana se anuncia con los toros de Daniel Ruiz en Sevilla y los hermanos Rivera Ordoñez.

Quien te viera y quien te ve Julián

TRAYECTORIA DE EL JULI CON TOROS DE VICTORINO MARTÍN

Temporada 98 – 13 de septiembre de 1998 Las Ventas MADRID. Actuó en solitario y lidió un novillo de Victorino Martín 

TEMPORADA 1999 MATADOR – 7 de marzo de 1999 OLIVENZA (Badajoz) Actuó en solitario, lidió un toro de Victorino Martín, el tercero de la tarde y le cortó las dos orejas 

TEMPORADA 2000 MATADOR – 30 de marzo de 2000 CASTELLÓN Juan Mora, José Luis Moreno y El Juli. Lidia la primera corrida completa de Victorino Martín y corta dos orejas al sexto de la tarde 

TEMPORADA 2001  MATADOR – 31 de mayo de 2001 Las Ventas MADRID Corrida de la Prensa/ Armillita, El Juli y Javier Castaño. Lidia un toro de Victorino Martín 

22 de agosto de 2001 – BILBAO Lidia una corrida completa de Victorino Martín. Miguel Abellán, José Pacheco “El Califa” y El Juli. Es la fecha de su reaparición de su cornada en Málaga, nueve días después de la cornada con los puntos de la herida. Corta dos orejas, una a cada ejemplar 

TEMPORADA 2002 – 9 de junio de 2002 AVILA Corrida de la Beneficencia Víctor Puerto, Manolo Sánchez y El Juli.

21 de agosto de 2002 BILBAO – Primera de sus tres comparecencias dentro de las Corridas Generales. Fernández Meca, Eugenio de Mora y El Juli. El madrileño corta una oreja al primera de su lote.

Twitter @Twittaurino

* Con Notas y referencias de David Zamora para Pureza y Emoción.

@Taurinisimos 107 – Polémica San Marcos 2017 – Manzanares y Garrido en Sevilla. Victorino Vuelve.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 28 de Abril de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar y Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Actualidad Taurina.

Feria de San Marcos, Aguascalientes 2017.

Crítica a la mala presentación de la novillada y la corrida del 25 de Abril, Hermoso de Mendoza, Macías y Flores.

Análisis y enlace telefónico en directo con Ana Delgado.

Clip: Sevilla por Pepe Alameda.

Análisis Feria de Abril, Sevilla 2017.

Faenas de José Garrido, El Juli y José María Manzanares.

Previo Corrida de Victorino Martín en Sevilla.

Recuerdo Indulto de “Cobradiezmos” y Manuel Escribano.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 5 de Mayo de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

Sevilla: El clavel seco

Julipie.

Por El GuerraDe SOL y SOMBRA.

El ambiente en Sevilla estaba hasta las nubes en tarde de clavel, todo esto bajo un cielo caprichoso que anunciaba un cartel inmejorable: Morante, Juli y Talavante con toros de Domingo Hernández y Garcigrande.

Pero como el clavel del patio estaba seco, yo, entristecido por sus tristes males me refugie en el recuerdo de otras tardes de abril y no en las imagenes de un presente incierto, con presagios fatalisticos en el futuro para la fiesta.

Y es que los toros de DH y Garcigrande hicieron que las cosas se torcieran desde el principio. El primer toro pregonaba con su falta de casta, su nula embestida y su casi nula movilidad, lo que nos esperaba. Y, en efecto, nos esperaba una corrida absolutamente decepcionante por su bajísima casta y su juego pobre, toros apagados, sin chispa, aunque el quinto se saliera de esta tónica general.

Dos cosas quedarán una vez que el clavel se seco: Juli tiene una sobrada técnica, y Juli, para la crítica comercial, siempre está importante.


No importa si Julián abre las piernas como un compás y cita al toro encorvado para pegarle cualquier cantidad de muletazos rectilíneos en donde el toro da vueltas como amaestreado, siempre dejando una considerable distancia entre él y la bestia.

Pero para los que nos gusta “el toreo de inclusión” de Pepe Alameda, el toreo del Juli esta alejado de aquellos conceptos, pero muy cercano a una clase de toreo que tan bien describió Cañabete de la siguiente manera: ‘El público es el responsable de casi todo cuanto sucede en el ruedo. Mediatizado por la propaganda o por una crítica excesivamente benevolente e inexperta (…) ha dejado de exigir lo que siempre se había tenido por toreo auténtico’

Usted pensará que a mí me aburren los toros, pero mí no me aburre ni me aburrirá nunca la fiesta de los toros; por el contrario, me apasiona. Lo que me aburre soberanamente es una fiesta que nos estan vendiendo algunos ganaderos, apoderados y  toreros que nos quieren imponer un toro al que ellos denominan como “bueno” (noble, clase, que no necesita de puyas, etc.), pero muy alejado de todo aquello que define a un toro bravo (casta, fiereza, afán de lucha, bravo en varas…) Así, han acabado por imponer el buen toro que obedece, dócil, blando, tonto y que es lo que hoy se considera un buen toro, el toro bueno, así sin más.

Y con un toro bueno de Garcigrande el Juli hizo sonar la música y hasta le corto una oreja, pisoteando la categoría y la historia de una Maestranza que este año esta irreconocible.

Morante y Talavante por su parte no se encontraron con toros buenos, por el contrario se las vieron con cuatro vagones de carne sin ningún fondo y ambos toparon con pared.

Al final el clavel se seco y, con indiferente cercanía, qué loco ensueño se descubriría si alguien cavara un hueco entre el Juli y su toro. 

* Basado en el poema de José Ángel Buesa “El clavel seco” y un fragmento de una entrevista a Antonio Díaz Cañabate por Joaquín Vidal para el diario El País.

Twitter @Twittaurino