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@Taurinisimos 96: Corridas del LXXI Aniversario en La México. Ponce, Morante y “El Juli”

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 10 de Febrero de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII. Producción: Miguel Ramos.

Invitado: Gastón Esquivel (@GastonEsquivel)

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2016 – 2017. LXXI Aniversario de la Monumental.

Análisis Corridas de Aniversario.

6 Fernando de la Mora, 6 para “Zotoluco”, que se despide, y Enrique Ponce en Mano a Mano.

6 Teófilo Gómez, 6 para Morante de la Puebla, “El Juli” y Luis David Adame, que confirma.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 17 de Febrero de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

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Drama contra Nobleza – Morante y “Juli” a Hombros en Sentido Aniversario.

Natural de Morante de la Puebla al castaño de Teófilo Gómez en el LXXI Aniversario de la Plaza México. FOTO: Emilio Méndez.
Natural de Morante de la Puebla al castaño de Teófilo Gómez en el LXXI Aniversario de la Plaza México. FOTO: Emilio Méndez.

En el día después, Morante y “Juli” tropiezan con la misma piedra y el mismo pie. Salen a hombros sin la sensación de haber superado una prueba real. En apariencia la corrida de Teófilo Gómez reprueba por cariavacada y anovillada, en el juego, salvo el reservón tercero, es un muestrario de falta de poder y escandalosa mansedumbre. Morante y su exquisitez rescatan al castaño cuarto rematando con tremenda estocada en la suerte natural. “Juli” se empeña en querer ganar a empujones al tercero y brinda memorable despliegue de recursos para extraer de un escandaloso y acobardado manso lo mejor posible. Luis David Adame, esperanzador pero aun muy nuevo, tristemente, se encuentra entre dos aguas. Precioso marco del Centenario de la Constitución y del propio Aniversario mal llevado en su forma por Autoridad y Empresa.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Suena el Himno Nacional Mexicano en plena Plaza México.

Según la Ley, éste ha de ser ejecutado en un ambiente de solemnidad y en un acto de carácter, entre otros, cultural. Qué mayor acto solemne y qué mayor muestra de cultura puede haber sino una corrida de toros. Lo tristemente lamentable, ocurre también en Querétaro el viernes, es que la Empresa y la Autoridad de Plaza no anuncian con la importancia debida este tan especial e importante acto en pleno Centenario de la Constitución, tan ligada a la Plaza México que comparten nombre. Y fecha.

Por algo la corrida inaugural se dio en, martes, 5 de Febrero, 1946, el año.

Pero no pidamos tanto.

La Autoridad se vuelve a cargar la tarde.

Ahora no ha sido Jesús Morales, aunque usted no lo crea, sino la ramplona y poco taurina decisión de Jorge Ramos, primero, al reseñar y autorizar un encierro anovillado y lamentablemente cariavacado, claro, a los teófilos los han exprimido tanto que sale en México esa corrida que apenas pasa, la de la cara lavada y cabeza de vaca, tan floja que segundo y sexto de plano se echan.

Además, Jorge Ramos dilapida un episodio clave para la tarde al no devolver el inválido segundo. Morante y “Juli” apuestan por el toro aparente de muy poca casta y exagerada nobleza haciendo bueno aquello que esta última es, efectivamente, una sofisticada y dominante cualidad en los ruedos pero que muy frecuentemente manda todo el drama lejos de la corrida. Y esta es quizá el único pecado de la Corrida de Aniversario, la repetición del agotado modelo de Fiesta donde el toro deja de ser héroe, protagonista o antagonista a del festejo.

Se reduce a comparsa.

Así tenemos que las culpas ajenas, las ganas de devorarle como torero y forzarlo a un compromiso como este, entre cornadas y accidentes, con el menor rodaje posible y las imposiciones de sus consejeros, hacen a Luis David Adame acelerar su confirmación y ponerle a alternar con las figuras en una tarde trascendental. Y el chico hidrocálido está francamente ilusionante y esforzado.

Luce en los lances de recibo y en la zapopina.

Pero como de medias historias el mundo de hoy no entiende, Luis David deja escapar un triunfo clave tras pinchar luego de encontrarse con un muy fino y carente de remate toro de confirmación que tan solo pide aplicar el temple que el propio torero tiene.

Lo triste es que le impongan o intente copiar uno o dos estilos que se alejan de lo que él es y será como torero. Porque el teófilo pide distancia, largueza y temple, tres cosas que el hidrocálido muestra. Pero el chocante péndulo prologa un trasteo de mucha muñeca, de cintura quebrada, de muleta cuadrada y puesta, de incipiente pero al fin de ritmo, que pese a ser tan mal iniciado y tan mal finalizado, muestra en su médula muchas cualidades como el toreo al natural tirando del toro y los derechazos de buen pulso.

La espada empeora todo y deja el premio seco.

Urge alejarse, dificilísima tarea, siendo un toreo de línea natural, de las formas fraternas. El estilo es al torero y éste Adame tiene un tramo más que el hermano.

Al tiempo.

Morante choca con su propia decisión y el error de Jorge Ramos. El inválido e impresentable segundo estropea todo. Luego “Juli” y su necedad de arrebatar por arrebatar muestra una faena desigual con el más toro del encierro, el precioso “Muchacho” que embiste con emoción aunque con reserva al inicio de cada tanda y con el cual, lo mismo pega pases de lija y estropajo que en toda regla, principalmente, al natural sobre las rayas del tercio. Empeorando todo en el arrimón con los circulares invertidos y los telonazos alternados.

Y el numerito de siempre con la espada: bajonazo resulta.

Entonces sale otro anovillado castaño aldinegro con el que Morante debe construir todo un andamiaje. Desde sostenerlo en las verónicas apenas con un pedacito de capote donde todo el cuerpo desde la mirada hasta el reponer el terreno, torean. Luego el precioso remate dando ritmo para dejar en suerte al caballo y dar paso a tres chicuelinas y un recorte digno del bronce o del lienzo, con la plaza en plena esperanza.

Gustavo Campos saluda y deja caliente el ambiente.

Morante entonces, confiado en sus mejores virtudes le brinda al toro lo que su sosería le quita: inicia como antiguamente, pegado a las tablas y por arriba. El aire llega al toro y pese a su falta de casta es toreado de maravilla, con la suerte muy medida, cuidando su tranco, corriendo la mano y cambiándose por arriba y por delante para un deletrado pase de pecho y así prosigue en nueva tanda derechista con el todo muy en la muleta y con una expresión nobilísima.

Acude el astado por el lado izquierdo, cansino y agobiado, Morante sus derechazos con el agua del botijo que hacen al toro andar a partir del cite casi a media altura, planchadísima la muleta y todo su ritmo de cintura sostienen al toro que apenas y puede. Luce Morante y busca asegurar la faena con una tanda final, cambiado el ayudado, casi de frente, cada natural es el milagro de brindar fuerzas al que no las tiene y posiblemente ha puesto al trasteo en posición de la segunda oreja.

Que llega gracias a la que, muy posiblemente, sea la estocada de la Temporada.

En la suerte natural, un volapié con tal despaciosidad que la suerte de estoque se convierte en un cuadro más de los muchos que deja el de Sevilla en una Temporada tremenda y en una faena que, sin el drama o la apoteosis de diciembre, reafirma su sitio y su paso por México. Morante es ya un esencial.

Leves protestas y aclamada vuelta.

Entonces “Juli” ajusta la revolución de su máquina.

Y acaricia al quinto, otro muy anovillado astado que toma flojamente el engaño desde salida que casi no es picado y que pasa en las muy ligeras y sutiles cordobinas, así como en la muy toreada lopecina que enciende a la gente.

“El Juli” domina y traza la reacción del tendido.

Así nos encontramos con el péndulo y los muletazos que hacen al toro, pese a humillar y tener cierto son, rajarse. Entonces, tras los derechazos largos y sin brusquedades, “Juli” se cambia de mano y ofrece el engaño para que el de Teófilo ahora se acobarde

Pase natural de Luis David Adame al toro de su confirmación.
Pase natural de Luis David Adame al toro de su confirmación.

terriblemente y eche para atrás de forma escandalosa, el torero se da la tarea de, en redondeces, inventarse una gama de recursos, invertida la arrucina, la capetillina, los molinetes y circurret para ligar, no dejar escapar al toro y volcar a la Afición.

“El Juli” domina, el astado reacciona favorable ante la muleta y la Afición, tan ávida de ver más y más, hace a la faena, meritoria por su aspecto técnico, elevarse a un espacio insospechado por tanta mansedumbre del toro, solo el buen toreo ha logrado el milagro. Desdén de lujo es el remate.

Pero el drama se escapa.

Con el molesto brinco y el pinchazo.

Luego la estocada, las dos orejas y el desastre de Jorge Ramos. Primero las dos orejas de salida y posteriormente la más absurda vuelta al ruedo como homenaje a un manso, sí, lee usted correctamente, un manso casi de carreta.

Pero así anda el Palco, sin vista más allá del jolgorio.

Entre Morales y Ramos tenemos la yunta de Silao, dirían los antiguos en el Toreo de la Condesa: “Tan malo Garza como el Soldao”.

En fin. Luis David a veces se entiende, a veces no con el debilísimo sexto y el peligroso y manso séptimo de regalo. Donde no hay mucho que hacer. Pena porque este torero está para tomar ritmo y marcar distancia de todos. Sin suerte solo queda esperar todo un ciclo más para que regrese a La México.

Lo que nos preocupa es que la vuelta del toro serio y del drama que trae consigo al enfrentarse a la mayor capacidad taurina en La México puede que haya sido solo la excepción más en un tiempo en que la nobleza le ha ganado a la bravura y la omisión de formas a la torería.

Solo esperamos que de las dos jornadas de aniversario gane en el contraste y en la prueba del tiempo la del mayor merito.

Que en los toros y en el arte siempre es lo que más perdura.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Domingo, Febrero 5 de 2017. Décima Cuarta de Derecho de Apartado y Segundo Festejo del LXXI Aniversario de la Monumental. Más de Dos Tercios de Plaza en tarde muy agradable. De nuevo mala iluminación de la Plaza pese a nuevos reflectores.

Durante el paseillo un conjunto charro paseó el lábaro patrio y, previo a romper el paseillo de las cuadrillas, la Banda de Música ejecutó solemnemente el Himno Nacional Mexicano en conmemoración, lamentablemente no anunciada por la Empresa, del Centenario de la Promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en momento histórico y altamente conmovedor con todos los actuantes, como corresponde, debidamente destocados. Mal el tercer espada al saludar civilmente a la bandera durante la ejecución del Himno Nacional en contravención a la Ley de la materia.

7 Toros, 6 de Teófilo (Divisa Celeste, Plomo y Blanco) Cariavacada en lo general. Anovillada y mansa, carente de fuerza y sosa, con excepción del muy serio y hermoso tercero, reservón pero con emoción en la embestida, el resto muy flojos, debió ser devuelto el corrido en segundo lugar, soso aunque con recorrido el cuarto y manso acobardado con cierto recorrido en la muleta el quinto homenajeado escandalosamente con la vuelta al ruedo. Destaca el lidiado en primer lugar pese a su falta de fuerza; y 1 Fernando de la Mora (Divisa Amarillo y Blanco) lidiado como sobrero, serio y con edad pero manso aunque embistiendo a la muleta por pitón derecho.

El tercer espada confirmó su alternativa con el cárdeno “Cantabro”, número 323 con 476 kgs., de la ganadería titular.

Escandalosamente fatal la Autoridad al ordenar el homenaje mencionado sin procedencia ni razón alguna y al no expresar claramente la ceremonia de Conmemoración del Centenario de la Constitución en el Paseillo.

Morante de la Puebla (Catafalco y Oro) Silencio y Dos Orejas con Leves Protestas. Julián López “El Juli” (Teja y Oro) Saludos y Dos Orejas. Luis David Adame (Blanco y Oro) que confirma la alternativa, Saludos, Silencio y Silencio en el de Regalo.

Primer y segundo espada salieron a hombros.

Saludan en el tercio Christian Sánchez al banderillear al tercero y Gustavo Campos al banderillear al cuarto, a la brega, destaca Álvaro Montes.

Cordobina de
Cordobina de “El Juli” al quinto toro de Teófilo Gómez. FOTO: Emilio Méndez.

Apoteosis de docilidad repetidora en las corridas del 71 aniversario de la Plaza México

Foto

A José Antonio Morante de la Puebla y El Juli les concedieron dos orejas y una vuelta al ruedo. Foto Cuartoscuro.com

Por Leonardo Páez.

Mientras entendemos y ponemos en práctica la alarmada recomendación presidencial de consumir lo hecho en México, ya tenemos seca la garganta de tanto gritar ole al toreo universal, es decir, a las figuras españolas que frente al toroartista mexicano nos descubren la grandeza de la tauromaquia melódica y rítmica frente al toro obediente y repetidor, que si no cumple en varas, en cambio acude a la muleta en cámara lenta y con franciscana bondad, en esa fiesta breve más que brava en la que el encuentro arriesgado entre toro y torero se ha sustituido por la estética comodona carente de dramatismo pero sobrada de posturismo. Salvo dos toros, los otros 11 apenas recibieron un pujalo puyazo fugaz en forma de ojal.

Difícil, consumir lo hecho en México

Para conmemorar el 71 aniversario de la Monumental Plaza de Toros México, lanueva empresa de la misma ofreció dos carteles, por lo menos desatinados: el sábado 4, la despedida de los ruedos de Eulalio López Zotoluco, mano a mano con el valenciano Enrique Ponce y toros de Fernando de la Mora; ayer domingo, saltándose de nuevo el reglamento que prohíbe exceder 50 por ciento de alternantes extranjeros, el sevillano José Antonio Morante de la Puebla y el madrileño Julián López El Juli para la confirmación de alternativa del hidrocálido Luis David Adame –19 años, cuatro meses de matador y tres corridas toreadas–, con un encierro de Teófilo Gómez. Hubo media entrada en la primera y más de media en la segunda, prueba de que en materia taurina consumir lo hecho en México es difícil, y más cuando el empresariado prefiere importar toreros con imán de taquilla que producirlos.

Por la culata le salió a Zotoluco su despedida, ya que el mejor lote se lo llevó su alternante, consentido de la anterior empresa y de la plaza, quien bordó primero al dócil Venadito con su lucido repertorio muletero, por lo que el juez Enrique Braun le concedió dos orejas, y luego a Tumbamuros,al que el citado juez pasó con dos pares de banderillas, a petición de Ponce, que volvió a torear de salón a otra hermana de la caridad. Despliegue de tersura del diestro y de ternura del burel, sólo empañadas por cinco pinchazos y dos avisos. Afanoso, más que templado, estuvo Eulalio con su segundo, Voy y vuelvo, al que despachó de entera y le cortó la oreja. Sus otros dos fueron sosos y deslucidos. Un buen puyazo dejó Nacho Meléndez la tarde de su despedida y un gran par, otro más, clavó Christian Sánchez, citando y esperando la lenta embestida.

Ayer, el entusiasmo alcanzó niveles delirantes y tras cantar el público el Himno Nacional, Luis David Adame, mal cerrada la cornada que recién sufrió en León, se enfrentó a Cántabro, al que recibió con suaves lances, una media de ensueño y un manguerazo, como si trajera 300 y no tres corridas. Llevó muy bien el toro al caballo y quitó por templadas zapopinas; empezó en los medios con tres cambiados por la espalda y toreó con temple y precisa colocación por ambos lados a un soso repetidor, al que se pasó en ceñidas bernadinas.

Dejó un pinchazo hondo y un descabello, pero aquel despliegue de precoz madurez torera le pasó de noche al mitotero público. Poco juego tuvo su deslucido y débil segundo, por lo que decidió regalar un toro, ahora de Fernando de la Mora, que acabó rajándose, y al que toreó bellamente de capa y muleteó con una solvencia y un sentido de la lidia que hacen vislumbrar en Luis David a una figura a corto plazo.

Morante y Julián López torearon de salón ante sendos toros de la ilusión, bondadosos y obedientes, por lo que el eufórico juez Jorge Ramos les otorgó dos orejas a cada uno y hasta inmerecida vuelta al ruedo, entre pitos, a los despojos del segundo de El JuliBien bonito, de veras.

Publicado en La Jornada.

Los “perros” de Manizales para Morante y El Juli: ¿no les da vergüenza?

El miedo comienza a sentirse entre los aficionados mexicanos y no es para menos, ya que después de haber arrasado con toda clase de novilletes en Sudamérica, El Juli ya tiene la mira puesta en su temporada mexicana, en donde se anuncia el 5 de febrero en La Plaza México con toros de Teófilo Gómez al lado de Morante de la Puebla, socio de faenas del torero de San Blas en América. 

Cuando El Juli era un niño y andaba por México de novillero se oía hablar mucho de él. Los revisteros españoles y los periodistas mexicanos escribían que estabamos ante la reencarnación de Gallito, pero lo que en verdad nos encontramos al día de hoy ha sido otro indeseado golpe de realidad, porque el toreo del Juli evolucionó pero hacia la vulgaridad, la bastedad y el destoreo, tres rasgos que le han acompañado en su largo caminar hasta el día de hoy.

Y ya podrán cantarle odas y sinfonías los críticos, el público y los aficionados; podrán encumbrarle hasta el cielo, darle orejas, rabos y patas, inluso le pueden poner una estatua en Sevilla junto a la de Pepe Luis Vázquez o encima de la de Manolo Martínez en la Plaza México, pero la realidad es que el toreo de Julián López, comparado con los buenos toreros de otras epocas, se ha quedado muy corto para lo que alguna vez apuntaron los grandes críticos. 

Y eso, quien lo probó lo sabe. (De S y S)

Por José Antonio del Moral.

Uno lee lo que se escribe y se publica sobre algunas ferias de América y llega hasta creer las maravillas que se cuentan sobre lo hecho por los toreros.

Pero estamos en un momento sublime de los más modernos y libres medios de comunicación gracias a internet y a las redes sociales y el tinglado se viene abajo cada vez que a alguien se le ocurre publicar las fotografías de los toros que se lidiaron en el “grandioso” acontecimiento.

No hacen falta más palabras…

De Toros en Libertad.

Opinión: De Rey a Rey

Por Alvaro R. del Moral.

No ha dejado de llamar la atención la retirada de César Jiménez, un torero que llegó a ocupar la cabecera del escalafón y que había desaparecido en la práctica de los carteles. 

¿Qué pasó en este tiempo? El torero de Fuenlabrada era el flanco más débil de aquel famoso y extinto G-10 que alentó la llamada rebelión catódica. Hace ya un lustro: se pretendió sin éxito -poniéndose en dudosas manos- revertir el reparto de los derechos de televisión. Los empresarios nunca se lo perdonaron. 

Los grandes siguieron a lo suyo; los que andaban amparados por casas grandes bajaron la cabeza con la promesa de no romper más platos y Jiménez se quedó en tierra de nadie. 

El Cid fue el primero en bajarse del barco y el efecto dominó fulminó el grupo. Las estadísticas permiten comprobar el brusco descenso en las actuaciones de Jiménez entre 2011 y 2012, año de la sedición. A raíz de aquello se quedó parado. Jiménez pudo ocupar posiciones más altas en el toreo; se va sin ruido y con total elegancia. Suerte.

Un duelo en la cumbre para un nuevo tiempo

La reaparición de Andrés Roca Rey era, indiscutiblemente, el gran acontecimiento del invierno taurino. Dos percances sucesivos -en Málaga y Palencia- frenaron en seco la apabullante campaña europea del paladín peruano. Pero, a la vez, sembraron algunas dudas que el jovencísimo matador ha despejado hablando de tú a tú con el mismo matador –El Juli– que le dejó fotografiarse a su lado en el patio de caballos de la plaza de Lima cuando sólo era un niño que soñaba con ser torero. 

Algunos años después de aquella imagen ha vuelto a retratarse con el maestro. Pero ahora lo ha hecho vestido de luces y sabiéndose el foco de la extraordinaria expectación mediática que abarrotó el histórico coso de Acho en la yema de la feria del Señor de los Milagros. Ese mano a mano contenía otras claves simbólicas: se festejaba que el vetusto escenario americano ha cumplido 250 años. Pero también se escenificaba -del alguna manera- una ceremonia de traspaso de poderes. El Juli mantiene intacto el mando del planeta de los toros pero sabe perfectamente que Roca Rey es el pretendiente con derechos más sólidos para sucederle. El limeño logró salir a hombros pero la primacía profesional del madrileño le hizo abandonar la plaza a los gritos de ¡torero, torero! Roca ha confirmado al mismo equipo de apoderamiento que le ha acompañado durante la campaña española. Esa temporada acabó pero ya se está pensando en las líneas argumentales de la próxima. 

Los nuevos matadores y el renovado rumbo de Madrid marcarán la pauta.

Fuente: El Correo Web

Roca Rey se impone al Juli en su reaparición 

Roca Rey tuvo una exitosa reaparición.

De S y S.

Andrés Roca Rey cortó dos orejas y salió a hombros de la plaza de Acho en su Lima natal en la primera corrida de toros de la Feria del Señor de los Milagros, que este año es conmemorativa de los 250 años de la plaza.

Con un lleno en los tendidos, Roca Rey triunfó al cortar dos orejas del toro corrido en cuarto lugar, un colorado, ojiblanco y cuajado, al que toreo de capote con acierto, brillando en el quite en que combinó verónicas, chicuelinas y tafalleras, rematadas con una larga.

Tras un buen segundo tercio, el torero limeño encendió los tendidos con su inicio de faena con pases cambiados por la espalda para luego aprovechar la nobleza y codicia del toro, lidiándolo por tanto por derecha como por izquierda.

Con cuatro circulares puso al público de pie, para terminar su labor con ceñidas bernardinas.

Entró a matar en recto dejando una estocada caída, recibiendo las dos orejas pedidas con insistencia.

Estuvo por encima del segundo de la tarde, un colorado, chorreado en verdugo, noble, suave y justo de fuerzas que casi no fue picado. Lo mas destacado fue el quite con el capote a la espalda. El toro era bueno pero carecía de transmisión. Mató de una estocada y varios descabellos.

El peruano porfió con el que cerró plaza, el peor del encierro, sin que su trasteo prospere.

Lo mejor de El Juli, con el quinto

El Juli cortó una oreja de peso al quinto, el mejor toro del encierro que tuvo un pitón derecho extraordinario. 

El Juli estuvo por encima del primero de la tarde al que lidio por ambos pitones aprovechando la clase que tenía el astado, cuyo defecto fue la poca transmisión. Mató de un pinchazo y estocada y perdió al menos una oreja.

El tercero fue deslucido y poco pudo hacer con la muleta.

FERIA DE BILBAO: La mejor forma de vaciar las plazas

Ponce, Juli y López Simón se estrellan con una descastada corrida de Domingo Hernández, la ganadería por la que se pegan las figuras.

​Por Álvaro Suso.



Llegaron las figuras y con ellos el medio toro. La presencia justita y el interior vacío. Lo suficiente para que unos por delante y otros por detrás sirvieran para que no se protestase la presencia de los de Domingo Hernández.

Por fuera tenían lo justo, pero por dentro, nada. Ninguna casta, desrazados y sin las fuerzas necesarias para ofrecer batalla. Tomando prestada la frase de mi compañero de localidad: “Para torear hace falta una fiera semisalvaje que ataque y acometa en su embestida”. Así que toreo no pudo haber porque no hubo fieras.

Y este tipo de animal es el que piden las figuras actuales; el Juli mata la camada entera de este hierro y así se van vaciando las plazas sin remedio. Muletazos, postureo y hasta trofeos, pero emoción no hubo ninguna. Aquel sentimiento que arrebata al espectador y le hace sentir que ha vivido un espectáculo único… de eso, nada. ¿Cómo se puede venir una única tarde a Bilbao y hacerlo con esta corrida?

Los toreros no se dan por enterados. Ponce brindó al público el inválido cuarto. El toro ya estaba muerto para ese momento, se mantenía en pie pero era un muerto en vida que no podía atacar sino acompañar apenas los muletazos de enfermero del diestro valenciano. Lo digno habría sido abreviar ante un animal que debió ser devuelto por su falta de fuerza, pero Ponce lo brindó y prolongó su trasteo hasta escuchar un aviso. Lo bueno si breve… pues insulso, malo y largo.

En su primero había cortado una oreja bondadosa, por una elegante faena, aseada y sin apreturas.

Peor fue lo de El Juli, empeñado en aparentar que sus dos toros parecieran alimañas. No fueron lo dóciles que acostumbran a mostrarse, pero con la poquita casta que tenían no se comían a nadie. Pasaban tan pocas cosas que en el quinto hasta cambiaron de tercio con un solo puyazo. Como para no despistarse… El madrileño siempre estuvo perfilero, toreando hacia afuera y quedándose descubierto en multitud de ocasiones. Con todo, le hicieron saludar al final de su actuación.

López Simón, el joven que debía apretar a las figuras según reza el espíritu de los carteles de Bilbao de este año, tampoco dijo nada. Igual que Ponce y Juli, brindó —entre una fuerte división de opiniones— su primero a Juan Carlos I, presente por primera vez en la historia de esta plaza. El emérito monarca estuvo acompañado por su hija la infanta Elena en uno de los palcos de sombra.

El diestro de Barajas se estrelló con un soso primero, en el que estuvo desdibujado y fue tropezado en exceso. En el sexto, no pasó de ligar algunos muletazos con un desarme que echó por tierra cualquier esperanza. Y volvieron a sonar las palmas.

Aplaudir es gratis pero cuando haya que abrir de nuevo la cartera para volver a los toros más de uno se lo pensará. Estas corridas sin toros y sin emoción es la mejor forma de echar a la gente de las plazas. Y lo malo es que se repiten a diario por toda la geografía; la de Bilbao fue una más, pero en un sitio de los importantes.

HERNÁNDEZ / PONCE, JULI Y SIMÓN

Seis toros de Domingo Hernández, pobres de presentación, completamente descastados y con poca fuerza.

Enrique Ponce: estocada (oreja). Dos pinchazos y estocada (silenciotras aviso).

El Juli: estocada y cuatro descabellos (silencio). Estocada casi entera y dos descabellos(saludos).

López Simón: dos pinchazos y descabello (silencio tras aviso). Estocada (saludos tras aviso).

Plaza de Bilbao. 23 de agosto. Cuarta de las Corridas Generales. Casi tres cuartos de plaza.

Fuente: El País

¿La Fiesta en Paz? Tomás y El Juli, ¿de lo perdido lo que aparezca?

Por Leonardo Páez. 


El aficionado pensante –quedan como 26– Gilberto Durán me envía la confirmadora crónica de Antonio Lorca de El País, titulada José Tomás y El Juli, caricaturistas de la fiesta, del festejo celebrado el 14 de agosto en la plaza de San Sebastián y de la que transcribimos partes:

“Apúrense. Mientras El Juli siga siendo una figura de peso el futuro de la fiesta correrá un serio peligro. Pero no es José Tomás la solución. Si el primero se ha convertido en un icono de la modernidad comodona, el segundo está de despedida y recogida de lo que en taquilla dejan ríos de incondicionales y curiosos que acuden en procesión a ver a su dios. Uno y otro, cuales caricaturistas, dieron la impresión de tomarse a broma la tauromaquia.

“…El Juli se presentó, como en él es habitual, con una corrida (Garcigrande) escurrida de carnes, cómoda de cabeza, sin fuerzas y con tanta nobleza como falta de casta y acometividad. Con estos toros triunfa todas las tardes y ayer cortó las dos orejas tras una faena despegada y al hilo del pitón, ante un público generoso, festivalero y triunfalista. Pero nadie se lo recrimina, y ahí sigue, en figura del toreo, de plaza en plaza apuntillando la fiesta como si tal cosa.

“…lo llamativo a estas alturas es que José Tomás se anuncie con él en esta feria. Y con los toros elegidos por su compañero, a sabiendas de que en modo alguno garantizan la mínima emoción que exige el toreo… a pesar de momentos elocuentes de El Juli en un quite por zapopinas y algún recorte con la mano izquierda; a pesar de la salida a hombros y todos los vicios adquiridos, este torero dictó ayer una nueva lección de antitoreo…

“Y Tomás llegó –muy solemne en todo momento–, hizo el supuesto esfuerzo que se le supone a su exigencia dineraria y se marchó… Dicho de otro modo: Tomás se anunció con borregos taciturnos y él necesita toros. Sí, algunos muletazos tuvieron prestancia, pero todo supo a muy poco. Abrió plaza Hermoso de Mendoza y protagonizó una de las tardes más tristes que se le recuerdan. Dos toros descastadísimos (Bohórquez, excesivamente despuntados) y un caballero desganado y desacertado. Un dolor.” En España algunos críticos por fin empiezan a reconocer que el principal enemigo taurino está dentro de la fiesta.

Por su parte, Daniel Herrera, de La Opinión de Málaga, al referirse a la actuación de Joselito Adame en la cuarta corrida de feria de esa ciudad el pasado miércoles y en contraste con las postraciones de nuestros mexicanos con los figurines de allá, señala:

“Lo que son las cosas, el pasado año ya le correspondió un toro excepcional en Málaga… que finalmente fue el mejor de todo el abono. Confiamos en que aún salgan de chiqueros mucho mejores, y que sus lidiadores los aprovechen más de lo que ayer hizo el mexicano. Como sucediera en 2015, volvió a estar por debajo de las posibilidades de un toro con movilidad… en los medios, planteó la faena por el pitón izquierdo, instrumentándole muchos naturales, aunque con falta de temple y limpieza en el trazo en la mayoría de ellos. Por la diestra no mejoró, con excesiva brusquedad en un conjunto acelerado y un tanto bullanguero… se tiró a matar a ley logrando una estocada que determinó la concesión de una oreja… en su segundo se repitió la historia… para desarrollar (Joselito Adame) series en línea y en redondo un tanto periféricas en los primeros compases…”. 

Y sí, el taurineo en México ya quiere oootra figura cuña que sepa hacer aunque no pueda decir.

Publicado en La Jornada.